Nota de autor: Saludos a todos mis queridos lectores. Antes de pasar a este capitulo quiero agradecer los reviews de Lita-chan y UchihaDiana, ya que no los pude responder vía PM de fanfiction.

Adicionalmente me gustaría que supieran que Habiru significa Oveja en Egipcio. (solo por si alguien se lo prenguntaba) y Lavi le debe ese apodo a Hikari, una amiga y autora esplendida.

Ahora si... vamos con este tercer capitulo... espero que no quieran matarme cuando terminen de leerlo.

Capitulo 3

El crucifijo

Sí, el arca eliminó muchas de las molestias que los exorcistas afrontaban en sus viajes, pero no todas.

Kanda y Allen fueron asignados para buscar a Lavi en Egipto. Habían partido horas después de que Allen acompañó a Lenalee a su habitación, y sí, llegar a Egipto nunca había sido tan rápido.

Sin embargo debido al nuevo protocolo de la orden se tenían que enfrentar a dos obstáculos. El primero, Link debía ir a donde Allen fuera. El segundo, el arca solo debería llevar a los exorcistas a iglesias que estuvieran bajo el dominio de la orden obscura, y en Egipto habían muy pocas iglesias católicas, por lo tanto, Allen y Kanda tenían que viajar a pie al menos 20 km para llegar al pueblo cerca de la cuidad de El Cairo al que debían ir.

Tras dos semanas de búsqueda en las más grandes urbes del mundo, la estrategia de la orden para encontrar a Lavi se había centrado en buscar en pequeños pueblos, lo cual por supuesto, no era en absoluto agradable para Kanda quien odiaba dos cosas más que nada en el mundo: El calor, y al moyashi.

"Maldito calor" proclamo Kanda disgustado.

"Ni que lo digas" respondió Allen detrás de él, resignado.

"Tch. ¿por que no te quitas esa cosa?... te ves ridículo" replicó el Samurai girando su rostro para mirar despectivamente a Allen.

"¿que parte de "si ven pelo blanco te apedrearan" no entendiste?" contestó Allen irritado "No eres precisamente un genio verdad... Ba-Kanda"

"Al menos no soy un Moyashi" dijo Kanda girando completamente el cuerpo de forma retadora para encarar a Allen.

"¿En verdad creen que tenemos tiempo para esto?" pregunto Link , quien cubría su cabello con una túnica al igual que Allen.

Tanto Allen como Kanda se detuvieron de inmediato.

"Yo voy de este lado de la ciudad, y tu vas del otro" dijo Allen señalando son sus manos la división mental que había hecho del lugar.

"Oh, no... tu no pretendes que vaya por la ciudad hablando con gente y enseñándole la foto del estúpido conejo... eso es tu trabajo"

"Se supone que somos un equipo, si nos dividimos terminaremos más pronto y nos podremos ir"

"Yo no hablo con gente" dijo Kanda girando el rostro con molestia.

"Esta bien Allen... yo ire por aquel lado" dijo Link para sorpresa de los adolescentes. "Al fin y al cabo, si estas con Kanda sé que, de pasar algo, él no dudará en asesinarte" dijo el secretario rubio antes de comenzar a caminar sin girar para ver a los chicos que lo observaban curiosos y extrañados.

Allen, en lugar de ofenderse sonrió al pensar que Link por fin le tenía la confianza suficiente para saber que no haría una locura o trataría de escapar. Sin embargo Kanda se encargo de terminar con ese momento de autosatisfacción.

"Por supuesto que no dudaría. Ahora, apresúrate Moyashi... quiero largarme de aquí lo más pronto posible" ordenó Kanda mientras comenzaba su caminata en la dirección opuesta a la cual Link había partido segundos antes.

Después de unos minutos llegaron a un lugar muy concurrido. Allen se encargo de acercarse a cada uno de los vendedores de la pequeña plaza para mostrar la foto de Lavi. Muchas personas se asustaban al ver el cabello rojo en aquella foto y un pequeño alboroto no se hizo esperar.

"Están buscando a alguien con cabeza roja"

"Es el diablo"

"Ellos son seguidores del diablo"

Comenzó a decir la gente mientras formaban un pequeño circulo alrededor de ellos.

