Hola a todos de nuevo! Aqui les dejo un nuevo capitulo de esta historia, espero que les guste.! y antes que nada gracias todas las personas que dejan sus reviews en mis historias, es muy lindo revisar mi perfily ver los comentarios nuevos :) gracias!

Capítulo 4

En la habitación con vista al mar dos muchachas se estaban alistando para la cena. Bueno, en realidad Mimi era la única que peinaba, maquillaba y vestía a Sora.

- Aún no entiendo por qué tengo que usar maquillaje si vamos a nadar y se va a terminar corriendo- dijo la pelirroja mirando al techo mientras Mimi le aplicaba un poco de mascara a sus pestañas y delineador.

-Porque este es el plan "Enséñale a Matt lo que se pierde para que se golpee contra las paredes por haber sido tan estúpido y esperar tanto tiempo para confesarte lo que siente"

- ¿No crees que es un nombre muy largo? Deberías hacerlo más corto o nadie tendría la suficiente saliva para repetirlo - Sora se rió divertida.- Además no sabemos si el siente algo por mí.

- Sora cuantas veces tengo que decirte que ese tonto está muerto contigo, solo que no tiene las agallas para decirte nada. Por eso vamos a darle un empujoncito.- término diciendo la castaña mientras aplicaba los últimos toques de polvo corrector y labial al rostro de la pelirroja.

-¿Además de hacerme vestir como una stripper que otro empujón le vas a dar? –dijo la chica observando el vestido que su amiga había sacado del armario para que se pusiera.

-¡Hey! Este vestido me ha ayudado a ligar con más chicos que todos los que han conseguido las otras muchachas en el instituto juntas. – Mimi hizo una pose como si estuviera ofendida, luego tomo el vestido entre sus manos. – Tranquilo bebe, esta muchacha no sabe lo que dice, eres hermoso y nunca serás un vestido de stripper- terminó diciendo la chica a su vestido ante la mirada estupefacta de su amiga.

Mimi podía actuar un poco extraño a veces. Sería mejor no preguntar nada.

- Ya que no quieres usar esto, tendré que elegir un nuevo atuendo para ti. Déjame pensar- la chica observaba detenidamente toda la ropa en el armario.

- ¿Por qué no puedo simplemente usar mis shorts y mi playera azul? A Matt le gusta el color azul.- la pelirroja se ruborizó un poco al decir esto.

- ¿Es que no escuchaste la parte de "Enséñale a Matt lo que se pierde para que se golpee contra las paredes por haber sido tan estúpido y esperar tanto tiempo para confesarte lo que siente"? Tienes que usar algo totalmente diferente a lo que Matt está acostumbrado. ¡Listo! ¡Este es el vestido! ¡Póntelo!-la castaña no paraba de saltar de arriba para abajo. Parecía que ella era la más emocionada con toda esta idea del plan.

El vestido era de color azul marino, ajustado al cuerpo. Tenía unos finos adornos de encaje en la parte superior y la parte de la cintura se ajustaba perfectamente a la figura de Sora. La parte de abajo caía delicadamente hasta unos cuantos centímetros arriba de las rodillas de la muchacha.

- Tengo que reconocer que tuviste buen gusto al escoger este vestido- dijo la pelirroja mientras giraba frente el espejo para observar su imagen. En realidad se veía como toda una modelo. Su cabello caía en ondas sobre su espalda. El maquillaje había resaltado sus facciones y el vestido simplemente era espectacular. Estaba pensando a creer que en realidad esto podía funcionar.

- Te lo dije. Tienes que confiar más seguido en mí. –dijo Mimi con una sonrisa.

-Lo sé Mimi. Gracias por todo. Eres mi angelito guardián-la muchacha se rió por su comentario.

- Mas como un hada madrina, ¿no crees? – respondió la castaña. - Bueno ahora es mi turno de embellecerme. Así que prepárense muchachos porque allá va Mimi Tachikawa.

- Está bien Campanita. Estaré aquí sentada esperando.- Sora encendió la televisión para ver una película hasta que Mimi terminara de arreglarse.


En una habitación a unos pisos más arriba, dos amigos también se preparaban para la noche de sus vidas.

-¿Tai por qué te echas esa porquería encima? Todo el cuarto apesta a esa maldita colonia- dijo el rubio moviendo su mano para tratar de quitar el olor.

- Para tu información esta es la colonia que he usado en todas mis conquistas.

