Si digo Harry Potter, todos saben que es de Rowling… no??
Aloaaaa jajaja un nuevo capi... cuatro historias más y me puedo ir a gusto de vacaciones jajaaja, y tengo tres dias jajajajaja en fin, yo puedo jajajaa...gracias a todos por sus reviews, disfruten el capi XD
Desde su cumpleaños, Harry pensaba cada día en lo mismo, la noche en la que su padre se había disculpado con él había visto cuando la varita arrojaba chispas rojas y doradas, pero bien podían haber sido por causa del sueño que tenía… esa tarde del 15 de Agosto, los Potter llegaban a su casa, habían pasado todo el día en un parque de diversiones festejando el sexto cumpleaños de su hijo menor, aunque parecía que el niño no estaba muy feliz, mientras sus padres y hermano entraban a la casa, Johnny se quedó sentado a medio jardín, con un mohín de molestia… tras un par de minutos, se puso de pie y miró atento el jardín de enfrente, había algo ahí…
--John, dice mamá que entres --Harry se asomaba por la puerta, pero el pelirrojo seguía mirando al frente --Johnny, adentro --insistió Harry, el niño asintió y lentamente sin separar la vista del frente, dio media vuelta y siguió a su hermano…
Al día siguiente, Johnny había despertado muy temprano, iría a la práctica de violín, pero dentro de un par de horas, entró a la habitación de Harry y en silencio fue hasta la ventana, su sonrisa se amplió y salió corriendo, bajó las escaleras brincando de dos escalones y rápidamente abrió la puerta, al salir se quedó congelado, frente a él estaba un… desde su punto de vista un hermoso perro negro, aunque en realidad, era un perro bastante flaco, corrió hacia él, el animal parecía herido, así que lo arrastró al garaje, su padre se había negado a comprarle uno el día de ayer, que era alérgico… ¡Ja, como si él fuera tan ingenuo como su hermano!...
--Buenos días… --Saludó Harry entrando en la cocina, su padre que leía el periódico en la mesa le regresó el saludo, mientras su madre preparaba el desayuno --papá… ayer, mi amigo… --murmuró Harry, James dejó el periódico en la mesa y miró al chico --pues… me dijo que sus padres tenían que salir de urgencia con uno de sus hermanos, porque había tenido un accidente en su trabajo… y quería ver si se… podía… quedar… --Harry terminó de hablar y miró detenidamente sus dedos golpetear en la mesa, James que iba a dar un rotundo NO, y soltarse con palabrerías sobre la razón por la que no permitiría una mago más en su casa, aunque claro guardándose el "nos reconocerían", miró a su esposa que tosía disimuladamente, intentó resistirse con algunos gestos, pero los de Lily eran más amenazantes
--Claro Harry, dile que puede venir¿iremos por él?
Harry levantó la cabeza rápidamente, estaba realmente sorprendido, por su parte James rezaba que le dijera que el chico vendría solo y que no tendría que hablar con los padres del muchacho, pues seguro que los Weasley los conocían, sintió que su alma resbalaba hasta sus pies cuando escuchó que su hijo le decía que alguien lo traería y que quería hablar con ellos, miró a Lily que seguía con el desayuno
--Ve por Johnny por favor, el desayuno está listo --pidió Lily mientras dejaba los platos en la mesa
--Lily --murmuró James
--Amor… ese pelirrojo es el mejor amigo de Harry, no es seguro que él nos reconozca, solo ha de haber escuchado hablar sobre que dimos nuestra vida por Harry… --Explicaba pacientemente Lily sirviendo jugo de naranja, sin darse cuenta que un pequeño pelirrojo escuchaba interesado tras la puerta del recibidor --debe pensar que lo adoptamos, es un niño, no creo que nos reconozca
--Pero Harry dijo que alguien lo traería para hablar con nosotros
--James, si es alguno de los padres del niño, seguro guardará nuestro secreto, además, así estará más seguro nuestro hijo cuando vaya con su amigo y los padres del niño estarán tranquilos de que se quede aquí, sabrán que su hijo no corre peligro por Voldemort…
"Voldemort", un interesante nombre, pensó Johnny
--Hey John, te estaba buscando --dijo Harry que llegaba tras el pelirrojo, éste sonrió justo como tenía Lily haciéndolo desde hacía algún tiempo
Después del desayuno, James llevó a John a su clase de violín, cinco minutos después de que salieran, llamaron a la puerta, Lily sonrió, debían ser los Weasley…
