Disclaimer: INUYASHA y ningún otro personaje es mió.

-*-*-*-: Cambio de escena o personaje (osease quien narra)

Un personaje habla; -

Un personaje piensa: "Comillas y manuscrita"

-*- Sin Limites -*-

"Había elegido a aquel hombre para satisfacer sus propios deseos...y buscar Placer Sin Límites…"

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-*- Capítulo Tres: Plan B -*-

-Dígame, señorita Higurashi, ¿por qué la heredera de un imperio bancario necesita comprar una cita?- le pregunto Harumi Hito.

¿Heredera?

Sesshoumaru estuvo a punto de caerse de la silla. Hasta aquel momento, había estado muy relajado, pues ya le habían entrevistado a él y todo había ido bien.

-¿Tu familia tiene un banco?-aulló.

Sabía que Kagome tenía mucho dinero, pero no esperaba que fuera tanto. Kagome se revolvió incomoda y miro a su alrededor.

-Ya te ij que trabajaba en el banco Higurashi.

-Sí, pero me habías dicho en ningún momento que era de tu familia.-contesto Sesshoumaru.

Aquel banco era la entidad a la que había pedido el crédito. Eso quería decir que la familia de Kagome seria la encargada de cerrar las puertas de su BAR si él no pudiera pagar el préstamo, lo que lo llevaría a perderlo todo, su casa y su negocio, porque lo había puesto como aval.

-No me lo has preguntado nunca-se defendió Kagome.

No, no se lo había preguntado porque no había querido tener nada que ver con ella. Sólo las clases. Eso le pasaba por querer guardar tanto las distancias.

La reportera los miro. Estaba tomando notas a toda velocidad y tenia un brillo especial en los ojos.

Sesshoumaru había visto miradas parecidas muchas veces y sabia que significaban problemas.

-¿Me estas ocultado adrede tu apellido?

Kagome dudó.

-¿Para que? Todos los solteros de la prefectura saben quien es mi familia.

Sesshoumaru dedujo por el tono de voz de Kagome que aquello le suponía un problema. Tal vez, había tenido la mala experiencia de que algún hombre hubiera querido salir con ella por su apellido y no por que le interesara como persona. Tuvo que hacer un esfuerzo para no sentir compasión por ella, pero tenían algo en común.

-Eso me lleva de nuevo a la pregunta original, señorita Higurashi-intervino Harumi-. Seguro que tiene muchos hombres haciendo cola para salir con usted. ¿Por qué ha recurrido a pagar uno?

-Mi madre era una de las organizadoras de la subasta-sonrió de manera fingida.-Sólo quería ayudarla.

Mentira.

No sabia como lo sabia, pero Sesshoumaru estaba seguro que aquella mujer estaba mintiendo.

-¿Por qué Eligio a Sesshoumaru?

-"Sí, eso, ¿por qué?"- secundo mentalmente el aludido.

-Porque es nuevo en la ciudad y nunca había montado en moto-contesto Kagome.

Mentira. Otra vez.

-¿Formas parte del comité de bienvenida?-le pregunto Sesshoumaru sin molestarse en ocultar su incredulidad.

-¿Qué hay de malo en ser una vecina simpática?-contesto Kagome.

Sesshoumaru sabia que ocultaba algo, y aquello le pico la curiosidad.

-¿Todo esto no tiene nada que ver con su recién cumpleaños, con tener acceso a su fondo de inversión al cumplir los 25 y con el hecho de que sus amigas Sango Taijiya y Rin Shiraishi también hayan comprado solteros?-insistió la periodista.

-Sólo que todos los años Sango, Rin y yo hacemos algo para celebrar nuestros cumpleaños. Es cierto que, este año, al cumplir los 25 tenemos acceso a nuestros fondos de inversión, pero tampoco lo necesitábamos porque todas nosotras tenemos un buen sueldo. Por eso, decidimos donar una parte del dinero a una causa benéfica y la subasta que se había organizado para apoyar el campamento de niños discapacitados nos pareció una buena oportunidad. ¿Sabes que Johnny Kitagawa,se ofreció a donar dinero?

