Issei se quedo estático en su lugar, no sabía cómo reaccionar ante lo que pasaba, después de todo, esto era algo que Issei no planeo cuando entablo sus conversaciones con la peli rosa.
Pero de igual manera allí estaba aquella figura, Murayama, parada a unos cuantos metros del castaño, Issei no supo que decir o como debía moverse. A lo cual se limito a caminar a la dirección de Murayama, paso a paso, la tensión en la peli marrón iba creciendo conforme Issei daba un paso tras otro hacia ella, fue solo cuestión de segundos antes de que llegara a unos cuantos centímetros de esta, más él castaño solo le dirigió una mirada momentánea a Murayama para pasar a su lado.
Murayama se quedo sin poder decir nada o moverse ante lo ocurrido, se quedo estática en su lugar con los ojos agrandados como si estuviera esperando algo, ella había seguido a Katase, puesto que se suponía que iban a tener una reunión de club poco después de la salida, más aquello no pareció importarle a la peli rosa, puesto que menciono que tenía algo que hacer para simplemente irse y decir que no era posible en ese momento el que estuviera en la reunión.
Murayama había notado un comportamiento algo raro de parte de la peli rosa, todo aquello llevo a una situación de un par de días atrás, la peli marrón lo recordaba con claridad, Katase había preguntado que si realmente era necesario golpear a Issei de la manera brutal que siempre lo realizaban, ella y el club de kendo en un comienzo pensaron que se trataba de una especie de broma, eso hasta que vio la mirada de genuina preocupación de parte de la peli rosa, no solo era de preocupación, pudo ver el terror absoluto al ver como el castaño era golpeado sin que ella pudiera hacer nada, Murayama supuso que nadie más noto aquello debido a que estaban más centradas en reprimir al castaño, aquello no le gusto a la peli marrón, no cuando se suponía que Katase era una de las primeras en fomentar el odio y repudio hacia Issei. Aquello solo la lleno de duda en un comienzo.
Aquella duda se extendió cuando de la nada empezó a ausentarse a más y más a las horas de reuniones que se establecían, Katase siempre seguía con la misma excusa, alegaba que tenía algo pendiente que hacer y se iba, aquello no iba a ser sospechoso, puesto que no era la primera vez que lo realizaba, pero el hecho de que la peli rosa se asuntara de manera continua, más sumado el hecho de que ella no abandonaba el instituto cuando proclamaba que no disponía de oportunidad, simplemente Murayama no sabía qué era lo que realizaba la peli rosa, puesto que no estaba en ninguna parte de la academia, ella empezó a seguirla, había veces las cuales en las últimas semanas en las cuales Katase nunca dejaba la academia y luego las que más le desagradaban, las situaciones actuales, en las cuales Katase volvía con el castaño…
Murayama no quiso seguir a su amiga, ella confiaba en su juicio y todo aquello, pero la intriga era lo que estuvo presente en cuanto vio como ambos volvían juntos, el sentimiento de repulsión que obtuvo Murayama no fue uno que hubiera tenido con anterioridad, si bien Issei había estado igual de activo a la hora de observar y molestar a las chicas, Katase se había negado siquiera en hacer algo en contra del castaño, ahora empezaba a tener sentido en la mente de Murayama el porqué de cada situación. Para la peli marrón el tiempo parecía detenerse.
Al momento en que Issei le dirigió la mirada aquello paso, escucho los pies del castaño chocar contra el suelo de manera lenta, incluso juraría que podía escuchar la arena resquebrajarse bajo las suelas de este, para ella había pasado una eternidad y ni siquiera había terminado de pasar el castaño.
Aquellos pensamientos que hicieron que Murayama se sintiera de esa forma habían sido los que tenía con anterioridad, todos aquellos mares de memorias fueron la síntesis de todo lo que alguna vez creyó, volteo su cabeza, para ver al castaño terminar de pasar a su lado, allí fue el momento en el cual el mundo volvió a correr a los ojos de Murayama.
Simplemente la peli marrón llevo su mano a su espalda donde se encontraba la funda del boken que tenia, no hubo vacilación en sus movimientos, tampoco hubo algún signo de querer detenerse. Solo un movimiento frio y rápido de parte de la peli marrón la cual saco con rapidez el boken y dar una estocada con toda la fuerza que pudo hacia la pierna de Issei, el cual al momento de sentir el dolor profundo en su pierna cayó de lleno al suelo mientras que abría sus ojos con sorpresa y dolor, la expresión tranquila se borro de su rostro mientras que mordía su labio inferior reprimiendo las ganas de querer expresar el dolor.
Issei no tuvo necesidad de voltearse para saber de quién se trataba, el castaño decidió quedarse en el mismo lugar arrodillado mientras que agachaba su cabeza. Aquello mientras el castaño pocos segundos después sentía algo frio rozar la piel de su cuello, allí si ladeo su cabeza para observar la punta del arma de madera. Eso fue suficiente para entender la situación.
— ¡Murayama-chan! —al momento de expresar aquellas palabras Issei giro su cabeza para ver a la peli marrón, la cual no tenía un expresión de aceptación ante la forma de ser llamada y mucho menos en la situación actual—me asustaste cuando me golpeaste ¿y eso a que vino? Ni siquiera estaba viendo tu hermoso Oppai—fue lo último que necesito Murayama para terminar de dar un golpe a la barbilla del castaño haciendo que este caiga de lleno al suelo mientras que llevaba sus manos a su mentón intentando mitigar inútilmente el dolor, aquello hizo que además del dolor, Issei sintiera el suelo de lleno en su cara pero junto con el golpe, por raro que le pareció la calidez del suelo le fue algo cómoda.
Issei realmente se olvido que la situación era delicada, por ende decidió dar aquel comentario sugerente, se maldijo internamente por el desliz que tuvo, más una sonrisa recubrió su rostro al pensar con profundidad aquel asunto, realmente le encantaba el busto de Murayama. La peli marrón vio las reacciones de Issei, desde el dolor por el golpe hasta una mueca de lujuria y dejando ver sus dientes que se estaban llenando de sangre, aquel golpe le debió quitar un diente o hacer que se corte con estos, eso sumado el hematoma que se formo rápidamente en la barbilla de este.
