N/T): PERDON, me pasaron tantas cosas, este capítulo lo subiría para el cumpleaños del enano… pero mi computadora se sobre calentó y murió…¿saben lo difícil que es encontrar quien repare computadoras antes de navidad?….pfff… justo me la entregaron ayer por la tarde, así que perdón otra vez… y sin más drama… a leer.
PD: Prácticamente esto lo escribí en mi celular al igual que los siguientes dos caps….
Disclaimer: Los personajes son totalmente de Hajime Isayama, no me pertenecen, yo solo los utilizo para cumplir mis fantasías de fujoshi..
…
-El abuso de drogas es una enfermedad médica que requiere médicos profesionales.
- Doug Ose.
…
-¡Es que simplemente no me la creo!- Soltó en un grito, ganándose un sonoro "shh" de todos alrededor.
-Eren no deberías gritar en la biblioteca- Marco hablo casi en un susurro.
-Es que no lo entiendo ¿Cómo es que Jean tiene 8 y yo un 7?- Estiro ambas manos molesto hacia su amigo.
-Tal vez no eres tan inteligente como pensábamos- Se burló.
-Ya quisieras pony- Gruño mirándolo con desaprobación.
-Eren tal vez fue un error- Armin trataba de tranquilizar a su amigo pero pareciera que nada lo haría.
-¿No me digas?, ¿Tú crees?- El sarcasmo no se hizo esperar.
-Bueno yo soy feliz con mi 8-. Soltó Connie sin preocupación mirando su celular, todos voltearon a verlo sorprendidos.
-¡¿8?!- Dijeron en unísono.
-Si… algún… ¿problema?- Connie los miro sin saber que pasaba, Eren solo grito escondiendo su cara en sus manos. -¿Todo está bien?- Miro a todos al ver la reacción de Eren.
-¿No estabas escuchando verdad?- Jean lo miro con su cara apoyada en una mano.
-Estaban hablando de cuánto sacamos, ¿no?- Los miró Connie confundido, Jean solo rodó los ojos.
-Porque no hablas con el Profesor Eren- Lo ánimo Marco.
-Sí, ve a buscarlo a su oficina y pídele que te explique- Armin palmeo uno de sus hombros, Eren lo miro entre sus dedos resoplando.
-Si supongo... iré de una vez- Se levantó, tomo sus cosas y se marchó.
-¿No creen que exagera?- Decía Jean mientras Eren se alejaba.
-Pues se ha estado esforzando mucho y es la única materia en la que ha sacado eso- Armin se encogió de hombros.
-Además él nos ayudó mucho con ese proyecto Jean-
-Marco tiene razón, yo estoy sorprendido con mi 8- Connie sonreía feliz.
-Supongo que se confió- Jean se ganó la mirada de desaprobación de todos.
…
Eren camino pensando que le diría a su profesor, o mejor dicho cómo se lo diría, estaba molesto, como era posible que siendo quien ayudó tanto a sus despistados amigos fue el que salió con menor calificación, bueno, dejando de lado a Armin que su boleta solo conoce calificaciones de dos números.
-¡Eren!- El rubio salió de la nada plantándose frente a él.
-Ahora no Reiner, tengo que arregla unos asuntos- Lo ignoro pasándolo de lado, sintió un fuerte tirón y fue empujado contra la pared con fuerza.
-¡A mí no me haces desplantes así idiota!- Le rugió el rubio cabreado, pero al ver la cara de miedo que causó en Eren supo de su desliz. -Quiero decir... Perdón... es que... Vengo de un entrenamiento y traigo la adrenalina a todo- Intento sonreí lo más amable posible.
-Perdón... tengo que irme- Eren se escabulló de entre sus brazos aterrado para continuar su camino.
Puso su mano en su pecho y notaba su corazón a tope, jamás le había hablado así, ¿A eso se refería Armin con lo de su carácter?, o tal vez si fuera lo de su entrenamiento, pero esa mirada fiera se quedó grabada muy dentro de él, y ese miedo no quería volverlo a pasar. Volteó discretamente sobre su hombro, pudo ver al rubio golpeando la pared con un puño haciendo que le diera un escalofrío, agitó su cabeza y se apresuró.
