Advertencias:Este fic es un Makoto x todos, posiblemente se mueran de aburrimiento al leer esto.
Un "Desnudista" en el café.
El tiempo transcurrió y el castaño se mejoro incorporándose de nuevo a la cafetería de su madre. Se encontraba repartiendo panfletos pero esta vez no fue por que Seijuro le obligo ya que temia que le sucediera algo como la vez anterior, lo hizo por su propia voluntad cosa que sorprendió al de cabellos color naranja sin saber las verdaderas intenciones del joven de lentes lo que realmente era…
Ver de nuevo al chico de ojos color zafiro.
Pero su pequeña ilusión no se había cumplido al menos por ahora. Se sentía un poco decepcionado y a la vez se reprendió a si mismo por haber pensado tal tontería, al momento de que los minutos pasaban los panfletos se acababan que en un santiamén los entrego todos.
Makoto caminaba entre la multitud de personas que se localizaban en el centro de Iwatobi, mirando a su alrededor notando que cada una estaba en su propio mundo,hallo a un rostro que se le hizo muy familiar…era el.
El azabache por su parte sin importarle su entorno se dirigía a una gran fuente con una cantidad muy considerable de su amada agua, Makoto observaba los movimientos del chico de ojos zafiros confundido del por que iba hacia la fuente notando que comenzaba a desvestirse sorprendiéndolo por completo por que ¡¿Qué clase de persona cuerda haría algo como eso?! Corrió en dirección donde el aquel desnudista se ubicaba, por alguna razón tomándolo por detrás a tiempo.
-¡No te desnudes en un lugar publico!- El castaño lo tomaba con fuerza ya que el cuerpo del menor se trataba de zafar del agarre con resistencia.
-¡Suéltame!-El azabache comenzaba a sentir la ira que le estaba recorriendo ya que nadie absolutamente NADIE le privaba de su hermosa y tan deseada agua.
-¡No!-Se comenzaba a avergonzar al recordar que habían personas que pasaban por ahí, algunas no les prestaban atención mientras que otras miraron con curioseo junto alguna que otra chica que se sentía fangirl disimuladamente,
¡Que me suel-No pudo terminar por que en el preciso momento en el que se logro soltar…ambos cayeron torpemente a la fuente, Makoto cayendo encima del cuerpo del menor ambos tenían gotas de a recorriéndole por todo el cuerpo. Los dos se sorprendieron al notar en la posición en la que se encontraban, observando por algunos segundos el rostro del otro antes de que el castaño se levantara y le extendiera la mano al azabache para ayudarlo. El ojiazul observaba aquella mano pensando si aceptarla o no, extrañamente al final optando por la primera opción.
Mientras que para el castaño aquella vista que recibió fue realmente sorprendente al notar como lentamente las gotas transcurrían por el cuerpo tonificado pero no del noto del pelinegro, arriesgándose bajo su mirar lentamente hasta que vio algo que no tomo en cuenta…¡Traía un traje de baño! Y el que había pensado que no tenia nada, su mente comenzó a tener leves toques de carmín por la vergüenza de sentirse todo un pervertido, suspiro por todo lo que le estaba sucediendo. Últimamente ha tenido clientes bastante peculiares comparados con los que ha visto al largo en el transcurso que llevado en la cafetería, y el mas extraño de todos era el joven que tenia al frente pero aun así sentía ganas de saber mas sobre el.
-P-perdón-Makoto se disculpo titubeante por la situación en la pasaba, y al sentir la mirada fija del azabache en su mano se dio cuenta que aun la sujetaba apartándola torpemente de esta. Salieron de la fuente y el nadador estilo libre fue a recoger sus prendas que estaban en el suelo.
-Mi ropa esta mojada-El ojiazul frunció levemente el ceño por molestia ya que para el todo era la culpa del mas alto por no dejarle meterse en la fuente como el quería desde un principio.
-Ya ya, me acabo de disculpar no te molestes, creo que tengo alguna ropa extra para prestarte como compensación…si quieres vamos al café a buscarlas-Dijo señalando a donde se encontraba el lugar.
