ESTOS MARAVILLOSOS PERSONAJES SON DE LA GRAN S.M.

Yo simplemente me entretengo con estos personajes.

La historia es mía.


Problemas.

-Adelante- mi mirada no se separo de la pantalla- Susan me puedes pasar los planos del edificio de Lonquest para mañana ya me voy a casa y no voy a tener tiempo de terminarlo ahora. Así que lo llevare a casa.

Hable atropelladamente sin ver quien estaba parado frente al escritorio.

-Bueno eso no sera problema, pero no soy Susan-hablo una gruesa y varonil voz.

Mis ojos viajaron rápidamente a donde provenía esa voz.

-Edward-susurre.

-Tiempo sin vernos, Bella- sonrió sarcástico.

-¿Que deseas?-pregunte tratando de recuperar la compostura.

-Hablar-contesto.

-¿De que?-pregunte mientras terminaba de guardar uno de los archivos en el cajón izquierdo.

-Necesito que me firmes algunos papeles-tomo asiento y cruzo sus largas piernas.

- ¿Que papales?- fruncí mi ceño.

¿Le debía algo a Edward?. ¿Le robe?.

- Del divorcio.-soltó.

Fruncí aun mas el ceño. ¿El divorcio?. Pero si ya lo habíamos firmado.

-Pero si ya estamos divorciados-conteste sin entender.

-No-sonrió de forma macabra.-Tu y yo jamas nos divorciamos.

-¿De que mierda me estas hablando?-espete levantándome de mi silla.-¿Como que no estamos divorciados?.

Sonrió torcidamente. Y sus ojos verdes tenían un brillo de diversión.

-Yo misma firme los papeles y el juez nos dijo que estábamos legalmente divorciados-tranquilízate Bella. Tranquilízate.

Se levanto de la silla y poso sus manos en el escritorio. Se inclino y sonrió.

Mierda.

-Fue una farsa.-hablo con tranquilidad.

-¿Farsa?-mis piernas no aguantaron más y me desplome sobre la silla.

-Sip, tu y yo aun somos marido y mujer.-sonrió como si hubiera ganado la lotería. Se volvió a sentar.

-¿Pero como?-susurre.

-Bueno, lo que tu firmaste fue otra cosa. Firmaste un poder, que te daba el cincuenta por ciento de todo lo que me pertenecía solo cambie el titulo y le pedí a un amigo que se hiciera pasar por el juez - explico tranquilamente.

-¿Por que hiciste eso?-pregunte sin entender nada.

-Porque te amaba-respondió con una sonrisa triste- Te amaba tanto que no quería perderte, aunque sabia que no cambiarías de opinión, con lo cabezota que eres, sabia que no lo harías. Solo tuve que jugar mis cartas. Te deje ir, con la esperanza de que luego te tendría de nuevo-su sonrisa poco a poco murió- Pero no fue así.

Mi respiración se detuvo. ¿Sabría de Renesmee?

-Desapareciste, ni Charlie, ni Renee sabían donde estabas. Después de un año buscándote me rendí. Todo lo que había logrado durante ese año, renuncie al bufet del señor Vulturi y trabaje junto con Emmett para obtener mi propio bufet de abogados era pequeño al principio pero luego comenzó a crecer. Pero de que valía todo eso si no te pude recuperar.

Mi corazón comenzó a doler. Reprimí las lagrimas que intentaron salir.

-Pero eso ya es pasado, ¿verdad?-me observo.

-Si- susurre- Pasado.

-Ahora si necesito que realmente me firmes el divorcio- se levanto de la silla y me observo- Porque como ya debes de saber, me voy a casar. Y si ya estoy casado eso no se podrá lograr.

Me observo.

-Si, claro-respondí sacando fuerzas inexistentes- ¿Cuando quieres que lo firmemos?.

-Mis abogados están trabajando en los términos del contrato y demás. Así que en un par de días todo esta listo y solo tendrás que leer para luego firmar - explico.

-Me parece bien- tome mi bolso y me levante. - Si no te molesta tengo que ir a casa ya se termino mi día laboral.

El se levanto y asintió.

-Te llamare por lo del divorcio y la construcción de mi edifico.- hablo mientras caminaba hacia la puerta.

-Bien.

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Llegue a casa cerca de las siete, Renesmee se había quedado dormida en el sofá. Esthel salio de la cocina con dos tazas de chocolate caliente y me ofreció una.

-Gracias-susurre.

