Hola gente bonita Malkita, Hiro, Julysan, mari chan espero que les agrade este capitulo Xd LAMENTO QUE NO TUVIERA LO QUE ESPERABAN, juro que yo recordaba que tocaba en este pero no jajaja perdón…
Nos vemos en el otro y mil gracias por su lectura n_n wiiii
Nos vemos!
El guerrero y yo.
By:
Aurora la maga.
Capítulo 4: Necio, terco más terco que una mula… Pero así lo amo. ^_^
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Un acontecimiento nos lleva a otro, cosas que pasan por destino, cosas que suceden al azar y cosas que ocurren porque ya fueron escritas y cosas que se escriben con el tiempo… Uno nunca sabe que sucederá el día de mañana o de quien te enamoraras en un futuro del cual como ya lo dije "Todo puede pasar…"
Un día después del encuentro en la cascada…
El clima entre esos dos sujetos no era el más animado, llevaban horas caminando y no parecían llegar a ningún lado, Tetsuhiro observaba el sol imponente y recio sobre sus cabezas, el peli largo de ojos jades negó y susurro algo en su lengua natal al darse cuenta que habían perdido bastante tiempo y energías. Aquel vaquero lo había empujado a seguirle a darse por sentado que el conocía la salida de aquel lugar, "Llegaremos a mis tierras en un santiamén." Esas habían sido las palabras del peli plata quien observaba a un lado derecho y luego a otro lado y no parecía reconocer nada.
Pasaron las horas y de la nada algo les hizo emprender la carrera, ambos corrían como almas que les lleva al tiempo y aquel indio observaba a su compañero para gritarle con severidad y rabia.
–¡TE DIJE QUE NO ERA POR AHÍ! ¡¿Por qué nunca hacerme caso?!- Morinaga corría a todo lo que le daban sus piernas, pues una estampida de búfalos salvajes les seguía sin querer Souichi los había metido en los lindes salvajes de todo el valle.
–Esas son ideas tuyas indio tonto. –
Arremetió el vaquero mirándole con furia, ese hombre era tan terco, necio y demandante que Tetsuhiro había perdido los estribos, el que padecía ser muy amable incluso con el brujo de la aldea y las molestas mujeres que lo acosaban nunca había perdido la calma como con este sujeto que le hacía hervir la sangre, pero por muy malo que pareciera; también llego a inquietarle. Souichi seguía corriendo al mismo tiempo que decía con orgullo.
– ¡Nos estamos acercando lo sé! Además, tú no sabes nada de la vida salvaje de un ranchero. – Gritaba por ultimo aquel peli plata.
–¡Y tú! ¡No saber nada de sobrevivir! – Por fin sus ojos verdes notaron que el camino se les estaba acabando, había un abismo muy pronunciado por el cual no sería difícil para los búfalos bajar, pero para ellos sería la muerte, dirigió sus ojos a los lados y noto como a los alrededores enormes árboles sobrevivían a aquella estampida, Tetsuhiro se separó de Souichi corrió con mucha más fuerza hacia adelante y enseguida este reclamo.
–¡OYE!–
Los ojos color miel de Souichi solo pudieron ver aquella maniobra tan suicida y ágil del chico, el cual con valentía corría al lado de la manada de búfalos que les había sobre pasado a los costados, entonces Morinaga sujeto el pelaje largo que reinaba en la cresta de uno de los búfalos y raspando sus pies cubiertos en botas de cuero grito con salvajismo al tomar impulso y montarse sobre aquel animal.
Tatsumi al ver aquello agrando sus ojos enormes y exclamo sin poder contenerse–¡ESTAS LOCO! –
El vaquero entonces al notar lo que el chico había hecho sintió algo duro tocar su hombro justo del lado derecho ya una de las cornamentas de un Búfalo le alcanzaba noto como a unos centímetros el animal bufaba y resoplaba aquellos ojos endemoniados de aquel animal lo asustaron, pero también lo enfadaron diciendo.
–Oye tu estúpido, aparta tu maldito Hocico de mi cara apestas. –
El enorme animal al sentir un certero golpe en su trompa se enfureció mas, pero la mirada filosa y cabreada de Souichi lo asusto decidiendo mejor alejarse, Tatsumi graznaba entre dientes entonces.
–Eso te pasa por tonto nadie se mete con SOUICHI TATSUMI. – Finalizado aquel acto de brutalidad los orbes miel del peli plata rebuscaron a su compañero, este ya no estaba sobre el lomo de aquel animal, Souichi se desesperó, quizás podía haber ahuyentado a uno de esos enormes animales, pero eso no bastaría ni resultaría con los demás que venían tras suyo y los cuales si él no se apuraba a escapar lo molerían con las patas o moriría al caer de la empinada colina, su corazón se aceleró se llegó a poner nervioso y preocupado, pues no solo le preocupaba su bien estar sino que también con su mirada buscaba a Tetsuhiro por todos lados. Quizás lo acababa de conocer y tal vez sería un idiota, pero el de verdad se había impuesto la misión de mantenerlo vivo y a salvo. Sus ojos no podían ubicarlo había tanto polvo y ruido que no lograba encontrarlo cuando de pronto…
¡Levanta tus brazos hombre blanco! –
Pero que…– Souichi agrando aún más sus orbes y enseguida noto a aquel chico colgado el árbol al frente. – ¿Cómo rayos llegaste ahí? – Sin perder más tiempo pese a que estaba intrigado no lo pensó dos veces Souichi elevo sus brazos y fue tomado por Tetsuhiro quien a este entonces estaba sobre una gruesa rama de un árbol el guerrero jalo con todas sus fuerzas a aquel hombre casi cae de la rama pero se aferró mucho más con sus piernas esta.
