RETO DE LOS 15 DIAS: "BOKURA NO GASH BELL!"

Día 4: "One-shot basado en una canción triste"

Nombre: "Gracias"

Personaje: Zeon Bell

Basado en: "Arigatou" de Kokia.


"GRACIAS"

Todo el mundo ha perdido algo y se dio cuenta demasiado tarde, lo sé por experiencia, aquel día de repente me di cuenta de que te habías ido, dejando solamente recuerdos...el tiempo que perdimos por culpa de mi egoísmo jamás volverá, y…tú tampoco...

-Mundo Mamodo, 10 años atrás-

-¡Zeon! ¡Zeon! - Exclamó corriendo con diversión una Kurumi de cuatro años. - ¡Te encontré! - Afirmó saltando encima del peligris, quien estaba sentado en el césped leyendo un libro.

-Eres demasiado ruidosa. - Dijo empujándola con el pie tratando de seguir su lectura.

-Mo~, eres cruel. - Dijo haciendo un ligero puchero. - Siempre te la pasas tratándome como si fuera tu sirvienta... -

-¿Y no lo eres? - Respondió tranquilamente sin apartar su mirada del libro.

-¡Estúpido! - Exclamó Kurumi molesta mientras lo miraba con enfado. - ¡Estúpido! ¡Estúpido! ¡ESTUPIDO! -

-Deja de insultarme, mocosa. - Dijo mirándola de reojo irritado. - ¿Por qué estás tan enojada? -

-¡Se suponía que debías decir que somos amigos, idiota! - Exclamó en reclamó sin medir sus palabras. - Yo siento algo por ti pero no lo aprecias...me tratas igual que las demás, ¡se supone que soy especial ¿no?! ¡Yo vivo contigo, duermo contigo, entreno contigo, hago todo contigo! ¡¿Por qué no me valoras?! ¡¿Por qué?! -

Zeon se quedó en silencio, había estado listo para responder a cualquier insulto, pero esa declaración simplemente no se la esperaba, se había quedado mudo e inmóvil...

Nuestra felicidad juntos había sido tan natural que las palabras se perdían...y yo simplemente no me di cuenta.

-Actualidad-

Zeon estaba parado en la torre sur del Castillo viendo el atardecer que teñía de rojo a la ciudad...no decía nada, no se movía ni un milímetro, solo admiraba en silencio la puesta del Sol...

Es algo estúpido...me siento como un gato abandonado en la calle, observando silenciosamente a las personas que pasan, escuchando gritos silenciosos...completamente solo...

-Mundo Humano, 8 años atrás-

-Zeon…Gash… - Kurumi, a pesar de su daño, se acercó a ambos chicos. – Yo…realmente lo siento… -

-No, perdóname tu a mí, Kurumi… - Zeon la miró fijamente. – Dejé que mi odio por Gash me consumiera a tal punto que terminé desquitándome contigo…fuiste la única persona que permaneció a mi lado a pesar de que te gritara o incluso te atacara…pero nunca le di importancia... –

-Eso no es cierto, Zeon… - Kurumi lo miró con lágrimas pero sonriendo. – Siempre he dependido de ti…me aferré a proteger a Gash que terminé olvidándome de ti, mientras yo jugaba con él tú estabas sufriendo esos duros entrenamientos y soportando el peso de tu odio…Yo estaba tan feliz viviendo esa vida mientras tú te callabas tu dolor y tristeza, renunciaste a todo lo importante para ti, incluso tus cosas favoritas… ¡Tú has sido el que peor la ha pasado! ¡Siempre te dejaba solo ¿verdad?! ¡Lo siento! ¡A partir de ahora todo será diferente…! ¡No importa lo que suceda, si estás triste o sientes que ya no puedes más, entonces dímelo! ¡Aguantaré el dolor junto a ti, estoy segura que podremos soportarlo juntos! –

-Kurumi… - Zeon seguía llorando y sonriendo. – A pesar de que te ataqué y te lastimé…te obligué a decidir entre alguno de nosotros dos…incluso en esta última batalla te estaba obligando a elegir solamente a uno…podía sentir tus ganas de ayudar a Gash, querías correr hacia él para salvarlo ¿verdad? Aun así…te mantuviste firme a mi lado…soportaste tanto dolor por mi culpa…te dejé sola todo este tiempo, y a pesar de eso…te quedaste a mi lado todo este tiempo… ¡Perdóname…por favor…! –

-Zeon. – Kurumi le sonrió. – No hay nada que tenga que perdonarte… -

-Kurumi-san… - Gash miró a la pelinegra sentada a su lado.

