Que hay, pelusas. Soy yo de nuevo tras un largo tiempo de inactividad, casi dos meses de hecho, pero todo tiene explicación en esta vida, cosa que no haré porque me da mucha flojera, pero tiene que ver tanto con universidad como busqueda de trabajo. Espero no estuvieran ansiosos por esta actualización ni para la proxima, pues la espera fue más larga que para el capítulo anterior y no tengo idea de cuando subiré el proximo... Lamento eso... Aun así, tampoco espero que piensen que dejaré de actualizar, porque prometo terminar esto aunque sea lo último que haga...

Bueno... se nos vienen muchas cosas para este episodio. A decir verdad no estoy muy seguro de dejarlos contentos, pues no encuentro que tenga mucho sentido... Pero dentro de lo que no tiene sentido, espero tenga el mejor sentido del mundo... ¿Estoy ebrio? No. ¿Drogado? Quizas. ¿Chato de darle vueltas y vueltas a este capitulo con deseos de subirlo pronto? Exactamente eso... Okey no...

Aviso importante: este episodio contiene una escena para mayores la cual a pesar de ser bastante suave prefiero avisar antes de comerme un comentario indeseable... Si quiere atender a esta advertencia, saltarse desde "Y hablando de eso..." hasta "Un rato pasó mientras ambos compartían el asiento de la patrulla..." de no ser asi, ignorar esta advertencia y disfrutar la escena.

Sin mas preambulos... Espero les guste este episodio... Corre video...

-o-

Puedes, pero no debes - Zootopia

Capitulo 4: Jessica

Desde el momento en que nacemos estamos predispuestos a seguir un plan de vida, el cual consiste en desarrollarse normalmente con una familia compuesta por dos animales adultos, ir a la escuela, salir de ella, ir a la universidad, instituto o escuela de formación profesional, trabajar, conocer al animal que amas (lo cual puede ocurrir en cualquier etapa), casarse, tener hijos, seguir trabajando para darles una vida plena a todos, envejecer y dejar este mundo con una sonrisa en el rostro por haber realizado un excelente trabajo a lo largo de este camino llamado vida. Los tiempos han cambiado, y ahora podemos ver parejas compuestas no solo por animales de diferente sexo, mucho menos de diferente especie, pero sigue existiendo un prejuicio para aquellos quienes conforman duplas de presa con depredador, la evolución, a fin de cuentas, nunca puede ser completa, siempre se mantiene aunque sea una pequeña parte del aspecto tradicional. ¿Debe ser siempre así? ¿O es solo esta sociedad la cual no permite una evolución completa de su sociedad? Nadie lo sabe...

Dentro de todo esto, existen animales los cuales no logran terminar su plan de vida en el plazo establecido, pues a veces la llamada del más allá llega antes en algunos casos. Esta llamada puede ser autoprovocada o inducida, ya sea por una enfermedad o causas externas, del mismo modo, existen distintos tipos de trabajos los cuales nos ponen más en riesgo que otros, habiendo seres vivos que deben lidiar con la muerte como si fuera pan de cada día.

Hoy veremos qué pasa cuando animales de ambos extremos se encuentran en circunstancias que ni ellos mismos saben si son las correctas...

6 meses antes... Martes 25 de Octubre... 19:47 pm...

Las rechinantes ruedas de una camilla resuenan en todo el pasillo del hospital acompañadas de ardorosos gritos causados por un depredador, después de todo, no es como si tres balas en su pata derecha y dos en la izquierda fueran algo de baja preocupación, mucho menos cuando dos de esas balas no se detuvieron en la carne del animal, dejando un agujero en la zona. Cuando por fin llega a la sala de operaciones los médicos empiezan el procedimiento correspondiente comenzando con el adormecimiento del animal, después de todo si se atrevieran a sacar los fragmentos metálicos de su pata estando consiente mas de un grito de mayor calibre que los anteriores seria escuchado desde el otro lado de la gran puerta, lugar en donde se encuentra una pequeña coneja cubierta con algo de sangre en sus patas delanteras y pantalón del uniforme.

Los hospitales son lugares donde pueden vivirse más de una o dos realidades en el mismo momento abarcando una circunstancia similar, en este caso, tenemos al zorro herido siendo operado para evitar mayores complicaciones en el futuro, tenemos a los médicos los cuales realizan su procedimiento con el mayor de los cuidados para no desangrar más de lo que ya a la pobre víctima, tenemos a la coneja preocupada, y por ultimo...

-Hopps...-

Tenemos un jefe el cual, si bien por una parte se siente alegre de realizar exitosamente un operativo sin baja de personal, al mismo tiempo no puede evitar preocuparse por dos de sus mejores implementos en la fuerza, el herido físicamente, y la herida emocionalmente.

-¿Estás bien?- pregunta Bogo de manera bastante estúpida, pues en una situación así es un poco difícil sentirse bien, aun cuando las cosas resultaran de la manera premeditada. La coneja no respondió, se limitó a tomar asiento en una de las (para ella) gigantes sillas de la sala de esperas fuera del quirófano. Se dice que el silencio otorga, y el jefe de policía no necesita respuesta alguna para entender a su implemento, entiende perfectamente lo que se siente tener un amigo herido, él lo ha vivido en muchas ocasiones, mas de las que podría contar, y tras darle una caricia reconfortante en la espalda a Judy tomó rumbo al departamento de policía para terminar los trámites correspondientes aunque él quisiera quedarse en el recinto hospitalario. Los demás compañeros de la coneja que también se encuentran con ella dejaron el espacio para la retirada del jefe y la miraron con aires de tristeza. Si bien no es una herida mortal, el cargo de conciencia es una cosa con la cual solo ella debe lidiar, después de todo... No todos los días tu compañero y animal que amas recibe impactos de bala por ti.

Fueron necesarias unas cuantas horas para el procedimiento, pero cuando ya todo terminó el doctor (un coyote) salió de la sala de operaciones afirmando el éxito de la operación e indicando que el zorro fue llevado a una sala en la cual deberá descansar unos cuantos días antes de poder retirarse a su domicilio, ahora, si quiere regresar al trabajo (cosa rara tratándose de Nick) tendrá que realizar labores al interior del establecimiento. Judy dio un suspiro de confort, pero no por eso de calma absoluta, y con algo de nerviosismo pregunto si podía entrar a verlo. El doctor miro su reloj y le permitió a la coneja su pedido aclarando que Nick despertará en pocos minutos, dicho esto, la guió por el establecimiento hasta la habitación de su compañero.

Curioso resulta el hecho que Judy no divisó la puerta abrirse dos veces para percatarse por su cuenta que la operación había terminado, pero ella no tiene idea que quienes crearon esa obra arquitectónica (junto con la mayoría de toda la ciudad) hicieron un verdadero laberinto de ella solo apto para animales con buena orientación dentro de este, o mejor dicho, ubicaron ciertas secciones del hospital en puntos estratégicos para permitir una fácil movilización del personal y los animales al interior. El doctor hizo pasar a Judy por unas cuantas puertas las cuales no tenían más que pasillos detrás de estas antes de llegar a la habitación de Nick, dejando a la coneja completamente perdida por un momento, pero gracioso fue que desde el exterior de la habitación podía verse una pequeña recepción y un poco más lejos una salida. El doctor no se preocupó en tocar la puerta, pues tenía claro que no había nadie adentro, no al menos alguien despierto, le cedió la pasada a Judy la cual entro lentamente cerrando la puerta tras de sí para quedar a solas con un zorro el cual mantiene sus ojos cerrados sin saber cuándo puede abrirlos.

A medida daba pasos lentos en el pequeño cuarto de hospital, Judy sintió como cada uno de ellos fue tornándose mas tembloroso que el anterior, no tanto por culpa (bueno, también), no tanto por miedo (bueno, quizás...), sino por la desdicha interna de ver al animal que ocupa un lugar muy especial de tu corazón, sino todo de este, en una cama de hospital con unas cuantas frazadas encima cubriendo sus heridas patas las cuales amenazaron con desangrarlo horas atrás. No es como si verdaderamente fuera a ocurrir, pero la mente de Judy a veces divaga en opciones o sucesos mucho más alejados de la realidad, y si se trata de Nicholas Wilde, siempre piensa en las cosas más horribles solo con verlo lastimado o escuchar la palabra "herida" teniendo que ver con él.