--Buenos días --saludó Lily al abrir la puerta, encontrándose con dos pelirrojo, miró al más pequeño --tú debes ser Ron --sonrió --pasen, Ron… Harry está en su habitación, por el pasillo a la izquierda, la puerta tiene el nombre de Harry, mi esposo llevará tu baúl, no te preocupes --Lily señaló las escaleras, el niño asintió y subió corriendo las escaleras --Harry dijo que querían hablar con nosotros
--Eh… sí, pero mi madre no pudo venir --explicó el pelirrojo mirando detenidamente a Lily, ella le sonrió --soy Bill Weasley
--Mucho gusto Bill --Lily extendió la mano que le tendió el pelirrojo --dile a tu madre que no se preocupe, cuidaremos bien a Ron, y lo acompañaremos al callejón Diagon de ser necesario también los llevaremos a la estación
--Sí gracias, no sabemos cuando volverán se lo agradeceríamos mucho señora…
Lily amplió su sonrisa y contestó
--Potter
--Sí, claro… --murmuró Bill algo confundido --bien, con permiso… --el chico dio media vuelta y Lily cerró la puerta, pero se quedó mirando por el cristal, el pelirrojo miraba extrañado la casa, negó con la cabeza y sacando su varita desapareció… Lily seguía sonriendo, el chico no se había puesto a pensar en si algún muggle lo miraba, lo más seguro era que ya sospechara…
Harry y Ron jugaban o más bien, Harry le explicaba a Ron como jugar foot ball, Johnny ya había vuelto de su clase, y extrañamente se había perdido por la casa, mientras Lily leía en la biblioteca y James, trabajaba en su estudio…
--Hola perrito --John estaba acuclillado en el garaje mirando detenidamente un rincón cubierto por algunos cartones -- ¿no quieres hablar?... ¿te sientes mal?... ¿tienes hambre?... ¿Por qué no me contestas? --preguntaba el pelirrojo con un deje de preocupación --estás muy flaco, no estás herido… --murmuró sin despegar la vista del rincón
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--No puedo creer que no pueda encontrar nada --Lily balbuceaba con frustración mientras revisaba todos los papeles que tenía regados por el piso, miró fugazmente la puerta de la biblioteca para asegurarse que estaba cerrada con seguro…
Queridos telespectadores, un boletín de ultima hora, se nos ha informado que han visto al asesino prófugo cerca de Valle Bárbara…
Lily dejó los papeles que recogía del piso y miró el pequeño televisor que tenía sobre el escritorio, aún no había regañado a John por haberlo metido ahí
-- ¿asesino… prófugo?... ¿Cerca de aquí? --murmuró mirando el hombre calvo que daba las noticias
Una fotografía que nos fue dada, él es…
-- ¡Eh…! --Lily se puso de pie de un brinco, el televisor se había apagado mientras soltaba una pequeña chispa… miró a la puerta, James tocaba desesperado
-- Lily… ¿estás bien?
--Sí… --Contestó ésta mirando aún la televisión --voy…
Se apresuró a recoger los papeles, pero eran demasiados, así que los metió bajo los sofás y fue hacia la puerta
--Lo siento amor, se atora el seguro --argumentó abriendo la puerta ante la inquisitiva mirada de James… -- ¡los niños!... ¿los revisaste?
Ante esa pregunta, James olvidó lo absurdo que sonaba ese pretexto y Lily respiró aliviada mientras los dos corrían en busca de los niños…
--Harry… ¿Qué pasó? --preguntó Lily al entrar a la cocina, una encimera tenía fuego --hijo, ve por el extinguidor, Ron ven acá, Harry el extinguidor --apremió Lily poniendo a Ron tras ella
--Aquí --dijo James entrando con el extinguidor -- ¿que pasó? --se giró hacia Harry una vez que hubo extinto el pequeño incendio
--Que… queríamos rosetas y solo metí la bolsa, presioné el botón y explotó --explicó Harry mirando a su padre
--Bien… creo que necesitaremos uno nuevo… ¿vamos al centro comercial? --preguntó sonriente Lily, los tres varones de la cocina la miraron incrédulos -- ¿sí?... que bien, niños suban a cambiarse, tienen ceniza en la cara, James cariño, ve por Joh… Alex por favor, yo iré por mi bolso --agregó Lily antes de salir de la cocina
--Bueno… ya escuchaste a tu madre Harry --murmuró James encaminándose al patio
Ron miró a Harry, éste solo se alzó de hombros y con la cabeza le indicó que lo siguiera… mientras tanto, Lily miraba los papeles que había sacado debajo del sofá, metía algunos en su bolso y otros los regresaba bajo el sillón…
--Alex¿estás ahí? --James asomó la cabeza por la puerta del garaje, no entendía el gusto que el niño le encontraba a ese lugar, solo habían muchas cajas, y bajo un cerro de cartón el pequeño pelirrojo salía rápidamente logrando que su padre diera un brinco
--Hola papi… ¿Qué haces aquí?
