Amor a Primera Vista.
"Nadie me dijo que el que repitiera seria para conocerte..."-¿Repetir? – mi grito de decepción se escucho por todo el cuarto, odiaba esto, siempre que me emocionaba por algo salía algo malo que arruinaba todo.
- lo siento pequeña…. – estaba frustrada, me había quedado Español con 72 lo peor del caso es que tendría que repetir los tres idioma de nuevo, me frustraba y me sacaba de quicio si tengo que decir que me volví algo vaga, pero para rasparme.
- ¿pero porque? digo solo es 72, ¿acaso no necesito mas de 70 para pasar? – dije aun con ganas de golpear alguien porque era tan injusto.
- si, cariño pasaste el oral pero el escrito no…- suspire – lo siento…- mi tía me beso la mejilla y se marcho, sentí un odio profundo por mi misma, enterré mi cabeza entre las almohadas necesitaba desahogarme.
- ¿Bells? – la voz de Bree se escuchaba por todo el lugar - ¿quieres ir al gym? – un ruido raro salio de mis labios como de forma de gruñido, Bree espero una respuesta coherente, suspire
- dame cinco y bajo…- ella solo asintió antes de irse, camine hasta el baño y me di una ducha refrescantes, me vestí con rapidez y amarre mi pelo en una coleta alta, una lagrima bajo por ella.
¿Cómo le diré ahora a mis padres que raspe idioma?
Camine hasta la sala en ella se encontraba Bree ambas nos fuimos al Gym que estaba a una calle de la casa de mi tía, todo los del vecindario iba a este por que era grande especioso y era el mas cercano.
Tenia muchas cosas para hacer ejercicio, incluso un estudio de baile, amaba este gym por que me hacia hacer importante, hicimos muchas cosas, pero mi mejor partes fue la caminadora, era como hacer una caminata larga si siquiera moverte de tu lugar.
Las pesas fueron una de las cosas que me costaron y por que no tengo dos pies izquierdos y aun así me inscribí en clases de bailes, quería alejar de mi cabeza el que raspe el examen…
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- ¿Cómo que no hay cupo para de lunes a viernes? – esto era el colmo, además de que repruebo para terminar de completar no había cupo de lunes a viernes en Idioma.
- lo siento, Bella pero los cupo se acabaron solo queda los Sábados de una a cuatro y media de la tarde, se que no escoges los sábados por tus ayudas comunitarias y tu trabajos en la Biblioteca pero tus ayudas comunitarias te las pasaron para lo viernes…- dijo la secretaria ensañándome mi nuevo horario odiaba mi vida, modificaron algo que no quería que se modificara. Suspire y conté hasta 10, necesitaba calmarme porque si no lloraría de rabia e impotencia.
- ¿solo dime que Letra y Música esta entre semana? – ella verifico en mi horario y me dedico una sonrisa.
- si, Letras lunes y Martes mientras que Música Miércoles y Jueves, tu horas comunitarias Los viernes en las mañanas e idioma los sabados en la tarde…- suspire agarre mi horario y compre las nuevas guía antes de salir de ese lugar, camine hasta las banca y me senté mientras miraba mi horroroso papel.
Verifica cada una de mis clases con sus profesores y números de salones, hoy era martes por lo cual me tocaba Letra, esperaba que fuera una buen día aunque sean en el salón de esa activad.
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-¡Ya Bella te ira bien! – susurro Thomas mientras buscaba mi camisa rosada.
- Es que odio esto, no quería Idioma los sábados…. – suspire, mientras me sentaba en la banca.
- sabias que podías agarra vacaciones…- dijo Rosalie con una manzana en la boca, con el tiempo hicimos una buena amistad, Rosalie era mil veces diferente a mi pero nadie dijo que teníamos que ser iguales.
- ¿Vacaciones? – le susurre confundida, Thomas la miro mal ella no le dio importancia, Rosalie camino con ese andar de ella.
