Un Camino un poco Torcido
De: IsaDaYDrEaMer

Gracias a mi Beta Reader: Hoseki Zaoldyeck!

Aclaración: No soy dueña de Naruto y de ninguno de sus personajes!

Odaijini: Cuídate
Aisatsu: Saludos
Oyasuminasai: Buenas noches
Wakaru: Entender
Sōdesune¿Verdad?
Matte: espera
Yoru: Noche… en su defecto noches

Capítulo Cuatro: Hombres…

Las cosas siempre suelen tomar un curso diferente al que uno quisiera, la vida no sería tan interesante si todo fuera como uno lo planea. Bueno, al menos eso suponía Hinata buscándole una explicación a su terrible mala suerte. Se permitió a si misma suspirar, abrazando sus rodillas con más fuerza, mientras sus ojos blancos se pintaban de un anaranjado claro… como en todos los atardeceres de Suna el sol llenaba de ese color el infinito paisaje de dunas.

No puedo creer que todo haya terminado tan… tan… dios¿Qué tienes contra mi? Levanto la vista desde la arena uniforme al cielo, no bastaba con que él dijera que es lo que me conviene, tampoco con mandar al otro a besarme, a eso le agregas la humillación total y luego me pones en más situaciones embarazosas con él. Volvió a suspirar para luego dejarse caer tratando de reordenar todos sus recuerdos de los últimos dos días.

oOoOoOoOo
(Dos días antes)

Hinata iba a paso lento por el pasillo que llevaba al comedor donde siempre desayunaba. No estaba segura si quería ir allí, después de la noche anterior no podía ver a la cara a Kankurou y estaba completamente segura de que le había contado a Temari. Para su suerte el lugar estaba vacío, el reloj marcaba sus quince minutos de retrazo y en la mesa descansaba un papel doblado que tenía su nombre puesto.

Hinata: Por favor ven a mi oficina tan pronto puedas, Kankurou

Trago saliva con algo de miedo a tener que hablar con él, aún podía sentir a Gaara recostado sobre sus labios, besándola tan tiernamente… sacudió la cabeza tan pronto como el rojo llego al mismo color que el cabello del kazekage. Decidió que era mejor resolver aquello de una buena vez, en lugar de pasarse el día nerviosa por lo que le tuviera que decir. Así que fue a la oficina del hermano de Gaara, para encontrar al dueño enfrascado en una discusión con un grupo de shinobis.

-No lo voy a permitir y tengan por seguro que el Kazekage tampoco- replicó Kankurou fuera de si.

-Pero Kankurou-sama, no hay otra opción, si no va hacia la aldea puede que decidan que es alta traición por parte de Suna, eso sería terrible y usted sabe que eso no lo----

-Alguien escucha- interrumpió de pronto uno de ellos, a lo que todos giraron en su dirección.

-Retírense, yo los llamare de nuevo- cortó Kankurou sin inmutarse.

Cuando ya estaban solos, Hinata entro a la oficina y se quedo esperando que le dijera algo, pero lo único que obtuvo fue un largo silencio. Un silencio en el que Kankurou no dejaba de debatir interiormente…¿Como se supone que empiezo?, Gaara… porque hiciste eso, me pones en la situación más complicada de todas….

-Hinata… gracias por venir yo… bueno… quería disculparme por lo que paso anoche, mi hermano, no estaba en sus cabales, la fiebre le afecto. Jamás quiso abusar de ti y yo… no se como disculparme.

-Arigato, yo entiendo que no estaba conciente, no hay nada de que preocuparse- sonrió dulcemente, el castaño le devolvió la sonrisa.

-Te lo agradezco mucho, por cierto también tengo que agradecerte, por cuidar al Kazekage- ella solo asintió –Oye Hinata, antes de que te vayas… hay una misión un poco delicada a la que tengo que ir, y no me gustaría realizarla solo con un montón de ninjas que me tienen manía… sería bueno llevar a alguien de Konoha.

-¿Yo?

-Si, el Sexto Hokage dijo que eras una excelente jounin, con habilidades extraordinarias. Y para serte sincero no tengo ganas de llevar a Ino, me molesta lo suficiente aquí- Hinata no pudo evitar soltar una risita –ya te digo, además si trato de llevarme a Shikamaru mi hermana me mata, entonces estoy de brazos cruzados… ¿no es mucha molestia?

-No! Vine aquí para ayudarlos en lo que ustedes quisieran, y si te soy de ayuda en esta misión por su puesto que iré.