-Ahora me interesa que hablemos de usted-contesto Harumi son dejarse engañar-. Usted trabaja en baca y él tiene una Harley. Desde luego, no podrían ser más diferentes. ¿De verdad que nunca se le paso por la cabeza tener una loca aventura?

Kagome se sonrojó, miro a Sesshoumaru nerviosa y se puso a jugar con un tenedor.

-No, claro que no.

Sesshoumaru supo por su expresión de culpabilidad y su respiración entrecortada que aquella mujer estaba mintiendo y, por alguna extraña razón, la idea de que Kagome hiciera una locura con él lo excito de sobremanera.

-Si usted lo dice.-dijo la periodista cerrando su cuaderno y poniéndose en pie-. Bueno, no tengo más preguntas de momento. Nos vemos la semana que viene.

Sesshoumaru se puso en pie también y, cuando la periodista se hubo ido, se sentó de nuevo junto a Kagome. Mientras la estudiaba, pensó que parecía una chica muy sumisa. Probablemente, jamás habría hecho nada rebelde.

En aquel momento, Kagome se puso de pie.

-Yo también me tengo que ir.

Sesshoumaru la siguió, deseoso de averiguar la verdad.

-¿Por qué me elegiste a mí, Kagome?-le preguntó mientras se aproximaban a su coche.

-Lo acabo de decir.

-Ahora no hay periodistas delante. ¿Por qué me elegiste a mí?-Dime la verdad.

Kagome se sonrojo.

-¿Me estas llamando mentirosa?-se indignó.

-Yo sólo digo que tengo razones para sospechar que lo que has dicho a la reportera no era cierto.

-Señor Taisho…

-Sesshoumaru.-la interrumpió él acercándose a ella.

Kagome dio un paso atrás y se choco contra una farola.

-Sesshoumaru. ¿Por qué crees que tenia un motivo oculto para pujar por ti?- le espeto mojándose los labios.

-Porque te has sonrojado cuando la periodista te ha preguntado si no estarías pensando en hacer alguna locura conmigo.

-Eso no es cierto.

-Sí, si lo es.-insistió Sesshoumaru colocando una mano sobre la farola e inclinándose sobre Kagome. ¿Querías saber si el "chico malo" en realidad es tan malo como dicen?

-Claro que no-se apresuro a contestar Kagome.

Sin embargo, tenía la respiración entre cortada y los pezones erectos. Era evidente que lo deseaba y lo cierto era que el sentimiento era mutuo. Sesshoumaru trago saliva. Besar a la hija del baquero sería un error fatal, pero una parte de él quería hacerlo.

A lo mejor, si lo hacia, la atracción sexual que había entre ellos se evaporaría de manera natural y podrían seguir adelante con las clases porque era evidente que aquella mujer no era su tipo y que él no era el suyo. Así que Sesshoumaru le tomó el mentón con la mano derecha. Al instante, la suavidad de la piel de Kagome lo sorprendió y lo tentó. A continuación, le acaricio el lóbulo de la oreja, la nuca y el pelo.

-¿Es esto lo que quieres, Kagome?-le preguntó agarrándolo de las nalgas, apretándola contra él y acercándose hasta que sus labios estuvieron a pocos milímetros de distancia.

Kagome se agarro a la cinturilla de sus vaqueros y Sesshoumaru sintió que el fuego se apoderaba de él. Kagome no lo había rechazado, así que se acerco un poco más, pero de repente, volvió la señora "cordura".

"¿Qué demonios estoy haciendo?"-pensó.

Sesshoumaru dudó, examinó el rostro de Kagome, excitado, los labios abiertos y sus ojos cerrados. Maldición. La periodista tenia razón. La heredera lo estaba utilizando y, si cedía y la besaba, el también la estaría utilizando a ella.

Ya lo había hecho en otras ocasiones y no quería volver a hacerlo. No quería volver a convenirse en aquel egoísta canalla y no quería arriesgarse a tener nada que ver con una mujer cuya familia podía arruinarle el negocios. Así que Sesshoumaru trago saliva, tomo aire y lucho contra los deseos y la necesidad de besarla, que era como un tornado, y se apartó.

-Si lo que quiere es tener una aventura loca, señorita Higurashi, ya puede irse a buscar a otro- le espetó gritándole y yéndose.

