Primero que todo explicar que esta historia no me pertenece, nada en ella, yo solo la traduje, la historia le pertenece a arwen01
First at all, this story dosen't belong to me, I just translate it, the story belongs to arwen01
Capitulo con contenido para +18, lenguaje y situaciones sexuales., Debo admitir, que me dio vergüenza traducir esta parte del fic, me sonrojaba sola, es bastante Hot..
Una personita me hizo una pregunta, con respecto a las descripciones :s, capítulos más adelante se aclara todo
Capítulo 04
"A veces me despierto en la noche, y me pregunto:"- ¿En qué me he equivocado?- Y una voz me responde: -"Se necesita más de una noche. "
Charles M. Schultz
-"¿Dónde diablos has estado durante las últimas dos semanas?"- Él me pregunto con dureza, estaba enojado. "¿Por qué no me devuelves las llamadas?"
-"¿Damon?"- Por un segundo, me pregunte si este era el hombre dulce de aquella fotografía. Esa enojada y aterciopelada voz, me parecía que pertenecía a otra persona, una persona de profundos y fríos ojos azules.
-"No, el presidente de Tasmania."- Él gruñó. -"¿Quién más crees, querida?" Él se burló de mí y tuve que parpadear varias veces para poder asimilar su tono molesto.
-"Lo siento, yo solo..."- Tomé una respiración profunda, mi mente estaba en blanco, no podía formar una frase coherente.
Hubo un largo silencio en el otro extremo de la línea.
-"No, perdóname a mi Kath, no debería haberte tratado así,... Hoy no ha sido un buen día, en realidad ha sido un pésimo día."-Suspiró. "Bueno, cada día sin ti es un mal día."
Wow. En realidad de un momento a otro fue bastante dulce.
-"Está bien, Damon."- le dije en voz baja.- "Sólo tuve un pequeño accidente en barco hace dos semanas y estaba un poco indispuesta, eso es todo."
Cuando las palabras salieron, me percate de mi error, pero ya era demasiado tarde, había tomado toda su atención con esa simple frase.
-"¿Qué...?"- Él se sorprendió. -"¿Estás bien, cariño?"
-"Solo tengo algunas contusiones"- le aseguré. -"Pero mi hermana..."
-"¿La pequeña Elena?"- preguntó con inquietud. La palabra "pequeña" me sonó extraña. ¿Qué sabía él de mí?
-"Sí, ella está gravemente herida."- las lágrimas me atragantaron. Odiaba tener que mentirle al hombre que había perdido a su prometida
-"¿Ella está bien?"- me pregunto y yo no lo aguanté más, los recuerdos de ese horrible día volvieron en cuestión de segundos. ¿Cómo se suponía que debía contestar a esa pregunta?
-"No sabemos todavía."- le respondí tranquilamente, pero por dentro estaba molesta por tantas mentiras.
-"¿Cómo es que nadie me informó?"- ahora si se podía decir que estaba enojado. -"!La mierda de excusa, que tienes como padre me juro que iba a cuidar de ti!".
-"Él lo ha hecho, realmente lo ha hecho, no ha sido su culpa. Te prometo que no ha sido nada… es sólo que mi celular estuvo desconectado por unos días, pero ahora todo está bien."- Bueno, sin contar el hecho de que he perdido a mí hermana y de que tengo que sacrificarme por mi "hermosa" familia.
-"No te atrevas a defender a ese maldito y estúpido padre que tienes, porque te juro por Dios…"
Me aburrí, no estaba dispuesta a aceptar esto.
-"Damon"- le espete, su nombre sonaba raro en mis labios -"No culpes a John por esto, y no maldigas mientras estés hablando conmigo."- Mi tono era firme.
-"¿Qué?"- Parecía sorprendido por mis palabras.
-"Ya me has oído, si quieres hablar conmigo deja de maldecir."- Le espeté. -"Estoy segura de que eres lo suficientemente inteligente como para hablar sin usar palabrotas."- soné decidida, pero mis labios temblaban.
Tenía curiosidad, ¿Me iba a colgar?.
-"¿Katherine, eres tú?"- preguntó lentamente y sentí como la sangre abandono mi cara, su voz era fría.
Oh, no... Caí en pánico.
-"¿Perdón?"- estaba a punto de desmayarme. Mi mano empezó a temblar y sentí el sudor frio correr por mi frente.
-"Por un momento pensé que mi madre me estaba regañando y tirándome por las orejas"- rió en el teléfono y suspiré de alivio. -" Relájate, Kat."- se burlaba de mí en un tono divertido.
-"Estoy bien Damon, estoy de vacaciones, ¿Recuerdas?"- pregunté tímidamente y él se rió.
-"¿Disfrutas siendo tú, cierto querida?"- Preguntó con tono divertido.
-"Sí"-. Traté de sonar feliz.
-"¿Qué has estado haciendo sin mí estas últimas semanas?"- Decidí cambiar de tema, espere que Katherine hubiera preguntado algo así.
-"Ya sabes, lo de siempre."- Él respondió casualmente, pero aún sentía su voz cortante. -"Algunas chicas no se pueden resistir a mi belleza, mi estilo, encanto y mi gran capacidad para escuchar a Taylor Swift. "
Me reí de su respuesta arrogante.
-"Kath, ¿En dónde estás?"- su voz sonó como un susurro bajo.
-"Estoy sentada en mi cama, en una de las tantas habitaciones del lujoso hotel de santa Juana."- respondí con honestidad. -"Estoy pensando que cosa nueva puedo hacer para entretenerme, mientras estoy aquí, me aburro a muerte en la playa"- dije, imitando el mismo tono de voz de Katherine, cuando se quejaba de estar aburrida, mientras ella observaba el mar desde la ventana.
-"¿Dónde está John?"- preguntó con curiosidad.
-"Creo que en el bar, bebiendo y coqueteando con una magnifica mujer o hombre menor que él."- Murmuré con un tono sarcástico, tratando de bromear un poco.
-"¿Quieres hacer algo realmente nuevo, cariño? "- me preguntó con voz ronca y me sonrojé ante su tono.
-"Sí"-. Yo le respondí, sin pensarlo.
-"¿Esta la puerta de tu habitación cerrada?"- Yo estaba confundida. ¿Para qué quería saber algo tan simple como eso?
-"Sí"-. Le dije torpemente.
-"Bien, pone el celular en voz alta y colócalo al lado de tu cabeza en la almohada….. Dime, ¿que llevas puesto?".- Él dijo con firmeza.
Oh, así que ha esto era a lo que se refería con intentar algo nuevo.
-"Kath- me llamo. - Realmente ha pasado mucho tiempo desde que he tocado tu piel amor."- Su voz era hipnótica.
Cerré los ojos, avergonzada, recordándome que tenía que hacer lo que me dijera, o de lo contrario, podía sospechar. Sin duda, esto era algo que ellos habían hecho antes.
Hablar sucio a través del teléfono no hacia ningún daño, ¿verdad?
El único problema era que nunca había hecho algo así, pero el novio de Katherine, esperaba que ella lo hiciese. Trate de respirar y no desesperarme, mis ojos vagaron por la habitación hasta que se fijaron en el portátil, ubicado en el lujoso escritorio.
-"O… Okey"- tartamudeé e inspire profundamente, antes de continuar. -"Tome un largo baño en la tarde y no tuve ganas de vestirme"- Mi voz se profundizó y me sonroje al mirar mi cuerpo.- "Estoy acostada en la cama, en ropa interior con una bata color burdeo, las luces están bajas, y estoy leyendo una novela romántica, bastante erótica, en realidad".
Estaba consciente de que apenas sonaba interesante, necesitaba un poco de ayuda, la idea apareció de repente, corrí a través de la habitación llegando al portátil y encendiéndolo inmediatamente.
Puse el celular al lado del computador y empecé a mover los dedos rápidamente sobre las teclas.
