Siento haber tardado tanto en actualizar, pero no tengo demasiado tiempo libre estas semanas ;)
4. Cuidados Especiales
Pepper Potts echa un nuevo vistazo rápido a su reloj de pulsera y queda satisfecha, al fin y al cabo, aunque ha sido un día horrible no ha pasado tanto tiempo durante esa última reunión. Está en casa por fin y son las siete de la tarde de un viernes, su primer viernes juntos después del viaje a Europa. Noche de cita. Animada, baja hasta el garaje, marca su código de acceso en la pantalla acristalada y la abre. Al momento, la música de AC/DC que Tony tiene puesta a todo volumen para de sonar.
- ¡Todo el trabajo de la semana está terminado, Señor Stark. Bájate los pantalones ahora mismo!-exclama jovialmente, interrumpiendo totalmente su concentración.
El interpelado levanta la cabeza de su banco de trabajo. Sorprendido. Arqueando una ceja con vehemencia y sin dejar de mirarla, se limpia un poco de grasa sobre su gastada camiseta gris, inconscientemente.
- Lo siento, Potts pero estoy un poco ocupado aquí, lubricando las juntas de la señorita armadura.-le señala con un gesto de su mano el MARK inacabado sobre la mesa.
Pepper resopla y el pelo de su flequillo se mueve sin control. El viaje desde España ha sido agotador. Pero por fin la nueva sede de Industrias Stark en Valencia, ha sido inaugurada bajo su estricta supervisión. Después de permanecer alejados durante quince días, Pepper lleva todo el día deseando reunirse con Tony y hacer realidad juntos todas las perversiones que este le ha estado insinuando por mensajes en la Blackberry cada noche. Es demasiado duro permanecer tanto tiempo separados. Y para qué negarlo, lo desea con locura.
La ejecutiva llegó a casa la noche anterior. Después de un suave beso de bienvenida y una cena ligera, Pepper se quedó dormida en el sofá completamente agotada por el jet lag. Supuso que Tony debía haberla metido en la cama cuando despertó esa mañana y se encontró allí, en su enorme dormitorio. Sola. Al mirar el reloj saltó del colchón apresuradamente. Marcaba las 08:30 y tenía una junta de dirección a las 09:00 en la empresa. Los directivos de la junta de accionistas tenían muchas ganas de saber cómo había ido todo en España. Tony estaba en el taller cuando bajó recién desayunada a despedirse de él con otro beso breve. Debía llevar allí horas. Pepper entornó los ojos enfadada con él por saltarse otra noche de sueño. Discutieron un poco sobre sus alterados hábitos nocturnos, él contestó con evasivas y después de dejarle con la palabra en la boca y sus excusas, se puso al volante de su Audi blanco. Después salió quemando rueda hacia Industrias Stark.
El día ha sido un completo horror de discusiones encadenadas con los accionistas. Y Pepper tiene los nervios destrozados. Cada fibra de su cuerpo suplica por ese extraordinario contacto físico con su novio, fuente de reparadora liberación de estrés. Y sólo tienen parte del fin de semana para disfrutar de su mutua compañía, porque desgraciadamente la pelirroja tiene que trabajar y entregar un informe pormenorizado sobre sus actividades en Stark Valencia para el lunes.
Pero esta noche es de ambos. Para disfrutarla. Es demasiado tentador.
Frustrada, le echa un vistazo al artilugio rojo y dorado que tiene a su Tony tan ensimismado. Y deliberadamente apoya su estiletto derecho sobre la silla giratoria donde el está sentado y le da la vuelta para que le preste toda su atención, posicionándolo frente a ella. Después, apoya con decisión el carísimo zapato justo en el reducido espacio entre sus piernas, cerca de la parte más sensible de su anatomía. Una vez cara a cara, ella hace un gesto sutil con su cabeza y el pelo pelirrojo se remueve inquieto, señalando hacia la mesa de trabajo.
- ¿Este que tiene de especial, un repulsor pectoral más grande?-pregunta con desgana evidente.
- He pensado que lo llamaré "Rompecorazones" ¿Te gusta?-pregunta él en tono tenue y totalmente concentrado en el zapato que amenaza su masculinidad, encontrando la acción ominosamente sexy.
- No, lo odio. Porque te tiene tan distraído como para que te olvides completamente de mí.-contesta ella con tono autoritario.- Sobre todo después de permanecer quince largos días separados.
- Yo también te he echado de menos, Pep. Pero estoy en medio de algo. ¿Se puede saber qué demonios te tiene tan picajosa hoy? Seguro que alguno de los malditos miembros de la junta de accionistas difiere contigo en las directrices sobre el edificio de Valencia. Tu precioso bebé autosustentable de 100 pisos de altura. ¿Me equivoco?
Tony levanta las cejas juguetonamente, seguro de haber acertado. Pero Pepper no va a darle esa satisfacción, en cambio deposita sus manos sobre sus caderas, preguntándose como su novio puede ser tan arrogante incluso cuando lo tiene a su merced. Literalmente. La punta de su zapato se desliza suavemente sobre su paquete, acariciando su masculinidad por encima de los ajustados vaqueros gastados.
- Venga, Tony. Esta mañana me he puesto la lencería buena pensando en ti...
La mente del ingeniero empieza a darle vueltas al hecho de que ello implica lencería negra, de encaje casi transparente. Uno de esos sujetadores que realzan sus pechos con un pequeño lazo negro adornando el centro. Idéntica a la que llevaba el día en que la hizo suya por primera vez. Su mayor fetiche. Tony considera las ventajas e inconvenientes de ceder ahora mismo y la diversión que presenta para él Pepper enfadada y completamente excitada. Siempre le ha gustado empujar al límite esa aparente calma que ella exhibe como si fuera real, aunque es más una pose de cómo debería comportarse una asistente personal con su jefe. Hay hábitos difíciles de superar, aunque ahora ella sea la CEO y ellos lleven un año siendo pareja estable.