Tatsumi entonces fue impulsado y arrojado a la rama para caer sentado sobre esta se acomodó siendo ayudado por un agitado, sudoroso y despeinado Tetsuhiro el cual sonreía emocionado y gritaba con ánimos y emoción. -¡¿LO VISTE HOMBRE BLANCO LO VISTE?!-
¿Ver qué?, deja de moverte indio loco vas a romper la rama. - Decía asegurando sus brazos a aquella, mientras observaba como Morinaga gritaba a su muy lengua y cantaba emocionado como si se tratara de una canción de victoria, Souichi no pudo evitar el mirarlo, parecía un niño feliz de haber cumplido con un trabajo de escuela y sacarse un 10 en esta, ante ver tanta inocencia y ternura de parte de aquel loco pelos largos y alborotados Tatsumi no pudo evitar el sentirse animado y sonreír un poco mientras respiraba con tranquilidad pues pensó, ¿qué hubiera sido de ambos si a ese demente no se le hubiera ocurrido semejante idea?.
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Habían trascurrido solo dos días y ya tenían su segunda aventura luego de la cascada, Souichi trataba de orientarse, pero era inútil, mientras que Tetsuhiro por otra parte trataba de indicarle de forma correcta el camino, pero el orgullo de el Vaquero no le permitía obedecer a un INDIO, caminaban luego de haber sobrevivido a lo antes ocurrido, llevaban medio día sin comer y a Souichi le gruñía la panza.
–Demonios que hambre…– Expuso limpiando su sudor con el revés de su mano Morinaga al escuchar aquello se acercó y ofreció un poco de carne seca la cual mantenía con energías al inquieto y extremista sujeto.
–¿Yeha Noha?- (¿Quieres comer?)–
Souichi analizo la carne con pesar suspiro hondo y expuso de forma desanimada. –Mmm no me malinterpretes amigo pero esa cosa se ve asquerosa. –
¿Mal… Interpretes? – Cuestiono el peli azul mirándole con entera atención y curiosidad, tanto así que Tatsumi se sintió un poco incómodo, aquellos ojos verdes eran tan claros y hermosos que trago grueso. Grito a ver a otro lugar y explico o al menos lo intento.
Sí, quiero decir que, no quiero lo que comes porque se ve peligroso. – Aparto la mano de Tetsuhiro de su frente y siguió su camino.
El guerrero no comprendió porque ese sujeto no quería alimentarse, lo analizo con profundidad y noto que el apenas y estaba nutrido; más bien descubrió que Souichi parecía demasiado delgado, noto su espalda muy angosta y aunque estuviera casi en los huesos aquel vaquero tenía un trasero muy bien dotado. – ¿Hombre blanco quiere morir de hambre? – Cuestionó siguiéndole más de cerca.
Souichi le observo serio y mal humorado, ¿acaso era difícil entender que a él no se le apetecía la carne seca? Con molestia entonces el expuso. – ¡No! Tengo otros planes para encontrar mi alimento. – Expreso deteniéndose y sacándose un pañuelo del bolsillo para limpiarse el sudor. – ¿Demonios en donde rayos estamos? –
POW WOW. –
¿Qué? –Cuestionó Souichi observándole con confusión al indio.
Estamos en la montaña Pow Wow. – Explico llevando otra tira de carne a su boca para darle un buen mordisco al tiempo que Souichi se babeaba con ese alimento, pero que rápidamente el negaba y cuestionaba.
–¿Cómo rayos sabes eso? –
–Brazo de oso y yo hemos caminado por acá, para cazar.–
–¿Quién es ese tal brazo del oso o como se llame? –
–Mi hermano. – Respondió con un poco de tristeza, pues ahora que lo pensaba Tetsuhiro le había fallado a su hermano. Era ahora que se daba cuenta que se había desviado del camino de su camino de guerrero. Por lo tanto, la aflicción en su pecho se agolpo para entonces expresar. – Escuchar hombre blanco, debo ir a hacer mi viaje y…–
–Si ya se… quieres convertirte en un guerrero. – Morinaga asintió, fe entonces que Souichi se rasco la nuca y cuestiono. –¿Y entonces que haces aquí, por qué no te largas a jugar con tus arcos y flechas? -
–Porque, hombre blanco… si yo dejarte solo significa que te mueras y… no puedo. –
Souichi se mosqueo, rápidamente se enfadó y grito. –¿Pero qué demonios crees que soy un debilucho?
