Bueno, aquí está el cuarto capítulo.

Espero lo disfruten mucho

Hermione POV.

Hoy se cumplen dos semanas desde que Fleur y Pansy aceptaron tener una pequeña amistad con Kim y conmigo, aún no era muy de nuestro acuerdo estar así, pero preferíamos eso a tenerlas lejos y recibir su desprecio diario. Habíamos aprendido mucho de ellas, de su infancia, varias manías que tenían, cada aspecto y cosa de ellas me fascinaban.

Por estar tan ocupada en otras cosas me estaba atrasando un poco con mis deberes; gracias a mis amigos con sus audiciones de quidditch, salir con Luna a buscar nargles, hablar un rato con Fleur y otro tanto con Pansy, ver que mi hermana no se metiera en problemas y semi hacer mis tareas. Si continuaba así iba a bajar mis calificaciones.

Ya llevo como una hora haciendo la tarea de DCAO del profesor Snape sobre hechizos de ataque y como protegerse de ellos, estar en la biblioteca siempre me gusto, era tan callado que podía escuchar los latidos de todos, sus respiraciones, como pasaban las hojas de sus libros, la pluma raspando el pergamino al escribir, algunos pasos de los alumnos pasando entre los estantes, era casi armónico.

Suelto un suspiro, eran los únicos sonidos y olores que no me causaban dolor de cabeza últimamente.

-¿Muy ocupada? – oigo que dicen a mi lado, pero no me hacía falta voltear para saber quién era, la sonrisa era inevitable. La había oído desde que entro a la biblioteca, sus pasos eran pausados y suaves, casi como si estuviera bailando

Volteo a ver a mi Diosa rubia, su mirada es tan linda que no puedo evitar quedarme embalsamada en sus ojos azules, siento como una sonrisa estúpida sale en mi rostro, y ella se ríe un poco desviando su mirada de mí.

-Aún me intimida un poco que te me quedes viendo así – desvío la vista divertida, tengo que controlar más eso, solo que tenerla tan cerca me lo pone muy difícil – parece que lo haces a propósito.

-Debo admitir que no es así, tú tienes la culpa – ella se me queda viendo sin entender – eres hermosa.

Se sonroja ligeramente, creo que ya se ha acostumbrado a que le diga cosas así, al principio solía ser un poco incómodo. Pero eran cosas que no podía evitar decir, porque era la verdad.

-¿Y qué haces? – me dice desviando el tema, no la iba a presionar.

-Es una tarea para DCAO, es bastante simple pero me gusta tener todo bien aprendido – le digo viendo hacia la cantidad absurda de pergamino y libros en la mesa – creo que exageró un poco.

Oigo su risa, mi pecho se infla, era como oír lo más hermoso del mundo, era aterciopelada, suave y armónica.

-Si un poco – se queda callada un segundo – supe lo que paso en el ministerio el año pasado.

Desvío mí mirada de nuevo, me muerdo la parte interna de mi boca, no era un tema muy lindo para comenzar una plática, pero seguramente alguien se lo había contado.

Aún tenía en mi cabeza lo cerca que estuvimos de la muerte, si no hubieran llegado los de la orden seguramente el final habría sido diferente, todos terminamos en la enfermería a curar todas nuestras heridas. Incluso Kim que era casi impecable en duelo había resultado bastante magullada.

-Sí, fue un suceso muy… - ni siquiera encontraba la palabra correcta para describirlo, estaba "estúpido" e "intenso" – no importa, termino más o menos bien.

No era para nada así, Voldemort había logrado escapar, perdimos a Sirius, Harry aún no lo superaba del todo aunque quisiera fingir que sí. Esa ida al ministerio había sido lo más estúpido que pudimos hacer, pero yo siempre iba a apoyar a mi amigo, y Kim no me dejo ir sola con ellos.

-Fueron muy valientes – me agarro la mano, tensé de los nervios, su piel es tan suave, siento su calor, su textura, lo perfecta que es, pero no es tiempo de divagar, aprieto su mano sin poner mucha fuerza – Una guerra está a punto de estallar ¿verdad?

