Décimo primera clase. Desde aquella charla que tuvo con padre Nicolás, estaba mucho menos preocupado, y todos podían notarlo. Además, poquito a poco se iba abriendo más a los demás, ya hablaba con más frecuencia y también había mejorado tremendamente en esgrima. Entre otras cosas porque a veces pedía permiso para quedarse hasta tarde, o iba los días que no tenía clase a practicar. El caso es que ya había pasado cerca de un mes desde que estaba allí, y por momentos se lo iba pasando cada vez mejor.

-¡Matt! Ven, queríamos comentarte algo.- Llamó Antonio.

Estaban ya al final de la clase, y Matt acababa de salir de la ducha, aun secándose un tanto el pelo. No se esperó que allí estuvieran todos aún, y menos mal que había salido vestido ya.

-¿S-Si?-

-Queríamos preguntarte si querías venir a comer con nosotros el viernes.- Dijo Lovi con ese tono gruñón tan característico de él.

-Roderich no podrá venir a dar clases, así que lo hemos estado pensando.- Comentó Kiku.

-Y como que después iremos a comprar ropa, osea.- Determinó Feliks, entusiasmado.

-También pensamos que el sábado por la noche podríamos ir a la nueva discoteca y estrenar ropa.- Espetó Mei, con una gran sonrisa.

-Mon amour, no puedes faltar.- La coquetería de Francis se hizo presente en esa frase.

-O-Oh… s-son muy amable…-Murmuró Matt, ciertamente ilusionado.- S-Se lo preguntaré a Padre Nicolás.-

-Avísanos por sms, o Messenger o Facebook…. Que creo que tengo tu móvil pero lo demás no ¿Cierto?- Dijo Toris.

-N-No tengo… Messenger ni Facebook….-

-¡Mon amour, eso es un delito! Mañana ven a mi casa, haremos uno. Ya sabes donde está mi dulce hogar.-

Todos miraron acusadoramente a Francis, que pronto sonrió abiertamente y con cierto toque de nerviosismo.

-Es una buena persona y no dejó que me mojase.-

-C-Chicos…. T-tengo que irme.- Matt se despidió, sonriente.- N-nos vemos…-

Y, con una cálida sonrisa que despertaba la ternura de todos, salió corriendo hacia su casa.

-Cuidado con lo que haces, Francis.- Natasha usó un tono de voz demasiado semejante al de una amenaza.

-Oh, no os preocupeis, mon petit enfants.-

-No queremos que le hagas daño, se le ve un chico muy bueno.- Murmuró Mei.

-….e inocente…-Comentó Heracles.

-D'accorde, d'accorde. No le haré nada.-

-.-.-.-

-Por supuesto que puedes.- Respondió alegremente Nicolás, mientras preparaba la cena.

-Merci, Padre.-

-Je vous en prie, Matt. Solo te pediré una cosa.- El rubio sonrió esperando la petición.

-¿E-El que?-

-Ten cuidado… ¿Vale?-

-D'accorde, Padre.-

-.-.-.-.-.-

Después de haber estudiado se dirigió a casa de Francis. Eran alrededor de las cinco y meida, no tardó muycho en llegar a su casa. Estaba casi al lado a decir verdad.

Tocó el timbre, y enseguida un mayordomo contestó al micrófono.

-Qui est-ce?-

-Je sui Matthew Williams, ami de Francis.-

-Un moment.-

Matt esperó unos pocos minutos antes de que el mayordomo le diera permiso para entrar y abriera la puerta.

"Merveilleux" (Maravilloso)

La mansión era gigantesca. Tenía un vestíbulo enorme, con dos puertas, una a la derecha y otra a la izquiera. En frente había una gigantesca escalera que se dividía en dos. Todo era más o menos de color rojizo, con varios ramos de flores repartidos por lugar, sobretodo de rosas. También había cuadros, pero el más destacable era uno que estaba al final de la escalera: Un retrato. Un hombre de chaqueta, una mujer sentada con un vestido blanco y…¿Francis de pequeño?

(La conversación de ellos es en francés)

-Oh mon amour, te estaba esperando.-

En seguida Matthew se tensó, sonriendo un tanto a Francis. Estaba tan hermoso como siempre.

-B-Buenas tardes, Francis.-

-¿Te gusta mi casa?-

-S-Si…e-es muy grande….-Murmuró timidamente.

-Mi familia la ha heredado desde hace bastante tiempo.-

Entonces Francis, que ya había bajado las escaleras, tomó la mano del chico, besando esta mientras sonreía. Al momento Matthew era un farolillo de feria.

-Estás realmente hermoso, mon cherri.-

-Gra-gra-gra-gracias…-

Lentamente Francis soltó la mano del muchacho, con una sonrisa seductora.