–Hombre blanco ser terco, más terco que las mulas y no haber comido, morirse de hambre en unos días…–
–Arg.– Souichi lo tomo del collar que llevaba en el cuello y le gruño.–Tu eres irritante, yos e sobrevivir, ahora mejor lárgate.–Lo empujo para gritarle.–Deja la piedad para los animales, vete.– Souichi después de aquel acto, continuo su camino hasta llegar a una zona atestada de árboles y pasto verde, se arrojó en el piso y observo el lugar, noto que a lo lejos el sol se estaba ocultando, escucho los pasos de tras suyo, ladeo su rostro para observar hacia atrás en donde logro ubicar a Morinaga acercándose y quedándose quieto y expectante. Para Tetsuhiro era muy difícil dejar solo a ese hombre. El solo hecho de imaginarse eso, lo preocupo tanto que le admiro con preocupación, puesto que le preocupaba que aquel peli largo no hubiera comido ni bebido nada en estos días.
Aquel rostro lleno de zozobra se reflejó en el salvaje el cual fue admirado por Souichi y al cual expuso. – Eres muy extraño ¿lo sabias?– Comento dirigiendo su mirada agotada a los ojos de aquel joven guerrero.
–¿Por qué decir eso?– Cuestionó Morinaga, acercándose al mismo tiempo que soltando su morral y sacaba de este una piedra lisa y una enorme manta de piel de oso, la cual observo con tristeza y antes de extenderla la acaricio con cariñ.
Souichi noto aquello y pronto su inquietud le hico preguntar. –¿Y ahora que te sucede? –
El rostro herido del joven se dejo ver, Tatsumi se quedó inmerso en ese perfil, tan varonil y suave, logrando ver la piel blanca y tersa esos labios carnosos y esa nariz respingada y hermosa, sus orbes color jade eran únicas jamás había visto alguna parecida. Souichi tragaba grueso estaba mirándolo de manera extraña pero como no hacerlo, si los cabellos y flecos se habían acomodado a los costados de su rostro y estos caían deslizándose por su pecho, era demasiado guapo y tremendo ese indio el cual respondió con calma y voz profundamente grave. - Este fue mi mejor amigo. -
El ambiente cambio al escuchar aquello, Souichi dejaba salir un largo suspiro y expresaba. –Tu sí que eres raro. – Tatsumi fue observado por aquel joven quien le miro directamente a los ojos, puesto que no era la única persona que le había dicho eso, la mayoría en la aldea se lo decía a cada momento, era criticado por su forma de ser aislada, por sus ojos, por sus cabellos por todo.
–¿Ser raro… por qué? – Cuestiono, inocente y torciendo sus cejas en total confusión dando un golpazo directo en el pecho de aquel vaquero quien no pudo entender por qué esa expresión en aquel rostro lo sorprendieron y le hicieron sentir pena por el chico al cual el explico.
–Bu-Bueno, raro en el sentido que, sorpresivamente entiendes mi dialecto y para colmo eres de cabello azul, ojos verdes y no pareces tener los rasgos de los indios… cualquiera diría que eres un estadunidense normal y corriente que eres uno de los nuestros ¿Entiendes? –
Morinaga agacho su mirada, tomo entre sus dedos un cuchillo y la roca lisa la cual inicio a raspar con su cuchillo creando unas pequeñas chispas con las cuales prendió una fogata. – Hombre blanco no se equivoca… Soy diferente… Pero soy un indio piel roja. –
–Si… ya me di cuenta… ¿Todos son así? –
-La mayoría, pero los más audaces y osados somos mi hermano y yo. - Expreso con emoción.
-Ah entiendo. - La oscuridad llegaba silenciosa, Souichi por fin acepto un poco de aquella "Asquerosa" carne seca, pero para su sorpresa aquel trozo de carne no era ni asquerosa ni seca, pues esta al masticarse se deshacía en la boca su sabor salado le daba vida a su cuerpo y por supuesto apaciguaba su hambre.
–¿Buena verdad? – Cuestionó intrigado el de ojos verdes.
–Si… Pero ahora tengo mucha sed. –
Tetsuhiro entendió aquello se movió despacio para sujetar uno de los trapos que mantenía en su moral y con fuerza lo exprimió dejando caer sobre su boca un poco de agua, aquel trapo era blanco y estaba completamente húmedo, luego de saciarse con un poco de ese vital liquido; Tetsuhiro entrego el mismo trapo a Souichi el cual bebió de la misma forma.
Un enorme suspiro se dejó escuchar por parte de Tatsumi, aquella poca agua que ofreció su acompañante le había servido de mucho, inquieto y sorprendido cuestiono. –¿De dónde rayos sacaste agua? – Dijo satisfecho luego de beber.
–No querrás saberlo. – Respondió un poco disimulado y observando a otro lugar mientras se acomodaba el enorme y largo cabello y lo ajustaba para hacerse una coleta en la cual caía con gracia una pluma de color negra.
–Oye si vamos a ser compañeros, no debes tener secretos, ¿Y bien? – Siseo inquieto el platinado quería averiguar cómo rayos aquel hombre tenía consigo tantas cosas útiles estaba preparado y en verdad lo estaba.
–¿Prometes no molestarte? –
–Sí, si habla. –Respondió bebiendo una vez más.
