Holaaaaaaa n_n, lamentamos mucho la tardanza ahora sí (en realidad si tardamos verdad XD), bueno nos disculpamos, estuvimos sin computadora un rato, pero ya traemos el cuarto capítulo de eclipse, esperamos que no se hayan olvidado de nosotros y tampoco crean que dejamos el proyecto, solo necesitamos un mejor internet XD.

En fin, en el resumen de hoy tenemos que Clow no se siente muy bien mmm interesante, una sombra aparece ante Yuuko Kero y Yue y el ángel cree encontrar la solución al misterioso problema... ¿pero sera?, descubranlo hoy en este suspensivo capítulo... jojojo


Eclipse

Capítulo 4 - Ángeles

Ya era la mañana siguiente y el quinto día se asomaba por la ventana, Kero lentamente voltea a ver el sol que reposa junto al árbol de cerezo en el que el día anterior Yuuko tuvo su enfrentamiento con Yue, gira en torno a la cama del ángel y se percata de que éste ya no esta.

-Yue tonto... ¿Que haces a estas horas despierto?-

Sale de su habitación y huele algo fuera de lo normal por lo que decide investigar. El misterioso olor lo lleva a la cocina donde encuentra a Yue haciendo el desayuno, pero en sus acciones se nota cierta torpeza y enfado porque nunca había cocinado absolutamente nada al ser esta tarea única y exclusivamente de Clow.

-Kero, deja de estar ahí sin hacer nada y ayúdame con ésto- le dice el ángel a Kero sin perder de vista la estufa

-¡Ahh! Sí... enseguida...-Apresurado Kero y sin saber que hacer se acerca para ayudar a su compañero.

Mientras, en la habitación de huéspedes el mismo olor que había extrañado a Kero se cuela por la puerta corrediza del cuarto donde estaba Yuuko, la chica se despierta un tanto alarmada y desorientada, no recordaba del todo lo que había pasado la noche anterior.

-¿Que es...?.... ¿¡Quemado?!-

Sale corriendo de la habitación con la funda de su almohada en las manos y el kimono bastante desarreglado por su muy agresiva forma de dormir, desesperada entra a la cocina

-¡A un lado!... ¡hay que apagar el...!-

Mira a su alrededor y ve al ángel con el mandil de vaca puesto, algo que parecieron haber sido huevos en el sartén mientras el humo sale de éste como loco y Kero, pequeño, manchado de harina y en una mesa cercana intentando hacer una masa en un tazón.

-Em... ¿Necesitan ayuda?- pregunta Yuuko algo avergonzada por su entrada

Yue ofendido y cubriéndose con su ego le responde -No necesitamos tu ayuda todo esta perfecto- a lo que Kero observa confuso y contesta negativamente a lo dicho por Yue.

-¿En serioooo....?- Insinúa Yuuko recuperando su humor normal y con un tono retador

-Yo puedo cocinar algo mejor... Pero eso le toca a su joven amo de todas formas… Y, hablando del diablo ¿Dónde está?- Pregunta Yuuko curiosamente y aún sin recordar su pequeña escena de la noche anterior, aunque de haber sido diferente tal vez se hubiera incomodado un poco al estar en casa del mago.

-Sigue dormido- responde Kero mezclando la masa con dificultad por su forma pequeña -le cuesta despertarse los sábados-

Yuuko suspira un poco y voltea a ver a su alrededor -les falta pan... Iré a comprarlo-

Yue solo la voltea a ver molesto, intentando ocultar su sorpresa ante la amabilidad de su adversaria, una vez que se cierra la puerta de la casa y se abre la principal Yue vuelve a sus huevos quemados

-No deberías ser tan rudo con ella Yue, es amiga del amo-

-Eso es lo que me temo, Kero- responde Yue molesto comenzando a servir la primera ronda de huevos que serían para él porque estaban excesivamente quemados y se negaba darle algo tan quemado a Clow

-¡¡¡AHH!!!- Llega gritando Yuuko y corre por el pasillo apenas segundos después de haber salido -¡Se me olvido cambiarme! O por lo menos arreglarme un poco…- y corriendo sube al baño a peinarse mientras Kero y Yue se quedan con una mirada congelada por la escena que hizo su invitada. A los pocos minutos regresa Yuuko a la puerta con ropas ligeras para salir y el cabello recogido con una pinza ya que es un día muy caluroso

-Enseguida vuelvo ahora sí- le dice a los cocineros mientras sale con calma a la tienda.

