Reclamar Capitulo 3

Harry sonrió cuando las formas de sus dos padrinos se colaron en el Gran Comedor. "Los veré después." Le murmuro a la gente sentada a su lado cuando se levanto.

"¿Weasley?" pregunto Severus con discreción.

Harry le cerró un ojo. "Algo así." Luego bajo de la plataforma y se dirigió hacia el lugar donde estaban parados Sirius y Remus. "Buenos días." Le dijo alegre.

"No recuerdo que hubieran tantos niños cuando venia aquí." Comento Sirius con un gruñido.

"Por supuesto que no Canuto." Remus suspiro, luciendo como si hubieran tenido esta conversación – o alguna similar – por mucho tiempo. "Como has estado, Harry."

Harry se encogió de hombros. "Bien. ¿Vamos?" hizo un gesto hacia las puertas tras los restantes merodeadores con una leve sonrisa.

"¡Oh!" Sirius puso una cara de disculpa. "Hola, Harry." Le dijo mientras Remus los guiaba a través de las puertas.

Harry sonrió. "Hola, Siri. ¿Estás bien?"

"Si." Sirius se encogió de hombros. "Remus no me quiso decir que era lo que necesitabas de nosotros."

Harry le dio a Remus una mirada seria. "¿Por qué no, Remus?"

"Le dije que no querría venir, sabes." Remus rodo sus ojos. "Y no necesitábamos tus chismorreos, Canuto."

"¡No soy chismoso!"

Harry y Remus se dieron vuelta para mirar al Animago.

Sirius les dio miradas de pena. "No importa. ¿Dónde iremos?"

Harry suspiro y pateo una piedrita que noto bajo sus pies. "Azkaban."

"¡Que!" Sirius se echo hacia atrás como si hubiera recibido un golpe. "¿Por qué?"

"En realidad esa también es mi pregunta." Dijo Remus mirando fijamente a Harry.

Harry hizo una mueca. "Miren, se que Albus está chequeando mi correo, así que no quería entra en detalles a través de lechuzas." Miro hacia la puerta a la que se aproximaban con rapidez. "Ron le envío a Herm una lechuza esta semana."

"Eso no puede ser posible..." Remus murmuro, frunciéndole el ceño a Harry.

"No, no podría." Sirius miro fijo a Harry. "A menos que haya escapado."

"Esa es mi opinión." Harry asintió. "Necesito un chaperón y sabia que Albus permitiría que Remus lo fuera."

"Y podrías llamarlo un asunto oficial y así evitar que Voldie se entere, ¿cierto?" dijo Sirius bromeando.

"¿Quien eres y que has hecho con Sirius Black?" respondió Harry riendo.

"Finalmente le metí algo de sentido en la cabeza." Dijo Remus.

Harry sacudo la cabeza con una sonrisa. "Veo eso. Ahora," se giro a Sirius con mirada seria. "¿Vendrás con nosotros a Azkaban?"

Sirius respiro profundo. "Todos los dementores están fuera, ¿cierto?"

"Si." Accedió Harry.

"Entonces es mi deber como padrino acompañarte a tu perdición." Respondió el Animago, dándole a su ahijado una sonrisa temblorosa.

Harry dejo de caminar justo fuera de las abiertas puertas de Hogwarts y miro fijo a su padrino. "No vengas por un sentido del deber, Siri. No quiero que resultes lastimado de ninguna manera cuando ambos sabemos que estaré bien sin ti cuidando mi espalda."

Sirius suspiro cansado. "No me han dado opción, ¿okay?" luego saco un trozo de pergamino de su bolsillo que había sido doblado y desdoblado muchas veces. "Toma." Nervioso le entrego el pergamino a Harry.

Harry frunció el ceño, pero tomo el pergamino y lo leyó. Entrecerró su ojos y dejo escapar un gruñido enojado cuando termino. "Maldito." Siseo furioso.

"¿Qué es?" pregunto Remus su mano hacia tomando el pergamino.

Harry frunció el ceño e incendio el pergamino en su mano, lo que le gano gritos de sorpresa de sus padrinos. "Albus está haciendo que Siri se mantenga pegado a mi cuando salga de los terrenos de la escuela." Sus ojos se suavizaron ligeramente al mirar a Sirius. "Ya que no te dan opción, y no quiero que Albus cuestione tu lealtad, te solicito que me acompañes en tu forma Animaga. Quizás te ayudara, y quizás puedas captar algo que se nos escape a mí y a Remus."

"Como el hedor de Ron." Accedió Sirius de buen humor antes de cambiar a su forma de Grim.

Harry y Remus intercambiaron miradas. A ninguno de los dos le gusto esta nueva política de Albus.

-/-

Azkaban se elevaba, fría e inflexible ante los tres viajeros cuando su bote aparco. Tenían que ir en bote hacia la isla, Harry había aprendido eso de Tom, después que había decidido chequear a Ron, ya que había protecciones contra Aparición y Desaparición que eran más poderosas que aquellas alrededor de Hogwarts, y las protecciones se extendían por millas alrededor del pedazo de tierra. Aunque por suerte, no le costo mucho a Harry conseguir un bote con el Ministerio de Magia para viajar a la isla.

Harry sintió estremecerse a Sirius contra su pierna y de inmediato se agachó para acariciarlo consoladoramente, maldiciendo mentalmente a Albus de muchas maneras dolorosas.

Un joven Auror con una sonrisa que parecía fuera de lugar se reunió con ellos en el muelle. "¡Sr. Potter! ¡Qué sorpresa!" Exclamo.

Sirius gruño cuando el Auror se acerco para ayudar a bajar del bote a Harry. El joven dio un paso atrás con rapidez, observando al Grim de manera sospechosa.

"Canuto eso no era necesario." Remus suspiro mientras Harry bajaba del bote con facilidad y luego se daba la vuelta para ayudar al hombre lobo. "Gracias, Harry."