-Gracias Hinata.

oOoOoOoOo

Aquel día el entrenamiento con los jóvenes de Suna había sido tedioso, por no decir algo más. Cerca del final, habían arreglado ir a comer todos al restaurante favorito de Temari, antes de pasar por Kankurou haber si así hacían mayoría. Ino iba contándole a la heredera del clan Hyuuga un sueño terrible, algo donde ella se levantaba y oía unos gritos desgarradores de dolor, la noche anterior, Temari dijo que también juraría haberlos oído.

-Ustedes están hablando tonterías, no hubieron gritos anoche, todo estuvo normal- Shikamaru puso los brazos detrás de la cabeza bajo la mirada sesgada de su novia –no me mires así, es cierto ¿verdad Hinata?

-Hai!- giró nerviosa al encontrarse de cara con cierto castaño –Kankurou-san.

-Hola¿Qué hacen?- Ino le explico sus planes y le jaló del brazo para que los acompañara –tranquila, iré pero antes tengo que darte esto Hinata, llegó hace un rato.

Hinata casi pierde el equilibrio, era la caligrafía de Ten-Ten y nada que tuviera que decirle le agradaría de eso estaba segura. Como pudo se libro de la cena y se fue rápidamente a su cuarto para leer el contenido del pergamino, nerviosa de que las noticias fueran muy malas. Mientras tanto, los demás iban tranquilos por las calles de la ciudad, el sol empezaba a ponerse y la gente regresaba a sus casas para la cena. Ino y Kankurou retrasaron un poco el paso para poder hablar sin ser escuchados.

-¿Y¿Hablaste con ella?- haciendo énfasis en la última palabra.

-Si- soltó por lo bajo –y sabes que es interesante, se consiguió novio hace dos días.

-¿¡Qué!? Pero eso no puede ser- puso la mano en el hombro de su amigo –lo siento.

-Naa… hay más peces en el mar- sonrió tranquilamente –oye a todo esto tu nunca me has dicho nada del chico que te gusta.

-Y así se quedara- le lanzó una mirada asesina –no quiero decirlo, te vas a reír de mi además tengo que olvidarlo quiera o no.

-No me voy a reír de ti, vamos comparte algo conmigo.

-Si tú lo haces antes tal vez lo haga yo.

-Eso no vale, yo ya te dije muchas cosas, te toca- ella negó energéticamente –eres peor que Gaara.

-Ey!- protestó dándole un leve empujón.

oOoOoOoOo

Diez y cuarto de la noche, suspiro profundamente antes de levantarse de la silla, la sala estaba vacía finalmente. Sólo a ellos se les ocurre hacer conferencias a estas horas, pensó Gaara haciéndose camino fuera del lugar. Llevaba el día entero sin ánimos, haciendo todo el papeleo diario que insistía en ser infinito, para luego pasar dos bellas horas discutiendo temas de mediana importancia con un montón de ancianos cuyo único deseo en la vida, según él, era matarlo.

Su estomago le recordó que no había comido nada en horas y que tenía hambre, todavía estaba debilitado por la enfermedad; se había pasado el día estornudando o tosiendo de vez en cuando para su molestia –supongo que puedo prepararme algo yo solo- susurró para si, dirigiéndose al comedor que antes compartía con sus hermanos.

oOoOoOoOo

No es cierto pensó Hinata, haciendo hasta lo imposible por no echarse a llorar. Mas estaba tan enojada con el mundo, que ya no tenía fuerzas para reprimir sus sentimientos. Agitó con más fuerza la sopa, luego cerró los ojos un momento dejando que sus músculos se calmaran un poco –kuso- se sentó en el piso frente a la estufa donde hervía la sopa de tomate que estaba haciendo para tener algo que cenar. Llevaba horas queriendo comer algo pero el enojo se lo impedía, en su cuarto la mesa había recibido las consecuencias de las noticias frías que Ten-Ten le transmitió.

Hinata-chan:

Aisatsu, en verdad lo siento mucho Hinata, pero lo único que tengo que informarte es triste. El futuro señor feudal llegó aquí ayer, es un joven astuto, no muy guapo y parece decente pero no se mucho; a Neji no parece terminar de gustarle, no lo juzgo, a mi tampoco, pero a tu padre le parece perfecto. La boda será a un mes de que regreses de Suna, Naruto quiso interponerse pero Tsunade le obligo a mantenerse al margen, dice que no puede hacer nada por ti, si lo hace habrán serios problemas entre el Hokage y el Clan Hyuuga.