—no comprendes mi preocupación ¿verdad? —la mirada fulminante que le dio Murayama era una que solo expresaba algo, hostilidad. Issei aun sonreía en el suelo, no quiso levantarse por las cosas que pudieran llegar a pasar si eso ocurría—se que estas bien, aun no entiendo nada de ti, ese golpe dejaría inconsciente incluso a un peleador profesional, en cambio tu, te estás riendo en el suelo como si el golpe que acabas de recibir no fuera nada más que la de una mera ramita—el tono de voz de Murayama no fue el más amable, pero a cada palabra dejaba la hostilidad de lado suplantándola por frialdad—normalmente esto no es más que un juego en el instituto, así que lo diré de una manera que incluso alguien que con tus calificaciones podría entender—la peli marrón hizo una pausa mientras que observaba al castaño que ahora se encontraba con una expresión más natural, pero una fina línea roja que recorría su barbilla daba un tono leve de humillación haciendo que la peli marrón se relajara más en la situación— Aléjate de ella, no quiero que contestes, si eres lo suficientemente listo para procesarlo no hace falta que des una respuesta, ahora piérdete—al momento de finalizar aquella oración Murayama volvió a poner el boken en su funda para observar como un tambaleante castaño se levantaba para salir del lugar con la pierna golpeada arrastrándose un poco.
La peli marrón sabía que aquello se podría considerar intimidación, ella misma odiaba a la gente que hacia aquella acción ¿Realmente estaba haciendo lo correcto? Mordió su labio ante el sentimiento de asco que recubrió su ser al pensar en las acciones que había realizo, quizá si se tratase de otra persona aquello seria más cuestionable, pero no en el caso del castaño, para Murayama Issei era como las cucarachas, una vez que piensas que las aplastas todas vuelven y con el doble de números, por lo cual internamente se repetía que era lo correcto debido a la brutalidad de las acciones.
Antes de darse la vuelta y salir también del lugar vio en el suelo donde se encontraba el celular del castaño, Murayama supuso que mientras que ocurría todo aquello se le debió haber caído, más ella no tuvo reparo en agarrarlo para intentar usarlo, notando que no contenía contraseña. Al momento de entrar noto el fondo, de buenas primeras quería lanzar el teléfono, ni bien había abierto el teléfono ya encontró un fondo de una de esas series que el castaño veía. Más lo dejo pasar, acomodo sus cosas para empezar a caminar hacia la dirección de su casa mientras que revisaba el teléfono del castaño, Murayama sabía bien que lo que hacía era violación a la privacidad, pero, ¿Qué importaba que ella lo hiciera una sola vez siendo que el castaño lo hacía siempre?
La chica conforme caminaba pudo ir viendo los archivos guardados, Murayama no se sorprendió al notar que el principal contenido que poseía el castaño era nada más que porno, emprendió su camino con tranquilidad mientras que revisaba el celular del castaño, cada cosa que abría era más rara, por lo cual decidió dejar de lado los archivos, ya tenía suficiente con lo que vio…
— ¿Qué? —Murayama no pudo evitar expresar su sorpresa al ver los mensajes, quizá ya se estaba pasando a la hora de invadir el espacio del castaño, pero no era tampoco algo significativo lo que un pervertido pudiera poseer, bueno eso realmente creyó.
De los últimos mensajes de texto había uno que no comprendía su significado, uno por la rareza de la situación y otro por el mensaje en sí, que no era algo que realmente hubiera esperado.
"Asegúrate de estar de estar en el lugar indicado hoy, pidieron a un demonio por lo cual como los demás están ocupados te lo pediré, supongo que no tendrás problemas, te deseo suerte y que logres el contrato" R.G
Murayama por más que intento no pudo descifrar de quien se trataba el mensaje si bien las iníciales del remitente no decían nada, entonces el mensaje era mudo, Murayama realmente se perdió a la hora en la que decía demonios y todo aquello. Le tomo unos segundos y decidió dar por hecho de que se trataba una forma de decir pervertido y que simplemente se dedico a la compra de algo porno, eso era lo que tenía más sentido después de todo era el teléfono del castaño.
Otra cosa que encontró fueron mensajes de Katase, Murayama se detuvo unos segundos para luego tragar de golpe, los mansajes eran reciente, sin abrir, supuso que era poco después de que se despidiera ¿pero realmente era posible lo que estaba viendo la peli marrón?
Dudo unos momentos a la hora de abrir los mensajes pero decidió hacerlo, se quedo a un lado de la acera para poder abrir los mensajes, Murayama trago en seco por lo que podía encontrar. Aun un con un poco de vacilación y algo de temblor en sus manos lo hizo, le dio a entrar en los menajes para poder ver algo que realmente la desconcerté más en todo esto.
Pudo ver que había alrededor de treinta mensajes, algunos eran incluso casi actuales de solo minutos de diferencia, a lo cual la puso nerviosa.
"Perdón"
Aquella era la única palabra que existía en todos los mensajes, parecía un mantra, era una cadena completa de la misma palabra, Murayama quería tomar que aquello era solo una broma, que no tenía ningún sentido aquello que estaba en los mensajes, pero la cantidad de ellos sumando el hecho de que algunos estaba mal escritos por lo que se podía interpretar por rapidez, le decía a gritos que esta no era una situación con la cual bromear, ella mordió su labio al pensar en las posibilidades de las cuales pudieron llegar para que la peli rosa empezara con esas disculpas continuas.
Más la peli marrón no pudo comprender, no solo aquello era un indicio de que realmente no se trataba de una especie de broma puesto que de todos aquellos mensajes él castaño había respondido con una sola oración y un solo mensaje que indicaba que no estaban jugando.
"No es tu culpa"
Aquella frase solo le indico que ambos, tanto Issei como Katase, realmente tenían algo entre manos, aquello molestaba de lleno de a Murayama, por sentirse indirectamente traicionada por no saber nada de aquello, pero lo dejaría pasar, quizá ella odiara con su ser a Issei pero si realmente creía que la situación era real como ella pensaba, entonces tendría que aceptar eventualmente la existencia del castaño.
