Aquí reportándose Livia-san…¡Lamento mucho mi demora! Pero la escuela está siendo cruel conmigo U.U
De cualquier manera aquí estoy con este breve one-shot, y mañana estaré subiendo 2 capítulos (sí, leyeron bien, 2 capítulos) de D&L: Chaos!
Muchas gracias por las alerts, R&Rs y favoriteadas (Eso esxistía? xD) en este tiempo.
Sin más, este mi primer Gajeel X Levy.
"No es como si no pudiera hacerlo si quisiera, idiota"
Gajeel estaba como cada mañana, con su siempre amistosa expresión, sentado en la barra del bar masticando metal. A su lado, Lily también disfrutaba del desayuno.
Particularmente, hoy Gajeel estaba de un pésimo humor. Podría moler a golpes hasta la muerte a cualquier imbécil que se cruzara. Especialmente al grupo escandaloso de Natsu y compañía.
¡Y todo por culpa de esos 2…esos 2...retardados con complejo de padre, hermano y vaya saber uno que más! Gusanos débiles que no podían proteger a su Levy de nada y… De forma estruendosa, Gajeel dejó caer su rostro contra la mesa. Estaba totalmente rojo. ¿Acababa de pensar "SU Levy", otra vez?
-"Rayos…¡Maldición!"- insultó, en su fuero interno.
Recordó el problema que aún estaba pendiente del día anterior. La conversación que acabó en desastre resonó por su mente.
Gajeel estaba casi en el mismo lugar de la barra, pero ya era casi hora de la cena. De la nada, colocándose uno de cada lado, llegaron Jet y Droy, que como siempre lo miraban horrible. Por supuesto, él no les dio ni la menor importancia. Eran un dueto de debiluchos que no merecían ni una mirada. Aunque no contaba con el tema que iba a salir,y mientras bebía un vaso de agua, llegó la pregunta indiscreta.
-¿Es verdad que planeas salir con nuestra Levy?-preguntó uno.
Gajeel escupió toda el agua justo cuando pasada Mirajane, que planeaba colgarse de la conversación.
-¡¿Qué demo..?-
-Sólo responde. Escuchamos esto de las chicas. Que estas detrás de nuestra querida Levy- agregó el otro.
Gajeel tuvo que reordenarse rápidamente. En primer lugar, luchó por detener su corazón y evitar que más sangre se le fuera al rostro. En segundo lugar, se preguntó cómo demonios lo habían descubierto esas chicas que nada parecían saber de él. Luego las maldijo por lengua larga y a esos dos, por curiosos. Lo asaltó la duda de si entonces Levy ya lo sabía. No, ya habría notado cualquier cambio en su…"Basta!" su mente rugió.
-Y si así fuera, ¿qué?- estos empezaban a fastidiarlo con el asunto de la "princesa". Ella tenía que ser libre de elegir.
-¡¿Y te atreves a admitirlo?- se quejaron al unísono.
-Ustedes son los cobardes que no pueden hacerlo- bufó, molesto por tanta intrusión en su vida privada. Volvió a su vaso de agua.
-Pues tú lo eres más porque seguro no podrías decírselo aunque quisieras- agregó Droy, una nueva frase indiscreta que acabó del mismo modo: con Gajeel escupiendo todo.
-¡No es como si no pudiera si quisiera, imbécil! Pero no quiero. No quiero que ella se entere y se sienta presionada…- Estaba tan exasperado que ya no medía lo que decía. Ni tampoco a qué volumen lo decía.
-¡Mentiroso! Tienes miedo porque sabes que ella no se fijaría en un maldito como tú- le inquirió Jet. Gajeel estaba perdió totalmente los estribos.
-¡Vete al demonio! Aún si no fuera yo, quisiera que ella fuera feliz porque la amo, a diferencia de ti, gusano, que no sabes lo que es amar, sólo codiciar.¡ Y si tantas ansias tienen de arder en el infierno, con mucho gusto mandaré allí de una patada en el trasero después de haberles convertido en polvo hasta el último de sus huesos!-
No hubo en el gremio quien no escuchara eso. Ni siquiera Levy, que estaba sólo a unos pasos de separar a los integrantes de la ruidosa discusión, hasta que notó que ella era el tópico. Gajeel volteó y la vio, allí, helada de pie, totalmente colorada. Escondiendo su expresión, salió del gremio.
Pasó toda la noche dando vueltas y maldiciendo en su fuero interno. ¡Rayos, rayos, rayos!
Tras recordar el…divino…suceso, salió del gremio y se recostó a la sombre de un árbol en la plaza más cercana. Al no haber dormido nada, cayó profundamente dormido. Para cuando despertó, se llevó el susto de su vida. A su lado, sentada leyendo, estaba nada más y nada menos que…
Lucy, la rubia maga estelar.
Gajeel se llevó espantosa desilusión. "Menudo chasco" pensó.
-Ah, despertaste. Ten, Levy me dijo que te diera esto- le dijo, tendiéndole un trozo de papel y marchándose tan repentinamente como llegó.
"Yo también te quiero"
Bueno, eso ha sido todo. Nos vemos mañana!
Saludos, Livia-san! ^^