"Tch... estúpido conejo... estúpido Moyashi"

Allen solo suspiraba mientras trataba de mantener la calma y contener la ira del samurai parado justo a sus espaldas.

"¿Que no ven que son de la orden obscura?" se escucho una voz casi infantil diciendo en medio de la muchedumbre.

Todos dejaron de hablar por un momento tratando de prestar atención a lo que la pequeña decía. "Habiru nos hablo de la orden obscura, si preguntan por el demonio de cabello rojo es por que están tratando de cazarlo ¿verdad?"

Decía una niña de aproximadamente 12 años revelando ante los exorcistas la fuente de la voz inicial. Allen la miro y distinguió en ella una extraña mirada de complicidad.

"Eh... si... eso" dijo el chico tratando de sonar convincente.

"Por favor, disculpen a los aldeanos por su rudeza" dijo la pequeña mirando a detalle a ambos chicos parados frente a ella. "¿Podrían venir conmigo?" solicitó al mismo tiempo que tomaba a Allen por la mano y lo guiaba hacia un lugar con menos gente. Kanda los siguió de mala manera hasta que llegaron a una pequeña casa en la cual tan pronto se introdujeron, la pequeña selló como si fuera un cuartel secreto.

"A mi me gusta su cabello rojo, pero solo por las noches cuando regresa de la excavación para dormir y ducharse se permite mostrarlo... y solo a mi" dijo la pequeña mientras ponía agua a calentar para ofrecerle tazas de te a sus visitas.

Allen se sorprendió ante la revelación de la pequeña. Tomo la foto entre sus manos y la extendió mostrándosela.

"¿Quieres decir que has visto a este chico?" preguntó entusiasmado.

La niña miro de reojo la foto y sonrío "Si, es Habiru, aunque luce un poco diferente"

"¿En donde esta? ¡Necesitamos encontrarlo!" dijo Allen tratando de contener su emoción sin siquiera detenerse a pensar el por que la chica se refería a Lavi como Habiru.

"Esta en la excavación... son como 30 KM a pie desde aquí... por la noche llegara, pueden esperarlo aquí si quieren"

"Me parece buena idea" dijo Kanda sintiéndose aliviado por la frescura que se sentía en el interior de la casa.

"Oh, me alegro mucho ¿son sus amigos?" pregunto inocentemente la pequeña.

"Si" dijo Allen sonriendo mientras Kanda permaneció en silencio pero hizo su gesto habitual.

"¡Habiru tiene muchos amigos! Al amanecer vino un chico preguntando por el... aunque el fue mucho más discreto que ustedes."

Allen sintió una ráfaga de adrenalina recorriendo su cuerpo. "¿como era ese chico?"

"Oh, era muy raro, su cabello era obscuro y ondulado... ¡ah! y usaba lentes redondos y enormes " respondió la chica sin inmutarse.

"Tykki" pensó Allen en voz alta. "¿Nos puedes indicar hacia donde ir para llegar a la excavación?" pregunto Allen totalmente alarmado.


Road no estaba sola, detrás de ella apareció casi instantáneamente Tikky Mick acompañado de su séquito de mariposas carnívoras y usando como siempre su atuendo elegante e impecable.

Ambos sonreían de forma casual, cualquiera que los hubiera visto pensaría que eran viejos amigos del pelirrojo reencontrándose con el.

Pero obviamente Lavi sabía el significado tras esas sonrisas y tras la lúgubre melodía con la que Road hizo su entrada. Sin dudarlo un segundo le dijo al pequeño hombre parado a lado de él que corriera y que se llevara a todos los excavadores con el.

"Pero señor Habiru" replicó el hombre al notar el tono preocupado con el que el pelirrojo le ordeno que se marchara.

"No te preocupes, todo estará bien" dijo Lavi tratando de sonar calmado.

El pequeño hombre lo miró con temor por última vez antes de comenzar a correr en dirección opuesta a aquella de donde los Noé habían aparecido.

Ellos lo dejaron huir sin intentar siquiera detenerlo o mirarlo. La atención de ambos estaba situada en el hombre cubierto de pies a cabeza por telas obscuras frente a ellos.