–Es sudor tuyo y mío. –Sonrió complacido (N/A en aprueba de todo para sobrevivir a grandes caminatas se suele proceder a estas medidas más cuando están muy alejados del agua y andaban bajo el sol xD)
Pausa momentánea al tragar y luego un severo escupitajo para luego gritar. –¡QUE?!– Souichi se puso en pie con prisa tocio como demente mientras Tetsuhiro se disponía a estirar la manta cálida de piel de oso para disponerse a dormir pues seria una LARGA noche al lado de esa ira con patas llamada Souichi. –NO PUEDE SER, TENGO SUDOR TUYO EN MI ORGANISMO. –
Es líquido, no preocuparse esta filtrada por el trapo además sabía que nos alejarías más de lo debido del río así que prepararme para el camino. – Souichi de maldecir hasta a las piedras del lugar callo en el piso totalmente exhausto sin importarle más nuevamente sujeto aquel trapo.
Mierda me maldeciré por decir esto, pero… tu sudor no sabe mal. – Reacio al asco que sufrió dedujo que aquella bebida no tenía nada de malo era como el agua pura y abundante.
Unas horas después, Tatsumi Souichi quedo dormido con los brazos cruzados, sus piernas cruzadas y estiradas a todo lo que daban con una roca como almohada y un rostro relajado, Morinaga estaba recostado en el piso sobre aquella piel cuando de pronto el reflejo de la luna ilumino a aquel platinado, se incorporó despacio muy despacio y en silencio le observaba y apreciaba a lo lejos el tenue paisaje, estaban perdidos de verdad, pero si aquel sujeto escuchara sus indicaciones sabría que sobrevivirían.
–Hombre blanco…–Le llamo al notar que aquella pose no era tan cómoda en aquel hombre le movió con cuidado la cabeza y la reposo en una manta de cuero, con esto echo se relajó para "Descansar" Por qué en el bosque y lejos, todo podría pasar, desde los ataques de los coyotes hasta las mordeduras de serpientes y de otro animal, Tetsuhiro no durmió esa noche trataba de protegerlo era su misión, sacarlo de ahí con vida a costa de su mal humor…
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A la mañana siguiente el primero en deambular por todos lados fue Tetsuhiro, como siempre trataba de ubicarse y justo cuando estaba listo para partir Souichi se coloca a su lado le entrega su manta de cuero y sin mirarlo a los ojos le "Agradece".
–Toma…. Fue… Bueno gracias por esa cosa. –
–Se llama, Tawtuca. –
–Como sea, vamos es por acá. –
–¡Espere! Es por aquí. –
-No muchacho el norte esta por allá ayer vi las estrellas y estas me anunciaron el camino de regreso. – Tetsuhiro a costa de sus puntos de vista no pudo convencer al platinado ya que este sí que era orgulloso y sin decir más le siguió prosiguió el camino para llevar las cosas en paz…
Caminaron un buen tramo pasaron horas y a este entonces ya eran las 12 del día nuevamente perdidos Tatsumi se detuvo al medio de la nada, el viento areció en sus oídos al igual que en sus cabellos, como deseo tener su sombrero para cubrirse del sol pensó pero al momento de girar su rostro a su acompañante no pudo evitar pensar como era que aquel sujeto no se quejaba del inclemente sol estaba sin camisa, solo con sus pantalones y su taparrabo y un morral que parecía traer de todo, confuso por esto decidió seguir caminando en esta ocasión su instinto si le llevo a algo que ambos deseaban.
Llegaban a un lugar muy fresco a lo lejos se escuchaba el sonido de una pequeña correntada de agua, en el suelo ya se podía sentir el lodo dando a conocer el agua cercana, Souichi con emoción grito.
–¡VES TE LO DIJE MUCHACHO! Sé a dónde ir. – Caminaron un poco más y ahí estaba el enorme Río, Tatsumi se arrancó la camisa con rapidez dejándola tirada sobre el pasto húmedo y en seguida grito como un real niño. –¡AGUA!–
Por otro extremo Tetsuhiro, se dirigió a aquella camisa la recogió con lentitud y con curiosidad la llevo a su rostro para oler aquel trozo de tela el cual le pareció algo tosco y amargo ya que el perfume era fuerte aún en la camisa de del platinado, dejando esto de lado se dirigió a una roca para abandonar su morral y la camisa de aquel hombre al igual que sus pantalones, quedo solo con su taparrabos, lo primordial en ese momento era darse un buen baño y buscar un poco de comida dentro del río.
Souichi por otro lado restregaba sus manos sobre su rostro una y otra vez bebía con demencia y reía a carcajadas cuando pronto escucho un fuerte sonido de que alguien se había lanzado al agua, giro a ver y noto como desde el agua emergía Morinaga, arrojando su cabello hacia atrás y con todo el agua recorriendo por entero su rostro, aquel se incorporó del fondo y puso de pie no estaba tan hondo, pero aun así camino más a la orilla Mostro parte de su anatomía Souichi no se había dado cuenta pero estaba clavado en la espalda de aquel chico, su mirada bajo más hasta llegar a donde su espalda perdía su nombre, por razones de taparrabo solo pudo ver un poco nada más un poco.
