Hola a todos! Soy natsu-chan de nuevo reportándose con un nuevo capítulo de I'm your slave :D !

Me disculpo con the. last. dream porque le dije que iba a actualizar el domingo pero varias cosas pasaron y lo terminé publicando casi una semana depués jejejeje. En verdad lo siento D:

En esta ocasión me ahorro poner las advertencias porque seguro que usted ya se saben de memoria que este es un fic yaoi/slash, y que puede contener temas de índole sexual, violencia y demás cosas pero aún sin contenido de sexo explicito, por ahora (:

Bueno, para no seguir aburriéndolas más, comencemos el cuarto capítulo:


- Capítulo 4: Cambios -

¿Cuánto tiempo habría pasado?, ¿cinco semanas? ¿un mes?. No, en realidad habían transcurrido más de dos meses desde que aquel niño de cabellos rojizos había desaparecido de la faz de la Tierra, y con ello, la aparición de una irritante migraña seguido por un extraño sentimiento de ¿preocupación por él?. ¡¿Pero en qué estupidez estaba pensando?. Definitivamente la falta de sueño y el dolor de cabeza le estaban haciendo alucinar.

Y es que no existía cosa más desesperante para el gran Chase Young que no tener el control de lo que sucede a su alrededor. A pesar de haber enviado a sus sirvientes a revisar distintas partes del continente y hasta del mundo en busca del dichoso genio del mal, éste simplemente no mostraba señales de vida. Y por si fuera poco, éste no había desaparecido por arte de magia, sino que cabía la posibilidad de que haya sido secuestrado por un demonio kirin que él jamás había enfrentado.

Lleno de estos pensamientos e interrogantes se hallaba echado sobre su cama un muy malhumorado dragón heylin. Éste finalmente al darse cuenta que no lograría nada mirando el techo de su habitación decidió levantarse e ir a tomar un baño.

- ¡Baihu! ¡Baihu!

- Buenos días amo Chase, ¿en qué puedo servirle?.- respondió el tigre de ojos celestes a la vez que ingresaba a la estancia.

- Prepárame un baño de esencias de gálbano y jazmines, y no tardes mucho que no estoy de humor hoy día.- le ordenó a Baihu mientras lo miraba con aquella mirada que podría hacer llorar del pánico hasta al más fuerte guerrero.

- En un momento estará listo, amo.- dijo dando una pequeña reverencia para luego retirarse del lugar rumbo a los baños del inmenso palacio.

Baihu a pesar de estar acostumbrado al mal carácter de su amo, tenía que aceptar que últimamente éste estaba más irritable que nunca. Ya habían sido castigados severamente varios de sus compañeros en uno de los arranques de ira que éste tenía a lo largo del día y el definitivamente no iba a ser el siguiente. Sin pensar más en ello el tigre albino se dispuso a abrir la puerta pero unos sonidos extraños provenientes del baño lo detuvieron.

- Aaaa-a~aa...aa~ahhh… ~

- Bien chicos, salgan, la fiesta terminó. El amo Chase acaba de despertar y me ha ordenado preparar su baño matutino.- dijo en voz clara y en lo posible firme para evitar ruborizarse frente a la escena que se revelaba en aquella habitación.

Un hombre y un niño desnudos con rasgos felinos, para ser exactos de pantera, se le quedaron viendo al tigre albino mientras seguían tumbados en el piso uno encima del otro.

- ¡Baihu! ¡Buenos días!.- respondió el menor de ellos en un vano intento de levantarse y lanzarse hacia el albino.

- Oigan, voy en serio, largo.

- Pero porque tan serio Bai-chan, únete a la diversión.- dijo el mayor mientras que en un descuido del otro jaló la parte inferior de su túnica, provocando que éste caiga al lado suyo.

- ¡Les he dicho que no!.- gritó el tigre mientras forcejeaba los intentos de abrazos de ambas panteras.- El amo no tardará en llegar...

- No te preocupes por el amo Chase. Seguro será como en el otro día que nos encontraron de la misma manera y terminamos todos haciendo el amor. Vamos, será muy divertido.- le respondió la pantera menor mostrando una sonrisa infantil para después darle un fuerte abrazo.

- ¿Están locos?. El amo ha despertado de un humor de los mil demonios. Sería un suicidio ir en contra de sus órdenes.

