En inicio quiero dar las gracias a todos los que me han dejado reviews en los que dicen que les agrada la historia, eso me motiva a seguir dedicándome en ella. Quiero contestar a la incógnita de si esto terminará en harem o en monogamia... la respuesta es que el desenlace sigue abierto, tanto el harem como el final netamente con Sarah me gustan, supongo que solo al ultimo sabrán por cual me decidí ya que no quiero hacer spoiler. También aviso que por ahora estaré en exámenes y no podré actualizar la historia por unas dos o tres semanas sin embargo quiero que quede claro que no pienso abandonarla ya que detesto que otros autores hagan eso y no quiero ser parte de ellos. En fin disfruten del capitulo y déjenme sus opiniones, comentarios, dudas, etc.
To love ru ni ninguno de sus personajes me pertenece, este fic solo tiene fines de entretenimiento.
Caminos que se cruzan
Capítulo 4:
-Sarah… ¿eres tú?- intento comunicarse con el pensamiento Rito.
La castaña miro a Rito y le sonrió. –Hola amor, me extrañaste-
Decir que Yuuki estaba preocupado era poco, su boca estaba seca, empezó a sudar fríamente, el corazón le latía de forma que parecía que iba a sufrir un infarto en cualquier segundo, apenas si podía pensar claramente.
-Espero sean amables con Izumi-san y le den una cálida bienvenida, puedes tomar asiento por allá- dijo el maestro señalando hacia una banca libre diagonal a la de Rito.
-Gracias.- respondió ella haciendo una venia, después procedió a sentarse en el lugar indicado por el profesor.
-Demos inicio con la clase.- El maestro cerró la puerta y comenzó con las clases habituales.
Rito veía detenidamente a Sarah, ¿Qué pasaría si descubren su identidad? Tendrían que escapar y dejar la Tierra, vivir una vida de fugitivos, incluso talvez tendrían que lastimar a otros para poder sobrevivir.
Entonces una duda inundo sus pensamientos. ¿Por qué arriesgarse de esta manera, cual podría ser esa razón…? Él quería saberlo.
Las clases pasaron rápido, apenas llegó la hora del almuerzo todos los alumnos del salón, a excepción de Rito, rodearon a su nueva compañera. Esto ocasiono que tanto a Rito como a Sarah les cayera una gota de sudor estilo anime.
-Hola Izumi-san mi nombre es Saruyama, puedes contar conmigo para cualquier cosa que necesites.- dijo con corazones en los ojos el peli negro.
-Deja de acosarla.- un puño mando a volar varios metros a Saruyama. –disculpa su comportamiento, mi nombre es Yui Kotegawa, puedes llamarme Yui, soy la presidenta y representante de la clases, si necesitas ayuda en algo solo avísame.- hablo Yui con una sonrisa.
-Gra-gracias…- dijo Sarah un poco nerviosa.
Los demás chicos y chicas del salón se presentaron uno a uno con ella, Sarah parecía muy alegre por esto.
-Izumi-san quieres almorzar con nosotras, de paso te mostraremos el instituto.- Dijo Haruna con una cálida sonrisa.
-Claro, me encantaría.- respondió la ahora castaña. Haruna llevo a Sarah con el resto de chicas a dar una vuelta al instituto. En el salón quedaban Rito y Saruyama.
-La nueva chica es muy hermosa, no lo crees.- Dijo Saruyama a su amigo.
Rito no respondía, su mirada estaba perdida y se veía consternado.
-eh Rito te encuentras bien.- Pregunto el peli negro a su amigo.
-Hai, perdón Saruyama pero hoy almorzare solo.- El peli naranja salió del salón y se dirigió a la azotea del instituto, desde arriba pudo distinguir a varias de sus amigas, su mirada se detuvo en el grupo de chicas que estaban con Sarah.
La castaña sonreía al lado Haruna y Kotegawa, parecía que estaban disfrutando el momento juntas ya que todas reían y mostraban un rostro alegre.
El muchacho mantuvo su mirada hacia allá hasta que escucho una voz detrás de él. –¿Yuuki Rito ahora eres un acosador?- el chico al dar la vuelta pudo ver a una pequeña rubia de ojos rojos con evidente enojo.
-Hola Yami, te equivocas solo… solo quería comprobar algo- dijo el adolescente un poco decaído.
-Ya veo, si ese es el caso me disculpo por interrumpir- La chica giro hacia la puerta y empezó a caminar hacia ella.
-Yami, ¿porque te quedaste en la Tierra?- Rito pregunto de forma inconsciente. La rubia detuvo su andar al oír esta pregunta. Yuuki se dio cuenta de esto. –Perdón fue una pregunta tonta, no necesitas responderme.- dijo con nerviosismo y desviando la mirada.
La ex asesina lo miro y sonrió levemente. –Gran parte de mi vida no han sido más que peleas y muertes.- Rito agacho la cabeza al oír esto. –Cuando llegue a este planeta todo eso cambio, conocí a la princesa y a Mikan, también a Mea, tal vez este no sea el lugar más hermoso del universo pero tiene algo que no pude encontrar en otras partes…paz y felicidad.- El chico se sorprendió ante tal declaración.
-Ya no me sentía vacía ni solitaria, tampoco tenía la necesidad de asesinar por protección mía o por petición de alguien, deje de sentirme como un arma y pase a ser alguien con una vida normal o al menos eso creo.- dijo Yami
-¿Eso te gusta… tener una vida normal?- Rito pregunto confuso.