Sirius se adentro en el muelle con un gemido bajo y le dio Remus una mirada triste. El otro merodeador solo frunció el ceño pero Harry rio. "Oh, déjalo, Remus." El joven mago dijo sonriendo. "No quería causar daño, ¿cierto Canuto?" Sirius ladro de inmediato de acuerdo, luego comenzó a correr alrededor de su ahijado.

"Te tiene atrapado entre sus patas, ¿no es así?" Remus gimió. Harry sonrió en respuesta.

"Er..." el Auror aclaro su garganta, luego les dio una mirada seria y comenzó un discurso practicado que Harry interrumpió de inmediato.

"Creo que los cuatro sabemos que se puede o no hacer aquí en Azkaban, señor. Si por favor nos puede guiar, solo queremos ver como esta Ronald Weasley."

"Por supuesto." Respondió el Auror sonrojándose ligeramente. "Por aquí." Se dio la vuelta y los guio hacia el imponente edificio.

"No debiste ser tan rudo." murmuro Remus mientras seguían al Auror.

"Mientras menos tiempo tengamos que pasar aquí, mejor." Respondió Harry en un susurro, sus ojos recorriendo con frialdad las celdas que estaban pasando. La mayoría de Azkaban estaba vacía, ya que, justo después que los dementores se fueran, Voldemort había realizado una incursión masiva en el lugar, liberando a toda su gente presa e incluso liberando a otros mas, solo para molestar al ya sobrecargado ministerio. Harry se permitió una breve sonrisa al recordar las fotografías de los trabajadores del ministerio que habían comenzado a aparecer en el periódico en esa fecha.

"Aquí estamos." Declaro su guía, deteniéndose de repente fuera de una de las celdas.

Harry se paró a su lado e intento observar por entre la oscuridad del lugar. "Lumos." murmuro, levantando su varita para iluminar la celda. Una forma dormida yacía en la litera de la celda, cabello rojo caía sobre su rostro.

"Como pueden ver, está durmiendo." Comentó el guardia. "Ha estado haciendo eso bastante, por supuesto."

Harry sacudió su cabeza, inconscientemente sobando algo que solo él podía ver alrededor de su muñeca. "Ese no es Ron." Dijo con voz fría, apuntando con su varita a la forma dormida. "¡Dispergo nitor!" grito.

El hechizo conecto con el Glamour alrededor de la figura en la cama y lo destruyo, revelando a un hombre dormido con corto cabello marrón dorado y piel bronceada. El Auror junto a Harry de inmediato grito. "¡Jonathan!" luego se apresuro a abrir la celda y chequear el pulso del hombre. "Aun vive. Gracias a Merlín."

Harry asintió y miro a Sirius. "Canuto, esta es tu parte. Necesito que rastrees el olor de Ron."

Sirius ladro una vez y luego comenzó a olfatear alrededor, entrando a la celda para captar mejor el olor antes de comenzar a avanzar por el pasillo adentrándose en la prisión. Harry y Remus intercambiaron miradas antes de seguir al perro Grim.

El Auror que los había estado guiando se apresuro a alcanzarlos. "Ustedes sabían que no estaba." Bufo enojado.

"Tenía un presentimiento." Harry respondió con calma. "Le envío a un amiga mía un carta, así que decidí venir a chequear. Pudimos enviar una advertencia, pero no quería que entraran en pánico si no había pasado nada malo."

"Oh..." el Auror frunció el ceño. Claramente no había esperado que Harry tuviera una respuesta tan pensada.

Los tres humanos siguieron a Sirius en silencio por casi una hora, adentrándose más y más en la helada prisión. Cada vez que pasaban una celda con una persona en ella, oían gemidos y gritos suplicantes para que liberaran a las atormentadas almas. Harry y el Auror ignoraron los gritos con facilidad y Sirius estaba tan enfocado en encontrar a Ron para notarlo, pero Remus se estremecía ante cada grito. No le tomo mucho tiempo a Harry sentir que necesitaba poner una esfera silenciosa a su alrededor.

"Luz al final del túnel." Remus dijo con una risa nerviosa cuando un pequeño haz de luz apareció frente a ellos.

"Nunca había bajado tan lejos." Susurro su antiguo guía. "No creo que nadie haya venido, en realidad."

"Apuesto mi vida que tu amigo Jonathan ha venido alguna vez." Harry murmuro, frunciendo el ceño. "Ahora si fue su decisión o no, es un asunto distinto." Añadió justo cuando llegaban a un gran agujero en la muralla de Azkaban. El cielo se extendía en la distancia, el mar chocaba con fuerza bajo ellos.

"¿quién crees hizo esto?" Remus pregunto, tocando los bordes del agujero.

Harry frunció el ceño. "Pudo ser cualquiera. Un prisionero cuando los dementores estaban a cargo de este lugar, quizás los mismos dementores. También pudo ser la ruta de escape de Ron." Salió a la decaída luz del sol. "Ya vamos Canuto."

Sirius bufo desde donde estaba, impacientemente esperando a su ahijado y a su amante. Una vez que los tres humanos se le unieron otra vez, troto hasta la esquina del edificio ladrando. Harry y Remus intercambiaron divertidas miradas antes de seguirlo.

"¡Merlín!" grito el Auror cuando doblo la esquina tras Harry y Remus. El mago oscuro y el hombre lobo tenían que acceder. Ante ellos había un pequeño muelle con dos botes amarrados.

"Creo que sabemos como salió de la isla." Murmuro Harry.

"En todo caso, ¿como Voldemort invadió la isla?" Remus pregunto agachándose para abrazar a Sirius.

"Barcos hechos a mano." Respondió el Auror aturdido. "debieron tener un grupo que atraco aquí luego vaciaron la prisión desde esta salida mientras el mismísimo Ustedes Saben Quien y otro grupo atacaba las puertas principales."