- Ha estado así desde que le perdió la pista al joven Spicer. Umm... ¡qué envidia!. Cómo quisiera ser como ese chico y que el amo siempre pensara en mí, que me estuviese buscando por cielo y tierra y luego me llevara en sus brazos hasta su habitación y luego...- dijo la pequeña pantera mientras le salían estrellitas de sus ojos, imaginando quién sabe qué cosas.

- ¡Sshh! Que ni te escuche porque te mata. Sabes muy bien que la razón por lo que lo busca es que se hizo aliado de un poderoso demonio que amenaza con la tranquilidad de nuestro amo.- respondió el tigre con aparente seguridad y aguantándose una pequeña risita por lo que dijo la pantera hace unos momentos sobre el joven Spicer y los planes que tenía su amo para él.- Ahora, si no les importa, continúen con su "trabajo" en otro lado.

- No es justo, ya es la segunda vez que nos botan en el día.- dijo uno de ellos mientras hacía un puchero.

- Si, varias hembras nos botaron de la sala común. Con lo cómodo que es el sillón de ahí. Creo que escondía una de ellas algo entre sus brazos pero no me dejaron ver. ¡Bah!, mujeres, siempre con sus secretos.- y sin decir nada más se colocó un yukata y rápidamente cubrió con otro más pequeño a su compañero, para después cargarlo hasta la salida rumbo al pasadizo.

Una vez solo, nuestro querido tigre con algo de pánico por el retraso finalmente preparó el dichoso baño con las esencias que se le habían antojado al dragón heylin. Habiendo finalizado en tiempo record fue corriendo donde su amo a informarle que ya estaba listo el baño.

Ya con él alma más tranquila recordó lo que le había mencionado las dos panteras hace un rato. Viendo que no tenía nada que hacer, decidió ir a curiosear a la sala común.

Escuchó decir a una de las serpientes: - Aaawwww... ¡pero qué lindo!.

- ¡Sshh! Acaba de despertar, lo vas a asustar.- dijo otra de las serpientes.

- Me lo quiero comer a besos. Parece un lindo pollito. Es un niño adorable.

- Dime pequeño, ¿cómo te llamas?.- dijo una de las mujeres tigre con una sonrisa serena.

- Amhh... disculpe señora, pero no soy un niño, soy un guerrero Xiaolin. Mi nombre es Omi.- dijo mientras se paraba sobre el sillón y ponía cara de "soy omnipotente".

- Aaaaawww... hasta al hacerse el grandecito es adorable.- dijo un mujer águila a la vez que se lanzaba a abrazar o casi estrangular al pequeño guerrero.

- Disculpe señora pero su muestra de afecto hacia mi está afectando mi dignidad y mi cuello.- decía un Omi bastante incómodo mientras intentaba romper el fuerte abrazo de la mujer.

- ¡Con que esto era lo que escondían!.- dijo Baihu declarando finalmente su presencia entre aquel círculo de mujeres que rodeaban el sillón.

- ¡Aaayy! Baihu, casi me matas del susto, pensé que eras el Señor Chase.- respondió la mujer serpiente que aparentaba ser la mayor de todas las presentes a pesar de como todos en el palacio sólo verse como una joven que bordeaba los 30 años.

- ¿Por qué dejaron entrar a un guerrero Xiaolin?... esto empeorará el humor del amo...- dijo el tigre mientras se frotaba las sienes con sus dedos índices.

-No lo dejamos entrar, técnicamente. Él ya estaba dentro del palacio. Lo encontramos inconsciente en el jardín principal. Suponemos que entró trepando el muro y al caer al pasto se golpeó la cabeza con una de las rocas que se hallaban ahí. Hace tiempo que no veíamos a un bebé humano así que simplemente no resistimos la tentación de llevárnoslo.

- ¿Y qué piensas hacer, adoptarlo?.- dijo el albino sarcásticamente mientras le dirigía una mirada burlona a la mujer.

- ¡Oye mocoso malcriado no le hables en ese tonito a la mujer que te crió!.- bufó la de ojos dorados fingiendo estar enojada con el tigre.

- ¿Podría alguien llevarme donde el guerrero Chase Young?. Es de suma importancia que hable con él inmediatamente.- interrumpió el pequeño guerrero.- Y por cierto, ¡no soy un bebé!.- concluyó dando brinquitos en un intento de quedar alcance de la alta mujer. Esta simplemente se rió por lo último que dijo el pequeño.

