Jojojo mi universidad terminó su paro de actividades… después de un mes rascándome la espalda vuelvo a clases… es demasiado extraño, ya me había acostumbrado al ocio. Aquí va el siguiente capitulo…. Disfruten
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De cómo lo descubriste
La mano bronceada del mesero, se movía desde la bandeja hasta la mesita de te. Hermione observaba paciente mientras el muchacho dejaba uno tras otro, ambos cafés en la mesa y el pastel de calabaza que Ginny había ordenado. Miró de reojo y notó como su amiga la observaba intranquila, la sentía tamborilear con sus tacos contra el suelo, esperando que el mesero se marchara. Finalmente dieron las gracias por la atención y esperaron que se alejara para continuar charlando.Al cabo de un rato Ginny soltó un gritito y dejó de taconear.
-Un desnudo- soltó.
-yep- asintió Hermione mientras probaba su café helado.
-Wow… ese hombre es sexy.- dijo con una sonrisa gigante, y los ojos curiosos- semejante historia me cuentas Hermione, si es tan guapo como dices yo en tu lugar me aprovecho. Hubo muchos artistas que se acostaban con sus modelos
-yo no soy de esas gin- le respondió algo enfadada
-Eso no lo sabes querida- alegó la pelirroja arqueando una ceja- los tiempos han cambiado, te estas quedando atrás amiga… hace siglos que cambió la forma de abordar a las personas y creo que él no lo hace nada mal.
Ginny tendría que haber escrito algún manual de acercamiento y técnicas de conquista o algo por el estilo, aunque tal vez tendría que tomar en cuenta sus concejos, considerando que la mujer de enfrente hablaba desde la voz de la experiencia, mientras que ella no había tenido más que tres novios, de los cuales todos la habían seducido a ella. Hermione estaba sintiéndose un poco anticuada, sin embargo, no sabia si su manera de actuar era causada por una supuesta timidez, un orgullo estúpido a no ceder, o si simplemente hasta ese momento ningún hombre le había gustado tanto como Draco Malfoy.
-pero cuéntame más de ese…
-Draco.- le recordó.
-Draco, extraño nombre- puso cara de duda- ¿Cómo dijiste que se apellida?
-No te lo dije, es Malfoy.- respondió Hermione después de probar el pastel de calabaza.
-Malfoy…- titubeó- ¡¡Malfoy!! ¡¡ Draco malfoy!!- gritó Ginny ahogándose con un trozo de pastel.
-Qué… ¿qué, gin? Dime, ¿lo conoces?- sus palabras chocaron una después de otra, de repente sintió que el mundo le daba vueltas, animada ante la idea de conocer más de aquel hombre.
-No, nunca lo he visto, pero he escuchado sobre él, mejor dicho sobre su padre. Eso, si es que es hijo de Lucius Malfoy.
-Lucius…- meditó hermione. Por más que lo intentara, no podía relacionar a Draco con ese nombre. Buscó en sus recuerdos, en las conversaciones que había tenido con él, pero Draco nunca le aclaró nada más que cosas de trabajo y de gustos personales.
-¿Cuál es su área de trabajo?- escudriñó la pelirroja.
-bueno, pues él dijo que es algo así como empresario.
-¿Qué tipo de empresario?- Hermione se encogió de hombros.- porque Lucius Malfoy es empresario del petróleo, y ha tenido varias controversias ya que una de sus plantas marinas tuvo una fuga hace tres meses. ¿Recuerdas cuando fui a Marruecos a tomar fotografías?- ante eso Hermione asintió- bien, precisamente fui a fotografiar el desastre natural que dejó la planta.
-Gin, no logro recordar si Draco lo mencionó en algún instante.- se excusó.
-OK, pero te digo, por el bien tuyo, que si él es tan inescrupuloso como su padre es mejor que te plantees si de verdad sería tan maravilloso tener algo serio con él. Pero claro, un leve affaire no estaría mal- ante los desastres ecológicos Ginny no se andaba con miramientos, no era tan extremista como Luna, que se embarcaba en el mar para sabotear los barcos balleneros, no obstante, ella hacia lo suyo tratando de promover el respeto por la naturaleza.- por que además de un cerdo contaminante, Malfoy es un rostrillo de la élite social.
