- Kaede, me voy a mi casa a buscar mis vetidos para el baile, vendré tarde – explicó la chica dandole un beso de despedida a la anciana.
- diviertete muchacha, hasta la noche! - despidió Kaede.
Corrió hasta su casa, subió a su antigua habitación, y abrió su armario, viendose varios vestidos de colores alegre, ahora el problema era elegir uno de esos, que dilema pensó.
Se puso un vestido de seda color crema, se cepilló el cabello dejandolo suelto y recojido atrás en una pequeña coleta sujeta por una orquilla en forma de mariposa. Se pellizcó los cachetes para darse un poco de color, se colocó unos guantes blancos, y lista. Se dirijió a la casa del Conde Ikeda, cruzó el lujoso jardín y llegó hasta la puerta principal, donde fue recibida por un imponente mayordomo, que le dio paso a la sala principal, donde se realizaba el baile. Antes de entrar alzó la vista al cielo, apreciando la hermosa Luna llena, ...la Luna, aquella que concebió al arrogante y a la vez tierno Inuyasha, del cual estaba enamorada. Suspiró y entró.
La sala estaba alborotada de bellas damas, con elaborados vestidos y elegantes caballeros. Se puso de puntillas para ver mejor, y localizar a su madre, después de varios minutos, pudo verla hablando con la señora con la que vivía, estaba con una gran sonrisa, vestida con un retocado vestido azul oscuro. Kagome sonrió, se veía muy bien, si,ya estaba mejor.
Ya llevaba varias horas en el baile aburrida, había bailado con dos o tres caballeros, contado todo lo que había hecho a su madre, presentado a varias personas, etc, dispuesta a irse se dirijió a la puerta, pero a medio camino, vio como está se abría dejando ver a un atractivo caballero, alto, cabello negro azabache, ojos entre grises y marrones, y con un traje negro y camisa blanca. La sala quedó en silencio, solo se oían pequeños murmullos, risitas tontas y suspiros de las damas que veían al joven como una presa, este ni se inmutó. Se quedó parado en la sala contemplándola, como si buscara algo, hasta que la encontró, ya que sonrió y avanzó.
Kagome decidió dejar de ser una descarada observandolo tanto como las demás damas y se apresuró hacia la puerta, pero el misterioso chico se interpuso, ella lo miró confusa, éste solo le dedicó una sonrisa dandole un besamanos, Kagome sonrojada solo pudo responder con una tímida reverencia. El chico levantó la vista y la miró penetrante a los ojos, cojió su mano y la condujo a la pista de baile, Kagome despertó del embobamiento y negó con la cabeza -se...señor no, yo no... - pero calló al sentir una mano en su cintura firmemente, entonces, la atrajo a él y la hizo mover de un lado a otro, danzando dulcemente,girandola, atrayendola, volviendola a girar. Las demás personas miraban atónitos la escena. Las damas miraban enternecidas y soñadoras, otras con envidia al igual que los caballeros.
Muchas parejas los imitaron y empezaron a bailar, pero ninguna lo hizo con tanto amor como lo hacían ellos.
Kagome se sentía como si estuviera bailando en una delicada nube, solos, sin nadie alrededor, solo él y ella, se extrañó, no podía sentirse tan bien con un desconocido, ya que nunca lo había visto, le recordaba tanto a...
- baila muy bien señorita – habló el misterioso joven. Kagome le susurró un gracias avergonzada.
- perdone la pregunta, pero ¿por qué me sacó a bailar a mi¿es nuevo aquí?, nunca lo había visto... - dijo pensativa. El chico sonrió mostrando su blanca dentadura.
- sois muy preguntona, no toda pregunta tiene respuesta – dijo burlón. Kagome abrió los ojos enormemente, por un segundo pudo ver la expresión de...
- se...señor¿podría decirme su nombre? - preguntó cohibida. El chico se acercó a su oído, provocandole un escalofrío - por ahora no te interesa saber mi nombre – le susurró. Kagome respiraba agitadamente – se..señor le pido que no se vuelva a ... - pero fue callada con unos tibios labios sobre los suyos, abrió los ojos sorprendida¿la estaba besando?. El chico la atrajó hacia su cuerpo, profundizando el beso, la pelinegra se sorprendió correspondiendo el beso tímidamente, entreabrió sus labios dando paso a la lengua del chico, que exploraba su dulce boca con delicadeza. Poco a poco se separaron y entreabrieron sus ojos, oyendo sus respiraciones agitadas y los murmullos de la gente.
