Capítulo 4:
Despertando de la pesadilla
Había prendido un cigarrillo, no solía hacerlo pero, con lo que sucedía, tenía los nervios a flor de piel, además de todas las emociones posibles, mescladas en su pecho, formando una tormenta que tarde o temprano y si no la detención, explotaría en él.
A pesar del frío y la nieve, la vista del paisaje blanco, era tranquilizante y sumergido en sus recuerdos, cerró los ojos mientras se llevaba una bocanada de humo a los pulmones, y liberaba el resto tratando de darse paz. Pero fue sacado de su propio juicio al escuchar la voz de una enfermera.
-Namikaze San, el señor Hyuga quiere verlo- dijo una enfermera al doctor
-¿A mí?, Pff dile qué no soy más doctor, ya tiene quien atienda- dijo de forma fría a la enfermera
-¡Se lo dije señor, pero me ha pedido encarecidamente verlo a usted! - le contesto la enfermera
-Hum, bien, dame un minuto y ya voy- dijo con fastidio Naruto apagando el cigarro en la reja congelada donde se mueva recargado, dio vuelta camino a la habitación donde Hiashi.
El Hyuga se encuentra. Estaba claro que no teníamos nada que ver con ellos, nunca más ... un pesar de sus sentimientos, en su corazón otra decepción por una parte de su familia no iba a ser permitida.
Caminó con firmeza tratando de imaginarse lo que el Hyuga la diría, sin duda una charla muy desagradable. Tocó la puerta y entró asomando primero la cabeza, miró a la cama y vio al señor Hyuga sentado mirando su regazo con seriedad.
-Buenas noches, ¿quieres verme? Naruto mirando fijamente al hombre.
-Sí, Naruto- dijo el Hyuga mayor
-bien, aquí estoyquéqué pasa? - pregunto de forma fría a Hiashi.
Hiashi, la mirada, y al mirar, Naruto pudo ver en sus ojos, tristeza y preocupación.
-Pero no tienes que preguntar por qué, cerrar y cerrar cierra la puerta- dijo Hiashi.
-¡Cómo ordene! - respondió con sarcasmo el rubio, cerró la puerta y se acercó a los demás solo para buscar silencio, uno muy incómodo.
-Veo que usas gafas, se ... se te ven bien- dijo Hiashi para cortar la atmofera que se había establecido en el cuarto.
-Perdón, señor Hyuga ¿Si para eso me ha llamado? discúlpeme pero tengo cosas importantes que hacer- dijo enojado Naruto que casi salía de la habitación.
-no, no ... disculpa ... y bueno, dime ... ¿cómo estás tus padres?, hace años que no hay de ellos, sin duda te habrás dado el gusto de verte como profesional, el hombre sin tener idea de que lo que acababa de decir había sido un error completo.
-Ellos murieron-dijo secamente Naruto, Mientras que Hiashi, un golpe de dolor sacó su pecho y dejó de ver ahora al hombro un hombre de negocios que miraba con la mirada desencajada y la boca abierta, por un segundo olvidó una que se dedicaba hasta que notó que el temblor en el cuerpo de Hiashi y decidió acercarse lo más rápido posible.
-¡Señor Hyuga respire! ¡Tranquilo! - decia Naruto, pues al hombre le estaba dando un paro cardiaco, sin duda por esa noticia que había dolido y mucho, porque esas personas eran sus mejores amigos, su familia por muchos años, desde niños se conocían, había compartido demasiados momentos de alegría ya has hecho todo lo que has perdido
-¡SEÑOR HYUGA! ¡ENFERMERA! - grito Naruto, de pronto algunas enfermeras entraron para ayudar a Naruto a estabilizar a Hiashi.
Mansión Otsusuki
Por otra parte, una llamada "anónima" había alertado a un toneri, quien en seguida sacó papeles y firmes de donde podía, hizo llamadas y lo correspondió para asegurar la fortuna que tenía años, robándole bajo las narices a los Hyuga.
Después de que se aseguró que el dinero estaba seguro, ni siquiera se había tenido que preocupar por tener una maleta, pero al menos se abrió la puerta de entrada, recibió un golpe en el rostro por parte de Neji, Kiba y Lee.