-Regreso, ¿verdad?-pregunto sin rodeos.

Asentí.

-¿Le dirás de...?- su mirada fue directo a la pequeña que dormía son su león de peluche.

-Si, después de todo el tiene derecho a saber aunque nunca respondió ninguna de las llamadas o cartas que le mande sobre el nacimiento de Renesmee-respondí mientras sorbía un poco de chocolate.

Me dio una sonrisa y tomo de su taza.

Esthel era una mujer de unos treinta y tres, Estaba casada y tenia un pequeño de siete años. Ella trabajaba como enfermera en el hospital donde estuve internada los cuatro últimos meses de mi embarazo. Ella era como una segunda madre para Renesmee, se hizo cargo el primer mes de vida de ella. Le debía mucho.

Varios minutos después de charlas triviales una pequeña con el pelo alborotado se despertó de su pequeña siesta.

-No viniste tiempano hoy-cruzo sus pequeños bracitos sobre su pecho.

-Tuve un problema-acaricie sus mejillas.

-Pues no me guta que tiengas ploblemas, pol que no vienes a casa a tomal chocolate con Ethel y yo-susurro mientras hacia un puchero.

-Bueno cariño cuando tienes un trabajo sabes que tienes que estar preparada para todo-la senté sobre mi regazo- aparte ya es fin de semana y podemos pasar estos dos días juntas en casa solo tu y yo. ¿Que dices?

-¿Podemos hacer muñecos de nueve?-susurro contra mi cuello.

-Si-beso el tope de su cabeza.

-Entonces, sipi-sonrió.

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-Ahola el sombielo para el señor muñeco mami- le tendí y el sombrero negro. La tome entre mis brazos estiro sus brazos y le coloco el sombrero.

-Telminamos- sonrio. Un ladrido proveniente del porche de la casa capturo la atención de Renesmee.

-Que tal si se toman tu y Lucy un par de fotos con el señor muñeco de nieve. Y después hacemos tarjetas de navidad con ellas para los abuelos. ¿Te parece bien?-pregunte.

Ensancho una enorme sonrisa y rápidamente corrio hacia ella. En cuanto llego comenzo a toser. Mi corazón se acelero y corrí hacia ella

-iRenesmee Carlie Swan!. ¡Sabes a la perfección que no puedes correr!

-Pedon-susurro. Tosió para luego hipar, tomo a Lucy y la acurruco en su pecho.

Suspire.

-Lo siento amor pero sabes que no puedes agitar té. ¿Recuerdas lo que paso la ultima vez?-pregunte mientras acariciaba su espalda.

- Tio Cot tuvo que usal a la señola aguja pol que me puse malita-susurro.

-Si y no queremos que el Tío Scott la vuelva a usar, ¿verdad?-asintió y las tome entre mis brazos.

Ella me abrazo y escondió su carita entre mi cuello y mi bufanda.

-Vamos Lucy- con un ladrido salio despedida tras nosotras.

Después de una cómica sesión de fotos con el señor muñeco de nieve. Entramos a la casa.

-¿Que quieres cenar hermosa?- senté a Renesmee sobre la mesada.

-Mmm espagueti-sonrió.

-Bueno, entonces necesitare ayuda-le sonreí.

Ella me fue alcanzando todos los ingredientes que necesitábamos para hacer los espaguetis. Comimos y Lucy también tuvo su porción de espagueti gracias a Renesmee . La cual le había dado a escondidas un poco en su tazón.

Nos lavamos los dientes y nos acostamos a dormir.

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Eran cerca de las nueve de la mañana y durante la noche había caído una gran nevada por lo cual en los noticiero pedían que nadie saliera de casa. Renesmee aun dormía por lo cual aproveche de poner a lavar su ropa y la mía.

Mientras hacia los labores de la casa el teléfono sonó. Camine hasta la sala y conteste.

-Residencia Swan.

-¿Te parece que nos reunamos el Lunes después que salgas de tu trabajo para arreglar lo del divorcio?- como carajo consiguió mi numero de teléfono.

-Si me parece bien.

-Fantástico hasta entonces.

-Adiós.


:O por segunda vez que hago todo de nuevo xD ._. no se porque pero mi cuenta se cerro y no pude guardar lo que habia escrito y por lo tanto me lo borro pero igual ahora miro lo que escribi me gusta mas que lo que habia escrito antes.

Gracias por todos sus reviews sus fav y demas.

Con mucho amor y espero que lo disfruten.

Nia c: