Francia no se daba una explicación lógica a lo que el inglés le había pedido, no podía contra su instinto pero ahora las cosas eran sumamente diferentes, antes lo hubiera hecho con el simple afán de hacerle enojar, sin embargo hoy todo cambiaba, Inglaterra seguía con la petición en el aire, no se arrepentía pero sí temía que el francés tomara una idea errónea del asunto, además que tampoco podía dejarle dormir en un sillón, pasaron varios minutos e interrogantes en la cabeza de cada uno, para que la petición fuera denegada un par de veces, inglaterra insistió poniendo pretextos desde que un caballero inglés no podía dejar que su benefactor pasará como algun criado hasta la excusa de que sí no dormía con alguien no consciliba el sueño y era por eso que siempre se abrazaba a Gales, a francis no le quedo de otra que aceptar acompañarlo hasta que durmiera y después dejarle en esa cama ahí sólo Arthur se sintió complacido y a la vez nervioso, subió las pequeñas escaleras de la litera y se acomodó teniendo cuidado de no levantarse de más y golpearse en el techo, el ojiazul subió después y se recosto por encima de las cobijas, Arthur le insistió que así no iba a poder acurrucar y el galo sólo lo abrazo.
-petit...
-yes?
-no sabes mentir- sonrio levemente francia, tomando una mano de este y besándola
-entonces sí sabías idiota...porque me dejaste que te suplicará?-fruncio levemente el ceño, con vergüenza y un tanto de rencor
-quería ver que tan capaz eres de lograr algo
Un bastardo, francis bonnefoy era un gran y bien formado bastardo, eso sí, era el bastardo que más quería y como consecuencia era su bastardo. No tardó más de 10 minutos en conciliar el sueño, francia no podía, así que se quedo contemplando la suave respiración del pequeño, el cual no soltaba del amarre de mano en que lo tenía, perdió la conciencia de tiempo y quedó igualmente dormido, protegiendo a su dulce caballero.
El sol pegaba en el fino rostro del inglés, aquel sol de las 8:30 a.m iluminaba por la gran ventana el cuarto, eso lo hizo despertar y darse cuenta que a su lado estaba francia y que había roto la promesa de irse cuando estuviera profundamente dormido, no le importó, incluso lo considero tierno, miro el pequeño reloj de pared que yacia frente las camas, agradeció que fuera sábado pues para un día laboral era bastante tarde, movió al galo para despertarlo, pero parecía más una roca, se acercó para comprobar que respiraba, su respiración era callada y muy suave, lo volvió a mover sin éxito.
-quizá...sí...-acercandose lentamente a los labios del francés cuando estaba a punto de besarlo, observó con uno de los ojos azules de este se abrían lentamente, así que tomo una almohada y con todo el odio guardado se la estrello en la cara
-ya despierta fucking lazy!
al francés no le quedó más que despertar bien, bajo primero de la litera pateo levemente al español que estaba cómodamente dormido en el suelo, le aventó una manzana al albino, el británico miraba desde arriba, observaba como en delirios el español babeaba y repetía el nombre de lovino una y otra vez,era entretenido, también tenía la oportunidad de ver a prusia en su habitad natural, mirar como dormía y tratar de comprender porque austria, uno de los más disiplinados de la escuela se había fijado en ese pecado de la naturaleza
-l'anglaterre~ bajaras?- saliendo del cuartito de baño, en pijama pero con

la cara limpia, se dirigía a su ropero
-ah...sí en un momento bajo
-oui~- guiñando un ojo y sonriendo, Arthur bajo de la cama y miro a los otros 2 inquilinos hostiles que estaban ahí, le daba ansias molestarlos mientras dormían en cambio una mejor idea pasó por su cabeza, darles una prueba de lo que era una buena comida, al puso sazón inglés, se dirigió a la cocina donde era de esperarse que estos 3 tuvieran ingredientes, decidió hacerles un desayuno campirano a la inglesa, algo que incluso

sus hermanos no negarían en probar, sacó de la nevera algunas papas, zanahorias, jitomates, otras verduras y huevos, puso a calentar la sartén mientras lavaba y partía las verduras y demás ingredientes, preparó un gran omelette al estilo reina victoria con algunos scones de cebolla y jugo de varias naranjas, era la primera vez que su comida se veía comestible y olia bien, tanto que fue lo que despertó al español.
-Pero que francia se despertó antes y nos ha hecho de desayunar- brincando en el estómago del pruso
-eh...? al fin?
-pero sí te estoy diciendo tío! despierta!
Francia pasó al lado de ambos y ninguno se dio cuenta que el francés no había cocinado
-mon cheri? -mirando al inglés que quitaba la basura de una pequeña mesa frente al sillón, y ponía platos servidos y vasos con líquido dentro
-good morning france, me tomé la libertad de cocinar el desayuno para los cuatro- la sangre del francés se congelo, sus músculos de la cara tubieron un espasmo que parecía una sonrisa lo cual alegro al inglés que traía los scones, francia seguía helado, pero no podía hacerle el feo a la comida, aunque, temía de que los otros dos le despreciaran el desayuno, suplicó a Dios por la comida y los estómagos de los cuatro, cuando llegaron el pruso y españa
-FRANCIA! ICH LIEBE DICH!-grito estruendoroso el albino- Danke! desde hoy eres más que mi amigo eres mi bruder!
-jolines tío extrañaba tú sazón con exclusividad- dijo el español antes de sentarse a comer- un momento pero sí sólo somos 3, porque ahí 4 platos- mirando el plato para el sobrante, gilberth miro al francés que sólo decía sí con la cabeza y evadia la pregunta
-sucede algo?- pregunto el pruso
-algo? a que te refieres con algo? ajajajajaja!-mientras volteaba a la cocineta
-te encuentras bien francisco? -le pregunto el español llevándose el tenedor a la boca
-pero sí estoy bien- se notaba nervioso hasta de las miradas
-bueno...PROVECHO!-gritaron al unísono los dos chicos
-acaso jamás les dijeron que se come hasta que todos estén en la mesa-llega el inglés con la jarra de jugo y los scones, antonio y gilbert quedaron helados y pasaron sus bocados con dificultad, no podían discutir nada pues habían terminado con su porción de desayuno
-caray, ya decía yo que esto no sabe a francia- lloraba un poco el español, prusia decidió no hablar, por respeto a su amigo que comía con dificultad pero mucha paciencia la comida inglesa junto con el chef, inglaterra se sentía bien con cada actuado delicioso del francés, mientras los otros 2 comían un scone cada uno, con dificultad, todo por su amigo, todo por tener unidad, todo para conservar al bad friends trio