Los personajes aquí presentados no nos perteneces, son propiedad de la linda Naoko Takeushi, son utilizados sin fin de lucro. Esta Historia es un original adaptada para los personajes de Sailor Moon por M00nStar y Marie Kou Winchester.
El solo hecho de hacer un pequeña apuesta transforma indudablemente las vidas de las personas, pues bien entren y lean como dos rubias, un guapo cantante y un apuesto arquitecto comienzan con este juego donde no se sabrá si es un premio o un cambio de vida. Universo Alterno.
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Serena mantuvo la sonrisa hasta que dieron la señal de salida del aire, momento en que volteó a ver a Mina más que furiosa– Tu los cambiaste… –aseguró– Cambiaste todo lo que me tocaba decir.
-¿De que estas hablando? –Dijo fingiendo demencia– Que tengas problemas incluso para leer tus líneas no es mi problema. –Mientras se ponía de pie y se quitaba el apuntador y el micrófono–
- No, claro que no es tu problema...–Intento ponerse de pie pero al hacerlo olvido el problema de su tobillo y termino lastimándose de nueva cuenta – ¡Ah…! –se quejó pero era más la molestia que el dolor– ¡Te lo advertí Mina!
-Esta paranoica, mejor cuídate ese pie si no quieres quedar fuera de los reportajes que tenemos que hacer. –Dijo con molestia antes de darse vuelta para ir con los demás de la producción, pero en eso vio venir al director y prefirió esperar–
-¿Qué fue eso Serena? –dijo en tono serio al llegar frente a ella, pues aquello en lugar de ser un programa serio parecía uno amarillista o de burla total–
- Lo... lamento, yo... de verdad lo siento pero es lo que estaba escrito. –Dijo aun molesta, ya que estaba segura que todo había sido por causa de Mina– Simplemente leí lo que me correspondía.
-Pero no eres una novata Serena, debiste improvisa. –Dijo aun molesto golpeando su cuadernillo en sus manos– Sabes que este tipo de errores pueden ocurrir… Pensar y luego actuar… ¡PENSAR Y LUEGO ACTUAR! –repitió más molesto– Las líneas de Mina también tenían errores –hizo cara de que aquello no era un pretexto–
- Lo sé y lo lamento, sé que no tengo disculpa pero es que... de verdad lo lamento, estaba distraída. –Dijo ahora más que molesta apenada de aquella situación, porque era cierto, debió improvisar desde un principio–
-¡Ah! –se quejó desesperado, él ahora tendría que dar la cara por aquellas tomas– Un error más Señorita Tsukino y no dudare en quedarme solo con una conductora, de hecho podría considerarlo… –Se dio vuelta– Creí que había profesionalismo y capacidad aquí, no entiendo al jefe. –Refunfuñaba mientras se iba vociferando–
Cuando paso frente a Mina, ella solo saludo con una ligera inclinación de cabeza.
-Buen trabajo Mina. –Palmeo sutilmente con su libreta el hombro de Mina al pasar–
- Pero... –se detuvo al ver que cualquier explicación que quisiera dar sería inútil, era su culpa por no haber actuado en su momento y ahora una disculpa no sería suficiente y mucho menos cuando estaban considerando sacarla del proyecto, quizá Yaten tenía razón, se quitó el micrófono y lo arrojo sobre el sillón donde había estado sentada y con dificultad camino hacia la salida pasando a un lado de Mina– ¿Supongo que ya estarás contenta? –Y continúo caminando–
-Igual que tu… –pensó Mina mientras la veía como caminaba con dificultad, pero no dijo nada más, jamás había sido una mujer ruin o que había hecho sus logros a base de pisar los de los demás, pero Serena solo estaba recibiendo el karma de todas sus acciones y groserías, así que callaría su conciencia y tragaría sus remordimientos, hizo lo mismo que ella y se fue fingiendo que nada había pasado entre ellas–
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Yaten estaba terminando de guardar sus cosas. Los bocetos de los planos para la nueva casa de Mina, le habían tomado más tiempo de lo que creyó le dedicaría, pero simplemente el tiempo se le había ido de las mano cuando comenzó a trabajar en ellos, pocos veces tenía la ventaja de hacer prácticamente algo con libertad de diseño y comenzaba a interpretar lo que a ella le gustaría así que le fue bastante adictivo trabajar en ello.
-Perfecto… –murmuro viendo aquella imagen que simulaba lo que sería la fachada de la casa–
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Al entrar al camerino no sabía si tenía ganas de llorar por el coraje hecho con Mina, la vergüenza en cadena nacional o el dolor de su pie, se encerró y tomo el celular comenzando a marcar a la persona sabía la consolaría en ese momento, necesitaba salir de ahí y confiaba en que si se lo pedía iría por ella– Te odio Mina... –Murmuro mientras esperaba que le contestaran–
-Bueno… –Se dejó escuchar la voz de Yaten, pues había contestado sin fijarse quien era mientras analizaba pequeños detalles de esa imagen–
-Yaten... por favor ven por mí, no estoy bien. –Dijo conteniendo las ganas de llorar–
Aquella voz lo desconcertó un poco– Serena… que pasa ¿te duele el pie? ¿Te lastimaste más? –Dijo preocupado por ella mientras ponía su completa atención en la llamada–
-Sí, un poco y todo por culpa de ella... y no solo eso, me humillo en televisión, me hizo quedar como una tonta, no la soporto, y todo lo que dijo fue... ah, por favor Yaten, no quiero que esa mujer me vea.
Yaten suspiro, mientras se dejaba caer en el respaldo de su silla– No deberías hacer tanto caso.
-Yaten te estoy diciendo que me humillo a nivel nacional, ¿y tú me dices que no haga tanto caso?, me humillo, se burló de mí.
–duda estaba frenética y simplemente no entendía por qué se complicaba la vida de esa manera– La vida y mucho menos el trabajo debería ser un tormento Serena y si no puedes sobre llevar los problemas que tienes con ella de manera sensata lo mejor es que renuncies, últimamente tu mente se fija más en tu fricción con ella que en tu profesionalismo y esa no eres tú. –Dijo tratando de sonar tranquilo mientras guardaba lo que faltaba–
-No me digas esas cosas, mucho menos tú, acabo de pasar el peor de regaño como para que tú también me estés diciendo eso. –Suspiro molesta– ¿Puedes venir o no?
-Lo siento Serena, la verdad es que estoy a punto de entrar a una junta muy importante. –Mintió, pero simplemente aquel teatro de discusiones era algo cansado de oír todos los días ¿Qué podía ser tan grave como para que no lo afrontara de una vez?– Mandare a Kichi por ti. –Era su practicante–
-No, olvídalo, le pediré a alguien de la producción que me lleve o pediré un taxi. –Aquel sentimiento de frustración y tristeza se hizo más profundo pues tan solo el día anterior le había dicho lo contrario– No te preocupes, nos vemos luego. –Y antes de esperar una respuesta término con esa llamada pensando en que más podía salir mal en ese día–
-¡Ah! ¡Serena! –Exhalo desesperado dejándose caer en la silla mientras pasaba sus manos por su cabello– ¿Qué te pasa? ¡Qué nos pasa! –murmuro quedándose mirando en techo por un momento–
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Tenía alrededor de media hora esperando, viendo la salida hacia el estacionamiento desde su auto, tenía que hablar con su prima simplemente no soportaba la idea de que ella su único apoyo estuviera molesta, sabía que había actuado mal pero ahora no podía retractarse de su palabra, al verla salir rumbo a su auto bajo del suyo y camino esperando que no lo ignorara como lo había hecho con sus tantas llamadas.
-Tardaste demasiado... –Murmuró con una sutil sonrisa a manera de saludo–
Mina no lo había visto, venia completamente metida en sus pensamientos así que dio un pequeño brinco– Ah –suspiro quejándose– Me espantaste… –Recordó lo molesta que tenía que estar con él– Serena aún está dentro y su pie sigue como una torta así que, qué esperas. –Abrió la puerta de su auto sin siquiera mirarlo, pues pondría esa cara adorable difícil de resistir–
-Vine a buscarte... –Dijo tomando la puerta del auto antes de que la cerrara– no puedes ignorarme Mina, soy tu primo, sé que estas molesta pero por favor compréndeme, es un asunto profesional solo eso. Y si... quizá me aproveche un poco de la situación pero todo es debido a la apuesta... por favor discúlpame.
-No quiero… –Subió su mirada– No lo entiendes Seiya, pasaste la línea. –Dijo molesta–
-¿Qué puedo hacer para que me perdones? –Pregunto agachándose un poco hacia ella– sabes que no podemos estar molestos.
-Lo se… –Dijo frustrada y era la verdad, jamás había durado más de dos días peleada con él o él con ella, pero aún le quedaban más de 24 horas para no superar el record y en ese momento no quería hablar con él– Pero no lo sé, no sé qué tengas que hacer. –Suspiró mirando hacia otro lado– Solo no quiero que hablemos ahora, no aquí. –Lo último que querían es que la vieran haciéndole una escena de celos a su primo lo cual mucha gente no sabía y podrían mal interpretar–
- De acuerdo... –sonrió ligeramente– te invito a cenar y no acepto un no por respuesta.
-Seiya… –se quejó haciéndole cara que necesitaba tiempo para asimilarlo– De acuerdo –aquella mirada la conmovía, era sincero lo sabía– Mañana, sé que no puedes cambiar las cosas, así que dame lo que resta de hoy y mañana antes de la cena para asimilarlo y no meterte el pollo por los ojos.
Sonrió revolviendo un poco su cabello como un juego– De acuerdo, mañana pasare por ti y me asegurare de que no haya pollo para cenar, no quiero correr el riesgo... te quiero prima y tú a mí, lo sabes aunque aún estés molesta. –se hizo un paso hacia atrás soltando la puerta–
Mina fingió una sonrisa molesta antes de cerrar la puerta, movió la cabeza en negación en señal de despedida antes de arrancar el auto e irse.
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No podía irle peor, por desgracia nadie del equipo de producción la podía acompañar y lo único que habían hecho era pedir un taxi el cual no tardaría en llegar, quizá los minutos necesarios para que ella llegara de la puerta del estacionamiento, no podía soportar ni el dolor ni la frustración pero no lloraría, al menos no ahí, no quería que nadie la viera en un mal día, y si alguien preguntaba le echaría la culpa a su pie y hasta el momento nadie lo había dudado.
Seiya se giró para ir hacia su auto, después de todo no había sido tan malo como pensaba– Serena… –murmuró al verla parada incómodamente como si esperara a alguien– El día mejora… –pensó para después acercarse a ella– ¿Mal día? –le pregunto con una cordial sonrisa una vez que estuvo cerca–
- Ah, lo que me faltaba... –dijo molesta apenas viéndolo mientras continuaba caminando difícilmente– ¿Tú que crees?
La miro un poco extrañado por sus respuestas molestas y sarcásticas– ¿Estas bien? –Subió su mano para tomar su brazo y que se detuviera pues se lastimaría mientras la cuestiono un tanto preocupado, aunque veía venir la respuesta "claro que no idiota"–
-Claro estoy de maravilla y no te atrevas a tocarme... –dijo aún más molesta quizá porque también le hubiera gustado correr y no tener que estar batallando– Y será mejor que te alejes no quiero que tu querida prima nos vea y se atreva a insultarme.
Aquello no le agrado en lo absoluto ¿Qué le había dicho Mina? La conocía y era otra persona cuando se enojaba, cuanto más con alguien que no le agradaba– Lo siento… –la soltó de inmediato– Mina… –temía la respuesta– ¿Te dijo o hizo algo?
Estaba tan enojada que dejo caer su bolsa, él la conocía mejor que nadie, debía saber que si lo había hecho y peor aún por él, ser tratada de esa forma, decir que era poca cosa y luego humillarla por televisión– Tu deberías saber mejor que nadie si lo hizo o no... Porque tú tienes la culpa, debí hacerle caso a Yaten y alejarme de ti, no permitir que... ahhh ¿porque no llega mi taxi? –Se volteó para evitar verlo, estaba segura que no soportaría más–
-Cielos… –suspiró– Sé que lo hizo… Lo lamento de verdad Serena, no fue mi intención que ella actuara así menos contigo… –no sabía cómo disculparse– Asumiré la responsabilidad solo por favor, escúchame… –subió su mano, quería tomar la suya pero se detuvo, aun así su mirada se fijó en ella apenado y mostrándole su sinceridad–
-No Seiya, escúchame tu a mí... –respiró profundamente antes de continuar– si, quizá para ella soy poca cosa para ti pero no me importa, porque tu no me interesas, fui amable contigo, acepte trabajar a tu lado, pero ¿sabes qué?, ya no quiero y no me importa tener una exclusiva contigo ni nada, ni siquiera una amistad. –Se mordió el labio para evitar llorar que poco faltaba, se giró para tomar su bolsa del suelo pero al hacerlo y debido al cansancio que sentía perdió el equilibrio cayendo–
Esta vez no pudo ayudarla, sus palabras lo habían dejado perplejo, Mina se había sobre pasado pero parte y mucha era de él. Se agacho y no lo pensó, simplemente la abrazo, no dijo nada, simplemente era algo que sentía que ella necesitaba, tal vez lo rechazaría o quizá lo golpearía, pero aquella rabia y frustración no se podían combatir con argumentos, ruegos o justificaciones que no escucharía, así que simplemente la tomo en sus brazos haciéndole saber que no la dejaría, menos como se encontraba.
No lo soporto más, ese día no debía existir en su vida, jamás se había sentido tan impotente, tan mal, era el peor día de su vida de eso estaba segura, tantas horas aguantando el coraje, el sentimiento de saber que a Yaten no le importó dejarla sola, y pensar que la persona que había ocasionado que ese día fuera él, peor era él mismo que la sostenía, consolándola, lloraba como hacía años no lo hacía, pero ahí estaba él practicante un desconocido– Déjame... –murmuró entre sollozos–
-Sabes que no lo hare… –murmuró manteniendo aquel cálido abrazo– No te dejare sola.
Quizá eso fue lo que le dio más sentimiento, pensar que mejor un desconocido le brindaba el consuelo que necesitaba en ese momento que aquel a quien debía importarle por sobre todo, no dijo nada solo dejo que la abrazara mientras continuaba llorando aún más, pensando una y otra vez en todo lo que había pasado ese día.
-Está bien… –acaricio su cabello sutilmente– Vamos, te llevare a un lugar donde puedas estar tranquila. –La tomo entre sus brazos para evitar que se lastimara más, ya casi obscurecía y comenzaba a refrescar– Estando aquí solo te causare más problemas.
Asintió abrazándose a su cuello para ocultar su rostro pues no quería que la viera de aquella forma aun llorando, cualquier lugar sería mejor que el estacionamiento de la televisora, lo que menos quería era que la vieran en ese estado y ser la comidilla del día siguiente.
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Mina estaciono el auto en la acera del frente del bello edificio, miro hacia arriba al que ahora sabia era la oficina de Yaten, la luz estaba encendida y pudo ver su silueta tras las persianas. Sonrió casi por inercia y bajo del auto hasta llegar a la puerta de entrada al edificio, su mano se colocó en la manija, por suerte no había gente a la vista y por la calle solo algunas pocas personas.
