Muchísimas gracias por los reviews a:

H. Fanel. K, Mai Maxwell, Zhena HiK, Marpesa Fane Li, Hikari chan HQ, kuchiki hiwatari.

Disclamer: Los personajes de este fic no me pertenecen, pero la trama sí, así que hagan el favor de respetarla. Gracias.


CASANOVA

Por Addanight

Capítulo 4: Línea Fronteriza

Ni siquiera el conocimiento previo de lo que venía impidió la exquisita sensación que se apodera de mí con cada pequeño éxito. Fue por ello que recibí la sonrisa que engalanó el moreno rostro como el tesoro que era. La respuesta afirmativa salía sobrando. Pero jamás hay que permitirse perderse enteramente en la dulzura de una victoria. Porque rodeado por el poder que ésta otorga, es imposible no perder la objetiva percepción que un trabajo como el mío requiere.

Caminamos uno al lado del otro. Mi cuerpo se mantiene lo suficientemente cerca para hacerle sentir bienvenido, pero no le toca en ningún momento. Hay quienes afirman que el cuerpo habla. Yo puedo decirles que mi experiencia me ha dicho que el cuerpo grita.

Efectivamente, grita su dolor, su pasión y sus deseos. Y toda esa emoción envuelta con la fuerza del espíritu puede resultar abrumadora e incluso un tanto intimidante. Por ello es que el contacto debe venir solo hasta que el otro esté listo para recibirlo. A mí en lo particular, me gusta esperar hasta que el cuerpo ajeno se desbarata de deseo. Porque lo que más se aprecia y desea, es aquello que no se posee.

El restaurante seleccionado, se encuentra finalmente frente a nosotros. La suave voz de mi compañero cuestiona si tengo alguna preferencia sobre el sitio en que deberíamos sentarnos. Yo le indico que prefiero que él decida. Fue tan solo un instante y casi no estuvo ahí, pero podría jurar que la sospecha brilló en las doradas orbes de mi acompañante. Fue así que lo que antes había sido una sencilla pregunta, ahora parecía un movimiento calculado.


Es verdaderamente increíble el impacto que puede tener una voz. Y la de este extranjero se desliza a su alrededor de forma tan suave y sensual, que no me sorprendería enterarme de que ésta le consigue todo lo que desea. Ah, pero los deseos son traicioneros. ¿Se han dejado alguna vez envolver por el deseo?

Muchos menosprecian el deseo, lo cual me parece poco inteligente de su parte. Porque el deseo es una fuerza incontrolable. O quizá sería más adecuado decir, que es una fuerza que nadie en su sano juicio desea controlar. Y cuando alguien ha perdido el control de sí mismo, se encuentra a total merced de los demás.

Ya que nos encontramos en el tema del control hay algo peculiar en el andar de este joven. Me toma algunos momentos, pero finalmente noto aquello que tan fuera de lugar me parece. No ha habido contacto alguno entre nosotros. En ningún momento. Cuando dos personas caminan una al lado de la otra es normal que, en ocasiones, haya ciertos roces pero eso no ha ocurrido. La distancia a la que mi compañero va es perfecta. No hay otra forma de describirla. Suficiente como para que otros noten que estamos juntos, pero dándome un respetuoso espacio.

Mis pensamientos se interrumpen cuando hemos llegado a nuestro destino. Mis ojos viajan a través del lugar examinando cada una de las mesas. Teniendo cuidado de que mi voz posea el tinte adecuado, pregunto a mi acompañante si ya ha seleccionado alguna mesa. Ya que el chico es el caballero de brillante armadura, lo normal sería que me cediera el derecho de elegir la mesa. Naturalmente, no me equivoco. Pero existe algo en su forma de actuar, tan natural, que llega a parecer falso.

Finalmente decido sentarnos en una de las mesas de atrás. El lugar nos permitirá una bella vista del restaurante, pero a su vez discreción. Ningún detalle debe escapársele a un Casanova. Un ambiente inadecuado puede dar por terminada la noche antes de lo esperado. Ahora es cuando viene la verdadera prueba: empezar la conversación. Lo primero que deben hacer es mirar a su interlocutor. La mirada debe ser suave, con algo de fuerza para denotar interés, pero sin llegar a intimidar.

-Joven Záitsev. – Empiezo a decir cuando soy cordialmente interrumpido.

-Dmitry. Por Favor. – Me dice con una dulzura tal que parece más una súplica que una orden.

-Dmitry. Espero que te dirijas a mí con la misma confianza. – Digo regalándole una sonrisa con la que sé que soñará por muchas noches.

-Lei. – Le escucho pronunciar saboreando cada una de las letras que componen mi nombre. Por un segundo, casi deseé que ese fuera mi verdadero nombre. Pero no tardo en notar el peligro de dicho pensamiento y lo expulso fuera de mi mente.

-Dime Dmitry. ¿Qué asunto te ha traído a mi bella tierra? – Cuestiono.

-Mero placer. Busco tan sólo algo exótico que pueda llenar mis días. – Es la respuesta que recibo.

-No te culpo. Es tan difícil encontrar aventura en la rutina diaria. – Exclamo dejando ver un poco de pesar, como si me encontrara encerrado en la vida que vivo.

-Pocos son los que disfrutan la aventura. Temen demasiado las consecuencias.- Menciona mi acompañante.

-Te aseguro que no soy uno de ellos. – Agrego lanzando una mirada desafiante hacia él. Y cuando nuestros orbes se cruzan, no puedo evitar notar algo terriblemente familiar en ellos.


Y sus orbes se cruzaron sin saber lo que miraban.

Muy tarde comprenderían, la tragedia que se avecinaba.


Comentarios de la Autora:

En este momento, odio ff, ya que se tomó la libertad de eliminar las líneas de división en mis fics. Espero que esto no haya causado confusiones en su lectura. En fin, tendré que ponerlas de nuevo.

Gracias por leer.

Addanight