Cerro el teléfono para luego emprender una vez más su camino, Murayama confiaba en el juicio de Katase, solo tenía algo de miedo de lo que le pudiese llegar a ocurrir por estar cerca de alguien como Issei.
Realmente ella odiaba las elecciones de su amiga.
¿Cuánto tiempo había pasado desde la vez que "discutió" con Murayama? Issei no lo recordaba en sí, habían trascurrido alrededor de cuatro días desde aquello, en ese tiempo Rias fue la que se encargo de informarle al castaño y a la peli rosa sobre el mundo demoniaco y su forma de actual, cabía decir que Issei se emociono cuando escucho lo de que si llegabas a cierto punto podrías tener tu propio harem, aquello era algo que el castaño no pudo pensar y fantasear, Issei realmente le emoción aquello por lo cual proclamo a Rias que sería él peón más fuerte con tal de poder obtenerlo.
Lo que Issei no conto fue que cuando menciono que él llegaría a conquistar a la peli roja esta pusiera una cara algo difícil de comprender, era un mezcla entre melancolía y asco, aquella expresión hizo que él castaño se detuviera de golpe en su parloteo, aquello no comprendió bien, pero él único pensamiento posible y racional fue ¿Rias también le odiaba?
No, ella a pesar de las pocas interacciones, le había dado una sonrisa sincera y genuina, aquello le fue bastante gratificante hasta cierto punto, aquella peli roja le aceptaba como tal por ende, no veía la posibilidad de aquello, no solo eso, sino que se tomo la molestia de darle una oportunidad nueva al castaño siendo que ella misma después de revivir a la peli rosa, supo que no tenía ningún potencial.
Sobre potencial…el realmente se había esforzado mucho en estos últimos días, todo el entrenamiento duro que había realizado en aquel poco tiempo sirvió para poder usar por fin su Sacred Gear, no fue la gran cosa, solo fue un impulso por dos de sus capacidades, no era algo como lo que Katase había demostrado.
En estado base Issei demostró ser mucho más fuerte que ella, a tal punto que la peli rosa admitió lo bueno que era, aquello lleno de orgullo al castaño, pero una vez que llegaba la hora de practicar sobre cómo usar su Sacred Gear la cosa cambiaba.
Solo los primero veinte segundos de combate eran des castaño, a los treinta llegaba el tercer impuso de la peli rosa con los cuales ya estaba reñida la situación, y a los cuarenta segundos llegaba el cuarto impulso, la pelea no era para el castaño, siendo este dominado fácilmente por la peli rosa.
Issei recordó, se quedo en su lugar al recordar la primera vez que perdió contra la peli rosa, cerró los ojos concentrándose y viendo el momento en que Katase le daba un golpe con todo en su pecho haciendo que este saliese disparado, la peli rosa había alcanzado el quinto impulso, por lo cual la fuerza detrás de aquello no fue para nada baja cuando se trataba de escala humana.
Issei no pudo seguir la velocidad de la peli rosa, no pudo seguir la pelea a fuerza física, pero aun así lo intentaba, en aquel momento en que salió disparado pudo ver en el rostro de la peli rosa, que pasaba de la concentración a la preocupación, si…el castaño daba que preocupar cuando su rostro se deformo en una mueca de dolor mientras salía disparado, Katase al estar con varios aumentos lo vio con claridad, el rostro de Issei. Más aquello fue solo instantáneo puesto que antes de darse cuenta Issei ya se encontraba contra la pared chocando con fuerza para luego caer de lleno al suelo.
Casi al instante de aquello la peli rosa ya se encontraba a su lado, con preocupación evidente en su rostro, todo aquello fue sucediendo ante la presencia de los demás miembros de la nobleza de Rias. Más a pesar de todo Issei sonrió, aquello fue un golpe fuerte, si, no lo negaría pero de igual manera sintió que avanzaba ante todo.
Un ruido al lado de Issei hizo que este volviera a abrir los ojos pudo ver a una persona caminando a su dirección, aquello solo genero una pequeña sonrisa. No importa la impotencia que pudiera llegara a sentir, el no podía odiarla, no importa que de hecho agradecía que lograra conocer a su otra cara y no a solo a su ser pervertido.
— ¿No puedes disimular al menos que me vas a llamar para hablar?— la voz de la peli rosa fue escuchada mientras terminaba de subir las escalera y pasaba la puerta.
Issei sonrió ante el reclamo, algunas cosas no cambian, y una de esas era que la peli rosa no iba a ser agradable a menos que él castaño se encontrase herido. Más Issei sentía que la barrera entre aquello era más delgada cada día. Después de todo una llega a acostumbrarse a otro con el tiempo.
—Perdón, ya sabes que perdí mi teléfono aun no conseguí otro—levantando una mano a modo de dar énfasis en sus palabras Issei sonrió con nerviosismo ante la mirada de molestia de la peli rosa.
Issei dio unos pasos a la reja de la azotea para sentarse en el suelo mientras que se apoyaba en esta, ambos se encontraban en la azotea de la academia, habían terminado las clases del día por ende aquello fue el único momento en el cual podían verse, era debido a que la peli rosa no quería ser visto junto con el castaño, ella tenía apariencias que mantener.
Katase suspiro mientras que emprendió su camino hacia donde se encontraba el castaño para sentarse cerca suyo en el mismo lugar, ella sintió el suelo frio mientras que volvía a suspirar con cansancio cuando vio al castaño viendo directamente a sus piernas, habían cosas que no cambiaban.
— Oye, no entraste en clase nuevamente, al menos podrías disimular a la hora de saltarte las clases—la voz de la peli rosa fue tranquila, ella se encontraba mirando el cielo, la tonalidad naranja volvía a estar presente una vez más en su día, no podía quejarse de aquello después de todo a ella le gustaba como se veía aquello. Siempre le fascino la apariencia del cielo, a sus ojos era como si el ocaso devorara las tonalidades aun celestes solo para que el negro volviera devorar aquel naranja.