-*-*-*-

El jueves por la tarde llegó muy pronto. A Kagome todavía no le había dado tiempo de controlar su reacción ante el beso que habia estado a punto de darle Sesshoumaru y ante la rabia de que la hubiera rechazado, pero no iba a dejar que aquello se interpusiera en mi plan.

-Si la montaña no va…-murmuro mientras paraba el coche frente a las cuadras.

Había decidido pasar al plan B. En los dos dias y medio que habían transcurrido desde la última vez que se habían visto, se había preparado. Eso significaba que había memorizado todo lo que las revistas recomendaban en cuento a ropa para citas informales con un tipo atractivo y se había aprendido el libro que Sesshoumaru le había entregado para el examen. Además, se había acercado a un concesionario de motos y se había comprado toda la ropa que el vendedor le había aconsejado. Para terminar, se había dormido leyendo el manual de Harley.

Al ver a Sesshoumaru junto a su moto, sintió que un millón de mariposas le revoloteaban en el estomago. Por como la estaba mirando, era evidente que Sesshoumaru no había olvidado su ultimo encuentro. Ella tampoco.

Si aquel hombre era capaz de excitarla tanto sin haberla besado, ¿qué ocurriría cuando sucediera? Kagome se estremeció mientras se acercaba a el calzando sus nuevas botas de motociclista.

Jamás se había acostado con un hombre simplemente por sexo y la idea no le acaba de convencer. Siempre que se había acostado con un hombre lo había hecho creyendo que había posibilidades de amor y matrimonio. Ninguna relación había llegado hasta aquel punto y siempre había sido por su culpa, porque lo cierto era que nunca había estado completamente enamorada, o al menos enamorada…para ser sincera. Por eso, le resultaba muy fácil concentrarse en el trabajo y olvidarse de sus novios, lo que había significado inevitablemente que ellos se cansaran y la dejaran.

Kagome se dijo que no debía pensar en los errores del pasado sino en los éxitos del futuro, así que, decidida porque se sabia joven, guapa y soltera, tomo aparco y salio del coche.

En cuanto la vio, Sesshoumaru se fijo en como iba vestida y, mientras avanzaba hacia él, la miro intensamente.

-Buenas tardes.-lo saludó con una sonrisa a pesar de que Sesshoumaru parecía muy serio. Se saco del bolsillo una tarjeta y se la mostró a Sesshoumaru.(Su permiso de aprendizaje)

Sesshoumaru lo tomó, pero sus ojos la examinaron a ella y no al papel. En aquel momento, Kagome tuvo que hacer un gran esfuerzo pues estaba nerviosa con la ropa que llevaba, unos vaqueros de talle bajo y camiseta apretada que dejaba ver un poco el estomago. Aquella ropa no era propia de ella aunque le debía quedar muy bien a juzgar por las pupilas dilatadas de Sesshoumaru.

-Comencemos entonces.- anuncio Sesshoumaru devolviéndole el permiso y girándose hacia su moto.

Kagome se dio cuenta de que volvía a ser poco encantador y se pregunto como era capaz de cambiar tan rápidamente. Durante la subasta y con la periodista había sido un encanto, pero con ella se mostraba frió y distante.

¿Cuál de los dos Sesshoumaru´s seria el verdadero?

-Me he aprendido casi todas las partes de la moto…-declaro Kagome.

Sesshoumaru no pareció impresionado y Kagome se dijo que no debería sorprenderme, pues a los hombres no les gustaban las mujeres inteligentes(O.O)

"Debo tomar la iniciativa" se dijo.

-¿Puedo conducir tu moto?

-Mi moto pesa demasiado y, además, no vestida apropiadamente-contesto Sesshoumaru.

-Tengo la chaqueta de cuero y los guantes en el auto, pero hace mucho calor ¿no te parece? Además, no te he pedido que me dejes conducir sola. Podrían sentarte en el asiento de atrás y ayudarme a mantener el equilibrio.

-A ver qué sabes hacer-la retó Sesshoumaru tras pensarlo un momento.

Kagome sintió que el corazón le daba un vuelco y comenzaba a latirle de manera acelerada, pero se dijo que debía lanzarse.

-Muy bien.-contestó.