- Dame veinte minutos, Pepper. Si estás tan cachonda que no puedes concentrarte en nada más, te sugiero que subas a la cocina y te sientes sobre unos cubitos de hielo. O algo.-los ojos azules se clavan en él mientras se estremece y nota un flujo de sangre camino al sur de su anatomía justo donde la punta de su dedo gordo a través del caro zapato de diseño ejerce presión sobre su sensibilidad.- En serio, Potts necesito terminar de ensamblar esta armadura y no me llevara demasiado tiempo. Te prometo que en cuanto termine, pienso follarte allí mismo sobre la mesa de la cocina o contra la nevera.
Sólo pensar en la segunda opción hace rugir su estómago con violencia. Es entonces cuando Tony cae en la cuenta del hambre que tiene. Joder, debe hacer horas que no come algo. Nada en su sistema. Pepper mientras tanto, no parece impresionada por sus palabras, tampoco enfadada.
- Zapatos puntiagudos y tacones de diez centímetros, Stark. Si no tienes cuidado con esa lengua suelta, el hielo va a tener que ser para ti.-dice sonriéndole perversamente. Agachándose un poco más sobre él.- Es viernes, noche de cita, más de las siete y por fin ha terminado esta semana de trabajo infernal, cariño…
Tony echa una mirada ligera en dirección al MARK XVII "Rompecorazones" y Pepper siente ganas de gritar.
- Pepper por si no te has dado cuenta, soy un hombre que se precia de no dejar a ninguna mujer a medias… Ni siquiera a las señoritas de metal.
Pero sus ojos marrones han empezado a brillar con esa luz especial que ella conoce tan bien y una sonrisa libidinosa se dibuja en su cara. La pelirroja decide seguirle el juego que lleva planeando con ella desde hace dos noches con aquel mensaje obsceno entregado en su profesional Blackberry.
- ¿Y entonces? ¿Qué pasa con esos mensajes pervertidos que no has parado de enviarme? Me prometiste MUCHAS cosas en esos mensajes… Eran sólo palabrería vacía, deduzco…-dice resueltamente mientras recorre su cuerpo entero con mirada depredadora, bajando el pié al suelo después y haciendo gesto de marcharse.- Hay una buena razón por la que no has conseguido que te llame Iron Man en la cama… Bueno, supongo que tendré que buscarme otra distracción hasta que te hayas cansado de jugar con tu gigantesco consolador de titanio.
En cuanto se vuelve y empieza a caminar, una mano grande y callosa la coge firmemente de la muñeca. Forzándola a detenerse y darse la vuelta. Ambos quedan próximos mirándose fijamente a los ojos, sus alientos entremezclándose.
- Consejo gratuito para ti, Potts: nunca insultes la virilidad de un hombre si quieres sentirla en acción. Y en cuanto a los mensajes.-rió despreocupadamente.-¿Qué puedo decir? Un año entero trabajando duramente en mostrarte las ventajas de retrasar la gratificación. Y de que es mejor lo que se obtiene cuanto uno más intenta contenerse. Pero sigues igual de impaciente que el primer día. No has aprendido nada.-dice inclinándose a besarla suavemente. Un roce sensual de sus labios, sutil y tierno.
Pepper le contempla con amor y deseo mal disimulados.
- No pretendía insultarte, Tony. Es un hecho biológicamente demostrado que los hombres alcanzáis vuestro pico sexual a mediados de los veinte y las mujeres lo alcanzamos alrededor de los treinta y cinco hasta los cuarenta y cinco. No tienes que avergonzarte si no eres capaz de seguir mi ritmo. Para eso guardo vibradores en mi mesita de noche.
Tony emite un pequeño silbido.
- Realmente necesitas que hoy te haga disfrutar, Potts. Voy a deshacerme de esos pequeños artilugios a la menor oportunidad.-contesta él de inmediato, haciéndose el ofendido. Volviendo a besarla más profundamente.
- No te atrevas.-amenaza ella divertida en cuanto se separan, tocándole la punta de la nariz graciosamente.
Otro beso, más posesivo y anhelante que el anterior y de pronto, sus manos grandes y callosas se ponen en movimiento y necesitan muy poco tiempo para encontrar el cierre de su falda negra y menos todavía para deslizarla hacia abajo por sus piernas y dejarla olvidada en el suelo del taller. Después suben hasta su chaqueta, de pulcro color blanco. También cae al suelo sin demasiada ceremonia y pronto Tony está desabrochando los botones de su blanca blusa. Su gran mano derecha se coloca entre sus muslos, separándolos con delicadeza. Y la pelirroja suspira, soltando sus labios un momento, para respirar. Se miran durante unos intensos segundos. Y luego, Pepper se inclina y captura sus labios en los suyos con inusitada fiereza esta vez, recorriendo su cabello, clavando sus uñas delicadamente en su cuero cabelludo, haciéndole suspirar. Tony se levanta de la silla y la eleva en el aire haciéndola salir de golpe de sus carísimos estilettos, dejándola caer suavemente poco después. Ella se queda descalza sobre el frío pavimento del taller, la fría superficie acariciando la planta de sus pies placenteramente. Tony la empuja fieramente contra la mesa, apartando a un lado las piezas del MARK XVII con movimientos bruscos y animales. La empotra contra la estructura y la sube encima del banco de trabajo quedando en ángulo perfecto para la penetración. Pero todavía no está listo para concederle lo que ella más anhela. Tony acaricia sus hombros y hace que la blusa se deslice de sus brazos. Ella ayuda al movimiento. Pepper ataca a su vez su camiseta gastada tirando de ella y sacándosela de un tirón. Sus tonificados músculos pectorales quedan al descubierto. Pepper adora su musculatura. Tony coge sus muñecas con una fuerte mano y eleva sus brazos por encima de su cabeza, manteniéndolos allí. Sujetándola con firmeza. Su siguiente beso es fiero y posesivo. Suficiente para morder sutilmente su labio superior, a lo que Pepper responde gimiendo en su boca y buscando el sabor metálico de la sangre con la punta de su lengua. Tony pelea con ella por el placer de saborear la prueba de su fogosidad.
