Bueno, primero que nada quería agradecerles a todos pos sus reviews ¡Me han dado mucho ánimo! Me alegra demasiado que les esté gustando el desarrollo de la historia. Aquí les traigo el cap III del fic (disculpen que el título sea tan grotesco jajaja), y le tengo un poco de cariño a este capítulo, ni idea porqué. En fin, ¡Espero que les guste!
Cap III: Soy una puta consoladora
Allí frente a mí, sonriendo como si hoy fuese un gran día y eufórico a no más poder…Kyle. Entonces me abrumé, porque claramente no comprendía nada ¡Hace tan sólo un día lloraba a mares sobre mi pecho! ¿Y hoy? ¿Y hoy…? Me encerraba en la biblioteca a memorizar una cantidad de conceptos infinitos, algunos más inservibles que otros pero en fin, todos igual de mediocres. Sus ojos se mostraban firmes, no eran los dudosos de ayer, mejor dicho ese Kyle no era el de ayer. Me preocupaba, enserio, no me agrada la idea que su coraza de orgullo o de soberbia se apoderara nuevamente de mi amigo, porque las consecuencias serían las de callar su dolor, aunque ciertamente Kyle nunca ha sido de los muchachos que lloran por los corredores pero tampoco es de los fríos. Por más decidido que fuese, no quería por ningún motivo que se mostrase con esa apariencia ahora ¡Por supuesto que no!… de todas formas ¿Qué podría yo hacer? ¿Plantarme frente a él y decirle "Kyle grita cuanto quieras"? ¿O tal vez agarrarle y fugarme con él lejos de colorado donde no hubiese Wendys ni Stans que le amargasen? De acuerdo, ambas ideas son terribles, lo sé, nos hacen quedar inmediatamente como un par de maricas.
Finalmente, opté por guardar silencio. Era Kyle quien debía escoger como estar, no yo… ¡Alto! ¿A quién engaño? Esto me revienta las pelotas ¡a no más poder! ¿Por qué saliste tan complicado Kyle? De pronto, el susodicho levantó la vista de su libro. Sonrojé, me había atrapado observándole en vez de estudiar, pareció no darle importancia ¡que alivio!
-Cartman me pidió que te recordara su fiesta- dijo y volvió la vista a los textos
¡¿Qué? ¿Me estaba tomando el pelo? ¿Quería hacerme enfadar? Porque de ser así, lo consiguió, denle un premio. Me invadió la impotencia, yo quebrándome la cabeza esperando que tú te encuentres bien y tú vas, consiguiéndome una salida con una de las personas que te hicieron llorar. Fruncí el ceño, esa frase no era precisamente lo que quería escuchar de sus labios ¡Claro que no! ¡No y no! ¿Me estás intentando distraer? ¿Crees que ya he olvidado tu amor por Stan? Definitivamente estoy desconcertado. Escondí mi rostro en el libro, leyendo de verdad esta vez, demostrando así mi indignación. No estuve demasiado tiempo con las letras porque de pronto me sentí asfixiado y quizás sería esa la razón por la cual mis pensamientos estuviesen tan alterados. Guardé los textos en mi mochila y luego me levanté para ir a devolver los que eran prestados. Kyle alzó la vista, creó que notó mi molestia
-Lo siento…-susurró. Con esas palabras mi ira desapareció y le sonreí ¡Eres mágico Kyle!
Caminaba paciente, me agrada llegar impuntual a las fiestas sobre todo porque es ahí cuando la diversión comienza. Iba solo, intenté invitar a Tammy pero seguía rabiosa por haberla plantado dos veces en un día… ¿Por qué las mujeres son tan gruñonas? Deberían decir "Oh entiendo, nos vemos luego, Kenny" no salir con mil y un cuentos de que son sólo pasatiempos, que no son prioridades y demás ¡Por supuesto que así me dan ganas de ser gay…! De acuerdo, en realidad no. Suspiré cansado, olvidándome del tema de Tammy y preguntándome si Kyle asistiría, no deseo sonar cruel pero espero que no, ya que en esas fiestas Wendy y Stan…ah, se entiende y mi amigo resultó mucho más masoquista de lo que pude imaginar, por lo que no me extrañaría su presencia en la celebración.
