-De vuelta al juego-

Vegeta se había sorprendido, al igual que su hijo, los dos no se habían visto en mucho tiempo y tal vez, la alegría inundo a Trunks, quien llevado de sus emociones, abrazó a su padre, era un lindo cuadro familiar, solo que el padre no estaba muy complacido con el momento.

-¿Qué te ocurre mocoso?, recuerda que nosotros no nos abrazamos- Vegeta separó bruscamente a Trunks.

-Perdona papá, solo que no te había visto en mucho tiempo- El joven comenzó a reírse apenado

-Hermano Trunks- La pequeña niña comenzó a jalonear la camiseta de su hermano- ¿Quién es ese señor?

-Eh…, este Bra- Trunks también estaba enterado de que Vegeta era el padre de Bra, solo que no estaba seguro de comentarlo, puesto que su madre se lo había prohibido- Él es mi padre- Dijo finalmente

-¿Pero tu padre no es mi padre?- Pregunto casi que consternada

-No Bra, tu papá es Komuro, él es mi padre

La niña con la poca edad no lograba comprender en absoluto lo que ocurría, por ello observa a Vegeta y a Trunks, tal vez buscando similitudes entre ellos

-Ya veo, ¿Y porque tu papá no está con mi mamá?- Su mente no podía parar de hacer preguntas

-Ya basta niña, no seas tan insolente y deja de preguntar tonterías- Dijo Vegeta de una forma odiosa

-Papá, déjala ella es solo una niña- Trunks la cargó y desapareció de la cocina

Mientras tanto, Vegeta se quedó analizando el encuentro tan inesperado con su hijo, hacía tres años que no le veía y ya parecía que había crecido y madurado como se debe, además de notar lo grande que estaba, pudo también percatarse de que había disminuido su Ki, se había esforzado tanto para que el pequeño tuviera esa condición física, y al crecer lo destruye todo.

-Oye mocoso- Vegeta grito para que se escuchase en toda la casa

-¿Qué quieres?- Trunks se asomó rápidamente por la puerta

-Ponte tu traje de entrenamiento, tenemos mucho que hacer

-Ya no me sirve el estúpido traje- Dijo cortante

-Entonces te conseguiré uno

Vegeta salió de la cocina y se dirigió a lo que parecía un armario, luego al abrir la puerta comenzó a bajar las escaleras, hasta llegar al sótano, donde habían varias cajas repletas de decoraciones de navidad, juguetes viejos, artefactos construidos por Bulma y finalmente, sus trajes de entrenamiento.

-Veamos- Se agachó y comenzó a hurgar en la caja de cartón, había muchos trajes, rotos y algunos demasiado destruidos, todos eran viejos y le daban recuerdos, cuando Luchó con Cell y Majin Boo, también al investigar en la caja, se dio cuenta de que había un diario, este tenía una solapa marrón y bastante deteriorada por la humedad, al igual que las hojas, pronto se levantó y trajo consigo el viejo libro, ansioso por leer su contenido.

La casa era lo suficientemente grande como para perderse un buen rato, habitaciones las cuales jamás en su vida había llegado haber, fue a dar a una habitación repleta de cojines y frente a estos un televisor gigantesco, se lanzo sobre los cojines y se preparo para un vistazo al libro.

En a primera hoja, con un color rosa decía claramente, Bulma Briefs Diario, a vegeta se le revolvió el estomago y con mas curiosidad se aventuró a seguir hojeando.

Todas las hojas tenían una fecha y cada una hablaba de sus días, en los que Vegeta había estado viviendo allí, esperando a que kakaroto regresara del espacio, también explicaba sus peleas y lo que ella sentía al gritarle y lo más esperado, escribió hasta unos meses después de su inesperado abandono, sin más buscó hasta una página que le helaría por completo.

"Febrero 23"

"Ya han pasado más de 4 meses sin vegeta, el maldito saiyajin al que tanto amé, se esfumo como el aire y me dejo sola junto con Trunks, el algunas veces se encuentra deprimido, ahora se dedico a entrenar el solo, pero siempre que lo hace se llena de completa frustración, decidí entonces, sellar la cámara de gravedad para que el no vuelva a entrar allí"

"A veces en las noches, me siento completamente deprimida porque él no está, mi mente aun no puede entender, ¿Por qué se fue?, siempre tuvo todo, incluso cumplí todos sus caprichos de príncipe mimado, ¿Para que?, para que se fuera como si a mi no me importara, como si a él, jamás le hubiera importado. Me pregunto muchas veces, ¿Me habrá amado como lo amé yo?, me duele el hecho de que tal vez el considero esta casa como un simple hogar de paso, donde podía dormir, comer y entrenar, sin tener que hacer nada más, he decidido no pensar mas en el, es malo para mí y no me dará nada a cambio, solo el terrible dolor que ahora siento, si el no volverá mas, está por hecho que no debo pensar mas en el y así será, a partir de ahora y para siempre, Vegeta el príncipe saiyajin, el mas cobarde de todos, no será nada más que un simple recuerdo.