Pepper gime cuando su mano derecha roza el cierre de su sostén. La izquierda sigue manteniendo sus muñecas en el aire, sobre su cabeza. El modelo que se ha puesto es poco más que aros de sujeción, una redecilla de encaje negro y el lacito de adorno de en medio. Él habría querido alargar los preliminares un poco más, piensa mientras desata el sujetador negro y, tras quitárselo con mimo lo tira despreocupadamente sobre los trozos a medio ensamblar de su MARK XVII, pero coge lo que se le ofrece, desesperado por contacto físico tras tantos días sin verla. Después de todo, hace meses que no le ha hecho el amor en el taller, y siempre ha sido sobre el sofá, o sobre el Ford Flathead Roadster de 1932, o sobre alguno de los Audis, es la primera vez que van a hacerlo sobre el banco de trabajo y la perspectiva le resulta increíblemente excitante. Así que sin más, Tony retira la mano de sus suaves y pequeñas muñecas, liberando sus brazos con reticencia. Necesita ambas manos para poder desabrocharse los botones de los gastados vaqueros, que de pronto le resultan demasiado apretados e incómodos y ayudándose de sus piernas puede liberar por fin su tremenda erección. No sin esfuerzo. Después se quita las zapatillas de dos tirones aplastando los pantalones con sus pies en el suelo y finalmente, de una patada lo envía todo hecho un ovillo informe lejos, hacia atrás.
Pepper siente como las grandes manos de Tony se deslizan de nuevo sobre ella por sus flancos, su brazos libres para poder agarrarse con firmeza contra los músculos fornidos de su espalda. Siente su erecta excitación masculina vibrar contra la tibia piel de su muslo, y sin poder evitarlo, se estremece contra su boca, ardiente y posesiva, que traza besos mojados sobre su cuello, sus hombros y la parte libre de sus pechos. Cuando poco después, las curiosas y suaves yemas de sus dedos se encuentran sobre sus endurecidos y erizados pezones no hay nada que amortigüe la intensa sensación.
- Ni sueñes que vamos hacerlo aquí encima, al lado de esta maldita armadura…-gruñe ella entrecortadamente mientras se aferra a sus tonificados hombros, apretándose contra él. La cabeza ligeramente hacia atrás, los ojos cerrados de puro deleite.
Es una amenaza vana, y Tony lo sabe perfectamente. Pepper es la incitadora de todo esto y se está muriendo de deseo más que él. Por eso su única respuesta es deslizar sus manos hacia abajo y acariciar su intimidad rítmicamente sobre el escaso encaje, mientras ella gime y jadea sin control contra su cuello. Más tarde y de improviso aparta el encaje de las escuetas braguitas negras a un lado, sin demasiada ceremonia, introduciendo sus largos dedos poco a poco en su intimidad, proporcionándole la fricción justa que la hace desear más, mucho más. Pepper gime su nombre entre suspiros de deseo, mientras Tony acomoda firmemente su ligero peso sobre el banco de trabajo. Afirmando su curvilíneo trasero de mujer sobre la fría superficie.
- Tú eres la que lo quería ahora mismo, sin tiempo para preliminares.-susurra él lujuriosamente en su oído, con voz grave.
Sólo el sonido de su voz pone a Pepper al borde de la desesperación por sentirle de una vez en su interior, afirmando al instante que este no es mal lugar para hacerlo. Ahora mismo dejaría que Tony la hiciera suya en cualquier sitio. Sólo quiere que se la folle de una maldita vez. Después de todo, la fría superficie crea un contraste agradable contra la piel caliente de sus nalgas y las atenciones de su mano sobre su intimidad empiezan a volverla todavía más loca de deseo. Jadea intentando respirar, arqueándose contra su mano en busca de más fricción.
Tony gruñe y saborea su cuello, dejando marcas de sus besos por toda su blanca piel, después sobre sus pechos, saboreando sus pezones sensibles y endurecidos mientras más abajo retuerce sus dedos en el interior de su intimidad expertamente, como sabe que su adorada Pepper no puede resistir, ella se estremece de deseo y sus pequeñas manos se aferran con terrible fuerza a su pelo oscuro, intentando que se quede en la posición que ella quiere.
Poco después y sin previo aviso, el ingeniero alinea su erección, posiciona sus caderas y la penetra salvajemente de una sola acometida. Pepper grita de placer y su cabeza se arquea hacia atrás con violencia.
El muy ladino de su novio establece un ritmo deliberadamente desquiciante que a Pepper le da ganas de matarlo lenta y dolorosamente. Quiere hacerla desesperar de deseo. El ángulo de penetración es tal que él logra acertar en su punto G en cada furiosa acometida.
- Dios… Tony... Oh Dioossss.-suspira ella entrecortadamente mientras se agarra con fuerza a sus prominentes músculos del brazo, para disfrutar del viaje.
El reactor ARK no es lo único con lo que él volvió de Afganistán sano y salvo para contarlo, por lo cual Pepper se siente agradecida y gracias a su dedicación parcial como superhéroe ha mantenido su prominente musculatura sin apenas problemas. Ella adora esos tonificados músculos. Especialmente cuando le proporcionan soporte en momentos como estos, cuando él desea follársela salvajemente hasta dejarla sin sentido. Porque Tony sabe que no siempre tiene que ser delicado o caballeroso con ella. A veces una buena sesión de sexo salvaje es lo que ambos necesitan. Lo maravilloso es que debido a la tremenda conexión entre ambos hasta el puro sexo tiene un significado mayor. Ella nunca lo ha hecho con ese deseo frenético inadulterado y esa entrega total al placer del otro con ninguna de sus anteriores parejas sexuales. Con Tony es totalmente distinto. Ciertamente el amor de su vida sabe cómo darle lo que necesita para liberarla del agobio que supone su dura vida de ejecutiva ajetreada.
- Pepper.-susurra él entre acometidas violentas.- Pepper… Pepper…
Sus hombros están completamente bañados en sudor y ella siente el calor irradiando de todo su cuerpo, mientras lucha por controlarse. Al igual que ocurre con sus divertidas batallas dialécticas, ellos siempre mantienen una batalla tácita por ver quién de los dos es capaz de controlarse por más tiempo, quien es capaz de producir en el otro mayor placer y cuál de los dos es capaz de soportarlo mejor. Son exigentes el uno con el otro, pero sólo egoístas por la oportunidad de ver al otro sucumbir al deseo y disfrutar hasta el agotamiento cuando se encuentran entrelazados como un solo cuerpo cerca de su clímax final.