"Es lo más probable." Accedió Harry antes de apuntar con su varita hacia el muelle y hacerlo volar en mil pedazos. "Ahora, a tapar ese agujero..." gruño por lo bajo antes de darse la vuelta y marchar hacia el otro lugar para reparar el agujero.

Remus suspiro cansado. "Otra cacería humana."

"Por supuesto." Dijo como si nada el Auror. "tenemos que atraparlo. Esta absolutamente prohibido que un prisionero ande vagando por ahí-"

"Interesante." Siseo Harry en el oído del mago mayor, sonriendo de medio lado cuando el Auror dio un salto. "Como supera esto el Ministerio, me pregunto." Añadió también como si nada el niño que vivió apresurándose para alcanzar a Remus y Sirius. "Hicimos lo que veníamos a hacer. Volvamos."

"Me gustaría hacer una ultima parada antes de volver a la escuela." Ofreció Remus sin problemas mientras comenzaban su camino de vuelta a los botes que estaban en el muelle. Solo Harry podía ver al hombre lobo tomando su colgante de Junior.

Harry miro a Sirius, que caminaba determinado entre él y Remus. El Animago lucía como que no quería dejarlo ir solo a ninguna parte tampoco. "Canuto, tenemos que ir a hacer un reporte."

Sirius le lanzo a Harry una mirada que claramente decía, "Bien, pero no iras sin mí."

Remus sonrió. "Supongo que él tendrá que lidiar."

Harry se froto el puente de la nariz. "Canuto ¿hazme un favor y no me metas en problemas?"

Sirius soltó un ladrido alegre. Lo intentaría.

-/-

Harry guio al pequeño grupo hasta el entrada de la Mansión Slytherin. En la puerta se encontraron con dos guardias mortífagos que bloquearon su paso, aunque quizás se debía a que Harry, Remus y Sirius tenían subidas las capuchas para cubrir sus rostros.

"Identifíquense." Ordenó el guardia de la derecha, que Harry supuso era nuevo, con voz fría.

En vez de bajarse la capucha, como era de esperar, Harry saco su colgante. El guardo de la izquierda se enderezo de repente y luego inclino su cabeza de manera respetuosa. "Mi Lord."

Harry sonrió bajo su capucha. "Rabastan. Como siempre un placer."

"Su Señoría está en su segundo estudio. No creo que estuviera esperándolo." Añadió Rabastan mientras los ojos del nuevo mortífago se movían de su compañero de guardia al extraño hombre tras la máscara.

"Si me esperara, tendría que trabajar más duro en evitar que conozca mis movimientos mas impredecibles, ¿no es así?"

"Probablemente." Accedió Rabastan risa inundando su voz.

"Estamos de acuerdo entonces." Harry asintió con una sonrisa antes de asumir nuevamente su máscara de frialdad. "Y buen dia para usted caballero." Luego guio a sus acompañantes por la mansión sin perturabas más a los mortifagos.

Los tres miembros de la Orden continuaron por la mansión hacia el segundo estudio del Señor Oscuro sin encontrarse con nadie más, aunque Harry había sentido elfos domésticos, más de una vez, que los observaban con precaución por entre las sombras. Los elfos domésticos de la Mansión Slytherin eran los mejores espías de su amo y algunos de ellos los más leales que hubiera visto Harry. Harry no dudaba que el Señor Oscuro estaría listo en espera de tres visitas encapuchadas.

Respetuosamente, Harry toco a la puerta del estudio, esperando la llamada que les permitiría entrar en la habitación antes de guiar a sus compañeros adentro. Nadie hablo mientras Harry cerraba la puerta tras ellos. Harry se saco la capucha y le sonrió de medio lado al sorprendido Señor Oscuro. "Hola, Tom." Dijo Harry haciendo un gesto con la mano para que sus acompañantes tomaran asiento.

"¡Porque no me dijiste que venias!" siseo Voldemort entrecerrando sus ojos.

Harry sonrió. Podía sentiré el deleite ante su repentina llegada por parte de la conexión que compartía con su amante. "En realidad Remus sugirió que viniéramos a ultimo momento."

Remus se saco la capucha ante la mención de su nombre e inclino su cabeza respetuosamente en dirección del Señor Oscuro. "Lord Voldemort."

Voldemort asintió en respuesta antes de mirar al tercer miembro del grupo. "¿Y que, puedo decir, está haciendo aquí Sirius Black?" mortales ojos rojos se dirigieron a Harry.

Los labios de Harry se retorcieron en una breve sonrisa. "¿Porque siempre eres tan paranoide?"

"¡No soy paranoide!"

"Si. Lo eres."

"¡No lo soy!"

Remus tosió con discreción. "Sirius esta aquí porque Albus lo tiene siguiendo a Harry, mi Lord." Dijo cuando ambos magos que discutían se giraron a mirarlo.

Voldemort le envío a Sirius una extraña mirada. "Bienvenido a la Mansión Slytherin Sr. Black." Dijo al fin con tono neutro.

"Esa es una frase que jamás pensé oír." Sirius bufo bajo su capucha.

El Señor Oscuro ignoro al Animago y miro a Harry inquisitivamente. "En serio, Harry, ¿porque están aquí?"

La sonrisa de Harry desapareció en segundos. "Hicimos un viaje a Azkaban."

Voldemort entrecerró los ojos. "No estaba." No era una pregunta.

"Si."

Voldemort apretó un botón en su escritorio. "Lo buscaremos. Tu preocúpate de Hogwarts por ahora."

"Por supuesto."

Dos mortífagos entraron al estudio y les hicieron una reverencia a sus dos Lores. "¿Que podemos hacer por ustedes?" pregunto uno en tono vacio.

"Ronald Weasley ha escapada de Azkaban. Lo quiero." Dijo con frialdad Harry sus ojos brillando con un peligroso fuego verde.