-No me he planteado tener algo con él- se defendió, y no era del todo mentira, hasta el momento no se había proyectado en una relación con Draco. Si apenas lo conocía.- además, no creo que él sea hijo de Lucius Malfoy, y menos que esté implicado en algún asunto de contaminación ambiental, el no es de esos. Y tampoco lo he visto en páginas sociales.
-Ni siquiera lo conoces tanto, tú misma acabas de decir… aunque yo tampoco sabía que Malfoy tiene un hijo.
-No sabemos si es su hijo. Draco es tan natural, es tan agradable, me atrevo a decir que él no es de los que arruinan biosistemas… aunque sólo lo conozca desde ayer, y si bien la primera impresión no fue perfecta, no creo que sea tan inescrupuloso únicamente por ganar dinero.
La mente de Hermione se llenó de dudas, ella no podría emprender una relación (cómo él había dicho que tenían) con alguien que tuviera tan poca conciencia social y ambiental, que antepusiera el lucro a hacer lo correcto. Por que ante todo, Hermione Granger siempre trataba de hacer lo correcto, era una perfeccionista nata. Tampoco pudo detener la imagen del arrogante y narciso Draco en el parque, ni su ostentoso jeep en su mente, posiblemente ese jeep había sido comprado con dinero de una petrolera contaminante.
-De verdad te pegó fuerte- la voz de su amiga la sacó de sus incómodos pensamientos, Ginny la observó con una mirada comprensiva- es la primera vez que tu cabeza está concentrada en otra cosa que no sea el suplemento literario o el próximo programa de debates políticos. Ni con Ron te tomabas tantas molestias.
-Deseo tanto que no sea un Malfoy- dijo más para si misma. Ignorando olímpicamente el último comentario.
-Yo pienso que si lo es… por las descripciones físicas que me has dado, en algo se parecen a las de Lucius, por lo demás, el apellido Malfoy no es común.
-Tal vez no dijo Malfoy, sino Mallroy o Lloyd, o Boyd- su amiga hizo una mueca de escepticismo y Hermione gimió desesperanzada, escondiendo su cabeza entre sus manos.
-No quiero ser fatalista Hermione- advirtió la pelirroja.- seguramente lo es, y esos asuntos que te dijo que iba a atender esta semana no sean más que negocios relacionados con el petróleo. Amiga, espero por tu bien, que no sean parientes, pero si es en caso contrario, cruza los dedos y reza al cielo para que no sean de tal palo tal astilla.
Hermione deseó tanto que las dudas de su amiga fueran erróneas, pero en ese momento ella misma albergaba pocas esperanzas de que él competitivo Draco Malfoy no fuera un bribón sin consideraciones para los negocios.
-¡Que estúpida soy! Perdóname Hermione- pidió Ginny- estabas tan feliz cuando llegamos a la cafetería y yo vengo y te bajo el ánimo. Aunque… ¿comprendes que lo único que quiero es que seas feliz?- una mirada de dulzura atravesó el rostro de Ginny Potter, quien alcanzó las manos de sus amiga apretándolas suavemente.
-No te preocupes gin, agradezco tu sinceridad y que seas tan directa conmigo- agregó Hermione. Respondiendo el gesto de la pelirroja.
-Dejando de lado todo este asunto, debes aprovecharte de la situación, y tienes que hacerlo.- ya sólo quedaban migas de su pastel de calabaza y Ginny se dedicó al plan de ataque, moviendo sugerentemente las cejas trató de sonrojar a Hermione.
-¿Cómo así?- preguntó la chica a sabiendas de lo que quería decir su amiga.
-Entrégate a recrear la vista- explicó- ¿cuando dijiste que lo dibujarías?
-En una semana más, cuando vuelva de suecia.-respondió.
