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Titulo: Vientre Alquilado
Pareja: SasuHina y un poco Sasusaku
Los personajes de Naruto no me pertenecen, son de Kishimoto-Sensei
– Diálogos –
– "Pensamientos"–
Recuerdos
(…) cambio de tiempo, lugar o escena.
…
Capitulo 4: Conviviendo
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Contenido +18 (?)
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Los días pasaron y la primera semana al fin término.
Esos fríos y apáticos días de convivencia como si cada uno estuviera en su mundo, las duras palabras que azotaban cada vez que ella quería ser un poco amable.
Las duras y crueles miradas que se ganaba aun sin hacer algo y sin ningún porque.
La indiferencia, día tras día, cada uno preocupándose por si mismos, nada más, nada menos. . . Empezaba la segunda semana en la cual vivían solos, las exigencias de la pelirosa hacia su novio no tenían fin, y el comenzaba a artarse un poco, sabía que su novia podía ser así de enfadosa pero esto era demasiado.
Para poder despejarse la mente tan siquiera unas cuantas horas fue con su "amigo" Suigetsu por unos tragos.
Al parecer los tragos se le pasaron pero en difinitiva se sentía mejor.. Un poco ebrio pero mejor.
Como pudo llego al departamento, ya eran pasadas de las dos de la madrugada y todo se encontraba oscuro. Entro a la que era su habitación y comenzó a quitarse toda la ropa quedando en ropa interior.
Se metió dentro de la cama matrimonial y sintió la presencia de la Hyuga, se encontraba dormida con un pequeño y ligero camisón de seda exhibiendo sus grandes pechos. Sería mentira si dijera que no se encontraba excitado, llevaba dos semanas en abstinencia y con el alcohol y la Hyuga a un lado...
La pelinegra se removió de su lugar logrando despertar un poco enfocando la presencia del Uchiha a un lado de ella.
- ¿Uchiha-san? - lo llamo un poco adormilada.
- Shh... - la silencio poniendo su dedo índice en los alcochonados labios de ella. - Vamos a hacerlo -
Se coloco encima de ella mientras con su mano derecha le tapaba la boca a la pelinegra, bajo sus labios hasta el cuello de ella y lo lamió y mordió ligeramente.
Su mano izquierda se encargo de explorar su cuerpo, tocando por primera vez eso grandes y suaves pechos frotándolos sobre la tela del camisón hasta hacer despertar los pezones de la chica. Bajo su mano hasta sus piernas y levanto la suave tela descubriendo su cuerpo.
Retiro las pequeñas pantaletas de su cuerpo y comenzó a acariciar su sexo hasta hacerla lubricar, metió un dedo dentro de ella haciéndola soltar un gemido ahogado, se sorprendió al sentir la ligera capa virginal en ella.
Su ego se elevó en ese momento, convidado con la excitación que tenia era demasiado. Retiro su bóxer dejando al descubierto su miembro posicionándose en la entrada de la pelinegra que ya se encontraba mojada.
Lentamente introdujo su miembro en ella, sintió el pequeño himen romperse y un quejido de parte de ella hasta que por fin estuvo dentro. Se mantuvo por unos momentos así mientras tomaba un poco de aire y fuerzas para poder moverse en la estrecha entrada.
Movió poco a poco sus caderas penetrándola lento pero fuerte tocando el punto exacto para hacerla gemir. El movimiento y las penetraciones fueron subiendo haciendo que el interior de la Hyuga comenzara a contraerse.
El Uchiha la penetró con un poco más de fuerza apretando los dientes y soltando una pequeña maldición por lo bien que se sentía soltando su semen dentro de ella, al fin y al cabo era lo que el contrato quería.
Salió de la entrada de ella y dejó caerse a un lado de ella para quedar profundamente domido.
La Hyuga también se encontraba adormidalada más busco sus pequeñas braguitas para ponérselas nuevamente para poder dormir, entonces escuchó un susurro de parte del azabache.
"Sakura"
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El Uchiha se encontraba estresado, los problemas de la empresa, más los celos y presión de su novia, la de sus padres.
Sentía que la cabeza le iba a explotar, su ira la descargaba a veces contra su pobre acompañante, a veces se sentía tan irritado y ella aparecía en el momento incorrecto.
Después de haberla tocado ese día no volvió a hacerlo, aunque aun los recuerdos de esa noche lo atacaban, el nunca pensó que él seria su primer hombre. De pensarlo su ego se incrementaba.
Más debía dejar atrás esos recuerdos y terminar con todo el trabajo que tenia que terminar.
Entonces la vista se le comenzó a nublar, desde la mañana no se sentía para nada bien, eran cercas de las seis de la tarde, lo mejor seria irse a descansar. . .
Todo el día se la paso limpiando el departamento, lavo ropa, limpio e hizo de cenar, una cena para dos...