-Tranquilo, Nick...- susurra tomando la pata del macho con ambas suyas. -Ya estoy aquí... y no voy a dejar que nada malo vuelva a pasarte...- Judy deposita un suave beso en el dorso de su pata sin importarle si está siendo observada o no, confía en la privacidad que le dio el doctor una vez le dejó ingresar a la habitación, y aunque existen las cámaras de vigilancia un pequeño presentimiento dentro de su mente le da la seguridad de no tener nada que temer.

Unos cuantos minutos pasaron y Judy no recuerda la última vez que vio la hora, por lo que toma su celular para darse cuenta que ya son casi las 10 de la noche. No tiene idea si tiene permitido quedarse con Nick hasta dicha hora, pero si nadie ha llegado se imagina no debe haber problema alguno, aun así, es necesario retirarse para preparar sus cosas del día siguiente, ya podrá visitar a Nick cuando termine su turno, por ahora al menos queda con la satisfacción de verlo con vida y descansando para recuperarse lo antes posible, y dando un último beso en el dorso de la pata que tiene entre las suyas, da media vuelta para dirigirse hacia la puerta.

-¿Donde crees que vas, pelusa?- Escucha la hembra provocando la típica reacción de sus orejas elevándose hasta más no poder.

Puede estar oyendo cosas, pero su desarrollado sentido de la audición es demasiado sobresaliente aun dentro de la enorme comunidad de los conejos como para ser cosas que no existen, por lo que da media vuelta para encontrarse con esos ojos verdes los cuales adora con todo su ser.

-¡Nick!- Dice con alegría antes de dirigirse nuevamente a la cama de hospital para abrazar impulsivamente a su compañero de trabajo, pero fue necesario separarse de este al ver el rostro de dolor de Nick, de todos modos, sus heridas aun están sanando. -Lo siento... Tengo que aprender a ser menos impulsiva- dice algo apenada.

-Si no fueras impulsiva no serias tu misma, soy yo quien debe acostumbrarse a eso, si no lo estoy ya tras estar contigo todo este tiempo.- Judy ríe ante sus palabras, pero nuevamente el silencio vuelve a la habitación siendo solo perturbado por algunos ruidos provenientes del pasillo. Ambos se quedan mirando fijamente, Judy a las esmeraldas de Nick, y Nick a las amatistas de Judy, una escena con la cual han aprendido a convivir tras hacer oficial su relación a escondidas, y cuando se encuentran en ese estado nada puede preocuparlos, las circunstancias son lo único que cambia, el amor mutuo entre ambos sigue siendo transmitido cada segundo mientras sus ojos continúan divisando la -para ellos- hermosa visa que tienen en frente.

Por desgracia, al encontrarse en un lugar público, esta clase de momentos no pueden durar para siempre, y cuando la puerta fue abierta una vez más se hizo necesario el volver a la realidad.

-Amm... ¿Interrumpo algo?- Una voz se hizo presente en la habitación, específicamente la de una hembra, pero no fue hasta que Judy la vio con sus propios ojos que un sentimiento el cual creía olvidado volvió a su subconsciente.

Frente a ella se encuentra una alta zorra vestida con el típico uniforme azul -pues se trataba de una enfermera- de contextura notoriamente esbelta aun con el uniforme puesto y de penetrantes ojos celestes, de hecho la tonalidad de aquellos orbes llegaba a ser hasta perturbante para la coneja, no por volver a los tiempos antiguos donde las presas eran comidas por los depredadores, sino porque la hacían aun más hermosa de lo que ya era, pues su pelaje rojo luce muy bien cuidado y su rostro le da un toque angelical a su personalidad la cual aun no tiene claro como es, pero si puede ver que es alguien de buenos sentimientos, la cual si luchara por obtener lo que desea no tendría problemas en conseguirlo. Por esa y más razones, Judy no puede evitar sentir un aire de peligro... Pues Nick también se encuentra dentro de la habitación.

-Disculpe...- dice Judy temblorosa, aspecto del cual Nick se percata, y si bien ya tiene una primera imagen de la enfermera frente a él, su mente no está pendiente de ella, después de todo, Nick puede entender a Judy con solo mirarla, y esta no es la excepción. -No quería molestarla, señorita...-

-Oh, mi nombre es Jessica. Soy la encargada de atender al señor Wilde mientras se encuentra hospitalizado.-

-¿Señor? Tampoco tengo 50- dice Nick a modo de broma pero internamente ofendido por la denominación de la enfermera. Ella solo se limito a reír, una risa pura y tierna la cual solo alteró a Judy en mayor medida, como si cada segundo que pasara la fuera encontrando más perfecta de lo que ya parece. Ambos la miraron extrañados de todos modos, y cuando ella termino de reír pudo por fin articular palabra.

-Lo siento... Me pareció gracioso...- dice dándole una sonrisa a ambos. Judy del mismo modo le sonríe, pero con una inseguridad interna que amenaza con comérsela viva. -En fin, estos días el señor Wilde debe descansar, no es nada de riesgo pero por hoy no puedo permitirle quedarse por mucho tiempo, señorita Hopps.-

-¿Nos conocemos?- pregunta Judy entre sorprendida y confundida, siendo dicha mezcla de expresiones bastante notoria en su rostro.

-No, pero toda la ciudad conoce su historia como miembro del ZPD. Debería estar consciente de su fama, señorita.- Por un momento dentro de la conversación, Judy se siente bien consigo misma ante el halago, logrando ver a Jessica como una futura amiga, pero no por esto logra acabar completamente con su inseguridad, debe pensar bien las cosas y para eso es necesario retirarse.

-Bueno... No quiero ocasionar más problemas y ya se me está haciendo tarde- dice dándole la espalda a Jessica y mirando a Nick para apuntar su pata empuñada hacia él. -Nos vemos, Nick, te vendré a ver cuando sea posible- dice para recibir como respuesta un saludo de puños de parte de su compañero, el cual sin palabra alguna se limita a sonreírle, haciéndola sonreír a ella igualmente. Esa sonrisa, esa contagiosa sonrisa la cual transmite todo el amor que le tiene a su adorada coneja le da a Judy la seguridad necesaria para abandonar la habitación, no sin antes despedirse de Jessica, con la seguridad que no debe preocuparse por la presencia de la hembra.

Cuando Judy cerró la puerta tras de ella, no dejó que otros pensamientos perturbaran su mente de manera negativa, solo se limitó a seguir sonriendo mientras hacía su camino al vehículo policial que la llevará a su departamento. Por otro lado, Nick se ve en la obligación de permanecer acostado en aquella cama que tanto detesta, dentro de su cabeza no hay otro tipo de pensamiento, odia los hospitales con su vida, pero debido a su trabajo se ve en la obligación de frecuentarlos. Quizás "frecuentar" es una palabra algo exagerada, pero si debe entrar en ellos más que un animal común y corriente, dejando de lado a quienes trabajan en ellos.

Y hablando de aquellos que trabajan en hospitales...

Jessica... La hermosa enfermera encargada de los cuidados de Nicholas Wilde durante su estancia, porque si, hermosa es la única palabra que podría definir el físico de aquella zorra, y Nick está consciente de eso. Aun así, al tratarse de él, puede pensarlo sin necesidad de verse comprometido por dicho pensamiento, pues a lo largo de su vida ha visto tantas cosas que ya no demuestra sorpresa por ninguna de ellas, a menos que se encuentre con algo que jamás pensó existiría (como su relación con Judy por ejemplo o una sonrisa de Bogo), y eso significa que la hermosura de la enfermera la cual tiene en frente no es nada para sus ojos, mucho menos cuando admite internamente la superioridad de Judy en cuanto a belleza. Para él, es solo una hembra más...