-"Desnúdate para mí, cariño." -Me susurro en un tono malicioso y me estremecí un poco, tamborileando los dedos sobre la mesa, esperando a que el portátil se conectara a internet. -"Dime lo que estás haciendo. Quiero oírte."
Palabras, él quería palabras sucias. Pero no podía hacerlo, ya que el sistema aún no terminaba de encenderse, me mire.
-"Estoy jugando con el cinturón de la bata."-dios, eso fue patético, tenía que hacerlo mejor. –"Imagino tus manos en mí. Si estuvieras aquí, estaría sin dudar en tus brazos, presionando mi cuerpo, desesperada contra ti".
-"Dime lo que ves."- Su voz era una mezcla perfecta de crema y chocolate. No se me ocurría nada más que decirle, pero por suerte el portátil ya se había conectado a internet, busque en google "palabras sucias".
-"Veo tus ojos fijos en los míos."- Cerré los ojos, esperando que se cargara la página a la que había entrado, y en vez de ojos verdes, unos hermosos y profundos ojos azules me miraban.
-"Tu mano está acariciando mi muslo, subiendo poco a poco, cada vez más alto, hasta llegar al borde de mi bata… y tu otra mano esta en mi brazo, dibujando lentos círculos sobre mi piel".
-"No pares de hablar, cariño."- lo escuche respirar profundamente en el otro extremo de la línea.
Abrí mis ojos, y leí la primera línea de consejos: "Imagina que eres una estrella porno.
En realidad, era más una prostituta en este momento, jugando con un hombre, al cual ni siquiera podía imaginar bien, este hombre debería estar llorando y sufriendo la pérdida de su amor perdido, no hablando conmigo de esta manera.
Hazlo por tu familia, me dijo una voz silenciosa, empujando todas mis inhibiciones a un rincón oscuro de mi mente. No había espacio para la moral en estos momentos.
-"Me miras interrogante, como pidiéndome permiso para continuar, pero aunque no te lo he dado, sigues tocándome, como el hombre travieso que eres."- Leí el primer comentario que encontré en voz baja y su respiración se detuvo. Wow, le gusto. Ese hecho me dio el coraje que necesitaba.
-"Tu mano ya se ha deslizado bajo mi bata y esta peligrosamente cerca de mi ropa interior de encaje negro. Tu otra mano está acariciando mi cuello, un poco más fuerte de lo normal, porque no puedes controlar la pasión que sientes por mí, es demasiado abrumadora, demasiado fuerte, pero luego... "
Me detuve, mi boca demasiado seca para continuar, estaba sintiendo todo, como si realmente el me estuviera tocando.
-"Luego ...?"- Dijo con voz áspera.
-"Me pides perdón, acariciando mi cuello, te perdono rozando mis labios suavemente contra los tuyos, tan suave, tan imperceptible, con tanto amor..."
Cerré mis ojos, sentía mi pulso en lo odios. Él no dijo nada, lo único que me indicaba que aún estaba allí era su pesada respiración. Era mejor, así podía imaginar que solo me estaba hablando a mí misma, dejando libre una de mis fantasías mas prohibidas, con la ayuda de un sitio web.
Sin mencionar, que podía imaginar que era el hombre de camisa negra el que me estaba tocando.
-"Nos besamos, lentamente, sensualmente, mis dedos se enredan en tu pelo, tiro de el con suavidad, y gimes en mis labios como respuesta. Abro mis labios para ti, tu lengua no pierde tiempo…"- mi corazón dio un vuelco, mis dedos acariciaban mi pelo, imaginándome el toque de un hombre.
Me aclaré la garganta, para poder hablar de nuevo.
-"Tu lengua es agridulce, sabe al whisky que has bebido hace poco, se mueve contra la mía, me tienta, me arrastra cada vez más a esa pasión desenfrenada, haciendo girar mi cabeza con el deseo, y no me importa la necesidad que tengo de respirar, todo lo que necesito en estos momentos es a ti..."
Moví mis dedos sobre el teclado, en busca de la siguiente página web, porque esas palabras me encendieron y quería más, quería mejorar mi actuación.