"Entonces... ¿tú lo tendrás? dijo Road Camelot antes de comenzar a caminar para acercarse a Lavi.

"¿Sabes?, esas ropas no te sientan nada bien... apenas y puedo reconocerte parche-kun" añadió Tikky siguiendo los pasos de Road.

Fue entonces cuando en un rápido movimiento Lavi se despojó de la tela que cubría su rostro y su cabello lanzándolo directamente hacia los Noé que vieron interrumpida su visión por un segundo debido justamente a aquel pedazo de tela.

Los segundos de confusión fueron utilizados ágilmente por Lavi para comenzar a correr hacia uno de los túneles laterales de la excavación tratando de guiar a los Noé a otro lugar, pensando inocentemente, que era importante salvar el fresco recién descubierto.

Tikky comenzó a reír ante el gesto y tomo de la mano a Road para seguir los pasos del pelirrojo mientras decía en su habitual tono calmado "Ya lo sabes, puedes huir, pero no te puedes esconder... danos tu inocencia"

El angosto y obscuro pasillo por el cual Lavi pasó lo llevo a una enorme cámara descubierta una semana atrás y que, dado lo encontrado hasta el momento, parecía ser el altar principal de una enorme iglesia.

Lavi sabia que su inocencia funcionaba mejor en lugares amplios, pero sentía un poco de pena al tener que pelear en ese lugar que tal vez le podría ofrecer nuevas respuestas. Tendría que pensar en otra forma para lidiar con los Noé, y tenía que ocultar que aun tenía su inocencia.

Segundos después de que Lavi llego a aquella cámara, los Noé hicieron su aparición. Antorchas que los excavadores usaban para trabajar bajo tan temible obscuridad permitían a ambos oponentes visualizar la posición del otro perfectamente.

"Oh, ¡el parche!" grito Road asombrada cuando pudo ver al chico sin la estorbosa tela que lo cubría anteriormente.

"Demonios, ya no podré decirte Parche-kun" dijo Tikky mientras lanzaba al suelo la colilla de su cigarrillo para después destrozarlo con el pie. "Tendré que pensar en otro apodo, pequeño Bookman" dijo mirando nuevamente al pelirrojo que desde hace algún tiempo se había despojado de su parche para vivir con ambos ojos descubiertos.

"Me da lo mismo... Lunarcito" dijo Lavi sonriendo de lado mientras discretamente analizaba el espacio en el que se encontraba buscando algo que lo pudiera hacer salir del encierro en el que el mismo se había puesto.

"Dame tu inocencia y terminemos con esto" dijo Tikky mientras caminaba hacia Lavi dejando detrás a Road, quien observaba sonriendo.

"Oh, mi inocencia... te la daría, pero desde hace un tiempo deje la orden ¿sabes?, ya no soy exorcista, soy solo un bookman"

"Si, claro" dijo el apuesto Noé mientras sacaba un nuevo cigarrillo de su bolsillo.

"El anciano Bookman nos dijo que aún la tienes, déjate de jueguitos y entrégamela"

"Juegos mentales" pensó Lavi en voz alta. Él más que nadie sabía como manipular la mente de las personas para obtener información. Sabia que Bookman nunca diría algo así y sonrió ante lo absurdo de la situación.

"Está bien, si no me la das por la buena... tengo un par de cuentas que saldar contigo de todas maneras, así es que será divertido quitártela" dijo el joven respaldado por cientos de mariposas carnívoras.

"Si, yo también tengo cuentas que saldar contigo" dijo Lavi refiriéndose obviamente al incidente con Allen.

"Oh, ya veo, eres bastante rencoroso para no tener corazón" dijo Tikky guardando el cigarro que segundos antes había sacado sin siquiera encenderlo. "Comencemos entonces" dijo antes de lanzarse contra Lavi para comenzar a pelear cuerpo a cuerpo.

Para su sorpresa Lavi lograba detener muy bien sus ataques, e incluso le dio un par de golpes en la cara. "Oh, si sabes pelear, entonces es tu estúpido martillo lo que te hace lento...será mejor si me lo entregas" ordenó antes de formar en su mano derecha un destello que lanzo a Lavi enviándolo directamente hacia una de las paredes de la cámara.