-¡Miserable! ¿Cómo te atreves a decir eso a mi hermana? - dijo un furioso Neji que nuevamente golpeaba a Toneri en el rostro.
-¡Eres un desgraciado! ¡Confiamos en ti! ¡Por ti alejamos a nuestro amigo! - la gritaba Kiba mientras que golpeaba el abdomen de Toneri varias veces.
-¡Drogaste y abusaste de Hinata! ¡Hiciste que desconfiáramos de Naruto! ¡Eres un maldito cobarde! - gritaba Lee que también golpeaba a Toneri con toda su furia en el rosto y donde podia. Entre los tres lo tumbaron al piso y entre las patadas, después lo pararon y empujaron hasta la pared, los golpes dejaron al joven hombre irreconocible.
-Lee, llama a la policía, nosotros nos encargamos de que este se asqueroso perro no se escape- dijo Neji con enojo.
-De acuerdo Neji - le contesto Lee que salió corriendo al teléfono. Neji junto a Kiba sostenía un maltrecho Toneri, incapaz de hablar por los golpes.
-¡Y tú maldito hijo de puta, te pudrirás en el lugar de nuestro amigo! - le dijo enojado Neji a Toneri en el oído Neji que le dio un rodillazo en la parte íntima a Toneri, haciéndolo agachar del dolor, pero era subido del cabello por Neji.
Mientras que Tenten e Ino fuera de la casa se sentaron cada una a un lado de Hinata.
Por su cabeza todos los recuerdos llegaban, golpeandola en la cara.
Flash Back
-Señorita Hyuga, toma un poco de agua por favor, tiene qué comer algo, señorita decia una sirviente. Por su cabeza, la vista, el agua, el dolor, el dolor, el dolor y el dolor. darle o cuántos medicamentos, no simplemente simplemente olvidar.
Pero fue la realidad lo que hizo que la abrumadora noticia de su padre, que el regreso a su doloroso mundo, ya no esté dispuesto a verla en "estado reciente" y que importe muy poco a la opinión, la comprometió, si bien la amaba y esperaba lo mejor para ella, también el hombre severo, salía a veces y la encaraba. Ahora no me gustaría nada que hacer ... la empresa de su padre era ella y su hermano Neji, pero quería que fuera seguro de que la cuidara y por esa razón, formalizó el matrimonio entre ella y Toneri Otsusuki un joven rico, educado y de buen ver el mismo, la pretensión y la medida de su mano, una Hiashi y ambos como confabulando un plan horrible, eligieron por ella, mientras que se hundían más y más en su depresión.
No bastaba que las heridas fueran ya sanado su corazón estaba lastimado y por dentro lloraba y gritaba, mientras aparentaba estar bien con la decisión de la boda.
Cada día que transcurría, se acerca a un momento fastidioso e irritante día. Ni siquiera conocía en persona a esa misma cantidad de veces la cabeza de él pero, no lo había visto ni quería verlo Naruto no podía salir de su cabeza ...
-él no lo hizo no podría-se repetía entre lágrimas, pero por nada del mundo su padre la dejaba regresar a Japón y mucho menos a Naruto.
Con el pasar del tiempo el día de la boda llegó y sin nada qué hacer, se dejó guiar por su padre hasta el altar para convertirse finalmente en Hinata Otsusuki.
No importaba cuánto tiempo pasara a Hinata se podía hacer con su matrimonio y gracias a la nula insistencia de su esposo, se podía llevar a cabo con el alcalde de su vida, al menos no estaba presionada por eso y que su padre y hermano no se metían en su vida personal, no tenía idea de que ese "matrimonio" llevaba desde la boda una vida sin sexo.
Un par de años transcurrió, Toneri con indiferencia a Hinata, a ella no le importó en lo absoluto, ya estaba sobre entendido que a él le daba igual si se entregaba o no, solía verlo llegar a las horas de la noche con una dama otra , no importaba ... dormían en cuartos separados y la verdad para ella estaba "bien" porque tampoco le importaba.
Fin flash Volver.
Y ahora entendía porque la ignoraba, ahora lo sabía, ya lo había hecho como mujer después de eso.
Pensar que vivió años con el hombre que se aprovechó de ella, con el hombre que las arruinó la vida a ella y Naruto.
No pudo soportar el remordimiento y el salio, el corrido mientras sus amigas le gritaban sin cesar, se alejó con un único rumbo, sin importarle nada, ni el dolor, ni el frío.
En el hospital, Hiashi se encuentra ya estable, sin duda la última noticia de la muerte de sus amigos lo había golpeado, pero ¿quién sabe? el hecho de saber que él se metió a su hijo a la cabeza, muchas ideas locas vagaban por la mente de Naruto, ya que el cansado estaba dispuesto a irse a su casa cuando se encontró con Neji, alguien a quien definitivamente no quería ver.
-Naruto- dijo Neji, el chico había llegado a pedir disculpas después de entregar un Toneri a la policía.
-Neji, tu padre tuvo un paro cardiaco- dijo secamente Naruto
-¿Cómo? - dijo con pánico en su voz y en su rostro
-Está bien, déjame terminar -contenido Naruto -está estable, puedes verlo en un par de horas- Naruto serio, con un ojo cerrado y una buena bocanada de aire Neji.
-Naruto: ¿Puedo hablar contigo? - Preguntó Neji con algo de miedo.
-Neji, estoy muy cansado, ¿no puede esperar hasta mañana? - dijo fastidiado el rubio, mientras que Neji lo miraba con vergüenza y pesar.
-¡LO SIENTO! - gritó Neji mientras comenzaba a volverse, Naruto lo miraba sin pensar con lo que se refería
-yo ... tú, no sé qué decir ... más qué lo siento! - se volvía a disculpar a Neji.
-¿De qué hablas? - pregunté muy confundido Naruto y la vez enojado.
-¡Lo sé todo! Naruto, lo sabemos, todos nosotros! - dijo Neji con arrepentimiento.
-¿Saber qué? - Dijo poniendo una expresión de molestia mientras que notaba como poco a poco sus antiguos amigos se acercaban a él.
-¡No hay palabras! solo Tenten mirando al suelo
-¡Nosotros, vimos el video Naruto! - dijo Kiba con tristeza y arrepentimiento.
-¿Él video? ¡Je! Son unos malditos- dijo en voz baja el rubio -esos idiotas- dijo Naruto refiriéndose a Sasuke, su primo Ian, y compañía.
Una corta charla con los ojos cerrados en la nieve fuera del hospital, los jóvenes se comunican con todos los medios de comunicación con el hombre que tiene la espalda abierta, el oído en silencio, cada palabra con la seriedad, que en esos momentos no se puede simplemente "perdonarlos", era más complejo que eso ... los años y el sufrimiento lo fortalecido, antes como un joven listo ... pero ahora era un hombre y que comprendía mejor las cosas.
No importa qué clase de palabras de disculpas quisieran decir, ni siquiera importó ver aguacate en el hielo de la escalera a Kiba con quien antes se llevó tan bien, verlo gritar por un perdón ... o las lágrimas de sus antiguas amigas, tal vez en algún momento ... después, pero no ahora.
Toneri era llevado en un auto por la policía, había entregado el video y se marcharon, tan ingenuos eran todos para creer que uno de los hombres más poderosos de Japón no opondría resistencia.
Si bien por la golpiza no pudo hacer nada pues era tarde cuando le avisaron, Toneri tomo precausiones y gracias al buen "incentivo", pudo salir de la noche despues de 3 horas.
Pero Ian siente que Toneri, tenia un bajo en la manga, por desgracia, nadie sospechaba que Toneri se largaba con una sonrisa descartada en sus labios y con millones y millones robados a los Hyuga.
- no saben quién es la espera, cuando se enteren que están en la ruina, malditos Hyuuga jajajaja - carcajeaba Toneri, mientras que la subía es un avión particular, con destino por ahora desconocido.
Naruto por otra parte, llegó a su apartamento en ése viejo barrio, caminó por el pasillo hasta el número 1736, lo primero que no fue fue la puerta a medio abrir, la vista por arriba de las gafas divisoras entre la oscuridad y el ladrón estaba dentro Pasó la mano por la pared para prender la luz y poniéndose en guardia, para estar con nada.
No hay nada que pueda ver en su habitación, así que con la puerta abierta y la puerta abierta y el que se haya encontrado con la puerta abierta, se haya encendido de la luz, como el ventanal junto a su cama que se pueda abrir en la nieve.