Y gracias a la anticipación producida por sus emails insinuantes, y al estrés, esta vez será Pepper quien sucumba primero a la increíble fuerza de su deseo combinado.
Ya le hará pagar por ello más tarde, piensa malvadamente mientras trata de recuperar el dominio de sí misma entre furiosas y placenteras acometidas.
Tony sigue empujando en su interior con un brillo especialmente maligno en sus ojos oscuros.
- ¿Sabes… que… siempre…-puntualiza cada palabra con una brusca acometida hacia el interior de su feminidad.- Me… doy… cuenta… de… cuando… piensas… durante… el… sexo?
Él siempre ha considerado esas pequeñas divagaciones de su mente como una especie de insulto personal. Es por eso por lo que su mano se desliza sobre su clítoris con movimientos estudiados, frotándola con mimo en los movimientos circulares que la hacen estallar de deseo. Para que se centre en él y en las sensaciones que le hace sentir. Todo trazo de pensamiento mínimamente coherente queda aniquilado en el cerebro de Pepper en ese mismo instante.
- Gah… Aahh… Ahhh.-es lo más parecido a palabras es lo que abandona su boca mientras la increíble sensación de su anhelado orgasmo estalla en su mente como puros fuegos artificiales.
Pepper respira con dificultad, su cabeza se arquea hacia atrás y se corre repetidamente, una y otra vez, hasta que pierde la cuenta, con inaudita violencia, mientras Tony sigue con sus caricias y sus penetraciones salvajes. Tras unos placenteros segundos, ella cabalga las últimas olas de su orgasmo múltiple con exquisito placer.
Cuando por fin recupera el dominio de sí misma y la plenitud de sus facultades mentales tras unos larguísimos segundos o minutos, ¡quién demonios lleva la cuenta, maldita sea! se encuentra con la enorme y brillante sonrisa de triunfo de Tony, que la observa embelesado.
- ¡Gané!-exclama.
- Cierta… mente.-contesta ella, todavía jadeante.- Él aún sigue caliente y duro dentro de ella, así que contrae sus músculos vaginales para apretar su miembro certeramente.-Por supuesto, eso quiere decir que ahora mismo tú necesitas correrte mucho más que yo.-le recuerda mientras él hace el gesto de entrecerrar sus ojos con displicencia.-¿Qué debería hacer con usted, Señor Stark?-pregunta malvadamente intentando retorcer sus caderas sobre él.
Tony la tiene firmemente sujeta por las caderas, empotrada contra el banco de trabajo y no le responde. Simplemente se dedica a saborear su cuello dejándole marcas de pasión. Pepper se separa ligeramente y desplaza su propia lengua sobre el lóbulo de su suculenta oreja. Mojada, caliente, sudorosa y susurra sabiendo como lo enciende de lujuria:
- Voy a encargarme tan bien de ti… ¿Donde quieres la segunda ronda sobre el Ford o sobre el Audi? Porque te garantizo que en este estado no llegaremos hasta la cocina.
Tony solamente le sonríe, con su sonrisa especial, dedicada a ella. Pero esta vez el rugido de hambre que abandona su estómago es escuchado también por Pepper. Claro y rotundo.
- Lo que más quiero ahora mismo es un sándwich gigante y tal vez un buen baño caliente y relajante en nuestro enorme jacuzzi. Después de eso, puedes preguntármelo otra vez.
Pepper lo mira fijamente sin dar crédito a lo que está oyendo. Y Tony simplemente se encoje de hombros. Sin dejar de sonreír. No quiere admitir que no busca satisfacer su lujuria de inmediato, de la manera que ella lo necesitaba hace solo unos momentos.
Porque Tony Stark preferiría morir antes que admitir ante su amante y compañera que está agotado y hambriento. Que no ha pegado ojo en toda la semana. Que desde que ella se subió a ese avión rumbo a Europa él no ha dormido. Nada. Bueno, un par horas de siestas cortas aquí y allá. Su nuevo proyecto de armaduras especializadas le tiene consumido todo el tiempo. Incluso el de sueño, y si no se rinde ahora mismo a sus instintos más primarios, no es sólo porque en su deplorable estado no conseguirá aguantar una segunda ronda de sexo apasionado con su demandante pareja, sino porque correrse ahora mismo le dejará convertido en una completamente saciada e hipoglucémica masa de gelatina durmiente estampada sobre el suelo de su venerado taller. Y eso no será lo peor, sino que tendrá que soportar los reproches de Pepper durante el resto del fin de semana. Y su soñado reencuentro se convertirá en un desfile interminable de reproches y caras largas. Y eso es lo último que quiere después de quince largos días sin verla, sin tenerla entre sus brazos. En vez de besarse, acariciarse y reír como dos tontos, ella se pondrá triste y los dos se pasarán la noche discutiendo. Es su noche de cita y no piensa permitirlo. Además, si logra que ella le deje comer algo ahora mismo, está razonablemente seguro de que podrá deslizar entre la comida otro capuccino que le mantenga despierto y alerta durante un par de horas más. Lo suficiente como para disfrutar de su maravilloso cuerpo una vez más sin caer desmayado por el esfuerzo.
- Eres un inconsciente, Tony.-contesta Pepper enfurecida. Lo conoce demasiado bien y sabe que si su ingeniero favorito está tan cansado como para querer comer antes que satisfacer su gran apetito sexual con un increíble orgasmo, es porque debe llevar una cantidad infame de tiempo sin dormir y que no habrá comido nada desde la hora del desayuno.- JARVIS ¿Cuántas horas lleva el señor Stark sin dormir? ¿48, 72? ¿Y sin comer?
Tony mira hacia sus pantallas virtuales abrumado y gesticula con su mano derecha contra el techo en gesto de cortar el cuello.