-"Oh... no pares... dime dónde están tus manos..."- resoplo en el teléfono y me sentía ridículamente orgullosa -¿Qué daría por sentir tus labios contra los míos en estos momentos?..."
Mi corazón dio un vuelco al oír su voz goteando de deseo, me encendió aún más, me moví inquieta en el asiento.
-"Mis manos son curiosas."- continué con voz temblorosa. -"Ellas se sienten solas y abandonadas cuando no pueden tocarte..."
Una imagen apareció en la pantalla del portátil, un hombre de un pecho tonificado y musculoso tenia une mujer debajo de él, la cual le enterraba sus uñas perfectas en el pecho.
-"Poco a poco desabrocho tu camisa, botón tras botón, tomándome mi tiempo, hasta que te impacientas y sacas mis manos para hacer el trabajo tú mismo… te sacas la camisa desesperado y yo no puedo mantener mis manos alejadas de ti, están heladas, así que te estremeces cuando te toco… cierras los ojos y saboreas el momento, tu pecho es fuerte, paso mis manos y siento los latidos de tu corazón contra ellas…"
-"¿Qué estás haciendo ahora?"- me pregunta de repente, tratando de recuperar el aliento. Mis ojos vagan por la habitación, sintiéndome culpable, atrapada.
-"Po... ¿Por qué?"- Tartamudeé.
-Solo quiero imaginarte, amor."- Él responde con voz entrecortada.
¿Quería algo que imaginar? Podía dárselo.
-"Mi mano derecha está en mi cuello, justo en el lugar donde quiero sentir tus labios, mordisqueando y chupando mi piel... mi mano izquierda lentamente está haciendo círculos alrededor de mi pezón por encima de la bata."- Me sonrojé al escuchar mis propias palabras, tan extrañas y diferentes a mí.
-"Abre tu bata para mí, quiero verte sin ella, quiero verte"- Su voz era ronca.
Mis manos seguían sus órdenes involuntariamente, estaba segura de que el oía lo mucho que me estaba costando respirar.
-"Ahora, quiero que liberes tus pechos del sujetador, quiero ver tus pechos."
-"¿Por qué te molesta mi sujetador?"- Le pregunté jadeando, mientras seguía sus órdenes con dedos temblorosos.
-"¡No te he dado permiso para hablar!"- el me ordeno y maldita sea me excitaba- "Tu sujetador cubre tu belleza, la esconde de mi vista…tal vez no te deje usar ropa durante un mes, por lo menos en mi presencia, así mis ojos podrían admirar tu belleza cada vez que yo quiera".
Wow. Nadie me había dicho nunca, algo tan sexy como eso. Mi cuerpo de inmediato reacciono a sus palabras.
-"Vamos amor, juega con tus pezones, pon los dedos en tu boca y humedécelos"- Hice lo que me ordeno, y mi gemido fue ahogado por mis dedos. -"Ahora, toca tu pezón con los dedos humedecidos, juega con él, imagina que son mi labios sobre él, mi lengua golpeando tu pezón endurecido".
Sentí una corriente entre mis piernas al seguir sus órdenes, el portátil ya no tenía importancia. Era extraño, estaba tocándome para un tipo al que ni siquiera conocía, el cual era capaz de tenerme necesitada, solo susurrándome palabras sucias
-"Te siento morderme, acariciarme, jugar conmigo como un artista que toca su instrumento favorito- yo jadeaba, pellizque mi pezón fuertemente, obteniendo un gemido por respuesta.- "¿Qué estás haciendo ahora?"
-"Estoy encerrado en mi habitación, tocándome- Admitió sin vergüenza y yo gemí en silencio al imaginármelo.- "Mi pene esta duro y palpitante por ti, nunca he estado tan excitado, podría llegar en cualquier momento".- me susurro con dificultad
Mierda.
Seguí jugando, mi mano izquierda sobre mi pezón, el cual ya estaba dolorosamente duro, mientras mi mano derecha se deslizo directamente sobre mi abdomen, hasta llegar a mi ropa interior, donde introduje mi mano.
