Capítulo 4

Al otro día…

Faltaba un día para la fiesta. Ya casi todo estaba pronto. Tiago decidió pasar todo el día con Hackus, el único pitufo al que le hablaba, además de Vexy, claro.

Gruñón no se molestó en seguirlos; tenía que hablar con su novia.

Gruñón: Oye.

Vexy: (Sorprendida) ¡Gruñón! ¡Hola! ¿Qué pitufas?

Gruñón: Nada… Oye, irás a la fiesta conmigo, ¿cierto?

Vexy: Jaja, claro que sí. ¿Tenías miedo de que pitufara con Tiago?

Gruñón: La verdad sí.

Vexy: (Riéndose) Siempre fuiste muy celoso.

Gruñón: (Confundido) ¿Qué? ¡No! No es eso, es que no confío en él.

Vexy: (Suspiro) ¿Qué estás pitufando? Ya te dije que no oculta nada, es un libro abierto.

Gruñón: ¿Enserio? ¿Y por qué no pitufa con nadie?

Vexy: (Nerviosa) Es que… Es muy tímido (mintió).

Gruñón: Pues…

Vexy: ¡Basta! Pitufemos de otra cosa: ¿qué tal si pitufamos un "paseo" por el bosque nosotros solos? (Con voz coqueta).

Gruñón: (Sonriente) Pitufástico.

No hubo problemas por el resto del día. Pero cuando calló la noche, todos vieron como Tiago se pasaba horas mirando la luna con aspecto nervioso.

Gruñón: ¿Qué pitufos está haciendo?

Vexy: Nada, sólo es muy romántico…

Gruñón: …

Vexy: Ya sabes, a los románticos les gusta mirar la luna (¿cierto?).

Vexy arrastró a Tiago a su hongo y todos se fueron.

Vexy: ¿¡ESTÁS LOCO!? ¡PARECE QUE TE ESFUERZAS POR LLAMAR LA ATENCIÓN!

Tiago: Lo siento, es que estoy muy nervioso.

Vexy: Descuida, te pitufo que si te esfuerzas, podrás controlarte.

Tiago: Gracias, pero no deberías tenerme tanta confianza.

Vexy: Claro que sí, si no, ¿para qué pitufan los amigos?

Tiago le sonrió y después de charlar un rato se fueron a dormir.