-Okey, señor Wilde, tengo entendido que su hospitalización se debe a una operación en ambas patas por haber recibido impactos de bala las cuales fueron exitosamente removidas. Solo tendrá que descansar unos días y recibir curaciones para cambiar los vendajes, la primera sesión será mañana en la tarde, así que siéntase en libertad de dormir el tiempo que estime conveniente, pero le informo que el desayuno es a las 8 en punto.-

-¿Puedo dormir lo que quiera pero debo despertarme a las 8?- dice Nick con sarcasmo, provocando otra risa de la enfermera.

-Se que suena extraño, pero si no le importa saltarse el desayuno puede dormir lo que desee. De todos modos, no hay animal que disfrute la comida de hospital, es horrible...- dice mientras revisa una maquina que mide algunos signos vitales de Nick y los anota en una hoja. Mientras Jessica hace su labor, Nick la mira fijamente, pudiendo notar algo de vergüenza cuando sus miradas se cruzan de vez en cuando. Él admite que es hermosa, y dentro de todo se ve como una zorra de fiar, no como otras que conoce, y tampoco interfiere su trabajo para que Nick tenga dicho juicio, pues con solo ver a los ojos de cualquier animal conoce sus verdaderas intenciones, como una especie de sexto sentido zorruno, y refiriéndose a dicho, no puede ver a la tal Jessica como una zorra que no esté en busca de algún animal el cual querer, sus sonrisas nerviosas dicen mas para él de lo que ella quisiera expresar, siendo bastante malo para Nick, pues si bien esta muy enamorado de Judy, detesta no poder corresponder a alguien de buenos sentimientos.

-Y que lo diga...- es lo único que dice tras un suspiro.

Los días fueron pasando y la relación entre Jessica y Nick pasó a ser algo más que solo de enfermero y paciente, ambos podrían considerar al otro como una especie de amigo o alguien con quien compartirían un café más adelante cuando él salga del hospital. Cada visita de la enfermera a la habitación era un traspaso de información que podía pasar desde un momento de rabia hasta una sentimentalidad un poco fuera de lugar tomando en cuenta el recinto y la situación en donde se encuentran, pero eso no fue impedimento para que Jessica fuera sincera con Nick en algunos ámbitos, lo que llevó al macho a conocer en un lado más intimo que profesional a la hembra.

Pasando a la recuperación de Nick, esta avanzó positivamente, a tal punto de serle necesarios solo tres días para poder irse del hospital. El dolor fue disminuyendo a medida aumentaban las horas y dosis de medicamentos, mientras que las curaciones fueron llevadas a cabo por Jessica informando el buen avance de sus heridas.

Al momento del alta, Nick fue llevado al exterior en silla de ruedas como típico protocolo de la institución, pero no fue ese el hecho que sorprendió a todos, mucho menos la gran cantidad de compañeros los cuales fueron a verlo en ese momento (incluso Finnick estaba presente), ni el enorme abrazo de Judy al ponerse de pie, sino el modo de despedida entre Nick y Jessica. Al momento de soltar el abrazo de la coneja, ella recibió una reprimenda por parte de Jessica pues Nick aún se encuentra muy delicado, le dio unas cuantas indicaciones (entre ellas medicamentos para el dolor más baratos que los indicados por el médico, y el hecho de no poder realizar trabajo en terreno por un tiempo) para luego despedirse del zorro con un ligero abrazo y un beso en la mejilla, agregando tímidamente si se encuentra disponible el día siguiente para compartir un café cuando su turno termine, cita que no fue aceptada para mañana, pero si para el día después de ese. La expresión y las palabras (junto con el físico) de Jessica derritieron más de un corazón policial, incluso algunos casados cayeron ante tal encanto, pero esto no significo nada bueno para Judy, mucho menos cuando Nick sin vacilar respondió con asertividad.

Judy en ese instante volvió a sentir la inseguridad que tanto la acosaba, no pudo evitarlo, fue como si un nuevo recluta llegara al ZPD y le arrebatara todo el buen trabajo que ha hecho desde su ingreso, como si un nuevo familiar apareciera de la nada y le arrebatara a sus padres, sintió, en lo más profundo de su alma... Que está en peligro de perder a Nick. A lo mejor exagera, pero la mente de un animal celoso no es un lugar en el cual alguien quisiera estar.

Tratando de recordar sus visitas al hospital, no está en su memoria la buena relación entre ambos zorros, siendo que trataba de pasar el mayor tiempo posible junto al zorro, tanto para aprovecharlo correctamente como para no levantar sospecha alguna, pero no pensó que mientras ella no estaba presente una nueva relación afloraba en dicho cuarto de hospital. Si bien no puede ser directamente un vínculo amoroso, es algo a lo cual debería tenerle una mezcla entre miedo y respeto al momento de hablarlo con Nick, porque si... Es necesario hablar con él sobre ese asunto.

Durante el viaje en patrulla no pudieron intercambiar palabra alguna, pues como una gran cantidad de policías fueron a verlo se hizo necesario llevar a unos cuantos, pues no todos cuentan con automóvil ni tienen la oportunidad de poseer el lujoso vehículo del ZPD para moverse de un lado a otro. A medida fueron dejando a sus compañeros en sus respectivos sitios la ansiedad de Judy fue aumentando de intensidad, estaba loca por intercambiar palabras con Nick, y en gran parte muy molesta por los celos que en un momento determinado comenzaron a consumirla por dentro, empezando con un ardor en su pecho, pasando por un dolor de cabeza hasta convertirse en una serie de leves gruñidos cuando la imagen de Jessica pasaba por su cabeza, incluso una pequeña lagrima salió de sus ojos al imaginársela junto a Nick mientras ella es dejada en el olvido. Quizás pensaba demasiado, y efectivamente lo hacía, pero hay veces donde este tipo de cosas son inevitables por mucho que uno deteste sentirlo. Imágenes irreales pasando por la mente de uno, manifestándose en acciones físicas las cuales no pasan desapercibidas en la gran mayoría de las ocasiones, o mejor dicho, no lo hacen para el único zorro dentro del automóvil.

Nick es mas objetivo, tiene claro que debe hablar con Judy sobre eso, pero todo tiene su momento y lugar, no vale la pena manifestar sentimientos los cuales solo serán una pérdida de tiempo, pero eso no significa que no esté nervioso. Judy a veces es muy difícil de hacer entrar en razón, y si bien no debe perder el tiempo con sentimientos los cuales no serán, si debe usarlo para elegir muy bien sus palabras cuando llegue el momento de hablar.

Al detenerse la patrulla frente al edificio donde se encuentra el departamento de Nick, ya el automóvil estaba vacío en la parte de atrás, solo se encontraban ellos dos, sumado a eso, ningún animal podía verse en los alrededores, y si subían al departamento del zorro los vecinos podrían escuchar alguna cosa si llegan a gritar, por lo que el vehículo del ZPD es el mejor lugar en donde pueden llevar a cabo su conversación sin ser interrumpidos. Ambos lo saben, y cuando el motor dejo de hacer su típico sonido nadie abandonó el auto, todo fue reemplazado por un extenso silencio al no saber quién debe empezar la conversación, pero como la regla de "las damas primero" existe, Nick espero pacientemente hasta que Judy decidiera tomar el valor suficiente para soltar su pesar.

