Apenas Carla dio un paso hacia su fiesta, que la muy me obligo a organizar y quedo perfecta, sigo siendo la mejor en hacer fiesta en Beacon Hills, como sea, la chica cazadora simplemente se alejó del resto yéndose a la cocina y tomando trago tras trago de vodka. Parecía que su vestido le apretaba porque cada rato se lo acomodaba y trataba de aflojar.

— ¿Qué crees que le pase?- Pregunta Malia, sentada a mi lado en el sofá, su mano tenía un vaso de vodka que bebía pero que no le servía para embriagarse. Había sido un completo desafío tratar de arreglar a la chica, refunfuñaba cada vez que alguien trataba de domar su cabello en un peinado decente, ella apenas y se peinaba. Luego vino la otra discusión, esta vez por parte de Carla, la obligo a usar un vestido corto y a Malia no le gustaba.

— Es bipolar.- Responde por mi Cora, sentándose a mi otro lado, ella también tenía un vaso rojo lleno de cerveza. — ¿En realidad conoces a toda esta gente?- Arruga la nariz mirando con desagrado como Adam coquetea con una chica en la pista de baile.

Ya sabía lo que Cora y Adam mantenían porque los encontré en una posición nada inocente, quede traumada, nunca pensé que ellos tendrían algo porque a primera vista parece que quisieran matarse mutuamente. Ambos lo ocultan de Derek porque obviamente el hombre lobo matara a Adam si se entera la relación tan extraña de esos dos, no voy a negar que estuve a punto de contarle todo, pero Cora es mi amiga y ella me pidió guardar el secreto, así que lo hice solo por ella. Además Derek ha estado muy ocupado con Braeden, ambos viajan demasiado seguido en busca de la madre de Malia así que no le pone mucha atención a su hermana y prima, solo les da una que otra llamada durante la semana.

— No.- Hablo. — Últimamente no soy muy sociable, estuve ocupada manteniéndome con vida.- Hago referencia a lo último que tuvimos que pasar, tratar de detener a Victoria. Malia gruñe al recordar también. — ¿Han notado lo extraña que se comporta Kira?- Pregunto desviando el tema a otra cosa.

Señalo hacia Kira, sentada en una esquina como una chica antisociable que solo deseara que todo el mundo se detuviera.

— Anda muy distante, ya ni siquiera la veo con Scott.- Dice Malia mirando también a Kira. — Sin contar que Scott también esta extraño, siempre tan serio.- Se encoje de hombros y toma de su vaso.

Tenía razón, ellos dos se han estado alejando demasiado pero he estado tan ocupada ayudando a Parrish con el bestiario y a Carla con su fiesta que no he tenido tiempo para saber cómo anda mi manada. Busco con la mirada a Scott, pero no estaba por ningun lado, en vez de eso encuentro a un Stiles con una botella de vodka entera en su mano y su mirada perdida. ¿Qué le pasa ahora?

No tengo tiempo de ir hacia Stiles para quitarle la botella, Carla ahora era la prioridad. La chica estaba tan ebria ya que era preocupante que se desmayara.

— Oh no.- Dice Cora mirando a Carla.

La cazadora se acercaba veloz hacia Liam, la chica nueva, Candy, estaba un poco ebria también, se notaba al ver como coquetea con Liam mientras bailaban.

— ¿Creen que le entierre alguna de sus dagas?- Pregunta con indiferencia Cora, como si no fuera importante que Carla tal vez mate a Candy frente a todas estas personas.

Malia es rápida, se levanta dejando el vaso en el suelo, sigo sus pasos y Cora con un bufido hace lo mismo.

— ¡Liam!- Grita Carla justo cuando nosotras logramos alcanzarla por detrás.

El beta se aleja de Candy como si tuviera lepra, su mirada aterrorizada viaja hasta una muy, muy ebria Carla, apenas podía mantenerse en pie ¿Cuánto pudo beber en unos minutos?

Malia se hace al lado de Candy, un molesto sentimiento se mueve en mi estómago, ver a la werecoyote preocupada por otra persona es extraño, parece que los nuevos son importantes para ella, tal vez más que nosotros, y eso me molesta.

— ¡Tu!- Carla señala a la rubia furiosa. — ¡Aléjate de Liam pequeña perra!- Candy abre su boca sorprendida ante las palabras de Carla, cuando ella deje de estar ebria va a lamentar esto, lo sé. — Puedes estar con Adam, Scott, el sexy de Parrish, el viejo de Derek o Stiles, no me importa, solo deja a Liam.- El beta mantenía su boca abierta por la sorpresa, de hecho no solo él estaba sorprendido, nosotras también, ver a Carla celosa era algo nuevo. — Esperad, con Stiles no, lo shipeo con Malia.- Y ya era hora que dijera uno de sus tonterías.

