Capítulo 4: El Mundo estaba amenazado por la terrible fuerza de Poseidon y su dominio en los mares, muchas ciudades estaban bajo el agua y millones de personas sufrían en todo el Planeta, ¿Quién podría detener esta amenaza? Saori Kido había aceptado sacrificarse para que la Humanidad no sufriera el golpe feroz del Emperador de los Mares.
Mientras tanto, los sobrevivientes de las diversas ciudades del Oeste y el Sur se dirigían hacia la seguridad del Norte: Liberty City era su destino, pero tenían que cruzar por sendos caminos inundados y muchos estaban totalmente dañados por la erosión y demás agentes externos.
El Alcalde Dewey estaba a cargo de dirigir a todos los civiles hacia la Ciudad de Liberty, donde allí podrían estar a salvo del peligro de Poseidon, según había escuchado de parte de su tío Miles O´Donovan, el lugar era seguro y el Sol brillaba, parecía un Milagro de que no les hubiera tocado todavía enfrentar el terrible poder de Julian Solo, por otra parte, Skips se preocupaba por si llegaban a ser atacados por los Generales Marinos del Dios de los Mares, esperaba que eso no se cumpliera, sino, estarían lamentando pérdidas en civiles inocentes.
- Oye, Skips, ¿estás bien? Le preguntó Papaleta.
- Tranquilos, estaba pensando. Les respondió, mientras que miraba hacia afuera.
- ¿Es por el posible intento de ataque que nos intenten hacer los Generales de Poseidon? Preguntó Papaleta bastante preocupado.
El Yeti hizo un "Sí" con la cabeza y todos se sumieron en el silencio.
Por su parte, Clarence estaba ansioso por llegar hacia Liberty City, ya que Sumo decía que conocía a un famoso ladrón, era mudo, pero que era considerado como el más terrible de toda la ciudad y que te podía matar de cualquier forma.
- ¿En serio dices que conoces a ese tal Claude Speed? Preguntó el rubio al chico calvo.
- Por supuesto, mis hermanos y él fueron amigos en el pasado. Esta es su foto. Respondió el chico, mostrando la fotografía de aquel joven castaño y mudo.
- Wow, ya quiero verlo. Pidió emocionado Clarence, pero Jeff tenía un poco de miedo al respecto, aunque estaba en buenas manos.
Por otra parte, el Alcalde Dewey seguía mirando los mapas que tenía en su poder, debían llegar a tierras secas de inmediato, era un Milagro, para él, como Católico Irlandés, era un Milagro de que Liberty City siguiera de pie, seca y con el Sol brillando en su Firmamento, temía lo peor, pero no podía defraudar a su pueblo, ellos lo necesitaban, lo mismo las Gems, quienes le habían pedido de que sacara a todos los habitantes de Ciudad Playa y fueran hacia el Norte.
- No fallaré a mi promesa. Dio su palabra de lealtad el Mandatario y pusieron rumbo por los caminos dañados.
- Oye, Mordecai, ¿cuándo llegaremos hacia esa ciudad? Preguntó Rigby.
- Según veo, estaremos llegando entre hoy y mañana. Dio sus estimaciones el arrendajo azul.
- Mientras no nos ataquen los Generales Marinos, estaremos bien. Pidió Eileen, ya que había visto a ese tal Sorrento de Sirena en la casa del parque.
- ¿Cómo es que conoció Skips a Poseidon? Preguntó CJ, interesada como todos los presentes en saber la historia del Yeti y su relación con las Fuerzas Imperiales de Poseidon.
Skips guardó silencio por un buen rato, no era un buen momento, pero finalmente cedió al pedido de sus amigos.
- Bueno, ya que ustedes lo piden, está bien, bueno, verán: Todo comenzó en el pasado, mucho antes de formar parte de los Guardianes de la Eterna Juventud, yo era un huérfano en las Montañas del Himalaya, estaba condenado a morir, cuando de golpe, vi a ese joven que se acercó hacia mí, no me lastimó ni nada, estaba completamente agotado y herido, por lo cual, me llevó hacia su Palacio, donde me dio su nombre: Julian Solo, la reencarnación de Poseidon y que ostentaba con honor y orgullo el título de "Emperador de Todos Los Mares". Acepté con formar parte de sus filas militares y con el tiempo, me fui ganando su respeto hasta convertirme en un importante General Marino...Era Skips de Atlantis, la antigua civilización que desapareció bajo las aguas. Todo iba bien, cuando de golpe, Poseidon empezó a mostrar su verdadero rostro, pude ver en su corazón ese deseo de dominar todo el Mundo. Me opuse y entonces, al ver mi actitud de rebelde, me sacaron el grado de General, la armadura y hasta me expulsaron...Hasta hoy. Les contó Skips su historia.