-Puede ser simple pero este estilo de vida me hace feliz.- Dijo ella con una sonrisa.
-Gracias Yami.- Rito hizo una venia.
Yami se sonrojo un poco por la acción del muchacho. –No… no necesitas agradecerme.- respondió con timidez.
Rito no la pudo escuchar. -¿Dijiste algo?-
-Ya me tengo que ir, solo eso- Yami sonó un poco molesta, la rubia después dejo el lugar.
Rito saco un obento (refrigerio), miro al cielo con una sonrisa y empezó a degustar su comida.
Después de la hora del almuerzo todos regresaron a sus respectivos salones, pasaron un par de horas más y las clases finalmente habían concluido.
-Haruna espérame.- La peli azul quien caminaba a la salida vio como una peli rosa se acercaba a ella.
-¿Sucede algo Lala-san?- pregunto Haruna.
-Caminemos juntas a casa- dijo muy animada la primera princesa de Deviluke.
-Hai… paso algo con Rito- dijo Sairenji al no verlo junto a ella.
-No lo encontré, seguro se adelantó.- dijo haciendo un puchero la alienígena.
-Entiendo, vayamos a casa Lala-san- respondió Haruna con una sonrisa. La princesa asintió alegremente y ambas salieron del instituto.
El sol lentamente se escondía en el horizonte, Sarah miraba desde la azotea aquella imagen, tenía una sonrisa en el rostro.
La chica sintió como alguien se acercaba a ella, cuando miro se sorprendió al ver a Rito, el peli naranja no dijo nada, se paró a unos metros de ella y enfoco sus ojos el horizonte.
Sarah lo miro con una sonrisa triste. –Estas molesto, ¿verdad?- Yuuki negó lentamente con la cabeza, los ojos de él seguían mirando hacia el atardecer.
La actitud del muchacho puso más triste a la castaña. –Si quieres que no vuelva solo debes decírmelo.- hablo ella con la voz rasgada como si estuviera a punto de llorar.
Rito la miro confundido. –De que hablas, ¿no te divertiste hoy?- cuestiono él.
-si un poco pero no necesito asistir al instituto para eso- respondió la castaña con una sonrisa. Yuuki se acercó despacio a ella.
Sarah esperaba que Rito acepte aquella idea, cuando sintió como él la abrazaba se sorprendió y sus mejillas adquirieron un pequeño rubor.
-Men-ti-ro-sa.- dijo suavemente. La chica iba a protestar pero Yuuki volvió a hablar. –Hoy tuviste un día muy divertido y alegre.- dijo el manteniendo el abrazo.
-E...so….e…eeso- Sarah empezó a tartamudear.
-Tener una vida sencilla y ordinaria rodeada de gente común y corriente que te hagan sentir normal… algo trivial que muchas personas considerarían aburrido y molesto…. Aun así es por eso que hoy viniste aquí. ¿Me equivoco?- dijo Rito mientras se despegaba un poco de Sarah y la miraba.
Sarah asintió con la cabeza y empezó a derramar un poco de lágrimas. –Pero eso es imposible, tú mismo lo dijiste, si me reconocen podría ocurrir algo terrible y no solo a mí sino a cualquier otra persona, incluso a ti; si eso pasa yo no me lo perdonaría.- dijo ella aferrándose a Rito nuevamente.
-Es cierto, puede que muchas cosas malas sucedan si te descubren…- Admitió el peli naranja mientras Sarah apretó su agarre.
-Supongo que no hay opción- dijo Rito tranquilamente, Sarah sentían gran frustración al oírlo decir esas palabras. –Desde hoy debemos esforzarnos si quieres tener una vida normal - dijo el adolescente con determinación.
La castaña se despegó un poco de él para verlo al rostro, sus ojos estaban aun con algunas lágrimas y su cara reflejaba escepticismo.
-Pero si me descubr- Rito la interrumpió –Lo sé, si llegan a conocer quién eres es probable que pasen varias cosas malas pero incluso si eso llega a suceder estaré junto a ti para apoyarte.- confeso con una sonrisa.
-¿En serio?- pregunto con un tono de voz leve.
-Es una promesa, no quiero que vivas escondiéndote ni con temor alguno a ser descubierta, hare todo lo posible para que seas feliz- dijo el chico muy alegre.
-Gracias.- respondió llorando, solo que esta vez de júbilo.
Se quedaron así, el uno abrazado al otro, viendo el atardecer hasta que el sol se ocultó por completo. Los dos se separaron poco a poco.
-¿Sabes? luces bastante linda, aunque aún no me acostumbro a verte con ese color de pelo- dijo el chico sonrojado con una sonrisa y un poco nervioso ya que todavía no se acostumbraba a decir cumplidos de ese tipo.
Las mejillas de Sarah adquirieron un leve rubor por el comentario. –Gra…gracias de nuevo, no olvides que desde mañana seré Akira Izumi cuando estemos con otros, aunque puedes llamarme simplemente Akira- declaro sonriendo.
-Entendido, Akira- dijo Rito devolviendo la sonrisa.
-Ya es tarde, hasta mañana.- Sarah empezó a caminar hacia la puerta de la azotea.
-Espera, no me pedirás que vaya contigo.- dijo un tanto inquieto el peli naranja.
-Tú lo dijiste "Debemos esforzarnos". Es mejor no levantar sospechas así que debes dormir en tu casa y yo en mi nave.- hablo con una sonrisa inocente.