Espero que encuentres una solución estando en el desierto, porque aquí nos quedamos cortos de ideas. Créelo o no, tu primo esta preocupado y parece león enjaulado últimamente tratando de hacer razonar a Hiashi, aunque él no parece muy dispuesto a ceder por lo que veo. Odaijini

Ten-Ten

Se levantó pesadamente para quitar la olla de la hornilla y ponerla sobre un protector de artefactos calientes para luego servir un poco en un tazón hondo, había bastante más en la cacerola, se quedó viendo la sopa que sin querer le recordó a Gaara. Continuaba sintiéndose estúpida por todo eso, había momentos en que incluso quería volver a sentir al chico cerca de ella, pero eso era una locura.

Suspiro para luego apretar los nudillos, su papá era terriblemente injusto con ella, como podía siquiera hacerle algo así. Estaba tan ocupada desquitándose mentalmente que no notó a alguien en la puerta de la cocina-comedor, el pelirrojo se quedo de piedra al verla allí parada con los puños apretados, la mirada fría y sentida contra el plato que tenía delante.

--Gaara's Flash Back--

-¡Como pudiste Gaara!- rugió Kankurou paseándose de lado a lado en su oficina -¿¡En qué estabas pensando!?

-No estaba pensando, te lo dije, la fiebre me debe haber sacado de mis casillas- contestó el aludido con voz fría.

-Eso no es excusa y lo peor es que ella lo aceptó, dijo que lo entendía y que todo bien- ahora miraba fijo a los ojos agua-marina de él con todo el enojo del mundo.

-¿Dijo que?

-Lo que oíste Gaara, le pedí perdón en tu nombre porque ya no podía con la vergüenza de lo que habías hecho y ella va diciendo que no importa, luego de cuidarte, preocuparse por ti y todo, tú la besas- se puso la mano en la cara –por dios Gaara, eso no es propio de ti.

-Lo se- repitió tratando de no perder el control de su voz –ya me disculpare con ella.

-Más te vale que lo hagas- se inclinó contra la puerta –hoy mismo. Hablando con ella para hacer notar que si te importa.

-No se como- siseó por lo bajo.

-Difícil no es Gaara, mira, sólo pregúntale como está, habla con ella- él sólo levanto una inexistente ceja –podrías empezar por dejar de llamarla Hyuuga- sugirió bufando.

--Fin del Flash Back--

¿Por qué me siento tan idiota de pronto? Despejando su mente y haciendo lujo del autocontrol que tanto se acreditaba se acercó un poco a ella -¿Hyuuga?- preguntó tratando de no sonar tan indiferente como siempre. Hinata giró de golpe, sus ojos blancos se encontraron con dos bellos agua marina que la miraban incesantemente.

-Oyasuminasai Kazekage-sama

-Oyasuminasai- respondió con la mirada fija en ella -¿Puedo hablar contigo?- "Háblale con más naturalidad y no de usted" resonó la voz de su hermano en sus oídos.

-Hai- sabía que talvez sería mejor sentarse pero estaba demasiado impresionada con el cambio de personalidad de Gaara para pensar correctamente

-Quería disculparme por lo de anoche- al menos ya comencé –no se porqué lo hice y no era mi intención… no quise hacerte daño.

Aquello se sentía extraño, claro que quería que se disculpara por el atrevimiento de la noche anterior, pero al mismo tiempo sentía que, de hecho, a él le había disgustado el beso y eso la decepcionaba, casi como si quisiera que por el contrario lo hubiese disfrutado -Esta bien, wakaru- quería que se fuera, que la dejara sola para seguir con su triste existencia, como pensaba Hinata. Pero sus instintos maternales la volvieron a traicionar cuando el estomago del pelirrojo rugió casi en reclamo a la falta de atención.

-¿Tiene hambre Kazekage-sama?

-No quiero ser molestia- dijo luego de una pausa, podía irse, prefería hacer eso pero su cuerpo le pedía a gritos, literalmente, que probara un poco de esa sopa recién hecha que llenaba sus sentidos con el olor fino que desprendía.

-Ningún problema.