Su espalda choco tan fuerte contra la piedra, que no pudo reincorporarse lo suficientemente rápido, lo cual le dio tiempo a Tikky para abalanzarse sobre él y golpearlo en repetidas ocasiones antes de tomarlo del cuello y levantarlo a dos metros del suelo.

"Dame tu inocencia" dijo mirando directamente a los ojos al pelirrojo quien no mostraba ni un céntimo de miedo en su mirada.

"Odio este tipo de miradas" dijo Tikky recordando la forma en la que Allen lo miró aun teniendo una mano literalmente en su corazón. "Si no activas tu inocencia no tienes oportunidad de sobrevivir ante mí, pequeño Bookman" dijo completamente enojado antes de lanzar a Lavi contra el suelo. "Aunque de todas formas dudo que tengas oportunidad frente a mi"

"No tengo mi inocencia conmigo" dijo Lavi tratando de reincorporarse. Fue entonces cuando una gran explosión hizo retumbar el lugar. Lavi se alarmo.

"Oh, son unos pequeños Akumas que vinieron con nosotros... obviamente no podemos dejar testigos de este descubrimiento... mataremos más de un pájaro con un solo tiro" dijo el Noé refiriéndose a las ruinas recién descubiertas.

"Claro, no quieres que nadie sepa que los Noé eran dioses paganos adorados en la antigüedad"

"¿Dioses?" dijo Tikky riendo a carcajadas "Está bien, como estas a punto de morir te lo diré... no éramos Dioses, éramos Santos" dijo antes de literalmente volar hacia Lavi y tomarlo nuevamente por el cuello. "Como tú" le dijo mirándolo directamente a los ojos antes de que un nuevo temblor sacudiera el lugar, esta vez de forma más violenta causando que el techo comenzara a derrumbarse dejando caer enormes pedazos de piedra y concreto sobre ellos.

Tykki entonces soltó a Lavi y corrió hacia Road para protegerla usando su poder para hacer que aquellos materiales pasaran a través de ellos sin dañarlos.

"Tikky, tú sabes que esto no me hará daño" dijo Road soltándose del abrazo del mayor una vez que el derrumbe terminó.

Fue entonces cuando vieron una luz verde proveniente de las profundidades del derrumbe, y después vieron la cabeza de un martillo salir abriendo el paso para que Lavi saliera a la superficie casi sin daño alguno.

"Lo sabia" dijo Tikky antes de dirigirse nuevamente hacia el chico y darse cuenta de que no solo tenia aquel martillo, si no también un enorme guante cubriendo su mano derecha.

Lavi, un poco desorientado, comenzó a ver la nueva apariencia del lugar, ahora ayudado directamente por la luz del sol que entraba sin ninguna restricción por lo que alguna vez fue un techo.

En medio del lugar, una enorme cruz de madera permanecía erguida casi de forma orgullosa. Al ver las ruinas Lavi adivinó que aquel techo que había caído sobre ellos era ni más ni menos que una enorme cúpula de la iglesia.

"Entrégamela" fue todo lo que escuchó Lavi antes de ser abatido por el cuerpo de Tikky atacándolo nuevamente. Esta vez, la resistencia de Lavi fue mayor al utilizar no solo su martillo como escudo, si no también su mano derecha.

"¿que demonios es eso? pregunto Tikky al sentir una fuerza extraña directamente desde el guante.

Lavi se alarmó un poco y trato de desviar la atención del Noé atacando con su sello de fuego, el cual se activó directamente al golpearlo con el guante.

Tikky se asombro al descubrir su ropa parcialmente quemada. "Esa inocencia no funcionaba así antes" dijo sacudiendo las cenizas de su cuerpo.

Sin embargo antes de que pudiera acercarse nuevamente al pelirrojo un enorme relámpago cayo del cielo sobre el.

"Me estas desesperando" dijo Tikky completamente enfurecido liberando los, ahora descubiertos tentáculos de su cuerpo.

Lavi fue golpeado directamente y enviado nuevamente contra una pared. En ese instante Tikky logro arrebatar de sus manos el martillo.