Yue y Kero continúan con su deber, poco después regresa Yuuko y terminan los preparativos; Kero pone la mesa mientras Yue y Yuuko, soportándose mutuamente en la cocina, terminan las últimas rondas de huevo.

-¡Clow! ¡Hora de desayunar!- le grita Yuuko desde la entrada de la sala que lleva al comedor, pero Clow no responde, -Que extraño, ya es muy tarde… Y ni siquiera contesta-

-Iré a ver- dice Kero preocupado elevándose a la habitación de Clow, dejando a Yuuko y a Yue a solas en el comedor.

-¿Y cuanto piensas quedarte?- pregunta Yue algo irritado

Yuuko lo voltea a ver sorprendida, no esperaba que él le dirigiera la palabra -Eso es un tanto duro de preguntar ¿no crees?-

Yue voltea hacia la ventana -Tú no tienes derecho a exigir tanto de mi amo-

-A veces es él quien ofrece-

-Aún así no tienes porque causarle tantas molestias... bien podrías negarte de vez en cuando-

Yuuko lo mira seria, una brisa entra por la ventana que Yue ve, él nunca le dirigió la mirada

-Que yo acepte o no acepte y que él haga lo mismo ¿Eso es problema tuyo?-

Yue la voltea a ver bastante molesto -Solo quiero protegerlo-

-¿De qué?-…

Mientras en el cuarto de Clow, Kero llega y no puede dejar de notar que las cortinas aún no están recogidas y Clow sigue recostado en su cama, Kero se enfurece al verlo recostado después de todo lo que habían hecho de desayunar así que se acerca enojado, pero cuando estaba a punto de transformarse a su verdadera forma para darle su merecido ve que el joven está empapado en sudor y pronuncia cosas en sus sueños

-¿Clow?... Oye Clow...- lo mueve y el mago abre un poco sus ojos

-Hola Kero, buenos días... lo lamento creo que hoy no me siento para bajar-

Kero acerca su mano a la frente de Clow e incluso antes de tocarlo la retira

-¡Estas hirviendo Clow!... espera un poco te traeré algo frío… ¡Yue! ¡Trae algo frío! ¡Te necesito... ahora!- Kero se había asomado por la puerta para el grito de Yue y se oyeron abajo los movimientos de las sillas y los pasos q se dirigían a la cocina, luego las escaleras, y finalmente Yue aparece con Yuuko tras él y unos trapos mojados

-Fue todo lo que encontramos ¿Sirve?- pregunta Yuuko acercándose al pequeño león

-Lo que sea sirve...-Los tres ven a Clow sudado y rojo por la temperatura, lo destapan y comienzan a ponerle los trapos mojados por todo el cuerpo

-Voy por más agua- dice Yuuko, Yue solo la mira irse, con tanta decisión en sus ojos, la misma que él tenia en ese momento

Momentos después llega apresuradamente Yuuko con el libro que aloja las cartas Clow y se lo acerca a Yue

-Tú también puedes controlarlas, a de haber alguna que le pueda curar inmediatamente, ¿Verdad?- Yue ve la decisión y la esperanza que se refleja en la mirada de Yuuko, pero aún así no puede hacer nada y antes de empezar a mover su cabeza para decirle que era imposible Clow responde débilmente.

-Las cartas no tienen ese poder; controla los elementos y cosas que vemos diariamente, pero no tienen ese poder que quieres-

-Clow es muy delicado a los cambios bruscos de temperatura y más en un día tan caluroso como hoy- dice Yue aclarando un punto que nadie le había preguntado pero su preocupación le imponía hacerlo.

-¡Yue! ¡Su temperatura no baja!- dice Kero sin saber que hacer

Yuuko ve a Clow que comenzaba a respirar cada vez más rápido y saca unas bolsitas de hielo que había llevado con las cartas poniéndoselas en la frente.

-Bien, entonces lo haremos a la antigua. Yue ¿qué tienen de medicinas en ésta casa?-

-No tenemos medicinas, el nunca se había puesto así y con los cuidados normales pasaba-

-Tengo una botella de sake en mi maleta Yue, ve por ella-

-¡No todo se arregla con sake!- dice Yue bastante desesperado

-Sé hacer un elixir especial, por lo que he visto en esta casa tenemos los ingredientes necesarios, pero también necesitare algo de alcohol- le dice Yuuko seria, intentando mantener la calma ante la agresividad de Yue

El ángel sale al cuarto de invitados en el piso de abajo mientras Kero y Yuuko siguen cambiando trapos húmedos del cuerpo de Clow.