-Nick...- habló tras pasados unos 10 minutos. El cielo ya estaba oscuro, y solo Nick es capaz de ver todo el alrededor, Judy por su parte, solo las cosas iluminadas, pero eso no le dio temor alguno, sobre su entorno, pues su único temor es perder al animal que se encuentra a su lado. -No voy a hacer como que no notaste mi comportamiento este rato y dejarte en tu departamento para irme sin decir nada, así que, quiero hacerte una pregunta, y quiero una respuesta sincera.- Nick volteó la cabeza para nota que ella ya tenía sus ojos puestos en su figura, asintió una vez y haciendo un movimiento con su pata le dio el pase para hacer su pregunta. Judy dio un largo suspiro, cerró sus ojos unos segundos y los abrió antes de volver a hablar. -¿A ti te gusta esa tal Jessica?-

-No- respondió Nick de manera seca y sin vacilar, cosa que sorprendió a Judy, pues pensó que se daría su tiempo de silencio antes de responder. Esto no supo como tomarlo, y un silencio de unos cuantos minutos la hizo sentir un poco mas tranquila, pues al conocer muy bien a Nick logra entender que una respuesta seca es una respuesta sincera. -Pero aun así necesito que me escuches.- Con esto los nervios de la coneja volvieron. Estos eran como una montaña rusa, subiendo y bajando constantemente, pero se mantuvo paciente hasta que Nick volvió a abrir la boca tras dar unas respiraciones profundas. -Tú me conoces bastante, Judy, y debes tener muy claro que yo encuentro a Jessica una chica hermosa, es de sentimientos sinceros y con un trabajo bastante esforzado, y eso, en un zorro, es algo muy difícil de encontrar. Pero hay otra cosa la cual no debes dudar jamás.- Nick estiró sus patas y levantó a Judy para sentarla sobre sus piernas. El hacerlo le dolió un poco, pero pasados unos segundos la molestia se volvió algo soportable como para poder seguir hablando. -Yo te amo, no hay nadie que logre ocupar mi corazón aparte de ti, y si, Jessica es un disco de rock dentro de una habitación completa de discos de bachata y reggaetón, pero eso no significa que me vaya a fijar en ella asi como asi. Este tiempo en el hospital tuve la oportunidad de hablar con ella sobre muchas cosas, pero ninguna fue más allá como para abrirme del mismo modo que lo hago contigo. Solo tú conoces al verdadero Nick Wilde, y ella, aunque siga hablando conmigo de aquí al día en que muera jamás lo hará. Es solo una amiga mas, con la cual debo compartir un café mañana, nada más. ¿Quedó claro?- Judy miro los ojos de Nick antes de, impulsivamente, darle un enorme y profundo beso en sus labios. Ambos disfrutaron del contacto unos segundos hasta que Judy lo dejó para pegar su rostro al pecho del zorro, soltando unas cuantas lágrimas.

-Lo siento...- dice separándose y sonriendo mientras se seca las lágrimas. -Es solo que... Fue algo un poco repentino, no pensé que te llevarías bien con una zorra la cual conociste hace unos días, y siendo asi de hermosa... Solo me hizo sentir peor- dicho esto volvió a su semblante triste. -No dudo que me amas, yo también te amo, pero... Cuando estas cosas llegan, no puedo evitar sentirme celosa. Estoy acostumbrada a las miradas dentro del ZPD, pero, si son hembras de tu especie, es otra cosa...- Nick la mira fijamente y pasa su dedo bajo su ojo ayudándola a secar sus lagrimas.

-Es normal, pelusa. Yo también me pongo celoso de como algunos conejos te miran, es más fácil encontrarse con ellos que con zorros, pero hay una cosa que siempre mantengo presente para sentirme más tranquilo, y es que eres muy obstinada.- Judy lo mira con duda por un momento, y tras soltar una pequeña risa le explica la razón. -Eres una coneja la cual si se le mete algo en la cabeza no piensa en otra cosa, y a pesar de haber hablado con muchos conejos sigues amándome como el día en que nos confesamos. Jamás pongo en duda tu amor por mí, y eso es lo único que necesito para estar tranquilo.- Sin vacilar, Nick se acerca a la boca de Judy, ella cierra sus ojos para recibir el contacto del zorro al mismo tiempo que apoya sus patas en su pecho, sintiendo igualmente como unas patas más grandes que las de ella sujetan su cintura.

Fue un contacto al cual ambos están acostumbrados, pero no por eso se aburren de este. Al sentir los labios del otro, sienten como si sus problemas van desapareciendo con cada segundo que pasa, sienten como si todo estuviera siguiendo el curso correcto, pero lo más importante, sienten al otro en un ámbito que desean no compartir con nadie más.

Y hablando de eso...

Hay cosas que van surgiendo junto con el avance de una relación, y una de esas cosas es la intensidad con la cual desean al otro. Los besos se vuelven cada vez más bruscos y sus patas comienzan a deshacer innecesarias prendas de ropa, dejando a ambos animales con la parte superior de sus cuerpos al descubierto. El calor del interior del vehículo los obligó a deshacerse de ellas, y sumando la alta temperatura de sus organismos lo poco que llevan puesto también se vuelve algo despreciable. Nick lleva una de sus patas al pecho de Judy, agarrando y masajeando hasta poder escuchar claramente los gemidos de su compañera, esto solo lo tienta a llevar las cosas más allá, obligándose a acercar su boca al pecho libre para besarlo y lamerlo con lasciva. Judy solo puede usar sus patas para tocar el abdomen descubierto de Nick, el cual duro y trabajado solo la tienta a querer hacer ese adonis suyo una vez más, y sin poder aguantar las ganas, se deshace del agarre de Nick para llevar ambas patas a su cinturón. Con un movimiento casi instintivo se deshace tanto de este como del pantalón del zorro, logrando ver un bulto listo y preparado para la acción bajo su ropa interior.

Nick aun estaba algo adolorido de sus piernas, por lo que Judy debe guiar los movimientos, no sin antes deshacerse de sus propias prendas e inclinar completamente el asiento dejando a Nick estirado sobre este. Volvió a besar al zorro antes de dirigirse al bóxer que aprisiona su adorado tesoro, deshaciéndose de él para tocar el miembro descubierto de Nick con sus patas. Estando ella desnuda y Nick también, lo que vino después fue algo obvio tomando en cuenta la acción que ambos desean, y con un lento movimiento Judy se sentó sobre la erección del zorro, abriendo su mojada entrepierna para darle entrada a su zona más privada, cosa a la cual ya estaba acostumbrada, pero no por eso puede jugar rudo todavía. Inició con movimientos lentos y poco sincronizados, pues aun teniendo unas piernas fuertes se le es difícil llevar el ritmo en aquella posición, tanto por ser agotadora como al no estar completamente en sus cinco sentidos debido a la enorme cantidad de excitación que recorre su cuerpo, la cual solo se intensifica a medida entra y sale el miembro de Nick. Los gemidos y gruñidos se intensificaron con el pasar de los minutos, y con esto el cansancio de Judy fue algo que debía llegar tarde o temprano, por lo que con un poco de culpa se dejó caer agotada sobre el cuerpo de Nick. Él, sin querer detenerse, tomó el trasero de Judy con un fuerte agarre y dio nuevo inicio a los movimientos pélvicos retomando la entrada y salida. Fue necesario que la coneja mordiera la piel cubierta de pelaje de su zorro para ahogar los fuertes gemidos que ya estaban pasando a ser gritos de placer, pero no pudo evitar soltar un fuerte grito al momento de llegar al orgasmo. Nick también estaba cerca del clímax, y tras unos cuantos empujes pasado el orgasmo de Judy, dejó salir todo su contenido en el interior de la coneja, la cual sonrió enormemente al sentir ese cálido liquido llenar su interior. Esta consiente que no puede tener hijos de Nick, pero la planificación familiar no es algo que pase por su cabeza todavía, y cuando esta llegue a su mente encontrara la forma de tener una familia con Nick por muy difícil que sea, pero por ahora, se alegra de tener todo de Nick en su interior.

Un rato pasó mientras ambos compartían el asiento de la patrulla, Judy sobre Nick pudo sentir como su respiración y ritmo cardiaco volvía a la normalidad, mientras él con una pata apoyada en la espalda de Judy busca alguna explicación de por qué esta tan loco por ella. Ambos se miraron a los ojos antes de entender que deben comenzar a moverse pero felices de haber pasado un momento de esta índole junto al otro, y con un último beso, volvieron a vestirse para continuar con sus vidas.

Al día siguiente... Sábado 29 de Octubre…

-Rodríguez, Delgato, Wolford en Tundratown... Rinohorn, Francine, Fangmire Sahara Square... Wilde, Hopps... Mi oficina. Ahora... Los demás retírense.- Ante las declaraciones del jefe Bogo en la reunión de todas las mañanas todos reaccionaron de la misma manera, es decir, con los ojos bien abiertos, algunos puestos en la pareja recientemente nombrada, otros en la expresión seria del jefe, e independiente sea el lugar donde los apuntes solo puede significar una cosa... Problemas. Bogo tiene de por si un carácter bastante tosco, no por nada es el jefe del ZPD y el único capaz de poner en su lugar a todos los animales presentes en la sala de reuniones, pero por otro lado, Judy y Nick no tienen idea de por qué ese serio rostro se debe a algo relacionado con ellos, por lo que solo deben acatar las órdenes y seguir a su "amado" jefecito hasta el lugar mencionado.

