Blood No me pertenece, es propiedad de Production I.G, los personajes originales están protegidos por las leyes de derechos de autor respectivas, y los personajes creados por mi son exclusivamente de mi propiedad y existen únicamente para la realización de este fanfic, el cual esta hecho sin fines de lucro, sencillamente es una versión mas de lo que ocurrió después del final de esta interesante serie

Capitulo 4 Una nueva Amenaza

Era de noche, la luna llena iluminaba aquel lugar, mas sin embargo en un momento comenzó a tomar un color rojizo carmesí muy peculiar, hasta que quedo completamente roja cual si estuviera impregnada de sangre. De entre la oscuridad, un sujeto vestido con un traje negro compuesto de un pantalón, una camisa negra y un saco largo a modo de gabardina. Se quedo inmóvil cuando llego al centro del lugar; justo donde la luna brillaba con mas intensidad, se arrodillo y bajo la cabeza de tal forma que su rostro no se alcanzaba a apreciar.

-Ya estoy aquí, reina mía-

-A tiempo como siempre- dijo una figura femenina hablando desde la penumbra que se hacia en el lugar –dime ¿Cómo fue tu encuentro?-

-Me encontré con el, justo como habíamos previsto, le hice ver que los de su clase habían vuelto, que esta ves no había razón para luchar, que si no apoyaba nuestros planes que no interfiriera, ya que esta ya no eres su pelea. Sin embargo el me desconoció y la pelea comenzó-

-Ya veo, entonces… lo mataste ¿verdad?-

-Yo, en realidad era mas fuete de lo que habíamos esperado y…-

-Lo dejaste escapar después de todo- se escucho de una figura masculina que también permanecía en las sombras –En el pasado combatí contra el, y si en verdad era fuerte, pero te enseñe lo suficiente como para que el resultado de esa pelea tuviera que haber sido otro-

-Maestro, lo lamento- dijo la figura inmóvil quien se estremeció al sentir la presencia de ese otro sujeto, un viento frío se dejo sentir en todo el lugar.

-Tienes estos "dones" gracias a que ese fue tu deseo, y a que querías pasar el resto de tu vida junto a ella, pero si no puedes hacerlo entonces tendremos que prescindir de ti-

-No fue mi intención maestro, en verdad no esperaba ese poder de su parte, aunque no salio ileso del todo, pero si hubiera usado mi verdadera forma…-

-No seas tonto!!, recuerda que tienes estrictamente prohibido hacer eso, te enseñe a hacerlo solo para que te ayudara a mejorar tus capacidades, no para que lo uses cada ves que se te antoje, ya sabes lo que te sucederá si lo haces sin mi consentimiento-

-Esto es aburrido- dijo a fin de cuentas la joven –puedes retirarte, por ahora olvidemos lo que paso, pero no vuelvas a fallarme ¿entendido?; además recuerda que aun tienes una misión mas por cumplir, quiero esa información a toda costa ¿queda claro?-

-Si mi reina- dijo el joven poniéndose de pie y desapareciendo en una ráfaga de viento dejando a ambas figuras sumergidas en la oscuridad

-Ahora que sabemos que esta con vida, tenemos que irnos con cautela, ¿esta bien?- dijo el

-Por supuesto, ¿Quién me crees para no darme cuenta?, pero además, solo es el ¿no?, a ella aun le falta mucho para despertar, y aunque lo haga no representa peligro para nuestros planes-

-Precisamente, tenemos que apresurarnos para encontrar a la otra chica y así poder seguir con nuestros planes- dicho esto desapareció de la misma forma que el joven había hecho hace unos momentos dejando a la joven aun en las sombras quien comenzaba a alejarse muy lentamente

Casa de la familia Kynomoto, Fukuoka Japón

En el recibir de la residencia lucia todo en orden, una joven de aproximadamente 16 años de cabello y ojos negro y de estatura algo baja, se encontraba viendo el televisor vestida con una especie de pijama y comiendo unas golosinas. Sus padres se encontraban en el jardín platicando sobre algunas cosas que habían acontecido en el día de ambos y que no querían que sus hijas se enteraran, en ese instante escucho como su hermana mayor se hacia presente detrás de la puerta.