—no es como si realmente se me extrañara, pasare los exámenes así que no tienen medio para echarme, asisto a la primera hora para cuando llaman la lista, por lo cual la asistencia no es un problema—la explicación de Issei no se hizo esperar mientras que extendía sus piernas y observaba a Katase.
Issei noto como la peli rosa estaba fascinada con el cielo, no comprendió aquello, levanto la vista observando que no había cambiado desde hace unos minutos en nada, por lo cual no
entendió lo que estaba pasando dentro de la mente de la peli rosa al momento de quedarse viendo tan absorta aquel escenario, no supo que pasaba por la mente de ella o mejor dicho no intento siquiera adivinarlo.
—normalmente saltas clases, pero ahora lo haces con mayor frecuencia, las chicas tienen miedo de que te encuentres trabajado en otro de tus proyectos locos y me incluyo en eso—volteando su rostro la peli rosa vio a Issei el cual se encontraba con una expresión difícil de entender por la expresión que hizo.
— No es como si alguien me quisiera en la sala de clases, ahora, sobre lo del proyecto me temo que estoy en blanco ahora—Issei se tomo su tiempo de suspirar para luego volver a hablar—estoy más concentrado en entrenar, no quiera hacerlo si digo la verdad, pero aun así, quiero ser fuerte—cerrando el puño en alto proclamo.
Katase vio la mano del castaño, había varios cortes en ella no solo aquello sino que cicatrices incluso, no supo que estaba haciendo el castaño pero decidió no preguntar. Más lo que si noto fue algo de color rosa que estaba entre su ropa, más específicamente dentro de su chaqueta.
— ¿Qué es eso? —la curiosidad de la peli rosa se extendió cuando vio aquello, Issei al instante se detuvo en seco viendo donde señalo la peli rosa, solo para acomodar su ropa.
—Absolutamente nada—el tono de voz serio y apurado de Issei solo hizo que la curiosidad de la peli rosa aumentara, esta paso de ver su ropa a su rostro para luego llevar una de sus manos hacia donde se suponía que vio, solo para que Issei se retuerza e intente salir del rango de la peli rosa, aquello solo motivo más a Katase que se lanzo sobre el castaño derribándolo.
Issei había se golpeo contra el suelo en su intento de querer salir del agarre de la peli rosa, más ella tenía una mirada sería, no paso mucho antes de que el chico perdiera la lucha por la posición en la que se encontraba.
Katase una vez que obtuvo lo que buscaba se levanto para y vio lo que obtuvo de la ropa de Issei. Frunció el seño al momento de ver que era lo que poseía en su mano.
Se trataba de una pequeño libro, la cubierta era rosa y con solo un vistazo se podía ver de qué se trataba, puesto que mostraba a una mujer en una postura sugerente, sumando el hecho de que carecía de ropa era evidente aquello.
— ¿No te dije que al menos disimules? —la voz de la peli rosa fue un tanto agresiva, sumado a la mirada de asco que le dio al castaño que aun se encontraba en el suelo hizo que Issei se ponga nervioso.
—Vamos Katase-chan, sabes que no puedes hacer que cambie de la noche a la mañana, se qué intento de todo pero igual caigo, pero por favor—después de haber proclamado aquello Issei se puso rápidamente en una posición de rodillas mientras que ponía su frente contra el suelo— ¡Dámelo de vuelta! Es una edición especial muy costosa ahorre durante semanas para poder obtenerla, además que ya no se venden así que por lo que más quieras—Issei tomo una respiración para volver a levantar la cabeza— ¡regrésamelo! —ante aquello acción lo último que sintió Issei fue un golpe en su mentón mientras que caía una vez más al suelo.
—No aprendes ¿verdad? —la voz de Katase sonaba cansada no solo aquello sino que mientras que mencionaba eso, ella levo una de sus manos a su cien para masajearla, mientras que con la otra aun sujetaba el pequeño libro.
—Rosas…—a pesar de su estado Issei menciono lo último que vio, sumado a la sonrisa boba de su cara hizo que la peli rosa se quedara pensativa unos segundos antes de comprender de lo que se trataba.
Cuando Katase golpeo al castaño esta le dio una patada en la barbilla por lo cual se levanto su falda unos instantes. Se sonrojo tanto de vergüenza como de ira, pero no hizo nada contra el castaño, ella se auto recrimino el golpear al castaño, pero de igual manera estaba recapacitando el volver a querer darle un golpe.
Katase suspiro con cansancio mientras que se acercaba al castaño que aun estaba en el suelo, lo levanto de un tirón por el cuello de su camisa, para luego dejarlo sentado, ella dejo caer el libro en el regazó de Issei mientras que se resignaba ante lo ocurrido.
—Simplemente no comprendo ¿Realmente la academia midió bien tu coeficiente? Si es así, esto es un completo desperdicio de talento—volvía a exhalar con cansancio una vez más la peli rosa.
En cuanto a Issei ya se había vuelto a reponer después del golpe, solo para sonreírle a la peli rosa.
—ya sabes, todo el mundo tiene sus deficiencias y la mía es la de no poder dejar de admirar un buen Oppai—la voz tan decidida del castaño solo hizo que Katase frunciera una vez más el seño, no importa que hiciera, siempre pasaba lo mismo, nunca supo la razón de los "ataques" de Issei hacia el club de kendo pero si había algo que estaba segura es que la "dedicación" del castaño estaba a otro nivel, al menos cuando se trataba del cuerpo femenino.
— Si tanto vas a faltar a clases al menos podrías entrenar —la sonrisa de Issei se mantuvo a pesar de las palabras de la peli rosa, realmente él quería discutir con respecto a eso, pero sabía que no llegaría a nada de esa forma. Solo se limito a sonreírle a la peli rosa mientras esta empezaba a darle un sermón para que se dedique más a las actividades que realmente si le serian fructíferas y no al porno.
Una gran charla que al castaño no le intereso mucho, Issei estaba más concentrado viendo las piernas de Katase que en escuchar algo que sabía que no podía hacer como todos quisieran. Cuando Issei tenía que hacer el triple de esfuerza para poder alcanzar el nivel de Katase, esta con ya estaba en otro nivel, por lo que sabía, la peli rosa había alcanzado el noveno aumento hace poco, según Rias era bastante para ser una recién resucitada, en cuanto a Issei…el realmente estaba en las bases aun, no podía formar contratos como lo había hecho Katase, además de que en combate, realmente no era tan fuerte como el desearía.