Su mano dudo– ¿Qué estás haciendo? –presiono sus puños, tomo aire profundamente– No lo hagas Mina, no es lo que quieres en el fondo… –medito y era verdad, siempre se juró no ser una de esas mujeres interesadas en un hombre con algún compromiso y mucho menos uno que no la pudiera ver como ella deseaba, así que dio media vuelta, ella sabía que no estaba ahí por los planos o algo relacionado al proyecto–
- ¿Mina? –pregunto a su espalda aun manteniendo la puerta abierta ya que por poco y chocaba con ella–
Al escucharlo cerró los ojos, conteniendo la respiración un segundo, pinto una sonrisa en sus labios antes de voltear– Hola…
-Hola... –sonrió un tanto desconcertado, quizá porque en la mano llevaba el celular listo para llamarla– ¿Cómo estás? –Se acercó saludándola con un sutil beso en la mejilla–
-Bien… –sonrió sutilmente, ¿aquello era una coincidencia o una señal que ya no podría huir de él aunque lo intentara?– Mmm… ¿Estas ocupado?
-No, de hecho ya me iba... ¿tuviste un altercado con Serena no es así?, iba ir a verla, pero primero me gustaría escuchar por ti lo que paso. Hay un parque aquí cerca, ¿te gustaría caminar un poco?
-Ya veo… –sonrió entre apenada y decepcionada– Claro… –comenzó a caminar con tranquilidad– ¿Puedo preguntarte algo antes? –Dijo mientras veía al frente–
- Claro. –Dijo antes de respirar profundamente el aire fresco–
- ¿Por qué quieres oírlo de mí? No me molesta… –aclaro– solo que sería lógico que fuera ella la primera en explotar contándotelo.
Sonrió volteando a verla– Lo hizo... y de qué manera, solo que siempre hay dos versiones, y me gustaría escuchar la tuya, cuando Serena me llamo estaba un poco alterada así que supongo que pudo haber exagerado las cosas... y a ti te veo tranquila, estoy seguro que me dirás la verdad.
-Ya veo… –volteo a verlo– La verdad es que pensé que explotaría, pero no la culpo. –El aire era fresco, casi frio pero caminando era agradable– Hubo un problema técnico durante la grabación… –Recordándolo no sabía si sonreír o apenarse, ¿se había vuelto una mujer despiadada?–Todo se salió de control y supongo que dada nuestra relación lo mejor era ser yo la culpable.
-Sí, eso pensé... –sonrió ligeramente– es la primera vez que veo a Serena actuando de esa forma e incluso me apena que se comporte así, si tan solo te diera una oportunidad de demostrarle que no quieres quitarle su trabajo o ese programa especial... pronto comenzaran con las grabaciones ¿no es así?
-Comenzamos hoy… –Correspondió su ligera sonrisa– Nunca ha sido mi intención quitarle algo… –solo el afecto de un par de hombres pero nada laboral, pensaba– Soy competitiva lo sé, siempre creí una virtud ser una mujer que no se deja caer por nada, jamás me ha importado luchar por lo que quiero, pero… ah… –Tomo aire profundamente mientras sonreía ocultando su intranquilidad– jamás pensé que llegara a ser tan extenuante con Serena. Dios debes tener mucha paciencia. –Sin duda se iría al cielo por soportar a una mujer como ella–
Soltó una pequeña risa– No, para nada, contigo se comporta de una manera que debo confesar me desespera un poco. –Suspiró– Pero ella no es así, siempre ha sido amable, se ha esforzado por tener el lugar que ahora ocupa, quizá por eso ahora tiene miedo de que alguien llegue y comience a ser la favorita como ella lo había sido hasta hace poco. Deberían darse una oportunidad, me he dado cuenta que tienen gustos similares. –Dijo un tanto pensativo sobre aquellas cosas en las que notaba que eran parecidas–
Sonrió un poco recelosa de aquel comentario– Me cuesta creerlo, tal vez solo nuestro afán de ser las mejores, aunque tú la conoces bien… –cruzo los brazos pensativa– pero recién me conoces a mí y no sé si me ves como la rival de tu novia o quien soy en realidad. –Sonrió sutilmente, ya habían llegado al parque y estaba tranquilo aunque había gente–
-Si te viera como la rival de mi novia no te hablaría, seria... ¿cómo decirlo? –pensó la palabra adecuada sonriendo al voltear a verla– solidario, si eso, solidario con ella y no te hubiera ofrecido mi amistad, por el contrario, aquí estamos, platicando tranquilamente, y cualquiera diría que somos otra pareja de enamorados. –Dijo volteando a ver a una de las tantas parejas que andaban por el parque– Así que supongo que la respuesta es que te veo cómo eres en realidad.
Lo vio a los ojos mientras le sonreír, aquella respuesta había sido perfecta, sin duda un caballero– Cielos me siento muy culpable. –Murmuro y era así, porque ella lo veía como el novio de Serena y por qué no debería ocultarle muchas cosas pues en verdad comenzaba a apreciar esa amistad extraña que iniciara entre ellos–
- ¿Culpable?, eso es interesante... ¿Acaso si le hiciste algo a mi novia y por eso te sientes así? –Pregunto más como broma, ya que no creía que fuera capaz de hacer algo malo en contra de las personas–
Rió sutilmente, para después negar en un movimiento de cabeza– ¿Sería demasiado malo si lo hiciera alguna vez? –Cuestiono curiosa de su respuesta. Había un pequeño pedazo de un tronco que serviría de asiento para ambos, era algo corto pero podrían caber–
- Si... –dijo un tanto serio indicándole que tomara asiento– Porque entonces no podría creerte esa imagen de ángel que proyectas. –Sonrió ligeramente para demostrarle que estaba jugando– al contrario creería que eres un lobo con piel de oveja, además el hecho de que tendría que soportar las quejas de Serena por más de una semana, bueno dependiendo de que le hagas quizá más de un mes.
Rió, por un momento se había tensado– Cuando lo haga te llamare de inmediato para que estés listo para el drama. –Le aseguro mientras tomaba asiento– Pero no me refería a eso cuando dije que me sentía culpable, es solo que te veo y tu mirada… –se encogió de hombros no sabía cómo decirlo de una manera que no sonara interesada en él– me tranquiliza y de pronto me golpea el recuerdo de que eres su novio, su mejor amigo y la persona más importante para ella. –Recordó sus palabras, pero también recordó como los vio llegar juntos esa mañana–
-Vaya que estas muy informada... –sonrió– pero en efecto, soy su novio, su mejor amigo y espero no sonar demasiado vanidoso pero si, la persona más importante para ella, así como lo es ella para mí... somos... mmm algo así como la pareja ideal. –Dijo un tanto confundido de que así fuera ya que a últimas fechas estaban lejos de serlo y comenzaba a dudar que siguieran así, sonrió volteando a un extremo del parque– espera un momento, ahora vuelvo. – Y sin esperar a que respondiera se alejó–
Mina sonrió con tristeza y agradeció que él se fuera para que lo la viera, aquello era una completa tontería, que hacia jugando el papel de amiga, pero más imposible se le hacia el hecho de negarse la presencia de Yaten, subió su mirada al cielo, contemplando las estrellas mientras esperaba que el regresara.
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Seiya la subió al auto, el camino fue completo silencio entre ellos y era mejor así, solo cuando la sentía más alejada, sumida en sus pensamientos no dudaba en bajar su mano tomando la de ella. Pronto llegaron a aquel lugar, solitario, cálido y relajante, así es como veía Seiya el estudio donde ensayaba desde hacía ya algunos años, su guarida.