Se quedó frente a las puertas de madera de esa oficina, respiró profundo y llamó a la puerta, se quedó unos segundos inmóvil hasta que escucho un "pase" del otro lado, abrió la puerta con un poco de miedo pero entró, ahí estaba su profesor, tras un escritorio con el cabello un poco revuelto y unos lentes que lo hacían ver jodidamente atractivo, no despegaba la vista de su computadora, Eren se quedó mirándolo unos minutos, en realidad estaba perdido en su atractivo, Levi al no escuchar a nadie levantó la vista, se sorprendió un poco al ver a Eren inmóvil frente a su escritorio, estaba mordiéndose el labio, arqueó una ceja mirándolo fijamente.
-Doctor Ackerman- Se notaba nervioso, pero su profesor continuó sin decir nada solo lo miraba. -Me... me gustaría saber... porque tengo un 7 en mi calificación- Se acercó un poco más al escritorio.
-Tú deberías saberlo- su contestación fue cortante y volvió la vista a la computadora.
-Pero... es por eso que estoy aquí- Levi volvió a mirarlo suspirando.
-No estoy en contra de qué apoyes a tus compañeros- se quitó las gafas apretando el puente de su nariz -Pero, ¿entregar trabajos iguales?... Jamás esperé eso- Lo miro con el ceño fruncido.
-¿De qué está hablando?- Claramente no entendía nada.
-Señor Jaeger... Los trabajos de Springer, Kirstein y Bott, son prácticamente resúmenes de su trabajo- Eren lo miraba sorprendido, -Así que le quite un punto por cada uno de ellos, sé que su intención no era mala, pero deben aprender a hacer las cosas por sí mismos- Levi apoyaba su barbilla en ambas manos.
-Pero...-
-Si no tiene otra duda lo veo la siguiente clase, tengo mucho trabajo que hacer- Volvió a colocarse sus lentes para continuar con su trabajo.
-No es justo- Soltó cabreado.
-La vida no es justa... dedíquese a trabajar mejor- Le reprendió con un tono serio.
Eren se mordió la lengua, pues no quería decir algo que terminaría por perjudicarlo más, le dirigió una mirada de enojo y salió de la oficina, caminó por el pasillo maldiciendo entre dientes, No estaba enojado por ayudar a sus compañeros sabía que ellos casi le rogaron, pero que le bajaran calificación por esa razón sí que le molestaba, tendría cuidado la próxima vez.
Sintió su celular vibrar, al revisar se puso un poco tenso.
R: "Podemos hablar?!"
Tragó saliva y se quedó quieto mirando la pantalla, ¿Qué podía querer Reiner con él después de lo de hace rato?, dudo un poco pero le contesto.
E: "Si está bien"
R: "Te veo en la explanada principal"
E: "Ok"
Caminó un poco nervioso, lo que no quería es encontrarse con ese hombre molesto, llegó a la explanada y miró a todos lados, se quedó unos minutos esperando hasta que divisó a una silueta alta caminar hacia él.
-¡Hey!- Saludaba con una mano acercándose al castaño, Eren solo agitó la mano. -Oye... en serio perdón por lo de hace rato... estaba exaltado- mintió.
-Está bien... Yo también... estaba molesto- Eren se sentía incómodo por primera vez con él.
-¿En serio?, Qué tal si te contento y me disculpo por mi carácter- Reiner lo abrazo, pero Eren lo rechazó discretamente mientras empujaba su cuerpo lejos de él.
-¿De qué hablas?- Tomo un poco de espacio y lo miro con duda.
-Tengo una fiesta de la fraternidad, qué tal si vienés, invita a tu amigo bajito, sé que se lleva bien con Annie y ella también irá- Lo tomo por los hombros agitándolo amigablemente, este torció el gesto -Vamos será divertido y estarás con amigos- Eren no se sentía cómodo con el contacto físico.
-Está bien...- cedió.
-¡Genial!, te veo a las 10 no llegues tarde- volvió abrazarlo y se fue.
No estaba seguro de en verdad querer ir, no es que no le agradara Reiner, pero ahora notaba como era más posesivo con él, llegó a su habitación con la esperanza de que su amigo declinara la invitación así tenía el pretexto perfecto.
-¡Eren!...- saludó efusivamente el rubio -Annie me ha dicho que tiene una fiesta y que debería invitarte- Eren se quedó con la boca abierta, todas sus esperanzas murieron.