- JARVIS, como se te ocurra contestar a esas dos preguntas juro que después de tu próxima actualización no serás capaz de articular una palabra más...-después mira a su furibunda pelirroja a los ojos.- Pep, en serio solo necesito ese maldito sándwich y algo de beber y estaré como nuevo y dispuesto a recuperar todo el tiempo perdido contigo…
Su novia entrecierra los ojos con rudeza, JARVIS permanece callado y Tony piensa que ha vencido este asalto. Lo que él quiere, corrección, necesita, es capuccino y tal vez unas tres tazas sea el número indicado, la cabeza le da vueltas, pero eso es lo normal después de tanto tiempo sin comer. Tampoco sabe cuánto café ha tomado hoy.
Pepper contempla con estupor su manera de mirar anhelantemente hacia la cafetera del fondo del garaje, al lado del fregadero y le pega un puñetazo con toda su fuerza en el pectoral izquierdo. No con la fuerza suficiente para dejarle marca, o al menos no para dejarle un moratón. Todavía siguen entrelazados como un solo cuerpo, muchas gracias, y ELLA es lo único a lo que Tony debería mirar de esa manera tan embelesada.
- Te daré de cenar, incluso nos daremos juntos ese baño relajante. Pero como estoy segura de que para mantenerte despierto tras otra noche entera sin pegar ojo ya has alcanzado de sobra tu límite diario de cafeína voy a ser clara: nada de café. Es tu maldito café o yo.
- ¡Solo me he tomado dos tazas!-protesta Tony con vehemencia, recordando con claridad las dos últimas tazas que se bebió, durante las últimas dos horas.
- JARVIS ¿Cuántas tazas de café ha tomado hoy el señor Stark? Y contéstame ahora mismo o seré yo quien mande todos tus servidores al vertedero mañana a primera hora.-pregunta fieramente con ese tono tan serio que a Tony le hiela la sangre en las venas cada vez que lo escucha.
- Doce, señorita Potts.-responde JARVIS de inmediato y el ingeniero podría jurar que suena un poco asustado.-Aunque para ser justo esa cantidad es el total desde ayer a las cinco de la tarde.
- Traidor.-musita Tony por lo bajo.
La pelirroja lo mira con asombro. En shock.
- Dios mío ¿¡Cómo es que aún no estás muerto!?-le grita muy enfadada.- ¿Alguna vez has oído hablar de algo llamado envenenamiento por cafeína?
Pepper se lo sacude de encima con fuerza, de un empujón. Tony se tambalea levemente buscando apoyarse en la mesa del taller con las manos, mientras ella salta del banco de trabajo con inusitada agilidad apoyando ambos pies desnudos firmemente sobre el suelo, se coloca las braguitas en su sitio con un movimiento grácil de su pequeña mano y recoge su falda del pavimento, levantándose y pegándole con ella en la cabeza.
- Ey Ey Ey Pepper, tranquila… Cuidado con eso.-dice él protegiéndose la cabeza con los brazos, retrocediendo y secretamente aliviado de que sólo sea con su falda con lo que le está golpeando y no uno de sus estilettos de diez centímetros.
Cuando termina de atizarle con la falda, ella lo mira apenada y deposita ambas manos sobre sus hombros, con cariño. Ambos se miran a los ojos unos instantes.
- Ahora lo que tenemos que hacer es meter algo de comida en tu maltratado estómago.-aclara ella por fin.
- Uno intenta ser todo un caballero dejando que su chica se corra como una diosa antes que él y todo lo que obtiene a cambio son varios golpes en la cabeza.-bromea intentando animar el ambiente.
- Si te comportaras de forma racional genio, no tendría que hacerlo. A veces me pregunto cómo puedes ser tan inteligente para algunas cosas y tan absurdamente despistado para otras.
- Es un don.-sonríe él abiertamente, sus ojos marrones enormes.
- ¿Ah sí?
- Si.
- Eres un verdadero idiota con absurdas tendencias suicidas Tony… Y sabes ¿Qué? Te necesito vivo para poder disfrutar de tu grandioso cuerpo a mi completo placer. Así que deja de hacer estupideces.
- Así que solo me quieres por mi cuerpo.-añade él, siguiendo con la broma.
- Desde luego… ¿Para qué más necesitaría una mujer inteligente como yo un novio completamente idiota y tan despistado que es capaz de cometer suicidio involuntario por inanición?-le saca la lengua retadora.-Vamos…
Pepper se agacha a recoger su blusa blanca del suelo y se la echa por encima, sin molestarse en abotonarla. Y deja la falda sobre el sofá del taller en su camino hacia las escaleras, medio desnuda.
- Por si no lo has notado, cariño.-prosigue él sin perder detalle de sus sensuales movimientos.- Esta semana he tenido mucho trabajo. Perdóname si necesito un poco de ayuda para cumplir con mis deberes sexuales para contigo.
Después de la amenaza alienígena Tony ha tenido unos meses muy duros. Varias misiones con SHIELD le tuvieron muy ocupado y las reuniones posteriores muy aburrido. Un día se levantó con una idea magnífica y hace aproximadamente tres semanas empezó a hacer realidad su ambicioso proyecto de armaduras especializadas y la verdad es que entre la ansiedad que le impide dormir y las malditas pesadillas prefiere emplear su tiempo en su magnífico proyecto defensivo. Y por qué no admitirlo, perdido en su diseños y esquemas matemáticos se le olvidan un poco esas cosas mundanas de comer, dormir y beber que necesitan los humanos. Además, es cierto que estos últimos quince días sin Pepper en la casa todo se le ha ido de las manos. Es bueno volver a tenerla aquí. Proporcionándole consejo y cariño, lo que más necesita, como ha hecho siempre. Desde que se conocen.
- Creí que sabrías cuando tienes que comer y dormir Tony. Eres un hombre adulto de 42 años…
- Pep, lo siento, se me ha ido el santo al cielo porque estoy trabajando en algo grande. Algo para nosotros, para que estemos a salvo de cualquier amenaza… Es importante, nena… Tiene que ver con la nueva armadura que te acabo de enseñar…
Pepper niega con la cabeza.
