Iniciación

Despues de que me tomaran las fotos, me retire a mi cuarto para poder sacarme de la cabeza el hecho que de ahora en mas, unos viejos verdes verian mis fotos....y si les gustaba lo que veian, tendria que estar con ellos.

Con todas mis fuerzas trataba de guiarme por lo que yo misma me habia impuesto – No Pensar- se que seria muy dificil, si es que no imposible, pero si no lo hacia estaba segura de que no quedaria ni un apice de cordura en mi. Mi camino estaba bastante claro- de hecho lo tenia frente a mis narices- desde hoy seria una prostituta, no habia nada que puediera hacer en contra de eso-me lo dejo muy claro mi querido tio- pero estaba empeñada en no pensar en el asunto. Un punto que me intrigo, fue lo que escuche hablar a Angela con Mike. No sabia a que se referian con que no pensar seria peligroso....para mi era lo mejor.

Mis dudas no tardaron en responderse, no llevaba mas de cinco minutos en mi habitación, cuando Angela golpeo mi puerta.

-Bella,¿ puedo pasar?

-Claro Angela adelante.

-Bella queria hablar contigo de algo muy importante.

-Dime, te escucho.

-Se muy bien que me escuchaste hablando con Mike.

-Perdona Angela no queria escuchar, no fue mi intención-dije bajando la vista.

-Eso no es lo que importa ahora Bella, me alegra que hayas escuchado, porque es algo de que te ibas a enterar tarde o temprano- y prefiero que sea antes-

-Angela, me estas asustando mas de lo que estoy....y eso ya es decir mucho-le replique.

-Mira Bella, no voy a irme por las ramas con lo que te tengo que decir, a si es que necesito que me escuches atentamente porfavor.

No dije nada pero puse mi mejor cara de concentración, para que Angela supiera que la estaba escuchando.

-Bella, en sitios como estos no solo abundan viejos verdes y tragos......hay cosas mucho peores y no me gustaria que estuvieras metidas en ellas.

-Angela, no te estoy entendiendo bien. Por favor si pudieras ser mas especifica en el asunto te lo agradeceria enormemente.

-Bella, aquí lo que mas abundan son las drogas, y no estoy hablando de drogas blandas, como las llaman algunos, sino de lo mas sofisticado y costoso que se puede pagar.

-No me sorprende en nada que ese tipo de cosas se haga aca, seria muy incauta de mi parte pensar lo contrario. Si te pones a comparar que aquí abundan drogas, con el hecho que se prostituyen menores de edad.......bueno realmente no me sorprende.

-Bella el hecho es que quiero que tengas mucho cuidado con ese asunto. Ya que mucho de estos viejos piensan que si estas drogada haras las cosas mas faciles para ellos, y si llegas a caer en eso realmente es muy dificil salir.

-Disculpa que te diga esto Angela, esta bien que yo sea una niña de catorce años, pero esas cosas abundan en todas partes....y si no he caido hasta el momento, realmente no creo que lo haga ahora.

-Mira Bella, yo solo te lo digo porque me preocupa la actitud que estas tomando.

-Y cual es esa actitud. Le replique

-Esa de que no quieres pensar y quieres ser poco menos una muñeca de trapo, que hagan y desagan contigo. En este lugar eso es peligroso. La preocupación en su rostro me hizo pensar que estaba hablando muy enserio.

-No tienes de que preocuparte, te prometo que no caere ahora en las drogas-mi cara no decia nada- como te lo dije antes si no he caido hasta el momento, dudo que lo haga ahora.

-Ten mucho cuidado, es lo unico que puedo decirte al respecto. Sus manos tomaron las mias y les dieron un apreton.

Gracias por la advertencia Angela.

Despues de eso se marcho de mi habitación ya que tenia que prepararse para la noche que se avecinaba.

Para ser sincera, Angela me habia dado la mejor idea desde que habia llegado a ese lugar. Yo nunca pense en el tema de las drogas, sabia lo que provocaban pero nunca llego a importarme, pero ahora tenia otra cosa en mente......y nadie me iba a sacar esa idea de la cabeza.

Mi "querido tío" vino por mi como a las diez de la noche.

-Isabella querida, me alegro mucho de que ya tengas un cliente. Te esta esperando y me dijo que en cuanto te vio quedo embobado contigo. Yo sabia que serias un gran aporte al negocio- su cara de felicidad me daba asco- pero bueno niña, no te quedes ahi congelada, cambiate de ropa y ve al recibidor......el te quiere ver lo antes posible.

Mientras me hablaba, me habia dado un panico tremendo. Pero despues puse "piloto automatico" y empece a prepararme. Me puse uno de los conjuntos que Angela habia dejado en mi closet y fui al recibidor.