A continuación, se coloco junto a la moto y comenzó a decir los nombres de todas las partes que conocía. Para cuando termino, estaba exhausta, pero la mirada de orgullo que vio en los ojos de Sesshoumaru le recompenso.

-Eso te lo iba a enseñar hoy y la próxima semana, ¿Te has aprendido el manual de memoria?-sonrió Sesshoumaru.

-Más o menos.-admitió Kagome sonrojándose.

Sesshoumaru se paso los dedos de una mano por el pelo y Kagome tuvo que hacer un gran esfuerzo para no alargar el el brazo y acariciárselo. Jamás había sentido la necesidad de hacerlo.

-Ponto el casco y sube-le indico Sesshoumaru.

Kagome sintió que el corazón le daba un vuelco y se apresuró a hacer lo que había dicho antes de que Sesshoumaru cambiara de parecer o ella se echara para atrás. Le temblaron las piernas al montarse en la moto y también las manos cuando las puso sobre el manillar. La Harley le parecía ahora más grande que la ultima vez. Claro que la ultima vez la había visto desde la parte trasera.

Sesshoumaru se puso el casco también. A Kagome le parecía que estaba de lo más sexy y rebelde vestido todo de cuero negro, desde las bostas hasta el casco, y el corazón comenzó a latirle aceleradamente.

Sesshoumaru se subió a la Harley y se coloco detrás de Kagome. Sus cuerpos no estaban en contacto pero, Kagome sentía el calor que emanaba del cuerpo de Sesshoumaru, sobre todo cuando Sesshoumaru se hecho hacia delante, la rodeo con sus musculosos brazos y puso las manos junto a las suyas.

Kagome tragó saliva. Sentía la boca seca y la sangre agolpada en los oídos.

-Quiero que pongas tus pies encima de mis botas para vayas sintiendo cuando hay que cambiar las marchas-le indico Sesshoumaru.- Voy a poner las manos encima de las tuyas para que sientas el embrague y el freno.-añadió.

Kagome sintió sus palmas calientes y duras sobre la piel y sus dedos entrelazados con los suyos y pensó que nunca hubiera creído que las partes laterales de los dedos pudieran ser tan sensitivos.

-La voy a poner en marcha y nos vamos a dar una vuelta muy tranquila.-anuncio Sesshoumaru.

Kagome sintió que temblaba.

-Tranquila-le dijo Sesshoumaru poniendo la moto en marcha.

Kagome no sabia que la intimidaba más, si el hombre que tenia detrás de ella o la bestia mecánica que tenía debajo.

Cuando Sesshoumaru aparto la pata que sostenía la moto en pie y echaron a andar, la parte interna de sus bíceps rozaron, lo que la llevo a pensar que nunca hubiera imaginado tener zonas erógenas en los lugares más extraños del cuerpo.

En realidad, tener zonas erógenas activas ya era toda una novedad para ella.

-Aprieta el embrague y mete la primera-le indicó Sesshoumaru moviendo la mano izquierda y el pie izquierdo-. Luego, suelta el embrague lentamente.

Al hacerlo, la moto salio disparada hacia delante, mandando a Kagome contra el pecho de Sesshoumaru. Al instante, considero la posibilidad de volver a apartarse de él, pero prefirió quedarse pegada a su torso.

-Metemos segunda- le indico Sesshoumaru apuntando a la acción.

La moto tomó velocidad. Kagome sentía el motor entre las piernas, pero se concentro en como se cambiaban las marchas e intento no pensar o, más bien, no sentir a Sesshoumaru, cuyo pecho iba pegado a su espalda.

Así, dieron varias vueltas. A la tercera, Kagome ya había entendido el procedimiento y era capaz de cambiar de marcha. Estaba atardeciendo y los últimos rayos del sol acariciaban sus mejillas mientras el dulce aroma de las flores llenaba sus pulmones y el aire, calido y húmedo, le bañaba los brazos y la cintura.

"Esto me gusta"-pensó.

Su madre se moriría si se convirtiera en una motera. Al imaginarse la situación, Kagome sonrió. Acto seguido, dio gracias al cielo ya que su madre había elegido no volver a hablarle desde la subasta. Además, ningún otro miembro de su familia estaba e contacto con ella ya que su padre estaba de viaje y su hermano estaba muy ocupado con Rin.