Bajo del auto y camino hasta llegar a la puerta del copiloto abriéndola para agacharse– Vamos.
-Solo ayúdame a caminar... –Dijo volteándose para ponerse de pie, aun se sentía algo estúpida por haber actuado de esa forma y más que la hubiera visto en ese estado deplorable, por primera vez derrotada en muchos aspectos– ¿Qué es este lugar?
La ayudo como ella lo pidió– Es donde ensayo. –Dijo de manera tranquila–
-¿Y qué hacemos aquí? –pregunto sosteniéndose de él, aunque en realidad se preguntaba ¿qué estaba haciendo ahí con él?, cuando había decidido alejarse y rechazar cualquier contacto con él–
-Aquí puedes desahogarte –dijo como si fuera algo lógico– podrás golpearme y nadie se dará cuenta, gritar o lo que necesites para sentirte mejor. –Caminaron hasta llegar a la puerta–
Volteo a verlo, no sabía si sentirse burlada o comprendida– ¿Qué fue lo que le dijiste a Mina? Y no me digas que nada o que ella lo saco por conclusiones porque no te creería... se suponía que sería un secreto. –Murmuró con tristeza de sentirse decepcionada por él–
Esperó a que entraran y ayudarla a sentarse en su sillón antes de hablar– Lo lamento, no quise que esto pasara… sé que te dije que sería un secreto pero creo que nunca resulta ocultarle las cosas. –Tomo aquel banco alto donde siempre se sentaba a tocar su guitarra y cantar– La herí sin quererlo y ella te hirió a ti y eso me hace doblemente culpable. –Dijo con tristeza–
-Sí, te hace culpable... –murmuró evadiendo su mirada– si sabías que tanto le iba a molestar que tuviéramos contacto, si sabías que la ibas a herir, entonces... ¿por qué te acercaste a mí?, ¿por qué me obligaste a escuchar tanta tontería como por ejemplo decir que no soy nadie para estar a tu lado?, que solo te coqueteo... me hizo sentir como si estuviera traicionando a Yaten... y no he hecho nada malo. –Limpio lentamente su mejilla por donde ya derramaba algunas lágrimas–
-No lo has hecho… –se acercó a su lado– Sabia que a Mina le molestaría porque no le agradas, es mi prima y la amo, pero no puedo fijar el rumbo de mi vida solo por lo que ella quiera. Sé que está molesta, pero también la conozco y sé que respetara mis decisiones. Eres una mujer maravillosa Serena y eso la pone muy insegura, me agradas y mucho tal vez no como pareja pero si como amiga y profesional. No bases tus decisiones por lo que Mina te diga.
- ¿Y entonces que debo hacer?, dejar que haga de mi vida profesional un infierno, jamás me habían llamado la atención como hoy y estoy segura que fue por ella... no debería estarte diciendo todo esto, después de todo es tu familia y no espero que me creas porque al final de cuentas soy solo una desconocida... lo he estado pensando y creo que será mejor renunciar... no creo poder soportar su presencia.
-Quiero pensar que si lo haces no serias tu misma Serena… –acerco su mano a la de ella– porque yo creo en ti, creo en la mujer fuerte y decidida que refleja esa mirada y sé que debe ser difícil, pero la vida es así, hoy es Mina y tal vez mañana sea alguien más, no somos perfectos y no podemos agradar a todo mundo por más que lo désenos, pero… –subió su mirada que antes se había fijado en sus manos unidas a su mirada– no por eso vamos a dejar de intentarlo. Tú decidiste aceptar, tú mereces estar ahí y no puedes dejarlo aunque sea mi prima, te lo digo como un amigo… No puedes renunciar a lo que te ayudara a crecer.
-Pero es que... es tan difícil lidiar con ella, hoy fue el peor día de mi vida y no puedo imaginar que así sea cada día con ella como compañera... –suspiró cansada de tanto llorar y pensar, era ilógico como Seiya, el primo de su rival la alentara a continuar– y más contigo como la manzana de la discordia.
Negó con una sonrisa que la alentara– Por mí no te preocupes, jamás hemos estado peleados por más de un par de días, simplemente no podemos estar separados y sin pelear por cualquier cosa, en cuanto a lidiar con ella puedo darte algo que a mí me resulta y creo que te ayudara. –La verdad es que no le gustaba verla así, así que tal vez un consejo la ayudara–
- ¿Un sedante? –Dijo con una sutil sonrisa–
No pudo evitar reír– Eso lo tendría que hacer yo cada vez que no le parara la boca… Ignórala… Odia cuando quiere molestar a alguien por que extrañamente sabe las palabras perfectas que te hacen enojar, evítala en cierto modo, no le regreses las palabras tratando de hacerle lo mismo porque créeme eso solo hecha a volar su lado malvado… ahora que si quieres que no se acerque a ti cómprate un ave… –sonrió, era divertido que una mujer como su prima tuviera horror por semejantes y adorables animales como las aves– Tal vez un perico y podrías llevarlo en tu hombro. –Dijo en broma lo del perico–
Sonrió un poco más tranquila– No sería mala idea... gracias... creo que me hacía falta desahogarme y desquitarme un poco... –murmuró con cierta tristeza– por suerte el día está por terminar, no creo que me pueda pasar algo peor.
-Me agrada serte de ayuda. –Subió su mano para acariciar su mejilla sutilmente mientras le sonrió para después girar a tomar su guitarra y acomodársela–
-¿Me compensaras con una canción? –pregunto un tanto tímida, no lo era por lo general pero con él sentía que era un sube y baja de emociones que no comprendía–
-Espero que te guste. –Dijo casi en un murmullo, mientras le sonrió para después bajar su mirada comenzando a tocar aquella melodía con su guitarra–
Déjame entrar en tu alma, déjame entrar en tu vida
Déjame estar en las cosas buenas y malas que tiene tu mundo.
Déjame que te acompañe a lo mejor a desahogar esa pena en el corazón
Y que el nudo en tu garganta se vaya por la mañana.
La mirada de Seiya subió a la de ella, el ritmo era calmado y armonioso, sutil y romántico y aquella voz extrañamente sonaba más perfecta que nunca.
Déjame entrar en tus dudas y que jueguen con las mías
Déjame entrar en tus sombras que se fundan con las mías.
Déjame que te lo diga en soledad yo muero cuando te veo a ti llorar
Y que si tu alma está triste, muy triste estará la mía.
Quisiera que te lleves de mi vida lo mejor
La brisa que a ti te acaricia esa me la guardo yo.
Su mirada que no se había despegado de la de ella volvió a aquellas cuerdas mientras sus dedos se movían en una caricia haciendo aquella melodía.
Déjame ser la voz que grita cuando los traidores callan
Déjame estar a tus orillas ser la silla que te aguanta
Déjame ser de tus sonrisas cuando miras la que brilla
Déjame ser, déjame estar, déjame entrar.
Déjame entrar en tu miedo
Déjame ser tu confianza
Déjame ser la balanza que equilibra tus angustias.
Déjame ser tu guarida frente al mar
Déjame ser la tristeza que se va
Déjame ser la alegría que ponga luz a tu vida.
Su mirada en la de ella volvió a cruzarse y por primera vez en su vida no anticipo su mirada o sus anhelos, no sabía que expresaba su mirada, si era su interior o lo que debía aparentar, pero aquel contacto era como si no existieran brechas.
Serena simplemente no podía despegar su mirada de él, se veía tan diferente, no era el hombre arrogante que había pensando en un principio, había sido sincero con ella, su voz y su manera de tocar la guitarra se lo demostraban, era la primera vez que podía escucharlo en vivo y solo lo hacía por ella, se sintió especial quizá como nunca se había sentido, pero sobre todo en ese instante creyó que él estaría ahí junto a ella para no dejarla sola y quizá en algún momento volver a llorar por un mal día en un abrazo, en ese instante lo pudo ver de una manera distinta.