Al instante en que el peli azul se giró Souichi sorpresivamente se asustó ya que traía una navaja artesanal en su mano. –¡¿Qué es eso?!–
–Es una navaja. – Respondió con confusión.
–¿Y para qué tienes una de esas? –
–Pues para mí, necesito quitarme los owis.-
–¡¿Los que?!–
–Son pelos que te salen en la cara en mi tribu está prohibido llevar una barba o bigote mostacho como le llaman ustedes los blancos, me crece demasiado y debo cortármela. – Explico al tiempo que enjuagaba aquel filoso instrumento.
–Ya veo…–Souichi se acercaba pero se detuvo al notar como Tetsuhiro llevaba su navaja a su barbilla y con maestría recortaba su barba, hacía unas curvas y unas líneas tan delgadas que le pareció sorprendente al Tatasumi lo hacía tan bien que también el dieron ánimos de cortársela, pero una vez más sus traviesos ojos recorrieron ahora el pecho de aquel hombre, lo que más le llamo la atención fue ver que aquel frágil taparrabo moría justo tres dedos abajo del ombligo.-"Eso sí que es ser atrevido, pero que rayos estoy… ese tonto es un exivicionistaaaa".- Se dio la vuelta y continuo con lo suyo, Tetsuhiro por otro extremo finalizo con su arte limpio y lavo su rostro con jabón creado por la grasa de cerdo y unas cuantas hiervas aromáticas era perfecto para limpiar todo rastro de suciedad en el cuerpo ofreció un poco a aquel hombre el cual acepto en la décimo tercera vez que el guerrero le ofreció quitarse la ropa.
Desnudo por completo, solo en un río con un chico que no conocía y para colmo sus ojos no dejaban de verle se sentía mal sucio y muy enfermo por alguna razón aquel muchacho creaba ideas muy extrañas en el vaquero sensaciones que si no hubiese sido por el agua helada se hubieran consumado en una erección totalmente; apenado y avergonzado por lo raro que se sentía Tatsumi se perdió al descansar flotando boca arriba sobre el agua.
Pero sorpresivamente o solo él era el único raro en este sitio, Tetsuhiro había contenido sus enormes deseos de acercarse más de lo debido a aquel hombre y ocultando su mirada por instantes le observaba, analizaba esa extensa cabellera pegarse a su espalda y ese trasero blanco y pálido mostrarse a su frente. Honestamente no sabía cómo es que ese cuerpo le causaba sensaciones muy distintas a lo que causaba una hembra de su aldea.
–"Esto no puede ser verdad, me gusta mucho este testarudo sujeto… desde que lo vi yo… su cuerpo, su cabello, su voz, sus ojos, sus labios todo él es perfecto… es hermoso es como un lobo blanco bajo la luna llena."–
Souichi asaltado por los extraños sucesos de su cuerpo decidió que lo mejor era relajarse y que mejor forma que dejar que la corriente le acariciara y relajara su cuerpo observaba en cielo lleno de nubarrones y algunos pájaros que volaban majestuosos hasta le pareció escuchar el graznar de un águila por fin el momento más tranquilo de su vida había llegado toda preocupación todo recuerdo mal vivido desapareció de su cerebro, hasta que…
Se incorporó camino un poco a la orilla buscando su ropa pero para su sorpresa esta ya no estaba.–¡¿pero qué?!– Miro a todas partes y solo logro ver a Morinaga atizando lo que parecía un fuego para azar los peces que había capturado, el platinado nuevamente volcó su vista a donde estaba su ropa pero no se había dado cuenta que solo estaba un minúsculo taparrabo, rápidamente el dedujo que ese indio deseaba verlo con esos diminutos vestuarios ante aquella osadía expuso.–¡Ni de broma me pondré eso!– Grito molesto, al tiempo que se movilizaba hacia afuera cubría su virilidad con ambas manos y corriendo con furia llego hasta donde estaba agachado Tetsuhiro al cual le dio una cruel patada al tiempo que gritaba tremendo.–¡¿En dónde está?!– Vocifero furioso.
Morinaga respiro hondo, se giró para ver al peli plata quien lo había dejado tirado en el piso boca abajo gracias al golpe; sin embargo no conto con que al voltear a ver al vaquero algo sumamente vergonzoso pasaría en su interior. Morinaga al notar a Souichi desnudo y muy mal humorado con sus cabellos aplastados por lo mojado que estaban y ese pecho tan pálido mostrando sus tetillas rosáceas no pudo contenerse y casi desangrarse por la nariz murmurando.
–Hombre blanco ser muy ZUKAWAGI.– (Ardiente)
¿Qué has dicho, que significa eso? – Morinaga rápidamente se volteo sus orbes temblaban y su nariz se desangraba mientras él se gritaba internamente.
–"Tetsuhiro calma, ese hombre es peligroso, ese hombre es el enemigo, el…. Mierda es tan, tan guapo."– Tetsuhiro se aclaró la garganta limpio su nariz y lo observo de nuevo sus orbes verdes se clavaron en las manos que cubrían aquella parte elevo su mirada y enseguida cuestionó. –¿Qué, cosa busca?–
–¡Mi ropa!–
–Ah, está secándose. – Señalo.
–¡Secándose! Y mientras tanto que hago con…– Bajo su mirada y se sonrojo un poco.