-Hasta que te apareces- dijo ella en tono algo sarcástico –¿Dónde estabas?, Hikaru-

-Eh, yo..- dijo la joven algo dudosa –"Salí a caminar y me encontré con Ryuga y platicamos un rato-

-¿Ryuga?, ¿el Ryuga que yo conozco?.. Ja esto me huele a romance, hermana- dijo ella cruzándose de brazos y mirando de una forma maliciosa a la otra chica

-Déjate de bromas fantásticas Sakura- dijo ella en tono de enojo, empujando a su hermana haciendo que ambas cayeran en el sillón haciendo que los rostros de ambas estuvieran muy cerca, Sakura se quedo mirando por un momento el rostro de su hermana

-Oh por dios- exclamo Sakura levantándose haciendo que su hermana cayera en seco

-¿Qué rayos te pasa?, parece como si hubieras visto un fantasma-

-¿Qué acaso no lo has notado?, te pareces mucho…a ella-

-¿A ella?, ¿de que demonios estas hablando?- dijo la otra joven en tono molesto alzando un poco la voz, sin embargo no hubo respuesta; ambas se quedaron mirando una a la otra mientras que el silencio se apoderaba del aquel momento

Aeropuerto Internacional de Okinawa, Japón

Un muy preocupado Kai se encontraba dando vueltas por toda la sala de espera, lucia un pantalón de vestir café, una camisa blanca, a decir verdad le era muy incomodo traer ese tipo de ropa, ya que se había acostumbrado mas a la ropa mas tranquila que usaba últimamente. De pronto una figura conocida se aproximaba hacia el, un hombre con la apariencia algo joven para su edad, de cabellos castaños y ojos azules, vistiendo un traje en color azul

-Perdona la tardanza Kai, tuve algunas cosas que atender antes de venir aquí-

-No se disculpe Joel, ya sabe como me pongo cuando estoy alterado, y este momento..-

-Lo se- dijo el –No es un momento muy grato para nosotros, pero… pero primero ahí que estar seguros de que no haya sido un error de el-

-Joel, lo conozco quizás mejor que nadie, el no podía haberse equivocado con algo así. Han aparecido nuevos Caballeros-

-De Karl y James Sidelside, se confirmo plenamente su muerte, Amshel Goldsmit también esta muerto, obviamente; Nathan Mahler y Solomon Goldsmit, son de los que no sabemos nada

-Nathan fue muerto luego de que ella murió, según me dijo, ya no tenia razón para vivir sin su reina, de Solomon, no sabemos nada, posiblemente también este muerto. El me dijo que se trataba de alguien con quien jamás había peleado, y además muy joven.-

-Pues esto nos deja dos posibilidades: O en el pasado existió un Caballero del cual no nos esteramos; o alguna de ellas ha comenzado a crear sus propios Caballeros-

-Eso es imposible, no saben nada sobre su verdadero origen-

-Esas son las posibilidades que tenemos…- Cayo, no queria apresurar conclusiones

-¿Y David?-

-En Inglaterra, llegara esta noche, le comente la noticia y no podía creerlo, tendremos que estar atentos para lo que sea"

-Me parece increíble, que nos volvamos a encontrar reunidos todos, y mas bajo esta nueva situación. ¿Qué demonios es lo que esta ocurriendo?-

-Pronto lo averiguaremos, ten fe. Debo retirarme; estaré en este hotel, cuando llegue David nos veremos en Omoro, ahí que planear una estrategia a seguir, y ahí que rastrear el paradero de esas niñas, ya que no sabemos donde podrían estar"- dijo dándole a Kai una tarjeta y marchándose para abordar un taxi que lo llevaría a su hotel para esperar el momento de encontrar respuestas a esta nueva incertidumbre

-Vaya con cuidado, Joel- dijo Kai, guardándose la tarjeta y marchándose al lado contrario que su amigo.

Instituto Superior de Fukuoka, Japón

-Hikaru-chan- grito Urara al ver a su amiga aproximándose al salón de clases

-¿Cómo estas hoy, Urara?- dijo Hikaru cuando ya se encontraba mas cerca de su amiga y saludándola con una leve sonrisa

-Bien bien, pero apresurémonos o llegaremos tarde- dijo ella tomando a su amiga del brazo y jalándola hacia en interior del lugar, mientras ella ponía una cara de vergüenza por la escena. En el momento en que iban entrando no se dieron cuenta de que había una pelea entre dos de sus compañeros, quines entre el forcejeo se fueron acercando a las chicas.

-¡Cuidado!- grito un joven al fondo, pero era demasiado tarde, el cuerpo de un joven alto y moreno impacto con el de Hikaru lanzándola y haciéndola caer cerca de un monto de vidrios que quedaron después de que una ventana fue rota por uno de los partidos de fútbol soccer

-¿Hikaru-chan?- grito lo mas que pudo Urara mientras sus ojos se tornaron llorosos al ver el brazo ensangrentado de su amiga mientras en el resto de la clase, se dibujaban varios rostros, en ellos la sorpresa y el miedo…