- yo..yo... - balbuceaba roja como una amapola, había dado su primer beso a un desconocido!, y le había gustado¿pero como...?, por un momento se dejó llevar, creyendo que era Inuyasha, pero no, no era él. Las lágrimas se le acumulaban en los ojos, agachó la cabeza apenada y corrió hacia la calle, el chico parpadeó confundido y después de unos segundos recuperandose, la siguió dejando atrás los cuchicheos de la gente.
- kagome!, Kagome! - llamaba el chico alcanzándola. La chica se paró y volteó asustada - ¿co...cómo sabe mi nombre¿quién es¿qué quiere? - dijo exaltada.
- yo... yo, no sé lo que quiero – respondió él. Kagome frunció el ceño, volvió a voltear y siguió su camino, el chico al ver eso, la agarró de la muñeca girandola bruscamente y acercándola a él, Kagome lo miró aterrada - ¿qué quiere? - volvió a preguntar, el joven la pegó más a ella y rozó sus labios – a tí – susurró besandola, la pelinegra no sabía que hacer, ese hombre, venía de la nada, y la sacaba a bailar, la besaba..., no, no debía corresponderle, pero... se sentía tan bien, era tan dulce, tierno, sabroso..., se sonrojó con esto último. Al final, sin darse cuenta, acabó rodeando con sus brazos el cuello del chico, y ladeando el rostro para recibir el beso mejor.
Cuando empearon a quedarse sin aire, se separaron mirandose fijamente, Kagome agachó la cabeza – lo siento, no sé porque hago esto, no lo conozco yo no... - pero el chico la calló posando su dedo índice en sus labios -sshh.. no digas nada, tu si me conoces, y yo a ti, ahora solo bésame – dijo acercando su rostro, Kagome cerró sus ojos, a la vez que acercaba también su rostro, incoscientemente susurró el nombre del albino, provocando una sonrisa del chico, que la cojió al estilo nupcial sin dejar de besarla.
La sentó en el pasto y la miró seriamente – soy Inuyasha – dijo.
Kagome dejó de respirar - ¿Inu...Inuyasha?, pero tu no eres...¿cómo sabes de él? - preguntó desconfiada, el chico rió – porque soy yo tonta, feh!, ves como no sabes pensar – dijo con aire arrogante, haciendo que la chica se levantara de sopetón – oh dios, oh dios, eres Inuyasha, por eso el tono burlón igual, la arrogancia exacta, el atractivo... - se tapó la boca, tonta como dijiste eso, se reprochó a sí misma.
Inuyasha le dio una sonrisa seductora – atractivo eh?, um..., interesante lo que opinas de mí - dijo atrapando su cintura - pues sí, soy ese arrogante, burlón, tonto como me dices muchas veces y por supuesto atractivo Inuyasha – dijo besándola con pasión, kagome no daba crédito a lo que veía y también a lo que saboreaba por supuesto. Lo separó con pesar – ¿en serio eres Inuyasha¿y tus lindas orejitas¿y tu cabello plateado?, y ¿el color de ojos¿que te ha pasado? - decía rápidamente.
- otra vez tantas preguntas, verás – dijo haciendo un ademán para que se sentara con él en el frío pasto - ¿te acuerdas cuando Mioga nos contó la historia? - la chica asintió – si escuchaste bien, dijo que mi madre la Luna en un cumpleaños mío, me dio un día al año para ser como deseaba, osea humano, y es este, la noche de luna llena. Me convierto en un humano completo y por eso cambio mi apariencia, así fue como conocí a Kikyo, por eso cuando me vio después en mi apariencia normal, se asutó y no volvimos a vernos – dijo dolido, Kagome lo miró con los ojos llorosos, Kikyo, el gran amor de Inuyasha, nunca la olvidaría¿significaba que nunca la amaría a ella?, sin querer se le escapó una pequeña lágrima, que Inuyasha quitó - ¿por qué lloras? - preguntó tiernamente, Kagome lo abrazó fuertemente – nunca lo superaras ¿verdad?, siempre la amarás..., no habrá sitio para... - calló, Inuyasha le levantó el mentón -¿ para qué Kagome? - la chica escondió la cabeza en su pecho – nada, nada déjalo, no me escuches, son boberías¿podemos volver a casa? - preguntó levantando el rostro, el chico asintió.