- Si, Jasper y yo la tomamos el año pasado cuando el no paso el nivel seis de enfermería, además extrañábamos a mi abuela y nos fuimos a Texas…- suspiro antes de seguir comiendo.
- no sabia que se podía agarrar vacaciones…. – susurre para mi misma, Thomas suspiro y me miro.
- puedes agarrarlas pero te atrasa igual, la verdad no le veo ciencia…. – todo lo miraron mal – es mi opinión respétenla….
- solo digo, si te sientes tan frustrada ve y tomate tu tiempo… ratita… - susurro antes de ir.
- no pienso igual que ella pero como diría por allí… Cada cabeza es un mundo…- susurro antes de marcharse.
La verdad es que si quería un tiempo para mi, para saber que es lo que en realidad quiero, tampoco es que me voy a morir por unas cuantas semanas, pero necesitaba quitar esta tristeza y soledad que tenia.
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- ¡Mama! ¡Papa! ¡Seth! – grite cuando llegue a mi casa en Forks había decidido venir a visitar por unas semanas a mi familia, aunque no lo crean los extrañaba mucho porque era parte de mi.
- ¡Bella! – el grito de Seth se escucho y corrió abrazarme a pesar de que yo era mayor que el por dos años el era mas alto que yo por unas pulgadas. Su abrazo me hizo ponerme sentimental, Seth y yo nos las vivíamos peleando todo el tiempo pero siempre teníamos esa unión cuando uno necesitaba el otro solo con una mirada sabíamos lo que queríamos.
- ¿Cómo estas lobito? – le susurro el se río pero sentí mojarse mi camiseta, por lo cual mi idea estaba confirmada mi lobito me extrañaba tanto como yo a el- ¡Oh Seth, no llores si!
- ¿Quién dijo que lloro por una patosa enana como tu? – susurro mirándome, le dedique una sonrisa, mi padre me abrazo tan fuerte que sentí que un oso me estaba atacando, pero aun asi no comente nada.
Mi madre fue la ultima nuestro abrazo fue algo emotivo pero como era solo seria un sentimiento pasajero nada que pudiera recordar, por primera vez dese tener una relación como la de Bree y tia Charlotte.
- ¿Y bien como están todo por allá? ¿Cómo van tus clases? – susurro mi padre mientras nos sentábamos en el sillón de la sala.
- todo esta bien, el tío Phil y la tia Charlotte les mandaron obsequio y algunas cosas, también su saludos y entre cosas…. – Seth me miro esperando mi respuesta – si también te mandaron tres cajas de dulces…. ¡Goloso!
Seth salio corriendo hacia mi cuarto donde estaba mis maletas y grito un muy fuerte – PATOSA.
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Forks estaba como siempre, lluviosa, fría, tranquila y por que no mejor decirlo húmeda, pero a pesar de todo Forks era mi Forks mi lugar secreto, en Forks siempre me había costando relacionarme y ya que solo tenia una amiga que era Carla pero ahora que se fue a vivir en Puerto Rico quede sola, y eso era bueno.
Mi mundo fue, será y seguirá siendo solitario, no necesito de alguien que me quiera y mucho menos de alguien que finja quererme. Había aprendido con el paso del tiempo que no puedes comprar un amor, al menos que seas plástica, no puedes regalar algo que no es tuyo y matar, siempre había crecido con la idea de que el amor en si, como pareja no existe, mis padres era muy raras ves que se daba beso en los labios, y tampoco es que crecí en una familia donde el "te quiero" o el "te amo" se escuchara.
Mientras la lluvia caí encima de mi, me di cuenta que tenia mas defecto que un carro viejo, no es que pensara que fuera algo que debería cambiar siempre me había sentido segura en mi misma, no era una chica fiestera, pero mucho menos estudiosa, al menos eso siempre lo supe, era una chica que se encerraba en su cuarto, cantaba, bailaba, gritaba y se imaginaba miles de príncipe azul.