-Comprendo, al menos deberíamos despedirnos con un beso como hacen las parejas.- dijo Yuuki tímidamente con un gran sonrojo, mientras desviaba la mirada y se rascaba la cabeza.
Sarah sonrió al escuchar eso, se dirigió hacia él, puso sus brazos detrás de la cabeza del peli naranja y lo acerco lentamente, el adolescente cerró los ojos y espero con ansias corresponder el beso, tristemente solo sintió un dedo sobre estos.
-Descansa Rito, estamos a mano por dejarme plantada anoche- dijo con tono juguetón y guiñando un ojo.
-Pe…pero eso, yo…., eso no fue mi culpa.- dijo como protesta.
-Adiós.- la chica lo beso en la mejilla y después se retiró del lugar dejando a Rito con un puchero que después se transformó en una sonrisa.
-Hasta pronto Sarah.- dijo él con felicidad.
8:00 PM, RESIDENCIA YUUKI
-¡Dar de comer a la bestia!- reclamaba ferozmente Nana a su hermana quien estaba junto a Mikan, las tres en la cocina.
-Si quieres que el plan empiece a avanzar debes hacerlo- Habló en tono autoritario la tercera princesa de Deviluke.
-Sí, sí, lo entiendo, es solo que…
IMAGINACION DE NANA
Era de noche, Rito estaba con un rostro alegre y calmado, junto a él Nana estaba teniendo un planto lleno de diversos tipos de alimentos.
-Se…seguro que quieres que lo haga.- pregunto la peli rosa modestamente.
-No escogería a nadie más para hacerlo- dijo él con tranquilidad.
-Si tú lo dices.- respondió nerviosa la princesa, la chica agarro un rollo de sushi con los palillos y lo acerco a la boca del muchacho. –Di ahhh…- pidió ella con timidez.
-ahh…- Rito obedeció la petición de ella y atrapo suavemente el alimento con la boca.
-¿Qué tal estuvo?- dijo ella ansiosa por una respuesta.
-Estuvo delicioso, ahora es tu turno cierra los ojos y di ahh…- el adolescente tomo los palillos de madera para coger otro pedazo de sushi y lo dirigió a la boca de Nana.
-Esto es vergonzoso.- dijo ella con un gran rubor en sus mejillas.
-Solo confía en mí- pidió el peli naranja.
Nana hizo caso al chico, cerró los ojos y abrió la boca. El muchacho aprovecho el momento, puso los palillos y el sushi en el plato y se acercó a ella para plantarle un suave pero apasionado beso.
Los ojos de la peli rosa se abrieron con sorpresa al sentir los labios del muchacho, antes de poder reaccionar Rito se separó lentamente de ella.
-¿Qué tal estuvo, quieres otro?- Dijo con una gran sonrisa.
Nana solo asintió con la cabeza, él se acercó lentamente a ella para volver a besarla.
FIN DE LA IMAGINACION DE NANA
-¡No lo voy a hacer, esa bestia solo intentará aprovecharse de mi para satisfacer sus deseos carnales!- declaro completamente roja y agitada.
-ehhh?- dijeron Mikan y Momo al mismo tiempo mientras una gota de sudor bajaba por sus cabezas.
-Estoy de vuelta- Se escuchó la voz de Rito conjuntamente con el sonido de la puerta cerrándose. El joven camino a la sala, ahí se encontraban Lala y Celine viendo la televisión, las dos al verlo se abalanzaron sobre él.
-Porque no me esperaste al salir de clases Rito- dijo Lala abrazando uno de sus brazos y sollozando.
Celine por otro lado fue atrapada por el brazo libre de Rito, la pequeña planta humanoide estaba feliz de estar cerca de su "padre" si así se lo puede llamar.
-Perdón tuve que ir a pedir algunos cuadernos para igualarme todo lo que han visto estos días- dijo Yuuki mintiendo en parte ya que a pesar de ir por lo cuadernos también fue a ver a Sarah.
-Pudiste habérmelos pedido a mí, así hubiéramos venido juntos de clases- dijo la princesa aun con pequeñas lagrimas saliendo de los ojos.
-Disculpa pero no entiendo muy bien tu letra, por eso se los pedí a alguien más- dijo él intentando despegarla de su brazo. La chicha estaba un poco decepcionada consigo mismo por no poder ayudarlo pero se relajó cuando sintió la mano de Rito acariciando su cabeza.
-No te preocupes por eso, que tal si cenamos- dijo alegremente.
-Hai- Lala instantáneamente recupero su humor de siempre.
En la cocina Momo empezó a molestar a su hermana. –Si no quieres darle de comer tu yo lo hare, pero no te enojes si empiezo a gustarle más que voz-
-Si ese es el caso yo quiero darle de comer a Rito- dijo Mikan molesta.
-Tú ya preparaste la cena, no es justo que ganes más puntos con él- dijo Momo con un poco de celos.
-Casi siempre hago la cena pero eso no me ayuda a que él se fije más en mí, por eso yo quiero darle de comer hoy- dijo la castaña aun molesta.
-Yo le daré la comida hoy- declaro Momo viendo desafiante a Mikan. Las dos se miraban penetrantemente, ninguna quería ceder ante la otra.
-Suficiente, si evito que se maten entonces yo lo hare- dijo Nana sonrojada.
-¿Harás que?- Yuuki entro a la cocina haciendo que Nana gire a verlo.
-Yo…yo voy a- La peli rosa miro atrás para ver si Mikan y Momo la ayudarían, su sorpresa fue grande cuando las vio al lado de Lala quien también había llegado a la cocina.