Aún no llegaba y ya me había topado con inconvenientes. Frente a mí estaba Butters, disculpándose con el celular, al parecer charlaba con sus padres. Le observé detenidamente, aparentaba estar más arreglado de lo costumbre para la fiesta, por lo que se veía extremadamente bien. Él nunca asiste a este tipo de cosas, por lo que si me sorprendió encontrarlo en dirección al festejo. Sonreí, no quedaban dudas, se estaba excusando, sonaba demasiado arrepentido ¿De qué? Si es un angelito de Dios, a lo más de haber cogido el suéter equivocado. Reí para mis adentros.
-¿Kenny?- dijo una vez que colgó y guardó su móvil.
-¡Hola! ¿Vas a la fiesta?
-Iba a ir pero mis padres se han arrepentido y me han dicho que debo volver enseguida.
Fue entonces que sin saber porqué cogí su brazo, anticipándome a su partida. Si supiera detener mi impulsividad sería fantástico, en cambio, estaba allí, llevándole a quizás que lugar. Recorríamos una carrera sin fin, bajo las estrellas, de seguro este sería el escenario perfecto para algún momento romántico, si es que fuésemos una pareja, claro.
Nos sentamos en una banca cualquiera en el parque. Pese a ser peligroso estar a estas horas en una desolada plaza, aún así corrimos el riesgo ya que era el lugar pacifico y tranquilo más cercano, por lo que no teníamos opción. Butters no opuso resistencia alguna, me atrevería a creer que incluso, le gusto mi secuestro.
-Tus padres no te quitan la vista encima ¿O me equivoco?
-Así son ellos…me protegen demasiado, porque me quieren….- se convenció lastimado- Quieren que vaya a casa, ya que podría ocurrirme algo
-O sea que te meterás en problemas por mi culpa…-reí
Mis absurdas palabras se convirtieron en un conjuro que provocó que su pena estallara y se desahogase todo lo que quisiera. Ahora que reflexiono, se esta volviendo algo cotidiano ¡Carajo! ¿Me estaré convirtiendo en una puta consoladora? ¡No Kenny! ¡No!
Me encendí un cigarro, sin siquiera preguntarle si le molestaba, debido a que él estaba sumamente ocupado sollozando. Aspiré satisfecho, oteando con incomprensión al chico que tenía a un lado. Realmente se mostraba herido por la sobreprotección de sus tercos padres. En fin, nunca he estado en su situación. Tampoco he requerido contárselo a alguien porque es más que evidente, no he sentido la escolta paternal. Él se lamentaba por los excesivos cuidados que se le daban y yo podría ser asesinado mañana y mi madre quizás se daría cuenta en una semana, lloraría un par de horas y luego tendría sexo con mi padre, así funcionaba todo. Desde pequeño que he tenido todas las libertades que he necesitado y sólo a cambio de escuchar cada cierto tiempo sus griteríos y discusiones, ha sido un precio alto pero me he acostumbrado. También recuerdo cuando niño y disfrazado de súper héroe intente controlarlos…Dah, me sirvió para convencerme de que las heridas no son para llorar, sino para cicatrizar ¿Y ahora? ¿Oírlo? Se me hacía confuso. Yo he estado con prostitutas, tengo revistas llenas de pornografía por toda mi pieza, me he drogado y caído en vicios, conozco el hospital de memoria y he hecho de todo por dinero ¿Y a él no lo dejan salir a estas horas? Tenemos distintas vidas y realidades, esta claro.
-Tus Padres son los peores del mundo- mentí y él subió la vista, un poco más animado por mi frase.
-Eso no es cierto y tú mejor que nadie lo sabes…-respondió
Quedé petrificado porque él poco o nada sabía de mí, además de tener una visión y comportamiento muy distintos del mundo en el que yo habitaba. Él definitivamente NO me conocía por lo que su comentario sólo era una idea al aire, una leve sospecha quizás. Bajé la vista, expulsando el humo de mis labios y viendo como éste se desvanecía en la nada, como si fuese un espectáculo imperdible. Butters, en cambio, ya no estaba nervioso, y eso que le esperaba un regaño por perder el tiempo con alguien como yo.