-aaah... si... justo... justo eso te iba a decir... es la fiesta en la fraternidad de Reiner- No sonaba nada convencido.
-Si lo sé, así tú podrás estar con Reiner y yo con Annie- Armin estaba un poco emocionado, Eren sonrió lo más honesto que pudo y terminó aceptando.
Él no era de fiestas, no recordaba alguna a la que hubiera ido, y luego, sería en una fraternidad de deportistas, sabía que estar con ellos significaba ser "especial", pero a él no le importaba, le gustaba Reiner, aunque ese ambiente no le agradara, se alistó lo más sencillo que pudo, no es que fuera para impresionar a alguien, en cambio su amigo, se notaba que se arregló para impresionar y ya sabía exactamente a quien, esperó a que Armin terminara de alistarse.
La fraternidad no les quedaba retirada, prácticamente todo el vecindario estaba lleno de estudiantes, era como estar en una pequeña Ciudad Universitaria, se podía escuchar la música a varias casas de distancia, divisaron una casa grande color blanco con unas puertas dobles abiertas a la par, había jóvenes por todas partes, ambos amigos se miraron y entraron, caminaron entre la gente empujándose un poco hasta llegar a una sala, había una larga mesa pegada a la pared, tenía bebidas de todo tipo, cervezas, diferentes licores y mezcladores, Escogieron un par de cervezas pues no querían tomar algo fuerte para empezar, ambos buscaban ente los jóvenes alguna otra cara conocida.
-¡Armin!- Se escuchó como alguien le gritaba.
-¡Hey Annie!- Armin saludaba a una rubia que se abría paso entre la gente para llegar hasta ellos.
-¡Viniste!... ¡Hola Eren!... Qué bueno que lo convenciste- Dio un abrazo rápido al castaño.
-Creo que él fue quien al final me convenció-
-Igual me alegro que estén aquí-
-¡Valla! Miren a quienes tenemos aquí- Llego Reiner acompañado de Berth saludando alegremente.
-Hola chicos- Saludo Berth.
-Si, si, si, hola a todos, que bueno que están aquí- Reiner se abrió paso colocándose a un lado de Eren.
-Tu fraternidad esta increíble Reiner- Soltó Armin mirando alrededor.
-Las fiestas son lo mejor de aquí créeme- Le guiño un ojo divertido.
-Si ya lo veo- Eren le sonrió a Reiner emocionado por el ambiente que había.
-Chicos dejen que nosotros les traigamos algo bueno para beber- Reiner codeo a Bertolt en el brazo.
-Sí, sí, les traeremos algo mejor que eso- Contesto cómplice.
Ambos amigos se alejaron en búsqueda de nuevas bebidas, prepararon algo simple pero fuerte, se notaba que Eren era un novato en temas del alcohol, así que las cosas serían más sencillas para Reiner, antes de poder regresar, tomó a su amigo por el brazo.
-Berth, justo ahora voy a necesitar tu ayuda- Bertolt se giró para mirar a su amigo con un poco de inseguridad -La próxima bebida que yo te diga que le des a Eren, le agregas estas dos pastillas- Dejo caer en su palma un paquetito con dos tabletas.
-¿Las dos?- Reiner asintió -Reiner... quedará inconsciente, no crees que es mucho- El rubio lo miro como si fuera algo obvio.
-Tú le pones las dos y ya- Palmeo su hombro dándole a entender que no quería réplica.
-Está bien- Soltó derrotado.
Regresaron con las bebidas y las entregaron, la plática siguió lo más casual que se pudo, de vez en cuando Reiner intentaba abrazar a Eren o tomarlo de la cintura, pero este se le escabullía, se estaba cabreando por el rechazo del castaño, lo que menos quería era tener un arranque de ira y gritarle.
Annie se disculpó diciendo que tenía que ir al baño, se alejó entre la multitud logrando llegar, se sentía cómoda con Armin, no era como los idiotas del equipo que solo buscaban con quien acostarse, en verdad el pequeño rubio tenía grandes temas de conversación y le prestaba atención interesándose en sus gustos, en verdad le gustaba. Se lavó las manos y se acomodó un poco el cabello, se miró en el espejo, estaba un poco sonrojada por el alcohol, aún no estaba mareada pero si alegre, se sonrió y decidió volver con su grupo.
A medio camino su sonrisa desapareció por completo al tener a Reiner frente a ella bloqueándole el paso.