-No podemos curarlo pero... ¡Nieve! necesitamos enfriar estos trapos- dice Kero pasándoselos a la dama que aparece de una de las cartas, poco después llega Yue con el sake.

-¿Tiene que ser con una poción? ¿No puedes hacer un hechizo y ya?-

-Mi magia funciona a través de pagos justos... Básicamente no quito nada ni creo nada, solo lo transformo en algo equivalente o lo traslado a otro objeto o persona, de otra manera haría un tabú... o por lo menos para mi familia lo haría-

La bruja sale a preparar rápidamente la poción con algunas cosas que estaban en la cocina y algunas plantas del jardín, vuelve corriendo al cuarto de Clow y le da un pequeño sorbo. Para tranquilidad de todos, ésto calma a Clow instantáneamente y solo se quedan cuidando que no le vuelva a subir la temperatura, todo se vuelve paz, pero cuando comenzaban a ponerse cómodos la sombra generada por la luz de la ventana y Clow recostado se comienza a separar, volviéndose una masa oscura que se transforma en un murciélago de rara apariencia que sale volando por la ventana. Todos se extrañan ante la aparición pero ya es demasiado tarde para hacer algo, el murciélago ya se había ido, solo quedaba seguir cuidando a Clow. Aún con esto se preguntan que habrá sido, pues parecía la fuente de la enfermedad del joven, una conclusión lógica puesto que el mago comenzaba a verse mejor y mejor a cada segundo tras la huída del animal.

-¿Que fue ese murciélago?- pregunta Kero

-¿Tienen algún enemigo?- pregunta Yuuko -ese murciélago bien pudo ser el resentimiento de alguien...-

-Clow nunca le ha hecho nada a nadie- defiende Yue a su querido amo y todo queda en silencio, nadie vuelve a preguntar nada.

Pasan las horas y sin darse cuenta Kero, Yue y Yuuko se quedan dormidos alrededor de Clow, quien ya comenzaba a despertar lentamente, observando a su alrededor mientras se levanta y con una mirada seria observa la luna que comienza a asomarse por la pared.

Ha llegado la noche y Kero es el primero en levantarse, se frota los ojos y voltea a la cama de su amo, pero éste no está y no puede evitar alarmarse ante esto, con las cosas extrañas que pasaron pudo ser cualquier cosa lo que se haya llevado a Clow. A gritos despierta a sus dos compañeros que también se alarman, ya estaban seguros de que alguien había perseguido a Clow, y que para ese momento ya se lo habían llevado quien sabe a donde. Todos buscan desesperados en la parte de arriba ya no buscando a Clow, sino pistas de adonde se lo habrían llevado hasta que bajan a la cocina.

-Buenas noches, la cena esta lista- les da la bienvenida Clow con una sonrisa muy alegre mientras sirve los platos y todos lo miran entre aliviados y fastidiados por la escena que montaron arriba.

-Clow... ya estas bien-

Dice Yue feliz y sorprendido intentando ocultar su vergüenza

-¡Nos preocupaste maldito!-

-¡Así es!- Kero y Yuuko lo miran enfadados y con un reproche en la cara, Clow solo sonríe y les pone sus platos enfrente.

-Lo lamento mucho- dice Clow intentado calmarlos -¿Qué les parece si hoy nos dormimos temprano?, los cansé demasiado... y mañana usted irá por su boleto de barco ¿no es así señorita?-

-Sí-

-¿Adonde vas?- pregunta Kero sentándose encima del libro de las cartas ya puesto sobre la mesa y comenzando a agarrar el tenedor

-No lo se, a América tal vez... lo primero que salga el martes- dice Yuuko sentándose al lado de Kero, Yue guarda silencio y come con tranquilidad ya sin molestarse de la presencia de la bruja; por primera vez todos comen tranquilamente, pero llega un momento en que Clow se queda observando al infinito como si recordara y a la vez tratara de entender algo.