-¿Tú vas a…?- Rito seguía con curiosidad por lo que Nana quería decir.
-¡Voy a cenar fuera con Mea!- respondió alterada corriendo hacia la puerta de la casa para salir por esta. Todos se quedaron un poco perplejos por la reacción de la chica.
-Ya veo, que te vaya bien.- respondió Rito al ver como la peli rosa salía de la casa.
El muchacho se percató que Nana olvido su celular y chaqueta. –Adelántense en comer, iré a darle a Nana sus cosas.- Rito agarro las cosas de la nombrada y salió rápidamente de la casa. Mikan y Momo ardían de celos al ver como Rito se preocupó por ella y salió en su búsqueda sin dudarlo. Por otro lado Lala ya estaba devorando la comida que había cocinado Mikan.
Nana caminaba por un callejón a varias cuadras de la casa de Mikan y Rito, se maldecía por no tener el valor suficiente de decirle la verdad al chico. –Genial ahora no comeré nada.- dijo la chica temblando un poco por el frio y después de darse cuenta de que olvido su celular y dinero.
-¡Nana!- grito desde lejos Yuuki, el chico se acercó a ella corriendo.
La princesa estaba confusa por la presencia del muchacho, su corazón empezó a latir aceleradamente cuando vio que sostenía su chaqueta. –Eres un pervertido que haces con m- la chica se enmudeció cuando vio como Rito abrió la chaqueta en frente suyo como si la quisiera ayudar a ponérsela.
-Deberías ponértela antes de que te resfríes.- dijo sonriendo.
La princesa de Deviluke inconscientemente se acercó al muchacho y dejo que le pusiera su prenda de vestir. –Que cálido- pensó ella al abrigarse con esta.
-También olvidaste esto.- dijo el chico entregándole el celular de ella. –Bien voy a regresar.- el muchacho dio la vuelta, cuando intento caminar sintió que algo sujetaba su mano, al mirar pudo ver que se trataban de las manos de Nana.
-Recordé que Mea no podía salir hoy, comerías conmigo- pidió la peli rosa, sus mejillas estaban rojas como un tomate. Rito iba a negar la petición pero al verla detenidamente vio que la chica estaba bastante nerviosa y ansiosa por la respuesta, su respiración era lenta y parecía que estaba empezando a transpirar.
-Creo que no hará ningún daño comer a fuera hoy, Me encantaría cenar contigo Nana- dijo Rito con una sonrisa.
Nana apretó el agarre de sus manos con la de Rito, se sentía feliz al saber que el peli naranja acepto comer junto a ella.
Varios minutos después los chicos comían pizza en un pequeño restaurante Italiano, conversaban y reían de cosas banales, los dos disfrutaban la compañía mutua. Nana junto todo su valor y con los cubiertos del local corto un trozo de su pizza y lo acerco a la boca de Rito, el muchacho la miro un tanto sorprendido y confuso.
La chica desvió la mirada. –Mi pizza está muy rica… quiero que la pruebes di ahh-
Yuuki tenía dudas de aceptar, sin embargo él pensaba que Nana no lo veía de forma romántica ni nada por el estilo así que vio aquel acto como un simple gesto de "amistad". –ahh- la peli rosa se emocionó y sonrojo al ver que el chico aceptaría su comida.
Suavemente ella le dio el trozo de pizza en su comida y espero una respuesta de él. Luego de masticar el chico sonrió. -Realmente es muy sabrosa – dijo él logrando que una cálida sensación recorra el cuerpo de ella.
El peli naranja quiso ser reciproco con ella, tomo un trozo de su pizza con el tenedor y lo apunto hacia ella. Nana estaba atónita por aquella acción.
-Es tu turno di ahhh- El chico tenía un pequeño sonrojo, para el ese acto era vergonzoso pero debía corresponder la acción de ella de igual manera.
El corazón de la joven latía desmesuradamente, no quería perder esa oportunidad, cerró los ojos y abrió la boca, sentía como sus mejillas ardían.
Rito se sorprendió de ver a Nana de esa forma. Una mezcla de timidez y nerviosismo, aun así lo dejo pasar y termino acercando el alimento a la boca de ella quien lo recibió con gran placer.
Luego de saborearlo la chica abrió los ojos lentamente, sin duda alguna para ella ese fue el mejor trozo de pizza que había probado.
-¿Y bien?- pregunto Rito con una sonrisa.
-Esta deliciosa- dijo alegremente mientras sus mejillas seguían rojas.
-Me alegro que te gustará- dijo el peli naranja.
Después de cenar la pareja se encamino a casa. Para Rito fue extraño que Nana se haya enroscado su brazo con el de él pero supuso que era por el frío de manera que también se aferró a ella para calentarla un poco más.
Nana se sentía en un sueño o como en una fantasía, para ella era como si ellos fueran una pareja que acababa de regresar de una cita.
Luego de caminar un par de cuadras la chica noto que estaban a solo una de llegar a casa, esto la preocupó ya que no quería acabar la noche de esa manera.
La peli rosa junto todo su valor y se detuvo en seco, Rito también paro y la miro confundido.
-Nana ya estamos cerca y es tarde, deja de jugar.- declaro en con tono de regaño.
Nana no respondió, simplemente se puso en frente de Rito y lo miro fijamente, su mirada estaba cargada de determinación.
-¿ee…esta todo bien?- consulto Rito nervioso por la actitud de ella.
-Más te vale no decirle a nadie más de esto bestia o juro que te matare mientras duermes.- dijo la princesa de forma seria.
