-Me toman el pelo- pensé-, es solo que ya están algo viejos para esto y la vista no les da para más.

Continué jugando, mas no pasó nada raro en todo el día.

Pero esa noche, tuve un extraño sueño:

Estaba todo oscuro, muy oscuro, me encontraba como en una especie de "santuario". O quizá no; era demasiado lúgubre como para serlo.

-¿Cómo he llegado aquí? –me pregunte-

No hubo respuesta.

Miré a mi alrededor, estaba todo lleno de velas, como para realizar un ritual o algo así.

-Vale… estoy en un sitio que no he visto en mi vida, lleno de cosas raras, todo esto es muy extraño pero… parece demasiado real como para ser un sueño…

Al cabo de unos minutos, oí una voz:

-Buen chico, "Dave" ahora DESCANSA PARA SIEMPRE.

¿Qué hacía aquí mi perro? ¿Y quién hablaba con él?

-¿Dave? ¿Qué haces aquí?

Dave me estaba ignorando.

-¿Con quíen hablabas?- miré enfadado a Dave-

Dave apenas me miró. Estaba muy distante, es como si… ya no fuera él.

-No te escuchará chaval, ese ya no es Dave.

-¿Cómo que "ya no es" Dave?

No me molesté en mirar siquiera a ese hombre, estaba más preocupado por lo que le podía haber hecho a mi perro. Al que si miré fue a mi perro Dave, y en efecto, ese animal, ya no era el que antes había sido mi perro.

-Fin del cuarto capitulo