–Por allá esta el tapa…–
–¡No me pondré esa cosa! –
–Hum entonces, regrese al agua, dicen que hay mosquitos que pican justo en el prepucio. – Sonrió mezquino Morinaga.
–¡TE VOY A! –
Morinaga no pudo evitarlo Souichi estaba tan colorado que podía asemejarse a un tomate maduro.
–je, je,je Hombre blanco estar rojo.–
–Hijo de arrr SHAKABAN… LO QUE SEA!– Grito impotente para ir por aquel minúsculo objeto, por fin se lo coloco y en cuestión de minutos fue visto con gracia por Tetsuhiro quien se cubría con ambas manos la boca y nariz, estaba deslumbrado por tanta sensualidad en ese hombre de cabellos platas.
–Yo no creerlo, de verdad hay hombres que no logran cubrir todo. – Soltó en risa. – Creí ser el único. –
–¡Estúpido, esto es tu culpa por darme esto tan pequeño! –Reclamo Souichi tratando de cubrir todo.
–Creer que Mapache cambiar mi ropa antes de salir de casa. –Soltó a reír, mientras Souichi tenía una vena enorme y descomunal que palpitaba amenazando con estallarle, eso era vergonzoso ya que, si de adelante no cubría, atrás menos.
–Idiota. – Se acercó para darle un severo golpe en la cabeza y gritarle. –Tu ya deja de verme y dame algo de comer! -
–Ya va. – Entrego en sus manos un Salmón, tenía un toque único, un poco de sal, ajo y un toquecito de cilantro estaba para literalmente chuparse los dedos y así fue Souichi acabo con tres de los salmones y mientras su acompañante lo observaba impresionado dijo.
–Amigo eres un buen cocinero, de donde sacaste tanta cosa para sazonarlo. –
-Pues, hay Cilantro por allá, la pimienta la traje por si necesitaba cocinar algo en mi viaje y la sal nunca puede faltar. -
-¿De dónde la sacaste?- Siguió comiendo.
-Son las partículas que quedaron de tu sudor y el mío. - Sonrió.
Souichi detuvo todo movimiento, de pronto el apetito se le fue a otro estado, dejo el pez a medio comer y expreso serio. – En tu vida me vuelvas a contestar cuando te pregunte algo ¿quieres? -
-Ik.-
-¿Ik?-
-Quiere decir si en piel roja. -
– Bueno, creo que ya es hora de seguir. -
-Si…-
Morinaga estuvo a punto de levantarse pero en cuanto dirigió su vista al frente logro ver algo no muy deseado para sus ojos aunque aquel instante le removió por completo todo en su interior, el platinado se había levantado de la manera más inapropiada y le había enseñado toda el alma al joven indio quien por poco y cae en coma hemorrágico pues se quedó con las orbes quietas un ligero sonrojo y un claro asombro, a Souichi le importo poco continuo su camino y llego a su ropa la cual ya estaba seca y lista para usarse, en cuanto a tetsuhiro, Cogía los huesos y las cabezas de pescado para enterrarlas y hacer un pequeño rezo de agradecimiento por la comida, mientras hacía esto sus ojos no dejaban de ver de reojo a aquel hombre, no lo había notado pero su forma de verlo había cambiado, examino cada musculo, cada parte de su rostro, cada expresión en esa frente y cada ápice de su cabello y piel, tragaba grueso ya que algo en su interior le decía muchas cosas y una de esas era el deseo que sentía por abrazarlo.
Continuo lo que hacía con disimulo, al igual que el otro se colocó sus pantalones y se alisto para la caminata…
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Era ya el día 5 caminaban sin rumbo nuevamente pero esta vez la conversación era amena, ahora se trataban con mucha más confianza y se acercaban más intercambiaban conocimientos, culturas y palabras, Souichi aprendió mucho al igual que Tetsuhiro, aprendieron que ninguno de los dos era como lo habían dicho sus cercanos, se reían y llevaban la fiesta en paz.
Hasta que…–¿Hombre blanco, tú tener mujer? – Cuestionó sin rodeos a lo que Souichi se detuvo en seco y arrugo su entrecejo. –¿Hombre blanco? –
Tatsumi no quería responder esa pregunta por lo tanto inicio a rebuscar algo con que distraer al ingrato peli largo, dirigió su mirada a otro lugar y noto un enorme panal. -¡MIRA!- Grito desviando la pregunta, para enseguida correr al lugar siendo seguido por el guerrero, ambos observaban un enorme panal redondo y largo a la vez, estaba colmado de miel la cual sería una delicia comer.-¡Voy a bajarlo!-
-No…- Dijo deteniendo su caminata para sujetar su brazo.
-¿No?- Cuestiono inquieto Tatsumi.
-Es peligroso. -
-Peligroso mis narices. - Dijo ahora lanzándole piedras a aquel panal.
-¡Es enserio, Hombre blanco es peligroso!-
-Tonterías tu solo siéntate y observa.- Dijo sujetando a Tetsuhiro de los hombros y llevándolo hacia a tras a una roca, los ojos de Morinaga se perdieron en los de el vaquero el cual le observó con determinación diciendo.- Ahora yo me encargo de la comida.-
-Pe..Pero.- Tetsuhiro no pudo detenerlo sin más que hacer observo la tremenda estupidez que haría el platinado, Souichi entonces fue por una vara y clavo aquel panal en esta desprendió aquella colmena y enseguida grito como loco.