Quería mentirle, de verdad quería decirle que todo estaba más tranquilo de lo que en realidad era, pero simplemente no podía hacerlo. La mire tratando de transmitirle seguridad.

-No te preocupes por eso, no dejaría que nada te pasará – ella sonrió dulcemente, de verdad quería que supiera que yo estaría ahí para protegerla siempre.

-Siempre logras acorralarme.

Torcí mi boca divertida.

-Sí, lamento eso, pero no quiero nunca mentirte.

-¿nunca?

-Jamás – si de algo me consideraba era en ser muy honesta.

-¿De verdad te gusto? – me sorprendí, era la primera vez que me preguntaba algo así, normalmente hablábamos de las clases, el clima, algunas anécdotas de pequeñas, pero nunca nada tan directo como esto - ¿es en serio?

Agarre sus dos manos, y me puse lo mas en frente de ella que pude, mirándola a los ojos, si está sería mi única oportunidad para sincerarme con ella en esto, lo aprovecharía al máximo.

-Nunca me había pasado esto Fleur, cuando te veo, siento que mi corazón va a estallar, tal vez por los nervios, tal vez la emoción o incluso por el miedo de hacer algo estúpido y que me rechaces, tu cercanía me llena de felicidad, no dejo de sonreír y solo quiero verte bien, feliz, y no aguanto la idea de pensar que te puedes alejar de mi – quería agacharme por la vergüenza, nunca había dicho nada parecido, y a lo mejor podía equivocarme, pero era así como me sentía – yo sé, que no soy perfecta, hay mucho de mí que no conoces, y hay mucho de ti que me encantaría conocer, yo sé que estar conmigo no sería lo más normal del mundo, pero si trataría siempre de darte y ser lo mejor para ti.

Se me quedo viendo como si no creyera mis palabras, estaba boquiabierta. Tenía mi corazón a mil por hora de los nervios.

Su mano se dirigió a mi mejilla acariciándola, cerré los ojos por instinto disfrutando su toque, si me iba a rechazar, este era el momento perfecto, que me bajara de mi nube de una vez.

-Es increíble lo parecidas que son tu hermana y tu – susurró, la mire y tenía una mueca en su rostro – es que… tú y ella son maravillosas, solo que… Pansy… ustedes… no sé qué hacer… tengo miedo

Soltó el aire y agacho su vista, mirando hacia nuestras manos entrelazadas, comenzó a jugar con su pulgar en mi mano, me provoco una descarga eléctrica donde tocaba.

A lo mejor Kim y yo las estábamos confundiendo, después de todo ni siquiera les habíamos hablado de nuestra naturaleza, ni de como éramos. Pero nos daba terror saber que eso las… alejaría.

-No las estamos presionando en nada, solo queremos una oportunidad – pegue mi frente con la suya, su aliento me golpeaba el rostro, era increíble, su aroma era adictivo.

-Pero no sé cómo hacerlo, Pansy y yo estamos tan confundidas, a ella la quiero como a una hermana, no podría hacer algo que la lastimará, si tengo que irme para que ella sea feliz yo… - la calle poniéndole un dedo en sus labios, grave error, su textura, su suavidad era impresionante, eran tan rosados, su labio inferior más grueso que el de arriba, comencé a sudar, mi león rugió de ganas de tenerla entre mis brazos y besarla hasta que me quedará sin aire.

Sacudí la cabeza alejando los pensamientos, no era el momento.

-Kim y yo estamos dispuestas a aceptar lo que ustedes digan – levante su rostro para verla a los ojos, que viera que no mentía – si quieren solo a una, o una y una, o incluso estar con las dos, mi hermana y yo aceptaremos lo que ustedes quieran.

Ella se alejó, casi sentí como mi corazón se rompía, quería tenerla cerca, lo necesitaba.