-¿Decir qu- antes de poder concluir Nana se paró en puntillas y con sus brazos atrajo el rostro de Yuuki al suyo hasta que se juntaron los labios de ambos.
La mente de Rito hizo cortocircuito, apenas podía creer que Nana, la segunda princesa de Deviluke quien siempre mostro no tener agrado por él ahora lo estaba besando apasionadamente.
La falta de aire hizo que lentamente Nana se separara de los labios y rostro del peli naranja. La chica mostro una gran sonrisa conjuntamente con un rostro con mejillas rojas como una cereza.
Yuuki la seguía mirando como si lo que acababa de pasar solo hubiese sido su imaginación.
-No lo olvides, si alguien se entera me encargaré de que no tengas futuro- advirtió la adolescente manteniendo su sonrisa. Nana se acercó a él otra vez para besarlo, esta vez el beso fue más corto, casi fugaz, la chica después corrió a la casa, al entrar Momo y Mikan la esperaban en las escaleras pero ella las ignoró y corrió a su alcoba.
Mientras tanto Rito seguía afuera de la casa asimilando lo sucedido. -¿Qué está pasando con ellas, tanto les puede haber afectado mi desaparición y regreso?... ahora solo falta que Yami me confiese que me ama y que a los cerdos les salgan alas…- dijo él sarcásticamente mientras se encaminaba a la casa y empezaba a pensar que haría ahora.
DEPARTAMENTO DE MEA
Mea leía un revista junto a su hermana que estaba de visita, Yami por su parte leía un libro pero lo cerro bruscamente sin previo aviso.
-¿Ocurrió algo Yami-nee?- pregunto Mea un poco preocupada a su hermana.
-No lo sé, por alguna razón quiero golpear a Yuuki Rito.- Dijo Yami seriamente.
-jeje deberías tratar mejor a Rito sempai, quizás así algún día acceda a lamernos todo el cuerpo a ambas.- dijo Mea con tono coqueto.
-D..d..de…de qué demonios hablas, Yuuki Rito no intentara lamernos a menos que quiera acabar con su vida- respondió Yami perdiendo la compostura y sonrojándose notoriamente.
-Solo decía.- declaro Mea sacando la lengua y volviendo a concentrarse en su revista.
RESIDENCIA YUUKI
Toc toc -Nana abre la puerta queremos saber que estuviste haciendo con Rito- dijo Momo golpeando la puerta de la habitación de la mencionada.
-Nana-san solo queremos hablar, por favor abre la puerta- dijo Mikan intentando sonar calmada pues dentro de ella solo quería tumbar la puerta y torturar a Nana hasta que confesará.
La segunda princesa de Deviluke estaba detrás de la puerta, sus mejillas se mantenían coloradas, con sus dedos se tocaba levemente los labios. –Mi primer beso… mi primer beso fue con Rito- Pensaba la peli rosa con una sonrisa y aun sin creer lo que había ocurrido hace pocos minutos.
-¡Nana!- Momo ya empezó a exasperarse.
Mikan no se encontraba mejor pues la curiosidad y celos de lo que imaginaba que podría haber ocurrido entre la peli rosa y su hermano la hacían rabiar. –¡Nana-san!-
Por su parte Nana seguía perdida en sus pensamientos.
7:00 AM
-Mikan, Lala, Momo, Nana, y Celine el desayuno ya está servido apúrense o llegaran tarde.- dijo Rito desde la parte baja de las escaleras. Poco después las chicas y el muchacho estaban desayunando en la mesa.
Mikan y Momo tenían un par de ojeras y miraban recelosamente a Nana que mostraba una sonrisa radiante como el sol, Celine, Lala y Rito desayunaban amenamente sin percatarse de esto.
-Me sorprende que hayas hecho el desayuno, también es impresionante que tenga tan buen sabor… te has esforzado mucho en hacerlo... hay alguna razón para esto Rito- Dijo Mikan acusadoramente.
Esta vez Lala fue quien se dio cuenta de que algo raro pasaba -Es verdad, Rito casi nunca cocina y cuando lo hace no es tan bueno como lo que hace Mikan pero en esta ocasión el desayuno esta delicioso, Rito acaso t- Lala fue interrumpida por la voz de Rito.
-Solo quería sorprenderlas hehe- dijo Rito nervioso.
Lala lo miro confundida, Mikan y Momo lo miraban sospechosamente y Nana seguía sonriendo con un pequeño rubor en el rostro ya que pensaba que esto fue especialmente para ella por lo de la noche anterior.
7:30 INSTITUTO SAINAN
La mayoría de los alumnos ya había llegado al salón de clases, Lala conversaba alegremente con Haruna, Yui reprochaba a Risa por pasar manoseando al resto de las compañeras de clase, Saruyama miraba pervertida mente a Lala y Rito veía fijamente el puesto en el que se sentaba Sarah y que de momento estaba vacío.
-No puedo creer que apenas es el segundo día de clases y ya esté llegando tarde, será mejor ir a buscarla.- Pensó Yuuki intranquilo por la peli blanca. El chico estaba a punto de levantarse hasta que vio como una castaña entraba al salón con prisa.