-¿Qué quieres Reiner?- Se quejó sin ánimos.
-Annie, Annie, Annie, sabes que eres mi chica favorita ¿Verdad?- Tomo su cara con una de sus manos, ella en respuesta se apartó con brusquedad.
-¿Que te traes?- Lo apartó con un empujón.
-Que te parecería... no lo sé... ya no deberme ningún favor- Sonrió divertido por la expresión atónita de Annie.
-Lo dices... ¿en serio?- Reiner asintió. -¿Cómo?- Se acercó a él con emoción en sus ojos.
-Llévate al amigo de Eren de aquí- Annie frunció el ceño con duda. -Quiero tener a Eren para mí solo- explicó, -Pero no se separa de ese amiguito suyo... ¿Entiendes?- Reiner levanta las cejas con una sonrisa burlona.
Annie asomó su cabeza por el costado del cuerpo de Reiner para mirar a los dos amigos que platicaban tranquilamente con Bertolt a su lado, dedicó una mirada triste al castaño alto, pero no podía perder la oportunidad de romper lazos con Reiner.
-¿Y qué quieres que haga?- Seguía mirando a Eren.
-Vamos Annie... Ese chico se muere por ti... vallan a follar algún lado pero sácalo de mi camino- Ella lo miro con un sonrojo en su cara, ¿Sería posible que Armin le quisiera?.
-¿Que le vas hacer?- Su tono era triste y un tanto preocupado.
-Eso no te incumbe, ¿Lo harás o no?-
-Prometes no volver a pedirme nada... absolutamente nada- rogó.
-Seré un cabrón Annie pero cumplo mis promesas, pero tampoco recibirás ayuda de mi parte si llegas a necesitarla- La sentenció estirando su mano para cerrar el trato.
-Está bien- No dudo en tomar la mano.
Reiner sonrió satisfecho observando cómo la rubia se alejaba hacia los chicos.
-Pensé te habías marchado- Le sonrió Armin al verla de regresó.
-No podría... Oye Armin me podrías traer otra bebida- intento hacer una cara tierna de súplica, a la cual este accedió saliendo en busca de lo pedido, esperó a que se alejara lo suficiente y se acercó a Eren, -¿Puedo pedirte un favor?- Lo tomó tímidamente por el brazo.
-Si claro- Su sonrisa amable hizo que casi flaqueara.
-¿Te...te molestaría si me quedo a solas con Armin?- Dentro de ella esperaba que le dijera que no, vio cómo Bertolt la miraba con cierto pánico en sus ojos y supo que fuera lo que fuera, lo que Reiner tramaba no iría bien. -Mejor olvídalo no quiero dejarte sólo- Se corrigió.
-No, no, lo entiendo- Palmeo su hombro, -No creo que Armin sea tan valiente como para pedirme eso- rio, -Nos quedaremos Berth, Reiner y yo- Dio un golpe juguetón al brazo de Bertolt, esté le miraba atónito.
-No Eren, Armin y yo no...-
-¿Nosotros no que?- Interrogó el rubio a espaldas de Annie.
-No nada Armin... De hecho, Berth y yo tenemos que irnos... ah saludar... ya sabes- Era pésimo dando excusas, Armin lo miro extrañado.
-¿Se van?- Armin le entregó su bebida a Annie.
-No te molesta quedarte a solas con Annie... ¿oh si?- Le sonrió el castaño divertido.
-Yo... no, no... No claro que no... Pero tal vez ella no quiera y ...-
-Si quiero- Soltó bruscamente.
-Bien... vamos Berth busquemos algo de tomar... diviértanse chicos- Hizo un ademán con la mano para despedirse, Bertolt les dedicó la sonrisa más sincera que pudo y salió atrás de este.
-Salgamos de aquí- Annie tomó la mano de Armin jalándolo fuera de la casa, no quería quedarse para averiguar qué sucedería después.
-¿Dónde se metió Reiner?- Eren miraba a su alrededor en busca del rubio.
-Fue a conseguir más alcohol- Mirando al igual que él en su búsqueda.
Como si lo llamaran con la mente, Reiner apareció de entre la gente con dos bebidas, le ofreció una a Eren diciendo que era su especialidad, tal como lo quería, su plática avanzaba y siempre que terminaba Eren su vaso ya tenía otra bebida en la mano gracias a Reiner.