-Te toca-anuncio Sesshoumaru parando la moto.

Kagome sintió que el corazón le daba un vuelco y se revolvió incomoda en el asiento.

-¿Ya?- se sorprendió mirándolo a los ojos.

Sesshoumaru no aparto la mirada de sus ojos en segundos, y cuando lo hizo, fue para deslizarla hasta su boca. Kagome sintió que se quedaba sin aliento. Lo único que tendría que hacer seria echarse hacia delante y se metió las manos en los bolsillos de los pantalones.

-Puedes hacerlo tu sola-le dijo bajando el tono de voz.

Kagome se humedeció los labios y disimulo su frustración. Jamás había deseado tanto que un hombre la besara como en aquellos momentos. Desde luego, jamás había deseada tanto a Houyo.

Houyo,¿Cómo era posible que se hubiera olvidado de él tan pronto? Era simpático, equilibrado y a sus padres les gustaba. Según le había contado su madre, su secretaria, una mujer divorciada con tres hijos, lo había comprado en la subasta. ¿De donde habría sacado el dinero para Sumire pagarlo?

De repente, Kagome se sintió culpable. Evidentemente, Houyo habría puesto el dinero. ¿Habría creído que iba a pujar ella por él? De ser así, le debía una disculpa y se la iba a dar, pero, antes de casare con él dentro de un mes, quería saber si era capaz de sentir una pasión arrebatadora.

-¿Estas seguro de que puedo con la moto?

-Sí. De todas formas, estar detrás de ti por si necesitas algo.-contesto Sesshoumaru.

Kagome sintió que le sudaban las palmas de las manos. Echaba de menos sentir a Sesshoumaru completamente pegado a ella, peo tocó el embrague y el acelerador y colocó el pie junto a las marchas.

Sesshoumaru puso las manos en la cintura. Aquel contacto tan inesperado hizo que Kagome dieran un respingo y que soltara el embrague demasiado deprisa, lo que produjo que la moto se calara y que Sesshoumaru se viera impulsado hacia delante y pegado de nueo a su espalda.

-Tranquila, vuelve a intentarlo-le dijo al oído.

¿Cómo iba a concentrarse sintiendo sus manos sobre la piel de la cintura? Como si le hubiera leído el pensamiento, Sesshoumaru retiro las manos de aquella zona y se las coloco en las costillas, justo debajo de los pechos.

Gran ayuda.

Kagome apretó los dientes, pues lo que más le apetecía hacer en aquellos momentos era cubrir las manos de Sesshoumaru con las suyas y deslizarlas unos centímetros hacia arriba. A continuación, volvió a poner la moto n punto muerto, encendió el motor y lo volvió a intentar.

Nada.

El tercer y cuarto intento tampoco dieron frutos.

-Es que…me cuesta trabajo concentrarme cuando…me tocas.-declaró.

Sesshoumaru sintió que la respiración se le entrecortaba.

-Vuelve a intentarlo-le dijo colocando las manos junto a las de Kagome.

Kagome cerró los ojos, visualizo lo que tenia que hacer y sintió que la moto comenzaba a moverse lentamente, así que abrió los ojos a toda velocidad intentando no estrellarse contra la valla de madera blanca.

Entonces, metió la segunda marcha. Le hubiera gustado levantar los brazos en señal de victoria, pero sabia que no podía hacerlo, así que medio tercera, momento que Sesshoumaru eligió para volver a agarrarle la cintura. Kagome tuvo que hacer un gran esfuerzo para no estrellarse contra un manzano.

De repente, comprendió que estaba conduciendo la moto de Sesshoumaru, aquella moto grande, potente y negra. Una Harley. Sí, Sesshoumaru estaba con ella, pero era ella, la que controlaba la situación.

Al instante, sintió una descarga de adrenalina que le hizo elevar el rostro, sentir el viento en la cara y soltar una pequeña risa. Aquel gozo la acompaño durante los siguientes cinco minutos, hasta que comenzó a llover.

-Vuelve al cobertizo- le indico Sesshoumaru.