La chica se dirigió a su puesto con gran velocidad, su respiración era agitada. Rito se preocupó por la conducta de ella, pensó que quizás había ocurrido algo malo y tuvo que escapar de alguien, cuando el peli naranja se dispuso a acercarse a hablar con ella escucho una voz en su cabeza. –Maldito despertador, me quede dormida y tuve que venir corriendo-
Rito casi cae de espaldas al escuchar lo que realmente había sucedido. Sarah giro hacia él y sonrió alegremente. El peli naranja recobro la compostura y la miro un poco disgustado. –Que sucede contigo, tienes que ser más responsable, pensé que algo malo te pasó-
Sarah saco un poco la lengua y guiño un ojo. –Gracias por preocuparte por mí, yo también te amo.-
Rito se sonrojo notoriamente. –Eso… eso no es lo que dije-
La castaña solo hizo un puchero. –¿Entonces no me amas?- Dijo telepáticamente con un poco de tristeza.
Yuuki se paralizo al recibir ese pensamiento de ella, el chico solo agacho la cabeza derrotado. –Me alegra verte sana y salva, por favor ya no hagas eso de nuevo.-
La castaña solo sonrió triunfante.
-También te amo Sarah- dijo Rito con la mente mientras sonreía y la miraba.
Las mejillas de Sarah se tiñeron de rojo y casi cae de su silla.
Rito rio un poco por esto. –eso no es justo no puedes decir eso tan de repente- reclamo con el pensamiento ella.
-Te encuentras bien Izumi-san- dijo Haruna preocupada al ver que su nueva amiga casi cae de la silla.
-eh… si, todo está bien, hola Haruna- dijo muy nerviosa la castaña.
-hehe hola, que gusto que estés bien- respondió la peli azul con una sonrisa.
-Alumnos perdón por el retraso, tomen asiento empezaremos enseguida con las clases de hoy.- dijo el maestro al llegar y cerrar la puerta del salón.
Las clases procedieron como de costumbre y la hora del almuerzo finalmente llego.
-Búscame en el pequeño bosque de atrás del instituto- Dijo Rito a Sarah. El peli naranja salió rápidamente del salón lo que llamo la atención de algunos de la clase.
-Izumi-san almorcemos juntas hoy- dijo Haruna a la castaña.
-Lo lamento Haruna pero debo ir a hacer algo importante, nos veremos después- dijo la castaña negándose a la petición de Haruna cortésmente.
-Entiendo nos veremos después.- respondió Sairenji.
Sarah caminaba por el bosque que dijo Rito, se detuvo al escuchar una voz. –Sarah por aquí- apareció el peli naranja a través de unos arbustos.
El chico tomo de la mano a la joven y la llevo hasta debajo de un árbol en donde estaba una manta y dos pequeños recipientes.
-¿Qué es esto?- pregunto ella desconcertada por el comportamiento de él.
-Dime ¿trajiste tu almuerzo?- pregunto el peli naranja.
La chica se sorprendió y espanto al darse cuenta de que lo olvidó. –no puede ser, por despertarme tarde no tuve tiempo de prepararlo.- dijo ella molesta consigo mismo.
Rito empezó a reírse por esto lo que causo enojo en ella. –Te perece gracioso que me quede sin comer.- reclamo ella.
-No, no es eso, es solo que imagine que algo así podría suceder.- Rito se sentó en la manta y extendió la mano hacia ella para invitarla a hacer lo mismo.
-Eso no es gracioso- dijo ella sentándose junto a él.
Rito cogió uno de los recipientes y se lo entrego a ella. –Ten, es un obento especial hecho por mí, espero te guste.- dijo él con un pequeño sonrojo y desviando la mirada.
Sarah recibió el recipiente y lo abrió, se sorprendió al ver lo que preparo para ella, había varias cosas que olían delicioso y todo se veía en buen estado. –¿En verdad lo preparaste tú?- cuestiono ella.
La castaña sabía que Rito no era muy bueno en la cocina, si bien lo que preparaba no era incomible estaba lejos de tener un buen sabor.
-Me hiere escucharte decir eso, pero si, lo prepare yo. Adelante prueba uno- Rito tomo un trozo de pescado del recipiente de Sarah y lo metió en la boca de ella sin previo aviso. La adolescente casi escupe el pescado por la repentina acción pero Yuuki tapo su boca.
Sarah no muy feliz empezó a masticar el bocado, su cara de disgusto poco a poco se transformó en una de sorpresa. –Esta delicioso- dijo ella al acabar de pasar el trozo de comida.
-Me esforcé mucho en prepararlo aunque aún no soy un experto en cocina me alegra que te haya gustado.- Dijo Rito con una sonrisa.
–¿Lo hiciste solo por mí?- dijo ella desviando la mirada.
-Si, como te dije pensé que era muy probable que olvidaras tu almuerzo así que quise sorprenderte con algo especial y que sea como decirlo… digerible- dijo Rito riendo apenado y con una gota de sudor cayendo por su cabeza ya que el mismo reconocía que no era muy bueno en cocinar.
Pequeñas gotas empezaron a caer de los ojos de Sarah, Yuuki se preocupó al verla así. –Si no te gusto no tienes que comerlo.- dijo el asustado por la reacción de ella.
La castaña empezó a reír levemente y con un brazo se secó las lágrimas. –Perdón, hace muchos años que nadie preparaba algo de comer para mí solo porque le preocupara, eso me alegro mucho- dijo con una sonrisa y un rubor en los cachetes producto de haber llorado.
-Si ese es el caso desde hoy preparare todos tus obento y toda la comida que quieras solo dímelo- dijo Rito con determinación. Una de las cosas que no podía aguantar el muchacho era verla llorar, simplemente no lo soportaba, definitivamente haría cualquier cosa para evitar que ella se sintiera triste o mal.