-Berth... porque no le preparas a Eren una de tus famosas bebidas- El rubio le sonrió tan amablemente, Bertolt supo lo que tenía que hacer.
-No, cre... creo que ya ome demasiado- Agitaba las manos ya un tanto tomado.
-Será la última lo prometo- Lo abrazo por los hombros animándole un poco, -Vamos Berth- Torció un poco la cara con una mueca exigente.
Bertolt asintió y se alejó un poco para poder preparar lo que se le había ordenado, sirvió un trago básico, buscó dentro de su pantalón y sacó la bolsita con las dos pastillas, se quedó por un momento mirando el empaque, con la cantidad de alcohol que Eren ya tenía sumándole la droga caería inconsciente en minutos, colocó las pastillas en su palma, respiro profundamente. Si no hacía lo que Reiner le pedía le iría muy mal, no quería ni imaginar cómo se desquitaría, pero por otro lado, sabía que Eren no merecía esto, en cierto modo todos los que se involucran con Reiner es porque recurren a él pidiendo ayuda y el precio es alto, Eren al contrario, tuvo la mala suerte de llamar su atención, haciendo que este lo buscara, cosa que era aún peor. Negó efusivamente, tomó una pastilla y la partió con la uña del pulgar, inhaló aire dándose valor para agregar sólo la mitad de una pastilla al vaso, observó las burbujas qué hacía al disolverse, retomó el camino de regreso dejando caer el resto de la droga para deshacerse de la evidencia.
-Tardaste demasiado- Reiner lo miraba con el ceño fruncido estirando una mano exigiendo el trago.
-Se había terminado el Vodka- Se excusó.
-Toma Eren la especialidad de Berth- No dejó de mirar directamente a los ojos a Bertolt mientras decía esto.
Claramente Bertolt no era tonto, sabía que él hacía énfasis en eso para deslindarse de responsabilidad, así si Eren preguntaba qué pasaba el último en darle algo había sido él y Reiner se lavaría las manos.
Eren no hizo muecas, terminó la bebida de dos largos sorbos, haciendo que Reiner se emocionara, se quedó unos minutos con una sonrisa que parecía más bien una mueca, esperando a que quedara inconsciente. Su sonrisa desapareció transformándose en una cara de disgusto.
-Pusiste la droga, ¿sí o no?- Reiner tomó a Berth por el cuello de la camisa.
-Lo hice... lo juro, lo hice- Levantaba ambas manos en seña de defensa.
-¿Y porque no está inconsciente?- El amarre a su cuello seguía mientras señalaba a un Eren semi consciente recargado en la pared con la vista perdida.
-No lo sé, puede que le dieras demasiado alcohol y la droga no hizo efecto-
-¡Maldita sea!... se supone que debía ser al contrario- Soltó su agarre empujando a Bertolt.
-Puedes intentarlo otra ocasión- En verdad quería que eso no pasara y asi dejaba en paz a Eren por hoy, ojalá el chico reaccionara alejándose de él.
-No... creo que es suficiente- Se acercó al castaño y chasqueó los dedos frente a su cara. -¡Eren!... ¿estás ahí?... ¡Eren!- Le gritaba pero este apenas y lo volteó a ver, balbuceó algo sin sentido. -Perfecto- Se sonrió.
-Supongo que me tengo que ir- Se dijo Bertolt derrotado.
-Oh no Berth... Vamos a llevarlo tú y yo cargando a la biblioteca para no despertar sospechas- Tomo de un brazo a Eren pasándolo por sus hombros para poder levantarlo.
-¿Por qué volver al campus Reiner?... llévatelo a tu habitación- Dijo sin pensarlo, casi se golpeó a si mismo ante la estupidez que acababa de decir.
-Tengo la fantasía de joderlo en la biblioteca, ¿entiendes?- Con un moviendo de su cara le indico que tomará su otro brazo. -Ahora llevémoslo y te largas hacer lo que quieras-
-Como quieras- Tomo a Eren y salieron.
