Finn empezo a sentir lo que solo ella podia hacerle sentir. Esa sensación en la que pasar a estar conjelado total a sentirte capaz de explotar de enfado. Y Finn se moria por demostrarselo.
-Menudo extropicio… ¡NO TE LO PUEDES NI IMAGINAR! –Le grito a la cara a pesar de que savia que su amigo Jake tenia un sueño ligero.- ¡Quemaste medio Chuchelandia Llama! ¡En que pensabas! ¡Llevas años sin aparecer y cuando lo haces…!
Fue un visto y no visto, la fuerza de la bofetada que la princesa le propino al heroe fue tal que callo al suelo. Finn queria llorar, le ardia la megilla, casi podia notal su piel desprendiendose por el calor. Pero no iba a hacerlo, en su lugar se le fue la fuerza por la boca y le dijo algo que nunca penso que le diria a nadie que no lo mereciese… menos a ella.
-Eres un monstruo Llama… -El rubio se giro para ver a la muchacha y todo su coraje se rompio en mil pedazos al verla llorar.
Las lagrimas eran de fuego azul, como el que sale del gas butano. Llama necesitaba tiempo para asimilar lo que acababa de oir. Mucha gente la habia llamado monstruo, incluso su padre la presentaba ante todos como monstruo y la encerraba en una cupula, pero que se lo dijera él… Dolia tanto. El chico que amaba. El chico con el que habia vivido su primera y la unica historia de amor que deseaba vivir. El tiempo en el que habia sido su novia habia sido la princesa mas feliz de todo Ooo. No recordaba quien habia cortado con quien… pero si el motivo. ¡Esas estupidas llamas de su cuerpo!
-Finn, lo siento…
El alma de Finn se rompio mas, se levanto para abrazarla pero ella se lo impidio.
-No te acerques. Te hare daño… Tu elemento…
-¡Yo no tengo ningun puto elemento!
A la princesa le sobresalto el tono de voz de Finn. El, consciente de lo cerrada que era Llama en ese tema, se vio obligado a abrirle los ojos. Se quito el gorro dejando al descubierto su cabellera dorada y su cuello rosado.
-Yo no soy un ser de agua. No respiro vajo el agua, no tengo escamas, ni tan si quiera soy azul pitufo tia. ¡Cuando antes te des cuenta mejor!
En ese momento a Finn le fallaron las piernas y se apollo encima de Llama que, aparte del movimiento que hizo para agarrarle estaba rigida.
Finn se estaba quemando, pero sintio aquel contacto como lo mas dulce del mundo. ¿Cuánto tiempo paso desde la ultima vez que tuvo la oportunidad de abrazarla? No lo penso, por que savia que la respuesta le doleria aun mas que el dolor de estar calcinándose.
-Soy humano… -lo dijo como si acabara de tener una revelación. -¡Soy humano! ¡Por que no te das cuenta maldita sea!
Y en ese momento empezo a llorar el tambien estrechandola entre sus brazos y ocultando la cara en su pecho.
-Un humano que lo pasa caca de la vaca desde que le dijiste "se acabo"… No es justo.
-Finn yo… ¡Ahh!
Llama empezo a chillar de dolor y Finn se separo de ella en un respingo comprendiendo. Sus lagrimas eran agua, el agua apagaba el fuego de Llama y si el fuego de Llama se apagaba ella moria… Una garra helada agarro el pecho de Finn solo de imaginarlo.
Fue entonces cuando contemplo a la princesa, quiza por primeza vez en toda la noche.
Habia cambiado y crecido… ¡Glob! Y tanto que habia crecido… y en todos los aspectos. Finn empezo a sentir calor, pero un calor distinto, extrañamente agradable en sus megillas y en… su entrepierna.
Ella tampoco era agena. El fuego de su cuerpo habia quemado casi por completo la ropa de Finn y ella pudo ver sus musculos esculpidos de batallas cada vez mas duras cada vez que crecia mas. Tambien habia quemado la parte superior de sus pantalones… y ella no pudo evitar preguntarse que habria mas abajo. Ella tambien empezo a sentir un calor distinto al que estaba acostumbrada, en sus labios, en sus pechos, ensu entrepierna tambien.
Sin poder evitarlo se acerco al heroe, unas solas palabras bastaron para que el escudo antifuego embolviese a Finn.
Y llebados por las hormonas juntaron sus labios en un beso tosco y salbaje. ¡Glob! Era perfecto. Cada uno savia a pecado para el otro y eso los puso todavía mas calientes. Finn agarro a su princesa por la cintura y movio sus labios intentando abrir los de ella, ella se dejo y segundos después sus lenguas estaban bailando una con la otra, provocándoles a los dos una sensación tan erotica que hasta dolia.
De pronto ella se separo y Finn vio en sus ojos lo que habia visto la ultima vez: Se iba, Habia vuelto para despedirse… para siempre.