-Lo tengo que pensar, y Pansy también, hablamos con Kim y ella nos dijo exactamente lo mismo que tu – sí, ella me había platicado antes sobre ello – la idea de estar con las dos no es aún muy normal para nosotras, y tenemos miedo, tú no sabes lo que es ser como Pansy y yo, y las consecuencias que traerían nuestras decisiones, solo necesitamos pensarlo un tiempo.

Seguramente se refería al hecho de ser Veelas, Kim y yo habíamos leído al respecto, sobre su compañero y como su sangre elegía a un "compañero". Era bastante intenso su proceso, pero desde que las conocimos estábamos dispuestas a estar con ellas, en todos los aspectos, jamás seriamos capaces de lastimarlas.

-Les daremos todo el tiempo que quieran – le dije cabizbaja, pero tratando de sonar segura – no quiero que se sientan presionadas.

Ella asintió, me dio un beso en mi mejilla, me quede en shock.

Se levantó y se fue después de eso, pero solo podía pensar en sus labios en mi piel, me quemaba justo donde me había besado, sentía cosquillas.

"Y la cursi era yo" – oí a mi hermana, sonreí.

Este era un increíble año.

Kim POV.

Min al fin había hablado con Fleur y Pansy, cosa que yo había hecho el día de ayer, explicándoles a las dos que no las presionaríamos y que aceptaríamos cualquier cosa que ellas decidieran. La verdad eso me dejaba muy feliz, por lo menos ahora estaba la pequeña esperanza de que ellas pudieran sentir algo por nosotras.

Estaba caminando por los pasillos, quería ir con mis amigos a platicar un rato y armar la fiesta que tendríamos en una semana, casi todo estaba listo. Si de algo nos caracterizábamos las serpientes era por nuestras increíbles fiestas.

-¡KIM! Espera – voltee y venía corriendo mi pelirroja favorita, sonreí contenta.

-¿Sucede algo Gin? – Pregunte confundida – Hermione está en la biblioteca.

Ella sonrió, se veía hermosa, con esas pecas tan lindas en su nariz y mejillas, le daban un toque sexy y tierno al mismo tiempo.

-No, en realidad te vi, y quise platicar un rato contigo, no he podido verte por las clases y los entrenamientos – ella era la única Weasley con la que había hecho una gran amistad, con los demás solo era educada por Hermione, pero Ginny era diferente – por cierto, los vamos a hacer papilla en el partido del sábado.

Me reí fuertemente, le ofrecí mi brazo para caminar, ella lo tomo tímidamente.

-¿Eso crees? Esta vez no dejaremos que nos quiten la copa – le dije divertida.

-Ya lo veremos – la mire y ella me guiño el ojo, tenía sus mejillas sonrojadas, se notaba que estaba nerviosa – Supe que ya no se han acostado con nadie desde hace unos días.

Si, desde que Fleur y Pansy habían aceptado ser nuestras amigas, mi hermana y yo nos propusimos controlar nuestra parte sexual hasta explicarles bien la situación a ellas, Me estaba costando bastante trabajo, yo era más impulsiva y casi nada racional, solo habíamos hecho la excepción con nuestra pequeña Luna, aunque no era diario, solo pasábamos tiempo con ella como siempre lo habíamos hecho.

-Sí, creo que ya era hora ¿no? – dije divertida, debía ser toda una noticia, había recibido varios reclamos de mis amantes anteriores y algunas insinuaciones, pero debía ser fuerte por ahora.

-Nunca pensé que lo fueran a hacer algún día – me reí de nuevo - ¿Fue por alguien en especial?

Con Ginny podía ser sincera, ella conocía más o menos toda nuestra naturaleza.

-Sí, Fleur Delacour y Pansy Parkinson – sus nombres casi me sabían a gloria, solo de recordarlas mi piel se erizaba y sentía cosquillas en el estómago – tal vez ellas sean lo que nuestras madres dijeron.

-El inicio de su clan – dijo ella susurrando.