James miró detenidamente al niño, no le tomó importancia a lo que le pareció el intento fallido de un gruñido o ladrido
--Vamos al centro comercial, se descompuso el horno de microondas, ve a darte un baño hijo hueles mal, como a… ¿Alexander cuando fue la ultima vez que te bañaste? --Preguntó el adulto con cara se asco
--Hace dos horas papá --contestó Jhonny intentando no reír
--Pues vuelve a hacerlo, huele a… a… perro mojado --John se mordió el labio inferior para ahogar una carcajada
--Sí papi…
--Anda hijo nos iremos en media hora
--Sí, voy… solo recojo mis juguetes
-- ¿Qué hacías?
--Jugaba a que tenía un perrito y lo bañaba --sonrió el pequeño --y después mataba a un dragón
James suspiró y sacó al cabeza del garaje
--Vaya… estuvo cerca… ¿no lo crees? --Johnny miró a sus pies, donde quitando unos cartones, se pudo ver tirado un enorme perro negro con el hocico atado con un pañuelo rojo, y manos y patas atadas con una misma cuerda, el niño sonrió más ampliamente, vació dos baldes con agua sobre el animal y se agachó a quitarle la cuerda --te quito el pañuelo si prometes no ladrar, porque yo creo que no es muy cómodo¿lo prometes? --John se acercó más al perro, éste, que ya se había parado se quedó mirando fijamente a los ojos verdes del pequeño --anda, contéstame que mi papá me está hablando --agregó al escuchar el grito de su padre, pero el perro parecía congelado, ni siquiera se había dado cuenta de que no tenía puesta la cadena, John se extrañó, le puso al animal el collar y le enganchó una gruesa cadena --aquí te dejo comida, no hagas mucho ruido porque los vecinos son muy entrometidos --Johnny miraba acuclillado al perro mientras dejaba un plato con pescado empanizado, arroz, ensalada y un vaso con jugo de uva, junto al plato dejó un tenedor y un cuchillo, lentamente se puso de pie y fue hacia la puerta, pero después de haber dado un par de pasos regresó --eh… creo que mejor me llevo esto, no sé para que lo puedas usar, pero no creo que te importe cortar el pescado con el tenedor --se puso una mano sobre la barbilla mientras murmuraba pensativo con el cuchillo en la mano --nop… no creo que puedas hacer algo con el tenedor, no te preocupes te traeré algo --el perro solo miró el plato y el vaso…
--James¿podrías hacerte cargo de los niños?, no creo que quieran verme comprar ropa interior --Lily sonreía como niña pequeña frente al enorme centro comercial, James apretaba la mano de Johnny para que no se le escapara mientras Harry sonreía mirando a su amigo que observaba todo con la boca abierta
--Bien, supongo… nos veremos aquí --James consultó su reloj pulsera
--A las tres para comer --lo interrumpió la pelirroja
-- ¿necesitas cuatro horas para comprar eso? --preguntó incrédulo su esposo
--Sí --contestó Lily sonriente
--Bien, niños… aquí en cuatro horas, Harry ¿traes tu reloj?
--Sí papá
-- ¿Celular?