Con paciencia sirvió otro plato de sopa y pasó los dos a la mesa indicándole que se sentara, luego tomo dos vasos y los lleno de agua, le dio uno a Gaara que se había sentado y tomo el otro ella sentándose también; la ironía del momento vino a su mente: ayer, casi de golpe el hombre la había insultado, luego lo había cuidado para que la besara sin su autorización, hacía unos momentos lastimó sus sentimientos y ahora compartía mesa con él a las once de la noche con una cena que ella había preparado. Si, la vida tenía humor negro, con una media sonrisa cenó en silencio y poco a poco su mirada se perdió en su comida, triste y decaída.

Hablar con ella… ¿de que? No es tan sencillo… levantó la vista, Hinata se miraba triste, disgustada, frustrada seguramente, talvez debería preguntarle que le pasa… eso.

-Hyuuga- ella le dirigió la mirada -¿puedo llamarte por tu nombre?

-s….si- ¿Con qué cactus se pincho él?

­-Hinata-san ¿estás bien?- Yo no fui hecho para tratar a la gente con tanta familiaridad.

-Si, gracias por preguntar- regresó su plena atención al plato.

-No te ves bien- continuó tratando de insistir en el asunto.

-No es nada.

"Cuida de ella por favor" era obvio que algo la tenía mal y que Naruto se refería a eso cuando le pidió que cuidara de ella –Puedes decirme- Oh si, eso va hacer, contarte porque esta triste. No había lógica en desahogarse con él pero si se lo pedía no diría nada y además así terminaría de sacar la opresión en el pecho que tanto la lastimaba.

-No le dirás a nadie, sōdesune.

-A nadie- repitió lentamente.

-Soy la heredera de mi clan y por eso mi padre decidió casarme con el hijo de un importante Señor Feudal- no había sido tan difícil decirlo de un solo tirón.

-¿Qué?

--Hinata's Flash Back--

-Hinata, se ha decidido que siendo la heredera tienes que estar casada para asumir, forma parte de las viejas costumbres- Hiashi tenía la mirada fija en los ojos blancos de su hija –así que tendrás que casarte antes de los veintiuno, es decir un año.

.-¿Q…. qué?- Neji, quién estaba a su lado, también tenía esa expresión de profunda sorpresa.

-Cómo no hay ningún hombre en tu vida, he escogido ya a tu futuro esposo.

Todos los arreglos fueron hechos, es el hijo de un Señor Feudal.

-¡NO!- se puso de pié con la indignación a cien por cien –no me casaré con un completo extraño porque tu lo ordenes.

-Exactamente, es una orden no una pregunta.

-¡No lo haré!- rugió antes de salir corriendo a toda velocidad.

--Fin del Flash Back--

-Por eso fue que el Hokage me envió en esta misión, para tener tiempo para pensar y retrasar la boda- terminó luego de explicar las cosas con mayor detalle.

-Lamento que te hagan esto- no sabía que palabras podía usar.

Ella sonrió a medias, y él vio que la Hinata que creyó conocer no estaba allí. Esa chica débil, frágil, torpe y delicada había desaparecido por completo, al contrario, ahora le parecía alguien digna de su admiración, fuerte e imponente, aunque algo tímida. Ahora que la tenía en frente, después de lo que le había contado, no podía evitar sentirse un poco identificado. A pesar de que siempre se hacía su voluntad, no faltaba el día en el que el consejo de ancianos tratara de controlar su vida, imponerle decisiones y una forma de ser; al menos yo me puedo rehusar pero ella no, pensó notando cada aspecto del triste rostro de la chica.

-Arigato, pero supongo que buscaré una solución mientras este aquí- se levantó y recogió los platos sucios.

Gaara la miraba desde su lugar, tratando de descifrar de donde venía esa mujer. Primero se había mostrado toda tímida y nerviosa cuando estaba cerca suyo, con ese balbuceo constante, sumado a la manía de jugar con sus dedos; y él no podía negar que desde el momento que la había visto se había sentido atormentado. Le resultó simplemente hermosa con el pelo suelto, ahora largo, esos ojos blancos en su suave y fina piel pálida, algo en esa timidez también le había gustado, su presencia mientras ordenaba su oficina le hacía sentir cómodo, sabiendo que alguien estaba con él.

La expresión de enojo cuando la insultó también le gustaba, casi como retándolo a ver hasta donde llegaba su paciencia. Pero al besarla se había sentido terriblemente bien, no sabía porque tampoco pero ahora que volvía a sonreírle para irse de la habitación tenía la necesidad de acercársele más, sonríe casi angelicalmente, se ve muy bien…

-Oyasuminasai- dio unos cuantos pasos hacia la puerta.