…
-Odio quedarme hasta tarde trabajando- mascullaba el pelinegro guardando sus expedientes en su portafolio, igual no quería llevarse trabajo a casa, quería dormir todo el fin de semana si le fuera posible, se alisto y salió de la oficina, la escuela estaba vacía, miro su reloj y se quedó perplejo al ver que ya era de madrugada, salió del campus y camino hacia el estacionamiento de maestros, a medio camino vio a un grupo de estudiantes que por su manera de caminar estaban ya muy tomados, traían arrastrando a otro estudiante que estaba casi inconsciente, el mayor rodó los ojos y siguió caminado, al acercarse a los jóvenes notó que ese chico inconsciente era Eren, sintió una punzada en el estómago al ver cómo el rubio que lo sostenía metía una mano dentro de su playera.
-Señor Jaeger- soltó con un tono frío llamando la atención de los jóvenes.
-¿Usted conoce a Eren?- soltó el rubio.
-¿Puedo saber a dónde se dirigen? Los dormitorios de estudiantes quedan en su dirección contraria- No dejaba de mirar al castaño que apenas levantaba la cabeza con los ojos entreabiertos, hubo un silencio, se notaba que los estudiantes no saben que contestar, solo se miraban entre ellos buscando respuestas -¿Y bien?- El mayor arqueo una ceja esperando.
-A la... enfermería... vamos a llevar a Eren a la enfermería- Soltó el rubio alto señalando el campus.
-¿Dos personas para llevar a un solo estudiante?- Levi no se tragó ni una palabra de ellos.
-Si... lo cargamos entre los dos- El mayor miro al rubio, era obvio que ese chico era alto y musculoso, no tendría problemas en cargar al muchacho solo. Al mayor no le dio buena espina.
-Entonces yo me haré cargo... es uno de mis estudiantes- se acercó al joven, lo tomo con cuidado y lo levantó con facilidad. Los estudiantes no daban crédito a la escena, se preguntaban cómo una persona de su estatura podía tener esa fuerza. -Ya pueden retirarse- les ordenó mientras se giraba con el castaño en brazos al estilo princesa.
-P... pro...sesor- El chico en serio estaba muy mal.
-Cállate mocoso estúpido- Le regañó el mayor.
Entró de nuevo al campus y se dirigió a la enfermería, no quedaba tan lejos y para suerte del castaño estaba en el edificio de medicina, le costó un poco abrir la puerta pero lograron entrar, la enfermería estaba desierta, frunció el ceño al pensar que podrían hacer esos jóvenes solos con Eren inconsciente. Lo recostó sobre la camilla y comenzó a examinarlo.
-Estás drogado mocoso idiota- Le gruñó revisando sus pupilas que se encontraban tan dilatadas hasta el punto en que el verde de sus ojos casi se perdía. Eren lo miraba entreabriendo sus ojos y negaba con la cabeza.
-Yo... no... drogo- alcanzó a decir antes de soltar una arcada y vomitar.
-¡Oi idiota!... porque no me avisaste que querías vomitar- Miro con asco como el castaño ensuciaba toda su ropa, el olor de su vomito era penetrante por la cantidad de alcohol que tenía.
-Perdón- murmuró más tranquilo. Levi suspiró al verlo un poco mejor, sabía que eso le ayudó aunque sea un poco.
-Bien mocoso... vamos a limpiarte- Levi lo comenzó a desvestirlo intentando no mancharlo más, lo dejo en ropa interior guardando sus prendas en bolsas de plástico, se quedó un momento mirando el cuerpo del joven, su color de piel era precioso, tomó una toalla mojada y comenzó a limpiarlo, su miraba recorría el camino por donde limpiaba.
-Por... ¿Por qué me odia?- El pelinegro se estremeció un poco al escucharlo, levantó la vista y noto que Eren lo miraba fijamente.
-No te odio- su respuesta fue rápida y continuó aseándolo.
-Yo... me esfuerzo... solo por usted- Levi volvió a levantar la vista y solo se quedó mirándolo, no sabía que responder a eso, -Siempre intento… hacer… trabajos impecables…pero usted siempre me da…malas notas- Eren intentaba sonreír un poco cansado.
-Oi... estás muy ebrio Jaeger no digas tonterías- Su corazón estaba latiendo muy fuerte y eso no le agradaba.
-Eren- El castaño tomó la mano del mayor que se encontraba limpiando su vientre.
-¿Qué?- Levi lo miro con el ceño fruncido.
-Solo dígame Eren... no soy... mi padre, no me gusta que me llamen por mi apellido- apretó un poco la mano del pelinegro y le sonrió ampliamente.