-¡LO TENGO!- Giro a ver a Morinaga pero este había desaparecido.-¿Oye, indio?- No escucho sonido alguno pero lo que si se acrecentaba era un zumbido el cual venía a su derecha, abejas, una nube enorme de abejas estaba a punto de seguirlo y así fue, Souichi fue picado varias veces hasta que de la nada Tetsuhiro apareció con una antorcha humeante, la agito frente al Tatsumi para que las abejas no se acercaran a picar más de lo debido a un terco y bruto Souichi.
-¡Tasake!-(¡Lo sentimos!)- Grito para sujetar la mano del platinado y salir de ahí con rapidez.
Ya lejos de donde estaban Souichi gozaba y decía orgulloso.-¡JO, JO, JO miel deliciosa miel ya me hacías falta!-
Morinaga le observo molesto mientras que el vaquero disfrutaba de su proeza con un rostro todo picado por las abejas.
Souichi mientras se daba el banquete lleno de dulce, sintió la mirada furiosa de aquel peli azul al cual cuestiono confundido. –¿Qué te pasa?–
-¡PODER HABER MUERTO!-
-No pasó nada deja eso. -
-¿Dejar eso?, es peligroso molestar a la naturaleza, sin antes pedir permiso.-
-¡ESTAS LOCO!-
-¡No usted estar loco, ya no estar seguro si ayudar o no al estúpido hombre blanco! -
-Oye si no fueras por mi tú no estuvieras con vida aún. -
-Eso sí que es una verdadera mentira.-
-¡AHHH!, ¿sí?!-
-Si.-
-Pues mira tú…- Las palabras de Souichi se silenciaron al escuchar un gruñido a sus lados. -¿Qué fue eso?-
-Okto.- Susurra el indio observando al lugar de donde venía aquel gruñido.
-¿Osos dónde?- Frente a ambos un oso de pelaje café se posó al frente, jadeaba con su hocico y olfateaba con insistencia.-¡Un oso!- Hablo por lo alto cosa que hizo que aquel animal se perturbara.
-¡Shhhh! no grite, no mueva, no haga nada.-
-Estás loco, nos comerá, nos hará tiritas. - Susurro por lo bajo el platinado.
-Hacerme caso si no se mueve se ira.-
-No lo creo se está acercando.- El animal daba de pasos fuertes y se acercaba a Souichi.
-No muevas ni un solo musculo, se ira ya verás.-
El platinado decidió seguir los consejos de aquel indio, pero enseguida en sus piernas se sintieron algunos pequeños objetos caminarle y algunos iniciaron a picarle. -Tetsuhiro…–
-Shhh, no se mueva. -
-Tetsuhiro…- Llamo más fuerte el de cabellos platas.
-No moverse, ya te lo dije. -
-¡AHHHHHH!- Grito sin poder contenerse más, Souichi salto como demente apartándose de aquel hormiguero en el que estaba parado cuando hizo esto…
-¡GRRRRRRRRRRRR!- Aquel oso se levantó con sus patas traseras y gruño furioso.
-¡Ay dios!-
-Entrégale el panal. - Grito Morinaga.
-¡Estás loco sufrí por esta miel!-
-ENTRGASELO! -
-No.-
-¡ENTONCES CORRE POR QUE NOS VA A MATAR, TU VE AL RÍO Y YO IRE A ESTE LADO.- Dijo arrebatándole el panal y preparándose para correr, pero Souichi le sujeto el brazo y le grito.
-¡No, eres muy joven para morir!-
-¡GRRRRRR!-
YA ES MUY TARDE CORRA. - ambos se giraron Morinaga arrojo el panal al oso mientras que amos corrían como locos siendo ahora seguidos por aquel enrome oso, llegaron a un lago y se lanzaron nuevamente al agua….
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Dos días después…
Caminaba con enfado y vaya que estaba enfadado su vida era un completo desastre, su camino era un tremendo horror estaba enfadado y no le había dirigido ni una sola palabra a su acompañante, unas horas antes se habían peleado y ahora seguía su camino, tras muy detrás venía él, el objeto de sus enfados y de sus dudas SOUICHI TATSUMI, si estaba enojado, dudaba y eso era lo que más le tenía molesto ya que por alguna estúpida razón se estaba comenzando a enamorar de ese estúpido hombre.
-"¡¿Por qué demonios me debe pasar esto, porque se atravesó en mi camino, cual es mi estúpido destino?!"- Se preguntaba una y otra vez mientras subía por una escabrosa roca habían llegado a un valle de rocas y planicies, por detrás aquel vaquero seguía el ritmo de Morinaga.
-¡Oye!–Le gritaba desesperado habían sido muchas horas sin recibir la mirada de ese indio y eso lo estaba incomodando, ciertamente había sido todo un tonto todo este tiempo y llego a deducir que no sabía nada de supervivencia que era un estorbo para cierto guerrero pero eso no era para dedicarle la ley del hielo.