"Lo tengo" dijo complacido. "Veamos si es el corazón" dijo antes de destruir por completo el arma. Para su sorpresa, no había ninguna inocencia ahí, y ese hecho lo confundió.

"¡¿Donde demonios esta?!" dijo enfurecido tomando nuevamente por el cuello a Lavi con ayuda de uno de sus poderosos tentáculos. "¿está en tu cuerpo? ¿ está en tu mano?" dijo mientras acercaba al chico. Lavi no respondió.

"Ya veo, entonces tendremos que averiguarlo" dijo mientras tomaba el brazo derecho de Lavi, quien aun no se reponía lo suficiente del golpe recién recibido y luchaba por respirar pese a la presión en su cuello.

Sin piedad alguna, Tikky puso sus dos manos sobre el antebrazo del chico y rompió el hueso. Lavi emitió un grito ensordecedor de dolor pero las cosas solo empeoraron para el cuando Tikky rompió el hueso del brazo en otra zona más cercana a la muñeca, provocando con esto que la inocencia regresara a su forma desactivada mostrando solamente un brazalete rojo y la marca de la cruz en la muñeca del chico que luchaba por atrapar el grito por el dolor que le acababan de infligir.

Tikky sonrío al ver aquel brazalete y lo rompió sin siquiera pestañear. Nuevamente, no había ninguna inocencia en el.

"¿donde demonios esta" pregunto sacudiendo al chico que para ese momento trataba de mantenerse calmado ante el enorme dolor de sentir su brazo fracturado en tres partes.

"Ya veo, no dirás nada" dijo nuevamente el Noé al ver el silencio y la mirada retadora de Lavi. "Entonces, hagamos este juego más divertido" dijo mientras alargaba el tentáculo con el cual sostenía el cuello del pelirrojo para llevarlo justo frente a la enorme cruz de madera clavada en el centro del lugar. Entonces, con otro tentáculo extendió su brazo izquierdo hacia el mismo lado de la cruz.

"Hey Road... necesito una de tus velas" dijo mirando de reojo a la chica que miraba la escena de forma divertida.

"¿donde la quieres?" preguntó la chica sonriendo malévolamente.

"Justo aquí" respondió señalando la mano izquierda de Lavi.

Entonces Road, obedeciendo al mayor, dirigió una de sus filosas velas directamente hacia la muñeca izquierda del chico quien emitió un grito tan fuerte y doloroso que hubiera hecho que cualquier persona cercana sintiera escalofríos, sin embargo los Noé sintieron placer.

Sangre comenzó a salir de la muñeca de Lavi, que ahora estaba inmovilizada en la cruz incrustada en la madera por aquella enorme y dolorosa vela. Tikky carcajeaba a todo pulmón mientras aun sosteniendo el peso del chico con su tentáculo le pedía más velas a Road. "En la otra mano, y en los pies también... hagamos una postal conocida" dijo mientras Lavi comprendía que estaba siendo crucificado.

Tres nuevas velas volaron por el aire dirigiéndose ahora a la mano derecha y a cada uno de los pies de Lavi, quien emitió nuevamente gritos ensordecedores pero al mismo tiempo con una debilidad mayor que el primero. Se sentía agotado.

"Entonces... busquemos esa inocencia" dijo Tikky liberando el cuello de Lavi para ahora con sus manos comenzar a recorrer el interior de su cuerpo creando sensaciones que Lavi nunca sintió en su vida, pero que hasta ese entonces no resultaban dolorosas.

"Pequeño Bookman... te ves exhausto, te prometo que si me dices donde esta tu inocencia, te mataré rápidamente"

Lavi se sentía a punto de quedar inconsciente, además de tener el brazo derecho fracturado, ahora sostenía con pura piel y músculos parte de su cuerpo, mientras sus otras extremidades sangraban profusamente.

"Estará...¿aquí? dijo tocando en el interior de Lavi su columna vertebral y jugando con los nervios cercanos con uno de sus dedos.

Lavi nuevamente comenzó a gritar de dolor, haciendo que Tikky riera ruidosamente. "¿duele verdad? es por que estoy tocando algunos de los nervios más sensibles de tu cuerpo"

"Detente" dijo Lavi casi sin poder emitir palabra.