-Gracias.- dijo ella un poco apenada por las palabras del chico.
Luego de almorzar y disfrutar el tiempo juntos, los dos empezaron a dirigirse a su clase.
-Tendremos deportes la siguiente hora, debes medir tu fuerza y habilidades cuando estés en clase o podrías llamar la atención- aconsejo Rito.
-No te inquietes por mí se cómo controlarme, eres tú por quien estoy preocupada - La castaña noto como Rito la miro confundido. –Recuerda que ya no eres un humano común. La resistencia de nuestro cuerpo, nuestros reflejos, fuerza, velocidad, entre otras cosas ya no es la misma. Dado que nunca has tenido un entrenamiento o práctica de tus nuevas habilidades y que tu cuerpo aun no debe haberse ajustado al 100% a tus nuevos poderes no serás capaz de limitar o medir tus acciones.- declaro ella de forma seria.
-Estas segura de eso, hasta ahora no he hecho nada que se pueda considerar sobre humano- cuestiono un poco alarmado.
Sarah quiso hacer una demostración, recogió una piedra pequeña del suelo y le ordeno al adolescente lanzarla con fuerza contra un gran y solido árbol que estaba a un par de metros de ellos.
Rito tomo la piedra con fuerza, estaba nervioso por lo que pudiera ocurrir, trago saliva sonoramente y arrojo la piedra hacia donde dijo Sarah.
Crack
El rostro del peli naranja quedo perplejo con lo que veía, la piedra que lanzo había partido al árbol que estaba delante de él y no solo eso sino también agujereo a 5 árboles detrás de este. Yuuki veía su mano anonadado por lo que había conseguido con una minúscula roca.
-Lo que temía, no has sentido ninguna necesidad de expulsar toda tu fuerza o energía, es probable que solo hayas activado tus capacidades físicas de forma tan breve que nadie pudo darse cuenta ni siquiera tú, en todo caso intenta evitar hacer cualquier actividad que requiera o exija esfuerzo físico. Hacerlo sin tener control de tu fuerza podría resultar perjudicial para ti ya sea causando un desgarre o incluso la rotura de uno o varios huesos por la presión de energía y fuerza que ahora tienes - declaro ella mirándolo fijamente.
Rito palideció al imaginar todos los inventos de Lala, los ataques de Yami, sus peculiares caídas, entre otras cosas que solían ocurrir en su día a día. Si no podía controlar su fuerza y por reflejo usaba un poco de esta era probable de que hiriera a alguien y así mismo.
-No te estreses, a partir de hoy entrenaremos en las tardes para que logres dominar tus habilidades, veras que en poco tiempo podrás usarlas a tu antojo.- dijo Sarah con una sonrisa. Rito se alegró al oírla decir eso y asintió con la cabeza.
Los dos jóvenes llegaron a los vestidores, cada uno se dirigió al de su respectivo género. En el de varones Rito se encontró con su amigo Saruyama.
-¿Hey Rito donde estuviste? Lala y Sairenji estuvieron buscándote durante la hora del almuerzo.- aviso el peli negro.
-Yo ehhh… quise un poco de tiempo solo para mi hehe- respondió nervioso.
-Qué extraño también Akira-chan desapareció a esa hora. ¿Acaso tú y ella están saliendo a escondidas?- acuso Saruyama con una sonrisa picará.
Rito empezó a tartamudear, su mente se había bloqueado. –N…n…no es eso-
-hahahaha- empezó a reír Saruyama, esto molesto al peli naranja. –Sé que no están saliendo te lo dije para incomodarte. Además es imposible que una chica así se fije en ti si hay alguien como yo en el mismo salón.- dijo el sonando un tanto presuntuoso.
-Hahaha tienes razón- dijo Rito para evitar cualquier otra pregunta o acusación. –Si tan solo supieres la verdad no sonreirías tanto.- pensó Yuuki aun molesto por el comentario de su amigo.
-No podían hacer esto más pequeño.- eran los pensamiento sarcásticos de Sarah quien se veía bastante incomoda, terminaba de cambiarse su uniforme cotidiano por el de deportes, este consistía en un short azul obscuro que llegaba centímetros más arriba de las rodillas y una camiseta blanca que en el caso de ella estaba más ajustada de lo debido y que permitía admirar su figura más de lo que ella quisiera.
-Qué bueno verte Izumi-san, la clase muy pronto dará inicio debes darte prisa.- Hablo una peli negra que también vestía el uniforme de deportes.
-Ahora voy Kotegawa- respondió "Akira" con una sonrisa un poco nerviosa. –Esta camiseta es demasiado corta… aun así debo estar cerca de Rito en caso de que suceda algo.- Pensó con determinación mientras dejaba los vestidores.
La clase comenzó con normalidad, todas las chicas se encontraban en el patio calentando para su entrenamiento físico, aquellas doncellas deleitaban la mirada de no solo uno sino de todos los chicos de la clase y aquello varones que por suerte, coincidencia o por anticiparse a lo que verían estaban cerca del lugar.
Rito estaba nervioso y asustado, las palabras de motivación de Sarah lo habían ayudado a relajarse pero aún se preocupaba por lo que podría pasar. Sarah noto esto y dejó el calentamiento para acercarse a él y transmitirle un poco más de confianza en sí mismo.
-Poniéndote en ese estado no lograras nada- sonó una voz femenina detrás de Yuuki.