"Y asegúrense de que sea comprendido que debe ser traído con vida." añadió Voldemort. "Pueden marcharse."

Los mortífagos hicieron otra reverencia, luego se dieron la vuelta y dejaron la habitación, cerrando la puerta tras ellos.

"Te avisare apenas lo atrapemos." Dijo el Señor Oscuro mirando con tranquilidad a Harry.

Harry asintió. "Gracias." Luego miro a sus dos acompañantes. "Mejor regresamos a Hogwarts antes que Albus nos mande a buscar." Dijo con una sonrisa.

"Con suerte enviara a Hermione." Remus bufo divertido mientras se ponía de pie.

"Uhh. Lo último que necesito es a Herm quejándose porque no le avise que iría a Azkaban." Harry gruño en respuesta.

Remus rio. "Bien, te prometo no decirle donde estuviste."

"Lo merecerías." Dijo Voldemort y regreso a sus papeles, ganándose una mirada sobresaltada de Sirius. "Ahora déjenme terminar de trabajar."

Harry sacudió la cabeza, divertido antes de volver a ponerse la capucha. "Buenos días, Tom."

"Buenos días." accedió El Señor Oscuro sin levantar la mirada.

Los tres visitantes se marcharon con rapidez dejando a un contento Voldemort detrás.

-/-

Harry le sonrió a Herm, Draco, Anthony Goldstein y Justin Flinch-Fletchley, que estaban parados a su alrededor. Los otros cuatro recién graduados estaban allí para ayudar a Harry en la nueva AD – o Asociación de Duelo – que comenzaría en menos de una hora. La gente estaba entrando lentamente al Gran Comedor buscando sus asientos en las sillas que rodeaban el lugar, porque habían sido puestas contra las paredes. La mayoría de la gente allí eran estudiantes de Hogwarts, antiguos miembros del AD, o miembros de la Orden. Severus, Filius Flitwick y Minerva estaban parados en la puerta del Gran Comedor, dándole la bienvenida a los recién llegados y asegurándose de que no estuvieran marcados o en la lista de gente que no consideraban segura.

"Así que, ¿qué enseñaremos primero?" pregunto Justin.

Herm suspiro pesadamente. "Al parecer el Hechizo Escudo." gruño, dándole a Harry una mirada ligeramente molesta. "Al menos eso fue lo que Harry decidió."

"Oye," respondió Harry. "Te puedo garantizar que ni siquiera la cuarta parte de la gente aquí podría hacer un Hechizo Escudo y menos de esos podrán mantenerlo bajo ataque."

"¿estás seguro que el Director escogió bien cuando te contrato para ser el Profesor de Defensa?" preguntó con sequedad Draco.

"Cuidado, Malfoy." Le respondió molesto Anthony al rubio. "No tienes idea de lo bueno que es Harry."

Harry y Herm intercambiaron miradas exasperadas antes que Harry interfiriera. "Anthony, está bien. Draco, ¿intenta comportarte?"

Draco cruzo los brazos sobre su pecho "No sé porque me culpas por todo esto."

"Porque eres un asqueroso Slytherin y un mortífago." Gruño Anthony.

"¡Anthony!" grito Herm horrorizada por sus palabras.

"No soy más mortífago de lo que lo es Harry." Ladro Draco acercándose al otro chico hasta que estuvo nariz con nariz con Anthony.

"¡Caballeros!" llamo Harry mirando ambos con ojos entrecerrados. "¡Suficiente!"

"En serio, Harry." Dijo con desaprobación una voz. "¿Ni siquiera puedes controlar a tus amigos ahora?"

"No se supone que controles a tus amigos, Marcus." Herm murmuro en voz baja, dándole al disfrazado señor oscuro una mirada fría.

Los ojos de Draco se dirigieron a su otro líder. Trago en seco ante la advertencia ardiendo en esos ojos. "...lo siento..." le dijo en voz baja a Harry.

Anthony le lanzo a Draco una mirada incrédula luego miro a Tom, que entrecerró sus ojos de manera peligrosa. "Usted también Sr. Goldstein." Vino la dura orden.

"Marcus." Harry rodo sus ojos ante la manera de su amante de manejar las discusiones, luego se giro hacia sus cuatro compañeros. "Miren chicos." Sonrió ligeramente cuando Draco, Anthony, Justin y Herm lo miraron. "Lo último que necesito es que se pongan a discutir por estupideces. Ustedes están aquí porque confió en ustedes, a mi manera, y siento que necesito su ayuda. Necesitan aprender a trabajar juntos, aunque signifique poner de lado sus diferencias."

"Es solo una vez por semana." Accedió Herm. "De seguro no puede ser tan difícil actuar como adultos por unas cuantas horas."

"Oh, está bien." Anthony dijo y luego se dirigió a Draco con la mano extendida. "¿Tregua?"

Draco agarro con firmeza la mano del Ravenclaw. "Tregua."

"¡Genial!" dijo alegre Harry ojos verdes bailando por la victoria. "Si todo está listo, y si Marcus puede tomar asiento, creo que es hora de comenzar."

"Ve a sentarte con Ula." Herm le dijo con firmeza al Señor Oscuro, dándole una mirada severa.

Tom levanto una ceja hacía la joven. "Esa no es una perspectiva aterradora."

"Ella pudo decirte que te fueras a sentar con Black y Lupin." Draco le recordó con maldad.

"Uhg. Me sentaré con Ula." Tom gruño antes de dirigirse a donde estaba sentada Ula con sus amigos. La chica lo recibió con alegría, luego forzó a Storm a hacerse a un lado para que Tom se pudiera sentar a su lado.

Harry le hizo un gesto a los tres profesores en las puertas, dejándoles saber que iban a comenzar, luego se subió a la plataforma donde normalmente estaba la mesa de los profesores. Todos se callaron de inmediato una vez que se dieron cuenta que los cinco recién graduados estaban esperando su silencio.