- Me temo que lo que nos pides no será posible, guerrero xiaolin. Para comenzar, ni siquiera deberías estar en la morada de mi amo. Si él sabe de tu presencia en este lugar, lo más posible es que nos castigue a todos los aquí presentes, sin contar de que nos hará votarte a patadas de aquí, y pues no tenemos ganas de eso, menos ellas.- dijo el tigre de ojos celestes señalando al grupo de féminas que aún miraban con ternura cada acción de Omi.

- Pero en serio es muy importante hablar con él, y si es necesario pelearé contigo con tal de lograr mi cometido.- dijo amenazantemente mientras tomaba posición de pelea y miraba fijamente a Baihu. Esta acción solo hizo que las mujeres soltaron otro "aaaawww, que tierno" y que Baihu empezara a perder la paciencia.

La mujer serpiente le dirigió al tigre una mirada amenazadora, éste negó con la cabeza. La mirada de la mujer de pronto se tornó algo violenta y el tigre sólo se limitó a soltar una risita nerviosa y a después dar un largo suspiro. Seguramente se arrepentiría de su decisión más tarde.- Bien, hablaré con él y le diré que has venido a hablarle, pero te advierto que esta de un pésimo humor. Sígueme.

Omi se limitó en obedecer al albino y a caminar tras de él a través de los largos pasadizos. Finalmente se detuvieron en una puerta inmensa que al abrirla emanaba vapor de su interior.

- Espera aquí.- dijo el sirviente tigre a Omi. Éste entró a la habitación y cerró la puerta. Varios minutos después salió de la habitación. Omi llegó a notar que una de las mejillas del sirviente estaba ligeramente hinchada.

- Ya está, puedes entrar. Suerte con tu conversación, la vas a necesitar pequeño.-dijo con una sonrisa serena el albino.

- Oh, gracias.- respondió Omi, pero antes de girar el picaporte de la puerta le miró una vez más al sirviente algo culpable por el golpe que tenía en el rostro.

- Perdón...por hacer que Chase te castigue. Algún día te lo recompensaré.- dijo el pequeño con una de sus sonrisas tranquilizadoras y alegres.

- ¿Ah, qué, esto?.- dijo señalando su mejilla.- No te preocupes, estoy acostumbrado a que me castigue, al contrario, creo que ha sido un milagro que sólo me haga esto.- le respondió con una sonrisa serena.

- Debe ser muy difícil ser un sirviente de Chase Young.

- No... te acostumbras. Es tanto el cariño y lealtad que le tenemos al amo que no nos importa si morimos o somos castigados severamente por él, aún sin merecerlo, si eso le hace feliz, a nosotros también. El hace mucho por mí, es mi forma de devolvérselo. Ahora, date prisa en entrar, el amo Chase no es una persona muy paciente.- y sin decir nada más el sirviente se dio medio vuelta, cambió a su forma de tigre y salió corriendo del lugar.

Omi decidió entrar a la habitación descubriendo finalmente que este era el baño de la ciudadela. Una gran habitación curiosamente llena de plantas exóticas, espejos en las paredes y una inmensa tina en medio del lugar. En ella, entre el vapor con una fragancia desconocida para Omi se hallaba sumergido el dragón heylin con el ceño levemente fruncido.

- Nos volvemos a ver pequeño monje. ¿A qué se debe tu visita a mi humilde morada?.

- Chase Young, mi admirable adversario de las fuerzas del mal. Sé que estas ocupado en este momento, ¡pero créeme que es realmente importante lo que te tengo que decir!.- dijo Omi lanzándose precipitadamente sobre el pecho de Chase y mostrándole una cara de pánico como si estuviese a punto de anunciarle el fin del mundo.

Chase tomó aire y soltó un suspiro tratando de invocar la poca paciencia que tenía en él.

- Continua.- dijo mirando al niño que ahora se hallaba abrazado a su cuello y con las piernas entrelazadas a su tórax como si se tratara de un koala.

- Bueno, hace casi tres meses un despertó un sheng gon wu llamado la garra del kirin, quizás no lo recuerdes porque no estuv…

- Si, sé de qué shen gon wu me estás hablando. No fui por él porque no me interesaba, pero si estuve al tanto de lo que sucedió en el duelo y de quién terminó quedándose con él. ¿Y qué hay con ello?

- Bien, iré a la verruga del asunto.

-Al grano del asunto…- le corrigió serenamente.