No hace falta prender ninguna bombilla pues la luz de la calle entraba por el ventanal iluminando con una luz rojiza y tenue todo lo que alcanzaba a tocar.
Fuera del ventanal, un pequeño balcón y una escalera que daba hacia abajo. Se acercó con el rostro triste mirando hacia abajo silueta sentada en el piso cubierto de nieve.
-te vas a resfriar- dijo Naruto parado en la puerta.
-estoy bien- contesto la figura en la habitación
-Mi piso, está lleno de nieve- dijo de forma molesta a verla sobre la nieve.
-Lo siento, sabes cuánto me gusta -se disculpó con una sonrisa obligada.
Naruto se quitó el abrigo que llevaba puesto para colocárselo sobre los hombros desnudos de Hinata, ella puso su mano sobre la mano de Naruto dejándola en su hombro.
-En verdad, lamento lo de tu piso, volví a disculpar Hinata, comenzando a llorar - lo limpioé ... lo prometo ... cedió Hinata mientras que un delicado humo blanco salía de sus labios producto del frío.
-tzzzk -Naruto giró la cabeza, no sabía cómo sentirse, ¿molesto? ¿Triste? o ambas definitivamente, no tienes que verla llorar Se sentó a su lado recargando la cabeza en el borde de su cama.
-¿Cuánto habrás sufrido? - dijo que inclinando la cabeza para que no las lágrimas, la cosa que claro no funcionaba para nada, que podía ver como pequeñas gotas de agua entre la nieve.
-No, tú también sufriste ¿no? ¿Sabes? lo intenté, traté tantas veces de hablar contigo ... Naruto casi en dolor en el corazón. Naruto casi en dolor en el corazón. Naruto comenzó a quebrarse. tanto cosas que había pasado en tan poco tiempo -por nada quise que vivieras mal, nunca te quise el mal, estabas casada, al menos quería que fuera feliz, pero cuando me enteré que fue con él ¡Je! no supe qué pensar. Y fue al final egoísmo mío, pensé que tal vez, algo, una fuerza del universo los paga pero pensaba ¿Pagar qué? ¡Si alguien hizo todo esto fue por su cuenta! - dijo Naruto al borde de las lágrimas -Finalmente me di por vencido Hinata, estaba tan cansado y de todo, de insistir en que eso no lo quise que se hiciera nada y mis amigos lo respetaron! al menos hasta hoy-gruesas lágrimas bañaron su rostro, se inclinó un poco comenzando a llorar sin control mientras Hinata lo observaba asombrada, escuchando cada palabra, y lo sentía por ti, por lo que pasó, pero Hinata, ¡Tú tenías tu padre! ¡Neji! ¡Yo también sufrí, estaba solo, estaba encerrado Hinata! ¡ENCERRADO COMO UN ANIMAL MIENTRAS MIS PADRES ERAN SEPULTADOS, MIENTRAS TÚ TE CASABAS! Al final con un llanto.
Hinata giró y lo abrazó, diciendo que no sabía cómo, que hundió su cara entre sus pechos y ella lo sujetaba fuertemente por la cabeza, acariciando levemente su cabello con sus dedos finos.
-Te extrañé tanto Hinata- Naruto no podía explicarse de otra manera, lloraba cual bebé, y la abrazadera por la espalda con la fuerza -no sabe qué hacer conmigo Naruto en el pecho de Hinata.
-Si lo sé- contesto Hinata que sigue acariciando su cabello.
Por la mente de Naruto pasaban los días en que se encontraban en la calle, comiendo basura, pasando noches interminables de frío y soledad, noches que deseaban estar separadas.
Hinata el rostro del rubio para mirarlo, con los ojos temblorosos y los labios temblorosos, la mirada entre los ojos y las lágrimas, apenas la diferencia.
-No me dejes Hinata, ya no- dijo Naruto en el pecho de la chica, por la noche en su corazón se rompió únicamente, un hombre frente a una mujer.
-No lo haré nunca más Naruto-kun-contesto Hinata que sigue abrazando a su amado.
Acercaron sus rostros y timidez, como nunca lo hicieron, se besaron. Cuánto tiempo había transcurrido desde la última vez, sentir nuevamente sus labios unidos, llevados por un mar de sentimientos y dejando atrás todo el dolor de la separación y de tantas cosas ocurridas entre ellos.