El mencionado giro ya sabiendo con quien se encontraría pues conocía muy bien a la dueña de esa voz. Al verla se sonrojo de sobremanera, el uniforme de deportes realmente resaltaba la hermosa figura de quien ahora tenía en frente, el chico no podía dejar de asombrarse con lo que veía, repasaba el cuerpo de ella lentamente con su mirada.
Inconscientemente fijo sus ojos, como si estuviera hipnotizado, en una parte del cuerpo de aquella chica que en si ningún hombre heterosexual podría pasar por alto, esto se debía a que esta parte en especial era resalta por lo ajustado de la prenda de ella, así es, el chico miraba descaradamente el busto de Sarah.
La castaña estaba extrañada por el adolescente, tenía una mirada perdida y un notorio rubor, al verlo por unos segundos se dio cuenta hacia donde apuntaban los ojos de él, por reflejo la chica se cubrió sus senos con ambos brazos. –Eres un pervertido- dijo ella acusadoramente mientras sentía arder sus mejillas.
-…ehhh…. lo… lo lamento- Rito movía los brazos de un lado a otro en negación. -Discúlpame Akira… yo, yo…- el chico desvió la mirada, su sonrojo se intensifico, no quería admitir que quedo embobado al verla de esa manera, sobre todo cuando se dio cuenta de cómo la camiseta de ella…bueno como decirlo… dejaba volar la imaginación de cualquiera al estar tan apegada a su cuerpo.
-Por favor acompáñame.- sin previo aviso Yuuki tomo la mano de la joven y la llevo a los vestidores, alejándose de la vista de los presentes y causando dudas y extraños sentimientos en algunas de las chicas que se percataron de su acción.
El chico dejo a Sarah en la puerta de los vestidores de las mujeres y le pidió que esperara un momento por él. Al regresar llevaba un bolso consigo.
Sarah seguía enojada, el peli naranja aun no daba explicación para su comportamiento. Antes de poder reprocharle, Rito comenzó a hablar. –De verdad discúlpame, no era mi intención quedarte viendo de esa manera en frente de todos, es solo que…-
-Es solo que…- dijo Sarah.
Rito vio al suelo. –Me desconcertó cuando mire ya sabes… tus pech- Rito reflexionó sus palabras cuando escucho el tronar de los nudillos de Sarah.
–Perdón, no fue mi intención verte de esa manera en frente de todos, solo me impresionaste, si tenías algún problema con el uniforme debiste habérmelo dicho.- El muchacho levanto el rostro y la miro a los ojos, él tenía una sonrisa triste. Luego extendió sus brazos y puso el bolso en frente de ella como entregándoselo. –Espero te sirva.-
Sarah opto por no decir nada. Tomo el bolso y al abrirlo se encontró con una camiseta blanca. La chica quedo desconcertada por lo que miro a Rito en busca de una explicación.
-No te alarmes está limpia, es una de mis camisetas. Parece que fue útil tener siempre una de respaldo, aunque jamás pensé que podría necesitarse para esto- dijo tristemente él.
-¿Por qué?- fue lo único que pudo argumentar ella.
-¿Por qué?... eso es simple, aunque deteste admitir que gran parte del tiempo que me quede mirándote fue porque soy un gran pervertido… también me quede mirándote por que me preocupe por ti, vi come apretaba esa camiseta tu cuerpo y presentí que no te sentías cómoda, a pesar de eso tu saliste al patio como si nada e incluso te acercaste a mi cuando notaste que seguía nervioso… yo de verdad soy un desastre.-
Rito apretó sus puños. –Por no dejarme solo allá fuera tu… tu dejaste de lado lo que los demás verían o pensarían de ti al estar de esa manera… soy patético.- algunas lágrimas empezaron a salir de los ojos de Rito. –Perdón, perdón, perd- el peli naranja calló cuando sintió los brazos de Sarah rodearlo.
-Ya, ya, tranquilo no tienes por qué disculparte, tienes razón debí habértelo dicho antes- La voz de Sarah ahora era cálida y afectiva. –No eres patético, para mi eres alguien extraordinario.-
Poco a poco el adolescente se calmó. La castaña al sentir esto dejo de abrazarlo y lo miro a los ojos. –Ya regreso, voy a cambiarme por favor espera aquí.-
Sarah salió del vestidor, esta ocasión la camiseta le quedaba un poco grande pero se sentía cómoda. Sus mejillas estaban coloridas. –Es raro usar tu ropa- dijo ella de forma tímida.
El chico la miraba soñadoramente. –Creo que te queda perfecta, te ves hermosa.- declaro sonriendo y con los cachetes igual de rojos que los de ella.
-hehe Pervertido- dijo en todo juguetón la castaña.
-Regresemos.- Rito extendió la mano para juntarla con la de ella.
-Que haces, no podemos salir dados de la mano o llamaremos la atención.- dijo Sarah dudosa de aceptar la acción de él.
-Estaremos bien si nos soltamos antes de salir al patio- Rito seguía extendiendo la mano, el chico mostraba una sonrisa radiante, llena de confianza.
La castaña acepto y junto su mano con la de él entrelazando sus dedos.
Cuando ya estaban a metros de salir una peli azul conocida por ambos, entro al lugar. La chica se sorprendió al encontrarlos juntos, sintió una punzada en el corazón cuando vio detenidamente como se estrechaban la mano, se quedó paralizada, quiso decir algo pero de su boca solo salía aire caliente.
La pareja también la miro sorprendida, el único en reaccionar fue Rito.
-Sai…Sairenji- dijo incrédulo de ver a aquella persona.