--Y números de emergencia papá
--Bien, bien, señor listo… vayan a pasear por ahí --James no pudo evitar sonreír, esa habría sido la contestación que él habría dado… de haber sido muggle
--Necesitamos dinero --dijo Harry extendiendo la mano frente a James, éste amplió su sonrisa y sacó su billetera --eh… a ver… toma, úsala con precaución --soltó una carcajada al mirar la cara de su hijo
--Gracias papá --murmuró Harry mirando embelesado la tarjeta de crédito --tiene mí nombre
--Sí…
-- ¡Genial! --Harry jaló a Ron de la manga de su playera y se perdieron entre la gente
-- ¿Vienes conmigo hijo? --Lily miraba al pelirrojo rogando porque le diera una negativa
-- ¿A comprar calzones? --preguntó John mirando detenidamente a su madre
Lily respiró tranquila y sonriendo asintió
--Me quedo con papá
--Bien… me voy --besó la frente de Johnny
--Mamá… que estamos en un lugar público --renegó el pelirrojo limpiándose frenéticamente la frente, Lily sonrió y besó a su esposo, después tomó camino hacia la tienda de lencería, un par de minutos después, giró a la derecha y entró al baño de mujeres
--Espero que funcione, hace mucho que no lo hago --murmuró Lily entrando a un cubículo, pasó el seguro y metió la mano a su bolso de donde sacó una vara de madera --Bueno, lo que bien se aprende no se olvida, pero… bien… era la mejor en el colegio y aún recuerdo el valor grifindor --tragó saliva mirando la varita --tengo dos opciones… que el ministerio mande una carta por magia en un menor de edad o partirme en algunos trozos para que así todos se enteren de nuestro regreso… oh y el seguro mes que duraría James sin hablarme y quizá el divorcio por haber hecho esto a sus espaldas y haber puesto en peligro y todo lo que siempre dice… --respiró hondo y movió la varita mágica mientras murmuraba algo ininteligible, al instante, una capa azul cubrió la varita --bien, primer paso, varita indetectable --volvió a respirar hondo mirando detenidamente la vara en su mano --solo espero que Ron no extrañe mucho su varita… Dissaparate --y un plop se escuchó…
--Papi… ¿me lo compras? --John tenía ya quince minutos brincando de la mano de su padre y James tenía quince minutos diciendo "no", a cada absurda petición del niño, pues ¿Para qué quería un niño de seis años un sillón vibratorio de piel?, o¿Qué haría con una tina de masaje para pies?, tampoco necesitaría un saca espinillas, o recortador de bigote, tampoco necesitaba una lupa…
--Alex, tú no necesitas un abrelatas con radio integrado… vamos a la óptica
-- ¿Para qué?
--Para hacerte un examen de la vista
--Tampoco necesito eso --refutó extrañado el pelirrojo
--Solo quiero asegurarme, no quiero tener una mala experiencia como con Harry --agregó James recordando lo poco agradable que le había resultado el enterarse que su hijo necesitaba gafas…
----------------------------Flash back------------------------------------------------------------
--Harry… quiero una explicación
James se paseaba molesto frente a su hijo mayor, el niño, sentado en el sofá de la inquisición, (el sofá en el que lo obligaban a sentarse cada vez que hacía algo malo, donde lo regañaban y le daban el castigo), miraba detenidamente sus pies que se abrían y cerraban en el piso
--Harry…
--Papá… es que… el sujeto ese…
--Es tu profesor Harry, debes respetarlo
--Bueno… el profesor, la trae contra mí papá, te lo aseguro
--Eso es ilógico --murmuró James mirando el papel que llevaba en la mano, eran las calificaciones del niño, después miró su otra mano, un citatorio… --Harry estarás castigado hasta nuevo aviso, sube a tu habitación, quiero que estudies
--Pero papá
--Sin peros jovencito, a tu habitación --James zanjó la charla y salió de la estancia, el niño murmuró algunas maldiciones que por fortuna su padre no alcanzó a escuchar…
Al día siguiente, James hablaba con el señor Waterboom, el profesor de Harry en medio del patio escolar, era la hora de salida y algunos niños jugaban por ahí, mientras el pequeño Harry estaba de la mano de su padre… Waterboom hablaba y hablaba, James solo miraba que la boca del hombre se movía y le salpicaba gran cantidad de saliva, sin quererlo miró el traje que el hombre llevaba, en verdad era de mal gusto y anticuado, cuadros beiges, en tela beige, con camisa beige, sombrero beige, zapatos beige… seguro que también la ropa interior era beige, y de la que usaban los viejitos hacía veinte años, sonrió inconscientemente al imaginarse las rodillas huesudas y las piernas flacas y chuecas del profesor con una calzonzote beige sobre las rodillas, eso le hizo recordar una broma que le había hecho a Snape, pero estaba tan concentrado riendo que no se entristeció al recordar a Sirius riendo de Severus Snape. Harry miraba extrañado a su padre que tenía una amplia sonrisa mirando a la nada
-- ¡Por supuesto!... ¡debí imaginarlo!, patán el padre, patán el hijo --gritó Waterboom molesto por la sonrisa de James
-- ¿Eh?... disculpe yo no… --James intentó disculparse, pues acababa de volver del mundo en el que se había metido
--Por esa actitud, por personas que se creen dueños del mundo porque tienen dinero y que creen que pueden humillar a asalariados del gobierno como yo… --James enarcó una ceja mirando al hombre que vociferaba frente a él, no tenía mucha autoestima
--Disculpe, pero yo no pienso así… además… este es un colegio privado y usted no es exactamente un asalariado del gobierno
-- ¡POR ESA ACTITUD! --vociferó Waterboom señalando a James quien dio un salto ante el grito --por eso… ese niño es un grosero y va a perder el año, por engreído
James miró a su hijo y después al profesor
--No le permito que le hable a mi hijo de esa forma --murmuró James serio
-- ¡Usted no es quien para permitirme o no las cosas!