"¡Bienvenidos a la primera reunió oficial de la Nueva Asociación de Duelo!" dijo Harry luego sonrió ampliamente ante los aplausos que siguieron. Como Harry ya había observado, todos lo conocían – o eso creían – y se mostraba cuando uno miraba a la variedad de personas sentadas frente a él. Magos de la Luz y Magos Oscuro le sonrieron, pensando que lo conocían. "¡Lo primero que practicaremos hoy es el Hechizo Escudo! Si pueden realizarlo bien si ser atacados, entonces uno de mis cuatro compañeros los juntara con alguien más y tendrán que probar que pueden mantener su escudo contra una Maldición Reducto" El profesor de Defensa aplaudió dos veces. "¡Ahora, si pueden ponerse de pie, podemos comenzar!"

Harry se bajo del escenario y se paro entre sus cuatro amigos. "Dray, Herm, ustedes vayan a la derecha para ayudar a la gente. Anthony, Justin, ustedes a la izquierda. Recuerden, cuando junten personas, intenten juntarlos con otros que estén a su mismo nivel. Quiero el menor daño posible."

"¿Oye, Har?" Draco espero que su líder lo mirara. "¿Y si la persona no tiene un oponente a su nivel?"

Harry frunció el ceño. Sabía que Draco se refería a Tom. "Júntalo con otra persona fuerte." decidió. "Y esperemos que no sea demasiado duro con ellos."

"Genial." Draco rodos sus ojos, luego él y los otros tres recién graduados se dividieron.

Harry hizo una mueca y se dirigió al centro de la gente. Esta seria una reunión larga.

-/-

Harry se dejo caer en el sillón con un gruñido. Después de pasar tres horas enseñándole a magos y brujas que eran mas jóvenes y mas viejos que él como lanzar un simple Hechizo Escudo, Harry había tenido que soportar otras dos horas de una reunión de la Orden del Fénix donde todos discutían. No ayudaba que más de la mitad de los miembros de la Orden jamás confiarían en los tres nuevos miembros Slytherins aunque les pagaran. Una larga disputa se había formado en el momento en que Albus había iniciado a Draco, Ted y Blaise a comienzos del verano.

Harry nunca había comprendido en realidad lo difícil que era para los pocos Slytherins que pertenecían a la lucha principal y a la inteligencia de la Luz hasta que asistió a una reunión con sus tres amigos. Severus había echo todo lo posible para proteger a los otros tres espías, pero incluso eso había comenzado a desaparecer ante el odio puro lanzado contra sus tres ex estudiantes.

Fue solo después que Harry sacara su varita y amenazara, con bastante seriedad, con comenzar a lanzar hechizos muy desagradables a la gente que dejaron en paz a los tres nuevos Slytherins. Aun así, su rabia se colaba entre el silencio y azotaba a los indefensos miembros. Ni siquiera la barrera que Harry, Herm, Nev, Molly, Arthur, Remus, Sirius, Fred y George crearon a su alrededor ayudo con eso.

"Y pensar que yo solía ser como ellos." Harry suspiro con tristeza.

Un suave "miau" fue la única advertencia que Harry recibió antes que una forma peluda saltara sobre su pecho.

"Smoky." Susurro Harry mirando los ojos azules del gatito con una triste sonrisa. "Al menos se que tu no me causaras indebida tensión, ¿hm?" dijo en broma. Smoky solo choco su cabeza contra su barbilla, demandando ser acariciada.

Mientras Harry pasaba sus dedos por el pelaje moteado, sus ojos se posaron en la gran pintura que colgaba sobre la chimenea. Tom se la había dado por su cumpleaños. Estaban él mismo y Gin, cada uno sosteniendo a un gemelo, parados al lado de Herm, que estaba sentada en una gran silla.

Harry habría dado lo que fuera para que Tom se hubiera podido quedar la noche pero Albus lo había prohibido, porque mañana era día de escuela. Ni siquiera el argumento de que habían dormido juntos antes de una noche de escuela el año anterior había cambiado la voluntad de Albus así que Tom se había ido a casa después de darle un beso a Harry.

Smoky maulló otra vez, pareciendo sentir la tristeza de su amo y Harry la abrazó. "Extraño a Tom." Le susurro el joven a la medio Kneazle con tristeza.

Harry se quedó dormido con Smoky en su pecho y su familia sonriéndole con tristeza.

-/-

"¡Harry!" Ula se lanzo hacia su profesor favorito con una mirada emocionada. "¡Esa reunión fue genial!"

"Estoy feliz que pienses eso." Harry rio observando cómo entraban todo los demás de segundo año.

"Estuvo bien." Murmuro Ronan mientras tomaba asiento junto a Cyrus, que está haciendo un buen trabajo fingiendo que el Gryffindor no existía.

"¿Has visto a la nueva profesora de Historia de la Magia?" preguntó Babs mientras Harry empujaba a Ula hacia su asiento.

Harry frunció el ceño. "¿Hay una nueva profesora de Historia de la Magia?" pregunto, parpadeándole al Slytherin.

"Si." Respondió Paloma sentándose en su silla. "Ella dice ser Rowena Ravenclaw."

Los ojos de Harry se abrieron. "¿Estaba vestida con una túnica antigua?"

"Si, muy bonita también." Accedió Juno. "Aunque no muy bien cuidada. Claro esta ella es una fantasma..." ella se rasco la barbilla frunciendo el ceño.

Harry se apoyo contra su escritorio con una mirada contemplativa y el salón rompió en cuchicheos. ¿Rowena? ¿Que ganaría enseñándole historia a los estudiantes? Bueno, para ser justos, ella tiene el conocimiento porque ella vivió la historia-

"¿Harry?" Ula se dirigió al niño que vivió. "Parece que hubieras visto un fantasma."