-"Juega con tu hermoso coño para mí, cariño."- Su voz era ronca por la pasión, me sonroje totalmente, aunque nadie me estuviera viendo.
Nunca había experimentado algo así, y él no dejaba de darme órdenes.
-"Extiende tus labios suavemente, como lo haría yo, si estuviera ahí contigo, haz lentos círculos alrededor de tu clítoris, juega contigo, utiliza solo tu dedo meñique"- él ordenaba y yo no hacia otra cosa que obedecerlo, grite en voz baja cuando toque mi pequeño brote de nervios, enviando repentinos impulsos eléctricos a través de mi cuerpo.
-"¿Te gusta cuando abro mis piernas para ti?"- yo jade mi pregunta, frotando mi clítoris en un ritmo desesperadamente lento, torturándome a mí misma
-"Quiero lamerte, hacerte llegar tan duro con mi boca, hasta causarte daño"-fue su respuesta entrecortada.
-"¿Dime a que sabe?"- Me las arreglé para preguntar, me sentí mareada, acelerada.
-"Sabes... oh, mierda, sabe al más exquisito de los manjares silvestres... joder, debes dejarme probarte cuando vuelvas!"- Él gritó y me lo imagine tocándose furiosamente.
-"¡Oh, esa cosa con la lengua!"- Rodeé mi clítoris con dos dedos, aplicando más presión que antes.-"¡Hazla otra vez!".
-"Detente, cariño."- De repente me corto.
-"¿Qué?"- Yo no podía creer lo que oía, porque literalmente dolía parar cuando estaba tan cerca.
-"Dije que pares."-el ordeno y mis dedos se detuvieron. -"Obedéceme, si no haces lo que te digo, dejare de hablar".
Estaba furiosa, pero mis dedos soltaron mi clítoris, el permaneció en silencio ¿Había hecho algo mal?
-"Damon?"- Le oí inhalar, profundamente, varias veces.
-"No hables"- el ordeno.- "Recuéstate, y desliza tus dedos dentro de ti, hazlo lentamente, como te gustaría que yo lo hiciera"- me susurro y luego se quedó en silencio mientras yo hacía lo me había dicho.
Cuando me oyó gemir, continuó en tono ligero. -"Toca ese lugar dentro de ti, cariño. Quiero oírte."
¿Ese lugar?, había escuchado acerca de ese lugar, pero nunca había podido encontrar ese lugar mágico dentro mi…hasta ahora.
-"Yo..."- Tragué saliva. -"No sé dónde está."- Solté finalmente.
-"Oh."- Se produjo un silencio incómodo entre nosotros, y me sentí aliviada, cuando empezó a hablar de nuevo, esta vez con más autoridad.- "Bueno, en ese caso, tengo que enseñarte, amor."
Me sonrojé. ¿Iba a hacer lo que yo estaba imaginando?
-"Acuéstate para mí, sobre tu espalda."- Él ordenó en voz suave, y en menos de un segundo había cogido mi celular, y estaba corriendo a la cama. -"Empieza a frotar tu clítoris lentamente de nuevo, ¿Sientes cómo reacciona tu cuerpo?."
Me sentí avergonzada de que un hombre tuviera que enseñarme estas cosas, pero decidí no pensar en ello.
-"Ahora, mete un dedo dentro ti, pero no todo, hasta el segundo nudillo". - Continuó con paciencia, e hizo lo que me dijo, sintiendo su poder sobre mí. -"¿Lo sientes?".
-"Um... no en realidad."- Admití tímidamente, ¿tal vez yo era diferente? Cada mujer en la faz de la tierra lo tenía, pero yo, yo tenía que ser diferente, como todo lo demás en mi vida.
-"¿Todavía estás ahí?"- me pregunto con suavidad rompiendo el silencio.
-"Sí, pero..."- me sentí decepcionada conmigo misma.