- Sin embargo sí que tuviste tiempo para escribirme todos esos mensajes eróticos cada noche. ¿No te acuerdas de cenar pero sí de enviarme obscenidades cuando estoy en una reunión? Realmente tu memoria es selectiva.
- Te echaba de menos.-responde él cabizbajo.
Tony piensa en lo particularmente divertido que fue enviarle todas esas obscenidades, pero al mismo tiempo cae en la cuenta de que han sido el principio de toda esta debacle sexual y como Pepper acaba de decirle, ya tiene 42 años, una vida sexual muy animada y aun así se niega rotundamente a tomar Viagra. Eso desvía su línea maestra de pensamiento hacia un hecho almacenado en su lista de prioridades "Pepper debe correrse al menos catorce veces este fin de semana" porque el último fin de semana que tuvieron para ambos consiguió proporcionarle diez orgasmos. Es de justicia superar ese récord. El objeto de sus desvelos sigue amonestándolo.
- Lo sé, yo también te he echado de menos y no por eso he dejado de comer. Cafeína prohibida durante todo este fin de semana y si duermes lo suficiente me pensare el levantarte la prohibición durante la semana que viene.
- Pero Pep…-empieza él.
La pelirroja le acaricia la barbilla con ternura, justo donde su vello facial se convierte en perilla y le levanta la cabeza para que la mire a los ojos.
- Estoy muy preocupada por ti… ¿Es que no lo ves? Estás tan nervioso, tienes pesadillas por las noches, a penas duermes… Llevas semanas así…
Tony se altera de ver la mirada desesperada en esos enormes orbes azules que idolatra. Tiene que desviar la conversación ahora mismo. No piensa hablarle del estrés ni de las malditas pesadillas horrorosas…
- Vale, cariño. Sandwich, té helado y bañera.- cede por fin.
Quizá después de eso pueda convencerla para sentarse juntos delante del televisor con la excusa de ver una película de acción en DVD para besarla, acariciarla, hacerle el amor con suavidad sobre el sofá y después quedarse dormidos mientras los tiroteos, persecuciones y explosiones se suceden en la pantalla.
Ella sonríe de nuevo, por fin. Iluminando el taller con su sonrisa.
- Venga Tony… ponte los pantalones. No vas a salir de aquí así .-dice señalando su vehemente erección.-Una vez que caigas dormido voy a vigilar que no te levantes de la cama en al menos ocho horas.
El considera su estado de profundo cansancio por unos momentos, calibrando si podrá coordinar sus movimientos lo suficiente como para ponerse los pantalones sin caerse al suelo de culo. La sesión de sexo salvaje le ha extenuado por completo. Decide que es probable que se caiga de bruces si lo intenta.
- Prefiero seguir desnudo.-contesta al fin.- Mis pantalones me resultarían demasiado apretados ahora mismo.
Después empieza a caminar tras ella, pero en vez de ir hacia las escaleras se dirige hacia el ascensor, totalmente desnudo. Es tan sólo una pequeña concesión al elevado nivel de cansancio que arrastra. Su erección sigue firme, no ha menguado nada en todo este rato que llevan discutiendo, pero solo por si acaso, Tony baja su mano derecha y se acaricia a sí mismo con firmeza, como premio de consolación.
Pepper recoge sus gastados vaqueros del suelo y se los lleva con ella. Siguiéndolo dentro del ascensor.
- Hay hielo en la cocina.-le recuerda con dulzura mientras se los coloca sobre los hombros, las dos perneras colgando cómicamente sobre su pecho. Pepper se mira, ella no va mucho más tapada. Su camisa desabotonada, sin sujetador, sin chaqueta, sin falda, solo sus braguitas de encaje tapando lo imprescindible y descalza. Pero al menos va razonablemente cubierta.- Aún puedes cambiar de opinión.
- Tú eres la que tiene el fetichismo con el hielo. Yo prefiero mantener las cosas calientes. Y puedo ir desnudo por nuestra casa si quiero, al fin y al cabo es nuestro estúpido hogar.
A la pelirroja aun le hace gracia cuando se refiere a la mansión como de los dos. Porque solo hace un par de meses que se mudó a vivir con él.
Tony aprieta el botón del ascensor con inmensa desgana, apoyándose pesadamente sobre la pared mientras empieza a ponerse en movimiento, hacia el piso de arriba. Entonces alarga su mano y la aprieta contra la parte baja de su erección, con fuerza para intentar controlar su excitación. Después de todo, ella todavía está medio desnuda, esos pechos suculentos saludando desde la camisa desabotonada y esas braguitas escuetas semi transparentes que no dejan nada a la imaginación y él está terriblemente agotado, pero no ciego.
Por supuesto, después de años de conocerse tan bien, no hay manera de esconder nada entre ellos. Y Pepper levanta una ceja con socarronería.
- Has tenido quince largos días para hacerte una paja en la más triste soledad. Cuando yo no estaba contigo. Ahora estoy aquí.-le recuerda graciosamente mientras le hace gestos con el dedo índice de que se acerque a ella, seductoramente.
Tony solo niega sutilmente con un pequeño movimiento de cabeza.
- No trato de terminar mi brillante actuación, sino de retrasarla. Intento no dejarme llevar, porque si lo hago y termino por correrme, probablemente me desmaye a causa del esfuerzo si antes no reemplazo las calorías.
Pese a sus palabras, se deja caer levemente sobre ella, con gusto y Pepper lleva sus pequeñas manos hasta su suave cabello oscuro entretejiéndolo con sus dedos, acariciando con suavidad y delicadeza su cuero cabelludo, como a él más le gusta y le relaja. Proporcionándole anhelada calma y confianza. Puro amor y cariño fluyendo en un simple gesto entre ambos. Él se inclina un poco más sobre ella, inconscientemente.
- ¿Sabes qué? Si simplemente te dejas llevar y mañana te llevo la comida a la cama y desayunas fuerte… Podemos tener nuestro momento, mañana. No tienes por qué seguir retrasando tu liberación por más tiempo. Estás temblando como una hoja, Tony… Déjate llevar…
- ¡No! Es nuestra noche, noche de cita, después de dos larguísimas semanas sin verte, sin poder tocarte y acariciarte. Quiero volver a tenerte, cariño. Estar sin ti tanto tiempo ha sido... No vuelvas a viajar por negocios, prefiero que quiebre la compañía de una vez…
- Siempre dices eso.-comenta ella acercándose a robarle un pequeño y tierno beso de sus labios jugosos y entreabiertos.-Para mí también es difícil estar tan lejos, amor.