De pronto aquella canción se borró de la mente de Seiya, sus manos cesaron y solo hubo un pensamiento en él, ella. Y ese pensamiento fue el que tal vez guiado por el momento y por lo que sentía muy dentro de él y que aquellos instantes lo habían dejado a flor de piel se acercó a ella, no supo cuándo o como pero ya estaba ahí sintiendo su respiración muy cerca de la de él, su mirada se fijó en sus labios por un segundo, tal vez el momento en que le fue imposible por la cercanía, sintiendo todos sus sentidos enfocados en aquellos labios que ahora comenzaban a unirse a los de él.
La reacción natural hubiera sido alejarse, pero no pudo al sentir su respiración y mucho menos la suavidad de sus labios, lentamente cerro los ojos enfocándose en sentir ese beso, su respiración y los latidos de su corazón, él la estaba besando y ella le estaba correspondiendo.
Los labios de Seiya acariciaron los de Serena, suave y dulcemente tal vez temiendo lastimarla, por primera vez en su vida supo lo que era un beso sin embriagarlo de pasión o deseo, aquello era diferente para él, era cálido e inocente, era como si fuera su primer beso y él tuviera solo diez años, era como si fuera una sola persona con ella pues parecía no rechazarlo al contrario y fue ese sentimiento de no herirla lo que hizo que aquel beso terminara como llego, sutilmente. Aún mantenía sus ojos cerrados sintiendo el aire llegar de nuevo a sus pulmones alejándose tal vez un centímetro por segundo.
Poco a poco Serena fue abriendo los ojos, no tenía ni la menor idea de lo que había pasado, estaba confundida, pero no en el hecho de que ella también lo había besado y le había gustado, aun podía sentir su corazón palpitando con rapidez debido a los nervios.
-¿Podrías llevarme a casa por favor? –Pregunto desviando lo mirada hacia donde fuera para que no viera en sus ojos algo más de lo que quisiera mostrar en ese instante–
-Claro… –dijo de manera tranquila mientras dejaba su guitarra en su lugar, por primera vez no supo que decir o actuar, simplemente se sentía relajado y con esa sensación de sentirse lleno sin desear más en ese momento, además no quería justificarse ya que no sabría explicar lo que había hecho o sentido– Vamos… –se puso de pie extendiéndole sus manos–
Lo vio solo un instante antes de tomar sus manos y ponerse de pie, volver a sentirlo tan cerca la hizo sentirse aún más nerviosa– Creo que me lastime aún más. –Dijo tratando de olvidar lo que acababa de pasar y no darle importancia–
-Deberías de ir a que te revisen, tal vez necesites algo que te ayude a mejorar o mínimo a no lastimarte más. –Una vez que la tuvo cerca extrañamente se sentía mejor, pero no quiso darle mucha importancia, así que comenzaron a caminar hacia la puerta–
-Sí, lo hare... mañana... quizá deba pedirle que me acompañe a... –Estuvo a punto de mencionar a su novio pero algo la hizo detenerse justo cuando estaba por decir su nombre– alguien de la televisora... lamento haberte molestado de nuevo, procurare no hacerlo.
Sonrió– Sabes que no es molestia así que no lo digas de nuevo. –Abrió la puerta para salir, el aire era fresco así que la acerco un poco más a él para que la golpeara el aire– De cualquier manera si necesitas algo llámame… ah, no te lo había dicho, hoy inicie la grabación. –Dijo un tanto emocionado–
-Ah ya veo, felicidades... –sonrió ligeramente no sabiendo si era por su cercanía o en realidad por el video– sobre eso... no estoy segura de que yo sea la mejor opción... si todo esto te traerá problemas con Mina sería mejor que encontraras a otra chica... –dijo un tanto pensativa– no me gustaría que se disgustaran más allá de un par de días.
-No lo hará te lo aseguro, pero vamos a hacer algo, si yo te compruebo que me ha perdonado y que lo acepta, tu tampoco lo dudaras mas ¿de acuerdo? –llegaron al auto y la ayudo a subir–
Se quedó pensando en si en verdad Mina podría aceptarla, era poco probable, si ella se negaba entonces ya no quedarían en ella aceptar o no, aunque en el fondo sentía que no debía rechazar esa propuesta– De acuerdo... –dijo en cuanto él subió al auto, lo vio de reojo después de colocarse el cinturón de seguridad– pero si ella no acepta que estemos juntos... en el video –aclaró– no insistirás más.
-De acuerdo… –no dudo en contestar– De igual manera, no podrás negarte al video si ella acepta. –Se sentía feliz, sería más fácil convencer a Mina de respetar ese hecho y recompensarla con algo especial, la conocía y sabía que lo lograría–
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Después de unos minutos volvía con un par de vasos sonriéndole– Lo siento, tuve antojo irresistible de un café de autoservicio... –dijo entregándole uno de los vasos– espero que te guste.
Mina que había estado mirando las estrellas, al escucharlo llegar le sonrió tomando aquel vaso– Si, la verdad es que me gusta mucho. –Lo probó disfrutando de la calidez que llegaba no solo con él café si no con su cercanía de nuevo–
Sonrió sentándose a su lado– ¿Y en que estábamos?, ah sí, en si te veía como la rival de mi novia o como una persona maravillosa. –Bebió un poco de su café antes de continuar– ¿y a mí como me ves?
-Mmm… –Murmuro pensativa tomando con ambas manos su vaso– como el hombre con la sonrisa más hermosa que he conocido, la mirada más profunda que seguramente debe tener a más de una impactada… –sonrió divertida pues nunca le había atraído un hombre tan perfecto– que aún no sé por qué no me importa brindarte mi amistad a costa de lo que pueda perjudicarnos… –se encogió de hombros– Como el cariñoso novio de Serena… –volteo a verlo– Y alguien que sabe escoger un buen café.
-Vaya no pensé que tuviera tantas cualidades... –dijo un tanto apenado– pero creo que la mejor de todas es que se elegir un buen café... pero... –Su gesto se volvió un poco serio– ¿estas segura que no te importa si puede perjudicarnos esta amistad?, toma en cuenta que en algún momento Serena se dará cuenta y no estará nada contenta.
-No… –Negó sin pensarlo, después de todo ella estaba haciendo lo mismo con Seiya y una vez más ella había sido la primera en conocer a Seiya que ella a Yaten– No estoy haciendo nada malo así que por eso no me preocupa en cierto modo… –se recargo sobre el árbol– ¿A ti? Se lo que ella sentirá –dijo con cierta tristeza–
Respiró profundamente observando las estrellas– Si, me importa y mucho, pero no sé, extrañamente siento la necesidad de tener una amistad ajena a las mutuas... ya sabes para todos ellos somos la pareja perfecta, que nunca discuten y contigo, bueno a ti te puedo decir si es que algo me molesta... –suspiró– anoche... creo que me volvió a mentir y por una persona que no vale la pena... –volteo a verla con una sutil sonrisa– ah lo lamento supongo que sabes a quien me refiero.
-Yaten… –Volteo a verlo– No me veas como la prima de Seiya. –Pero aquello en verdad la molestaba, como podía Serena lastimarlo así– Y… ¿se lo hiciste saber? –Retomo el tema–
- No. –Dijo volviendo la mirada hacia el cielo– Algo está pasando entre nosotros que no nos hace tener la confianza y eso me preocupa... en cuanto recibí la llamada de Serena pidiéndome que fuera por ella debí salir a buscarla y consolarla pero simplemente no pude... ¿eso me hace un mal novio?
