•·.·´¯·.·• Un día de Lluvia •·.·´¯·. ·•

By: 7kairi7

Los personajes no son míos pertenecen a square enix y no estoy muy convencida pero creo que también a Disney yo solo los uso como vía de escape del aburrimiento, la nueva producción de neuronas en mi celebro y para que mi creatividad no se pierda.

Summary: Una tarde. Cinco amigos. Un relato escrito desde cinco puntos de vista explicando como puede ser de maravilloso el amor y la amistad.

Historia:

VISION DE KAIRI

Como cada viernes, me esperé que Sora y Riku me pasaran a buscar al banco que queda justo al lado de la fuente del parque. Cuando llegaron, nos dirigimos al centro comercial para comer en el restaurante de los padres de Riku. Al acabar, mientras que nos dirigíamos a casa se Sora, este, tubo la gran idea de invitarnos a pasar la noche en su casa y ver unas películas, llamé a mi madre para preguntárselo y esta asintió. Cuando íbamos de camino al videoclub, empezó a llover mucho, suerte que estábamos cerca de mi casa y pudimos coger unos paraguas mi bolsa y proseguir con nuestro camino al Videoclub de inmediato. Al final Sora y Riku alquilaron unas películas de miedo y terror, a mí contra voluntad, pero que le iba a hacer… Estábamos de camino a casa de Sora cuando de pronto Riku me hizo una especie de señal o signo, yo ya sabia lo que quería decirme con eso… Ya hacia unos meses que tuve que admitir ante él que me gustaba Sora. No savia que hacer, la cobardía me estaba matando, pensé un rato, al fin y al cabo, pasase lo que pasase seguiríamos siendo amigos ¿no? (o eso creo yo), así que al final probé mi fuerza de voluntad y mi valentía, me atreví. Le cogí de la mano, y, sorprendentemente, él me correspondió, parecía dudoso per me correspondió. Estuvimos andando un buen rato así hasta que nos cruzamos con una pareja joven que llevaba un par de cachorritos de Golden Retriever (Scottex). Me pare, le solté la mano a Sora y me puse a charlar con los amos de los animales mientras acariciaba a estos. Al cabo de un rato, al ver que Sora y Riku se estaban aburriendo de estar allí de pie, me despedí de la pareja y proseguimos el camino, esta vez sin cogerle de la mano. Al llegar a su casa, pude oír esa maravillosa melodía, Roxas ya me la mostro una vez esa canción, un día, en el aula de música… Al entrar al salón, Roxas dejo de tocar pero Sora le dijo que no hacia falta que dejara de hacerlo, la verdad, no nos molestaba para nada… Nosotros tres nos pusimos a estudiar i a hacer nuestros deberes. Al pasar un rato, Roxas soltó la guitarra de golpe y salió corriendo de la casa y al mirar por la ventana pude ver que había salido corriendo tras Naminé. Naminé y yo siempre habíamos sido muy amigas pero últimamente, desde que sus padres obtuvieron ese trabajo, estaba bastante distante con todo el mundo aunque no me extrañaba ya que todo el mundo la trataba como una apestada desde eso, los celos de los demás la estaba volviendo una persona triste… Sin darnos cuenta Sora se había ido a la cocina, fui con él y pude ver que había empezado ha hacer chocolate caliente i pastitas. Él me dijo que cuando Roxas y Naminé llegaran, tendrían frio y que que mejor que un tazón de chocolate caliente para apaciguarlo . Cuando acabamos de prepararlo, salimos al salón y poco después, Roxas y Naminé llegaron. Los avasallamos a preguntas pero Roxas simplemente cogió a Naminé, le dio ropa y una toalla y dejo que se 

duchara para que entrara en calor. Seguidamente, él subió, se cambio de ropa y volvió a bajar volviendo a entonar esas maravillosas melodías que suele tocar. Cuando Naminé salió de la ducha cruzo el salón sin decir nada, con la mirada al suelo, i se acomodo junto a Roxas. De repente Sora me cogió de la mano y me llevo a la cocina, pero al entrar, él tropezó. Me puse a reír:

-¿Té estas riendo de mí?- me preguntó cogiendo el bote de nata que tenia detrás

- ¿Yo? Que va…-dije entre risas pero cuando vi el pote de nata-Ni se te ocurra

-Claro que sí-afirmo con tono burlita acercándose a mi-claro que sí, si yo me pringo tu te pringas- me dijo tirándome nata por encima.

Fue entonces cuando empezamos una batalla de comida. Entre risas i dulce, yo resbale, pero antes de que pudiera caer al suelo Sora me cogió. El se puso muy serio de golpe y yo me empecé a ruborizar, parecía que quisiera decirme algo pero de repente entro Riku aunque al ver el panorama lo único que dijo fue que como Roxas viera eso cargárnosla era decir poco… Al irse Riku, antes de salir de la cocina quise decirle a Sora la verdad sobre mis sentimientos, me acerque a el pero no tuve la valentía de decírselo. Salí de la cocina decepcionada conmigo misa al no ser capaz de decirle que le quería, donde estaba la Kairi valiente de si misma, la que no tenia miedo de nada y pensándolo, que diablos, volví a entrar en la cocina encontrándome a un Sora cubierto de nada i chocolate, me acerque a el y le besé.