-¿Vamos a mi habitación? Allí tengo el ordenador.-

-S-si…vayamos…-

Matt siguió al otro, totalmente nervioso y sonrojado. Pero de nuevo se distrajo con el exquisito decorado de la casa, perdiéndose entre aquellos infinitos pasillos. Entonces entróen una gran habitación con el otro. En frente había un gran ventanal. A la derecha, en la misma pared del ventanal, había una enorme cama. En la pared de la derecha estaban un gran escritorio donde había tres ordenadores, y al lado una puerta que daba a parar a un lujoso baño. A la izquierda estaban las librerias y un gran armario. Y en la misma pared de la puerta, varios cuadros, dos espejos de cuerpo entero y una televisión frente a la cama.

-E-Es enorme…-

-Bueno, no es para tanto… La habitación que tenían mis padres era más grande.-

Francis se acercó a los ordenadores y los encendió, siendo seguido por Matt, que lo miraba todo con inocente curiosidad.

-Eres la primera persona que conozco que no tiene ni Messenger ni Facebook… ¿Qué haces en tu tiempo libre?-

-E-Estudio o ayudo a P-Padre…-

-Ya veo… Bueno, verás como disfrutas con esto Mon Amour, ven, siéntate.-

Francis le ofreció un sitio en una de las sillas frente a un ordenador, escribiendo la contraseña de usuario y entrando a este. Entonces clickó Internet.

-Bien, veamoooos…-

Francis se colocó tras Matthew y se inclinó hacia delante. "Demasiada cercanía" Pensó matt. Los colores se hicieron presente al instante.

-Lo primero, el Messenger.-

.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Después de haber creado el Facebook y el Messenger, los dos chicos estaban sentados en la cama, conversando y riendo alegremente. El nerviosismo de Matt había ido disminuyendo poco a poco, así que se le notaba relajado.

-A-Aunque Natasha se m-muestre así, s-se le nota una chica muy t-tierna….-

-Es bastante fiera, pero buena persona.-

-I-igual que L-Lovino….-

-Bueno, su novio sabe como darle mimos sin que lo mate.-

Matthew quedó incrédulo ante aquello… ¿Novio?

-¿L-Lovino tiene novio?-

-¡Claro! Es Antonio, ¿No te habías dado cuenta?-

El chico de las gafas casi palideció, ¿Antonio y Lovi eran pareja? Pero eran hombres… Bueno, a decir verdad eso era lo que menos le importaba, a decir verdad ni si quiera le importaba. ¿Cómo no se habría dado cuenta con la cantidad de acercamientos que tenían esos dos?

-Y-ya veo….-

-¿Sabes? Una vez les pillé en mitad del "acto" en las duchas del gimnasio.-

-¿A-acto?- Matt, inocente, no sabía que quería decir.

-Si, Antonio es todo un semental, vaya… Lovi daba unos gritos…-

Por la cara de despistado que tenía Williams, Bonnefoy supuso que no le entendía.

-Sexo, mon cherri.-

Francis rió alegremente al ver la reacción que aquella palabra causaba en él. Se sonrojó hasta niveles inimaginables y agachó la mirada, mientras tragaba saliva duramente.

-N-no creo q-que debamos hablar d-de eso…-

-¿Por qué? Si es normal…. Y de lo más placentero.-

-P-pero…. N-no nos d-d-deberíamos m-meter con… sus asuntos….-

-Tienes razón.- Asintió Francis.

Y cuando Matt creyó que aquella conversación había terminado, se vio de un momento a otro tumbado en la cama, con el otro encima. Demasiado cerca, demasiado pegado… Demasiado para él.

-¡¿F-F-F-F-F-F-F-F-F-F-F-Francis?-

-No nos debemos meter en sus asuntos….sino en los nuestros.-

El mayor acercó su rostro al de Williams, casi rozando sus labios con una sonrisilla picarona.

-P-p-p-p-p-p-p-por favor…-

-Tranquilo…-Murmuró, acariciando un costado del menor.- Relájate….- Susurraba en su oído, con voz de lo más sexy.

-F-Fracis, p-p-p-p-por favor… p-p-para….yo….-

-Shhhh….-

Antes de que alcanzase los labios del menor, este ya le había conseguido apartar de un buen empujón, obteniendo una fuerza y una velocidad que nunca antes creyó tener.

-L-Lo siento, d-debo irme.-

Y con esto, salió corriendo de allí, dejando a un muy perplejo francés… ¿Qué haría para conquistarle? Ya pensaría algo.

-.-.-.-.-.-.-.-

Las dos de la madrugada y aun estaba despierto, dando vueltas en la cama y recordando lo ocurrido en casa de Bonnefoy. El solo hecho de pensar en aquello hacía que se sonrojase y cerrase los ojos con fuerza, temblando levemente por su timidez.

-N-No quiero ser un juguete…-Murmuró al aire, suspirando.

-.-.-.-.-.-.-

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Chu~