Issei se quedo en blanco en ese momento cuando los pensamientos sobre lo que su entrenamiento estaba haciendo golpeo su cabeza, si bien el podía ser mucho más fuerte que un humano normal gracias a ser un demonio sumado al hecho de que multiplicaba su fuerza por dos, era fuerte, a una escala humana, pero cuando se trataba de ir contra otros demonios el no podía hacer mucho.
Contra Kiba perdía en velocidad, contra Koneko en fuerza y Rias demostró que no por nada tenía el título de rey, puesto que su magia era realmente alta, a comparación del castaño, que carecía de aptitudes mágicas. Pero a pesar de todo aquello, Rias no se quejo de Issei, nunca lo obligo a más, siempre le pedía amablemente las cosas, nunca pidió que se sobre esforzara y siempre le decía como mejor o que podía hacer para poder hacer las cosas correctamente. Realmente a los ojos de Issei, cuando conocía a Rias, a pesar de que tan solo fuera por unos días, se dio cuenta de que era el ángel que todo el mundo pensó que era.
Irónico siendo que ella era un demonio, pero no le importaba a Issei, Rias había sido la motivación que estaba buscando desde hace un tiempo, a pesar de no cumplir con las expectativas de Rias siempre ella era la que le sonreía con cariño.
—no me escuchaste nada de lo que te estuve diciendo ¿verdad? —la voz de Katase saco de su transe al castaño, abriendo los ojos de sorpresa al ver el rostro de la peli rosa tan cerca, pero no duro mucho puesto que Katase se levanto para dirigirse hacia la puerta de las escaleras—bueno, siendo que ya no estás en tu mundo solo quería decirte que me llamaran con los demás para ir de caza, Rias-san dijo que después de que cumplieras unos cuantos contratos más podrías venir—Katase tomo la el pomo de la puerta para abrirla—realmente te deseo suerte, eres bueno cuando quieres hacer algo, por lo cual se que lo lograras—una pequeña sonrisa afloro en el rostro de la peli rosa mientras que le dirigía una mirada tranquila al castaño—solo ten cuidado, a pesar de todo, somos amigos, no quiero que te pase nada, por lo cual suerte, nos vemos mañana—termino la peli rosa para empezar a entrar por la puerta y cerrarla, pero cuando estuvo a punto de cerrarla por completo la abrió un poco para mirar nuevamente a Issei—Esfuérzate más y animo—la voz alegre de Katase fue seguida por la puerta siendo cerrada.
Issei se quedo en su lugar aun sentado en el suelo, si bien él había llegado a ver varias reacciones de parte de la peli rosa, nunca vio una que fuera tan…natural a la hora de decirle algo, mucho menos que ella se refiriera a él como amigo.
Issei sonrió, Katase tenía una meta que alcanzar, y esa era la de según ella proteger al castaño y a los demás del club, Issei escucho que ella había tenido una conversación profunda con Rias por su Sacred Gear, el castaño se sorprendió de la influencia que realmente tenia la peli rosa ahora que se coronaba como la emperadora dragona, si bien Issei no conoció del todo a Katase de antes de todo aquello, estaba seguro de algo, ella madura mucho más de lo que Issei llegaría a madurar en el cuádruple de tiempo.
Issei levanto su mano izquierda invocando su Sacred Gear, él castaño se fijo en la forma de su brazo, si bien era similar al de la peli rosa, este era más…carente de vida por así decirlo, quizá hubiera alguno que otro detalle de menor importancia, pero el rojo era uno opaco mientras que la esfera central en el dorso de su mano era un azul casi sin vida, no brillaba, no reflejaba, parecía como si le hubiera arrancado su brillo. Más el castaño solo podía interpretar que se trataba por ser un Sacred Gear de nivel bajo.
Issei se mordió el labio pensando en todo lo que había hecho, realmente se había esforzado para poder llegar a un nivel decente, o al menos que el consideraría eso, pero no funcionaba como él quisiera, siempre era lo mismo, se quedaba un trabajo a medias, por lo cual, nunca llegaba a nada.
Issei tenía que aceptar que no tenía el crecimiento exponencial que cualquiera pudiera poseía, con un poco de esfuerzo los otros miembros demostraron más fuerza que la que él había ganado con el doble o triple de esfuerzo, el no quería decirlo o admitirlo pero era la realidad más fuerte lo que sentía.
La debilidad.
El no era el héroe de brillante armadura, Issei lo sabía, sabía que no era alguien que fuera a ser reconocido, él conocía historias en las cuales los héroes llegaban en el momento justo, pero él no era el héroe, incluso con tan solo unos días como demonios se dio cuenta, el no era el protagonista de la historia. El castaño solto una pequeña sonrisa al momento de pensar aquello, noto lo egocéntrico que parecían sus pensamientos, como si el mundo girase a su alrededor, pero no, lo que había aprendido, era que le mundo giraba alrededor de los fuertes o de los que mostraban signos de poder serlos.
Alguien con decisión al actuar, con fuerza, un impulso que le sirva para romper sus límites, alguien como la persona que resucito a su lado.
Katase.
Issei llevo sus manos al suelo mientras que se ponía de pie, desactivando su Sacred Gear, se limpio la ropa de cualquiera marca de polvo que quedase, realmente aquello no era como el castaño hubiera esperado. Cuando empezó teniendo las conversaciones raras con la peli rosa, esta se presento agresiva pero a la vez comprensiva, contradiciéndose a cada momento, pero no importaba aquello.
Issei ya se había mentalizado de que nunca alcanzaría lo que alguna vez llegaría a ser la peli rosa, por lo cual sus planes para convertirse en el rey del harem cada vez se reducían, dio un suspiro mientras que abría la puerta de las escaleras, ya era tarde, no necesitaba un reloj para saberlo, el solo ver el cielo era suficiente.
Issei tenía que ir ya para entrenar, no era en si tan necesario el esfuerzo que él castaño daba pero de igual manera lo hacía.