El camino fue silencioso y lleno de miradas curiosas, todo acompañado de un estupefacto zorro y una psicoseada coneja. Nick no deja de pensar en que pudo meter a ambos en problemas, estuvo unos días en el hospital por lo que no ha preparado ninguna treta para molestar a su jefe o compañeros, de hecho aun no tiene nada en mente, sus bromas son mas espontaneas y siempre resultan en el momento, por lo que existe solo una cosa en su mente lo cual pudo terminar en este problema, y va directamente ligado a cualquier cosa respecto a su relación secreta con Judy. Ella, por su parte, no tiene idea de nada, las miradas no la dejan pensar tranquila y su mente solo se dedica a divagar en ideas diversas hasta que los tres policías llegan a la oficina.

-Bien- comienza Bogo una vez han tomado asiento, -tengo tres cosas que hablar con ustedes, lo primero tiene que ver con tu condición, Wilde. Debido a eso no puedes trabajar afuera del edificio ni moviéndote de un lado para otro, por lo que durante una semana, tiempo el cual se me fue informado necesitaras reposar, trabajaras en recepción.- La expresión sorprendida de Nick ante esta primera declaración no fue algo ausente, pero todo tiene una explicación. -Esta mañana recibí una llamada de Garraza, resulta que cuando salía de su departamento tuvo un pequeño accidente. El ascensor estaba descompuesto, por lo que se vio obligado en usar la escalera, y cuando bajaba, un par de cachorros de tigre pasaron corriendo, tropezó y se rompió una pata en la caída.- Cuando ambos escucharon la noticia, no pudieron evitar sentir una carcajada a punto de explotar, pero por respeto a su compañero no hicieron nada. Al comienzo se preocuparon al escuchar la palabra "accidente", pero una vez supieron el desenlace las cosas tomaron un rumbo bastante distinto. -Será un día en el hospital y una semana de recuperación. ¿Crees tener problemas para encargarte de eso, Wilde?-

-Puedo hacerlo señor- responde llevando una pata a su frente a modo de saludo. -No estoy completamente inhabilitado, me encargare de la labor de Garraza mientras se recupera.-

-Me alegra saber eso- retoma Bogo. -En segundo lugar, Hopps, tienes tres opciones mientras Wilde vuelve a su condición normal- dice tomando un papel y colocándose un par de anteojos. -Dejare de lado los parquímetros y archivos, pues es bastante obvio que no querrás trabajar en eso, en cambio, te propongo ser instructora temporal en la sede de la academia camino a Bunny Burrows, la misma en la cual te formaste. Tengo entendido que otros conejos se están postulando para policías, y según la instructora están teniendo los mismo problemas tuyos, por lo que sería perfecto si pudieras ir a ayudarles, darles consejos, ese tipo de cosas.- Judy al escuchar eso no dudo en afirmarlo, el ayudar a los demás es un aspecto en el cual es muy buena, y si se trata de ayudar a su raza a trascender para demostrarle a los demás que también pueden ser grandes en la vida, encantada.

-Cuente conmigo, jefe Bogo- dice imitando el gesto anterior de Nick.

-Excelente. Sabrás que hacer apenas llegues. Por último...- esta vez, Bogo se agachó a sacar algo de un cajón en su escritorio, y cuando retomó su posición erguida en el asiento les mostró a Nick y a Judy algo que los conmociono bastante. ¿RELACIÓN SECRETA? dice el titular de una popular revista de moda para la cual Gazelle ha dado entrevistas, por lo que su fama es bien conocida por todo el público femenino, incluso Judy compra ejemplares de dicha en algunas ocasiones para obtener consejos de moda, pero esta vez sintió que no la estaba ayudando en nada. -Antes que piensen cualquier cosa, mi esposa tenia este ejemplar, y volviendo al tema, existen rumores que entre ustedes hay una relación inter especie entre presa y depredador.- Ambos estaban atónitos y muy confundidos, muy bien guardaron su secreto más oscuro como para haber dejado espacios los cuales lo dejaran al descubierto, no había falla alguna, pero como se menciono anteriormente, todo tiene una explicación.

-El amor esta en el aire, y como a todos en algún momento nos llega la hora de caer en el, se dice que lo mismo esta ocurriendo entre los policías Judy Hopps y Nicholas Wilde. Nada está dicho, pero su relación para una gran cantidad de público el cual hemos entrevistado es bastante cercana a tal punto de parecer sospechosa. Cabe recalcar el pensamiento social de muchos animales, pues esta tipo de relaciones son bastante mal vistas aun cuando son legales desde el ámbito jurídico, pero ya ha habido casos de desconfianza hacia los policías solo por este rumor. ¿Sera verdad o la población de Zootopia piensa de mas? ¡Eso está fuera de lugar!- reclama Judy al leer el cuerpo del reportaje, olvidándose completamente de lo demás, siendo solo opiniones de los animales entrevistados los cuales no son nada alentadores.

-¿Te molesta que me vean como tu novio, pelusa?- dice Nick a modo de broma recibiendo una muy mala mirada de Judy, pero no por eso dejo de lado su expresión calmada, cosa que a Bogo le pareció bastante curiosa, pues usualmente cuando hablan mal de uno lo primero que hace un animal común y corriente es conmocionarse, en cambio Nick tomo una actitud bastante distinta. Bogo sabia que Nick estaba pensando lo mismo que él, de hecho solo era Judy la cual no podía ver la solución. No es necesario enojarse, Zanahorias, solo debemos decirle a la revista que no estamos saliendo y problema arreglado.- Fue ahí cuando entendió porque Nick estaba tan calmado, ya tenía una solución para todo cuando apenas se presentó el problema, ella en cambio se estaba dejando llevar por algo que los demás animales de Zootopia consideraban como un simple rumor y no como una realidad, pero aun asi es necesario hacer algo para limpiar el nombre del ZPD, pues si un simple rumor puede hacer que la entidad completa tenga problemas, entonces las cosas si tienen un poco de complejidad.

-Me alegra que lo veas desde ese punto, Wilde, y Hopps, tranquila- dice el jefe Bogo devolviendo al ambiente previo a la oficina. -Llamaré hoy mismo a la revista para programar una entrevista con ustedes dos, una vez tenga la fecha les hare saber. Ahora, Hopps, quedas en libertad de acción. Wilde, a recepción. Pueden retirarse.-

Una vez se encuentran fuera de la oficina de Bogo, Nick mira a Judy la cual apenas puso una pata afuera dejo caer sus orejas con una obvia expresión desmotivada. No fue necesario preguntarle las razones, pues él se encuentra en igualdad de condiciones, todo por ese estúpido fragmento el cual solo deja en evidencia el vago pensamiento de los ciudadanos de Zootopia. A nadie le gusta escuchar desaprobación cuando toma una decisión, y si se trata del animal con el cual quieres compartir el resto de tu vida, es inevitable no sentirse destrozado por dentro. Quizás no era su familia, pero era algo mucho más grande, una sociedad completa en su contra, una sociedad la cual no tiene miedo en herir los sentimientos de un animal si es por dejar en claro su pensamiento, y sí, asi de crueles pueden ser los animales de Zootopia. Aun asi, deben continuar moviéndose, algún día será necesario decir la verdad, porque ninguno acabara con esto, morirían antes de dejar ir al otro. Cosa que ambos tienen bastante claro.

-No te preocupes, pelusa, todo estará bien a fin de cuentas. Los buenos siempre ganan al final- le dice Nick con una sonrisa y un abrazo amistoso al encontrarse en un lugar público.

-A veces me pregunto si seremos nosotros los malos de la historia.- El desánimo de Judy podía verse reflejado, pero para ese tipo de cosas tiene a Nick a su lado, el cual siempre fue bueno para elegir sus palabras.