— ¿Qué?- Candy frunce el ceño, la pobre no entendía nada.

Agarro a Carla por lo hombros y la alejo un poco de todos. — Es mejor que vallamos a tomar algo que no sea vodka.- Me giro un poco para ver a Candy que sostenía la mano de Malia. — Lo siento.- Me disculpo por Carla, por segunda vez en el día.

Obligo a Carla caminar, ella protesta como una niña pero me deja llevarla hasta la cocina. Le pido a Cora que me ayude en darle agua para que su borrachera bajara un poco, mientras Liam se mantenía callado mirando a Carla sentada en una de las sillas del comedor de mi cocina.

— ¿Qué le pasa? ¿Qué fue todo eso?- Pregunta Liam luego de unos minutos.

Pongo un paño húmedo en la frente de Carla. — Esta celosa, muy celosa.- Respondo con una mueca, era tan obvio.

Carla gime molesta. — No, Carla Donovan nunca ha estado celosa.- Su voz era suave.

— Deja de hablar en tercera persona.- Dice Cora poniendo sus ojos en blanco.

Carla vuelve a gemir. Liam se pone en rodilla frente de ella, aparta unas gotas de agua de su frente con delicadeza. — Solo estábamos bailando.-

La chica cazadora hace un puchero, agarra la mano de Liam y la deja en su mejilla recostándose levemente en ella. — Ella no solo estaba bailando contigo, yo lo vi.-

Me aparto de ellos dos, sorprendida, nunca los había visto, no sabía siquiera que mantenían una relación o ¿era una relación como la que Adam y Cora mantienen? No voy a negar que las relaciones que mantienen la manada llegan a confundirme a veces.

— ¿Desde cuándo ellos tienen algo?- Pregunta Cora en un susurro a mi lado para que yo fuera la única que la oyera.

Me encojo de hombros. — No tengo ni la menor idea.- Al parecer me he perdido mucho de las cosas de la manada.

— ¡Y es rubia! A todos les gustan las rubias.- Exclama Carla con drama.

Liam ríe y besa su mejilla. — Pero a mí solo me gustas tú.-

Nunca lo pensé, nunca lo sospeche, si, sé que Liam peleo contra Carla un mes atrás, pero eso no quería decir precisamente que ambos estaban saliendo, Parrish no siente nada por mí y aun así tuve que batallar con él, y ahora esto, nuestro pequeño beta con una cazadora.

¿Es que a los hombres lobos solo les gusta estar con sus cazadores?

Carla le regala una sonrisa a Liam.

Antes que siguieran con su momento cursi me acerco interrumpiendo las miradas que se daban, Liam se vuelve a poner en pie.

— Es tarde, es mejor que la lleven a su habitación para que duerma.- Aconsejo ayudando a ponerse en pie a Carla. La chica gruñe en negación. — Llévala tu Liam, a ver si te hace caso a ti.- Dejo que Liam la alce estilo novia. Le doy una orden a Cora para que los guie.

Mientras, yo tengo que encontrar a un Stiles.

— ¡Kira!- Grito tras la música alta y todas esa gente en mi casa bailando y bebiendo.

La kitsune se gira para verme y luego empieza a acercarse teniendo que empujar a algunas personas lejos de su camino. — ¿Qué sucede?- Pregunta.

— ¿Has visto a Stiles?-

Ella niega. — No he visto a nadie en realidad.-

Frunzo el ceño, ella parecía tan desanimada y así no era. — ¿Te sucede algo?-

— No, claro que no.- Ahora trata de sonreír.

Solo ver sus ojos se notaba lo deprimente que esta, la pregunta era porque, sus ojos siempre andaban brillando y sonreía más seguido que ahora. Pero no tengo tiempo para preguntarle más, tengo que encontrar a Stiles antes que haga una locura.

Agarro su mano. — Ayúdame a buscarlo.- No es una pregunta, la arrastro literalmente. — ¿Has estado con Scott?- Pregunto mientras subíamos hacia el segundo piso de la casa, la área que había prohibido para todas esas personas en la fiesta, hasta tuve que contratar a unos alumnos del primer año, amigos de Liam, para que quedaran como guardianes de la escaleras, no dejaran pasar a nadie que no sea la manada porque dormirán esta noche aquí.