A cada paso que Issei daba solo sentía como debía mejorar, no importaba que, por cada escalón que bajaba le entraba aquello en la mente de Issei, ser el más fuerte, ser él protector.
Defender a Rias Gremory era una de las metas que rondaban la mente del castaño, no importa que, él llegaría a ser tan fuerte para protegerla, devolviéndole el favor que le hizo. Issei pensó unos instantes en Katase, sonrió de lado para pensar en lo que iba a ser de ella con un tiempo después, ella no necesitaba ser protegida, ella estaba destinada a ser una de las más fuertes.
—Realmente no comprendo que es lo que pasa por tu cabeza —una voz masculina fue audible mientras que dirigía su atención a una joven desnuda que se encontraba de rodillas en el suelo cubierto por una alfombra de tonalidad negra con detalles rojos.
La mujer en cuestión miraba con odio puro a la persona sentada en uno de los sillones mientras que, observaba de manera divertía a la mujer.
—No pienso hacerlo—la voz dura de la joven fue audible, ella estaba en una posición desfavorable, estaba siendo humillada y los testigos de aquello eran un grupo de mujeres bastante grande, todas la miraban con diversión. El único testigo verdadero era la sala donde se encontraban eran los muros, los muros no dirían nada, pero lo veían todo.
—Querida Rias, veo que no comprendes tu situación actual, puedo fácilmente hacer que dejes de ir a la universidad a la cual asistes—ante la mención de aquello el hombre vio de manera divertida la expresión de la mujer, como iba enojándose más.
Rias pudo ver una cámara de video que estaba siendo sostenida por una de las tantas chicas de la nobleza del hombre frente a ella, la peli roja se mordió el labio al saber qué clase de humillación estaban poniendo. Ella tenía frio, maldecía que aquel día la temperatura fuera tan baja, por lo cual cuando estaba temblando, pareciera que era de ira o de miedo ante los ojos de todos, pero no era así. La peli roja sentía el frio tacto del suelo de lleno.
— ¡No voy a matar a ninguno de mis preciados siervos! —el grito de enojo de Rias solo le valió una mirada moleta de la persona que tenía enfrente—Raiser…entiéndelo, no importa que, no pienso matar a ninguno de mis siervos—esta vez la voz de Rias fue más calmada, eso mientras su seguridad regresaba.
Raiser parecía enojarse por unos momentos, más solo fue momentáneo antes de ponerse de pie y caminar en dirección de la peli roja, solo para tomarla por el cabello y levantarla.
Más la sonrisa de la mujer no desapareció la sonrisa de la mujer regreso junto con su confianza.
—Cuando mi hermano se entere de lo que se hace con su "linda hermanita" no existirá lugar donde puedas esconderte y a saber de lo que será tu castigo—la sonrisa de Rias se mantuvo a pesar de ser jalada más fuerte por el cabello a cada palabra que decía.
— Una de las leyes impuestas que se puso cuando hicieron el tratado de paz, es que no demonios de categoría mao o de rango alto no pueden entrar en la tierra ¿Por qué crees que me quede aquí? No soy idiota, Sirzech no puede entrar o mandar a gente con suficiente fuerza para matarme, por lo cual solo puede ver desde lejos lo que pasa si es que sigue observando claro está—termino Raiser mientras soltaba a Rias—Me enferma el que tengo que quedarme en el mundo humano por tanto tiempo, pero funciona realmente, además por las conexiones de mi familia y demás, incluso alguien en la posición de "Lucifer" no puede interferir como quiera—él rubio se dio la vuelta mientras que volvía a sentarse en su asiento, seguido de eso las demás chicas se acercaron mientras que acariciaban el cuerpo de Raiser, Rias no cambio su postura en ningún momento, no se dejo doblegar—eso sumado el hecho de que los viejos a cargo de todo esto no están enojados por mi comportamiento, es más, me lo agradecen—finiquito.
Rias nunca dejaría que fuera pisoteada al extremo de que dejara que el hiciera todo como él lo quisiera, nunca lo hizo y no lo haría, incluso cuando vio como su reina se acercaba al rubio para acariciarlo y frotar su entrepierna, no se dejo doblegar, a pesar de la vista que tenia de una de las personas que más confiaba en tal situación, no hizo ningún movimiento, sabía que no debía hacerlo, solo contemplo cada escena con desagrada, su interior estaba bordado de asco.
Más sabía que no debía hacer nada.
No ahora.
Aun no.
Aun.
A cada paso que él daba se sentía como las ganas de volver a su casa incrementaban, no importa cuánto lo intentase no lograría nada con quedarse haciendo lo mismo otra vez a sabiendas que no obtendría ninguna mejoría.
Pero él dejo el tema de su entrenamiento por ahora, Issei sabía todo aquello, que podía esforzarse más, pero su dedicación no era lo que uno llamaría "Devoción de oro" solo quería cualquier muestra de afecto de parte de la peli roja que ahora mismo era su único objetivo para alcanzar.
Issei suspiro al momento de reflexionar la incoherencia de sus acciones, siempre salía motivado de algún lugar, pero poco después perdía el interés, como si algo se apagara en su ser diciéndole que no debía o que no era lo suficiente, por lo cual decidía dejarlo de lado.
Poco después de su conversación en el tejado con la peli rosa, el se sintió motivado una vez más, el se negaba a ser él que debía ser protegido, quizá sonase mal, pero odiaba el que las demás chicas de la nobleza fueran más fuertes que él mismo, aquello era un pasamiento egoísta y sin sentido, pero para el castaño tenía aun peso extra, por que "Si él no podía defender su harem ¿Quién lo haría?" claro que aquello era un pensamiento a largo plazo, pero de igual manera cumplía con su misión de dar una carga mental extra al castaño.
A cada paso que daba Issei se dio cuenta de algo, la gente a su alrededor iba disminuyendo, no es como si la ruta que siguiera fuera precisamente concurrida, pero algo era cierto en ese momento, era el hecho de que no importa que fuera tan de noche como ahora, siempre había una o dos personas circulando el camino.
