El Punto de vista de un panadero: Los Juegos del Hambre
Los Juegos del Hambre desde el punto de vista de Peeta— Ninguno de los personajes o acontecimientos me pertenecen, son de Suzanne Collins, la interpretación de la acciones y pensamientos de Peeta son propiedad de BRIGHTSIDEash. Solo me adjudico la traducción ;)
Capítulo 4
Todo se oscurece a medida que el tren entra en el túnel, lo que significa que estamos pasando por debajo de las montañas que llevan al Capitolio. Hay luces en el tres, así que no estamos completamente a oscuras. Katniss y yo estamos callados. Justo cuando decido elogiar su lanzamiento de cuchillo, sentimos que el tren se detiene lentamente y unas luces brillantes inundan el compartimiento. Entrecierro los ojos debido al repentino brillo, pero mis pies parecen tener vida propia. Corro hacia la ventana para contemplar la ciudad que solo he visto por televisión, aquella ciudad que siempre luce tan grande y brillante. No de decepciona en absoluto y me sumo en el silencio para contemplar la vista que está ante nosotros.
El Capitolio es hermoso, hay colores por todos lados— en los edificios, en los ciudadanos del Capitolio, en los autos que están por las calles. Veo a las personas que apuntan al tren, obviamente han reconocido que es uno de los trenes de los tributos. Me quedo parado, observando todas aquellas extraños rostros, vestidos con todos los colores— probablemente, algunos de ellos sean las personas que tenemos que impresionar, quienes podrían ser nuestros salvadores en la arena. Katniss retrocede con una obvia expresión de disgusto, pero yo me quedo en la ventana, saludando y sonriendo a las personas del Capitolio. Si podemos conseguir patrocinadores, ella tendrá una mayor posibilidad de salir viva de la arena. Hay una gran cantidad de personas justo donde el tren se detiene, y cuando lo hace, me separo de la ventana.
Katniss me mira, sin duda ha estado observándome todo el tiempo. "¿Quién sabe? Puede que uno de ellos sea rico". Me encojo de hombros, a sabiendas de que examinaría lo que dije y lo ignoraría. Mejor si no percata de que mi principal interés en estos juegos es mantenerla con vida, mantenerla a salvo. Katniss no siente que necesitaría ayuda en el mejor de los casos.
Los siguientes momentos son una confusión, somos acompañados desde el tren hasta uno de los edificios con colores brillantes, Katniss y yo somos separados en distintas habitaciones, donde se supone que conoceremos a nuestros estilistas. En vez de una persona, de pronto, tres personas están hablando a alrededor de mi y estoy tan abrumado que ni siquiera capto sus nombres. Hablan muy rápido y con voces agudas. De repente empiezan a quitarme la ropa y pincharme el cuerpo. Me quedo en ropa interior mientras hablan a mi alrededor, mencionando algo sobre el cabello y el cuerpo y… bueno, de hecho, no sé acerca de los detalles.
"Está bien, quítatela". Muevo la cabeza y trato de averiguar qué es lo que tratan de decir, ¿me hablaban a mí? Pero si solo tengo puesta mi… —Oh Dios. Me miran con expectación y me doy cuenta de que definitivamente, sin duda, no hay forma de salir de esta. Así que dejo caer la ropa interior y, al instante, cubro mi virilidad con mis manos, de aquellos ojos calculadores.
"De acuerdo, está bien, solo necesitamos que te recuestes en la mesa y empezaremos". Uno de ellos me sonríe y señala con la cabeza al área de acero que pensé era una mesa, pero debe ser algo en lo que se supone me debo recostar. Decido que es mejor seguirles la corriente, dejar que hagan todo lo que tienen que hacer.
Eso es hasta que empiezan a desgarrar el pelo de mi cuerpo. Aprieto la mandíbula y trato de no gritar por el dolor mientras que ellos levantan mis brazos, arrancando el pelo de mis axilas. Suspiro de alivio cuando bajan los brazos, pensando que quizá ya hayan terminado, pero se mueven hacia mi pecho. Luego, bajan más, y tengo que usar toda mi fuerza de voluntad para no cubrirme cuando remueven el pelo de esa área. Este equipo de preparación no tiene absolutamente ningún sentido de privacidad, pero recuerdo las palabras de Haymitch en el tren— "Sin peros, no se resistan"— así que no me resisto. Una vez que el vello es removido, frotan una loción con una extraño olor en la piel que ha sido afectada, quema un poco. Después de eso, frotan otra loción en toda mi piel y esta tiene un efecto calmante.
Parece que hubiese pasado una eternidad cuando, finalmente, terminan y dejan que me ponga de pie, anunciando que estoy listo para conocer a mi estilista. Miro al manto que me han dejado, pero tengo el presentimiento de que no hay ningún punto en ponérmela ya que el estilista también querrá pincharme y tocarme en todo tipo de lugares privados. No puedo evitar preguntarme si los otros tributos se sienten tan incómodos como yo, lo que me lleva a preguntarme cómo le estará yendo a Katniss y cuándo vello habrán removido de su cuerpo. Pero tan solo pensar en su cuerpo hace que me sonroje.
Me salvo de avergonzarme a mí mismo cuando una mujer irrumpe en la habitación y camina directamente hacia a mí, con sus ojos recorriendo cada espacio de mi cuerpo, con una mirada apreciativa. Se me acerca lentamente y yo miro al techo, para evitar el calvario de tener a esta mujer criticando mi cuerpo. "Hermoso, simplemente hermoso" murmura ella, haciéndome pensar que está disfrutando esto solo un poquito… demasiado. Toso incómodamente, para que sus ojos miren hacia mi cara, una sonrisa ilumina su rostro.
"¡Peeta Mellark! Hola, soy tu estilista, Portia. Oh, ¡puedes ponerte la bata! Ya está lista toda la parte de la preparación, tan solo falta tu cabello y luego, ponerte el traje".
"¿Cuál es… cuál es mi traje exactamente?" Frunzo el ceño, con todo tipo de cosas pasando por mi cabeza, entre ellas basura y preocupantes ideas. La minería no deja realmente muchas opciones para buenas e impresionantes ideas. Otra razón por la que los anteriores tributos no consiguieron muchos patrocinadores para ayudarlos a salir.
"Bueno, en vez de concentrarnos en la minería, como se hace siempre, solo vamos a enfocarnos en el carbón. Así que dime, Peeta, ¿qué piensas acerca del fuego?" me sonríe en una manera muy sospechosa.
Solo puedo pensar en la línea de fuego en la parte trasera del horno, las llamas que lamen el confinado espacio, el calor casi insoportable cuando abrimos la puerta del horno. Se supone que esta mujer está a cargo de mi vestimenta, entonces ¿por qué rayos me pregunta acerca del fuego?
El otro sábado pongo el siguiente capítulo *-*
-Sammy
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