-No importa-A Haru no le tomaba importancia el ir hasta su casa así, esta acostumbrado a usar su bañador después de todo.
-Por favor hazlo y así vuelves pronto al café para devolvérmela-Makoto se preocupaba por el, aquel chico podría pescar un resfriado por estar así.
-Que no-Se estaba comenzando a cansar de estar discutiendo así que comenzó a caminar.
-¡E-Espera te podrías resfriar!-El joven mesero tomo la muñeca del azabache impidiéndole continuar ya que el e ama fuerte.
-¡Ya te dije que no!
-¡Momo lleva este platillo a la mesa 12!-El hermano mayor Mikoshiba cumplía arduamente su trabajo, reviso que todo estará en completo orden y vio como Makoto por la parte trasera entraba.- Makoto recuerda que por el accidente de la otra vez tu madre no quiere que entres mucho por… –No pudo terminar la oración al ver como estaba todo mojado.- ¿¡Makoto que te sucedió?!-Pregunto exaltado al verlo así, esperando a que le respondiera noto que entró junto a el, el al joven de la otra vez.
-Tuvimos un pequeño accidente-El castaño se rascaba la mejilla con nerviosismo.
-Oye tu ¿Cuál es tu nombre?- Pregunto Seijuro cruzándose de brazos y alzando una ceja, para el sentía que aquel chico no era de fiar y desde que Makoto se acerco a el le han sucedido muchas cosas.
-Nanase Haruka-Hablo con su mirada inexpresiva pero firme hacia al de orbes dorados.
-Ya ya chicos-Interrumpió el de orbes esmeralda-¿Vamos a cambiarnos Nanase-kun?-Miro tranquilamente sonriente hacia al mas bajo. Haru acato al ver aquellos ojos tan verdes como un bosque y lo siguió al salón de descanso.
Durante el camino, Haruka comenzó a sumirse en sus pensamientos reflexionando lo ocurrido, por que al final del todo el cedió a la insistencia de el castaño al ver aquellos ojos que parecían una esmeraldas que lohipnotizaban, cayendo en su efecto.
-Listo, pasa-Makoto abrió la puerta dando paso al azabache para entrar.-Toma esta camiseta, creo que te quedara algo grande pero algo es algo-Le tendió la camiseta color azul con rayas blancas.-Creo el pantalón te quedaría algo grande.
-No importa, el mío esta más seco que mis otras prendas-Respondió con simpleza el menor.
-De acuerdo, entonces saldré para que te puedas cambiar-Aunque acabo de ver hace unos momentos semi-desnudo a aquel chico, quiso salir para poder explicar de mejor manera lo acontecido a Seijuro, además se sentia rao al ver de sobre manera toda aquella piel expuesta de Haruka.
Cuando el de orbes oliva se retiro de la habitación a Haru se puso inmediatamente la camiseta, sentía que daba un olor agradable así que prosiguió a olfatearla un poco mas para detallarla.
-Huele bien-Fue lo que pensó el de orbes azulados y como al ver que el mesero de gafas no llegaba, aprovecho el estar solo en el lugar para verse con la camisa al frente del espejo con su inexpresivo rostro. Hasta que escuchó el chillido de la puerta abrirse parando de inmediatamente.
-Nanase-kun… ¿Sucede algo?-Pregunto con curiosidad.
-No pasa nada- Menos mal que el no expresar del todo sus sentimientos lo beneficio en esta situación giro para mirar a la persona con hablar sutil, notando que el también se cambio. Usaba una camiseta negra que resaltaba sus músculos mas desarrollados comparados a los de el, junto con unos jeans ajustados y unas botas color café.
-¿Quieres tomar algo?
Y ahí se encontraban sentados tomando unos batidos aprovechando que el castaño estaba en su descanso, ambos estaban en silencio pero no era uno incomodo si no todo lo contrario mas bien como tranquilo y reconfortante. Para Haruka esto le pareció algo extraño ya que nunca estuvo con alguien de esa manera ya que tenia de amigos al escandaloso de Nagisa por ejemplo.