Unos minutos permanecieron así, él deslizó la mano por su espalda y el resto descansando en el frío piso junto a la nieve que estaba quedando atrás por el ventanal. Los tonos amarillos y el coral en el cielo fueron dejando paso a la brillante luna sobre ellos, y con ella a la oscuridad que de un poco de colaba, mientras que ella se deslizaba entre las cortinas haciendo sus cuerpos, erizándose el cabello en sus nucas No hace falta deshacerse de la ropa, el frio no se movió y ellos no se movieron de allí temiendo que algo ocurriera.
Naruto sigue besando a su hija bajando desabrochando botón por botón hacia abajo para abrir y cerrar, y gracias a eso usaba un sostén que se abrochaba por delante, no le fue difícil dar un clic y sentir cómo los rebotaba a los lados dejando al desnudo los pechos con los que soñaba de joven
Separaron sus labios para tomar aire y el bajo besando y lamiendo su delgado cuello, haciéndola suspirar y apretar los ojos, haciéndola morderse los labios deseosa de más.
Con ambas manos, masajeaba sus pechos y pezones mientras seguían devorando su cuello, hasta que se hacía firme entre sus dedos y descendió para eliminarlo con su sabor dulce.
Sentir sus pezones bailar juntos a su lengua, bañados en su saliva lo volvía loco, y más a ella que arqueaba la espalda y la cabeza apretando su cabeza y jalando sus rubios cabellos.
No conforme con eso, siga su camino hasta que llegue a su vientre mientras sus manos sigan la forma delgada de su cintura y lleguen al pantalón, lo desabrochó y bajó rápidamente junto a sus bragas.
Hundió la cabeza entre las piernas, Hinata no se caía en sí, tenía agitación y los movimientos involuntarios de su cuerpo que Naruto sintiera más calor del que ya tenía.
Volvió a su rostro para mirar fijamente, mientras que sudor frió la cara por su rostro y este se tornaba rojo. Ambos tenían los ojos hinchados de tanto llorar, esto es lo que les provocaba una pequeña sonrisa haciendo la misma cosa, Hinata metió sus manos bajo la camisa para sentir el tono del torso del rubio, que se estrechó al sentir sus manos.
Las balas bajarán hasta llegar a su pantalón, lo desabrochó con un poco de trabajo pero listo al final y entre los movimientos de la máquina, el pantalón llegó hasta las rodillas, pero con eso también se puede bajar el también.
No hay paraban de temblar y es lo que era una sensación de calor y frío extraordinarios.
Se sentían listos y ansiosos, por una parte Naruto se encontraba preocupado, la vez que ella no estaba bien, no lo quería, pero las dudas se habían visto cuando Hinata abría las piernas invitándolo a unirse a ella.
-Hinata-dijo con la voz temblorosa y chasqueando los dientes
-te amo Naruto-kun- dijo Hinata que no desviaba su tierna y amorosa mirada, la caricia que le regaló en la mejilla y la hermosa sonrisa en sus labios, que no podía tener nada mejor que eso. Se inclinó sobre ella y entró de un movimiento suave pero firme.
Tanto Naruto como Hinata, sintieron algo jamás experimentado, ella se aferró a él por la espalda, y él tragó la saliva para después comenzar a entrar y salir rítmicamente. Jadeaban tratando de tomar cuanto aire, intentando que este momento se prolongara lo más posible, los ojos azules miraban con devoción los labios entreabiertos de Hinata, su respiración, sus mejillas completamente rojas, sus ojos fuertemente cerrados, como giraba la cabeza ante una nueva y el mayor sensación de bienestar, no se puede dejar de mirar, cómo se trata de decir algo ... pero las palabras se escapan con cada fuerte embestida. Esa fue la primera vez que ambos, y nada lo arruinaría nunca más.
Se abrazaron con fuerza al sentir el orgasmo, temblaron y gritaron aliviados, relajando sus cuerpos y respirando con dificultad cayeron. Hinata subió sobre el pecho de Naruto, lo abrazó y se quedó dormido, olvidándose de todo, con la esperanza de que al despertar todo fuera tan perfecto como ésa noche.
Continuara ...