-A veces me gustaría saber que piensas…esto…digo, porque siempre tienes la mirada pérdida- me dijo terminando de limpiarse las lágrimas
-Sólo en lo mal que te lo debes pasar…- volví a engañarlo, aunque esta vez no se vio muy convencido
-Entonces me gustaría entrar en tu mundo…- agregó. Ni te lo imaginas, es muy divertido… ayer besé a uno de mis amigos y acompañé a otro sufrir como nadie. También me peleé con mi amante y no tengo clara mi sexualidad, no Butters, no quieres entrar
-Es como cualquier otro ni más, ni menos- respondí sereno.
Otra vez estábamos en silencio, cada uno en nuestra respectiva mente. Espero que con lo hablado se desilusione, no soy fascinante y ¿Por qué carajo tiene aquella obsesión conmigo? Lancé el cigarro al suelo y le aplasté con mi zapato, esperando que así, la incomoda conversación moriría. Él entonces susurró algo que no comprendí y de pronto y por sorpresa sentí sus labios posándose en los míos ¿Qué? ¿Butters?¿Butters…? Aunque sinceramente fue un simple roce, ya que él quitó su rostro enseguida y muy arrepentido de su propio acto. Se disculpó y observó atento el suelo para no perderse ningún detalle de la travesía de las hormigas. Alcé una ceja, aún en estado de shock ¿Acababa de ser besado por el chico que se deprime por sus padres?
-¿Butters?- murmuré extrañado
-Yo…realmente lo siento, es que…- le callé, levantando su rostro y colocándolo a riesgosa distancia del mío
¿Acostarme con él? No, claro que no. Lo besé, eso sí ¿Alguna razón? Quería hacerlo, simplemente se me antojaba. Su boca era dulce y gustosa, como la de un pequeño y su sabor se mezclaba con el mío, el cual era de tabaco, provocando entonces una sapidez especial. Me rodeó el cuello, y sin saber porque intensificamos la unión. Nada nos detendría, ya que ambos estábamos desafiando a todos en ese momento quizás porque nos encontrábamos donde no se suponía que estaríamos y además porque nos besábamos, homosexualmente en la oscuridad de la noche. Ni idea que intenciones tiene ese chico conmigo, tampoco el origen de su preocupación y menos el porqué correspondí gustoso. Lo pensaría mas tarde.
Interrumpiendo todo este aire cursi, sonó mi teléfono. Su musiquita nunca me había fastidiado tanto como en este minuto. Mi intención era dejarle sonar, pero a Butters no le agradó esa idea ya que se alejó de mí, pidió nuevamente disculpas y se marchó apresurado. Estiré mi brazo en vano, haciendo ademán de que volviese aunque sin levantarme y por consecuencia, sin resultado. Revisé entonces mi móvil…Craig ¿Habrá captado desde otro lugar que le estaba siendo infiel? Reí para mis adentros.