-James querido, esta es nuestra nueva adquisición Isabella-no se me movio un musculo de la cara-

-Vaya Andrew, me gusta que traigas cosas nuevas. Realmente ya estaba harto con lo mismo de siempre.

-Amigo mio tendras el honor de ser el primero que pruebe la nueva mercancia, esta recien llegada. El hombre me miro-si se podia- con ojos mas lujuriosos de lo que antes me miraba.

-¿No me digas que sere el primer hombre de esta niña?

-Por supuesto, tu sabes que a mis mejores clientes les guardo lo mejor.

-Seras majadero, para mi que eso se lo dices a todos, pero bueno si tengo ese honor lo hare con mucho placer.

El tipo se acerco a mi con paso seguro y me tomo por la cintura.

-Bueno preciosura, como le dije a mi gran amigo, ya que voy a tener el honor de ser tu primer hombre, prometo hacerlo de la mejor manera posible. No quiero que tu primera vez sea traumatizante. Lo mire con cara de asco. ¿Acaso no se daba cuenta de que seria traumatico lo quisiera el o no?. No podia creer que existieran hombres asi, no se que le veian a una niña de mi edad...realmente no lo podia imaginar. Andrew me saco de mis cavilaciones.

-Isabella, lleva a James al cuarto siete......si creo que ese sera el mejor- se veia feliz con su perspicacia- ahh y niña tratalo bien, mira que es de lo mejor que tengo en este lugar.

Sin decir ninguna palabra me dirigi al cuarto que me asignaron. El tal James me tenia tomada por la cintura y cada tanto bajaba su mano hasta mi nalga. Pense que iba a vomitar en ese momento, pero nuevamente puse "piloto automatico" y solamente me deje guiar, mi mente estaba en blanco, al igual que yo.

Apenas llegamos a la habitación el hombre me acorralo contra una pared. Yo me quede paralizada-no se si por el miedo o por la fuerza que el ejercia sobre mi cuerpo- lo cierto es que no me movi ni un milimetro. El tal James era un hombre alto, con muy buen aspecto- no quiero decir que era bastante atractivo- pero en ese momento me parecio el ser mas horripilante del planeta. Queria ....no mejor dicho debia no pensar en nada, pero se me estaba haciendo demasiado dificil. No parecia dispuesto a dejar de manosearme y eso me asqueaba en demasia, necesitaba poner el "piloto automatico" pero me era casi imposible.

-Isabella, relajate, lo hare lo mas cuidadosamente posible para que no te asustes con el asunto. Pero si estas tan dura como una piedra, no creo que pueda ser todo lo cortes que quiero ser contigo.

Trate con todas mis fuerzas relajarme, pero veia que iba a ser una mision imposible.

-Mira niña, se lo que te vendria bien en este momento, aunque las prefiero lucidas en estos momentos no creo que sea tu caso. De su chaqueta saco un papel diminuto y del otro bolsillo una cucharita muy pequeña y un encendedor.

-Con esto se que seras una fiera en la cama, en serio no queria llegar a esto pero me lo estas poniendo muy dificil. Mire aquellas cosas con mucho temor, sabia de lo que se trataba....era heroina.

-No creo que pueda hacer eso, jamas lo he hecho y me da mucho miedo usarlo.

-Tu solo confia en mi, ve a sentarte a la cama y te avisare cuando este listo.

Me fui a sentar, tal y como el me lo pidio, pero estaba horrorizada jamas en mi vida me imagine a mi usando ese tipo de drogas. Lo mire con panico mientras vertia el contenido del papel en la cuchara y luego prendia el encendedor bajo la cucharita, pero lo que mas me horrorizo en ese momento fue cuando saco una jeringa de uno de sus bolsillos. No queria mirar, no queria sentir, no queria vivir....y el me estaba dando la solucion para aquello.

-Ven niña, ya esta todo listo.

Me acerque con paso vacilante y en un momento me detuve, me quede paralizada en medio del cuarto, pero el vino y me tomo de forma brusca del brazo y me sento nuevamente en la cama.

-Ahora quiero que mires hacia la pared y no te muevas hasta que yo te lo diga.

Hice lo que me ordeno, mire hacia la pared y cerre los ojos con tanta fuerza que pense que no iba a abrirlos nunca mas. Despues de unos segundos senti que algo me apretaba el brazo, me asuste y mire lo que estaba pasando.

-Te dije que no mires hasta que yo lo diga. Me dio vuelta la cara de una forma muy brusca, y despues no quise desobedecerlo. Lo proximo que senti fue un pinchazo en mi brazo......despues de unos minutos, no me sentia en este mundo. Realmente no se lo que paso pero el me empezo a decir cosas al oido y yo........deje de sentir y me deje llevar.....solo que ahora, no solo no pensaba, si no tambien que ahora....alucinaba.