-¿Te sientes bien?- le pregunta Yuuko al verlo en ese estado y quebrantando el pensamiento de Clow

-No pasa nada- le sonríe y la mira tranquilamente, Kero y Yue terminan su comida y dan las gracias retirándose a su cuarto, los dos cansados y ya confiando en la bruja invitada

-Sabes... - le dice Clow a Yuuko con una mirada muy seria -Mientras tenia temperatura tuve un sueño muy extraño, pero casi… real... Soñé que estaba en un desierto, el calor era sofocante y cuando volteaba había una niña pero se transformaba y sentía una presencia oscura, pero familiar… muy familiar...-

-Lo vimos… justo antes de que comenzaras a mejorar con la pócima vimos como una oscuridad salía de ti, pero aunque parecía una maldición esos dos me dijeron que tu no tenías enemigos que pudieran hacer eso… y bien... ¿los tienes?-

Yuuko mira a Clow fijamente y juega con el borde de su plato mientras Clow intenta recordar cualquier cosa, pasan unos momentos y al no responder Yuuko se para

-Bien... no tienes q decirme si no quieres, mañana me tengo que levantar temprano- por alguna razón Clow se siente herido ante la frialdad de su invitada que ya se retiraba a su habitación y decide intentar explicarle.

-¡Espera! Pero… aún no te he pagado por el sake y todo lo demás.... -

-¿y...?-

-y...-

-¡Y qué! ¡Habla!- le contesta Yuuko aún dándole la espalda

-Tú aparecías en mi sueño... y creo que necesitaré de tu ayuda para evitar que ese ser que logre lo que sea que quiera lograr-

Yuuko se queda callada y continúa el camino a su habitación, cierra la puerta corrediza sin siquiera ver al mago y Clow solo se queda con las intenciones de pararse y la mano estirada, no le dio tiempo de nada, ve los platos en la mesa y comienza a recoger "De todas formas ya les di mucho trabajo" piensa mientras lleva las cosas a la cocina

Mientras tanto arriba de las escaleras Yue, que había escuchado atento la conversación, se disponía a volver a su cuarto, tal vez Clow desearía algo de soledad en ese momento

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*Flashback*

Desde el momento en que fue creado, Yue se había esforzado por comprender a Clow, y entre más lo comprendía, más deseaba protegerlo.

En realidad Clow nunca había necesitado demasiada protección, no era de la clase de personas que se metieran en problemas solo porque sí, y aunque los tuviera siempre buscaba la forma pacífica de resolverlos, pero aún así, Yue deseaba protegerlo más y más, deseaba que Clow le dejara todo a él para poder protegerlo así del mundo entero; tantos recuerdos pasan por su mente, tantos momentos, tantas risas, y entonces aparece Yuuko desde las sombras de su cabeza

-¿Y de qué quieres protegerlo?- Ahora se encuentra en el recuerdo de la plática aquella mañana

-De todo... quiero protegerlo de todo para que nunca se lastime-

-¿No crees que pueda solo?-

-No es eso, es solo que no lo quiero ver herido-

-Tienes que dejar de protegerlo tanto, de todos modos él es de los magos más poderosos, puede salir de cualquier cosa-

-¡Pero protegerlo es mi sueño!-

-Esa ambición no causará otra cosa que no sea quitarle la libertad a ese hombre... no puedes mantenerlo encadenado y bajo tu sombra toda la vida-

*Fin del Flashback*

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Yue despierta de su sueño y se percata que lleva un par de minutos parado ante la puerta de su habitación, los ronquidos de Kero ya se oyen hasta el pasillo, voltea a las escaleras otra vez y escucha cómo Yuuko entra a su habitación deslizando la puerta.

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Yuuko en su cuarto se queda parada en el marco de la puerta

-¡Tonta!... Tú deseas viajar ¿No?, ¿o viniste hasta aquí a ayudarlo?-

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Yue se queda callado y en su mente retumba ¨ Quiero protegerlo ¨; entra a su habitación y se recarga en la puerta

-No se si es correcto o no lo que voy a hacer... pero esta es mi decisión- Saca su alas mostrando su forma verdadera, creando corrientes de aire dentro del cuarto que apenas logran molestar a Kero quien ya se hallaba perdido en sus sueños; se acerca lentamente a la ventana, sus alas brillando junto a su blanco cabello parecen aflojar sus plumas mientras el viento sopla a través de la ventana que Yue abre con delicadeza, intentando no despertar a Kero, aunque sabe que no lo despertará. Salta hacia el marco de la ventana y, volando hacia la luz de la luna, se aleja.

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