-Judy- dice Nick apoyando una rodilla en el suelo sintiendo un leve dolor, pero no por eso hará las cosas de una forma diferente. -Dos animales que se aman no tiene nada de malo, los malo son aquellos que no les permiten estar juntos. El amar a alguien no es pecado, y jamás me arrepentiré de haber caído ante ti, Judy Hopps, no quiero ni necesito a otra hembra, solo a ti.-

-Odio cuando dices esas cosas cuando no puedo besarte...- responde Judy con una risilla maliciosa. Nick le otorga una mirada bastante similar, haciéndole entender perfectamente sus intenciones, pero por ahora, es necesario volver a trabajar.

Durante todo el día, Nick se encargó de atender llamadas, consultas de animales, entre otras cosas de oficina, trabajo bastante fácil pero hostigante y aburrido. No logra entender como Garraza puede vivir cumpliendo esa labor a diario, pero del mismo modo que tiene a Judy para hacer sus días amenos en un trabajo bastante sacrificado y rutinario, Garraza también tendrá su forma de hacerlo, pero Nick no es de comer donuts mientras ve videos de Gazelle en sus tiempos libres, el preferiría estar leyendo algún libro, jugar videojuegos, o ver alguna serie de su gusto, pero como no tenía idea del tipo de labor que le tocaría cumplir hasta regresar al campo no pudo cubrir nada de esas cosas antes. Por otro lado, se dio el tiempo de pensar algunas cosas, la entrevista por ejemplo, y una más especial ligada directamente a aquella zorra enfermera llamada Jessica. Tiene una cita con ella el día de mañana, y aunque no le guste llamarlo de esa forma, todos sus compañeros de trabajo definirían su reunión con ese término. Por su cabeza pasaron las reacciones de ella al momento de verlo, pues Nick siempre fue bueno en notar pequeños cambios en cualquier animal, y debe decir que si se trata de él, Jessica tiene un determinado cambio de humor. Sabe perfectamente la razón de este, por lo que dentro de muchas cosas que debe pensar, se le viene una más a la cabeza como última carta si las cosas en la entrevista se salen de control.

Sacando su celular del bolsillo, llama a Judy la cual decidió ir de compras con Fru Fru aprovechando su día libre, mentalizándose al mismo tiempo sobre las palabras que va a decirle a su novia. Tiene claro que no se lo tomará para nada bien, pero siempre es necesario tener una carta bajo la manga, y Jessica, por mucho que lo deteste... Es la suya.

Horas más tarde...

Ambos se juntaron en el departamento de Nick una vez terminó su turno, el mensaje tuvo un recibimiento muy poco grato tomando en cuenta la llamada de esta mañana después que Nick inició su labor como recepcionista, pero es necesario hablar sobre el asunto tomando en cuenta la situación.

Mientras cumplía sus labores como recepcionista, Nick tuvo un extraño presentimiento, algo que va ligado directamente a la futura entrevista debido al artículo que leyeron en la mañana, y algo para lo cual debe prepararse mentalmente con el fin de no caer ante las palabras de alguien contratado por ser bueno en la oratoria.

Cuando Judy entró en el departamento, ambos tomaron asiendo en el sofá de la sala de estar de Nick, pero por extraño que pareciese, ninguno estaba pendiente de mostrarse romántico en ese momento, al contrario, se podía percibir un ambiente bastante tenso, y cuando ya las cosas pareciera que no pueden empeorar Judy decidió hablar.

-¿Que quisiste decir con esa llamada, Nick?- un leve tono de molestia se percibió en el habla de Judy, y bueno, quien no estaría molesto después de escuchar que debe planear una estrategia con una zorra que te provoco celos apenas le diste una primera mirada.

-Escúchame, Judy, todo tiene una explicación, pero debes confiar en mí como siempre lo has hecho. ¿De acuerdo?- Judy se dio unos segundos para pensar, y terminó asintiendo con un poco de desgano en su rostro. Nick se puso de pie y tomo posición frente a ella, mirándola directamente a los ojos. -Muy bien, primero que todo, no tuve mucho tiempo para explicarme bien por teléfono debido al trabajo, pero necesito decirte algunas cosas sobre la entrevista que daremos a esta revista.- Judy, al escuchar las palabras de Nick, se sintió bastante confundida. Era una confusión que obviamente exteriorizaría al estar hablando con el animal que mas confía en el mundo entero, pero en una parte de su subconsciente estaba completamente furiosa por las palabras que escuchó de su zorro, y espera rotundamente que esa ira no la consuma ni le haga hacer algo de lo cual se arrepentiría.

-Nick, por celular me dijiste que debías hablar conmigo sobre una estrategia que involucra un noviazgo falso con Jessica, ¿y ahora me vienes con esa revista? Solo necesitamos decir que no somos novios y asunto arreglado. ¿Es tan difícil entender eso?- Judy no pudo evitar subir el tono de su voz debido al enojo, el cual es muy bien justificado.

-Primero que todo, no te exaltes, segundo, ellos no se quedaran contentos con eso, Judy.-

-¿A qué te refieres con eso?-

-Me refiero a eso mismo. Ellos no se quedarán contentos con nuestras palabras, conozco al tipo de animales a los cuales pertenecen, y solo les importa causar revuelo en la sociedad, y lo nuestro ya es algo para que cause algo como eso. Aunque le digamos esas cosas, enviarán animales a vigilarnos, no nos dejarán tranquilos, ellos nunca se quedan solo con las palabras, buscan la verdad aunque tengan que literalmente desnudar y denigrar al animal. No creas que lo hago porque si, no es algo que quiera hacer tampoco, sabes que nunca me ha interesado la opinión pública, incluso mi empleo te lo debo a ti y si debo dejarlo para complacerte yo lo haria sin dudarlo, pero tú eres distinta, eres un trofeo, Judy, eres el trofeo del ZPD, y quien corre peligro en este asunto eres obviamente tú.- Judy abre sus ojos sorprendida por las palabras de Nick, pues nunca dimensionó que un animal podría hacer ese tipo de cosas, mucho menos por cosas como esa, pero si existen animales que dedican su vida a hacer el mal, entonces también existen animales con el suficiente tiempo libre como para aceptar vigilar a dos policías día y noche hasta obtener el material que necesita.

Definitivamente soy más inocente de lo que creí... piensa la coneja.

-Esos tipos son cosa seria, Judy, y no quiero que nada malo te pase...- Nick se acerca a la coneja y la abraza, no como un abrazo de amor, mucho menos de confort, es mas como si estuviera pidiendo perdón por las cosas que dice. A ningún animal le gusta ver al amor de su vida con otro, y mucho menos le gustaría verlo solo por necesidad. Nick se aburrió de engañar a los animales de Zootopia, pero si es por la protección de Judy, si es para que ella mantenga su trabajo soñado con normalidad, entonces es capaz de engañar hasta al mismísimo Bogo.

-Zorro torpe...- dice Judy correspondiendo el abrazo y dejando salir una lagrima de frustración. -Odio cuando tienes razón, mucho menos odio el no poder decirle que no a tus corazonadas... Nos has sacado de muchas, y sería incorrecto que como novia y compañera no confiara en ti... Pero no quiero verte con otra animal... Solo te quiero para mí...- a esta altura de la conversación Judy comenzó a llorar, estaba completamente negada a compartir al amor de su vida, y el tener que hacerlo para protegerse es una de las cosas que más la destroza.

-Yo también, pero créeme, estos tipos son peligrosos. Todo aquel que mueva grandes masas de mamíferos lo es, y tomando en cuenta la gran cantidad de ciudadanos que desaprueban relaciones como la nuestra, no es bueno que salgamos sin un salvoconducto.-

-Entiendo...- dice Judy separándose de Nick y secando sus lágrimas para ver que en los ojos de su amado zorro también se formaron unas cuantas gotas de tristeza. Pocas veces ha visto a Nick llorar, pero todas ellas tienen algo en común... En todas y cada una de ellas, fue por algo relacionado con ella.

-Ahora- vuelve a hablar Nick, -necesito que me digas una cosa. ¿Estás completamente de acuerdo con eso?-

-¿Qué quieres decir con esa pregunta?- pregunta obviamente confundida tras toda la plática anterior.

