Capitulo 4 Realidad 1 Bella POV

Era ya el tercer día que estaba "despierta" y la verdad estaba más confundida que nunca, Ángela escucho mi historia sin chistar cosa rara en ella ya que conmigo ella no se callaba nada, ahorita estaba hablando con los doctores, al parecer mi Neurólogo volvió de donde estaba e iba a retomar mi caso, la verdad esa noticia ni me alegraba ni me entristecía, solo quería sacar de mi cabeza aquella realidad paralela que creo mi cerebro para mantenerme cuerda ¡si claro! Tan cuerda que ahora tenía que ver a un psicólogo.

-Bella el es Edward Cullen, tu neurólogo –dijo Carlisle entrando con un hombre alto blanco de cabello oscuro extremadamente corto y ojos negros, yo reí.

-¡Aja si! y yo soy caperucita roja –les dije a lo que el impostor de Edward, Carlisle y Ángela me vieron incrédulos.

-Claro que si Bella yo soy Edward Cullen –dijo el hombre y yo negué.

-No, Edward es más blanco que tu –le dije –Tiene ojos verdes esmeralda como los de su madre, el cabello al estilo "hoy no me peino y mañana tampoco" color cobrizo, la nariz perfilada, barbilla recta, pómulos pronunciados y una hermosa sonrisa –dije, la cara de Carlisle era todo un poema, tenía una perfecta "o" marcada en su boca, Ang parpadeaba muchas veces seguidas y el impostor de Edward estaba parado impresionado.

-¿Bella como tu sabes que Edward es así? –pregunto Carlisle -¿Ya tu lo conocías? –pregunto y yo negué -¿Entonces?

-Lo se así como supe que tu te llamabas Carlisle sin siquiera presentarte –le aclare.

-Jefe yo…

-Si ya puedes retirarte –dijo Carlisle interrumpiendo al doctor.

-Bella tienes que hablar con Jasper y el verdadero Edward para que entre los dos den con la raíz de esa realidad paralela tuya –dijo Carlisle.

-¡¿Voy a ver a Edward?! –pregunte emocionada.

-Primero prefiero que veas a Jasper y luego si el lo autoriza veras a Edward –dijo.

-Pero el ¿ya no va a seguir con mi caso? –pregunte

-Si pero desde lejitos hasta que determinen si es o no buena idea

-Perfecto llamen al rubio de Jasper y listo –dije.

-¿Bella como sabes que a el le apodan rubio? –pregunto Carlisle

-Ay Carlisle, se muchas cosas que tu no vas a creer –le dije, el salió de la habitación negando con la cabeza, se llevo las manos a su rubia cabellera y se fue no se a donde.

-Tranquila mita que hasta en el psiquiátrico te voy a ir a visitar –me dijo Ángela graciosa.

-Gracias eso me reconforta –le dije -¿Ang tu has visto a Edward? –pregunte y ella sintió –Si es como yo te lo describí ¿verdad? –pregunte y ella sintió.

-Bella esto es muy raro la verdad, el es como decirte… exactamente igual a como me dijiste, los gestos, la sonrisa ladina, todo… es muy raro –repitió.

-Ni me lo digas –le dije.

Después de "dormir" la siesta me desperté ya no tan confundida, solo quería largarme de aquí y terminar lo que el camión me impidió, buscarme un trabajo y echar para adelante para algún día formar una familia como la de mis sueños.

-Bella Swan –me llamo Jasper desde la puerta de mi habitación interrumpiendo mis cavilaciones, este a diferencia del de mis sueños tiene el cabello por la oreja.

-La misma –respondí –¿Tu debes ser mi psicólogo? –pregunte.

-Prefiero que me veas más como un amigo que como un doctor –me aclaro y yo asentí.

-Bueno Jasper no veo porque no –le dije -¿Qué quieres saber? –pregunte.

-Por ahora nada solo vine a presentarme, a verte y la verdad si eres hermosa, sabes un pajarito me lo dijo.

-Yo solo soñé con una familia y me mandan al psicólogo y tu hablas con los animales y andas campante por ahí –dije divertida antes de que rompiéramos en risas.

-Tu hermana también me hablo de tu sentido del humor –agrego –Y si yo creo que también debo ver a un psicólogo –confeso a modo de secreto guiñándome un ojo.

-Lamento interrumpir –mierda esa voz, es su voz la de mi Edward, el de mis sueños.

-Doctor creo que todavía…

-¿Edward? –pregunte observándolo de arriba abajo, este Edward el de la realidad tiene el cabello más corto pero con el mismo estilo de peinado, sus esmeraldas brillaban escondiendo un sentimiento, y su siempre hermosa sonrisa ladina se asomo en su más que hermoso rostro, cargaba una camisa de vestir azul clara con una corbata azul oscura de rayas, un jean y sobre eso su bata blanca de doctor, el de mis sueños era Licenciado en Literatura y Letras como yo y antes de que me "despertara" era el dueño de Editoriales Cullen.