- Pep…-escapa de sus labios sin que pueda evitarlo.
Tony no quiere una simple caricia de sus suaves manos sobre él y que todo termine. No quiere que Pepper le haga una maldita paja. Bueno, si si que quiere, pero solo después. Horas después. Lo que él desea más que nada en este preciso momento es poder perderse en su magnífico cuerpo, enredarse sobre su maravilloso pelo, inhalar su fragancia intensa de mujer y palpar cada centímetro de su maravillosa piel blanca, trazando un mapa invisible con las yemas de sus dedos sobre sus apetecibles pecas.
- Amor, estás exhausto.-sigue ella casi rogándole. Sacándole de sus intensos pensamientos. Él no quiere escucharla así en su noche especial. No quiere que le ruegue que se cuide mejor. Quiere que suspire su nombre entre jadeos, que le pida más rudeza… No que esté tan preocupada por él. Tony se siente culpable. Harto de sus pesadillas y su estrés. De que los malditos alienígenas bajaran del cielo a fastidiarle la vida. Privándole de su salud mental, de su descanso nocturno y de su perfecta felicidad junto a la mujer que ama.
Pero su Pepper tiene razón, como siempre. Está completamente rendido y maldita sea, su cuerpo no le hace caso. Y a su corazón no le importa el agitado debate que tiene lugar en el interior de su torturada mente, así que cierra los ojos con gusto mientras desliza toda la longitud de su erección sobre el puño medio cerrado de la mano derecha de su amada, que le acaricia con la presión justa que le hace estremecer.
- Mmmmm, Pep…-murmura él, completamente rendido a su deseo por ella.
- Así muy bien, cariño.-susurra ella quedamente contra su oreja.- Me encanta sentirte en mis manos. Sabes cómo disfruto con ello…
Su brazo libre se acomoda sobre el hueco de su fuerte espalda y sus uñas trazan delicadas caricias sobre su espina dorsal, haciéndole estremecer. Tiembla, suspira, se estremece de puro deseo entre sus manos… Es tan hermoso, piensa Pepper.
De pronto las puertas del ascensor se abren con un sonido sordo.
- Esta es nuestra parada, Señor Stark.- sonríe contra sus labios entreabiertos y anhelantes.-Contigo en este estado creo que voy a tener que hacerte el amor mientras estas completamente inconsciente.
Tony apenas tiene fuerzas para abrir los ojos, pero sus caderas se mueven hacia arriba un poquito, en gesto afirmativo y permite que ella le guíe por el vestíbulo, después su habitación, llevándole hacia su cama, todavía con su miembro en la mano. Sin dejar de acariciarlo. El dormitorio que comparten es la imagen misma del caos encarnado, toda la ropa de cama está revuelta. Cuando ella no está él ni siquiera se molesta en hacerla, para lo que la usa…
- Así que ¿cuál será la mejor manera de hacerlo?-le pregunta curiosa. La única respuesta que recibe es un desganado estremecimiento que recorre todo su cuerpo masculino, mientras Tony los empuja a ambos sobre la cama de una vez, contra las suaves sábanas de algodón.
De alguna manera, mientras ruedan varias veces sobre el colchón, besándose, acariciándose, temblando y estremeciéndose, él consigue quitarle las braguitas y apartarlas de un tirón echándolas al suelo, aunque la camisa medio abotonada sigue en su sitio. Tony succiona sobre sus pechos con fruición mientras ella toma su longitud en sus manos de nuevo, guiándolo hacia la entrada de su centro húmedo, de pronto ambos se mueven en sincronía y ella recibe sus acometidas con deleite. El movimiento es suave como la seda y profundo mientras ella lo monta con delicadeza, apretándolo con fuerza contra el colchón para tomarle lo más profundamente posible en su interior en cada acometida.
- Oh… Dios…-susurra ella mientras sube solo unos centímetros para volver a dejarse caer sobre él, una y otra vez.-Oh… Tony… Joder…
Cuando ella habla así en la cama a él siempre le entusiasma y su excitación es imposible de controlar. Y hoy no es ninguna excepción.
- Eres tan buena… Eres perfecta…-murmura él con los ojos totalmente cerrados y expresión de éxtasis.-Te he echado tanto de menos…-Y con eso sus caderas se agitan hacia arriba en espasmos incontrolables y Tony se está corriendo en su interior, entregándole todo lo que tiene antes de que Pepper haya podido ni siquiera entrar en calor. Y debería estar enfadada con él, pero en realidad está sonriendo, divertida. Porque el pobre no ha podido aguantar más. Y que la desee tanto es tan romántico y tierno. Tan bonito. Que aunque se queda esperando por su propia satisfacción, no resuelta, no le importa. Mañana será otro día, piensa con malicia.
Y de pronto una gran mano rodea su muñeca con cariño y de sus labios escapan unas suaves palabras susurradas.
- No te levantes… duerme… conmigo…-murmura Tony mientras pierde su batalla contra la inconsciencia y se queda pesadamente dormido, todavía en su interior, con todo el peso de su amada encima de su machacado cuerpo. Sus músculos se relajan por completo pero su fuerte mano sigue rodeando su pequeña muñeca, posesivo y anhelante.
Pepper piensa en el amor de su vida: idealista, impulsivo, obsesivo, incansablemente trabajador con la autentica intención de beneficiar a los demás, sarcástico, leal, reaccionario, olvidadizo, brillante, distraído… La lista podría ser eterna pero no importa, porque ella vio todo eso en él antes que nadie. Todo su increíble potencial como ser humano. Incluso antes de Afganistán, y sobre todo antes de que todo el mundo le considerara el gran héroe que salvó Manhattan. Y por aquel entonces, él admitió que ella era todo lo que él tenía, sentimiento que ella comparte totalmente. Ambos se pertenecen el uno al otro. Y ella piensa cuidar de él durante toda su vida. Porque él lo necesita y lo merece.