-Judy, si tú me lo pides, no es necesario llevar a cabo este plan ni engañar a más animales. Le diremos a todo el mundo que estamos juntos, pero estaremos obligados a aceptar todo lo que se nos ponga en frente. Por lo que… Dejo la decisión final en tus patas…- Dice Nick antes de un nuevo silencio en el cual Judy se dedicó a pensar. ¿Qué es lo que verdaderamente quiere ella? En una pequeña parte si quiere decir la verdad, pero si lo hacen lo más probable es que una parte de la sociedad bastante grande se les lance encima, afectando tanto su estilo de vida como al mismo ZPD, puede incluso decir que algunos compañeros estarán en su contra. Sera necesario dejar de lado su rutina perfecta, y el revelarse no asegura que la sociedad vaya a cambiar su pensamiento de un día para otro, llevando a una época oscura mas para ambos que para Zootopia. Judy solo quiere estar tranquila junto a Nick, y por lo visto, si es necesario engañar a más animales, habrá que hacerlo… Usando todos los medios necesarios.

Ante tomada una decisión, Judy posa ambas patas en las mejillas de Nick, le da un pequeño beso en su nariz, y le revela su última palabra en esta discusión.

-¿Serás capaz de hacerlo, Nick? ¿Serás capaz de engañar a una zorra de buenos sentimientos mientras te mantienes a mi lado? ¿Serás capaz de engañar a todos nuestros compañeros y familiares para mantener a esos sin vida lejos de nosotros?- El silencio se dio una vez más, pero Nick tenía muy claro su respuesta al entender a Judy, una respuesta que lo llevara a una vida de engaño -para él- mucho peor que sus tretas, mucho peor que una vida engañándose a sí mismo al hacer algo para lo cual no fue hecho, pero si es por Judy, llegaría hasta el final de todo.

-Si... Soy totalmente capaz...-

2 días después…

La entrevista fue programada para llevarse a cabo en la misma oficina de Bogo durante la mañana antes que Judy fuera a la escuela de formación del ZPD, y pocos minutos antes del inicio de esta ambos policías estaban preparados para dar sus declaraciones. Cuando se encontraron dentro de la oficina, divisaron a una cerda de contextura bastante esbelta para su especie, ambos sintieron desagrado al verla, pues no todos los días te encuentras animales vestidos con prendas exuberantemente llamativas y de colores chillones, hasta los anteojos que llevaba puestos tenían un marco rosado pastel, el cual a cualquier animal de mente común y corriente podría hacer vomitar. Por otro lado, su cabello era pasable, hasta el cuello de largo y peinado hasta el último de estos.

-Oh, ya llegaron. Siéntense por favor- dijo la cerda con un tono de voz que parecía fingido, pero no por eso dejaba de ser horrible para ambos, más si tomamos en cuenta que no tuvo el descaro de presentarse. Decidieron hacerle caso mientras todo esto cumplía su curso. -Muy bien, tengo entendido que me llamaron para hablar del artículo publicado en nuestra revista hace unos días, díganme... ¿Que tienen para decirnos?- Ambos se miraron intercambiando su desagrado por una expresión bastante seria y profesional, como debe ser siempre por parte de los implementos del ZPD.

-Queremos que deje de esparcir rumores sobre una relación entre nosotros dos- dijo Judy. -No aceptaré que se digan calumnias sobre mi compañero y yo, mucho menos aquellas que denigran el nombre del ZPD, por lo que con respeto, le pido que dejen de decir cosas que no son verdad.-

-Oh, querida, tenía bastante claro que fui llamada para eso- respondió la cerda dejando confundidos a los dos policías. –Aun así, vine para preguntarles directamente sobre lo que sienten cada uno por el otro. ¿Verdaderamente están seguros de no sentir nada por el otro?- esa pregunta sorprendió a Judy, pero no a Nick, el cual estaba más preparado para cuando las situaciones toman un rumbo el cual es difícil de controlar, si hablamos de negociaciones.

-No quiero ser el malo de la película, pero ¿por qué esta preguntándonos todo eso? Ya le dijimos que no sentimos nada por el otro y aun asi alarga esta conversación redundando sobre el mismo tema.-

-Señor Wilde, no sé si leyeron el articulo completo, pero en si solo los usamos de ejemplo para englobar un tema de mayor cuidado, y me estoy refiriendo a las parejas entre presas y depredadores. Si bien, la mayoría de los ciudadanos mantienen el pensamiento tradicionalista de presa con presa y depredador con depredador, una cantidad de animales la cual no es menor acepta parejas de este estilo. Diciéndolo de otro modo, ustedes serian como la gran calamidad que llevaría a esta ciudad a tener un pensamiento distinto.-

-Con eso está diciendo que usted aprueba las relaciones de este tipo. ¿Me equivoco?- pregunta Nick. Ella solo asiente con una sonrisa pequeña. -Bueno, déjeme decirle que sus palabras son bastante convincentes, podría incluso hacer que un animal de mente moldeable cambie su parecer con solo una frase... Pero este no es el caso, señorita...-

-Grumps, Mary Grumps.-

-Señorita Grumps, muy bien, me temo que las cosas no serán de esa forma. Porque para su información...- Nick estaba seguro de decir lo siguiente, pero no por eso quiere hacerlo. Las cosas entre Judy y él tomaban un curso bastante agradable hasta que cierta revista quiso entrometerse, y por muchas cosas que deban hacer, ambos mantendrán su postura que dejar las cosas como deben estar. -Yo tengo alguien que me gusta, ella lo sabe, y voy a pedirle que sea mi novia en poco tiempo.-

Un día antes...

-Asi que tu madre está hospitalizada...- pregunta Nick sentado en la banca de un parque junto a Jessica. Ambos se juntaron en las afueras del ZPD para su cita, la cual fue llevada a cabo con la mayor de las normalidades, pero en el transcurso de esta Nick pudo notar algo raro en el rostro de la zorra, una gota de tristeza combinada con alegría, mezcla bastante poco usual, por lo que Nick se vio en la obligación de saber las razones, y al irse de la cafetería en la cual compartieron su bebida caliente tomaron asiento en la banca de un parque cercano para dar inicio al interrogatorio. -¿Es muy complicado?- vuelve a preguntar el zorro recibiendo una afirmación con la cabeza de una -ahora completamente- triste Jessica. -¿Y no puedes atenderla tú misma? Digo, para asegurar que esté recibiendo todo de manera correcta…-

-No... Es imposible. No podemos hacernos cargo de nuestros familiares por norma del hospital. Somos profesionales, y debemos demostrarlo en todo momento, y este tipo de situaciones nos aleja de nuestra labor profesional. Con suerte me dejan preguntar sobre su estado, pero hasta el momento no hay cambio alguno. La incertidumbre me está matando, Nick- ante eso, Jessica abre bastante los ojos y lleva sus patas a su boca muy avergonzada al tratarlo por su nombre asi de la nada. -Lo siento... Yo... No quise...- dice tratando de corregirse, pero es interrumpida antes de poder terminar.

-Está bien, no te preocupes- interrumpe con una leve carcajada. -En sí puedo decir que pasamos situaciones muy similares, Jessica- Nick en ese momento desvió su vista hacia el cielo, ignorando completamente el sonrojo de la zorra al ser tratada por su nombre. -Quiero decir, mis compañeros y yo estamos sometidos a situaciones peligrosas de vez en cuando, y aun cuando te esfuerces por hacer lo mejor posible nada asegura tu bien ni el de los demás. Menos cuando trabajas con alguien que suele tomar riesgos innecesarios.-

-¿Se refiere a la señorita Hopps?- pregunta Jessica recibiendo como respuesta una afirmación. Tras eso, no puede evitar sentirse triste una vez más, pero... ¿Por qué? -Puedo ver que se preocupa mucho por ella.-

-Judy y yo no tenemos esa clase de relación- dice él de una manera algo tosca. -Lamento si lo digo de esa forma, pero ya tuvimos un problema por animales que pensaron de ese mismo modo, y créeme, si vas a hacer lo mismo prefiero dejar esta conversación hasta aquí.-

-Oh, no, no, no, no... Bueno... Donde trabajo escucho muchas cosas, además, si te refieres al artículo de la revista Wild Chick no estás solo, a cualquiera le molestaría. Pero prefiero saber la verdad antes que emitir juicios de valor- dice mirando la expresión seria del zorro, y trata de alguna forma calmar el malentendido, llegando a su cabeza una idea al ver la pata del macho. -Yo te creo, Nick- dice posando su pata sobre la suya. Nick no puede decir que le gustó el gesto por razones que ella desconoce, pero no puede decir que le desagrada por completo, más cuando realmente sirve para calmarle.

