Sí.. yo de nuevo... ¡lamento la tardanza! :D
Hogwarts Express
Ron;
¿Cómo has estado? ¿Todo se ha solucionado?
Hace apenas dos semanas terminó el curso, pero no me has enviado ninguna carta como prometiste, ¿cómo se lo tomarontus padres?
Espero tu respuesta
Draco M.
Ron;
No debes preocuparte, tus padres deben aceptarlo, y tú también debes saber que eres alguien muy importante, por ser el primer Weasley en la mejor casa de Hogwarts, y como muestra de mi apoyo, te envío algunas cosas Slytherin que mi padre y yo compramos para ti.
Espero noticias tuyas
Draco M.
Ron;
Ese no es lugar para ti, ¿cuándo lo entenderás? Tú mismo escuchaste hablar a tus padres, quieren cambiarte incluso de colegio…
Defiéndete, defiende lo que eres.
Draco M.
Ronald;
Esto no puede seguir, ya terminaste tu segundo año ¿Cuándo lo aceptarán tus padres? Eres una serpiente, un Slytherin, ya no hay cambios, eso es lo que eres.
No te rindas Ron
D.M.
Ronald;
No puedes continuar en un lugar así, ¿qué no lo entiendes? Sé que tenemos sólo doce casi trece años, pero hay más en la vida que esconderte todo el día en tu habitación por temor a las miradas de tu familia.
Recuérdalo, eres un Slytherin, debes estar orgulloso de eso…
Y a lo que quiero llegar es; he hablado con mis padres y están de acuerdo, fue idea mía claro está, pero ellos la apoyan y te apoyarán a ti también.
Múdate con nosotros, a la mansión Malfoy, mis padres encontrarán la forma que puedas quedarte para siempre, no tendrás que vivir nunca escondido.
Sé que ya lo mencioné, pero eres un SLYTHERIN debes alardear de ello, no esconderlo.
Espero tu carta, diciéndome que día iremos por ti, no aceptaré un no como respuesta.
Draco M.
Esas eran sólo la mitad de las cartas, pero eran las más importantes, las que me dieron un poco de información sobre cómo Ron llegó con los Malfoy.
Ahora, estoy en mi habitación, mañana regreso a Hogwarts y mi plan de recuperar mi vida y a Ron comenzará.
El problema; aún no tengo ningún plan.
Sólo tenía algo en claro; tendría de vuelta a mi Ron, a como dé lugar.
Todo ya está empacado, mi uniforme, mis libros (los cuales tuve que re leer, ya que olvidé gran parte del contenido a lo largo de los años) y sobre todo, ahí dentro estaba mi diario plateado, el que estaba totalmente en limpio, excepto por la pequeña nota en la primera hoja.
Ten cuidado con lo que deseas
Oh, y claro que había aprendido…
-Pequeña, ya son las diez, es tarde debemos irnos.
Me desperté de un salto ¡me quedé dormida! Tenía menos de una hora para llegar, o si no perdería el tren, y ya que es mi regreso a Hogwarts después de lo que para mí era mucho tiempo, estaba muy nerviosa.
Me vestí como pude, me amarré el cabello enmarañado, cepille mis dientes y alcancé a mis padres, que ya estaban en el auto.
Llegué justo a tiempo, 5 minutos antes de que el tren partiera, después de despedirme de mis padres, arrastré mi baúl hasta encontrar a Harry.
Y como esperaba, no estaba solo, en el compartimiento estaban Ginny, Luna, Neville y para mi desgracia, Seamus.
-¡Hermione! Me tenías preocupado- Dijo Seamus, poniéndose de pie, justo cuando abrí la puerta.
Yo le contesté con un gruñido, y entre él y Harry subieron mi baúl, Seamus esperaba que me sentara junto a él, pero sólo bastó una mirada hacia Ginny para que ella me hiciera un espacio junto a ella, así que me senté entre ella y la ventana.
Todos comenzaron a contar anécdotas del verano, y descubrí que efectivamente, yo era en esa realidad, novia oficial de Seamus Finnigan y que las teorías de Ginny eran ciertas, había salido con él al menos cuatro veces a lo largo del verano.
Tiempo después, la señora del carrito había pasado, y todos estábamos disfrutando los deliciosos dulces, acompañados con jugo de calabaza cortesía de la señora Weasley, pero cuando Harry se disponía a comerse su tercera rana de chocolate, ésta escapó de sus manos, pensé que había brincado, pero entonces la puerta se abrió y la rana cayó sobre otra mano.
