El cuarto drabble es "influenciado por una canción." La canción que me otorgaron fue "Cell Block Tango" del musical Chicago. Por favor disculpen si este capítulo quedó demasiado Ooc en comparación a los otros tres (que también me parecieron Ooc...) pero lo creía necesario para que quedara con la canción que me asignaron.


Wang disfrutaba de una taza de té en su sillón favorito mientras leía un libro de poesía china tradicional, y mientras disfrutaba de los elegantes kanjis, el sabor del té negro recién preparado y de las ingeniosas rimas usadas en las estrofas, escuchó una canción salir de la radio.

Pop!

Yao levantó su vista para encontrarse con Sakura frente al televisor observando al objeto como si fuera algo traído de otro mundo, presionaba los botones del volumen embelesada, preguntándose qué era lo que hacían.

Six!

La música llegaba hasta los oídos de Yao y la melodía por un momento comenzaba a parecerle conocida.

Squish. Cicero!

Cuando las alarmas por fin sonaron en su mente, Sakura seguía viendo la televisión con más interés del que pareció antes.

Pop! Six. Squish. Cicero!

Por alguna razón, su televisión se había configurado en inglés y estaban transmitiendo el musical de "Chicago." Para este punto, Yao sólo podía rogar que la chica no supiera inglés y, por ende, no comprendiera la letra de la canción.

Pop! Six. Squish. Cicero!

El mayor se acercó a la chica, por primera vez deseando que estuviese trabajando con la misma diligencia con la que lo hacia todos los días en vez de mirar aquella película.

He had it coming! He had it coming! He had it coming all along!

— ¿Qué haces, pequeña Sakura? —Preguntó con toda la naturalidad que pudo.

—No estoy segura, Yao-san —contestó esta, sólo tomando un segundo para poder prestarle la atención debida al otro—. Estaba limpiando la mesita de té y me encontré con este objeto extraño —levantó el control remoto, y Yao sintió como casi se le iba la sangre del miedo—. La música proveniente de esa caja me resultó interesante, pero para mi mala suerte no comprendo la mayoría de lo que están diciendo además de onomatopeyas.

Yao soltó un suspiro del alivio, al menos no tendría que explicarle nada.

So I shot him two warning shots. Into his head.

— ¿Usted comprende lo que están diciendo, Yao-san? —Regresó su vista a la pequeña japonesa, quien ahora lo miraba expectante de respuestas y posible información que ella no supiera.

—Err… yo… —se removió un poco, incómodo. Obvio que sabía la letra de memoria, era una de las películas favoritas de su hermanita menor. Hablaba acerca de cómo seis mujeres asesinaban a sus maridos/amantes por serles infieles.

Single my ass!

—Es sólo un tango. Se llama "Cell Block Tango." —prefirió explicarle así, en una manera que no fuera ofensiva.

So he ran into my knife. He ran into my knife ten times!

— ¿Tango, Yao-san? —La chica lucía confundida, aunque teniendo nada de experiencia previa en culturas occidentales era comprensible.

—Sí, tanto —le ofreció una mano, queriendo bailar al menos una vez con ella—. ¿Quieres que te muestre cómo bailar tango? —Sakura asintió al tiempo que aceptaba la mano que le era ofrecida.

He had it coming! He had it coming! He had it coming all along! I didn't do it! And if I'd done it! How could you tell me that I was wrong?

Yao guiaba a la chica paso por paso en la sala, sosteniendo su cintura con una mano mientras que con la otra la inclinaba un poco. A pesar de la situación en apariencia poco favorable, Sakura no sintió miedo de caer al piso; ambos sentían la sensualidad del baile exudar en ellos. Ella con elegancia seguía los pasos que pacientemente le eran instruidos.

He saw himself as alive. And I saw him dead.

El mayor observaba embelesado a la chica al tiempo que dirigía el tempo en el que debía mover sus caderas, su tronco y en dónde colocar sus piernas cubiertas por su kimono rosa, pero que a pesar de este, Yao podía notar un par de curvas en la figura de la japonesa.

They had it coming! They had it coming! They had it coming all along! We didn't do it! And if we'd done it! How could you tell us that we were wrong?

Para este punto Sakura se movía con tanta fluidez que podía guiar el baile; se aferró del cuello del señor Yao y movía su cintura al compás marcado por esas pequeñas percusiones. Esas que se apagaban poco a poco y se desvanecían en el fondo.

Pop! Six. Squish. Cicero! Pop! Six. Squish. Cicero! Pop! Six. Squish. Cicero! Pop! Six. Squish. Cicero!

En cuanto los últimos compases dejaron de sonar, se separaron y Sakura por fin encontró el botón que le daba fin a las imágenes en movimiento. De repente, por alguna razón que no logró comprender, un recuerdo de una de sus tías favoritas resurgió.

Oba-chan, ¿qué pasó con oji-chan? —La adulta le observó por un par de minutos antes de suspirar y ponerse al nivel de la niña.

Sólo digamos que algunos hombres no aguantan el arsénico.