- Claro, porque esas pobres chicas ya no pueden oler nada después de que te les acercas.

- Ya lo sé. Quito el aliento, ¿no es cierto?- dijo el moreno haciendo una pose sexy que lo único que hizo fue que su amigo se echara a reír como nunca en su vida.

- Tk debería haber estado aquí para grabar tu cara jajjajja. – el rubio seguía riendo- Esa estuvo buena Tai.

El moreno se hizo el indignado y se volteó. El rubio dejo de reír. En serio había hecho enojar a su amigo esta vez.

- ¿Tai? ¿Amigo, todo está bien?

De repente Tai se giró y empezó a rociar a Matt con su colonia apestosa.

- ¡AHHHHH! ¿Qué haces?- gritó el rubio desesperado

- Ahora pagarás Matt- dijo el chico mientras brincaba sobre la cama y le echaba más colonia encima.

- No por favor, no puedo respirar. Me asfixio.- el rubio se tumbó en el piso como si le hubieran echado una bomba lacrimógena.

-Muy gracioso. Mira como me río jajaja.

-Estúpido Tai ahora voy a tener que ducharme para sacarme este olor y cambiarme de ropa. Si llegamos tarde y las chicas se enojan le diré a Mimi que tú tienes toda la culpa.

- ¿Por qué a Mimi? ¿Acaso quieres que me decapite?- dijo el moreno poniendo sus manos alrededor de su cuello.

- Ahora que lo mencionas, ¿Qué le pudiste haber hecho a Mimi para que te grite cada vez que estas cerca?

- Ehhh…..no lo sé. ¡ESA CHICA ESTA LOCA! ¡YO NO LE HICE NADA! ¡FUE ELLA! ¡Y ya no me preguntes más!- dijo Tai poniéndose totalmente rojo.

- Okey..eso fue extraño. –dijo el rubio mirando con cierto desconcierto a su amigo- Creo que mejor me voy a duchar. Salgo en cinco minutos.

- ¿Qué qué le hice a Mimi? ¿Qué clase de pregunta es esa?- el moreno se seguía repitiendo a si mismo incluso luego de que Matt hubiera salido de la habitación.


Los chicos se encontraban sentados en la mesa del restaurante del hotel. Increíblemente habían llegado antes que sus amigas. Tai había comenzado a jugar con los palitos de pan y Matt lo golpeaba en la cabeza cada vez que intentaba usarlos nuevamente.

Luego de unos minutos dos chicas pasaron por las puertas del restaurante. La castaña llevaba un vestido strapless rosado y unos zapatos de tacón aguja color negro. Pero lo que hizo que a Matt se le cortara la respiración fue ver a la chica de los cabellos rojos caminar hacia él.

Sentía como su pulso se aceleraba cuanto más se acercaba, y es que no era para menos, la muchacha se veía increíblemente sexy en su vestido. Su figura se veía tan bien, tan…. proporcionada. Sus caderas, su cintura. El muchacho carraspeó un poco…Tenía que dejar de pensar en eso o tendría problemas que se notarían.

Y el rostro de ella se veía tan coqueto y sensual. Esos labios voluptuosos se veían tan apetecibles con ese brillo que usaba. Tuvo que hacer un gran esfuerzo para no levantarse en ese mismo momento y comérsela a besos. Esa noche Sora se veía tan increíble que pensaba que era un sueño.

La muchacha se percató de la mirada de Matt, que no se apartaba de ella en ningún momento. Esto hizo que se ruborizara terriblemente. Sentía como le ardían las mejillas.

Matt tampoco se veía nada mal. Su cabello estaba igual que siempre, solo que esta vez no llevaba gel en él. Usaba una camisa negra con rayas grises. A la pelirroja le encantaba cuando Matt usaba esa camisa, se lo veía tan sexy y despampanante. Pero siempre eran sus ojos lo que más le gustaba, tan profundos que se podía perder en ellos.

El chico se dió cuenta que había estado observando a Sora por mucho tiempo y apartó la vista rápidamente, rezando para que la muchacha no hubiera caído en cuenta de que la miraba.

Sora se rió muy bajo al ver la acción fallida de su amigo por tratar de no ser descubierto.