Kira hace una mueca con su boca y luego me mira. — No, ha estado ocupado.- Desvía sus ojos lejos de mí. — Y también yo… ¿Por qué buscamos a StileS?- Cambia de tema rápidamente.

Suelto su mano y empiezo abrir las habitaciones en busca de él. — Estaba bebiendo mucho y no quiero que pase lo mismo que con Carla.-

Kira imita mis pasos y abre también puertas. — ¿Qué paso con Carla?- Ahora tenía curiosidad.

— Casi se abalanza contra la nueva, Candy, resulta que ahora está saliendo con Liam ¿lo sabias?- Kira niega sorprendida. — Bueno, creo que son novi…- La kitsune pone un dedo en mi boca callándome abruptamente.

— Shh, ¿oyes eso?- Pregunta, yo niego con su dedo aun en mi boca.

Ella se aleja y se acerca a una puerta, sigo sus pasos y cuando me acerco a la puerta puedo oírlo, es la voz enojada de Malia. Kira pega su oreja en la puerta, no demora en hacer lo mismo.

— ¡Y ahora es mi culpa cuando tú fuiste quien te metiste con Victoria!- Malia escupe el nombre de la sirena.

— ¡Estaba embrujado!- Grita Stiles, entonces él estaba con ella y por cómo se gritaban había hecho algo mal alguno de los dos. — ¡No es mi culpa haber perdido la memoria!-

Oigo un sollozo, probablemente de Malia. — ¡Pero no ves lo difícil lo que es para mí que no me recuerdes!- La voz de Malia tiembla, es obvio que estaba llorando.

— No deberíamos estar escuchando esto.- Susurra Kira apenada justo cuando Stiles le había respondido a Malia.

Tiene razón, esto es personal de ambos, pero no lo puedo evitar, quisiera entrar y arreglar las cosas por ellos dos que son tan complicados. Un fuerte gruñido se oye por toda la habitación, no lo pude soportar más, abro la puerta lo suficiente como para verlos pero ellos no a mí. Viéndolos besándose tan furiosamente me deja desconcertada. Cierro la puerta.

— Creo que han vuelto.- Susurro con una sonrisa. Kira frunce levemente su ceño. — Se han besado.- La boca de Kira se abre ante la sorpresa.

Al fin, luego de tanto tiempo, ellos deben arreglar las cosas, claro, si la pasión no les gana antes. Busco en los bolsillos de mi falda las llaves de mi casa, estaban las llaves de todas las habitaciones, encierro la habitación de ellos con la llave, nadie podía entrar ahora.

— Espero que en realidad se arreglen han pasado por mucho, es hora que sean felices.- Comenta Kira caminando de vuelta a la fiesta.

Asiento, estando de acuerdo con la chica asiática. También deseo que sean felices al fin.

Me dejaron sola, no sé dónde es que se fueron todos pero no los encontré en la fiesta. Probamente Liam debe estar aun con Carla, Stiles con Malia, Kira se había ido al lago a ver la luna (La chica aun esta extraña). No tengo la menor idea donde esta Cora o Scott, y me encontré solo con Adam, estaba tan furioso y no tengo la menor idea porque, el también desapareció de mi vista.

Invite a Parrish a la fiesta, si llego, pero él me ignora y eso no es todo, el maldito había venido con compañía. Una chica como de su edad, alta y con encantadores ojos verdes, decir que estoy celosa es poco porque ella es tan hermosa, ambos bailan tan pegado y eso me molesta, mucho.

Había tomado unas cuantas cervezas, mi organismo daba vueltas, lo más seguro es que vomitare luego.

— ¿Quieres bailar?- Un chico alto, castaño y ojos cafés me pregunta. Sonríe de medio lado mostrando sus perfectos dientes blancos. Me vestía como el típico chico malo de las películas y sus ojos demostraban que quería divertirse.

No estaba nada mal, es guapo… y de mi edad. Miro hacia Parrish, estaba mirándome también pero seguía bailando con la chica, Jade, así se llama. Había invitado al idiota para que estuviera conmigo, no con ella, tal vez no tuve que decirle que podía llevar a quien quisiera.

Me giro al chico y le doy una sonrisa. — Claro.-

El agarra mi mano y me lleva hasta la pista de baile. Dejo que pase sus manos en mi cintura, yo paso mis brazos por sus hombros. En donde estábamos aun podía ver a Parrish, debimos alejarnos más.

— ¿Cómo te llamas?- Me pregunta el chico llamando mi atención a él.

Alzo mis cejas. — ¿No lo sabes?- En este pueblo me conocen, aún siguen pensando que estoy loca, una loca que hace muy buenas fiestas.

