Capítulo 4: Acoso

Miles tragó el bombón con dificultad. Iris seguía mirándole, con los labios entreabiertos, tan deseable... Se aproximaron, lentamente. Pero entonces Miles parpadeó y consiguió murmurar:

- D-dame un segundo, ¿de acuerdo?

Iris se echó hacia atrás.

- Miles… entiendo que esto sea violento para ti. También lo es para mí, pero tengo claro que quiero hacerlo. Por tanto, si tú no lo tienes claro, lo mejor es que lo dejemos ahora mismo.

- No, no es eso: lo tengo claro, Iris. Es solo que… Perdona, pero no estoy muy acostumbrado a estas situaciones.

Iris se encogió de hombros, sonriendo.

- No es que yo tenga mucha experiencia, tampoco. Ya sabes, un templo de entrenamiento espiritual no es el mejor lugar del mundo para conocer chicos...

Miles sonrió también y se relajó un tanto. Iris volvió a acercarse. Le tomó una mano y la puso en su cintura.

- ¿Y cómo es que no tienes mucha experiencia? Por lo que me ha contado Maya, creo que tienes bastante éxito entre las mujeres.

- B-bueno…No suelo darme cuenta de ese tipo de cosas.

- Igual que Feenie. Cuando salíamos, había una compañera que estaba coladita por él, y le tiraba los trastos incluso delante de mí. No se enteraba de nada, me decía que era una celosa.

- Wright no distinguiría que le tiran los trastos ni aunque fueran de verdad y le dieran en la cabeza.

- Miles... Te encanta meterte con él, ¿eh?

- Resulta sencillo, la verdad.

- Espero que tu don de la palabra permanezca intacto cuando tengamos que contárselo.

La sonrisa arrogante de Miles se esfumó.

Iris se rió.

- ¡No pongas esa cara! Todo irá bien. Solo tienes que explicarle lo que me has contado a mí. Estoy segura de que se dará cuenta de que siente lo mismo.

- Seguiríamos teniendo el problema de... bueno, de que soy un hombre.

- Bueno, realmente todas esas etiquetas y clasificaciones...- negó con la cabeza-. No dejamos de tener dos brazos, dos piernas... No tienes algunas cosas que pueden interesarle, pero tienes otras- terminó, con cara de absoluta inocencia.

- I-iris...- Miles la miraba con los ojos de par en par y enrojeciendo.

- En cierto modo, tú cuentas con ventaja sobre mí. Conoces su cuerpo y sus reacciones de una forma que yo nunca podré más que adivinar.

Miles estaba cada vez más rojo. Su cuerpo ya estaba reaccionando ante la mera idea de explorar el cuerpo de Wright y hacerle las cosas que más le gustaban a él. Ni que decir tiene que incluir a Iris aumentaba el abanico de posibilidades de una forma increíble. Pensar que los dos pudieran dar placer a Phoenix de formas distintas lo volvía loco.

Sin darse cuenta, estaba acariciando la cintura de Iris con la mano que ella misma había situado en esa posición estratégica. Cuando se percató de ello, intentó disimular, pero ella ya se había dado cuenta y ahora acariciaba su pecho, jugueteando con los botones del chaleco. La observó de nuevo. Sus labios eran sensuales y parecían tan suaves, al igual que el resto de su piel… El fiscal deslizó su mano por la espalda de la joven y la acercó a él. Esta vez, Iris pudo ver en sus ojos que no se echaría atrás.

El contacto de sus labios fue electrizante, las sensaciones agudizadas por el periodo de espera. Mientras exploraban sus bocas, estrecharon el abrazo. Ahora podía sentir el pecho de Iris apretado junto al suyo y se desbordó la necesidad de sentir su piel desnuda contra la suya. Se quitaron la ropa casi sin darse cuenta, y saborearon cada nuevo trozo de piel que iba surgiendo al retirar cada prenda. Cuando no quedó ninguna, Miles se situó sobre Iris, solo con el sonido de sus respiraciones entrecortadas. Iris le besó lentamente y Miles cerró los ojos, disfrutando plenamente del momento. Tan dulce… tan caliente…

Efectivamente, eran bastante compatibles.

- Miles… no imaginaba que fueras tan apasionado.

-L-lo mismo digo.

Tumbados en la cama, con Iris enroscada a su lado, acariciando su pelo, Miles no podía dejar de pensar en repetir la experiencia. Había sido tan distinto de las otras veces, había sido él mismo, disfrutando de cada instante. Y si imaginaba incluir a Wright en la ecuación... simplemente, no podía ser cierto. Sería tan insoportable e increíblemente bueno.

Espero que os guste!! No es muy allá, pero es que esta escena no me apetecía detallarla tanto... Gracias por la review, Rabbit in the Hat. Jajaja, la verdad es que Miles no lo hace obligado, que conste... ya lo habéis visto!

Por cierto, los títulos de los capítulos no es que me gusten esas pelis ni nada, es que no se me ocurre nada mejor! (Bueno, Deseando amar sí me gusta).

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