Kagome así lo hizo, acelerando todo lo que se atrevió. Sentía las gotas de lluvia sobre los brazos. Al cabo de pocos segundos, tenia la ropa mojada y la piel de gallina para cuando cruzo las puertas del cobertizo.

Sesshoumaru alargo el brazo para apagar el motor, puso la pata de cabra y se bajo. Kagome lo siguió, se quito el casco y lo dejo en el asiento mientras escuchaba como la lluvia caía con fuerza sobre el tejado metálico.

Pero la lluvia no era suficiente como para olvidarse de su logro. Seguía sonriendo. La aburrida auditoria de cuentas, Kagome Higurashi, había conducido una moto y no cualquier moto, sino una de las maquinas más maravillosas del mundo.

Tenia ganas de ponerse a gritar de alegría, de reír y de celebrar lo que había conseguido. De momento, se contentó con besar a Sesshoumaru en la mejilla.

-Gracias, gracias, gracias.

Sesshoumaru la tomo de la cintura y la apretó contra sí.

Al instante, Kagome sintió el calor de su cuerpo, envolviéndola, y sus pechos en contacto con su torso y sus muslos en contacto con sus piernas. Tenia a un hombre excitado delante, lo que la hizo estremecerse y no precisamente de frío.

Kagome lo miro a los ojos, aquellos ojos orados que recorrían su rostro, aquellos ojos que vieron una gota de lluvia en la comisura de sus labios. Sesshoumaru no dudo en inclinarse sobre ella para quitársela.

Kagome sintió que el corazón comenzaba a latirle con fuerza, coloco las manos en los hombres de Sesshoumaru justo en el instante en el que él comenzaba a apoderarse de sus labios de manera urgente.

Sus lenguas se encontraron. Sesshoumaru deslizo sus manos hasta las nalgas de Kagome y la apretó contra su cuerpo. Kagome sintió que el placer se apoderaba de ella y dejo que aquella sensación desconocida se expandiera por su cuerpo.

Sin dudarlo, le acaricio el rostro, hundió los dedos en su cabello, le quito la cuerda de cuero y sintió el cabello mojado. Sesshoumaru subió por sus caderas y llego hasta sus costillas. Kagome sintió que los pezones se le endurecían y que la respiración se le entrecortaba. Cuando una de las manos de Sesshoumaru llego hasta unos de sus pechos, sintió que las rodillas le temblaban. Sesshoumaru le acarició un pezón, haciendo que Kagome sintiera una punzada de deseo entre las piernas.

Sesshoumaru coloco un muslo entre sus piernas y Kagome dejó que se las separara mientras sentía chispas por las venas y dejaba escapar un gemido de placer. Sesshoumaru echo la cabeza hacia atrás, maldijo y se aparto de ella para ir hacia la puerta del cobertizo. Desde allí, vio que estaba lloviendo a todo y que el viento soplaba con fuerza.

Kagome estaba confusa. ¿Por qué había dejado de besarla? Ya debía de saber a aquellas alturas que estaba interesada en él.

"A lo mejor no beso bien" pensó.

Al instante, se sonrojó, pero se obligó a examinar los hechos. Sesshoumaru Taisho la deseaba, eso lo tenia claro, pero no parecía contento con la situación.

¿Por qué sería?

Según había investigado, había estaba con muchas mujeres.

Kagome se llevo la mano a los labios y se pregunto si habría algo en ella que no le gustara. Tal vez, le faltara algún componente femenino. A lo mejor era que a Sesshoumaru no le gustaba estar con una mujer que había comprado sus servicios.

En cualquier caso, fuera como fuese. Había probado por primera vez en su vida la pasión arrebatadora de la que hablaban otras mujeres. Ahora sabía que no era capaz de desear a un hombre.

¿Qué iba a hacer con Houyo? No lo sabia, pero lo que tenia claro era que se había saltado las estrictas normas que había gobernado su vida hasta aquel momento y que estaba deseosa de que llegara la siguiente clase.

-*-*-*-

¿Podían ponerse peor las cosas?

A juzgar por cómo estaba lloviendo, sí. Y eso que habían dicho por televisión que habría buen clima.

La mujer que tenía a sus espaldas era toda una tentación, pero no podía huir, pues la temperatura había bajado varios grados en los últimos 10 minutos. Si se le ocurría irse a casa en moto, lo pasaría mal.