-Cuando la batalla inició, no, mucho antes de que la batalla iniciara, yo ya había decidido mi camino…pero terminé protegiendo a Gash y me olvidé por completo de ti…aun así…tu imagen siempre estaba a mi lado dándome fuerzas para continuar…en el fondo de mi corazón, había algo que me mantenía firme y me daba fuerzas para seguir…Zeon, yo realmente te quiero mucho. – Kurumi besó al chico en la mejilla. – Así que no pidas perdón…porque no existe nada en el mundo…que tenga que perdonarte… -

Si pudiera verte de nuevo, aunque sea una vez más, me gustaría decirte solamente una palabra…

-Actualidad-

-Kurumi… - Murmuró con tristeza mientras miraba el Sol que cada vez bajaba más, sacó un listón rojo que guardaba en su manto y lo miró con firmeza y añoranza, aferrándolo a su pecho con tristeza. – Lo lamento, Kurumi… -

Quiero seguir sintiéndote aquí a mi lado, no me importa si incluso me lastimo al hacerlo…

-Mundo Mamodo, dos años atrás-

-¡Feliz cumpleaños, Zeon! – Exclamó Kurumi mientras saltaba a su espalda para abrazarlo.

-¡O-Oye…! – Dijo con un leve sonrojo. – No me saltes encima, me asfixias. – Replicó desviando la mirada.

-Mo~, que amargado. – Murmuró cruzando los brazos, pero rápidamente se recuperó y le sonrió. - ¡Toma! – Exclamó extendiéndole una pequeña cajita de plata con un moño blanco.

-¿Hm? – Murmuró tomando la caja confundido. - ¿Qué es esto? –

-Tu regalo. – Respondió con una sonrisa. – Ábrelo. –

Zeon la miró confundida por unos momentos pero obedeció, retiró con delicadeza las cintas que cerraban la caja y la abrió, en el interior había un collar de plata con el símbolo del rayo de color plata con una esferita azul en el centro, en los costados tenía unas alas dobles blancas de las cuales colgaban dos pequeños listones blancos.

-¿Un collar? – Preguntó mirando el objeto.

Kurumi asintió. – Lo hice yo, ¿no te gusta? – Preguntó agachando la mirada.

Zeon sonrió ligeramente y le jaló la mejilla derecha. – Eres una tonta, Kurumi. – Dijo con una sonrisa malvada.

-Me-Me duele, Zeon… - Murmuró quejándose, Zeon la soltó y ella sobó su mejilla herida. – Mo~, mis mejillas me duelen por tu culpa. –

Zeon soltó una risita divertido y se dio la vuelta. – Iré a mi habitación, ven cuando estés lista para ir a la recepción. – Dijo mientras caminaba fuera de la habitación.

-¡Al menos dime si te gustó el regalo! – Exclamó, Zeon la miró con una sonrisa burlona y se teletransportó a su habitación, dejándola sola. – Mo~, Zeon idiota. – Murmuró en un puchero.

-Actualidad-

Zeon miró el collar de plata con el símbolo del rayo alado en sus manos, sonrió ligeramente mientras la luz rojiza del atardecer hacía brillar el collar de color escarlata al igual que los cabellos plateados del peligris.

Al menos…aún me quedan nuestros recuerdos juntos para confortarme, así, de esa manera, siempre te tendré aquí junto a mí…

-Mundo Mamodo, una semana atrás-

-Iro-sensei, ¿cómo se encuentra Kurumi-chan? – Preguntó Gash preocupado mirando a Iro Bernkastel, el padre de Tio.

Iro negó con la cabeza. – La herida es demasiado profunda y el arma que usaron para dañarla tenía una magia negra que anula el poder de nuestros hechizos. – Explicó con pesar.

-¿Kurumi no va a recuperarse? – Cuestionó Zeon asustado.

-Me temo que no, perforaron algunos órganos vitales y sufrió una herida profunda en el corazón. – Explicó dirigiendo su mirada a la herida Kurumi recostada en su cama. – Es sorprendente que siga viva. –

-Kurumi-chan… - Murmuró Gash comenzando a llorar.

-Kurumi… - Dijo Zeon acercándose a ella, se sentía culpable, tenía un fuerte dolor en el corazón, no pudo evitar tomar su mano con fuerza. – Kurumi. –

-Zeon… - Murmuró entre jadeos mirándolo. – Me alegro…estás bien. –

Zeon asintió. – Eres una tonta, Kurumi…mira que lanzarte de esa manera tan imprudente ante ese hechizo Shin. – Dijo tratando de regañarla, pero en su voz había más preocupación que enfado.