-También eso. Esto, pues… logré ver que al terminar el duelo Jack Spicer se veía más triste de lo normal y…

- Espera… ¡¿Qué tiene que ver en todo esto ese imbécil?. ¡No me digas que por eso has venido!.- interrumpió histérico con tan solo escuchar el nombre del pelirrojo.

- Pe-pe-pero… ¡es que me preocupa!. Desde ese día no lo he vuelto a ver. Ya no se presenta a los duelos ni tampoco al templo para intentar robarnos. También fui a su casa varias veces, pero no estaba, es más, no había nada en ella. Es como si nunca hubiese existido Jack Spicer. ¿Tú crees que alguien lo haya secuestrado?, y si es así, ¿por qué lo hizo?.

-Oye, que te quede claro que me importa en lo más mínimo ese insecto rastrero. Y en mi opinión, dudo que lo hayan secuestrado. Me daría lástima el pobre infeliz que se le ocurrió secuestrar a ese idiota. Si hubiese sido así lo más seguro es que ya lo hubiesen de vuelto en un intento de escapar de esa desgracia…

- Y-y ¡¿y si lo asesinaron?.

- ¡Mejor!. Me han ahorrado ensuciarme las manos con sangre de gusano.- contestó con el ceño bastante fruncido y demostrando claramente que la poca paciencia que tenía se había esfumado.

Omi al ver las reacias y ariscas respuestas del dragón heylin, empezó a hacer unos pequeños pucheros y a transformar su cara en la de un cachorrito a punto de llorar en un intento de conmoverlo. Obviamente no obtuvo ningún resultado, pero gracias a su constante mirar a los ojos de Chase notó algo peculiar en ellos, como si estuviese escondiendo algo en aquella furiosa mirada.

- Mmm… eres un mentiroso.- el pequeño alzó su dedo y luego lo apoyo en la frente del de ojos dorados.- Estas escondiéndome algo Chase Young.

- ¿Qué intentas decir con eso?.- bufó el aludido.

- Te conozco, sé que sabes algo pero no me lo quieres decir. Me dirás que no me lo vas a decir por mi bien o porque no me incumbe, pero no, ya no soy el niño de diez años que conociste en ese entonces, ¡tengo once años y eso me convierte en el Guerrero Xiaolin más grande y maduro de todos los tiempos!. Y gracias a mi gran madurez sé que no me dirás ese algo porque te da vergüenza o porque simplemente es un problema tan grave que se te escapa de las man…- pero el pequeño no pudo continuar debido a que el acusado de sus declaraciones lo hundió violentamente al agua.

Si hablamos de madurez y edad tú sabes quién termina ganando entre los dos, así que no vengas a crear conclusiones equivocadas porque terminarás haciendo que te largue a patadas de aquí. ¿Entendiste?.

- Glu – glub –glu…está bien.

- Ahora, será mejor que regreses al templo con tus compañeros, muy pronto notarán que no estás ahí y eso te puede crear muchos problemas. No puedes decirles que estuviste aquí, sabes muy bien que estos encuentros casuales que tenemos no son para nada aceptables.

- Lo sé, pero…es que no puedo evitarlo. Me gusta hablar contigo y con Jack Spicer, ya que aunque este mal ustedes me agradan… - dijo algo tímido el pequeño monje- ¡Pero eso no quita que no sigamos siendo enemigos y de que no me rendiré hasta que no exista mal sobre la tierra!.- concluyó poniéndose en su típica pose de "soy el gran Omi, admírenme!".

Al oír esas palabras, algo se movió en una parte muy profunda del inhumano ser de Chase, algo similar a la ternura, haciendo que una pequeña sonrisa se revele en su rostro, pero siendo borrada a los pocos segundos al recordar el segundo nombre mencionado por el guerrero xiaolin.

- Ni se te ocurra volverme a meter en el mismo saco de cursilerías que ese idiota. Es tan idiota que ni siquiera se daría cuenta de que un demonio lo ha secuestrado aunque éste se lo anunciara- bufó nuevamente enfadado el guerrero heylin.

- ¿Un demonio?. Espera, ¡¿un demonio ha secuestrado a Jack?. ¡Está en peligro!.- gritó entrando en pánico el niño, dando vueltas en círculos rodeando la inmensa bañera y levantando los brazos deliberadamente.

Chase extendió un brazo y detuvo en seco a Omi, haciendo que se tropiece y caiga de cara contra el suelo.

- Es un ejemplo, no estoy diciendo que eso haya pasado.- dijo el mayor tratando de mantener la calma.