Harry le dio a la joven Gryffindor una breve sonrisa. "Creo que la profesora de Historia es Rowena Ravenclaw. En realidad la conocí hace un par de días, y su descripción suena como ella."

"Bueno, por lo menos no es tan aburrida como Binns." Gruño Cyrus.

Harry sonrió con suavidad. "No, no creo que lo sea. En realidad ella es una persona bastante interesante."

"¡No puedo esperar a tener clases con ella!" exclamo Ula ojos brillando con emoción.

"Oh, sí." Juno levanto la mirada de la inspección de sus uñas. "Ella estaba preguntando por ti, Potter."

"¿Preguntando por mi?"

"Si. Ella quería saber que pensamos sobre ti." Comentó Paloma.

"¿Y qué le dijeron?" pregunto Harry luchando por contener una sonrisa. Que manera de ser sutil, Rowena.

"¡Yo dije que tú eras muy cool uno de los mejores profesores que he tenido!" dijo Babs con alegría.

"Idiota, solo tienes ocho profesores." bufo Ronan sonriéndole a la Slytherin. "Y aun no llevamos una semana con Potter."

"Pero también lo conocía el año pasado." Recalco Babs. "Todos lo conocíamos. Harry es una persona cool."

"Me siento alagado, Babs." Dijo Harry sonriendo.

Babs se sonrojo. "Sí, bueno, tú has sido muy bueno conmigo, aunque eres un Gryffindor."

Harry le cerró un ojo a la chica haciendo que ella agachara la cabeza. "Así que, ¿qué le dijeron lo demás sobre mi? ¿Quiero saber?" Bromeo mirando a los demás Slytherins.

"Yo dije que por lo menos tu sabes lo que estas haciendo." Murmuro Morgan no levantado la mirada de su escritorio. "Y que eres justo en como tratas a todos tus estudiantes."

"Si. Yo mencione que no te importa en qué Casa estén o en qué lado de la guerra se encuentren." Admitió Cyrus mirando a Harry de manera desafiante.

Harry solo sonrió. "¿Ella parecía interesada en la guerra?"

"Si." Juno le frunció el ceño a su profesor. "¿Como supiste eso?"

"Como dije, ya la conocí." Harry se encogió de hombros. "Mencione la Guerra una vez luego cambie el tema. Ella parece ser del tipo de persona a la que le gusta aprender todo sobre todo."

"Si. Ella parecía extremadamente interesada en ti y la guerra." Murmuro Cyrus frotándose la barbilla.

"Encantador." Harry rodo sus ojos. "¿Y qué dijeron sobre la guerra?"

"¡Dije que era estúpida!" declaro Babs. "¡Vidas perdidas por la importancia de la sangre! ¡Es tan inútil!"

"Eso no es solo de que se trata la guerra." Harry dijo con una sonrisa. "Pero mucho de eso es política y no lo comprenderías. Me atrevería a decir que tampoco comprendía todo el asunto cuando tenía tu edad."

"Pero, Tu-Sabes-Quien no estaba cuando tenias nuestra edad." Dijo Ronan frunciendo el ceño.

"Bueno, si estaba, pero no de una manera que fuera un peligro para nosotros." Aclaro Harry. "Estuvo sobreviviendo gracias a animales en Albania por unos cuantos años, después de intentar conseguir la Piedra Filosofal mi primer año aquí."

"¿Cómo fue que no la consiguió?" pregunto Storm inclinándose hacia adelante con ojos grandes. "¿Tu lo detuviste, Harry?"

Harry sonrió, pero fue una sonrisa triste. "Si, pero casi morí en el intento." El salón se lleno de jadeos y bufidos dependiendo del estudiante y lo que pensaba sobre el profesor de Defensa. Harry solo sonrió. "Bueno, en todo caso, se supone que debo enseñarles Defensa Contra las Artes Oscuras, no mi historia con Voldemort." El nombre se gano varios saltitos e incluso unos grititos lo que causo que Harry sonriera aun más. "Vamos. A Defensa." La habitación se lleno ahora de gruñidos cuando Harry comenzó su lección.

-/-

"Hola, Rowena." Dijo Harry entrando al salón de Historia de la Magia.

Rowena se dio la vuelta y le frunció el ceño al joven mago. "¿Por qué no estoy sorprendida de verte aquí?"

"¿Porque recién tuve clases con los Slytherins de segundo año?" respondió Harry.

Rowena bufo. "Y supongo que te dijeron que hay una nueva profesora de Historia de la Magia que dice ser Rowena Ravenclaw."

"En realidad así fue." Fue la respuesta de Harry mientras se sentaba en uno de los escritorios de la primea fila. "Les pregunte sobre ti, luego les dije que tú eras en realidad, Rowena Ravenclaw."

"Tú lo harías." Rowena cruzo los brazos sobre su pecho.

"Así que, ¿has oído buenas cosas sobre mi?"

"Por supuesto que sí." Interrumpió Salazar Slytherin saliendo de la pared suavemente. "Sin importar quién sea el estudiante, no pueden negar que sabes lo que estás haciendo y eres un profesor justo, pese a ser un Gryffindor." El Fundador le mando a Harry una sonrisa depredadora. "Ellos no te conocen tan bien como yo."

Harry le entrecerró los ojos a su confidente. "Y, si deseas seguir existiendo, nadie sabrá tanto de mi como tú." Amenazo con frialdad.

Salazar rodo sus ojos. "¿Cuántas veces debo decirte que ni siquiera le diré a Marvolo tus secretos?"

"Nunca atravieso este cráneo duro." Dijo una nueva voz cuando Godric Gryffindor se elevo desde el piso.

"Me pregunto de donde saco eso." Fue la seca respuesta de Salazar.

"Ustedes son tan infantiles." declaro Harry, una sonrisa bailando en sus labios, antes de girarse a Rowena, que estaba observando todo el intercambio con una mirada de tranquila contemplación. "¿Ellos siempre han sido así?"