-Lo siento, Zeon… - Dijo tratando de sonreírle. – Pero no podía permitir que te hiriera a ti…y antes de darme cuenta…mi cuerpo ya se había movido por sí solo. –

-Realmente eres una idiota. – Dijo con la voz cortada, no pudo evitar que sus ojos se llenaran de lágrimas y estas empezaran a caer por sus mejillas.

-¿Por qué estás llorando, Zeon…? – Preguntó tocando su rostro, el chico no respondió, por lo que sonrió ligeramente mientras lo miraba. – Lo siento…ya no puedo permanecer contigo. –

-¡No! – Interrumpió tomando su mano con fuerza mientras la miraba. - ¡¿No se supone que íbamos a estar juntos siempre?! ¡Tu lugar es estar a mi lado! ¡No puedes abandonarme! ¡No te lo permito! – Exclamó con dolor reflejado en su voz. – Si tú no estás… ¿Qué se supone que voy a hacer? –

-Estoy segura de que…algún día…si te vuelves fuerte y amable…podrás encontrar a… - Sus palabras quedaron inconclusas cuando una lágrima cayó de su ojo derecho y el brillo de sus orbes dorados se apagó por completo.

-Kurumi… - Murmuró mirándola, se acercó un poco a ella y se preocupó, soltó ligeramente la mano de la chica y esta cayó con facilidad, las lágrimas cayeron con más fuerza y se asustó, inmediatamente se lanzó sobre ella y la abrazó. - ¡KURUMI~! –

-Actualidad-

-Han pasado siete días y apenas comienzo a hacerme la idea de que no estás… - Murmuró mirando el collar en su mano junto al listón rojo. – Pero todavía, al despertar, me gusta pensar que llegarás a la habitación tan animada como siempre…sonriendo, con amabilidad, esperándome… Incluso Gash ha perdido un poco de la alegría que siempre ha demostrado. –

Una ligera brisa sopló moviendo sus cabellos plateados que ahora le llegaban hasta los hombros, sus ojos violetas estaban brillosos por las lágrimas que retenían, el Sol finalmente terminó ocultándose y en pocos minutos las estrellas comenzaron a aparecer en el cielo iluminándolo junto a la hermosa Luna menguante de esa noche…

Zeon sonrió de una manera nostálgica mientras sus cabellos danzaban en el viento agradable, levantó su vista al cielo para admirar el brillo de la Luna y volvió a colocarse el collar en el cuello para aferrar el listón rojo que alguna vez le obsequió a Kurumi cerca de su corazón.

-Si pudiera verte una vez más, me gustaría decirte una sola palabra… - Murmuró sin despegar la vista de la Luna. – Siempre estuviste a mi lado apoyándome, queriéndome, ayudándome, salvándome…fuiste la única que se quedó conmigo sin importar lo que sucediera, jamás me abandonaste… -

Sus lágrimas comenzaron a caer por sus mejillas lentamente, y cuando caían de su rostro bailaban en la brisa brillando con la luz de la Luna sin borrar su sonrisa.

-Al fin he entendido tus últimas palabras… - Dijo aferrando más el listón a su corazón. – Yo realmente te quise mucho… -

Si pudiera verte de nuevo, aunque fuese únicamente una vez más, me gustaría decirte solamente una palabra…

-Kurumi… - Murmuró soltando el listón, el cual comenzó a volar lejos de él con la brisa que mecía sus cabellos y hacía danzar sus lágrimas en el aire. – Gracias… -

Gracias…muchas gracias, mi linda Kurumi…que tanto amé.


¡YAHALLO! xHimemikoYukix aquí~

Aquí está el día cuatro al fin XDDD lo comencé en el camino, y ahorita aproveché para acabarlo XDD espero que les haya gustado uwu

Creo que no pude adaptarlo muy bien...pero cuando leí "canción triste" no pude evitar pensar en Arigatou de Kokia, sobre todo desde que la conocí en un video GashKiyomaro que encontré en youtube, el cual narraba la vida de Kiyomaro después de que Gash se fue...si, ese video no puedo verlo sin soltarme llorando :'v así que, bueno...espero que les haya gustado un poquito este día (?

Agradecimientos a TechaLux por sus reviews uwu igual a Hasumin-Chan y a Karli Yanniel Shain por los suyos *-* gracias por alentarme a tomar este reto! Espero que ustedes dos también lo tomen :3 esperaré con ansias eso *-*

¡NOS LEEMOS!