Omi se levantó y se le quedó mirando por varios segundos directo a sus ojos.- Eres un mentiroso, ¡te va a crecer la nariz de Campanita por decir tantas mentiras!.

- Pequeño, es la nariz de Pinocho. ¡Y ya para de decirme mentiroso!. ¿Quién te dijo que lo que digo es mentira?.

- ¡Eres un mentiroso, mentiroso!. Y lo digo yo que soy un niño, y los niños siempre decimos la verdad.

- ¡Ah! ¿Ahora si eres un niño?. ¿Sabes qué?. Los niños como tú para comenzar no deberían estar en esta habitación con un hombre desnudo en especial si este está usando una esencia afrodisiaca en su baño.

- ¿Qué es afrodisiaco?.- preguntó inocentemente el pequeño.

- ¡Ay, olvídalo!.- bufó el de cabellos negros mientras frotaba con dos de sus dedos su entrecejo.- Esta bien pequeño monje, ganaste por esta vez. Te diré lo que sé sobre lo que le sucedió a Jack Spicer pero primero dame tu palabra de guerrero xiaolin de que no se lo dirás a nadie, menos a tus compañeros. Sólo los alarmaría en vano.

- De acuerdo, te doy mi palabra de guerrero xiaolin. De mi boca no saldrá nada de esto.- dijo dando una pequeña reverencia juntando sus puños, para luego sentarse al lado de Chase mientras mostraba una amplia sonrisa de satisfacción, como si se tratase de un niño que estuviese en la hora de los cuentos por la noche.


- Ummm…aahh-a~¡aahh!...Chase, espera~aah… estas yendo muy rápido, me voy aa~… ¡Auch!

Si, otra vez había sucedido. Otra vez había tenido un romántico y erótico sueño con aquel bello guerrero que cuántas veces le había hecho suspirar y cuántas veces le había rechazado. Lo peor de todo, o quizás lo mejor, es que cada vez los sueños se subían más de intensidad.

¡Qué crueles pueden llegar a ser los sueños!. Tan bonitos pero tan irreales.- pensaba el joven genio del mal estando en una pose un tanto incómoda en el suelo, producto de haber caído de su cama y causa de la interrupción de su utópico sueño.

Jack a pesar de la fuerte caída que había tenido aún se hallaba algo adormilado así que lentamente frotó uno de sus ojos con su mano derecha. Al terminar notó algo extraño en esta última: Estaba ligeramente más oscura. Algo confundido miro su otra mano y luego a sus brazos y piernas. ¡¿Qué había pasado con su nívea piel blanca?.

Algo asustado se levantó del suelo y fue corriendo a verse en el espejo de la habitación.

- ¡AAAAAHHHH! ¡TATSUHA!

- Buenos días mi joven amo, veo que hoy ha decido madrugar. Es muy raro en usted despertarse a las 6 de la mañana. Me disculpo por mi falta de atención a sus quehaceres matutinos.-dijo el demonio kirin tras aparecer de la nada en la habitación.

- ¡AAHH! Tatsuha, casi me matas del susto.- dijo el pelirrojo quién había sacado su pistola apuntándole en la cabeza al recién aparecido, pero luego bajándola al saber la identidad de éste.-Espera, no me hagas cambiar de tema. ¡¿Qué rayos le pasó a mi lindo cuerpo?.- grito señalándose a sí mismo.

- Cierto, había olvidado mencionarle ese detalle sobre nuestro plan…

- ¿Detalle? ¡¿Ha esto le dices detalle?. ¡Me veo como una mujer!.- dijo señalando el espejo el cuál reflejaba a una señorita de la edad de Jack con largos cabellos rosa, ojos violetas, tez clara sin llegar a ser como la de Jack y unos pechos de copa B aproximadamente.- ¿Qué esto? ¡¿Tengo senos?. ¿Qué le pasó a mi voz?, acepto que hay veces que grito como niña pero esto ya es el colmo. ¡Ay, seguro que mi "amigo" también ha desparecido! ¿Ah?, que alivio. Aún sigo siendo en esa parte hombre, pero… ¡¿qué? ¿soy un andrógeno?. ¡Aaahhh, quiero a mi mamá!.

- Joven amo, disculpa por no habérselo mencionado antes, pero lo más seguro es que se hubiese negado a aceptar. Se supone que tenía que convertirse por completo en una mujer pero por lo que veo sólo lo es de la cadera para arriba. Lo más seguro es que se deba a que Robo-Jack se comió parte de la esencia de transfiguración. Felizmente sus delgadas y finas piernas logran disimular aquel defecto.

