Capítulo 4. Explicaciones
Nanoha seguía impávida por lo que acaba de ver. Obviamente había sabido, sentido el momento justo en que Fate estaba de regreso. Raising Heart podía detectar la presencia de Bardiche sin mayores problemas y ya era un hábito que Raising Heart le informara. Tenía tantas cosas que hablar con ella, y desde la ventana, con las luces apagadas sentía que el suelo bajo sus pies se derrumbaba. ¿Eran celos los que sentía? Definitivamente era algo que nunca había sentido, pero no podía explicarlo. Tampoco podía enfrentar a Fate, no en este momento. Ahora tenía sentido el porqué de las preguntas de Fate antes de partir a su misión. Fate no sabía cómo conciliar el tener una familia implícita con Nanoha y tener una relación con Signum. ¿Por qué no lo había notado antes?
Oyó que la puerta de entrada se abría y en un santiamén se metió a la cama. Se volteó al lado de la pared e hizo lo posible por aparentar que estaba dormida. Unas suaves pisadas le indicaron que Fate entraba al cuarto de Vivio, como siempre lo hacía. Unos minutos después la sintió entrar a la cama, y permaneció inmóvil. Fate se sorprendió al ver que Nanoha estaba en la casa, sin embargo no deseaba despertarla así que contuvo el impulso de abrazarla, de decirle en este momento todo lo que sentía. Estaba absorta en sus propios pensamientos cuando notó que Nanoha no parecía dormida, parecía que estaba conteniendo el llanto.
"Nanoha", dijo Fate con voz preocupada. "Nanoha", repitió, "¿Qué pasa?"
Nanoha se volteó a verla llorando y por toda respuesta lo único que supo hacer fue lanzarse a sus brazos y hundir la cabeza en su pecho. Así como lo había hecho esa vez en el puente.
"Na-Nanoha, me estas preocupando", Fate estaba al borde de la desesperación.
"Fate-chan, yo...", decía Nanoha entre sollozos, dejando que Fate le acariciara la cabeza.
Lagrimas empezaban a asomar por los ojos de Fate, no podía resistir ver llorar a Nanoha. Eso era más de lo que podía tolerar. Con suavidad acerco su mano a la mejilla de Nanoha para retirar las lágrimas que caían y sin detenerse a pensar demasiado sus acciones, acercó sus labios a la otra de mejilla de Nanoha en un tímido intento por borrar las lágrimas que estaban ahí.
"No me toques", explotó Nanoha y de un golpe saltó de la cama.
Fate, sorprendida, se quedó ahí sentada. No estaba entendiendo nada de lo que estaba sucediendo… a menos que... Fate podía ser lenta en muchas cosas, pero definitivamente no era tonta. Se llevó una mano a la boca con cara de culpabilidad mientras, con expresión temerosa, se atrevió a preguntarle.
"¿Me viste por la ventana, no es así, Nanoha?"
Nanoha abrió los ojos por un momento, sorprendida de lo directo a la pregunta de Fate.
"No sé de qué me estás hablando", mientras se volteaba para salir de la habitación. Como rayo se colocó entre Nanoha y la puerta.
"Tenemos que hablar", le dijo dulcemente.
"Yo no tengo nada de qué hablar", le espetó Nanoha no pudiendo contener mas su mal genio.
Fate sabía que tenía que tener mucho cuidado con cada palabra que dijera. La actitud de Nanoha de hecho la animaba a seguir, porque estaba segura que había visto el beso con Signum y si estaba así de molesta era tal vez... porque Nanoha tal vez, de alguna manera sentía lo mismo hacia ella. Agradecía que Nanoha estuviera controlando su temperamento porque así como Signum había bromeado con que le lanzara un Divine Buster, era ella, Fate, la que definitivamente corría ese riesgo en este momento.
"Nanoha, entiendo que en este momento no me quieras escuchar pero necesitamos hablar. ¿Recuerdas que lo prometimos antes de que partiera a mi misión?", le dijo con la voz más serena que pudo.
Nanoha la miró, era imposible para ella no acceder a esa voz. Imposible no acceder a esos ojos que la habían cautivado desde el primer instante. Era Fate la que le hablaba y el tono de sinceridad con que le hablaba la desarmaba por completo.
"Fate-chan, creo que he entendido un poco tarde lo que tratabas de hablar conmigo", empezó a decirle mientras trataba de serenarse. El momento de separarse había llegado, nunca lo había visto como una posibilidad pero era evidente que Fate tenía derecho a armar su propia vida. Esperó unos segundos cuando de pronto sintió las manos de Fate sobre las suyas. Fate buscó la mirada de Nanoha, cuando ésta empezó a sentir que las lágrimas amenazaban con brotar de nuevo.
"No estoy segura de que lo hayas entendido, Nanoha; he estado buscando el momento, las palabras adecuadas para poder aterrizar la cantidad de ideas que han pasado por mi mente. Yo te pregunté que éramos, y me respondiste que somos una familia -".
"Lo sé, es normal que quieras buscar tu propia familia. Perdóname, yo prácticamente te obligué a formar parte de ésta, te dí por hecho y ahora entiendo que quieras estar con Sig- ".
"No, no, Nanoha, eso es lo que quiero que me escuches... yo, no sé francamente como decírtelo... Espera, tú no me obligaste a nada. Yo estoy con ustedes dos porque las quiero, porque no imagino mi vida sin ustedes dos. Sin ti. Nanoha, no sé qué haría... no imagino mi vida sin ti."
"Pero acabo de verte con Signum, ¿o me vas a decir que eso no paso?", la interrumpió mientras en su mirada se veía un profundo dolor.
Fate sintió una vez más como le subía el calor a la cara, era realmente un problema que se sonrojara tan fácilmente, peor aun cuando se trataba de Nanoha. "No te voy a decir que no pasó, pero aunque suena como el típico no significó nada, realmente no significó nada".
Nanoha frunció el ceño. "Claro, nada...".
Esto no estaba marchando nada bien y Fate lo sabía, bueno al menos la mano de Nanoha seguía entre las suyas. Sostuvo su mano y mientras la miraba le dijo: "¿Sabes que sería incapaz de mentirte, lo sabes, no?"
Nanoha miró a un lado. Lo sabía. Era una de las pocas cosas de las cuales tenía una certeza absoluta. En este momento, sin embargo, el dolor hablaba por ella.
"Creía que lo sabía Fate, ahora no se qué creer".
Fate vió el dolor de Nanoha en sus ojos. Sentía que un abismo se abría ante ellas. ¿Por qué no había dejado las cosas como estaban? Era feliz, ambas eran felices. Tenía todo lo que quería ¿o no?