"Oh, ¿ya me vas a decir donde esta tu inocencia?" preguntó nuevamente.

"Claro que no" respondió Lavi lanzándole nuevamente aquella mirada llena de coraje.

"Entonces continuemos" dijo mientras con su dedo hacia presión entre dos vértebras del pelirrojo, quien exhausto ya no pudo gritar más.

"Supongo que no esta ahí... ¿que tal aquí? " dijo mientras con su mano rompía el pulmón derecho de Lavi quitandole totalmente el aliento.

"Ups, se rompió" dijo el Noé sacando su mano del interior del chico que luchaba por respirar.

Pese a todo el dolor que estaba sintiendo Lavi estuvo lo suficientemente consiente como para hilar ideas. Al ver la mano de Tikky Micky bañada en sangre pensó en algo tan obvio que creyó que merecía todo su sufrimiento por ser tan ciego.

"Te diré donde esta" dijo Lavi de forma entrecortada aun luchando por respirar.

"Muy bien pequeño Bookman... dime" dijo el Noé acercándose al chico para poder escuchar sus palabras.

"Inocencia... actívate" ordenó débilmente.

Nada sucedió. Tikky en un principio puso cara de sorpresa pero después volvió a reír "Pensabas pelear nuevamente... eres un chico curioso" dijo antes de ver un destello verde en su mano y comenzar a sentir como si un acido poderoso le hubiera caído en esa parte de su cuerpo.

Alarmado comenzó a sacudir su extremidad, pero solo consiguió que la sangre de Lavi se extendiera en parte de su antebrazo. La luz se hizo más intensa y el dolor incontenible.

Tikky comenzó a gritar ante la mirada atónita de Road, y pocos segundos después la mano de Tikky se convirtió en polvo.

"¡que demonios!" grito Tikky mientras miraba su extremidad desaparecida. Road, desconcertada se acerco a Lavi amenazándolo con una vela. Sin embargo se acerco lo suficiente como para que Lavi le escupiera sangre en el rostro.

"Mi inocencia esta en mi sangre" dijo Lavi sonriendo débilmente. Ambos Noé se miraron el uno al otro intrigados por un segundo mientras Road apresurada quito las gotas de sangre que salpicaron su cara y que tras pocos segundos habían logrado hacerle quemaduras profundas y dolorosas.

"¡Maldito!" gritó Road mientras alejándose lanzaba una vela al estomago de Lavi quien ahora comenzaba a tener la mirada borrosa debido a la perdida de sangre. El dolor de la nueva vela encajándose en su cuerpo no había sido tan grande, pero Lavi pensó que tal vez era por el maltrato que el Noé le había dado a sus nervios al introducir su mano en el.

Una lagrima rodó por la mejilla del pelirrojo quien sintió que la muerte se acercaba mientras veía como el charco de sangre debajo de él se comenzaba a hacer más y más grande.

"Supongo que para destruir esa inocencia tendremos que quemarte entonces" dijo Road enfadada mientras a una distancia prudente del exorcista abrazaba a su dolorido hermano.

Entonces invocó una serie de velas que se colocaron debajo de la cruz en la que Lavi estaba incrustado. Al ver eso Lavi solamente sonrió cerrando los ojos. La única imagen que llego a su mente pese a la agonía en la que estaba fue el rostro de Lenalee sonriendo mientras decía "No voy a llorar, cuando te vayas no voy a llorar"

Sintió su rostro empapado en lágrimas y lamentó terriblemente no poder cumplir la promesa que le había hecho a la chica. "No puedo morir aquí..." pensó mientras veía como la parte inferior de la cruz se encendía y su cuerpo, pese al calor del fuego, comenzaba a sentirse cada vez más frío.

Repentinamente, con su mirada casi nula, Lavi alcanzo a ver un par de siluetas paradas frente a el y sintió que algo golpeo la cruz provocando que esta comenzara a caer hacia atrás alejándose del fuego.

Sin saber que era lo que sucedía se preparó para el impacto al caer, pero un material blanco lo envolvió amortiguando el impacto. Entonces escuchó una voz familiar.