Habían tenido relaciones, más no podría decirlo de una manera menos dura.
El le había dicho cosas crueles, pero aun así ella no podía albergar maldad, odio o resentimiento hacia él, su solo ADN no se lo permitía.
- ¡Puedes hacerlo, Hinata! - se dio unas pequeñas y reconfortables palabras para si misma.
Tenía que hacerlo, su pequeña hermana dependía de ella, no tenían a nadie más en este mundo, solo la una a la otra.
Pensar en el futuro de su pequeña hermana era lo que la mantenía atada en este mundo, lo que le daba fuerzas de seguir con esta absurda locura, de aguantar tantas cosas y seguir esforzándose día tras día.
Realmente quería llevarse un poco bien con el Uchiha, él ama tanto a su pareja que a ella la rechaza con tanta frialdad, no era porque la odiara, simplemente él no puede ver a nadie más que a su pareja, incluso la primera vez que lo hicieron el no dejo e pensar en ella.
De solo pensarlo el sentimiento de la tristeza y envidia la ataco un momento, ser amada tanto como para tener un hijo con otra... Si fuera ella no lo permitiría, porque lo amaría tanto que de sólo pensarlo era inimaginable para ella.
Si tan solo él Uchiha fuera su pareja... Si tan solo él Uchiha la amara tanto como a su novia... Si tan sólo...
No...
- ¿Que tonterías estas pensando Hinata? - se reprochó a ella misma de haber pensado esas cosas... de tener esas pequeñas e inútiles ideas.
Escucho la puerta del departamento abrirse, era demasiado temprano para que el llegará, pero aun así fue a asomarse para darle la bienvenida que él no de le respondería.
- Bienve... -
Apenas abrió la puerta el Uchiha se dejo caer enzima de ella inconsciente.
- U-Uchiha-san - lo llamó delicadamente pero él no respondía, y unos cuantos gruñidos y una ligera maldición salio de su boca.
La Hyuga removió el cabello de la frente del Uchiha y poso su mano en ella, él se encontraba ardiendo en fiebre.
No podía dejarlo ahí tirado en ese estado, con su poca fuerza y como pudo lo llevo hasta la habitación. Le quito los zapatos, el saco y la corbata, lo tapó con las cobijas y fue por un poco de comprenzas y agua fría para bajarle un poco la fiebre.
Las horas pasaron y la fiebre había bajado apenas un poco.
Se sentó en el borde derecho de la cama para volverle a cambiar la compresa, se le quedo mirado fijamente al rostros del Uchiha, realmente era una persona atractiva, tenia una piel blanca para ser un hombre, unas pestañas largas y tupidas que ganas le daban de tocarlas, una nariz perfecta, labios delgados pero carnosos.
Realmente un hombre atractivo, de solo estar observándolo en ese momento su corazón latía fuertemente, nunca había estado tan sercas de un hombre.
La tentación de tocarlo era demasiada más el miedo y la vergüenza era mucho más.
Al pasar el tiempo sin saberlo se quedo dormida, se encontraba cansada por el arduo día que tuvo y en ese instante morfeo la arrullo.
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Su cuerpo se sentía pesado y un poco caliente, abrió los ojos muy a su pesar, mentiría si dijera que no se sorprendió al ver a la Hyuga dormida a un lado de él abrazándolo usando uno de sus brazos como almohada y su largo y cedoso cabello enredado entre las llenas de sus dedos.
No se sentía con las ganas y fuerzas de moverse y despertarla, además de que ella se encontraba tan cansada por cuidarlo... Lo dejaría pasar solo esta vez.
Y nuevamente se dejo caer en los brazos de morfeo junto con la Hyuga. . . Se estiro como todas las mañanas lo hacia antes de abrir sus perlados ojos y dejar que los rayos del sol la cegara temporalmente para adaptarse a la brillante luz, se dio cuenta que algo faltaba en esa cama... ¡El Uchiha!
Se levantó de un brinco de la cama y corrió lo mas rápido que sus pies le permitieron entonces choco con algo que casi le provocaba una caída que nunca llegó, pues el Uchiha la atrapó de la estrecha cintura impidiendo la caída.
- Lo siento... - se disculpó levemente sintiendo como el brazo del azabache abandonaba el contacto con ella.
Él solamente la miro y después comenzó a anudarse la corbata para poder irse.
Cuando estuvo completamente sola sonrió ya que él nunca había sido tan "atento" con ella.
"Hoy será un buen día"
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Continuará
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Capítulo acompañado de una pequeña dosis de lemon (͡° ͜ʖ ͡°)
Esperó y les haya gustado ~
En unos momentos mas subiré el capitulo 5 & 6
y el penúltimo capitulo de Amigos de la infancia
By; Akira Fullbuster
