-¿Taichi, no había asientos en una mejor clase? Casi no siento mis piernas.

-¿Quién eres?¿Mimi? No seas niña Ishida. Yo estoy igual que tu, pero me aguanto como todo macho alfa pecho peludo lomo plateado. – Las demás personas que estaban en el vagón se rieron de buena gana de la conversación de aquellos chicos, mientras algunas jovencitas los miraban embelesadas, envidiando a la pareja de ancianos junto a ellos que iban mirando por la ventana y riéndose. Dos chicas que iban en los asientos de al lado reunieron todo su valor y les hablaron.

-Hola, yo soy Megumi y mi amiga se llama Ayumi ¿hacia dónde van? – Yamato miraba a ambas chicas con cierta desconfianza, el no solía hablar tan abiertamente con desconocidos. Sabía que Taichi era más confiado y bajaba la guardia con facilidad, pero aun así era desconfiado con los desconocidos, y no hablaría tan abiertamente con las chicas

-Hola! Yo soy Taichi, y este amargado que esta frente a mi es Yamato. Vamos a Izumo a casarnos – Lo sabía, Yamato sabía que Taichi era un idiota, pero al menos quiso darle el beneficio de la duda.

-Wow, que coincidencia, nosotras también vamos a Izumo.

-Taichi!!! – Ishida estaba rojo hasta las orejas. De todas partes del vagón se podían escuchar chillidos femeninos y unos cuantos "maricones" por parte de algunos pasajeros masculinos.

-Kyaaa , que romántico. –chillaron megumi y ayumi.

-Tsk, eso no es verdad ¿porque no les dices que en realidad vas a Tottori a ver a tu novia?

-Y-yamato!! – Ahora el rojo era Taichi y Yamato sonrió con autosuficiencia.

-¿Tienes novia? – Megumi pregunto con algo de decepción teñida en sus palabras.

-Que va a tener novia este! Va a Tottori a declararse a la chica que le gusta.

-Y tu Yamato ¿Tienes novia? – Ayumi se veía bastante interesada en el rubio.

-Para nada, estoy soltero. – Yamato le lanzo una sonrisa lobuna y con bastante chulería a Ayumi, la cual se sonrojo furiosamente.

Al bajar los cuatro en Izumo y antes de irse a buscar un hotel, Ayumi le dio su número de teléfono a Yamato, quien volvió a sonreírle de la misma manera.

-Cuando deje a Taichi en Tottori, volveré a Izumo y te llamare para mostrarles el pueblo.

-De acuerdo, te estaremos esperando.

-Habla por ti, coqueta. – Le susurro Megumi, consiguiendo que Ayumi volviera a enrojecer.

De camino a Tottori, Taichi no paraba de picar a Yamato.

-Te falto el brillo en el colmillo izquierdo, galán.

-No era necesario, con mi sonrisa de lobo fue suficiente para dejarla aturdida.

-Ojala que no le dure mucho, porque luego no podrá… - Taichi se detuvo e hizo un gesto con las caderas magistralmente obsceno.

-No te preoupes, que de eso me encargo yo.

-Presumido. Te recuerdo que debes usar protección, Romeo.- Yamato alzo una ceja.

-No seas idiota, por supuesto que me cuidare, llegado el caso, aunque dudo que pasemos de segunda base, apenas sabemos el nombre del otro. Además soy muy joven para tener un hijo, menos con una desconocida.

-Tienes toda la razón. – Yamato alzo la ceja, incrédulo de que su amigo hablara tan responsablemente. – Además, le harías un favor al planeta de que no hubiera otro igual a ti.

-Jajajajaja idiota. Te equivocas, el mundo sería un lugar mejor con otro Ishida.

-Bien, basta de tonterías Yamato, estamos en Tottori ¿pero como haremos para llegar a la casa de meiko-chan?

-¿Por qué crees que soy el genio de entre los dos? Me conseguí su dirección en el instituto, "Yagami-kun"

-Ishida, creo que te amo.

-Idiota, eso deberías decírselo a ella, no a mi jajajaja.

-Si, si, lo sé. Era solo un decir.

-¿Sabes? Mejor te dejo en la puerta de su casa, conociéndote seguro que terminas en hokkaido.

-Gracias por tanta generosidad, Ishida. – Ambos estaban nerviosos, la sensación de incertidumbre era palpable y la mejor manera de calmarse era picándose entre los dos.

Minutos después

-¿Estas seguro de que es aquí?

-Claro que si idiota, tú me viste preguntar en la casa de al lado si aquí vivía la familia mochizuki y me dijeron que si. Así que no te acobardes y haz lo que tienes que hacer, Yagami.

-Yamato, antes que te vayas…

-¿Ahora qué?

-Gracias, sin tu ayuda esto habría sido mucho más difícil.

¿Sabes que es la tercera vez que me das las gracias? Pero lo entiendo, se que sin mi, tu vida es más difícil. Suerte, Tigre.

-Y a ti, Lobo Adolescente.

A lo lejos se podían oír las carcajadas de Yamato, y Taichi dejando de mirarlo a él se enfoco en la puerta que había frente a él. Había planeado todo, desde los boletos de tren, hasta cubrirse las espaldas con Yamato gracias al Sr. Ishida, pero ahora solo tendría que golpear la puerta e improvisar sobre la marcha, así era mejor para él.

Meiko estaba preocupada y enfadada, 80% preocupada y 20% enfadada, quizás era al revés, no lo sabía a ciencia cierta. Taichi había descontinuado las llamadas por teléfono, y cuando era ella quien llamaba no le contestaba, para que decir los correos electrónicos, ni siquiera un miserable mensaje de texto. De repente alguien golpeo la puerta.

-¿Quien será? Es algo pronto para que lleguen mis padres del trabajo. - Se dirigió a abrir la puerta sin pensar que al hacerlo cambiarían muchas cosas.

-Toc toc.

-Parece que tenemos prisa. Ya voy!!

-Hola…

-Y-yagami-kun! – No, no lo podía creer. Era Taichi Yagami en persona.

-Sorpresa!!

youarethereason: Un beso y un abrazo para mi lectora favorita (y la unica u.u) Espero que te guste este capitulo

Un beso!!