Nuestra madre Kira, tenía muchas amantes antes de conocer a mamá J, pero nunca nada tan fuerte como para hacer un clan. Para los mets, una persona marca ese inicio, esa que te hace cambiar, pensar antes de actuar, y al fin reflexionar en la idea de crear una familia. Nuestra sangre comienza un proceso de transformación, reclamando a esa persona, necesitándola, mientras menos la tenemos el animal comienza a enojarse y a desquitarse con nuestra parte humana volviéndonos más bestia que persona.

-Aún no estoy segura, pero es muy posible – tenía mi vista perdida en el camino – nuestra madre Kira tuvo su transformación a los 18 años, pudo controlarse durante 2 años.

Sentí a Ginny apretarme el brazo.

-Aun no entiendo cómo pueden amar a más de una persona – voltee a verla con sorpresa, ella tenía el ceño fruncido, algo se contrajo dentro de mí.

Me pare en seco y la atraje a una pared para hablar más tranquilas.

-El amor no se puede medir pequeña – ella seguía con su ceño fruncido, así que con mi dedo masaje esa fea arruga hasta que sonrió por mi caricia, no me gustaba que estuviera enojada – se puede multiplicar tanto como quieras, para los mets siempre hay una que es un poco más especial, que es con la que eliges tener tu primogénito, pero nuestra parte animal no está satisfecha, así como elige a su esposa que inicia el clan, elige a las demás, hasta que sabe que esta perfecta la manada o familia.

Ella me miraba sin entender. Suspire.

-Nuestro animal elige a una chica para iniciar el clan, esa en cierto punto es la más especial, pero no por eso la única que necesitamos, elegimos más, o bueno… nuestro animal elige más – creo que ni yo lo estaba entendiendo, nuestras madres tuvieron que explicárnoslo muy lento a Min y a mí – pero eso no significa que solo amemos a la primera, por el contrario, nos apegamos demasiado a esas parejas especiales que elegimos, y las amamos por igual.

Aunque mi mamá Joan había puesto en una posición muy difícil a mi madre K, en separarse de las demás esposas al menos dentro de nuestra casa.

-Ósea que en realidad amarías a todas – Asentí ella me miro muy profundamente – tu sabes lo que yo quiero ¿verdad?

Me tense, eso definitivamente no lo esperaba.

-Lo sé Gin, pero tú sabes que… - ella agarro mi corbata y la empezó a jalar acercándome más a ella, su aliento a cítricos golpeo en mi nariz dejándome mareada, Hermione me va a matar cuando se entere – yo…

-Por favor Kim, llevo demasiado tiempo esperando, y yo sé que ambas lo desean – ella era especial, igual a Luna pero… Pansy y… Fleur… Merlín sus labios… esos ojos… No no, debes parar… pero ese cabello es tan… al diablo.

Estampe mis labios en los de ella, sus labios eran gruesos, sentí sus dientes aferrarse a mis labio y luego su lengua invadiendo mi boca, no me quede atrás y empecé una lucha de poder, sabía deliciosa, me estaba poniendo muy caliente. Me aferre a su cintura atrayéndola hacia mí, sus pechos se pegaron a los míos, sus pezones ya estaba erectos. Salió un gemido de su boca.

Me separe para que ella agarrara aire, sus ojos marrones escupían fuego.

-No quiero hacerlo en un salón nada mas – le dije, agarre su mano – ven.

Comenzamos a correr, hasta que llegue a una pared, pensé en un cuarto cómodo, y una puerta apareció, entramos en ella y ahí estaba mi cuarto de mi casa, sonreí contenta.

-Quiero que me hagas el amor Kim – me pidió Ginny agarrándome del cuello y mirándome a los ojos – necesito sentirte o me acabare volviendo loca.

Escuchar esas palabras me hacen emocionarme y al mismo tiempo excitarme, tanto tiempo esperando poder tocarla y que me haya dado permiso me ha sacado la sonrisa más grande del día.

