muchas gracias por sus comentarios! sigan escribiéndome please! aquí les dejo la continuación de la historia.
Capítulo 4
POV Peeta Mellark
La panadería está en un estado lamentable. No tengo techo y solo una pared a medio levantar. Pero los hornos y las mesas de trabajo están en perfectas condiciones. Timo y Delly están amasando para comenzar con los panes de la tarde y me alegra verlos trabajando y riendo, me hacen sentir normal.
Katniss pasa todas las tardes de regreso del bosque, no es necesario que pase por aquí, pero supongo que lo hace para ver los avances en la construcción del Distrito. Me gusta que lo haga, así sé que regresó del bosque sana y salva. Varias veces he intentado hablarle, me sucede como antes de los Juegos, esquivo su mirada en cuanto me cruzo con sus ojos grises.
- Peeta – dice acercándose a la panadería y mi corazón comienza a latir a mil por hora. Mi cuerpo se paraliza y mi respiración se dificulta.
Delly me observa y por un momento piensa lo mismo que yo: un episodio. Camino hacia una de las sillas y me afianzo del respaldo. Tener mis manos ocupadas me da seguridad de que no saldré a estrangularla. Pero ningún recuerdo me atormenta. Mi nerviosismo es exclusivamente por la sorpresa de que me dirija la palabra.
- Katniss – digo aclarando mi garganta
Ella se acerca a mí y yo retrocedo dos pasos, en cuanto lo nota se queda a poca distancia. Me mira y noto tristeza en sus ojos.
«Como extraño abrazarla» – me digo apretando la silla entre mis manos para no correr hacia ella
- Veo que vas avanzando – me dice mirando hacia alrededor
- Los hornos ya funcionan, así que sin paredes, el pan puede salir – le digo orgulloso de la panadería
- Tú papá estaría orgulloso – me dice mirándome a los ojos, siento una gran opresión en el pecho. Katniss me conoce perfectamente, sabe que hago esto por mi padre, mi familia…
- Gracias – respondo tratando de no llorar
Noto su incomodidad al no saber que más decir y busco una manera de conservarla junto a mí, pero tampoco encuentro las palabras necesarias; eso es raro pues siempre me consideré bueno para hablar.
- Veo que tú también enorgulleces a tu padre, Katniss – le digo señalando el arco y flechas que cuelgan de su hombro
- ¡¿Cómo?!
- Sales a cazar y Sae me dice que entregas todas tus presas para el alimento del Distrito
- Ya no necesito cazar para alimentarme – responde restando importancia a mi comentario y le sonrío levemente – ¿Puedes pasar por mi casa? – me pregunta girando al salir del lugar
No espera mi respuesta, sabe que no podría negarme nunca.
Esa tarde cuando regreso a la Aldea de los Vencedores camino lentamente tratando de tranquilizarme, pues voy a estar cerca de Katniss y no quiero tener un episodio en estos momentos. Llevo un hatijo de pan, con los favoritos de ella y de Haymitch.
- ¡Haymitch! – exclamo mientras corro a su casa. Es la mejor manera de tranquilizarme, pasaré a dejarle su pan y le diré que iré a ver a Katniss así sabrá que debe estar al pendiente por si algo sucede.
La idea me tranquiliza y encontrarme a mi mentor en un estado "decente" me tranquiliza. Le parece absurda mi petición, pero le hago prometer que vigilará la casa de Katniss hasta que yo salga de ahí.
Más tranquilo me dirijo a su casa entrando cuando me dice que está abierto. La encuentro en el comedor sentada ante una pila de papeles.
- ¿Qué escribes?
- Mi terapia – me dice señalando los papeles de la mesa invitándome a verlos – autorizada por el Doctor Aurelius
Me explica su deseo de hacer un libro sobre todo lo que ha vivido y como quiere que le ayude con las pinturas de todos los que conocimos y murieron en este tiempo. Mientras ella habla yo tomo algunos papeles y leo algunas frases. Encuentro hojas que hablan sobre el padre de Katniss y otras que hablan sobre su hermana y mi familia.
«!Mi familia!» – pienso en el instante que siento que varios recuerdos brillantes aparecen en mi mente. Me tomo la cabeza con las manos intentando desaparecerlos, estoy seguro que son mentiras, esas imágenes son muy brillantes, veo como Katniss da instrucciones de bombardear el Distrito 12, veo el bombardeo, veo como la panadería de mis padres se desmorona en un instante y pienso que Katniss no tuvo nada que ver con eso, pero ahí está en medio de las imágenes, la cara de Katniss ordenando y viendo la destrucción.
Abro los ojos y la veo frente a mí, preocupada. Salgo corriendo del lugar sin decir nada más, sin parar hasta estar bajo las sabanas de mi cama.
- Sí que la has hecho buena – escucho a Haymitch decirme después de un par de horas encerrado en mi habitación
- Déjame solo – le digo sin mirarlo siquiera
Solo quería ver si estabas bien – me dice – te vi salir corriendo y ella me dijo que no sabía que había pasado, que simplemente habías huido. Ya comprobé que estás vivo y es suficiente para mí – concluye cerrando la puerta de mi habitación y poco después escucho el portazo de mi casa.