-Oyasu… matte- ella giró lentamente para encarar a Gaara, que ahora estaba en frete suyo.

-¿Hai?- preguntó tratando de evitar que su corazón saliera de su lugar.

Un paso más cerca de ella, podía sentir el olor embriagante que emanaba, estiró la mano hasta llegar a su mejilla, la rozó un momento para luego dejar deslizarla hasta su cuello y finalmente ponerla sobre su nuca. Con suavidad la acercó un poco y su mano libre fue desde la cintura hasta cerca de los hombros, acariciando su espalda con ternura. Hinata sentía como su cuerpo se llenaba de escalofríos con cada contacto de su piel, le fascinaba todo aquello, tan nuevo para ella, aquellos ojos verdes siempre distantes mostraban cierta determinación y pasión, lo podía ver.

Dejándose llevar por el momento pasó sus brazos por detrás del cuello de Gaara, casi en el instante acercó más su rostro y de forma juguetona se mordió el labio inferior a lo que acercó un poco más sus labios sólo para tener contacto; Hinata sonrió por la comisura de la boca y beso al pelirrojo; al principio no paso nada hasta que él comenzó a besarle con más pasión. Gaara la presionaba más y más contra si, enredándose en un beso algo salvaje, sin embargo fue él quien poco a poco dejo la rudeza del inicio y separándose por momentos siguió besándola con más ternura y tranquilidad. Le costó trabajo separarse, ella jugaba con el pelo que tenía al alcance de sus manos y el simplemente acariciaba su espalda, sabía que aquello no estaba bien y prefería romper el contacto allí que empeorar las cosas.

-Yoru- susurró en su oído antes de desaparecer con un montón de arena.

oOoOoOoOo

Concentrarse en la batalla que tenía delante no era sencillo cuando el recuerdo de cierto Kazekage seguía insistiendo en distraerla de sus movimientos. Vaya día que escogió Temari para hacer esto, la aludida había puesto a uno por uno a pelear contra dos shinobis para practicar la pelea combinada, una desventaja para Hinata en su actual estado. Pero como el mundo le tiene manía no bastaba con los recuerdos, allí de pronto se materializó Gaara con una expresión un tanto molesta.

-Necesito hablar contigo sobre la misión de mañana- llamó por lo bajo el pelirrojo a su hermana.

-Espera un momento, no creo que la batalla se extienda mucho.

Él fijo la mirada en Hinata, quién trataba torpemente de defenderse contra los dos que ya la habían debilitado. Se sentía de gelatina y le fallaba la concentración, entre sus descuidos desactivo el byakugan, momento idóneo que uno de los chicos de pelo castaño largo no desaprovechó.

-Biransei no jutsu- ¿gas tóxico? Se cubrió la boca de inmediato –Kage Shuriken no jutsu.

El primero no fue tan complicado de esquivar pero el segundo le pasó rozando el brazo, entonces encontró una apertura en la manta de gas y salió de allí tan rápido como pudo; pero afuera una ráfaga de viento le hizo retroceder un par de metros, para su suerte dispersando el gas. De pronto todo estaba oscuro, no podía ver nada ni a nadie, Genjutsu, pensó

-Genjutsu Kai- cuando pudo ver de nuevo se encontró con un montón de clones sombra con kunai en mano –Byakugan.

Sabia cual era el verdadero pero su mente no quería pensar a la velocidad adecuada para atacarlo, entonces tenía que soportar al montón de copias que se lanzaban una tras otra o muchas juntas para atacarla, el otro shinobi lanzaba constantes ataques de viento y armas, en el cuerpo tenía bastantes heridas y ni siquiera el jyuken le estaba ayudando. Después de un momento un golpe final le hizo caer al suelo y así termino el reto, que consistía en lograr exactamente eso.

-¿Hinata estas bien?- Oh si claro, dos recién graduados de jounin me exterminaron sin problemas porque yo estoy pensando en Gaara… no… me esta viendo -¿Hinata?

-Si, estoy bien.

-Creo que se acabo por hoy chicos- Temari se volteó a su hermano -¿hablamos?

Hinata desapareció luego de que Temari y Gaara tomaran otro camino para poder hablar; cuando ya no había nadie más que Shikamaru la rubia se acercó a su amigo recostándose contra la pared también.

-Interesante ¿no crees?- preguntó luego de una pausa.