-Así que Suecia…- meditó Ginny de forma inquisitiva.
Esa noche dentro de su cama, había llegado a la real conclusión de que su techo necesitaba una mano de pintura, también reflexiono sobre el inútil uso de contar ovejas. Oficialmente, no podía conseguir quedarse dormida, quien creería que Hermione- tengo todo cronológicamente controlado-Granger no lograba cerrar sus ojos y soñar por culpa de un hombre, aunque en vista y considerando que su organismo estaba lleno de café, no podría echarle toda la culpa a su muso inspirador, a quien no bastándole con ocupar su mente de día, también lo hacia de noche. Intentaba cerrar sus ojos y sus parpados se inundaban de Draco con cazadora, de Draco en el parque con su cabello confundiéndose con los rayos del sol; Draco haciendo malabares con las pelotitas de colores; Draco con cara de concentración ojeando sus dibujos y finalmente se interponía la cruel fantasía de un Draco sobornando a algún político corrupto para que no lo difamara por causa de una fuga de petróleo.
-Creo que tengo cafeína en vez de sangre - murmuró para si misma mientras tiraba hacia atrás las sabanas y el edredón alejándose lo mas posible de su cama. Cuando no podía dormir prefería ocupar el tiempo en algo productivo, como leer o avanzar en uno que otro trabajo. Llenó su mente de posibilidades, sin embargo, todos los libros de su estante ya estaban leídos y releídos, ya había terminado con las críticas para el suplemento literario y lamentablemente era intolerante a la lactosa así que no podía calmarse con leche tibia. Camino a la sala sin prender ninguna lámpara, las luces de la ciudad iluminaban en algo la habitación. Encendió su equipo de música y buscó un disco con el fin de adormilarse. Pronto encontró Pink Moon de Nick Drake, cogió el chal, se envolvió en él y optó por recostarse en el sofá. Los suaves acordes de una guitarra llenaron el lugar, pronto se vio sobrecogida por la voz de uno de sus interpretes favoritos, sentía como sus palabras le acariciaba los sentidos y los rasgueos de la guitarra le ponían la piel de gallina. Pronto no fue conciente de su propio cuerpo ni tampoco notó el momento exacto en que su cabeza caía en el respaldo.
Despertó a causa de una sensación helada en su brazo, lo tenia entumecido y en definitiva, había estado babeando a causa de respirar por la boca. La música ya no sonaba pero el aparato Seguía encendido y marcando la hora, eran más de las ocho y debía estar a las diez en el Times. Se levantó como pudo casi tropezando con sus propios pies enredados en el chal.
-¡diablos!- estaba irritante, lo comprendió en seguida, el poco sueño le afectaba de sobre manera, presentía que este no sería uno de esos días en que todo sale bien. Había perdido su ritmo, su horario se revolvió y eso tenía sus consecuencias. Dirigiéndose a la ducha, trató de enfocar su mente en pensamientos positivos. Si se lo proponía este día podría ser normal.
-Dile a Shultz que entregue esas fotografías a más tardar esta tarde, sino, tendré que ir escribiendo una carta de recomendación para mañana- amenazó el señor Bennett a quien quiera que fuere, acto seguido hizo una seña con la mano y la cabeza, indicándole a Hermione que entrara a la oficina.- por su puesto que no Claire, ese reportaje debe estar para el jueves, ya les he dado mucho tiempo. Sientate Hermione- se interrumpió a sí mismo, lanzó unas cuantas maldiciones y terminó casi estrellando el teléfono contra el piso. Hermione sonrió comprensivamente y se adelanto a hablar.
-Aquí esta la plantilla para el suplemento de mañana Nigel- le extendió una pequeña carpeta- me avisas hoy mismo si discrepas en algo.
-¿Cuándo he discrepado con algo que escribas Hermione?
-Nunca es tarde- respondió
-¡Mujer!- exclamó echando una rápida ojeada a las plantillas- perfecto, lo hiciste excelente, ahora, tienes el resto de la tarde libre.