Caminaron callados hacia la sala de baile otra vez; si tanto pensaba en Kikyo¿por qué me besó¿sintió algo como lo sentí yo?, se preguntaba la pelinegra.
- Kagome, perdoname por no haberte contado lo de la luna llena, pero me cuesta confiar en la gente, eres la primera persona en la que he confiado, hablado, reido... besado... se dijo así mismo, y con la que he expresado como me siento – dijo seriamente, Kagome ruborizada asintió – gracias Inuyasha, por haber compartido todo conmigo – agradeció ella.
- eres muy especial para mí Inuyasha, y no sabes lo que me alegra oirte decir eso, te lo agradezco de corazón - dijo aferrando sus manos nerviosa, Inuyasha la miró con ternura¿qué estaba sintiendo¿por qué estaba tan bien con ella¿por qué quería contarle todo sobre él, confiarle sus más escondidos temores¿por qué tuvo deseos de ir al baile, para verla¿por qúe sintió deseos de besarla, cuando la tuvo tan cerca, bailando con él, vestida tan hermosa¿estaría enamorandose otra vez?...
Entraron a la sala de baile, todo seguía igual, la gente bailando, conversando... la música. Kagome vio como su madre se acercaba a ella
– ¿hija dónde estabas?, te busqué por todas partes.
- yo... yo estaba...tomando el aire un poco, si eso!, es que despúes del baile necesitaba un poco de aire fresco – dijo nerviosa. La madre asintió y giró su vista a Inuyasha.
- y Kagome¿no me presentas al caballero...? - dijo la madre.
- ¡oh sí, por supuesto!, mamá este es Inuyasha, Inuyasha, mi madre – presentó la pelinegra.
Inuyasha hizo una reverencia y un besamanos a la madre, que quedó encantada. Kagome se quedó sosprendida, al ver a Inuyasha tan caballeroso¿cómo sabía él, las normas de saludos y presentación?, y ahora que pensaba¿cómo sabía bailar?, ya se lo preguntaría decidió.
- hija tienes un muchacho muy educado y apuesto¿acaso quiere pedir tu mano? - preguntó la madre directa, con una sonrisa al verlos sonrojarse.
- ¡mamá que dices!, por favor le estas avergonzando – dijo viendo al pobre Inuyasha que se retorcía el traje con las manos nervioso. La madre solo pudo reir – ah hija, te buscaba porque quería presentarte a alguien, disculpame un momento.
Al estar solos kagome aprovechó para disculparse – Inuyasha, perdona lo de mi madre, ella no suele ser así, espero que no te haya incomodado – dijo la pelinegra. Inuyasha iba a contestarle pero fue interrumpido por la madre de Kagome que venía acompañada.
- hija, esta es la señorita Ikeda, la joven que quería presentarte – dijo la madre.
- buenas noches, soy Kikyo – dijo una chica alta, de cabechos azabaches, tez blanca y ojos fríos marrones. Kagome se quedó petrificada, esa chiica se parecía mucho a ella y encima decía que era...
- Kikyo... - murmuró Inuyasha.
La nombrará giró la vista hacia él y soltó un pequeño grito casi inaudible – Inu...yasha – dijo esta mirandolo a los ojos. Kagome sintió su corazón quebrar, observó como los dos se miraban intensamene, tenían tanto amor y dolor en sus miradas..., decidió dejarlos solos, ya que en ese momento sobraba, cojió el brazo de su madre y la llevó a otro lado.
Inuyasha estaba tan confundido y extrañado en esos momentos que no se dio cuenta de que Kagome se había ido.
- cuánto tiempo Inuyasha¿qué haces en este lugar? - preguntó Kikyo.
- yo.. yo... - tartamudeaba – esto... estaba bailando...con Kagome -dio al fin.
Kikyo frunció el ceño - ¿Kagome¿te refieres a esa chica que se parece tanto a mí? - dijo triunfal, ya que significaba que no la había olvidado.