Mina volteó a verlo– Creo que debo ser sincera… No lo sé Yaten, creo que comprendo el hecho de que te moleste, como novio es lógico, sentir celos o desconfianza es normal si ella te da motivos, pero tu relación es más que ser novios, son amigos y creo que deberían ser sinceros, tal vez ella se sienta igual que tú, para una mujer es más fácil ocultar que lastimar.
-Lo curioso es que... no sé si son celos hacia mi novia o celos hacia mi amiga, hasta hace poco de verdad éramos la pareja perfecta, no había secretos entre nosotros, incluso había pensado en formalizar nuestra relación pero ahora... no estoy seguro.
- Ya veo… Me suena a que temes ser sincero contigo mismo. –Se encogió de hombros, pues no era la experta en relaciones– Si lo has pensado es que tal vez sea eso… Es decir ¿Qué significa que temas perderla más como amiga que como novia? –volteo a verlo–
- Hemos pasado más de tres años juntos, ha sido todo para mí, pero es tan frustrante no saber qué es lo que está pensando también ella... y con ese tipo a su lado... –suspiró– no sabes lo que daría por que todo fuera como antes. ¿Qué debo hacer?, la quiero tanto que no me gustaría perderla, pero es que no pude o no quise ir cuando me necesito.
-Temes perder a la persona con la que te sientes acompañado… temes perder a la persona que te escucha, la que se llama tu novia, pero… ¿Estás perdiendo a la mujer que elegirías aun volviendo a nacer? Aquella que llena cada expectativa, que sonríes solo con verla, a la cualquier excusa es la perfecta para estar cerca, que te atrae de una manera que jamás lo había hecho alguien y que por mil personas hermosas que te puedan rodear la elegirías a ella sin pensarlo dos veces… ¿Temes perder todo eso Yaten o solo parte de eso?
Medito aquellas palabras al tiempo que bebía un poco más de su café, estaba seguro que en cualquier otro momento hubiera respondido inmediatamente, pero ahora se sentía confundido– Creo que no me equivoque contigo al pensar que serías una estupenda amiga, gracias por escucharme, tendré en cuanta cada frase cuando este con ella. –Suspiró con una sutil sonrisa– Y tú... ¿tienes a alguien así en tu vida?, quiero decir ¿alguien que llene todas tus expectativas?
Tomaba un poco de su café pero aquella pregunta la hizo toser un poco– No exactamente… bueno algo así… –Sonrió– A decir verdad no la estoy pasando muy bien en estos momentos.
-Un amor no correspondido. –Dijo en afirmación al ver aquella reacción– ¿O quizá un amor prohibido?, cuéntame te prometo no contar nada.
Rió sutilmente– Pensaras que estoy loca.
Sonrió encogiéndose de hombros– En realidad ya lo creía, así que sorpréndeme.
-Estoy dividida en dos problemas… Y extrañamente me estoy sintiendo más sola que nunca. –Su atención se fijó en el vaso, a decir verdad no quería mirarlo a la cara y delatarse– Por una parte está la persona que más quiero en este mundo, la que ha sido mi pilar… siento que lo estoy perdiendo y extrañamente yo he sido la que lo orillo a eso sin pensarlo… –no podía decirle que era de Seiya de quien hablaba, sería terrible que el vinculara las situaciones así que sería mejor si él lo interpretaba como algún amor– Por otra parte alguien está causando estragos en mi mente y es raro porque en realidad siento que no es para nada mi tipo. –Sonrió divertida por su desgracia–
-Vaya... –sonrió– así que dividida entre dos amores... ¿y qué piensas hacer?, no debe ser fácil, pero creo que uno de los dos debe ser el sacrificado o sea quien se aleje de tu vida... es curioso cómo puede interesarte una persona con la cual quizá no tengas muchas cosas en común, por eso es que dices que no es tu tipo... ¿y los dos están interesados en ti?
-Digamos que uno ya es parte de mi vida, la persona que temo perder –explicó– pensé que tenía las cosas bajo control pero no es así, con él las cosas son fáciles, no sé, no debo pensar solo actuar y todo va bien, pero me siento traicionada. –Dijo molesta recordando la noche anterior– Y con la otra persona es contrario a lo que dices, siento que tenemos muchas cosas en común, me gusta el hecho de estar junto a él, el problema es que es demasiado bueno para ser verdad, que me hace pensar que no es real. Lo sé es complicado de entender, además creo que… –Termino su café– no lo sé, simplemente no me ve como… ya sabes –dijo un poco apenada–
-Pues será un tonto entonces... hay veces que los hombres no sabemos apreciar a una mujer, a veces solo vemos la cara bonita pero no más allá de eso, y otras en las que nos tomamos el tiempo de saber en qué piensan, que las lastima, y estamos ahí para... consolarlas... –dijo un tanto pensativo– creo que soy un tanto cínico... estoy viendo los errores de los demás pero no veo los míos... –sonrió tomando su mano– si ese tipo y tu tienen cosas en común entonces lucha por demostrarle que tú eres la indicada para él.
- Wow… porque tienes que ser tan lindo… –Pensó mientras le sonrió y subió su otra mano a la él– ¿De verdad crees que vale la pena? Es decir, prefiero una amistad sincera a una relación con dudas, lo que me hace pensar que elegiría a la persona que no le intereso… A decir verdad si es un ciego… –Rió un poco– pero no puedo llegar y decirle… Eres un tonto no ves que me importas. –Negó–
-Bueno a veces funciona a veces no. Pero no deberías perder la esperanza de que el día menos pensando lo note... eres una extraordinaria mujer y estoy seguro de que tarde o temprano lo notara... a veces los hombres somos despistados mucho diría yo... –sonrió soltándola dándole un par de suaves palmadas en su mano– estoy seguro que la hermosa conductora Mina tendrá a más de uno rogando por una cita con ella y yo aquí haciendo que tome un café de autoservicio en mitad del frio... supongo que esos dos hombres podrían golpearme si lo supieran.
-No lo permitiría… –movió la cabeza en señal de negación– Ah… gracias por escucharme Yaten, tal vez es como dices es más fácil dar una opinión externa… de cualquier manera sabes que puedes confiar en mí, no soy una experta en amores como veras pero soy una chica y tal vez eso te de otra perspectiva.
- Estoy seguro que sí... y al contrario muchas gracias por escucharme, últimamente cualquier cosa me perturba, incluso creo que veo cosas que solo están en mi imaginación... –suspiró poniéndose de pie– gracias por todo... vamos te acompaño a tu auto, seguro debes tener frio. –extendió su mano hacia ella–
Tomo su mano para ponerse de pie– Gracias… si el clima está loco. –Se abrazó a si misma pues si sentía frio–
-Soy un desconsiderado... –al verla de pie de inmediato se quitó su saco colocándoselo en los hombros– espero que te quite un poco el frio... anda vamos seré tu guardaespaldas, no te vayan a secuestrar.
Rió por su último comentario– Gracias… Y aun no soy tan famosa. –Bromeó mientras aquel abrigo ya cálido por él cuerpo de Yaten desaparecía el frio en ella–
Se acercó hasta poder murmurar en su oído– No lo digo por famosa, lo digo por lo linda que te ves hoy... –Sonrió volviendo a caminar– ¿crees que deba comprar algo para Serena para compensar mi falta de tacto?, no estoy seguro que deba darle.
Aquella cercanía la había dejado sin palabras, pero sonrió al escuchar su segundo comentario, ya debía acostumbrarse a que él era un hombre coqueto por naturaleza, que incluso no era su afán coquetearle pero lo hacía con esos comentarios– No lo creo… –dijo sin pensarlo dos veces– Quiero decir que no es bueno comprar nuestro afecto siempre con cosas materiales, ella sabrá que lo haces porque estas consiente que hiciste mal y solo le darás la ventaja.
