El otro día fui a mi tienda de cómics y me compré el tomo 28 de Naruto (que es el equivalente al principio del Shippuden), cual fue mi sorpresa al ver que al pobre Deidara, los "genialísimos" traductores lo tratan de "ella" y sus adjetivos los ponen en femenino… como no cambie en los siguientes tomos, me pego un tiro…

EL KAKUZU KRUJIENTE; PRESENTANDO A TOBI-ESPONJA PANTALONES ROTOS

CAPÍTULO4

EN EL CAPÍTULO ANTERIOR…

-Maldito seas Tobi-Esponja! Jashin-sama te castigará!

-Oh, no! –dijo Tobi temblando- Dios me va a castigar, Dios es cruel…

-por todos los nunchakus de carne! –dijo Konan, pegándole- Dios no existe!

-Como lo sabes?

-Soy científica, y los científicos no creemos en Dios… -dijo, intentando parecer inteligente.

Y es que Konan, les había dicho a todos que era una científica superdotada, y todos la habían creído, ya que no eran que digamos muy inteligentes… Aunque sí era cierto que la chica era la más lista de todos los habitantes de la Akatsukilántida: sabía leer, escribir, contar, sumar hasta cuatro números a la vez y multiplicar por dos cifras.

No era mucho, pero en la Akatsukilántida era realmente superdotada.

-Vamos, Tobi, no seas irracional, Dios no existe!

A veces Konan usaba palabras como "irracional" para parecer más lista, ya que eran de un nivel de lenguaje superior al del resto.

VOLVIENDO CON OROCHIMARU:

Se encontraba en la calle "Akatsukis de incógnito", una avenida en la que únicamente había tiendas relacionadas con el arte del disfraz.

Decidió entrar en la tienda de complementos Agujas Marinas S.L., en busca de un buen bigote postizo.

Entró, pero no vio a nadie. Se acercó al mostrador y vio una campanita para llamar. La agarró y llamó:

-Tilín –una vez- Tilín –dos veces –Tilín –tres veces.

Hasta que salieron dos personas de la trastienda: un hambre y una mujer.

-Bienvenido a Agujas Marinas S.L., en que le puedo ayudar? –dijo el hombre.

Se trataba de un tipo corpulento, que tenía la piel de color… marrón vómito y que llevaba una placa con su nombre: Zabuza.

La mujer era de cabello moreno y llevaba una máscara ninja. Su nombre, según la placa, era Haku.

-Pues… verá… estoy buscando un bigote para, ya sabe… ir de incógnito. –le dijo Porrochimaru. (N/A: por cierto, Porrochimaru tampoco era nativo de Akatsukilántida, él venía de Porrochimaruland Resort Villa del Sonido).

-Un bigote postizo? Está muy anticuado! Eso ya no está de moda!

-Ah, no?

-Para nada.

-Pues… en este cartel pone: "Bigotes postizos, la última moda en accesorios de incógnito" –leyó Orochimaru.

Zabuza arrancó el cartel y se lo tragó.

-Qué cartel?

-Em… olvídelo.

-Si lo que quiere es ir de incógnito, no hay nada mejor que una venda que cubra parcialmente la cara, como la mía.

-Qué? Para nada –intervino Haku -, lo mejor es una máscara.

-No, una venda.

-No, una máscara.

-Venda.

-Máscara.

-Venda.

-Máscara.

-Venda.

-Máscara.

-Venda.

-Máscara.

-Venda.

-Máscara.

-Venda.

-Máscara.

-Venda.

-Máscara.

-Venda.

-Máscara.

-Venda.

-Máscara.

-Venda.

-Máscara.

-Venda.

-Máscara.

Orochimaru suspiró. *Me espera un día muuuuuuuuuuuuuuuuy largo* -pensó.

Pein o Nagato (también conocido como Peine o Nigato Niperro) había sido en sus tiempos el mejor profesor de la autoescuela en Akatsukilántida, todos sus alumnos salían preparados para conducir cualquier tipo de Langosta-móvil (el automóvil bajo el mar).

Eso había sido así hasta la llegada de Tobi-Esponja, quien había hecho el examen 1.842.329 veces y seguía suspendiendo.

Debido a la ansiedad que provocaba Tobi en Pein, su psiquiatra le había recetado unas pastillas que le habían causado un pequeño desajuste y ahora tenía varias personalidades.

Comenzaba otro semestre en la autoescuela y, como no, Tobi-esponja estaba ya en primera fila cuando Pein entró por la puerta.

Nada más verlo Nagato comenzó a templar *Solo un semestre más, sólo un semestre más…* se repetía.

Pero Tobi no era el único en la clase, también estaba Hidan al que le habían quitado el carné por conducción temeraria; Kakuzu, porque las clases eran gratis y de paso había llevado a Deidara; Kisame, que creía que asistía a una clase de cocina; Itachi que había perdido sus lentes y no sabía como volver a casa y Konan, que amaba en secreto al profesor y no se le ocurrió mejor manera de estar cerca de él mientras pintaba su nombre rodeado de corazoncitos.

Pein tembló de nuevo *este trimestre va a ser muuuuuuuuuuuuuuuuuuuy largo*

Orochimaru salió de la tienda ataviado con una venda que le cubría parcialmente la cara y con una máscara de gatito rosa.

-A Kabuto le encantará esta máscara –dijo mirándose en el escaparate de una tienda.

Pensó que lo siguiente sería comprar una gabardina, y entró en la tienda: El fuego de la Juventud! Dentro, había dos hombres sentados delante de un televisor. Ambos vestían con unas mallas verdes muy ajustadas y se peinaban igual.

Uno de ellos, el más joven, comenzó a cantar:

-Du du du du du Dora, du du du du du du Dora, Dora, Dora, Dora exploradora…

El otro, en cuanto vio a Orochimaru le hizo callar.

-Lee!

-Gai-sensei!

-Lee!

-Gai-sensei!

-Lee!

-Gai-sensei!

-Lee!

-Gai-sensei!

-Lee!

-Gai-sensei!

Ambos:

-TENEMOS UN CLIENTE!

FIN DEL CAPITULO

Espero que os haya gustado y que os rierais mucho. Por desgracia hoy no os puedo adelantar nada, porque todavía no tengo a sucio el siguiente capítulo, pero os aseguro que conseguirán venderle unas mallas verdes a Orochimaru.