- yo..., es cierto que se parece a ti en lo físico, pero en personalidad sois totalmente diferentes, ella no me abandonó al saber de mi verdadero aspecto – dijo aflijido. Kikyo maldijo a sus adentros, entonces se le ocurrió algo.
- Inuyasha, yo nunca deje de pensar en ti - dijo con voz melosa, acercandose peligrosamente a él.
- ¿a no?, entonces¿por qué me dejaste¿por qué no supe nada de ti¿no merecía al menos una explicación del por qué desapareciste? - dijo enfadado.
- yo se que actué mal, pero estaba asustada, no sabía que hacer, me dí cuenta de que me enamoré de ti, te amo y de verdad te busqué, pero nunca más te ví – dijo Kikyo con voz "desesperada".
Inuyasha casi la cree, pero después pensó que si quería verlo, hubiera subido a la colina, ella sabía donde vivía – si tanto me amabas¿por qué no me aceptaste como soy?, además, tu sabías donde vivía – dijo confuso, no sabía que hacer, una parte estaba contento de saber que lo amaba, pero por otro no debía fiarse, además estaba Kagome, por ella también sentía cosas, por eso fue a buscarla y la besó, entonces reaccionó¡Kagome!.
Se giró para ir a buscarla pero fue detenido por unos delgados brazos que rodearon el suyo, volteó y vio que era Kikyo – ¿qué quieres? - preguntó, pero Kikyo no respondió, solo sonrió mirando hacia otro punto y volvió la mirada a él. Rápidamente se abalanzó a él, besandolo apasionadamente, Inuyasha quedó paralizado, no sabía que hacer, en su tiempo había deseado tanto volver a besarla, pero ahora ya no sentía nada, no era Kagome, no eran los dulces labios de Kagome, cerró los ojos al recordar el besó que tuvo con ella a fuera.
Kagome estaba hablando con su madre pero vigilando de reojo a Inuyasha y Kikyo, ya llevaban mucho rato hablando, entonces fue cuando los vio, besandose apasionadamente, se sintió desfallecer, todo le daba vueltas, su rostro quedó empapado por las numerosas lágrimas que soltaba, entonces solo pudo hacer una cosa, correr...
Inuyasha se despegó de Kikyo al reaccionar, la miró con el ceño fruncido – no lo vuelvas a hacer, yo ahora estoy... - pero no siguió hablando al ver a Kagome pasar corriendo por su lado. Se dispuso ir por ella, pero Kikyo lo retuvo una vez más – no te vayas, yo te amo de verdad, se que no me has olvidado, ni lo harás¿por qué no volvemos a estar juntos? - dijo intentando aferrarse a él.
- porque yo no te amo, además, mañana volveré a ser el de siempre¿cómo me habías dicho¡ah sí!, extraño ser, monstruo... - dijo burlón – pero ya no me importa, porque ahora se lo que es el amor gracias a esa chica que se ha ido por nuestra culpa, adios Kikyo – dijo con una sonrisa, y entonces se fue corriendo a buscar a la chica con la que soñaba desde que la salvó de aquel ladrón.
Bueno pues otro capi más de esta historia jejej, a mí sinceramente es el que más me gusta jiji, bueno ya me direís que os pareció, gracias una vez más por vuestro reviews que me animan a seguir : Inujocelyn (gracias por tus comentarios, me alegran muchisisisisimo), ampis (cuando quieras, me das la gillotina muajajaja q mala soy xD), Kisa-Chan-sohma (si inu fue brusco, pero en verdad lo estaba diciendo hacia Kagome, ya que la miró en ese momento, pero ella no lo vio, y el pobre no se da cuenta que lo dice por ella, todavía no acepta lo que esta sintiendo por ella, asi es Inu, no se puede hacer mucho jejej) y lieli ( a mi también me gustó eso jeje, gracias), muchisimas gracias a todas.
He estado actualizando rápido (me sorprende), pero me temo que no podré actualizar hasta 3 días o 4 quizás, por unos asuntillos... asi que disculpen las molestias. Ah y esq tngo una pequeña duda, no se si terminarla ahora mismo, o dejar unos capis más, que dicen?, de todas maneras esta historia iba a ser cortita, de pocos capis, bueno que pasen un buen día, besos.