Morinaga continuaba su caminata, de regreso a la aldea en donde vivía, por fin Souichi había aceptado a regaña dientes que estaba perdido y por lo tanto Tetsuhiro se dirigía de regreso en silencio y con una mirada cabreada.
Souichi mientras se encaminaban apretaba sus manos y pensaba. –"Soy un idiota… debería decirle que todo esto fue mi culpa?"–
No podía decidirse hasta que elevo su mirada y ahí estaba el rostro serio del peli largo y azulado a quien le dijo por fin. –Ya está, lo siento de verdad lo siento yo… Ag escucha lo he pensado bien y he decidido que tú y yo deberíamos llega r aun acuerdo, a partir de ahora yo te seguiré sin reclamos y tú me podrás decir que hacer o no!-
Morinaga hacía sordos sus oídos seguía subiendo por aquel lugar hasta que por fin llego a lo plano y escabroso del lugar siguió caminado hasta que.
-De acuerdo…–Tatsumi arrugo las cejas y apretó con mucha más fuerza sus puños tenía que buscar algo para llamar su atención y eso era…– Si tenía mujer… Su nombre era Stephany, tenía dos hijas y las tres fallecieron una noche en que un lobo ataco mis tierras… -Tetsuhiro detuvo su paso giro su rostro hacia a aquel hombre el cual calló sentado en el piso coloco sus manos sobre su rostro y confeso todo.- Mi nombre es Souichi Tatsumi viudo y ex padre de dos niñas preciosas sujeto necio, caprichoso orgulloso y terco hasta la muerte, sujeto que ahora comparte su vida con un hombre muy valioso con un guerrero con un INDIO que ha salvado mi vida más de una centena de veces y un hombre que está totalmente arrepentido de haberte echo enfadar como lo hice ahora… Un hombre que no desea verte triste y enojado un hombre que por extraño que parezca… Ya no le duele la muerte de su esposa por que conoció a alguien que… Alguien que… le confunde que le mira con deseo un hombre que está enamorado de otro hombre y este hombre está orgulloso de decir que está feliz de estar con un guerrero como tu si… El guerrero y yo.-
Tetsuhiro había agrandado sus ojos no podía creer en verdad aquel hombre sentía la misma confusión que a él le transitaba por su cabeza.
-Tetsuhiro… No puedo creer lo que diré pero no he sido feliz desde que mi esposa murió pero tú has hecho revivir a este muerto.-
-…-
-Y que mi esposa me perdone pero… Demonios me he enamorado de ti.-
Pestaño en varias ocasiones, los orbes de Morinaga observaron aquel enrome lugar, en donde el viento arreciaba cálido y en donde todo era silencio estaban solos y sin ningún lugar o alguien que les conociera o siquiera les viera, se giró y sin decir nada continuo su camino, Souichi se puso de pie y camino tras de él hasta sujetarlo de un brazo y darle vuelta, los orbes de Morinaga se agrandaron nuevamente, aquel hombre le estaba sujetando con fuerza y le estaba acercando más de lo debido.
-Dime que entendiste todo lo que te dije. -
-Ik.-
-¿Entonces?-
-Yo no sé…- Silenciado por otro acercamiento más, nunca vio el rostro de aquel hombre tan de cerca, sentía su respiración chocar con su rostro, sentía aquel deseo de saber que se siente besar a alguien que no fuera una chica de la aldea, sin esperar más y pro sobre encontrar de todo lo que creía movido por el amor que comenzó a darse hacia a ese guerrero Souichi no pudo evitarlo dejo ir un suave y masculino beso a los labios de Morinaga.
Se alejó suavemente del rostro de aquel oji verde su rostro era un poema de preocupación ya que no sabía si iba a ser golpeado o asesinado a sangre fría por aquel chico, pero lo que recibió lo dejo completamente seguro de lo que proseguiría de aquí a lo largo de su vida, Morinaga como probando algo nuevo se clavó nuevamente en los labios del platinado esta vez no sería el vaquero quien liderara la sorpresiva faena; esta vez sería el quien lo sorprendería, aquellos labios luchaban con los suyos y era un sinfín de emociones y de sensaciones que se creaban ambos al instante en que estaban llegando al límite de lo permitido; sin embargo el anuncio de un fuerte aullido los saco de aquel momento…
-Sombra blanca…- Expreso con suavidad Tetsuhiro al ver al enorme lobo blanco en una de las otras planicies, Paul dirigió sus ojos a aquel animal y en el instante en que le vio reconoció…
-Entonces… Este era mi destino, ese lobo nos hizo conocernos Tetsuhiro…-
-Es verdad, entonces esta es mi misión. -
-¿A qué te refieres?-
-Seguir mi corazón, soltar mi lobo interno. -
-Sea lo que sea tiene sentido. - Voltearon a ver nuevamente aquel lobo, pero este ya no estaba…
Oh vaya que cosas la cosa se hizo mas larga de lo que esperaba perdonen el lemon viene el que sigue jajaja gomen n_n pero espero les haya gustado chicos y chicas n_n
Aguarden por el que sigue que estará muy bueno e interesante n_n
Muchas gracias por leer feliz lunes n_n/