Rowena parpadeó mirando al joven de ojos verdes por un largo momento antes de permitir que una sonrisa se posara en sus labios. "Si. Desde el primer día en que se conocieran." Ella le lanzo a sus compañeros Fundadores una mirada sagaz mientras ellos seguían discutiendo. "¿Están juntos de nuevo?"

Harry suspiro cansado. "No, pero al menos conseguí que dejaran de ignorarse."

"¿Cuánto te tomo eso?"

"Una buena parte del año anterior." Gruño Harry. "¿Como los soportaron tu y Helga?"

"Les lanzamos un hechizo de silencio y los encerramos en un closet." Respondió la Fundadora de Ravenclaw como si nada, ganándose una fuerte carcajada del único humano vivo en la habitación. "No creo que eso funcione muy bien ahora..."

"Aunque podríamos encontrar una manera de arreglar las paredes del closet para que no puedan salir." Sugirió con maldad Harry una vez que recupero el aliento.

"Sabes, creo que se un hechizo que podría hacer eso..."

"Todo lo que tenemos que hacer, es encontrar el closet adecuado..." Harry se toco la barbilla. "Claro que podríamos usar los Armarios Desvanecedores..."

Rowena rio con ganas. "¡Oh, querido! ¡Probablemente te asesinaran después!"

"Probablemente." Accedió Harry sonriendo. "Pero, no te preocupes mucho. No sería la primera vez que tengo a alguien tras mi sangre."

El rostro de Rowena se oscureció. "Eso no es algo de broma, Harry."

"El pequeño Gryffindor siempre bromea sobre la muerte." Dijo Salazar de repente, flotando hacia el joven mago.

Los ojos de Harry se endurecieron mientras miraba a la fantasma con el ceño fruncido. "Es mejor reír sobre eso que llorar." Dijo con tono helado. "He pasado demasiado tiempo llorando por las muertes de otros y culpándome por ellas." Se puso de pie con rapidez. "Si me disculpan, tengo que ir a almorzar antes que Albus envié equipos de búsqueda tras mi."

Rowena frunció el ceño a la espalda del muchacho que se marchaba. "Él es bastante diferente de la primera vez que lo conocí..."

"Lo conociste cuando Hermione estaba allí, ¿no es así?" pregunto Salazar.

"...si..." respondió Rowena dándole una mirada confusa.

"Harry piensa que debe proteger a sus amigos del mundo real." Comentó Godric. "Es muy probable que nunca lo veas actuando tan deprimido cuando Hermione o Gin estén alrededor."

"Que joven mas intrigante..." murmuro Rowena, sobándose la mejilla pensativa por un momento antes de dirigirse a Salazar. "¿Qué tipo de secretos guardas para él, Sal?"

Salazar entrecerró los ojos. "No lo intentes, Ro. Los secretos de Harry son algo que jamás te diré sin su permiso."

Rowena le dio al otro Fundador una mirada sobresaltada, luego miro interrogadora a Godric. Godric se encogió de hombros. "No me mires a mí, Ro. ¡Él no me ha dicho ni una maldita cosa sobre Harry, y él es my Heredero!"

"No rompo mis promesas." Salazar dijo con rigidez. "Ahora, si ambos me excusan, hay cosa que necesito hacer."

"Oh, anda a acosar a tus Slytherin, entonces." Bufo Godric.

Salazar le dio a su antiguo amante una mirad fría. "No acoso a la gente, pervertido." Fue su dura respuesta antes de salir por la pared.

Rowena rodo sus ojos. "Estoy pensado que arrojarlos a ambos en un closet otra vez sería la mejor coas que podríamos hacer."

"¡Oye mira le lado bueno!" dijo alegre Godric. "¡Ahora no tendrías que preocuparte porque terminemos matándonos!"

Rowena gruño.

-/-

"¡Buenas noches, Juniors!" dijo con alegría Harry mientras cruzaba la Cortina de sangre que llevaba a la habitación.

'¿Porque diablos estamos despiertos a esta hora?' Gin pregunto molesta.

"Para ver si de verdad se levantaban." Fue la alegre repuesta de Harry mientras tomaba su normal asiento a la cabeza de la mesa. Luna estaba, como siempre, mirando asombrada el techo. Herm estaba mirando adormilada a Harry al lado de Gin. Ambas brujas tenían a un bebé dormido en sus brazos. Severus tenía el ceño fruncido en dirección a donde se podía escuchar discutir a Godric y Salazar en el dormitorio que Godric había incluido en estas habitaciones. Rowena miraba al pequeño grupo con un toque de diversión.

"¿Necesitas algo, Rowena?" pregunto con sequedad Harry.

"Solo pensado en la poca gente que tienes." Comento Rowena.

"Eso eso porque la mayoría de ellos ya esta graduado." Dijo Luna de manera ausente.

Harry se froto el puente de la nariz molesto. "Debería haberlos tenido a ustedes reclutando esta semana, ¿no es así?" gruño.

"Probablemente." Respondió Severus aun fulminando con la mirada el dormitorio.

"Soy tan idiota."

'No hay argumento allí.' Gruño Gin. 'Si hubiéramos sabido que nos ibas a llamar esta noche, nos habríamos asegurado de tener algunos reclutas.'

"Para ser justos, los Juniors nunca han sido un grupo excepcionalmente grande." Agrego Severus dejando de mirar al dormitorio para mirar a Harry, preocupación cubriendo sus ojos. "No es tu culpa, Harry."

Harry le sonrió al profesor de Pociones. "Estoy bien, Sevvie."

Severus bufo. "No dudaba de que lo estuvieras."

"Bueno, porque no ocupamos nuestro tiempo para discutir posibles reclutas." Comento Herm también mirando al cansado Harry con un toque de preocupación.

'No podemos votar por ir a la cama mejo-' comenzó Gin. Herm y Luna se movieron rápido para romper las letras.