Antes de que pueda decir algo Ginny ya está besándome bruscamente y pegándome contra la pared. Tardó en reaccionar unos segundos, pero cuando lo hago, pongo mis manos en su hermoso y duro trasero apretándolo, ella suspira contra mi boca aferrándose a mi cuello, siento sus uñas apretarme y eso logro excitarme más. La subo un poco y ella enreda sus piernas en mi cintura, la fricción de su sexo contra mi miembro logra calentarme y erectarlo, oigo como suspira.

La dirijo hacia la cama mientras nos devoramos la boca y enredamos nuestras lenguas. Le rompo la camisa y la corbata de un jalón, me dirijo a su cuello mordiéndolo, dejando mi marca, lo beso, juego con mi lengua en él, escuchándola gemir y decir mi nombre mientras sus uñas se rasguñan mi espalda.

Le desgarro el sostén al momento que la acuesto en la cama, sus pechos son grandes, mi boca va a su pezón mordiéndolo y poniéndolo duro con mis dientes.

-Kim, por favor – oigo que me dice, la volteo a ver y ella esta arqueada, dejándome tocarla en sus costillas, su estómago, su piel tan suave es exquisita. Bajo mi lengua por su vientre.

Con mi mano izquierda llego hasta su clítoris que está muy mojado, su esencia llega hasta mi nariz, sus latidos me dan un ritmo muy rápido.

-¿Eres virgen? –pregunto levemente sin dejar de besar su vientre, la miro y ella niega con la cabeza.

Mis dedos llegan a su hinchado clítoris, ella grita, juego con sus labios menores, en los puntos de máximo placer mientras siento como se moja cada vez más.

Subo hasta sus labios y los muerdo.

-¿Estás segura? – mi erección me está matando pero si ella me dice que no, yo no la voy a obligar – debes decírmelo ahora porque no creo poder detenerme si sigo.

-No te detengas – dice apenas entrecortadamente.

Voy hasta el cierre de mi falda y me la quito de un tirón, siento mi miembro al fin libre. Me pongo en su entrada y de un golpe entro en ella, es tan estrecha que grito en su oído, ella se abraza a mí gimiendo junto conmigo.

Entro y salgo de ella a un ritmo alocado, mi animal esta desenfrenado haciéndola mía, mentalmente digo un hechizo de protección. Las embestidas se hacen más rápidas, ella mueve las caderas ayudándome, sus uñas se entierran en mi espalda.

-Merlín, ¡KIM! – grita en mi oído.

En la última estocada, siento como la lleno de mi esencia, después de un gran grito de ella, cierro los ojos fuertemente dejándome ir.

Huelo su esencia junto con la mía y es increíble. La miro a los ojos y ella tiene gotas de sudor en su frente.

-Estuviste increíble –le digo, le doy un pequeño beso en sus labios.

Me acuesto y ella recuesta su cabeza en mi pecho, tanto tiempo esperando estar con ella valió la pena. No quería que se fuera nunca.

"¿! CON GINNY?! ¡¿ES EN SERIO?! ¿! EN QUE COÑO ESTABAS PENSANDO KIMBER!? – Ruedo los ojos, si, ahora tengo una bronca enorme – te dije que íbamos a esperar con ella.

Suspire.

"Te di la oportunidad de que lo hicieras tu Hermione, más de una vez ¿qué querías que hiciera? Sabes que lo que ella significa para las dos, deja de negártelo" – a lo mejor no lo iba a entender, pero tal vez así lo aceptaba de una buena vez – "piénsalo antes de matarme"

Abrace a Ginny fuertemente contra mí.

-¿Te arrepientes? – me pregunto temblorosa.

-No hermosa.

Hermione POV.

No había querido hablar con Kim desde ayer que supe lo que hizo con Ginny, y a ella había querido evitarla, no tenía ojos para verla, porque Kim estaba sintiendo algo por ella y combinado con lo mío se estaba volviendo más fuerte.