-Esta distraída, Hinata es una kunochi de alto nivel, esta pelea no le tendría que haber costado nada.

-Si… notaste algo en especial, verdad- no era una pregunta, más una afirmación a la mirada de su compañero.

-Si, pero me guardare mis sospechas- sonrió de lado a Ino que bufó irritada –lo siento Ino, pero no te diré nada porque tienes la mala costumbre de echar las cosas por la borda.

-No es cierto- se defendió tratando de hacerse la ofendida.

-jajaja, no sabes mentir- bromeó Shikamaru cerrando los ojos -¿Qué te parece Temari?

-¿Importa mi opinión?- no podía evitar sentirse un poco triste cada vez que lo oía mencionar el nombre de ella.

-A mi si.

-Me cae bien- contestó por debajo de su propio aliento.

Mientras tanto Hinata estaba en su cuarto atendiendo sus propias heridas, ¿Qué me pasa? Si Neji me viera ahora pensaría que he caído bajo. Se limpió el último raspón que tenía en el brazo y suspiró profundo antes de cerrar los ojos un momento para relajarse y despejar las ideas que le daban vueltas en la cabeza. Cuando se levantó se dirigió a la mesa donde había un pergamino enrollado junto al que le había llegado de Ten-Ten la noche anterior, lo había visto al entrar pero prefirió dejarlo para después.

Hinata:

Hiashi ha decidido que la boda no puede posponerse tanto, así que tan pronto termines con la última misión asignada deberás regresar a Konoha, te lo digo yo porque creo que no querrás oír esto del Kazekage.

Hyuuga Neji

Su primo tenía la delicadeza de un elefante en cristalería para decir las cosas, eso se notaba en lo amplio y tranquilizador de sus palabras. Hinata no sabía si gritar, llorar o que hacer, pero en verdad había contado con dos meses para idearse algo con que desentenderse del compromiso, mas si su padre apresuraba tanto las cosas no tendría opción. Quería llorar pero el orgullo le recordaba que ya había mostrado suficiente debilidad dejándose ganar por estar pensando en un chico, así que no lloraría enfrente de nadie.

oOoOoOoOo
(De vuelta a la noche del segundo día)

Las lágrimas corrían sin control por su rostro, allí acostada sobre la arena el mundo parecía detenerse, darle un tiempo para olvidarse de todo y todos, sólo respirar una y otra vez en un intento vano de cambiar las cosas. Después de haber leído la carta de su primo había preferido salir corriendo de Suna sin ser vista hasta llegar al desierto, le costó un poco, pero allí estaba ella luego de haber recordado todo lo que ahora la tiraba contra el suelo como si fuera un animal inválido.

Cerró los ojos y puso la muñeca sobre su frente para que el sol no le molestara tanto, Debí haber sacado mi chumpa, pensó arrepentida cuando sintió un par de escalofríos, el desierto comenzaba a enfriarse con una velocidad de vértigo. No sabía cuanto tiempo llevaba así, ya no había sol pero las estrellas brillaban en lo alto, poco a poco retiro su mano para poder ver el espectáculo nocturno mientras que su cuerpo temblaba ligeramente por el frío.

-Te vas a congelar- sus ojos perlados con algunas lágrimas en ellos se quedaron examinando el rostro inmutablede Gaara para luego regresar al cielo, no tenía ganas de explicarse, ni hablar de nada en realidad.

Se veía triste y hasta cierto punto frágil, algo le impulsaba a abrazarla, decirle que todo estaría bien y regresarla a Suna, pero la otra parte de él no le permitiría hacer algo así. Se acostó sobre la arena junto a ella, viendo las estrellas sin mediar palabra, suponiendo que tal vez si no le obligaba a decir algo ella cedería… pero no paso, pensó en forzarla a hablar o regresarla pero cuando ella volvió a temblar por una corriente de aire su mente dio con la solución correcta.

Hinata sabía que él estaba allí a su lado pero no tenía fuerzas para encararlo, después de todo la situación con Gaara era cada vez más rara y también parte de su frustración, así que mejor sino le miraba. Sintió sus brazos levantarla un poco del suelo, cuando giro a verlo estaba pasándole su capa blanca de Kazekage por los hombros.

-Arigato- se colocó bien el atuendo y se abrazó a si misma. Gaara sonrió un poco le quedaba bastante grande, sus manos quedaban cubiertas por las mangas, pero le resultaba una imagen tierna.