Se detuvo en seco al pensar en aquello, Rias le había advertido al castaño que a pesar de que ellos se encargaban de la zona, los ángeles caídos abundaban en gran medida. Issei trago en seco, la razón por la cual se detuvo de la nada era porque escucho unos pasos hacia su dirección.
Issei respiro hondo mientras que activaba su Sacred Gear y se daba la vuelta, casi al instante no vio nada, ni la más mínima señal de vida, bueno al menos eso fue lo que él castaño sintió en aquella dirección.
—Eres bueno, debo reconocerlo, el que te dieras cuenta de que estabas siendo seguido es algo que alabar, siendo que llevas como demonio tan poco tiempo—la voz profunda a su espalda hizo que el castaño tragara en seco mientras que se preparo, apretó los dientes mientras que tomaba el único impulso que le daba su Sacred Gear mientras que daba un golpe con todo lo que tenia hacia la dirección de donde vino la voz.
Ante aquella acción sintió como genero una pequeña cortina pero evidente corriente de aire se genero mientras que la arena del suelo de concreto se levantaba. Más no fue lo que el castaño esperaba lo que sucedió cuando pensó que conecto el golpe.
Issei pensó que alguien capaz de pasar a su lado sin que él no notase era capaz de bloquear el golpe que fue dado, siendo esto lo contrario conectando de lleno el golpe al pecho de la persona mientras que esta salía volando hacia la dirección contraria.
Él castaño miro perplejo el cómo su ataque había sido efectivo, fue allí que pudo ver a la persona que estaba a su asecho.
Puesto que ahora estaba siguiendo un sendero por el parque el cual era iluminado por faroles colocados a los lados, pudo visualizar a su agresor por el hecho de que este choco contra uno de esos faroles.
Era un hombre alto, llevaba una gabardina color gris mientras que se encontraba sobándose su cabeza, sacudiendo sus cabellos negros, era obvio que el golpe no le afecto como creyó Issei, solo le había tomado por sorpresa aquello.
—Deberías tener más cuidado niño, si fuera un humano mi cabeza ya estaría rodando por allí, pero ese no es el punto—al terminar aquellas palabras el hombre se levanto mientras que se sacudió el traje que tenia puesto, al momento de terminar aquello se volvió a agachar mientras que agarraba un sobrero color gris que hacia juego con su traje y gabardina.
— ¿Eres?... —la voz de duda del castaño no se hizo esperar mientras que entrecerraba los ojos y ponía una pose de pelea, lo cual hizo que el hombre sonriera. Al momento de aquello saco dos pares de alas negras de su espalda mientras que hacia una reverencia con el sombrero en mano.
Issei supo que no iba a ser un encuentro agradable al momento en que vio las plumas negras extenderse por la espalda del hombre. No solo eso sino que una presión se formo en su pecho, un dolor invisible le lleno su ser, llevo una mano a su pecho mientras que apretaba su ropa casi al instante en que se hiperventilaba.
—Oye, cálmate…—sintió como alguien posaba su mano en su hombro, casi al instante parecía que salió de su estado de furor. Issei levanto la vista hacia la direccione en la que venía la mano.
Issei vio al mismo hombre de cerca, de cerca parecía un hombre de sus cuarenta y tantos, con un rostro serio y una mirada afilada.
Issei no se movió, sabía bien quién era y sabía de lo que era capaz aquella persona, por lo cual no se inmuto cuando sintió como el hombre dio unos golpes sutiles a su hombro mientras que se apartaba un poco. Él castaño sabía que el mismo movimiento no funcionaria de la misma forma, además, si aquella persona quisiera muerto al castaño, ya lo habría matado.
— ¿Qué es lo que quieres? —la voz del castaño fue tranquila, de hecho empezó cerrando sus ojos mientras que esperaba la respuesta del hombre que tenía cerca. Issei sintió como el hombre agarraba su mano derecha y le colocaba algo en ella.
Abrió los ojos para ver de qué se trataba.
Una pequeña tarjeta de memoria.
—Mi jefe supo todo lo que paso, incluso de lo que tú no estás consiente, tienes suerte, que alguien como él se interese en lo que vas a hacer, si preguntas, no, el no está vinculado con la orden de tu asesinato—A cada palabra el hombre daba un paso más lejos del castaño. Issei se quedo estático en su lugar, quien quiera que fuese ese "jefe" quería algo de él.
—Entonces si sabe todo ¿Porque no interfirió?—la voz de Issei sonó algo dura y fría, no le hacía gracia lo que sucedía, si realmente era como él castaño pensaba, entonces los hilos estaba siendo tirados para que Katase muriese, y ahora por pena, el que sería aquel responsable de aquello quería compensarlo con algo. Observo la tarjea de memoria antes de volver a observar al hombre con molestia.
Más este no se dejo intimidar simplemente hizo una reverencia antes de continuar.
— Mi jefe no podía interferir por algo, perdón el termino, pero algo tan menor no era algo de lo que era posible que el interfiriera—Ante aquella mención Issei se le quedo viendo unos instantes. Al momento él castaño los abrió ojos con sobre manera. Aquella persona que tenía enfrente era él caído que había llevado a Katase frente a su muerte. Si bien el hombre no fue el responsable directo de aquello, fue el que provoco que trajeran a la pali rosa a su muerte. Issei frunció el seño mientras su furia incrementaba, recordaba al caído.
Los ojos de Issei dejaron de emanar furia para empezar a dar un toque de curiosidad.
— ¿No se suponía que solo poseías un solo par de alas? Lo escuche, él nivel se representa con la cantidad de alas que uno posee, pero tú tienes dos pares, en ese momento tenias uno solo—Issei entrecerró sus ojos mientras que se tenso cuando vio la mirada algo curiosa de parte del caído que tenía enfrente.