-Oh mi descanso termino, tengo que volver a trabajar-Makoto le sonrió y se levanto de su asiento para ir a cumplir su labor, se le veía algo animado de cierta manera, Haru observaba cada uno de los movimientos que elaboraba el mesero, su carisma al momento de atender a los clientes se resaltaba bastante atrayendo a mas clientela, vio como algunos clientes trataban de coquetear con el y este aparentemente no se percataba. Recordó lo que tenía pensado hacer en un principio que era comprar la caballa en la pescadería, cosa que ha pospuesto varias veces por que siempre terminaba de alguna manera en la cafetería machi. Fue hasta donde se encontraba Makoto en el mostrador para pagar el batido.
-Disculpe-No recordaba del todo su nombre asi que trato de llamar su atención.
-¿Qué desea?-Pregunto de espaldas ya que se encontraba preparando un expresso. Giro para ver si era el joven azabache acertando en eso.
-Vengo a pagar el batido-Busco su billetera para sacar el dinero.
-No, hace falta la casa invita-Sonrió el mas alto.
-No hace falta, tengo dinero suficiente como para pagarlo-Saco los billetes, si Haruka Nanase tenía suficiente dinero para tener una vida estable ya que sus padres le enviaban desde Tokyo.
-Te estoy diciendo que no hace falta-Makoto trataba de ser lo mas amable que podía pero el mas bajo era algo terco respecto a eso.
-Por favor-Pero el castaño al ver aquellos orbes que parecían un profundo océano no le quedo de otra que aceptar el dinero, además eso era ganancia para la cafetería.
El primogénito de los Tachibana acompaño al joven Nanase hasta la entrada como la vez anterior.
-Mañana volveré para entregarte la camiseta-Para Haru secretamente le servía como excusa para volver al lugar.
-De acuerdo, si es así entonces te espere aquí en la cafetería, Nanase-kun-Hablo regalándole una sonrisa amable al azabache.
-Por cierto ¿Cuál es tu nombre?-Pregunto Haru a Makoto y menos mal que lo hizo por que si no se habría vuelto a ir sin saberlo otra vez.
-Tachibana Makoto.
-Bueno, te veré mañana Tachibana-Se despidió del lugar caminando, Makoto volvió a la cafetería y vio a Momo atender las mesas.
-Veo que por tercera vez aquel chico volvió para verte,Makoto-sempai-Sonrió con picardía Momotarou a su amable y un poco ingenuo Sempai.
-¿Eeeh? ¿Cuándo fue la segunda?-Pregunto asombrado ya que no sabia sobre eso.
-La vez que estabas descansando por lo del casi robo que te sucedió-Hablo con tranquilidad mientras tomaba los platos de la orden.
-¿Y por que no me dijiste Momo-kun? ¿Qué te dijo? ¿Hablo sobre mi?-Makoto tenia muchas incógnitas por lo que le dijo su Kohai ya que Haru si había cumplido lo que le dijo anteriormente.
-Nunca preguntaste, tengo que entregar estos platillos hablamos después Makoto sempai-Y asi el menor de los Mikoshiba se fue dejando con la duda al castaño.
Makoto se dijo a si mismo que cuando le volviera a ver le preguntaría que fue lo que sucedió, de cierta manera estaba feliz ya que lo probablemente lo volvería a ver tal y como Haru dijo.
Bueno y asi es como termina el cap 4 algo corto comparada a los otros, disculpen la tardanza pero siéndoles sincera los estudios y la flojera me han tenido algo ocupada he incluso tuve una falta de motivación respecto al fic, pero al ver los comentarios, follows y favoritos .Decidí continuarlo para no ser de esas autoras que publican fic "buenos" y luego lo dejan a Medias.
Veo que la Mayoría del fandom le encanta el soumako (aunque ni se han hablado en la serie) pero el makoharu no se queda atrás. Pero aun así sigan votando por que para mi makoto se quedaría con todos(?.Creo que probablemente el proximo capitulo sera mas extenso y algo comico ya que tendremos a nuestro energetico rubio en elñ
Disculpen los errores que se lleguen a encontrar a lo largo del fic y gracias por leer.