-Capullo, has interrumpido una follada- Bromeé
-McCormick mueve tu asqueroso culo a la fiesta del gordo si es que quieres a tus amigos- gritó furioso, se escuchaba una algarabía por detrás de su voz
-De acuerdo, de acuerdo…no enfades- respondí y colgué
¿Qué carajo? Definitivamente ¿Qué carajo? ¿En qué problemas se habrán involucrado? ¿Me estaré convirtiendo definitivamente en una puta consoladora sin vuelta atrás? Dah, basta de preguntas y más movimiento. Arranqué a no más poder hasta la casa del culón, de todas formas no me hallaba lejos, por lo que llegué enseguida. Me detuve un momento en la calle, observando su morada desde fuera y sin dudas algo malo estaba ocurriendo porque se escuchaba una catástrofe dentro. Miré a ambos lados, nervioso de entrar y toparme con alguna pésima sorpresa aunque finalmente me lancé, dejando de lados los temores. En el patio, acostados sobre el césped, unos cuantos desconocidos bastante borrachos, si hubiera sido en otro momento me hubiese gustado ser uno de ellos, continué mi camino bastante resignado. La puerta estaba sin seguro, así que fue cosa de mover la manecilla e ingresar. Alboroto, ese era el sinónimo de la fiesta de Cartman, además de que un gran tumulto de personas aparentaban observar algo en común ¿Podrían ser mis amigos a quienes contemplaban? Me deslicé por la multitud hasta llegar al espectáculo que todos celebraban para averiguar si era cierto. No quise creerlo, a pesar de que lo tenía frente a mis ojos… ¡Fantástico! ¡Justo lo que me faltaba! Stan y Cartman peleándose a golpes, los dos igual de ebrios. Chillaban, se insultaban y los invitados sólo los incitaban más. Agradecí en ese minuto que Butters no se presentara, porque de lo contrario el riesgo de que los Stotch descubrieran el caos era grandísimo. Rasqué mi cabellera y suspiré ¿Qué debía hacer…? fue entonces cuando apareció Craig mirándome avergonzado por la escena.
-¡Puerco! ¿Desde cuando te acuestas con mi novia?- gritó a no más poder, Stan.
-Desde que ella me abre las piernas- respondió brutal Cartman
Todo tomó cruel sentido, la causa de la pelea era Wendy, debí imaginarlo. Respiré profundamente y fugazmente vino a mí la imagen de Kyle. Volteé mi cabeza apresurado y le pregunté a Craig si había asistido. Afirmó con su cabeza y luego me dio a entender que ni idea tenía de su paradero. Arranqué nuevamente, escuchando detrás de mí la indignación e insultos que me daba por escapar y dejar el combate intacto, sin intervenir. No era relevante, debía encontrar a mi amigo. Abrí puerta por puerta, buscándole. Me encontré con parejas cogiendo y personas vomitando pero no lo que esperaba, ningún rastro de Kyle. Esta situación no me vencería, lo localizaría. Continué en mi labor hasta al fin llegué hasta el baño, el cual tenía pestillo. Toqué reiteradas veces y nadie respondió: debía estar allí, era un buen escondite.
-Kyle abre….- le exigí
-¿Kenny?- respondió su temblorosa voz, lo había encontrado. Sonreí satisfecho
-Que abras-reiteré.
Obedeció. Su rostro se veía pálido y sus ojos hinchados, estaba mal, como lo concebí. Recordar entonces que esta misma tarde estaba tan seguro de si mismo ¿Y en este momento? Por los suelos. Stan sufre por su noviecita, se introduce en pleitos y el mundo de Kyle se quiebra otra vez. No sé cuanto tiempo durarás así, de verdad que no lo sé, tan sólo puedo abrazarte, consolarte y que te liberes sobre mi pecho. Te aferres a mí y nos encerremos en el baño.
-No tengo la fuerza para ayudarle, hoy no puedo…- se excusó entre lágrimas
-Tranquilo Kyle, has sido un buen amigo con él- acaricié suavemente su rojizo cabello
-Pero aún me aferro, Kenny….aún lo hago…- sollozó incoherente, más hablando para sí que para mí
Le abracé con más fuerza para que no se sintiese abandonado. Estando ambos en el mismo lugar, olvidándonos que fuera, en el la sala de estar nuestros amigos peligraban. Es por eso que a veces es hermoso omitir a la gente, ya que estando los dos así, sé que los problemas se solucionaran y él no sufrirá más, tengo fe en ello. Después de todo soy yo quien le conseguirá un chico mejor y si….Soy una puta consoladora, pero si convirtiéndome en una especie de psicólogo puedo ayudar Kyle, entonces no me molesta serlo.
Continuara!
N/a : ¿Y…? ¿Qué opinan? Kenny se nos está desviando ju juuu. Si les ha gustado (y si no) déjenme un review ¿si? Son la mejor motivación 3 ¡Nos vemos en el próximo capítulo! (siempre quise decir eso xD)