"Lavi... resiste por favor"

El estado semiconsciente en el que estaba le hizo confundirse en un principio, pero después al sentir un tacto tibio sobre su mano supo que era lo que sucedía.

"Tikky Mick" dijo el dueño del material que había envuelto a Lavi segundos antes. El pelirrojo solo atino a decir débilmente "Allen... kun" antes de sentir que era libre de alejar su mente del dolor que estaba sintiendo y quedar inconsciente.

"Lavi..." dijo Allen mirando el rostro del chico mientras cerraba los ojos. "¡Eres un desgraciado!" Gritó el exorcista a Tikky antes de lanzarse para embestirlo.

Kanda, quien estaba parado desde hace unos minutos frente a ellos permaneció inmóvil mientras vio como Road convocó una de sus puertas.

El japonés detuvo el ataque de Allen extendiendo uno de sus brazos.

"Deja que se larguen" dijo Kanda para sorpresa de todos. "Pero la próxima vez... los mataremos" anuncio el samurai completamente seguro de si mismo mientras veía como Tikky sonreía pese a estar retorciéndose del dolor. Al parecer su herida se hacia cada vez mas grande, era como si la inocencia de Lavi lo estuviera comiendo vivo.

Road lo miró mientras las heridas en su propio rostro se hacían más evidentes y dolorosas "Allen, ¿sabes?, Tal vez no llegaron a tiempo" dijo mientras sacaba su lengua en señal de burla al mismo tiempo que ayudaba a Tikky a caminar hacia la puerta dimensional para segundos después, desaparecer totalmente del lugar.

En ese momento Allen corrió nuevamente a lado de Lavi y trató de despertarlo tocando su rostro suavemente, pero comenzó a sentirse cada vez más intranquilo cuando notó la enorme de cantidad de sangre en sus ropas y su baja temperatura corporal.

"¡Lavi!" comenzó a gritar Allen desesperado mientras a sus espaldas Kanda se comunicaba con el cuartel general por medio de su golem.

"Lo encontramos, pero está muy mal herido... tendrás que abrir el arca aquí para que podamos moverlo, te daré las coordinadas exactas" decía tranquilamente el samurai mientras sacaba un aparato especial para dar la información a Komui.

"Lavi" decía Allen mientras sin poder contenerse más lloraba. Comenzó a quitar las enormes velas de las extremidades de Lavi y recordó lo dolorosas que resultaban. Además se dio cuenta del brazo fracturado y sintió un enorme hueco en el estomago, "resiste" dijo mientras sentía que la tristeza y el coraje se almacenaban justo en su estomago creando una sensación dolorosa.

En ese momento Kanda se arrodillo junto a los chicos y tomó el lazo de su cabello para hacer un torniquete en los brazos y piernas de Lavi tratando de disminuir la hemorragia mientras le ordenaba a Allen presionar el estomago del pelirrojo con un trozo de tela proveniente su propia camisa.

"Llegarán en pocos minutos" dijo Kanda luciendo un poco perturbado para después despojarse de su abrigo colocándolo sobre el cada vez más frío cuerpo del pelirrojo que comenzaba a temblar descontroladamente entrando en estado de shock por la falta de sangre.

"En solo unos minutos Lavi... por favor resiste" dijo Allen implorando piedad al Dios que los hacia pelear y sin poder sacar de su mente la imagen de Lavi clavado en aquella cruz.


"Lenalee..." se escuchaba decir a la voz a través de la bocina del pequeño golem.

"Hermano, Krory. Miranda y yo acabamos de llegar a Portugal, todo esta bien" decía Lenalee fastidiada por la preocupación injustificada de su hermano.

"Lenalee, tienen que regresar al cuartel general" dijo desanimadamente el director.

"Hermano... aún no comenzamos a buscar, no podemos regresar"

"Lenalee, encontramos a Lavi..." interrumpió el director con la voz entrecortada. Lenalee al notar ese detalle sintió un hueco en el estomago, que sólo se agiganto cuando escucho a su hermano decir "Fue atacado por los Noé... no llegamos a tiempo, esta muy mal herido"