En aquel momento, un relámpago cruzó el cielo y su trueno correspondiente no tardo en llegar. El viento entraba por la puerta abierta, lo que le venia bien para refrescarse del calentón de minutos atrás.

Sesshoumaru se giró para preguntarle a Kagome qué había echó con su cinta del cabello, pero, al darse la vuelta y verla, la pregunta murió en sus labios.

Kagome estaba muerta de frío, tiritando mientras le castañeaban los dientes los dientes.

-Creó que lo mejor sería taparnos con algo e ir a tu coche.

-No pienso conducir con esta tormenta.-contesto ella.

-Tu coche tiene calefacción ¿no?

-Sí, pero no merece la pena que nos parte un rayo.

Era cierto. Kagome había dejado el auto a una distancia considerable, así que lo mejor que podían hacer era esperar. Sesshoumaru cerró la puerta para que el edificio se no se enfriara todavía más. Tenia que conseguir que Kagome entrara en calor, pero lo único que tenia para ofrecerle era su camiseta mojada y no creyó que le fuera a servir de nada.

-Ven-le indico llevándola hasta el almacén.

Allí se estaba un poco mejor, pero no había nada con lo que taparse porque cuando Sesshoumaru había alquilado el lugar, hacia unos meses, lo había limpiado todo.

Después del beso, Sesshoumaru intentaba no tocar a Kagome, porque no debía. Qué mala suerte que su libido hubiera elegido aquel momento preciso para reaparecer después de meses son verse. Y sobretodo justo con una mujer intocable.

-Cuando pare de llover un poco, podrás irte casa.

-¿Y tu?-quiso sabe Kagome.

-He venido en motocicleta, así que tendré que esperar a que calme por completo la lluvia.

-¿Y si no para?¿Te quedaras aquí?

-Si no me queda mas remedio, sí. He dormido en sitios peores.-le aseguro Sesshoumaru.

-No pienso dejarte aquí. Anuncio Kagome.

-No tienen sentido que los dos pasemos frío.

-Tienes toda la razón. Por eso, precisamente, vas a aceptar que te lleve a casa. Tengo una manta en el auto, así que no te preocupes, porque en cuanto estemos adentro, se acabo el frió para los dos.

Aquella mujer era más dura de pelar de lo que parecía, lo que hizo sino revitalizar el deseo que sentía por ella.

-¿Crees que te roben la moto?-le pregunto Kagome.

Sesshoumaru quería mentir y decir que sí.

-No, suelen soltar perros por la noche.

Diablos.

Voy a ver a Midori-anuncio-. Si para cuando haya terminado, no ha parado de llover, me iré contigo.

Dicho esto, salio del almacén y se dirigió a las cuadras. Mientras caminaba, rezo para que la lluvia parara. Hacia mucho tiempo que rezaba, no por algo como eso, pero hace mucho que no lo hacia.

Sesshoumaru se dijo que ahora tenia que dar lo mejor de si mismo para no caer en la tentación, pero Kagome Higurashi era una gran tentación que le nublaba la razón. Tenia que salir de aquella situación cuanto antes, pero no sabia como. No podía darle lo que pago por el, pero si podía pagar los 400 dlls que el concesionario local cobraba por el curso de conducción y estaba seguro de que la propietaria de la finca podría enseñar a montar a caballo a Kagome.

Perfecto.

Kagome Higurashi aprendería a montar caballo y conducir una moto, pero no por que el le enseñara. En cuanto llegaran al BAR, se lo diría.

Continuara…

Antes que nada…Johnny Kitagawaes el fundador y ex presidente de Johnny & Associates, una agencia de producción de numerosas boy bands populares en Japón. Una, y para mi la más famosa es: ARASHI.