Ese es el último pensamiento que atraviesa la mente de la pelirroja mientras se acurruca sobre la cama en busca de su propio sueño reparador, en brazos de su Tony. La inmensa suerte que ambos tienen de contar el uno con el otro.
Bueno, espero que os haya gustado. Quería crear intimidad ahora que Pepper y Tony ya viven juntos. Hay referencias a las películas y a los cómics, como lo de Valencia. Esto lo voy a explicar porque no lo sabe todo el mundo. En la saga "Las Cinco Pesadillas" de El Invencible Iron Man el guionista es Matt Fracttion y el dibujante Salvador Larroca. Pues Salvador es Español, Valenciano para más señas (yo vivo en un pueblo de la Comunidad Valenciana en España y la capital de mi Comunidad es... Sí, Valencia) bueno pues en estos cómics dibujados por Larroca, Ezequiel Stane (hijo de Obadiah) quiere reventar las 4 plantas más grandes de producción que Industrias Stark tiene en el mundo para fastidiar la compañía, hundiéndola en la miseria y una de ellas es la de Valencia.
Y ahora los agradecimientos, CHICAS gracias por todo. Es un placer recibir vuestras reviews :D
VALERIA-90: Me ha emocionado sorprenderte y que te gustara tanto el super capítulo HOT. Créeme que me costó mucho encontrar el tono. Este tiene algo subidito también pero es menos atrevido, espero, sin embargo que también te guste. Seguimos siendo pervertidas pero con nuestro toque de romance y ahora además, dibujamos xD
PGRR: Paola, encantada de conocerte amiga. Si que intenté hacer algo a lo Christian Grey pero con más sentimientos y normalidad cotidiana. Me alegro de que te gustara :D Gracias por dejarme todos tus comentarios me hace mucha ilusión recibir tantos ^^
RAVEN-SAKURA: Uff amiga no sabes lo que me costó encontrar el tono. Tenía miedo de pasarme de gráfica (ya me entiendes, con las descripciones) y no quería que quedara vulgar. Erótico si, pero vulgar no. Al final me quedé muy orgullosa del trabajo. Me imagino como casi te dió el infarto en el metropolitano leyendo semejante cosa jajajaja xD Amiga como puedes ver las viñetas van por orden y esta es inventada, sucede entre "The Avengers" y "Iron Man 3" ;)
Patty-Beltran-Stark: Oh Dios mío con lo que me costó escribirlo no sabes lo que me alegré de leer tu comentario. Quería que quedara erótico pero no soez... Lo de que es como una película porno me lo habéis dicho muchas y me da un poco de vergüenza pero bueno... No he visto ninguna de todas maneras, lo que sí leo es muchos fanfics eróticos, sobre todo en inglés y también literatura erótica, así me inspiré. Me alegro de que las letras os hagan imaginar. Lo retoqué muchas veces. Es la primera vez que escribía una escena sexual tan detallada. Y estoy bastante orgullosa.
MAUREEN STARK: Creo que te gustará este capítulo, la escena es inventada... :D Tony es un amorcete. Y sí, lo de la frustración sexual tenía que tener una razón sentimental detrás, si no no se podía explicar bien. Lo de la película porno, en serio chicas no he visto ninguna sólo he leído literatura erótica y eso fue lo que me inspiró a escribir este fanfic, pero me alegro que mis letras os hagan imaginar. Muchísimas Gracias por comentarme siempre y decirme que soy excelente *_* GRACIAS.
NekaBS: jajajajajaja xD querida, aquí llegó la siguiente entrega, por fin. Ya puedes dejar de mirar el email como posesa, hasta la siguiente entrega :P (Y gracias por leer y comentar) ^^
AKNUK: Era lo que pretendía, a lo 50 sombras. Me alegro de haber acertado. Gracias, espero que este capítulo nuevo también te guste ;)
MIRURIS: Mi querida perfecta... ¿Qué te puedo decir? GRACIAS es lo que intento y lo que mejor se me da: intentar unir la sensualidad con los sentimientos y el romanticismo. En verdad que no sé escribir otra cosa. Decir que tengo magia, si es que siempre me emocionas... Intento escribir textos que a mi me emociona leer mientras los escribo, que me ponen una sonrisa en los labios. Me alegro de que tu también disfrutes tanto con ellos. Espero que ya estés recuperada de tu paro cardíaco o quizá te volvió a dar leyendo este capítulo. En cualquier caso: me alegro que notes el esfuerzo que hago en caracterizar a los personajes porque Tony es un infierno de pillarle el truco. Pepper es más fácil. Lo intento pero siempre se escapa algo del escritor. Es imposible no aportarles cosas tuyas a los personajes. Sé que mi Tony quizá es demasiado blando y poco ácido, pero bueno. Gracias por el cumplido ;) Tus selecciones musicales son impresionantes, me encantan.
Cyelito Lindo: Linda, espero que no se te deshiciera el hielo... Espero que hayas pillado la broma en honor a tu comentario en este capítulo xDD Muchísimas GRACIAS por tus palabras, de verdad que me ilusiona siempre leer tantos cumplidos y que os gustó y os emocionó y vivisteis la lectura. Eso es lo mejor que hay. Me encantó la última parte del comentario: cuidado con tu esposo ¿eh? ¡no le vayas a hacer daño o algo! que todo esto es imaginado, yo no sé si en la vida real funcionará bien o qué. Nunca lo he probado :P Muchísimas Gracias por tus elogios.
Caray chicas vuestra respuesta al capítulo más HOT que he escrito en mi vida ha superado mis expectativas, tenía miedo de que resultara demasiado gráfico en las descripciones y no gustara. Así que tremendas gracias a todas. En serio. Me alegro de que os gustara tanto :D
Gracias a todas por leer, espero vuestras críticas y comentarios ;)
¡Hasta la próxima actualización! (Ni idea de cuando será, lo siento) :)
Para mis queridas RAVEN SAKURA y VALERIA-90 porque ellas me inspiraron y animaron a escribir estas escenas HOT ^^