Levi tragó saliva nervioso, su estómago se hacía nudo al ver a ese joven que le sonreía a pesar de que estaba haciendo su vida estudiantil un infierno, retiró la mano de su agarre y fue a buscar una bata para que él se vistiera, estaba nervioso, no entendía porque una persona como él le ponía los nervios de punta y lo hacía tener conflicto con sus emociones, regresó y lo ayudó a cambiarse.
-Esto te ayudará a hidratarte y a sentirte mejor... ¿Cómo vas con lo de la droga?,¿Recuerdas que tomaste?- le colocó un suero intravenoso y se acercó a su cara a revisar sus pupilas otra vez.
-Siento... siento que mi corazón se saldrá del pecho, pero yo no me drogo... no consumí nada... no me gusta- El castaño bajo la mirada apenado, lo que menos quería es que creyeran que le gustaba todo eso.
-Eren... entonces creo que te drogaron... ¿Con quién estuviste?- Levi acercó una silla a su cama y se sentó a su lado.
-Con Reiner...pero él me estaba cuidando- Levi noto como el chico se sonrojaba al mencionar el nombre de ese futbolista.
-Tch... se nota como te cuidaba- dijo con sarcasmo, le daba cólera que ese chico se pusiera así por ese rubio.
-Profesor...- El castaño tomo con fuerza su abdomen y el mayor entendió en cuestión de segundos, se levantó lo más rápido que pudo y le colocó un bote de basura para que pudiera vomitar.
-Vas a estar bien... Es mejor que saques todo... te sentirás mucho mejor- Levi comenzó a acariciar su cabello intentando tranquilizarlo, notaba las lágrimas de esfuerzo en la cara del castaño. Viendo que se tranquilizó consiguió un poco de agua para que se enjuagara la boca.
-No quiero saber nada del alcohol nunca más- Eren se recostó en la camilla tapando su cara con ambas manos.
-Mocoso... lo peor viene después- Se río un poco, volvió a sentarse donde estaba, Eren asomó su mirada entre sus manos y miró esa media sonrisa que tenía el hombre, sintió como la cara le ardía, él ya creía que su profesor era muy atractivo con esa expresión tan seria que siempre tiene, pero con esa sonrisa pequeña podría poner a sus pies a quien quisiera, y pareciera que este no lo sabe. -¡Oi! Ya deja de pensar en ese estúpido atleta- El pelinegro miraba con odio la cara roja de Eren.
-No... Yo...no...- El chico no tenía ni idea de que hacer estaba demasiado nervioso.
-¿Por qué no es tu pareja si tanto te gusta?- El pelinegro se cruzó de brazo mirándolo fijamente, Eren estaba sorprendido, no entendía porque lo miraba así.
-Reiner no... No me gusta...- Tuvo que desviar la mirada, sentía mucha vergüenza.
-¿Y que estabas haciendo con él?- Levi lo miro con curiosidad recargándose sobre la camilla y el castaño volvió a mirarlo sonrojado y con pena.
-Estaba molesto- soltó un gran suspiro -Parece que aunque me enfurece no logro que usted vea que soy buen estudiante, yo sé que no reprobé el parcial, pero que me diera esa calificación me enojó y creo que me pase con el alcohol- se encogió de hombros haciendo una sonrisa triste.
-Solo esfuérzate más Jaeg...Eren...- Sintió que su tono fue más frio de lo que en verdad quería.
-Siempre- Eren sin pensarlo mucho tomo la mano del mayor dándole un leve apretón, le sonrió lo más amplio que pudo mirándolo a los ojos.
¡Joder!, Levi sintió como si una flecha le atravesara el corazón, quería que esa sonrisa, mejor dicho, ese tipo de sonrisas, fueran solo para él, ¡Joder!, ese mocoso lo iba a matar de un paro cardiaco, con sus estúpidas palabras cursis… ¡Joder!, ¿En verdad se arriesgaría por intentar algo con él?.
¡Joder!...
…
N/T): Feliz navidad atrasada, feliz año nuevo atrasado, espero les guste… y ahora si, con mi compu al 100000000 podre actualizar más pronto… POR CIERTO… puedo notar que hay algunos varios que leen esto, me ENCANTARIA poder leer sus comentarios y opiniones…. No sean tímidos, se siente bonito leerlos.
Sin más que decir los quiere Blanca
-B.