- ¿Y él está molesto porque tú abandonaste su Imperio? Preguntó Musculoso.
- No, él tiene su proyecto de conquistar todo el Mundo y si alguien no lo detiene, estaremos todos perdidos. Dijo el Yeti, mientras que un silencio sepulcral se hizo sentir en todo el coche.
- Viejo, que miedo. Dijo Mordecai y CJ lo abrazó.
Volviendo con Clarence y Compañía, el niño se encontraba jugando con su muñeca "Amiguito", llevando la alegría a su madre y a Chad, pero por otra parte, el Personal de la escuela temía por la seguridad y la educación de los niños, ya que si la ciudad quedaba bajo el agua, tardarían en reconstruirla.
- Jejeje, ¿no te parece lindo, Amiguito? Nos vamos a Liberty City, vamos a poder ir con los chicos al Belleville Park, conoceremos Fuerte Stauton y hasta iremos al Bosque de Cedros de la Costa Vale. Le dijo Clarence a su muñeco, mientras que Jeff dormía en el coche que compartía con sus dos madres y Sumo jugaba a las pulseadas con uno de sus parientes.
Un poco más alejado, se hallaban Pardo, Polar y Panda, los cuales iban viajando uno arriba del otro, como siempre hacían, mientras que Panda observaba el océano, en caso de que hubiera alguna marejada contra ellos.
- ¿Algo, hermano? Preguntó Pardo.
- Nada, todo tranquilo por suerte. Anunció Panda, observando el océano.
- Perfecto, seguro que estaremos sin inconvenientes cuando lleguemos. Dijo Pardo.
A su vez, en Asgard, Seiya y los demás estaban aún buscando a Saori, cosa que la búsqueda no daba resultados positivos, además de que tenían todavía a varios heridos por los combates anteriores.
- Bart, he visto la situación en todo el Mundo por las inundaciones, nuestro hogar, Springfield está bajo las aguas. Le dijo Martin y la noticia se escuchó por todo el Palacio.
- ¡¿QUÉ?! Se preguntaron todos los presentes.
- Lamentablemente es cierto, amigos, nuestra ciudad está bajo las aguas. Dio la triste noticia el intelectual.
Bart se quedó pensativo un buen rato, cuando supo que iban a ir hacia los dominios de Poseidon, ellos también irían.
- Es muy arriesgado, además están todavía heridos por los combates. Deben quedarse aquí. Le negó Seiya de ir con ellos a combatir a Poseidon.
- Sí van ustedes, vamos todos, porque juntos no nos podrán vencer. Dio sus ánimos Lisa.
Shun y Hyoga se quedaron pensativos un buen rato, hasta que finalmente, junto con Seiya y los demás, decidieron de que los niños fueran.
- Pueden venir, pero no todos, solo los que estén aptos para pelear. Dijo Seiya, mientras que Bart y Lisa revisaban a los que estaban en condiciones de pelear.
Volviendo con los refugiados, éstos estaban avanzando por caminos muy complicados, muchos estaban inundados y otros, no habían logrado sobrevivir por el azote de las aguas y estaba muy dañados.
- Con cuidado, ya para el Atardecer estaremos en Liberty City. Pidió el Alcalde Dewey a todos los civiles y miembros de las Fuerzas de Seguridad y médicos de que tuvieran cuidado al avanzar.
- Holly Jesus, esto va a llevar su tiempo. Dijo Rodney Morash, mientras que se bajaba del coche para revisar que su vehículo estuviera en buenas condiciones, por su parte, Peridot y Ronaldo dormían abrazados y tomados de la mano, después de una larga travesía y evacuación.
Por su parte, Clarence y sus amigos aprovecharon para salir de los coches y descansar un poco, el Cielo permanecía nublado pero no llovía, Dewey pidió un tiempo de descanso hasta que estuvieran en condiciones de avanzar.
Por ahora, Liberty City iba a esperar hasta nuevo aviso.