¿Pero ellos existen? Digo alguna vez existieron, no quería un tipo de cara linda y simpática sonrisa, porque eso no era para mi, solo quería algo un poco mas alto que yo, ojos hermosos sin importa el color de ellos, que me ame como soy y no por lo que le pueda ofrecer.
- ¡Maldición! – susurre cuando una lagrima bajo por mi mejilla, odiaba sentirme asi, siempre andaba melancólica y era porque necesitaba con desesperación alguien que me dijera estas bien todo pasara o cosas como esa.
En mi Ipoh! se escucha la música más triste de la historia y eso que Barcelona no es tan viejo, ¿o eso creo?
- ¡Bella! – solté un pequeño gruñido de dolor. La voz de Demetri se escucho a lo lejos y mi corazón se apretó.
- Demetri… ¡Hola! – dije con fingido entusiasmos, mientras caminaba dejándolo atrás, escuche como aceleraba su paso.
- ¿Cómo estas? ¿Hace como seis o cinco meses que no te veo? – me susurro, intente ignorarlo pero no me servia, mi corazón palpitaba cada vez mas y de verdad odiaba eso.
- fueron cinco meses….- le susurre mientras caminaba, el siguió hablando mientras yo solo hacia raro ruidos, llegamos hasta una cafetería, el lugar no estaba lleno pero quería ruido, necesitaba mucho ruido….
Demetri siguió hablando a pesar de que no le paraba me siguió como un perro sigue a su dueño, pedí un chocolate caliente mientras el pidió algo que no alcance a escuchar. No necesitaba más de su maldita e irritante voz quería que se fuera pero no sabía como escaparme.
- sabes que porque no busca tu una mesa mientras yo espero los pedidos… - el asintió mientras camino en busca de una, mi suspiro fue largo y quise hacer un pequeño baile, mi corazón estaba demasiado herido para tanto drama.
La señora me entrego mi chocolate y le di indicaciones a una mecerá a entregarle lo que Demetri había pedido con una nota, salí al frío húmedo mientras la voz de Anya Marina se escuchaba, mi sonrisa en los labios me hacia ver que en parte Demetri era un cretino, solo era alguien que tenia palabras tontas que decir, y yo mas tonta por creerle.
Y Aunque mi confianza no es buena, al menos que hay una estupida allá fuera esperándolo a el.
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Las siguientes semanas pasaron rápido y muy emociónate puse de mi parte para que fuera asi, y aunque mi padre estaba decepcionado por mi calificación el al igual que yo se confundió con la nota.
Con Seth estuvimos acampados, haciendo travesura, nos tiramos de un acantilado, fuimos a la feria, a los bolos y largas caminata por el bosque, con papa fuimos a pescar a la Push. Con mama fui a tejer y aunque era aburrida algo tenia que hacer para compartí con ella, también fui a su clases de cocina y jardinería. Con mi padre fueron mas conversaciones que otra cosas, mi padre era de las persona que le gustaba dar su punto bueno, y aunque jugamos damas, ajedrez y cartas para mi fueron como juegos recreativos.
Con el tiempo también llegaba mi regreso a Los Ángeles, cosas que no quería me había hecho a la idea de no volver, pero tenia que hacerlo de alguna forma tenia que hacerlo.
- ¿Y te tienes que ir? – la voz de mi hermano se escucho entre las personas.
- prometo venir a navidad, ¿esta bien? – el asintió y me abrazo fuerte.
- ¡Te Extrañe, Bells! – suspire no quería llorar, además me había preparado para esto.
- ¡Y yo a ti enano! – el se río era nuestro propio chiste.
Abrace a mi madre y luego a mi padre y luego a lo tres, le dedique una sonrisa mientras caminaba a mi próximo destino…..
Disclaimer: Los personajes no me pertenecen le pertenece a S. Meyer la historia es totalmente mía (Mary) esta serie es corta lo prometo, aunque todo lo que lee son hecho reales, tal ves me tarde porque es lo que sucede en mi vida (mary) de todas formas gracias por su apoyos y comentarios, sigamos en Twitter: Mary_Nessi :)