- Espera, ¿qué esencia?.

- Recuerdas el dragón de tostadas con mermelada que le hice hace dos meses. Bueno, la mermelada en realidad era una esencia de transfiguración y la leche que tomaste contenía la esencia del alma de una mujer que falleció hace poco. Se supone que la transfiguración debió haber tenido efectos un día después a que usted la ingirió pero decidí aplazarlo para que no interfiriera en nuestro entrenamiento.

- ¡¿Qué?. Estoy confundido...- dijo mientras empezaba a tirarse al suelo y a lloriquear desconsoladamente.

- Permítame aclarar sus dudas, joven amo. Mejor será que tome asiento, esta explicación será un poco larga.-dijo el demonio que ahora se hallaba sentado en la cama de Jack.

Éste último se sentó y tras mirar a los ojos de su sirviente lo apuntó con su arma amenazantemente.- Más te vale tener una buena explicación.

- Bien.- dijo mostrando una sonrisa serena.- ¿Recuerdas que parte de nuestro pacto era ayudarme a cumplir mi venganza contra mi antiguo amo?. Pues… es por ello que te necesito disfrazado para conseguir algunas cosas que hace tiempo me fueron robadas. Una vez que las consigamos, fácilmente podemos asesinar a Hannibal y con ellas después apoderarnos del mundo.

- Espera… ¿con Hannibal te refieres a Hannibal Roy Been? ¿ese frijol diabólico?

- Si… pero en los tiempos en que yo fui su sirviente él se veía como un hombre de la misma edad que yo. Claro que él si era un auténtico demonio.- contestó con algo de ira contenida.

- Ooohhh… ya te entendí, pero aún no te entiendo. ¿Qué cosas te robaron que son tan importantes?

- Hace mucho tiempo tuve una pelea con el maestro Fung. Obviamente no era mi voluntad luchar contra él pero mi antiguo amo me ordenó para distraerlo para que él pudiera escapar. Y para mi mala suerte, perdí. A pesar de ello, el maestro Fung me consideró una amenaza fue entonces que me quito parte de mi energía y mis poderes de kirin, y los dividió en tres sheng gon wus los cuales escondió en lugar desconocido hasta ahora. Excepto uno que ya se ha revelado…

- La garra del kirin…

- Muy bien joven amo, como siempre muy inteligente.- dijo Tatsuha mientras le revolvía los cabellos a su amo.- Sólo falta que se revelen "los ojos del kirin" y "las alas del kirin".

- Entonces tendremos que robarle a Wuya el primer shen gon wu.-dijo deliberadamente el pelirrojo ahora pelirrosa.

- A-ah.- negó con la cabeza el sirviente.- Es hora de que deje esas malas costumbres joven amo. Es por eso que lo he entrenado todo este tiempo. Para que se lo gane usted mismo en un duelo.

- ¡¿Un duelo?. No sé si estés al tanto de ello, pero yo nunca he gano esas cosas, sólo a veces porque la suerte me sonrió ese día.

- No se preocupe joven amo, yo confió plenamente en que usted podrá con ello. No te olvides que yo estaré allí para ayudarte. No estás solo en esto.- dijo con una sonrisa que llegó a tranquilizar a su amo.

- Un momento… ¡¿y qué tiene que ver con todo esto que tenga cuerpo de mujer?. ¿Voy a pelear en un duelo con esta forma? ¿Qué voy hacer así?. A ya, les digo: ¡Hola chicos, hay que hacer un picnic en vez de un duelo, y no se preocupen por la comida porque yo traje melones! ¡Claro, no te preocupes, seguro que les encantará la idea!.- gritó al borde de la desesperación mientras se cogía fuertemente sus recién aparecidos senos.

Ante este último comentario el kirin tuvo que taparse la boca y respirar profundamente para no explotar de la risa. Y antes de que su amo comentara otra tontería decidió continuar con la explicación:- Joven amo, lo que sucede es que hasta que no obtengamos esos sheng gon wus, no es seguro que revelemos su identidad a sus enemigos, en especial si descubren que yo lo estoy acompañando.