-"No hay peros, cariño. Estamos por llegar al premio".- me tranquilizó. -"Ahora viene la magia, curva tus dedos."- Se detuvo un poco. -"¿Lo sientes ahora?"
-"Oh, Dios mío!"- Grité en voz alta, cuando mis dedos finalmente encontraron ese lugar que desconocía.
-"Ahora agrega un segundo dedo, y empieza a moverlos, primero suavemente, solo estas probando."- Ordenó en silencio, escuchando mis gemidos.
-"Yo nunca... nunca supe..."- Traté de formar una frase coherente.
-"Bien, ahora hazlo un poco más fuerte, mueve tus dedos sin piedad, al igual que lo haría yo, frotando ese dulce punto cada vez que lo hagas". - Él mandó y mis ojos se tornaron blancos al obedecerle.
El sudor se formó en mi frente y en todo mi cuerpo , mientras movía mis dedos dentro y fuera de mí, rápidamente, como él dijo, sin piedad.
-"Hazme gritar, Damon! ¿Qué tan profundo puedes ir?".- Perdí el filtro, la conexión entre mi cerebro y mi boca no existía en este momento, solo podía concentrarme en su profunda voz y en mis dedos moviéndose dentro de mí.
-"¡Oh, mierda!, llega para mí, amor!"-Su voz sonaba desesperada, obviamente, tratando de contenerse para mí.
-"Estoy cerca!"
-"Toca tu clítoris!"
-"Bésame Damon, bésame..."- Mi respiración se detuvo, cuando sentí mis músculos internos apretarse en mis dedos. -"Quiero sentir tus labios!"
-"Correte para mí, Ahora."- Él susurró con los dientes apretados y fue todo lo que necesite, las corrientes de placer, me hicieron trizas, haciéndome arquear la espalda y apretar los ojos. Mi orgasmo se precipitó sobre mí, nunca había llegado tan duro en toda mi vida.
Y entonces me quedé allí en la cama, mi cuerpo relajado, mirando al techo, pero sin ver nada, escuchando sus jadeos, que después se volvieron un gruñido.
Mi cuerpo se sentía débil y sentía un poco de dolor, por culpa de la intrusión, mi centro palpitaba con vida. Mi respiración volvió a la normalidad después de lo que me pareció una eternidad.
-"Damon..."- lo llame con voz débil.
-"Gracias por eso, amor...gracias por dejarme llevar las cosas un poco más allá, hermosa, Estuviste genial."- Su voz todavía era un poco inestable, pero me habló con una voz tan baja, tan dulce... como un hombre habla con el amor de su vida, volví a la realidad de un golpe.
Él estaba hablando con Katherine, estaba teniendo sexo por teléfono con ella, no conmigo, todas sus palabras y sus órdenes eran para ella, yo no tenía derecho a escucharlas.
-"No lo hiciste nada mal."- Logré decir, parpadeando varias veces, tratando de eliminar las lágrimas que se estaba acumulando en mis ojos, mi estado de ánimo se había arruinado.
-"Nunca pensé que me dejarías compartir esta experiencia contigo."- pude sentir la sonrisa dibujada en su cara y un escalofrío recorrió mi cuerpo al sentarme rápidamente.
¿Qué? ¡Yo pensaba que hacían esto con frecuencia!
Oh Dios mío.
-"Kath, ¿sigues ahí, cariño?"- me pregunto preocupado.
-"Sí, estoy aquí... solo me siento agotada." -Traté de sonar convincente. Cerré mi bata avergonzada. -"Tengo que irme, Damon. "
-"Está bien,…¿Kath?"- me llamo justo antes de que yo presionara el botón para colgar.
-"¿Sí, Damon?"
-"Gracias. Te amo."
-"Yo también."- Me atraganté, sintiendo un nudo en la garganta y las lágrimas acumulándose en mis ojos. -"Buenas noches."
-"Buenas noches, cariño."
Diganme que Opinan, gracias a todas las personas que han agregado la historia a favoritos y a los follow
¿No sé cómo lo estoy haciendo, si les parece o no?, cualquier duda me la hacen saber :3