Las dos chicas se sentaron a la mesa. Matt le acercó la silla a la pelirroja y Sora se volvió a ruborizar. ¿Por qué esto le estaba empezando a parecer una cita? Bueno si no se contaba al muchacho con los cabellos más locos que hubiera visto y a la castaña que golpeteaba sonoramente sus tacones en el piso.

-¿Voy a tener que seguir esperando a que demuestres algo de modales Yagami y me acerques la silla?- dijo la castaña con los brazos cruzados.

-Pero si tú tienes manos para hacerlo- dijo el chico sin prestarle atención mientras aprovechaba para seguir con su juego de los palitos de pan.

- Aishhhh… No sé ni para que me molesto en hablarte.- Mimi se sentó a la mesa, mientras Sora y Matt trataban de hacer todo lo posible para no reírse.

Matt golpeó a Tai para que dejara los palitos y Sora ya no pudo aguantar la risa. No estaba de más decir que una de las cosas que le gustaban a Matt de su amiga era su risa. Sonaba como una melodía muy dulce y fina. No pudo evitar reír también.

- Lo siento, es que me parece tan gracioso. Lucen igual que cuando teníamos 11 años e íbamos a comer al restaurante de Sr. Nakamura y Matt siempre golpeaba a Tai para que no se comiera los dumplings de las otras mesas.

Todos los chicos empezaron a reír. Varias veces el los persiguió por todo el vecindario para que pagaran por los dumplings extras que se comían.

- Ohhh, ya recuerdo. Eramos tan pequeños. Y ahora nos vamos a la universidad- dijo Mimi con un tono triste. – Aún nos seguiremos viendo, ¿no es cierto?

- Claro que sí. Siempre. Aunque tenga que subirme a un avión para irte a visitar todas las navidades- dijo Sora mirando a su amiga.

-Aunque deba dejar de comer mis cincos raciones de fideos diarios para ahorrar e irlos a visitar- dijo Tai. El tono que uso conmovió a todos, inclusive a Mimi.

El único que no dijo nada fue Matt. Solo Tai sabía que se mudaría a Kyoto, y no quería que Sora se enterara así. Prefería decírselo a solas, preferentemente después de que le confesara sobre lo que sentía.

- Bueno entonces debemos aprovechar que estamos juntos esta noche y hacerla la más memorable de toda nuestra vida.- dijo Matt alzando un vasito de sake que les había traído el mesero.- ¡Salud!

-¡Salud! –dijeron los tres amigos al unísono mientras chocaban sus copas.


Luego de una cena muy amena y unos cuantos vasos de sake más, los amigos estaban listos para irse del restaurante e ir a nadar al mar como habían planeado.

- Hey chicos, ¿Por qué no se adelantan? Nosotras vamos a cambiarnos al baño. Ya regresamos- dijo Mimi mientras tomaba a Sora del brazo para que esta dejara de tambalearse por el sake que había ingerido.

Los chicos asintieron y las muchachas se marcharon.

Los dos amigos encontraron unas sillas de playa y dejaron ahí sus ropas y las toallas para secarse.

Matt aprovechó para recostarse un momento sobre la arena mientras que su amigo ya estaba en el agua.

Se puso a pensar en lo linda que estaba Sora esa noche. Lo hermosa que se la veía cada vez que le sonreía. Lo melodioso de su voz cuando hablaba bajito solo para que el la escuchara cuando se burlaba de Tai. Lo adorable que se veía toda colorada cuando se había tomado su tercer vaso de sake.

En serio había sido un estúpido todo este tiempo. Nunca se había animado a decirle nada de lo que sentía. ¿Por qué tenía que ser tan cobarde? Simplemente tenía que hablarle con el corazón, porque en el fondo Matt sabía que Sora también sentía algo por él.

Empezó a escuchar voces de mujeres a lo lejos. Estaban riendo. Escuchó un silbido por parte de Tai. Entonces se levantó de su posición en la arena para quedar apoyado con sus codos.

Lo que vió lo dejó sin palabras. Desde lejos la figura de Sora parecía de una diosa. Si verla con ese vestido lo había dejado sin respiración, en ese momento sentía que se iba a morir por todo el fuego que sentía por dentro. ¡Ay Dios, que alguien le eche agua encima!


Buenoo... q les parecio? Matt y Sora se estan empezando a delatar, no creen? Sigan conmigo para saber que pasara en el proximo capitulo, les prometo que va a estar muy interesante ;). Dejen sus reviews! Y FELIZ AÑO 2012 PARA TODOS!