-Si –respondió el -¿Cómo te sientes? –pregunto

-Ahora mejor –respondí sin pensarlo, mi corazón latía desbocado cosa que no paso desapercibida por el Holter.

-Edward creí que esperarías a que yo diera la orden –interrumpió Jasper, el interpelado y yo nos veíamos a los ojos.

-Jasper yo soy su doctor y yo creo saber también lo que es bueno para ella o no –respondió tajante.

-Si pero…

-Nada Jazz –lo corto –Déjame hablar con ella y después hablo contigo ¿si? –pidió.

-Lo que tu quieras… después no me vengas con cosas ¿ok?

-Tranquilo Jazz… Gracias amigo –casi le susurro cuando este se acerco a decirle algo al oído que yo no pude escuchar.

-Hola –dijo sentándose a los pies de la cama.

-Hola –respondí algo nerviosa.

-Sabes no debería estar aquí…

-Si tu padre no deja vernos –le respondí con el mismo tono –No es bueno para mí pero yo…

-Yo quería verte –me interrumpió «yo me moría por verte» iba a decir yo antes de que me interrumpiera –Esto es tuyo –saco de su bata un iPod y yo me lleve una mano al corazón y la otra a la boca -¿Estas bien? –pregunto asustado.

-Si es solo que para mí esto es como una sensación de dèjá vu –le dije y el sonrió -¿No te hablaron de mi realidad paralela? -pregunte y el asintió.

-¿Quieres hablarme de eso? –pregunto con cuidado.

-Tu eres otro psicólogo o eres mi Neurocirujano –pregunte un poco incrédula.

-Isabella yo soy…

-Bella, dime Bella –lo interrumpí.

-Bella –«que bien suena mi nombre saliendo de sus labios» pensé- Yo soy tu doctor y bueno yo también quiero saber de esa historia…

-Tu padre, Jazz –dije haciendo una mueca con la cabeza –Ang y creo que todo el mundo dice que no es bueno que yo te lo cuente –le dije bajando la mirada.

-Por favor –dijo con el tono de voz que yo reconozco de aquí a la China, era ese tono de voz de "yo puedo hacer que tu hagas lo que yo te diga sin cuestionarme" –Anda

-Edward yo… -me quede callada cuando tomo mis manos, la sensación fue increíble, una corriente eléctrica recorrió todas mis terminaciones nerviosas despertando las que no tenia y avivando las que estaban en letardo –Bueno –dije resignada.

-Perfecto –dijo sonriendo, mi corazón se detuvo y el Holter pito –Creo que no debo acercarme mucho –dijo divertido señalando el bendito aparato delator yo solo asentí y le sonreí, la verdad quería que me abrazara y me susurrara palabras lindas al oído o que me leyera como lo hizo el Edward de mi realidad paralela cuando nacieron nuestras hijas y yo estuve hospitalizada.

-¿Tienes alguna pregunta? –pregunte.

-Si… -pensó -¿Cual es tu color favorito?

-El verde ¿y el tuyo? –pregunte.

-El marrón… no perdón el azul… el marrón y el azul –dijo divertido -¿Comida favorita? –pregunto.

-Italiana –el solo sonrió y el Holter sonó –No me pueden desconectar de ese aparato –pregunte y el se carcajeo divertido

-No, no podemos pero si le puedo bajar el volumen por un rato –dijo yendo al aparato –Listo, entre tus cosas estaba un libro de recopilaciones de Jane Austen…

-Mi favorita, junto a Shakespeare… entre otros –le dije.

-Ahora cuéntame tus sueños –pidió –En serio quiero saber… para diagnosticar el por que

-¿Eso no lo hace Jasper pues? –pregunte.

-Si pero para mí es algo más neurológico no de conducta –aclaro y yo asentí.

-Edward creo que te prohibí ver a Isabella –dijo Carlisle que estaba entrando a la habitación con Ang y nuestros padres.

-Oh mi niña no sabes que susto –dijo Christina Webber "mi madre" –No sabes lo que pensé cuando Ang no los dijo creí….

-Tranquila ma no paso a mayores –dije abrazándola.

-Bella yo me retiro –dijo Edward antes de salir de la habitación.

-¡Edward! –lo llame duro –Prométeme que vas a volver –le pedí y el articulo un «lo juro» antes de terminar de salir.

-Bella –me regaño Ángela.

-¿Y papá? –pregunte.

-Esta afuera cruzando palabras con Edward, Jasper y Carlisle –respondió Ang.

-Mita has todo lo posible para que no le quiten mi caso quiero seguir viéndolo plis, ¿si? plis, plis, plis.

-Bella eso no se hace tu sabes… Arg –gruño –Ya veré que puedo hacer –dijo antes de salir.

-Mi niña a ti te gusta ese doctor –pregunto mi madre y yo asentí.