-Gracias...- dice sonriendo nuevamente. -Volviendo al tema... Lo siento por tu madre. No quiero darte falsas esperanzas, pero algo me dice que todo saldrá bien.- Esa frase hizo sonreír a Jessica, por muchas ganas de llorar que sienta, pero puede sentir confort absoluto al recibir una mirada del macho, un confort que hace saltar su corazón. -Por otro lado, no tienes que seguir ocultando como te sientes. Somos zorros, nos conocemos el uno al otro, y puedo asegurar lo ansiosa que estas por llegar a casa y ponerte a llorar- al escuchar eso, Jessica se sorprende. Pudo leer su ánimo desde el comienzo por mucho que ella trató de ocultarlo, pero como se mencionó anteriormente, Nick es bueno para saber las verdaderas intenciones de un animal. Al darse cuenta de eso, no perdió más tiempo y se dejo caer sobre el pecho de Nick para dejar ir todas esas lágrimas que guardaba y tenía pensado soltarlas en su habitación. Nick la abrazo y acaricio su nuca, brindándole comodidad y un confort todavía mayor a la hembra, la cual desea desde lo más profundo de su ser que esta escena no termine nunca.

-Gracias... Y... Perdón al mismo tiempo...- dice Jessica secándose las lágrimas.

-No te preocupes- sus voces y el llanto es reemplazado por un momento de silencio en donde Jessica permaneció apoyada en Nick, y en donde él no dejo de abrazarle y darle cariño en el pelaje de su nuca. En un momento, Jessica miró el rostro de Nick pudiendo ver sus ojos observándola detenidamente, se quedó unos cuantos segundos asi hasta que por inercia cerro los suyos, esperando un contacto que le haría sentir aun más feliz. Pero en vez de eso... -¿Pasa algo?- dijo Nick haciendo que Jessica espabilara. Se separo de Nick y comenzó a dar pequeñas risas nerviosas.

-No, si, no... Ah... Olvídalo- dice con torpeza.

-Pero dime, no tienes por qué temerme- dice Nick con un tono burlón el cual lo caracteriza.

-Bueno... Es solo que... De verdad estoy agradecida porque me hayas escuchado, y... También estoy agradecida por tus buenos deseos hacia la salud de mi madre y tu disposición para aguantarme mientras me desahogue... Y... Bueno... Me gustaría darte las gracias.- Jessica se acercó a Nick sentándose pegado a él, pensando si será bueno hacer su próxima jugada.

-Vamos, no es necesa- esta vez, fue Nick quien lo interrumpió, pero no por palabras, sino por la acción de Jessica dándole un profundo beso en sus labios. El contacto fue cálido y suave para ambos, y la zorra sintió como si su corazón quisiera salir disparado de su pecho por la felicidad del momento. Una vez se separó de él, se puso de pie e inició su retirada no sin antes dar las gracias por todo, pero una pata tomándola por su brazo no dejó que diera un paso más, y cuando volteo, vio a Nick con una expresión bastante seria, y una hipnotizarte mirada de la cual no pudo escapar. -Jessica... Dime una cosa...- ella puede ver que no tiene escapatoria, y voltea su cuerpo para encarar su propio destino. -¿Tu que sientes por mi?-

-Yo... Tu...- sus labios tiemblan y su voz titubea, pero ya causo la lluvia, es momento para ella de afrontar la tempestad. -Nick... Sé que ha pasado muy poco tiempo, pero... Las cosas que has hecho por mí... Como me haces reír, cuando me escuchas, lo fácil que es para ti el llegar a mí... Me hacen sentir... Feliz... Es una felicidad que no he sentido hace mucho tiempo, y... Bueno... Creo que... Por eso, sumado a lo apuesto que eres, y otras cosas... Me gustas...- un nuevo silencio llega a la escena, un silencio donde Nick se mantuvo mirando los ojos de Jessica, esperando que terminara de hablar, porque claro tiene que no es lo único. -Pero... Sé que ha pasado poco tiempo, y es difícil que sientas lo mismo por mi... Perdón si estoy haciendo el ridículo. Si lo prefieres... Podemos seguir y hacer como que no he dicho nada.- Nick suspiró una vez y le dio un pequeño silencio a Jessica, ella estaba muy nerviosa, pero él tenía claro que debía hacer, algo que ya le había comentado a Judy, y que dentro de todas las discusiones que ha tenido y tendrá durante el presente día, esta es la más suave.

-La verdad...- comienza a hablar mientras se acerca a Jessica, la cual solo se queda paralizada mientras observa la distancia entre ellos volviéndose cada vez menos. Nick ya estaba prácticamente junto a ella, casi tocando su cuerpo con el de él, y una vez abrió la boca, Jessica escuchó unas palabras que jamás olvidará. -No es algo que quisiera olvidar- dijo Nick antes de besarla. Fue un beso que podría definirse como perfecto, el perfecto clima, la situación, todo alrededor lo era, incluso Jessica pudo definirlo de esa forma, pero Nick tiene en su mente otra cosa, y solo espera que sus precoces acciones sean acordes al presentimiento que cursa por su cabeza.

Grandes cambios se vienen dentro de nuestra relación... Y aunque no me gusten ni a mí ni a Judy... Siento que debo hacerlo... Por favor, que no esté equivocado...

De vuelta en la entrevista...

-Usted... ¿Tiene novia, señor Wilde?- pregunta la cerda acomodando su perfecta y cabellera. Se pudo observar una expresión desconsternada, pues no se esperaba tal afirmación.

-Repito y corrijo, tengo a alguien que me gusta y le pediré que sea mi novia, por lo que todas esas preguntas están más fuera de lugar de lo que piensa, señorita Grumps.- La cerda a pesar de estar sorprendida no dejó salir ningún otro sentimiento, pues no es profesional dentro de su área que exprese sus emociones asi como asi, pero dentro de ella, estaba furiosa. Quería sacarles si o si una relación oculta para genera controversia en la sociedad, pues como dice el dicho, hay animales que solo quieren ver el mundo arder, y el mundo de la moda no esta exento de esos animales. Un silencio se dio en la habitación, y una sonrisa se vio reflejada en los rostros de ambos policías, cosa que molestó aun mas a la entrevistadora, pero como las dudas ya fueron aclaradas, su presencia no era necesaria. Aun asi, esa sonrisa fue lo que no dejó tranquila a la señorita Grumps, y reflejando una sonrisa en su rostro se dio cuenta que dentro de todo, si hay algo oculto que no están contando.

-Muy bien, entonces me retiro.- Los pasos hacia la puerta de salida fueron lentos, y ni Judy ni Nick quitaron su mirada de la cerda que acababa de hacer la entrevista profesional más corta del mundo, de seguro le darían un record Guinness por eso, pero eso sería si las cosas hubieran acabado. -Una última cosa...- dice frente a la puerta de la oficina. -¿Saben porque fui contratada para una revista de este calibre?- pregunta sin recibir respuesta en largos segundos, ninguno quiso responder, pues tenían claro que era una pregunta capciosa que al final terminaría afirmando el mal presentimiento de Nick.

-Siempre obtengo lo que quiero, y nunca me detengo.-

-o-

Eso es todo por hoy, mis pelusas, espero les haya gustado y entretenido. No se que decir en estos momentos asi que hare un mensaje corto... Cualquier critica, sugerencia, comentario, todo será leido y meditado con el fin de llevar esta historia por un curso que sea de su agrado, ahora si el problema soy yo... Que pena 3 Sin nada mas que decir, me retiro...

Se despide TrollAFKgaming y nos vemos en otro capitulo o historia :)