- ¿Y por qué una mujer?. ¿No pudiste encontrar el cuerpo de un hombre?-

- La verdad es que si pude hacerlo, pero me daba pena cambiar ese bello rostro que tiene. Así que decidí buscar el cuerpo de un familiar suyo, que gracias a Dios tiene un parecido magnífico en sus facciones. Claro que usted es más lindo por esa blanca piel que posee.- dijo mientras tomaba con una de sus manos la barbilla a su ahora ama.

- ¿Un…familiar?

- Así es. Mírate al espejo. ¿No te parece conocida esa imagen?

- Ahora que lo pienso… creo que sí. ¡Es mi prima Elizabeth!. Recuerdo que tenía una melliza y que sus padres eran igual de descuidados que los míos. Solo nos veíamos en ocasiones porque vivían muy lejos. Espera… ¿La asesinaste?

- No, ella se suicidó junto a su hermana hace más de cinco meses. Hallé sus cuerpos a más de 100 metros de profundidad cerca a una isla. Lo bueno es que al morir ahogadas, una parte de su esencia quedó impregnada en sus restos, lo suficiente como para utilizarlo como un disfraz espiritual para que nadie descubra por un tiempo que eres Jack Spicer.

- Wau… ahora si me da cosita tener este cuerpo. ¡Tengo el cuerpo de un zombie!

- No, no tienes el cuerpo original, es sólo una copia.

- Aaah… ok.

- Lo que tienes que hacer con ese cuerpo es sencillo en cierto modo. Para comenzar este tiempo que nos queda antes de que llegue la primavera será para estudiar algo de la vida y el comportamiento de la señorita Lucy antes de fallecer. De esta manera, a la hora de hacerse pasar por ella sus familiares y conocidos no sospecharán de nosotros.

- ¿Y qué hay de su hermana melliza, Margareth?. Recuerdo que siempre estaban juntas…

- No te preocupes por ello. Tengo a alguien en mente que podría ayudarnos con ello.

- ¿Y tú? ¿No notarán tu presencia?. Después de todo eres un demonio y hasta los niños de seguro sienten que no eres humano…

- No te preocupes, también tomé la esencia del alma de un joven que acompañaba a sus primas el día de su muerte. Era un residente de la isla a donde ellas escaparon, siendo lo más probable que ningún familiar de ellas lo conozca. Gracias a ello no necesito ningún conjuro de transfiguración.

- ¡Qué injusto!. ¿Por qué yo no puedo ser ese chico y evitarme todo este travestismo?

- Por la simple idea de que tienen familiares en común y podrían reconocerlo. Además, siempre quise ver cómo le quedaba un lindo vestido.

- Ooohh… ya entendí. Oye, ¿qué?.

El demonio sólo se limitó a reí ante la cara de indignación de su amo.

- Bien, lo haré. Pero aun así, ¡todo esto es muy injusto!

- No te preocupes joven amo, va a ver que todo va a salir bien.- le dijo mientras acariciaba cariñosamente la cabeza a su amo que se hallaba abrazando a sus piernas a punto de volver a llorar.

-… Lo peor sería que los tontos xiaolin, Wuya y… Chase descubran que he llegado al colmo de travestirme para ganarles de una vez por todas. En vez de ganarme su respeto se volverán a burlar de mí. Quizás aguanté por mucho tiempo esas burlas, pero ya no pienso hacerlo más. Así que Tatsuha, has que gane esos sheng gon wu como ha de lugar y logra convertirme en el amo de este mundo, ¡es una orden!.- finalizó Jack con una mirada bastante decidida y algo poco común en él.

- Yes, my lord.- respondió su sirviente y tras decir estas palabras beso la mano derecha de su amo.

De pronto, la puerta de la habitación se abrió de golpe dejando ver a un enfadado Robo-Jack señalando al de cabellos azules.- ¡Ajá, con qué tú fuiste el que tomó mis mangas de Kuroshitsuji!

- Oh, Robo-Jack, que gusto verte, justo te iba a llamar para pedirte un favor.- dijo sonriente el acusado.

- No pienso hacert… ¿una chica? ¡¿Es una chica de verdad?

- Ni modo que sea de madera… oye, pero no soy…- Jack no pudo finalizar la frase debido a que su androide se había lanzado precipitadamente encima suyo tumbándolo contra la cama.

- ¡Qué bella eres!. Nunca antes había visto en persona una mujer tan bonita. Sólo he conocido a una bruja gruñona y una japonesita que no se lleva bien con nosotros porque es el enemigo de mi amo. Pero tú eres totalmente diferente, ¡realmente eres hermosa!. Pero que descortés de mi parte, no me he presentado mi nombre es Robo-Jack…

- Robo Jack.- dijo Jack en un tono seco intentando cortar la habladuría sin fin de su sirviente metálico.