El niega. — Soy nuevo por aquí.-

Eso tiene sentido, ahora resulta que todos son nuevos. — Lydia Martin.- Me acerco un poco más para que me pudiera oír. — ¿Y tú cómo te llamas?- Susurro coquetamente en su oído.

Vuelvo a mirar a Parrish, él estaba riendo por algo que dijo Jane. Gruño por dentro.

— Jared.- Dice el chico, acercándome a él.

— ¿Jared, que?- Pregunto recostando mi cabeza en su pecho, de pronto me sentía tan cansada.

El ríe. — Dejémoslo en solo Jared.-

— De acuerdo, solo Jared, ¿qué haces en Beacon Hills?- Lo miro a los ojos con una sonrisa.

Es tan guapo, y sus ojos hipnotizantes por ese brillo que deprendían de ellos. Nunca antes me habían gustado los ojos de alguien como ahora.

— Visito a mi familia.- Une su frente con la mía, bailamos lento con la música suave que habían puesto ahora.

— Hum.- Susurro, respiro hondo su fragancia, era adictiva podía embriagarme de solo eso. — ¿Los conozco tal vez?-

— Probablemente.- Jared vuelve a reír.

No quiero seguir hablando, soy yo quien lo besa y por supuesto que el responde acercándome más a su cuerpo. Su lengua viaja a mi labio inferior pidiendo permiso para profundizar, abro levemente mis ojos solo para ver a Parrish mirando hacia mi dirección, abro la boca para profundizar el beso.

Nos separamos por falta de aire, entonces el une nuestras narices y me da una sonrisa. — Eso estuvo bien.- Yo solo me encargo de asentir. Estuvo bien, es la verdad. — ¿Quieres ir a otro lado?-

¿Quiero irme? Sí, es mejor que ver al sexy diputado Parrish con otra.

—Por supuesto.- Sonrió.

Jared agarra mi mano, nos dirigimos a arriba, lo más seguro es que iremos a mi habitación. Pero una mano pasando en mi cintura y alejándome de Jared impide que lo hagamos. Me giro solo para verlo a él, de quien trataba de apartarme; Jordan Parrish.

— ¿Qué sucede, amigo?- Jared escupe amigo, jala de mi mano para trata de alejarme de Parrish pero él me sostenía fuerte.

Ahora me sentía como una pelota.

— No puede ir contigo.- Responde Parrish, su sexy voz.

Jared se acerca y saca el pecho para tratar de intimidar a Parrish, ¿él no sabe que Jordan es oficial? Claro que no, es nuevo.

— ¿Quién eres tú para decidir por ella?- La voz de Jared era retadora. Parrish saca su placa. Jared no demora en soltarme. — No vemos luego Lydia.- Me guiña un ojo y luego prácticamente sale corriendo lejos.

— Era un idiota.- Comenta Parrish.

— Si, como tú.- Lo miro molesta, hago que suelte mi cintura y me dirijo a mi cocina, tratando de escapar de Jordan.

El me sigue de cercan, y solo en mi mente hay una pregunta ¿Qué paso con Jade? ¿Por qué me sigue? Si, eran dos en realidad. Estoy tan enojada con él, arruino lo que tenía con ese chico y sin sentido porque el tenia a esa chica.

— ¡Deja de seguirme!- Le grito volteándome, el cierra la puerta de la cocina detrás de él.

— ¿Por qué estas enojada conmigo?- Pregunta con inocencia.

Por tantas cosas, por haber venido con esa chica, por bailar con ella, por no prestarme atención a mí, y por arruinar mi diversión con Jared. Ahora quiero arrancarle la cabeza. Me acerco peligrosamente a él. — ¿Quién te crees para impedir que subiera con él?- Pongo mi dedo en su pecho y lo empujo levemente. — ¿Ah?-

Parrish posa sus manos en mis codos. — Solo quiero cuidarte, estas ebria Lydia.-

— ¡No eres mi maldito hermano!- Le grito furiosa. — Se cómo cuidarme sola, Parrish.- Me suelto de su agarre.

Jordan suspira. — Mejor hablamos cuando estés más calmada.- Me da una última mirada y sale, de seguro para buscar a Jade.

Estúpido.

Lavo mi cara en el lavabo, trato de refrescarme y despejar mis pensamientos, debía dejar de pensar en Parrish, eso solo me estaba haciendo mal, a tal grado de soñar con él, soñar como me besa, me toca, todo eso me estaba haciendo mal.

Debería seguir el consejo de Kira, olvidarme de todo el mundo… O el de Malia, si quiero a Parrish debo hacer lo que sea para conseguirlo.