-¿Tienes frió?- preguntó luego de algunos minutos de silencio, ahora estaban sentados; no recibió respuesta. Supongo que no va ha ser fácil.

La abrazo atrayéndola a él, lo interesante es que Hinata recostó su cabeza en el hombro de Gaara, cerró los ojos y lo abrazó con fuerza. El pelirrojo pasó su mano por el pelo morado quitando algunos mechones de su cara, se sentía algo extraño, jamás había estado tan cerca de alguien y menos en esas circunstancias, pero no quería desprenderse, después de todo estaba cómodo así.

-Quieren que vaya a Konoha cuando regrese de la misión con Kankurou- susurró sin moverse –para casarme.

-¿Con Kankurou?- su rostro se oscureció un poco –no puedes ir a esa misión.

-¿Qué?- se levantó un poco sin entender de donde venía la repentina dureza de su voz.

-Es muy peligrosa puedes salir lastimada.

-Soy perfectamente capaz de cuidarme a mi misma- no soy débil¿él cree que soy débil?

-Si, pero es de un nivel muy alto.

Hinata se levanto bruscamente y se quito la capa blanca con una mirada de profundo odio.

-No te preocupes, no tienes porque decírmelo. Yo sé lo que hago y espero que no uses la influencia de Kazekage para sacarme de esta misión, porque si lo haces Sabaku no Gaara ten por seguro que no volverás a saber de mi.

Desapareció a toda velocidad mientras que al pelirrojo la sangre le hervía por dentro, él también podía jugar ese juego y si algo no iba a permitirle a nadie es que le respondieran, hasta ese punto llegaba el cariño en lo que respectaba a Gaara.

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Continuará…

Notas finales:

Hola! Bueno este capítulo está… raro, bastante no sé, pero que puedo decir… espero no les decepcione mucho.. ToT en fin, lamento el retraso pero en serio el colegio no me da espacio ni de respirar. Me pidieron que hiciera preview del próximo pero yo no sirvo para hacer eso, generalmente voy cambiando mucho el siguiente capítulo mientras lo termino así que perdón pero no puedo. ¿Alguien quiere traducir al inglés? Gracias por los reviews!!!!

Pinchad al botoncito que dice Go! Arigato!

rasirasi-chan Wiii! Me encanta lo que me escribes, gracias y espero te guste este… repito este si me dio miedo sacarlo… xx en fin, yo también espero que el colegio no me de tanta bronca pero… ni modo. Gracias por dejar review en todos los chaps, me encanta ver que le sigues el hilo jeje. Besos! Bye!

Lizirien Gracias!!! El anterior me saco pero este me mato espero también te guste aunque no esta tan bueno como el 3…. Una amiga mía odia ShikaTema… y me dice q es la peor parte de mi fic pero gracias por decir que aquí hacen buena parejita jejeje. A que Kankurou es lindo, me encanta él . Espero tu comentario de este, besos Bye!

Sabaku no Kendra jajajaja siii pobre Gaara ta enfermito jejeje. Espero esto no sea muy tardado para ti y que te guste porque me costo algo. Por cierto me encantan tus fics, en serio que una triste historia de amor eh, bueno espero tu siguiente review! Besos Bye!

SabakuTsuki Gracias! Ojalá te siga pareciendo interesante ahora, quien no quisiera ser Hinata…. ¬¬ :p bueno besos! Chao!

Hoseki Zaoldyeck xDDDDDD me hiciste reír mucho y también me subiste el ánimo sobre como va el fic, ya te conteste este review en el msn así que no se q más decir además de GRACIAS POR SER MI BETA! Te adoro! Besos! BYE!

Rin Tsuki Jajaja me pasa lo mismo siempre paro leyendo fics en un día, pero que bueno que te gusto tanto y espero este chap no te decepcione…. Ok por mayoría el tercero es el mejor ­ viva la fiebre! Bueno besos!

Mayte V Gracias gracias! Si ella tiene suerte :P ojalá lo disfrutes! BYE!

Hiei-and-shino Hola! Siempre me gusta mucho ver tus comentarios, me hacen reír y me hacen feliz, no te preocupes entiendo tu ingles muy bien (el mió es igual jejeje) Gracias por decir que no te decepciona espero que siga así, no te preocupes hay besos y en algún momento habrá más :P es que a Gaara hay que darle tiempo :P En fin gracias por siempre leer, eres de lo mejor! Besos!!!