- Si ese es mi nombre. Claro pero no te he preguntado el tuyo. ¿Cómo te llamas?

-Robo-Jack, yo…

- Vamos no seas tímida, no te voy a morder…

- Maldición ya cierra la boca.

- Wau, veo que eres un poco ruda pero no te preocupes, aún sigues siendo muy…

- ¡MALDITA SEA, SOY JACK!.- gritó histérico tras haber sobrepasado sus límites de paciencia. -¿Es que acaso él era así de insoportable?. En ese caso, pobre Chase…-pensó Jack.

- Espera… ¿podrías repetirme eso último?.- dijo con una voz bastante nerviosa y un ligero tic en el ojo izquierdo.

- Soy Jack, tu amo. Y si no sales de encima mío en este instante te volaré los circuitos que llevas por sesos.- dijo amenazantemente mientras apuntaba con su pistola la cabeza del androide.

Éste se paró de inmediato y se le quedó mirando por un rato.- ¿Amo Jack?. Oh, por Dios.-luego miró al demonio quién se encontraba pacíficamente sonriendo como siempre, y después volvió a ver a Jack, y así estuvo un buen rato como si tratara de unir ideas e hipótesis con ello.- Si se les ocurrió jugar a las muñecas vivientes, hacerme una broma pesada o tener sexo con un motivo fetichista, sea lo que sea, por favor, ahórrenme los detalles. ¡Yo nunca vi nada!.- después de decir ello se dio media vuelta con intención de dirigirse a la puerta y salir de aquel lugar, pero una mano lo sostuvo de su muñeca, impidiendo lograr su cometido.

- Disculpa si nos malinterpretaste, pero no es por ninguna de esas razones que el joven Jack se encuentre en ese estado. En realidad tiene mucho que ver con el favor que te iba a pedir…

- Un favor que tenga que ver con esto… ¿me vas a vestir de mujer a mí también?.- dedujo el pelirrojo con voz sarcástica.

Al ver como la serena sonrisa del sirviente se agrandó al punto de verse algo maligna, Robo-Jack trago saliva y cambió su semblante a uno de pánico.- ¡No pueden hacerme esto!.

-Si yo caigo tu caes conmigo. Al fin y al cabo yo te cree para que me acompañaras en las buenas y en las malas.-mencionó el/la pelirrosa con la misma sonrisa maliciosa que su sirviente.

Tanto el demonio como su amo se levantaron lentamente de la cama para acercarse poco a poco al asustado robot. Éste sólo se limitó a retroceder lentamente en un triste intento de escapar. Así estuvieron por un buen rato, y sin notarlo, habían llegado a salirse de la habitación.

- Tatsuha, atrapa a Robo-Jack por mí. Ya me aburrí de jugar a atrapar a mi robot…

- Estaba esperando que dijera eso.- respondió el sirviente.

Al escuchar la orden, Robo-Jack intentó correr con todas sus fuerzas por el pasillo pero en vano fueron sus esfuerzos ya que al poco tiempo el demonio de ojos azules ya lo tenía atrapado en sus brazos. Lo siguiente que vio fue a su amo acercarse a su oreja y susurrarle algo que con sólo oírlo lo hizo caer en un profundo sueño.

Bien, seguro que después de leer esto ustedes dirán que quizás se me pasaron los tragos, que me fumé algo bien fuerte antes de escribir el cap, o que ya terminé de volverme loca y que necesito aparar una cita en el Larco Herrera xD (un manicomio de Perú). Pues, la verdad es que simplemente se me ocurrió darle este giro momentáneo a la historia para ver más puede suceder. Así que espero que les haya gustado mi ocurrencia al igual que todo lo demás del capítulo :)

El único dato curioso que hay en esta ocasión es la combinación afrodisiaca que Chase usó como aceites de baño. Tanto el jazmín como el gálbano son muy conocidos en los países orientales por aquel efecto en las personas. ¿Cómo sé eso?, bueno, una vez cuando tenía 9 años, mi tía me llevó a su masajista y en la sala de espera habían varias revistas Cosmopolitan. ¡Y me las leí todas!. Ya se imaginan el shock con el que salí del lugar xD !

No se olviden de dejar reviews ;)

Cuidense mucho !

Besos de jazmín para todos, hasta pronto ! :D