Y yo conocía muy bien a la persona que le pertenecía.
-Bien bien… ¡Mira Draco lo que tenemos aquí!
-¿No te parece tierno Ron? Un compartimiento con la reunión de los idiotas de la escuela.
-Idiotas, locas y muy aparte, mi hermana…
Draco Malfoy y Ron Weasley estaban en la puerta de nuestro compartimiento, el pelirrojo se comía la rana de chocolate, con mucha satisfacción, ambos estaban recargados a cada lado de la puerta, con una pose muy parecida a calendario muggle y con una mirada altanera que de inmediato quise golpearlos.
Harry fue el primero en hablar.
-Lárguense de aquí hijos de…
-¿Qué haces aquí Ronald? –Lo interrumpió Ginny.
-¿Qué pasa Ginebra? ¿No puedo venir a saludar a mi hermana? ¿Y a sus selectos amigos? –Ron dijo lo último cargado de sarcasmo.
-Lárgate de aquí Weasley- Neville estaba rojo del enojo.
Ambos, el rubio y el pelirrojo se llevaron las manos al pecho, con un gesto exagerado de miedo.
-¿Lo has escuchado Draco? ¡Nos amenaza Longbottom!
-Váyanse –Seamus se puso de pie mientras lo decía.
-¡Ha llegado la caballería Ron! Y nada más y nada menos que de Finnigan ¿No tuviste suficiente con lo que pasó el año pasado en clase de duelo?
Semus, no dijo nada, pero los colores se le subieron al rostro, Draco continuó hablando.
-Tal como pensé… Vámonos Ron, esto es más que aburrido…
-Por supuesto, vayamos a gastar nuestro preciado tiempo en otro lugar, ¿no quieres venir con nosotros Ginny?
-Sabes muy bien mi respuesta- Ginny no dudó en responder, y le mantuvo la mirada a su hermano hasta que él se encogió de hombros, sonrió burlón, como si se riera de ella y se fue.
-¡Cómo odio a ese par de Malfoy! –dijo Neville cruzándose de brazos.
-Lo único que le falta es pintarse el cabello, cambiarse el apellido y Ronald bien sería el hermano perdido de Draco Malfoy
Ante el comentario de Luna, todos para des estresarse comenzaron a Ron rubio y con ojos grises, y los diferentes escenarios donde podría ser humillado.
Unas horas después, Harry y yo ya con el uniforme puesto nos dirigimos al primer vagón, ya que ahí, en esa realidad Harry sí era prefecto de Gryffindor.
-¡Qué bien que ya estén todos! –la profesora McGonagall nos entregó unos rollos de pergamino a cada prefecto- Son los horarios de sus rondas… -Un resoplido a sus espaldas la interrumpió- Dígame ¿tiene algún problema señor Weasley?
Sin poder evitarlo, me moví a un lado, y efectivamente, detrás de la profesora, estaba Ron, con su túnica de Slytherin y la insignia de prefecto en ella.
-Ningún problema profesora- lo dijo con voz de niño consentido que le han negado un dulce.
La profesora se giró de nuevo, y comenzó a explicarnos a todos cómo funcionarían ese año las rondas, yo no le prestaba atención, yo sólo observaba "discretamente" a Ron, cuando de repente él me vio y me guiñó un ojo.
Sentí mi cara arder, y sólo pude cubrirme con el pergamino que tenía en mis manos. Escuché su ligera risa, se burlaba de mí.
Cuando la profesora terminó (yo no escuché ni una palabra) Harry y yo regresamos a nuestro compartimiento, para disfrutar lo que quedaba del viaje.
Ese sí que sería un largo año, aunque espero no tardar tanto aquí.
Lu; Pues gracias :D y aunque desaparecí por otro corto-largo tiempo he vuelto! y pues, a partir del próximo cap, ya estarán en Hogwarts, donde todo empieza ;)
catatbg; Mis historias son algo... extrañas haha lo sé! y pues bueno, Seamus es sólo una pequeña pieza en ésta historia ;)
La verdadera historia ya en toda su extensión empieza el próximo capítulo :D Gracias por la espera, y por comentar...
Basileya; Bienvenida a mi loca historia! Ésta historia siento que será un poquito más larga, como dices, hay muchas cosas que cambiaron, entonces no las podré arreglar tan rápido! Pues aquí estubo el cap #4 espero te haya gustado ;)