-Siento que lo amo desde siempre –le respondí la verdad no sabía si Ang o alguno de los doctores le conto a mis padres lo de mi realidad paralela.

-Es muy guapo, joven y exitoso Bella –me dijo –Y se ve que le importas –agrego, yo no quería hacerme ilusiones con el pero ya era muy tarde amo tanto a este Edward como al de mis sueños.

-Preciosa no sabes el susto –dijo Ángel, el padre de Ángela y mío al entrar a la habitación.

-Oh papito –así le decíamos Ang y yo –Te quiero y juro que más nunca les daré otro susto así.

-Eso espero mi niña, eso espero –dijo –Ya arregle todo te vamos a trasladar al Hospital General de Seattle ahí te vera otro neurólogo y así estarás cerca de nosotros para cuidarte.

-No papito yo no me quiero ir… no ahora por favor… -las lágrimas salieron como cascada de mis ojos –No me quiero separar de… -me quede callada.

-Hija esta arreglado y Carlisle va a dar la autorización –agrego.

-Pero… -me interrumpieron unos gritos provenientes del pasillo.

-¡TU NO PUEDES HACER ESO, ELLA ESTA DELICADA Y YO SOY SU DOCTOR, ASI QUE ISABELLA NO SE MUEVE DE AQUÍ! –grito Edward, el estaba discutiendo con alguien por mí.

-¡HIJO ES LO MEJOR! –ese alguien era Carlisle -¡SOLO FALTA QUE ARO AUTORICE EL TRASLADO Y LISTO!

-¡NO PADRE ELLA ES MI PACIENTE Y YO NO LO AUTORIZO Y POR MÁS QUE TU SEAS EL JEFE DE NEURO NO PUEDES PASAR POR ENCIMA DE MI, ELLA SE QUEDA Y PUNTO!

-¡EDWARD TE PUEDE ESCUCHAR! –grito Carlisle y eso fue lo ultimo que se escucho.

-Wow veo que el galeno no te quiere dejar ir –dijo mi padre.

-¿Bella escuchaste? –pregunto Ang entrando a la habitación y cerrando la puerta.

-Creo que todo el hospital lo hizo –dijo nuestra madre.

-¿Están discutiendo por mi? –pregunte manifestando mis pensamientos y Ang asintió –Ang yo no quiero que ellos discutan, yo no me quiero ir pero si eso le va a traer problemas a Edward prefiero… -baje la cabeza.

-Bella Edward no te va a dejar ir así como así, primero estas convaleciente, segunda hay que hacerte muchos estudios todavía y tercero yo creo que el… -se quedo callada.

-Ang por favor no me digas esas cosa que tu sabes que yo…

-Necesito hablar con Bella –dijo Carlisle y detrás de el entraron Edward, Jasper y otro doctor, ¿Aro Vulturi?

-Claro no hay problema –dijo mi padre y los tres miembros de la familia Webber salieron sin decir nada, solo Ang se acerco a mí y me dio un beso en la frente.

-Isabella –hablo Aro, el tercer doctor, el que entro por primera vez

-Bella –dijimos Edward y yo al mismo tiempo a lo que Jasper se carcajeo y Carlisle rodo los ojos.

-Bella, estamos aquí para…

-Yo no me quiero ir –lo interrumpí –Yo tengo que ir a terapia con Jasper y Edw… el doctor Cullen tiene que hacerme unos estudios y… y…

-Bella, yo, que soy el director del hospital digo que no es necesario tu traslado, pero Carlisle y tus padres creen que es lo mejor.

-¿Bella queremos saber si tu estas de acuerdo? –pregunto Jazz negando con la cabeza

-Primero nadie más que yo sabe que es lo mejor para mi y segundo yo tengo 23 años y yo decido por mi misma y yo digo que no me voy y punto –dije con tono de niña malcriada cruzando mis brazos a la altura del pecho.

-Esta resuelto –dijo Jasper –Si la paciente quien es dueña de su decisión, su doctor adjunto –señalo a Edward –Y yo su psicólogo adjunto llegamos a un acuerdo, Isabella Swan se queda hasta que este recuperada y el doctor Cullen hijo le de la alta –sentencio y yo suspire de alivio.

-Perfecto –dijo el director del hospital –Por cierto soy…

-Aro Vulturi, doctor yo se –lo interrumpí y le extendí mi mano –Un placer –el la estrecho viéndome extrañamente pero Edward, Carlisle y Jasper le asintieron y este relajo la expresión.

Todos los doctores se fueron retirando de la habitación uno por uno, hasta que solo quedo Edward.

-Espero que no te haya traído problemas con nadie –le dije apenada.

-Bella tu nunca me traerás problemas –dijo agarrándome la barbilla –Yo no te voy a dejar sola… a demás tenemos muchas cosas de las cuales hablar… Ang me conto algo por encimita y quiero saber la historia… Sabes deberías escribir un libro de eso –me sugirió y yo asentí.