-Mmm lo haces ver como si fuera una interesada pero créeme que no es así, de hecho yo estaba pensando en pasar a comprar la cena, no se comida china o pizza... quizá su postre favorito. –Se encogió de hombros acompañando ese movimiento con un suspiro– Una romántica cena improvisada... ah y por favor, no permitas que mi situación con ella afecte la manera en como la ves, creo que no nos conociste en nuestros mejores días... lo siento.
-No, no quise decir que fuera interesada… Me parece muy lindo de tu parte el detalle de la cena… –se acomodó aquel saco cubriéndose más llenado sus pulmones del olor de su perfume, era simplemente delicioso y embriagador– Cuando lo conquiste le recomendare este perfume. –sonrió, era ilógico–
Sonrió al escucharla– Tienes muy buen gusto... ves puedes tener cosas en común con Serena... ella me regalo esa loción, dijo que era perfecta para mí... y tú piensas lo mismo que ella, bueno que es perfecta para ese hombre, no que lo sea para mí.
Sonrió de lado– También lo es para ti… –Volvió a llenar sus pulmones de ese aroma– sin duda lo es… ¿de verdad crees que somos parecidas? –Preguntó curiosa aunque un poco rejega por escuchar un si–
- Si... ambas inteligentes, fuertes, luchan por lo que quieren, un alto sentido de la responsabilidad, hermosas y un punto en común... –se señaló a sí mismo– yo... soy amigo de las dos y tiene el mismo gusto en cuestiones de perfumes y lociones, pero creo más que nada en que son parecidas en su amor por el trabajo, por lo que hacen, eso sin duda las convierte en dos mujeres excepcionales.
-Bueno, creo que no puedo molestarme, tienes razón en todo… Pero hay cosas en las que somos muy diferentes también.
- ¿Ah sí cómo cuáles? –Pregunto viéndola de reojo pues a su parecer eran tan similares que por eso terminaban chocando sus caracteres–
-Yo no jugaría con dos hombres a la vez y te prefería a ti sobre cualquier hombre. –Pensó mirándolo– Pues… en… lo mimada, lo siento pero lo es y no puedes negarlo –sonrió– físicamente… –pensaba pero la verdad no la conocía– No lo sé la verdad no la conozco pero sé que si lo hiciera me daría cuenta de mil cosas más en las que somos muy diferentes.
Sonrió ampliamente al llegar a la puerta de su oficina– La verdad es que si, está muy mimada y ahí si debo declararme culpable, yo he contribuido a eso. Le he consentido demasiado, pero no te preocupes, no suele ser así con toda la gente, solo con los que le agradan, así que supongo que si se ha comportado de esa manera contigo es porque en cierta forma le agradas aunque no lo quiera admitir.
-Por dios no me digas eso… –Dijo en broma– es que odiaría tener que dejar de molestarla o pelearme con ella… es tan desestresante a veces –sonrió–
-Lástima que solo para ti sea así, en fin Mina muchas gracias por tu compañía, me siento un poco mejor ahora, creo que ya sé que debo hacer... ¿y bien donde está tu auto?, te dejare sana y salva.
-Ah no te preocupes –señalo la cera del frente justo a su auto– Mejor apresúrate a ir por la cena… – abrió sus brazos para quitarse el saco y devolvérselo– Gracias por el café y el abrigo.
- Llévatelo, tendrás frio hasta que llegues a tu casa, después me lo devuelves, y créeme que yo no tendré frio al contrario ya me imagino como me ira cuando llegue al departamento de Serena... seguro está furiosa... –sonrió volviendo a colocar su saco en sus hombros aprovechando para despedirse con un sutil beso en la mejilla– y por favor si le vas a hacer algo avísame para estar preparado. –Sonrió antes de soltarla–
Correspondió aquel beso con una cálido de su parte, para después sonreírle– Te lo prometo… descansa y suerte.
-Muchas gracias, te llamare luego para enseñarte los avances de nuestro proyecto secreto. –Sonrió– descansa.
-Está bien y lo hare… gracias –comenzó a caminar hasta su auto, al llegar volteo y él aun la veía, así que subió su mano despidiéndose–
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Yaten metió la llave en la perilla, tomo aire, ni aquella cena bastarían para contentarla, pero esperaba que no fuera peor de lo que esperaba. Al entrar no pudo verla en la sala, supuso estaría en su recamara, así que dejo la cena sobre la mesa y camino hasta llegar a la puerta mirándola.
Mientras se cepillaba el cabello húmedo suspiró, no sabía cuánto tiempo llevaba pensando en todo lo que había ocurrido durante ese día pero sobre todo en ese beso, ¿por qué la había besado, peor aún porque había correspondido?, no encontraba una respuesta que fuera lógica, fue el ruido fuera de la habitación que la hizo reaccionar, no tenía por qué preguntar si andaba alguien ahí ya lo sabía– Pensé que no vendrías... que quizá seguirías en esa junta tan importante. –Dijo algo sarcástica sin siquiera voltear a verlo, ahí estaba su respuesta, si tan solo Yaten no la hubiera dejado sola ahora no estaría tan confundida–
-¿Cómo sigues? –Hizo caso omiso al sarcasmo recargándose en el marco de la puerta por un momento–
-¿De verdad te interesa? –pregunto por fin volteando a verlo– porque no sentí que fuera así esta tarde.
Caminó hasta llegar a ella sentándose a su lado– Lo sé, lo lamento… no fue mi intención hacerte sentir así –se acercó para darle un beso–
- Pero lo hiciste... –se movió un poco para evitar que la besara– se supone que tú eres mi novio, la persona en la que confió y que esperaba me pudiera brindar un abrazo, no sabes cómo me sentí.
Sabía que tenía toda la razón, el debió estar ahí aun cuando no lo deseara por un momento, no debió pensarlo y hacer lo que tenía que hacer– No volverá a pasar lo prometo –regreso a su lugar ante su evasivo saludo– sé que fue un día malo… ¿Tan malo, malo? –la cuestiono esperando que se desahogara con él–
-El peor día de mi vida... –observo su reflejo fijando la mirada en sus propios labios, quizá no había sido tan malo– pero no te quiero aburrir o fastidiar con mis quejas, ya me dijiste lo que pensabas, así que supongo que está bien.
-Es solo que no me gusta verte así casi todos los días… Parece que ahora solo vives peleándote con Mina y eso esconde a la verdadera Serena… La que amo. –Subió su mano acariciando su cabello–
-Si claro... –suspiró– tanto que ni siquiera me preguntas que fue lo que paso, no peleo con ella porque quiera, de hecho hasta había pensando en hacer las paces con ella pero así simplemente no puedo, y no me pidas que renuncie porque no lo voy a hacer, así que no lo vayas a mencionar como una opción.
-Son tus decisiones… –se puso de pie, al parecer para ella era más importante seguir peleando que mejorar su relación con él– Y qué fue lo que te hizo esta vez… –dijo tratando de dar por cerrado el tema de la renuncia–
-Cambio mis líneas para el comercial en vivo... hice el ridículo delante de todos y era obvio que el productor se molestara y me regañara... –dijo un tanto molesta, quizá ya no tanto después de haberse desahogado con Seiya– pero no le daré el gusto de que me corran ni mucho menos abandonare el programa.