—Me temo que no puedo decir aquello, pero no soy tu enemigo, puedes llamarme Dohnaseek, normalmente el darle tu nombre a un demonio, significa que estas siendo respetuoso, al menos eso cuando se trata de caídos, pero eso no es lo que viene, mi jefe es un aficionado por las Sacred Gear—Dohnaseek señalo el brazo izquierdo del castaño—debido a ciertas cosas él está dispuesto a darte apoyo, sabe lo que pasara a continuación, sobre lo de esa noche, tengo que mantener las apariencias, es algo complicado e inapropiado de hablar de la nada por lo cual solo te diré que alguien te quería fuera del juego—ante la mirada de confusión de Issei el caído prosiguió—No puedo decirte más, disculpas por eso, pero bueno, solo te diré algo, tienes un respaldo increíble chico, tienes suerte—al terminar aquellas palabras el caído saco una lanza de luz y la lanzo a un lado del castaño, él cual no comprendió de que se trataba.
Hasta hace unos momentos él caído no dio ningún signo de querer dañarlo pero ahora se encontraba lanzando una lanza de luz.
Issei observo como el lugar donde impacto aquella lanza se quedo con un cráter, siendo que aquella explosión fue solo a unos cuantos metros de su posición, sintió un poco el calor de la explosión.
No entendió el porqué de aquella acción, tampoco el porqué aquel caído le lanzo aquello. Más solo logro desconcertarse más cuando el caído invoco otra lanza de luz y le hizo un signo de que guardara silencio, no solo eso sino que un par de las alas del caído regresaron, haciendo que parezca nuevamente que solo poseía un solo par.
La confusión de parte de Issei siguió un poco más hasta que vio como un círculo rojo de invocación salía, Issei reconoció el emblema de primera mano, siendo este de la casa a la cual pertenecía.
Se trataba de Kiba y Koneko quienes emergían de aquel circulo de transporte, ambos al momento de presenciar al hombre con la lanza de luz en mano se tensaron y prepararon para la pelea, más vieron como el caído alzaba las manos en señal de rendición mientras que la lanza que poseía se desintegraba en el aire, vieron la sonrisa del hombre extenderse.
Solo para que empezara a dar vuelo saliendo del lugar disparado en el aire, todo ante la mirada seria de ambos recién llegados, que poco a poco dejaron su guardia cuando notaron que no había ninguna presencia o signo de peligro, solo para dirigirse hacia él castaño, él cual estaba perdido de la situación.
Issei apretó la mano derecho sintiendo la pequeña tarjeta de memoria asegurándose de que fuera real, más comprobó de que efectivamente si se encontraba en aquel lugar.
— ¿Te encuentras bien Issei-kun? —la preocupación evidente en el tono del rubio hizo que él castaño lo mirara para luego sonreír tranquilamente. Haciendo que este de un suspiro de alivio emergiera de este mientras que llevaba una de sus manos al hombro del castaño—nos diste un susto, te perdimos del mapa por unos momentos luego apareciste junto a un caído y temimos—la voz de Kiba sonó realmente preocupada mientras que dejaba escapar su último suspiro de intranquilidad para luego sonreírle cordialmente a Issei.
Koneko si bien se mantuvo al margen de la conversación de amos jóvenes, esta mostraba un pequeño atisbe de alivio al ver al castaño de vuelta, la preocupación de su parte a pesar de que no fue evidente como la de Kiba si se sintió, por lo cual cuando el castaño se fijo en la pequeña peli blanca sonrió. Issei nunca espero que pudiera dar un sentimiento de preocupación a alguien, por lo cual a pesar de la situación que acababa de vivir, estaba más contento consigo mismo.
Issei observo momentáneamente el cielo nocturno una vez más, recordando las palabras del caído, si bien el sentimiento de repulsión no podía salirse de su cabeza aun tenía en mente los acontecimientos.
Pocos minutos después de aquello regreso a su casa, pero esta vez escoltado por Kiba y Koneko, ambos mostraban que no era solo una preocupación momentánea lo que sintieron por Issei. Aquello lleno de entusiasmo a este. A pesar de no haber compartido las palabras necesarias con ambos miembros de la nobleza, ellos ya tenían algo de estima a su nuevo compañero.
Una vez pudo llegar a casa y después de una breve conversación con sus padres pudo llegar a su habitación, donde después de darse un baño y vestirse se sentó frente a su ordenador.
Si el castaño no recordaba mal tenía un adaptador para poder ver lo que tenía la tarjeta de memoria.
Sonrió cuando encontró el adaptador, poniendo cuidadosamente la tarjeta de memoria en este se quedo observándola unos instantes con duda, la apariencia de la tarjeta de memoria era completamente negra, sin ninguna marca o señal de cuanto espacio tenia dentro.
Suspiro con cansancio mientras que conectaba el aparato a su computadora a la espera de lo que sea que estuviera en su interior.
Fue en ese momento en el cual Issei decidió no volver a confiar o siquiera pensar en volver a escuchar las palabras de un caído.
No importa que tan creíble sonara, no lo haría nuevamente. Puesto que Issei pudo ver con el horro más grande que tuvo lo que sucedía.
Una pequeña lagrima rodo sobre su mejilla ante la visualización de lo que presenciaba.
Empezaron a salir ventanas de comandos por todos lados mientras que se sobre escribía la información que tenia dejando a la vista la calamidad más grande que Issei había visto la cual era, todos los archivos porno siendo borrados en frente de Issei el cual estaba ya en un estado crítico.
Y luego de aquello…
Abrió el programa…
人間はゴミ箱です
Y bueno que se puede decir además de que me atrase mucho, y por mucho es demasiado.
En mi defensa (aunque no contaría como tal) me quedo algo viciado al lol, que se puede decir, es lo que más juego y en estas últimas semanas básicamente no lo deje, eso sumado a mi trabajo me quede sin tiempo, no tengo que decir sobre mi vida pero era algo que quería decir.
Disculpas de ante mano por los errores ortográficos que llegue a tener a lo largo del capítulo, conforme pase el tiempo los corregiré.
Como siempre mi mayor temor es no cumplir las expectativas que me tienen, por ende si lo dicen llevare el capitulo a revisión y lo volveré a hacer y cambiare algunas cosas.
Aquí normalmente irían los comentarios y sus contestaciones, pero realmente los subiré después, ahora mismo solo daré unos cuantos agradecimientos.
Agradecimientos:
RedSS
Alexsennin9999
Grimlouck
Zasetsu04
Gaul Galette des Rois
Kindred Lamb
Darker201 fuera.