-¿Estas seguro?- dudó la chica, no le gustaba sentir que era innecesaria en su trabajo.
-Muchacha, has hecho tu trabajo. De hecho nunca dejas de hacerlo, te mereces un descanso. Ve y tómate la tarde libre.
Hermione tuvo la repentina sensación de que tomarse la tarde era pésima idea, pues le daba tiempo de sobra para pensar estupideces. Por otra parte, podría recuperar el sueño perdido y regular su día, además de adelantar tranquilamente el próximo suplemento del jueves.
-Está bien Nigel, nos veremos mañana- se levantó dirigiéndose a la puerta, pero se detuvo antes de abrirla, cuando notó que olvidaba algo- ¿hay alguna nota para mi?
-Oh, sí, se me olvidaba, en el estante de la entrada hay siete invitaciones para ti.
-¿Inauguraciones?- preguntó algo acostumbrada a hacerlo. Su jefe asintió- adiós Nigel.
-Adiós Hermione- le respondió, ella cerró la puerta justo en el momento en que el teléfono de su jefe volvía a gritar, el molesto aparato nunca dejaba de hacerlo, honestamente compadecía a los oídos de Nigel y a la siguiente persona a la cual le gritaría.
Se encaminó hacia el estante de la entrada, en el trayecto se dedicó a observar a los fotógrafos que bebían sus cafés en el pasillo, mientras que los periodistas tecleaban rápido en las computadoras tratando de agregar el contexto a las fotos, saludó a un par de personas, y hechó unas cuantas monedas en el dispensador de golosinas, tomó sus m&m y se acercó a ojear el pequeño cajoncillo marcado con su nombre. Extrajo los distintos tipos de invitaciones que le llegaban a diario para asistir a eventos culturales, luego comprobó que dos de ellos ya habían caducado y los demás no le parecían muy interesantes. No obstante, debía asistir para hacer bien su trabajo.
Caminaba inserta mirando las tarjetitas de múltiples y llamativos colores cuando de pronto la asaltó una buenísima idea. Rápido se echó algunos m&m a la boca y fue hacia el computador más cercano. Una periodista la miró interesada por su comportamiento, pero ella ni lo notó. Se tiró a una silla de oficina y se arrastró al escritorio. Encendiendo la maquina en el acto, inició el explorador de Internet y puso Google, lo siguiente fue Lucio Mslfou.
Usted quiso decir Lucius Malfoy. Apareció en seguida.
Hermione bufó molesta por el desliz de su dedos, clickeó en la corrección y de inmediato fueron surgiendo las paginas de datos, las primeras eran direcciones de revistas de chismes, con encabezados tales como; Lucius Malfoy asistió al fashion… o junto a Charles Nott, Lucius Malfoy… evento de caridad al cual asistieron... el Magnate Lucius Malfoy…y muchas otras del mismo estilo. Siguió bajando el cursor para encontrarse con Wikipedia. Bingo, pensó.
Lo siguiente que vio la dejó congelada en su asiento. Junto a una pequeña biografía de aquel hombre y algunos Links de páginas similares, había una foto de un hombre de edad madura, pero no menos bello. Y el detalle no despreciable de que Draco era la viva imagen de ese hombre, claro que, unos 30 años más joven. Sin embargo, su parecido era asombroso, tanto, que no dejó ninguna duda en la cabeza de Hermione. Exceptuando un gesto de malicia en su cara; ese no lo tenía Draco. No había duda que era Hijo de Lucius Malfoy.
Pero, ¿Sería tan sólo similitud física? ¿O acaso Draco también tendría las conductas de su padre? ¿Sería Draco Malfoy un vividor y un individuo egoísta e inescrupuloso como dijera gin? Esta y otras interrogantes inundaron los pensamientos de la muchacha
Esa tarde definitivamente no le iba a resultar fácil, descartó al instante su siesta reconstituyente.
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Bien, no es lo mejor de lo mejor, pero es necesario para la trama… espero sus cometarios, críticas, sugerencias… y sean buenas o malas, igual les mando saludos desde aquí.