--Señor Waterboom, me está faltando al respeto
--No… solo digo la verdad… ese chiquillo no atiende en clase, no sabe leer, es un niño al que no le importa nada y…
--Yo no tengo la culpa de que no sepa escribir en el pizarrón --dijo Harry mirando enloquecer a su profesor
--Harry por favor --dijo James apretando ligeramente la mano de su hijo
Pero Waterboom ya no escuchaba, solo gritaba a punto de perder la poca cordura que se había ido desgastando en esos meses en los que Harry Potter solo llenaba sus pensamientos más privados y temidos… cuando el sujeto puso en duda la honra de Lily, James lo noqueó, con un derechazo que por poco y le hace dar una vuelta en el aire, cuando caía al piso del patio escolar, el traje beige explotaba y caía como confeti
--Te lo dije papá… explota --agregó Harry mirando como a un héroe a su padre, James se frotaba los dedos…
-----------------------------------------Flash back---------------------------------------
--Ese fue el último día que supe de ese hombre… me pregunto si habré sido la razón por la que renunció --dijo James pensativo mientras entraban a la óptica para un examen rápido --y después de eso a Lily se le ocurrió hacerle un examen de la vista a Harry --murmuró sonriente mientras se sentaban en la sala de espera
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--Oooaa… --Lily apareció entre un leve plop y tan solo hacerlo se inclinó sobre unas rosas del jardín en el que acababa de llegar --aah, ya había olvidado esa sensación --murmuró limpiándose la boca con un pañuelo --muy bien… paso dos, listo… llegué entera --se acomodó el cabello, la blusa blanca, alisó el pantalón azul y miró el lugar… una linda casita con un bello jardín… respiró hondo y siguió el camino de piedra…
Dentro de esa casa, en la cocina, una hombre de algunos treinta y tantos años, de cabello café casi dorado y hermosos ojos dorados, estaba sentado a la mesa con una taza de café en una mano y el diario en otra, su mirada dulce reflejaba algo de odio y rencor, solo miraba la fotografía de el profeta… un hombre de cabello largo reía como maníaco, estaba por leer un vez más el encabezado de la fotografía por centésima vez en ese verano, cuando un sonido muy conocido y a la vez tan ansiado por él, lo sobresaltó logrando derramar unas gotas de café… puso el diario en la mesa y se puso de pie de un brinco… llamaban a la puerta, estaba seguro de haber escuchado solo tres golpes, el segundo más fuerte que los otros dos, pero era imposible, dejó la taza sobre el periódico y fue a la estancia, de nuevo habían llamado igual… no podía ser, debía ser una gran coincidencia, miró el librero con puertas de cristal a su derecha, en la parte de arriba en un soporte de cristal estaban las varitas de sus amigos, caminó lentamente hasta la puerta y se quedó mirándola… un golpe débil, ahora uno más fuerte y de nuevo uno débil… y el sutil sonido de una uña rasgando la madera de la puerta mientras la mano se retira, solo había conocido a una persona que llamaba en esa forma, con el corazón palpitando a mil por hora, puso la mano sobre la perilla y la giró lentamente, se escuchó un clic pero no se atrevía a jalar la puerta…
-- ¿Moony, estás ahí? --Sintió el corazón a punto de salirle por la garganta al escuchar el mote, tenía casi trece años que no lo escuchaba, al igual que esa dulce voz, Remus Lupin abrió la puerta y miró a la hermosa pelirroja de su edad frente a él, los mismos ojos verdes le sonreían igual que como lo recordaba
--No… no puede ser --balbuceó el licántropo asustado mientras retrocedía negando con la cabeza desesperadamente
--Moony… Remus por favor, deja que te explique --pidió Lily entrando a la casa, pero Remus se había detenido y ahora la señalaba con su varita…
Ya, listo, primer encuentro jajajajaja XD,
PD.Espero señales de vida...
