Pido disculpas por mi tardanza, pero he tenido grandes problemas informaticos con la red y mi ordenador...ahora las cosas van mejor y vuelvo a estar activa ()

nuevo capítulo.


Capítulo cuatro: Escaramuzas

Eragon llevaba volando varias horas seguidas y no encontró rastro de los úrgalos, y después de mucho discutir entre las unidades que lo acompañaban decidieron volver a Ellesmera, no creían que realmente hubiese úrgalos por allí.
Al amanecer Saphira sintió como los rodeaban y despertó a Eragon.

-Hay algo ahí fuera, nos rodea prepárate par luchar.-
Eragon se levantó poco a poco, oculto por el enorme cuerpo de Saphira y cogió su espada, localizó a un úrgalo a lo lejos y le lanzó una flecha, que acertó en el blanco. El resto de los elfos se levantó poco a poco sin hacer ruido y fue posicionándose para presentar batalla, algunos subieron a los árboles mientras que otros esperaban la llegada de los úrgalos preparando hechizos.
Tirea dirigió a sus mejores guerreros a custodiar a Eragon y ella misma lo vigilaba desde lejos.
Finalmente, los úrgalos salieron de la sombra aullando, esperando seguramente encontrar a los elfos durmiendo para degollarlos, pero se llevaron una enorme sorpresa al encontrarse con aquella defensa y con un Jinete de dragón esperándolos. Eragon contó a los úrgalos, no más de medio centenar unidades a pie y una veitena arqueros, tal como había dicho la chica, eran pocos y con una simple escaramuza bastaría, pero no podía quedar ninguno con vida. De modo que prepararon sus espadas y Tirea blandió su hacha que brillaba con destellos de luz del sol y cegaba a los arqueros úrgalos, que caían a su vez por las flechas élficas. La batalla empezó pero los úrgalos comprendieron rápidamente que no conseguirían vencer y que morirían todos allí, así que se dieron rápidamente a la retirada. Los elfos no los dejaron escapar, Tirea cerró la retaguardia y asesinó a un urgalo que consiguió escapar, a la vez que lanzaba hechizos para despistar a los que intentaban salir. En poco tiempo la pequeña unidad de guerreros cayó y ningún superviviente logró contar lo que vio, el humor de Tirea se mejoró bastante y Eragon recibió algunos elogios por parte de los combatientes elficos, aunque se pregunto si habría mas unidades como aquellas. Utilizando la visión de Saphira localizaron a varios grupos mas en los que no sufrieron bajas, y así transcurrió el día, de escaramuza en escaramuza, hasta que dieron con la ultima unidad, los elfos estaban cansados y aquel grupo era el mas numeroso, al menos un centenar de guerreros y otros tantos arqueros.

Aquello no iba a ser fácil, por lo que tendieron una emboscada, Saphira abrasó a una parte y Eragon cayó en el otro flanco, pero los úrgalos no se desmoralizaron y plantaron cara, en poco tiempo aquello se convirtió en una batalla campal entre elfos y úrgalos. Mientras que los urgalos tiraban tierra y cubrían a los fugitivos, los elfos lanzaban hechizos y mataban a los prófugos, y poco a poco decantaron la balanza a su favor. Eragon mientras tanto no podía dejar de preguntarse que habría pasado con Arya, tal vez no consiguió la victoria, o tal vez estaba muerta, pero apartó esos pensamientos y se concentró en la batalla que tenia frente si, en especial en el duelo que estaba realizando contra el que precia el jefe urgalo de aquel batallón. Era bastante hábil y se movía muy bien, por lo que Eragon tuvo que emplearse a fondo para evitar la embestida que le lanzó. Entrechocaron las espadas y bailaron la danza de la muerte hasta que Eragon cortó un ataque y con una finta hirió al urgalo en un brazo, los dos oponentes estaban sudando y el úrgalo estaba herido en varias zonas, mientras que Eragon no podía concentrarse en la batalla, no podía dejar de pensar en Arya. Y en la chica que se la parecía tanto.
El úrgalo aprovecho la oportunidad para atacar a Eragon que no pudo esquivar el golpe y cayo herido en una pierna, el caudillo iba asestar el golpe de gracia cuando un destello luminoso lo cegó y una enorme garra lo atravesó de parte a parte, Saphira lanzo al urgalo moribundo unos metros mas lejos y reprendió a Eragon

-¿Se puede saber qué estabas haciendo?, casi te mata, por favor concéntrate, ya tendrás tiempo de pensar en esa muchacha-
Eragon se reprendió y se levantó ágilmente,

-Gracias Saphira-

Acto seguido se lanzó a terminar con los pocos úrgalos que quedaban presentando resistencia, pero dejaron a uno vivo a petición de Tirea que lo interrogó y descubrió cosas bastante interesantes
- Este era el último grupo, volvamos pues a ver que tal les fue a los combatientes de Kirtan-
Eragon curo su pierna y emprendieron el viaje de regreso a Ellesmera, donde les esperaba la reina, Arya... -y la chica misteriosa- se dijo Eragon, que no dejaba de pensar en las cosas que le habían pasado desde su transformación

-Es curioso como he cambiado, tal vez ahora si puede presentar batalla en el frente, ¿no crees Saphira?-

La respuesta de la dragona se hizo esperar

-No sé, todavía estas débil, ya veremos lo que dice la reina, mira ya se ve Ellesmera a lo lejos-
Y se acercaron a la capital elfica donde la reina los esperaba impacientemente con Arya a su derecha- no esta la chica- pensó Eragon, pero esperó las noticias sobre el frente.


Hasta aquí por hoy, dentro de poco actualizaré mi otra hisotira y quizá suba otra más...

saludos