Bueno, si ustedes gustan, pueden matarme, porque, aunque tengo algo que decir, no les gustara…Lo primordial, es ofrecerles una disculpa enorme por retrasarme en el cap. Pero surgieron muchos problemas..y ps..me atrase…Tambien pido una disculpa por adelantado, sino publico el prox. Martes…pero debido a los incovenientes que sufri…y por unos problemas en los que me meti, mis padres me han castigado 3 semanas por causa de que me suspendieron 3 semanas de la escuela…el pleito fue bastante grave…pero aclaro que no fue mi culpa sino la de alguien más, aunque a esa persona la expulsaron…a mi me llevo entre las patas…y estoy incomunicada..NO PC, NO TELEFONO, NO TELEVISION, NO VISITAS, NO ANIME, NO MP4, NO AMIGOS…t_t jamas me habia deprimido tanto..si estoy aquí con este capitulo..fue que aproveche que mis padres trabajan los sabados para escribir y subir…La verdad, no prometo nada, pero vere, si escribio en cuaderno, y Scarleth Rose sube los cap. Aunque digo, no prometo nada, porque por mi culpa ella tambien se llevo sus problemillas.

Como tengo 2 hrs antes de que mis papas lleguen, me despido, no sin antes, disculparme y agradecer por su apoyo y comprensión…

AGRADECIMIENTOS ESPECIALES A:

Lobo-moon, Pequeña Lin, yera-chan, AllySan, ginny_sak, Inuyany, black-kiari, Hitomi y Xio…

¡GRACIAS POR SEGUIRME LEYENDO Y POR SU APOYO!

Lobo-moon: Gracias, que bien que el capitulo te haya gustado. O.o awww que increíble que te gusten los caballos! Son mis animales favoritos! Yo también crecí con ellos. Me fascinan porque, se ven hermosos al correr junto al viento, y sobre todo, mi bello Sessho, un caballo pura sangre blanco que me regalaron un padrino en mis 15 años…es precioso..y sipo…Kagome no es tonta y sabe lo que hace..pero..al parecer Kagome tendrá que esforzarme mas para ablandar las cuerdas del anima de Sessho..Xd que bien se oye eso..Espero nos sigamos leyendo.

Pequeña Lin: Igual, de nada por mencionarte, pero digo, gracias a ti, por seguir leyendo, por comentarios como los tuyos, siguen habiendo escritores con inspiración. X.X la verdad, yo me moriría por tomar unas clases con Sessho, siempre y cuando el estuviera atrás de mi,. Cuidando que no me caiga..xD Gracias por que te guste ese Sessho, pues la verdad, no me siento muy segura de su forma de ser, pero ya que a ti te gusta, lo seguiré usando. Nos leemos.!

Yera-chan: Gracias, que bien que te gustara…No te preocupes amiga…todas soñamos asi..y mas con Sessho!! Pero no son sueños feos..no son pesadillas, sino paraísos…jajaja Hasta el próximo cap.

AllySan: Si. U.u opino igual…me gusta como queda esta Kagome luchadora…asi deberíamos ser las mujeres cuando se trata del amor! Perseverantes! Espero este cap te guste. Nos leemos.

ginny_sak: siii gracias a dios todo fue un excito en la operación..si me cuido, nunca mas tendré problemas..y Sip. Aunque Sessho no lo quiera…como todo HOMBRE se distrae ante una belleza como Kaki…espero que el tiempo me de la oportunidad de juntarlos y darles su merecida noche de pasión..pero bueno..eso será en otro cap. Xd

Inuyany: Pues la verdad…ni tan pobres…que la atracción animal es más…como creo que no puedo explicar algo tan.."asi" mejor dejo el comentario..jijiji Si quieres…armo una campaña para conseguir dinero para que Sessho te enseñe..que la verdad..lo que tiene de guapo lo tiene de carero…xD Espero disfrutes leer este cap. Cuídate.

Black-kiari: Yo creo que Kagome ya se dio cuenta de lo que puede provocar sobre Sesho..solo queda ver si Sessho de dejara ante el poder de la atracción animal..¿tu que dices? Espero se sepa en un capitulo próximo.

Hitomi: Pues la verdad…yo digo, si el amor es amor…todo lo puede…aun cuando sean solo 16 horas…pero créeme..no serán solo 16 horas..ñaja.

Xio: Amiga, descuida..no importa si te demoras…mira que yo no soy la mujer puntual o algo asi…me alegra que el cap. Te gustara, espero y este también. Nos leemos, cuídate.

Espero nos veamos pronto, cuídense, y no coman tierra.

Wanders.