-No deberías enojarte, ella tiene razón – suspire, a veces la objetividad de Luna no me gustaba – solo debes animarte y dejar de pensar un poquito en lo que dirá Ron, no hay nadie mejor para ella que ustedes.

Abrace a la Luna más mientras seguíamos caminando por el bosque, siempre alerta de que nada apareciera de la nada.

-Tal vez cielo, pero Ron jamás va a entender, no solo es el hecho que su hermanita andaría con dos personas, sino que ella no sería la única en nuestra vida – le dije besándole la cabeza delicadamente, ella estaba dejando una especie de comida en la tierra, hasta pareciera que no me estaba oyendo pero yo sabía que si lo hacía – me va a matar.

Ella se abrazó a mí, y yo le correspondí, oí como aspiraba mi aroma.

-Estoy segura de que lo entenderá, a lo mejor no de momento pero él las conoce y sabe que jamás le harían daño a Ginny – enterré mi nariz en su cabello dejándome llevar por la paz de ella.

-No sé cómo llegaste a nuestras vidas Luna – le dije sin apartarme – pero agradezco ese momento infinitamente.

-Yo sé que soy una parte importante de su vida, y me alegro que sean ustedes las que me elijan a mí – me separe de ella, le di un pequeño beso en sus labios y seguimos nuestro camino.

-Lo aceptaste muy bien cuando Kim y yo te lo planteamos.

-No había razón para no hacerlo.

Luna Lovegood, nuestra chica más madura, rara y especial que teníamos hasta ahora.

Llego la hora de la cena y me senté con mis amigos, tenía en frente a Ginny quien al verme me dio una pequeña sonrisa, yo se la correspondí sonrojándome.

-Mañana es el partido contra Slytherin – dijo Harry emocionado – los venceremos fácil.

Sonreí, Ron últimamente estaba de mucho mejor humor desde que lo eligieron como guardián, claro que el nunca sabría que un pequeño hechizo "confundus" hecho por mí a Cormac le ayudo un poco a lograr eso, me encantaba verlo así de feliz.

-Claro, los vamos a destrozar en el campo – dijo Ron feliz y tragando todo lo que veía a su paso – por cierto ¿has logrado algo con el profesor de pociones Harry?

Él negó lentamente.

-No, pero estoy en ello – Dumbledore le había pedido que se hiciera amigo de él, el motivo aún no lo sabíamos pero seguro era importante - ¿van a salir a algún lado a Hogsmade el domingo?

Ni siquiera había pensado en ello. Negué.

-Bueno… yo tengo una cita – casi me atragante cuando Harry dijo eso, lo mire sorprendida y él tenía una sonrisa enorme en su rostro – si todo sale bien, les contare todo.

Estaba boquiabierta, había estado tan entrada en mis chicas que ya no les ponía tanta atención a mis amigos.

-¿Con quién? – le pregunte, el me sonrió sospechoso.

-No lo diré aún, primero quiero ver a donde va esto.

-¿La conocemos? – pregunto Ron.

Él asintió.

-¡No nos puedes dejar con la duda! – dije indignada y le arroje un pan en su frente, él se río – eso no se vale, yo te cuento todo.

Él se encogió de hombros burlándose de mí.

-Se los diré luego – me guiño el ojo y yo me quede ahí enfurruñada – no hagas berrinche.

Le saque la lengua y todos se rieron.

Espero les haya gustado el capítulo.

Bueno se va viendo que Fleur y Pansy ya lo están pensando, dejando a nuestras chicas con una leve esperanza. Mientras Ginny acaba de entrar en un lugar especial en la vida de ellas. Luna en lo personal me encanta, por lo que dejar en claro que ella es pareja de las gemelas es crucial. ¿Quién será la cita de Harry? Bueno se verá el siguiente capítulo.

De ante mano muchas gracias por los review y a los que siguen mi historia, de verdad me dan muchos ánimos.

Si tienen algún comentario, duda o idea no duden en decírmelo.

Cuídense y nos leemos.