"Hice una lista." Dijo Luna con voz distraída mientras Herm susurraba con dureza en el oído de Gin.

Harry miro a sus dos hermanas. "Gin, si quieres ir a acostarte, ve. Herm, Luna, dejen de intentar protegerme."

Pero ahora Gin había notado lo cansado que lucía su hermano. 'Harry, ¿cuándo fue la última vez que DORMISTE?' pregunto.

"¿Eh?" Harry parpadeo. "El... ¿martes?"

"¿Este martes? ¿O sea ayer?" pregunto Severus frunciendo el ceño.

"Uhm, no." Harry miro sus manos dejando que su pelo cubriera su cara. "El martes pasado en realidad..."

"¡HARRY!"Gritaron Severus y Herm mientras Gin miraba molesta a su hermano. Harry se estremeció.

"¿Les molestaría no gritarle?" pregunto con sequedad Salazar mientras él y Godric flotaban hasta el grupo. "Y te dije que lo averiguarían pequeño Gryffindor."

"Esta bien, tu ganas. ¿Qué te gustaría?" pregunto Harry mirando con frialdad.

Salazar se dirigió a Severus. "¿Tienes Poción para Dormir sin Sueños aquí, Severus?"

"Si, si tengo." Respondió Severus sacando un frasco pequeño.

"No. Gracias, pero no." siseo Harry agudamente, mirando el frasco de poción con precaución.

'Luna, sostén a Gal por mi mientras ayudo a Severus a darle a Harry su medicina.' Dijo Gin antes de entregar a su ahijado y ponerse de pie. 'Hermano, hazte un favor y bebe la poción, ¿okay?'

Harry fulmino con la mirada a su hermana y a su amigo mortífago. "No."

Severus y Gin intercambiaron miradas, luego ambos se movieron con rapidez hacia el joven profesor. Gin abrazo con fuerza a Harry mientras Severus forzó la poción por la garganta de Harry.

"No puedo decir que no se lo advertí." Salazar suspiro mientras Harry caía hacía adelante.

"¿Por qué no ha estado durmiendo?" Herm le pregunto desesperada al fantasma.

Salazar se encogió de hombros. "Clases, la Comadreja, no tener a Marvolo alrededor, pesadillas... elige."

'¿De qué ha estado teniendo pesadillas?' lloro Gin abrazando a su dormido hermano con fuerza.

"Merlín..." susurro Herm abriendo bien los ojos. "Recuerdo a Ula diciendo algo sobre oír a Harry gritar sobre Vernon, ¡pero eso fue hace meses!"

Salazar asintió con tristeza. "Si."

"¿Por qué no le dijiste a nadie, Sal?" pregunto Godric frunciendo el ceño.

"Jure que no lo haría." Fue la firme respuesta.

Herm miro al profesor de Pociones. "Severus, si puedes de alguna manera contactar a Tom para que venga..."

"No funcionara." Severus suspiro. "Albus ha prohibido que entre a los terrenos de la escuela a menos que sea para las reuniones del AD."

'¿Harry lo sabe?' pregunto Gin frunciendo el ceño.

"Esta es la primera vez que oigo de esto, así que supongo que él no sabe." Gruño Salazar.

"Harry va a matar al Director." Luna resumió todos sus pensamientos con una mirada furiosa. No era a menudo que ella dejaba de lucir como si el resto del mundo no la afectara, pero esta fue una de esas veces.

"¡Porque Albus sigue haciendo esto!" exclamo Herm abrazando a Gerda contra su pecho mientras la niña se removía mientras dormía. Si no fuera por el par de gotas de poción para dormir que echaba en los biberones, los bebés todavía estarían despiertos.

"Pienso que él cree, que manteniendo a Harry y Tom separados, es más probable que Harry siga siendo su peón." Dijo con frialdad Godric mirando molesto en dirección general de la oficina del Director.

'No podemos seguir dándole a Harry pociones para dormir para que de verdad duerma.' Gin susurro con tristeza. 'Y no creo que nadie aparte de Tom pueda ayudarlo ahora, en especial con Ron suelto.'

Luna asintió. "¿Puede Hedwig entra a la mansión?" pregunto.

"Si. Tom le permitió la entrada a través de las protecciones el primer día." Herm asintió mirando a la Ravenclaw.

Luna se puso de pie pasándole de vuelta a Gal a su madre. "Gin, ¿puedo tomar prestado el mapa? Voy a escribirle a Tom y decirle que necesita encontrar una manera de sacar a Harry de aquí y tenerlo con él por un par de días."

'Dile que Harry no esta durmiendo.' Sugirió Gin sacando el mapa del merodeador y pasándoselo a su amiga.

"La primera salida a Hogsmeade será este viernes." Menciono Severus. El personal ha decidido que las salidas a Hogsmeade sean al principio del año escolar, solo en caso que el Señor Oscuro aumente sus taques y se ponga peligroso que los estudiantes dejen los terrenos.

Luna asintió. "Perfecto." Luego dio la vuelta y salió por la puerta que daba cerca de las cocinas. Aunque fuera pillada por algún profesor, estaría bien, porque era Prefecta.

"Mejor todos regresamos." Herm suspiro.

"Iré a acostar a Harry." Ofreció Severus aceptando al joven profesor de brazos de Gin, que había continuado abrazando a su hermano durante toda la discusión.

Gin sonrió 'Gracias, Severus.'

"Por supuesto. Ahora vayan a dormir, Srta. Weasley-Potter tiene unas prueba en mi clase mañana." Le advirtió Severus en tono de burla mientras se levantaba con Harry en sus brazos.

'Si, Profesor Snape.' Respondió Gin rodando sus ojos. 'Vamos, Herm. Mejor nos aseguramos que duerma bien.'

Herm rio pasándole a Gal a su madrina. "Oh, detente." Gin solo sonrió.