-Ya veo… pues fue muy cruel de su parte… –Recordó las palabras de Mina, pero era mejor no aparentar defenderla o moriría esa noche– y estas segura que fue ella, es decir ¿te lo dijo o la viste? –dijo curioso para manteniendo su postura de estar a favor de su novio–
-No creí que fueras tan ingenuo... –se puso de pie y se acercó despacio a la cama– es obvio que no me iba a decir y no, no la vi, pero tenía esa sonrisa de burla... –volteo a verlo– ¿no me crees cierto?
-No, claro que te creo… –era un pésimo novio por seguir mintiendo pero era eso o su relación– solo pensé que para cerrar con broche de oro su maldad te lo había restregado en la cara o algo así, así como dices que es pudo haberlo hecho… Pero bueno ¿qué piensas hacer ahora?... –camino hacia el armario de Serena donde tenía el un poco de ropa y saco una playera y un pantalón de dormir–
-Continuar con el programa e ignorarla... o quizá comprar un ave –sonrió al recordar ese consejo– ¿te vas a quedar?
La miro un poco extrañado por lo del ave– Si, debo reivindicar mi mal papel de novio, además hace tiempo que no lo hago debido al trabajo.
-¿Te sientes comprometido a hacerlo?, pensé que ya habíamos pasado esa etapa en la que tenías que quedar bien, y que ahora solo te quedarías porque así lo querías, no porque te sintieras obligado a reivindicar tu papel de novio. –Volteo a verlo con una triste sonrisa–
Había quitado su camisa cuando la escucho decir aquello pensando en ¿Por qué estaba haciéndolo? ¿Ella tenía razón?– Porque te extraño… no le veas tres pies al gato –se acercó con su playera en mano y se agacho robándole un beso fugaz–
No supo que decir, tenía razón no tenía por qué dudar de él, era su novio y no era la primera vez que decidía quedarse, pero extrañamente esa misma noche ella tenía deseos de estar sola– No, solo que es extraño, hace mucho que no te quedas y además hoy me veo terrible.
-Muy a pesar de tu anhelo de sentirte mal no hay un día que no te veas hermosa… –le sonrió mientras terminaba de cambiarse– Ah lo olvidaba… traje cena –le sonrió–
Sonrió ligeramente observándolo, era un hombre atractivo, había pensado que no había en el mundo mejor hombre que él, pero esa noche sentía que algo había cambiado, esa noche había conocido a otro hombre capaz de hacerla desear un simple beso, sacudió sutil la cabeza para alejar ese pensamiento, Yaten era su novio y le debía respeto– ¿Y cómo estuvo tu junta? –Pregunto poniéndose de pie acercándose despacio a la puerta– espero que haya valido la pena.
-Sí, fue interesante… –respondió mientras se acercaba para ayudarla– Tu pie ¿Cómo sigue?
-Nada bien... mañana pienso ir a que me revisen... hoy me lastime demasiado... pero no te preocupes, le pediré a alguien del estudio que me acompañe... –se recargo en él sosteniéndose de su playera con fuerza ya que tenía miedo de caer–
-Mañana nos despertamos temprano y vamos juntos, después te llevo al trabajo… –la animo mientras llegaban al comedor–
Ese era Yaten, el hombre del que se había enamorado, de pronto el sentimiento de culpa la invadió, había aceptado los labios de otro hombre y no los de Yaten en un simple saludo– De acuerdo... –antes de que él jalara la silla para que ella se sentara lo abrazo– ¿parezco una niña a tu lado no es cierto?
-Una un poco mimada… –sonrió– pero eso me gusta de ti.
-Lamento no dedicarte tanto tiempo como antes y desaprovechar los momentos que estamos juntos hablando de ella... no me gusta estar distanciada de ti, pero es que la verdad me dolió mucho que me dejaras hoy.
-Yo también tengo culpa por estar distanciados… –saco la cena de las bolsas de papel– son las presiones del trabajo y... –sus temores pero no podía decirle que se sentía confundido e inseguro– no debería rematar contigo tampoco.
-Bueno olvídalo... –sonrió pues lo que menos quería era que notara que algo no estaba bien, además había sido un simple beso que nada significaba para ella o eso quería creer– mejor dime ¿qué trajiste para cenar?, muero de hambre.
-Tu favorito… –saco la caja de comida tradicional, se sentía mejor estando un poco más en paz con ella pues sentía que ayudaba a aclarar sus pensamientos–
-Ah perfecto, adivinaste mi pensamiento... –dijo con una sonrisa preparándose para comenzar a cenar, lo que menos quería era seguir pensando en Seiya y mucho menos en Mina, tendría que buscar la manera de encontrar un equilibrio entre su vida profesional y personal para que ninguna de las dos se viniera abajo y eso trataría de demostrárselo a él, a Yaten quien era el hombre perfecto–
La cena transcurrió tranquilamente, su conversación se basó en cosas sin relevancia pero que los hicieron pasar una cena tranquila, ambos se prepararon para dormir después Serena fue la primera en llegar a la cama, seguida por Yaten quien se acomodó a su lado. A decir verdad ya hacía tiempo que no intimaban, pero Yaten no quiso buscar el acercamiento, pues en realidad no sabía que era lo que pasaba por la mente de su novia que estaba pensativa aunque quisiera ocultarlo.
Suspiró sutil nuevamente haciendo algunas anotaciones en un cuaderno, todas eran ideas para próximos reportajes para su programa, ya no sabía que más escribir, incluso se sentía nerviosa con Yaten a su lado, pensaba que si Mina se había puesto tan molesta de que ella una mantuviera una relación de amistad con Seiya no quería ni imaginar cómo se pondría Yaten si lo averiguara, ellos eran primos y aun así sentía celosa a Mina, ¿cómo reaccionaría Yaten?, cerro el cuaderno y apago la luz de la pequeña lámpara– Hasta mañana... –se volteo para darle un pequeño beso de buenas noches– ¿aun vas a ver televisión? –Pregunto mientras acomodaba las almohadas–
-No, creo que es todo por hoy… –apago el televisor acomodándose, se sentía extraño y era raro pues jamás se había sentido así, en cualquier otro momento habría buscado prolongar aquel beso pero ¿Por qué no lo hacía?–
- De acuerdo... –Por un segundo estuvo tentada a darle la espalda pero entonces él notaria que algo no andaba bien por lo que termino abrazándolo– Yaten... te quiero... –murmuró cerrando los ojos para que no viera la indecisión en ellos, esperaba que al despertar al día siguiente aquel beso con Seiya se hubiera borrado de su memoria o quizá recordarlo como un error algo que no debió pasar y ya– descansa.
-También te quiero, descansa… –la abrazo, pero extrañamente el sueño se había ido de su cuerpo quedando solo miles de pensamientos que lo confundían más en lugar de hacerlo descansar–
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Notas de Autoras y respuestas a los Reviews:
PupeHz: Hola, gracias por leer, esperamos que este capítulo también te haya gustado, poco a poco vamos conociendo un poco más a cada personaje, y si la relación entre Serena y Yaten parece que ya no tiene solución, cada uno comenzando a ocultar cosas. Pobrecito Seiya metido en la basura pero bueno hoy vimos que tuvo su recompensa, su primer besito con Serena, que tiernos.
Dayan Kou Uchiha: Bueno pues ahora quedo mas confundida aun, ya que no fue un simple roce, si no un lindo beso, aunque quizá fue en un momento que se sentía demasiado vulnerable, pero bueno estuvo lindo y a quien no le gustaría que Seiya le cantara así bien lindo como es él. Definitivamente las maldades entre estas dos niñas rubias cada vez son mayores, a ver qué pasa más adelante, con tanto enredo romántico dudo que se conviertan en amigas.
Lizzy Kou: Hola, gracias por leer, lo bueno es que acabamos de actualizar así que no hay problema, saludos.