Al terminar de leer esto, se sintió de lo mas cobarde, el en su capricho de abandonar la tierra, de creer que esta lo terminaría volviendo débil, jamás pensó que tal vez lastimaría a la persona que tanto amó, el diario le dio la respuesta que el necesitaba, pero aun así, quiso continuar leyendo y explorando, hasta que llegó a la parte mas tediosa del diario.

"Junio 15. Mañana"

"Aunque traté de hacerme caer en cuenta de que el no volverá, aun sigo pensando en el y aun sigo deprimiéndome porque no está aquí, mis amigos trataron de darme apoyo y algunas de mis amigas se dieron a la tarea de presentarme a unos cuantos hombres, pero por mas que lo intente jamás podre sacar a ese caprichoso saiyajin de mi mente, quien iba a pensar que yo, Bulma Briefs, la valiente, la mas bella y mas inteligente, iba a atormentarme por un patético ser, pero lastimosamente el destino juega con todos y nos hace sufrir de la manera mas injusta, por ahora solo trataré de fingir que estoy bien y no parecer una idiota frente a mis amigas.

Junio 15. Noche

"Hoy fue el día mas estupendo de mi vida, mis amigas invitaron a un socio de la empresa, la verdad es que ya habíamos hablado antes, a decir verdad en el pasado recibí unas cuantas llamadas suyas, pero hoy tuvimos la oportunidad de conocernos mas a fondo, es un hombre bastante intelectual, le gusta leer e inventar como a mi, además de eso, es muy caballero y muy apuesto, tiene unos hermosos ojos verdes y es casi igual de atlético que… Ah, Vegeta, en fin, Komuro me invitó a salir en unos días, no puedo esperar, no se si estoy alucinando, pero creo que e encontrado al hombre ideal para mí

Vegeta cerró el libro y tomó aire, estaba rojo y su cuerpo estaba helado, estaba tal vez un poco celoso, pero como no iba a estarlo, ese hombre mañoso desde un principio quería quitársela, de nuevo recordó las llamadas y una en especial, la cual lo hizo querer matarlo.

*Flash Back*

El teléfono sonó y Bulma como siempre tomó el teléfono de su habitación, hacía unas semanas que un hombre había estado llamándola, vegeta había tenido la necesidad de levantar el teléfono de la sala y escuchar las súplicas del hombre, para que su mujer le aceptara por lo menos una salida.

-Vamos, ¿Qué te cuesta salir conmigo?- El hombre se escuchaba desesperado

-Pues, ya te dije que tengo esposo y no le gustará lo que me estás pidiendo- Bulma se escuchaba distante y vegeta celebraba esto

-Pero simplemente quiero conocerte, ¿sabes algo?, aunque tu esposo esté allí, tu siempre serás mi sueño, no sé que tienes tu peli azul, pero creo que jamás podré dejar de pensar en ti- Se escuchaba sollozando al otro lado de la línea.

-Adiós- Bulma colgó el teléfono y el hombre se quedó estático, mientras tanto vegeta había casi que agarrado un tic nervioso, ese hombre tuvo el atrevimiento de decirle aquellas cosas a la mujer de un saiyajin, él estaba seguro de que las pagaría.

*Fin del flash back*

Su cabeza estaba que explotaba y su pecho estaba completamente inflado, adolorido y lleno de remordimiento, se levantó de los cojines y salió al corredor que conectaba las demás habitaciones, necesitaba aire y justamente dio a parar a la habitación de la pequeña Bra.

Entró sigilosamente y encontró a la pequeña enterrada en su cama, junto con varios peluches, ella estaba descansando y la prueba de esto era que unos leves ronquidos llenaban de paz el lugar, Vegeta se dejó llevar y se sentó en la cama, observó a la pequeña, era realmente idéntica a su madre e igual de bella.

-Papi, ¿Eres tu?- La pequeña despertó de su sueño y con los ojos entre abiertos trató de buscar a su padre.

Vegeta de nuevo volvió en si, esa casa ya no era su casa y esa mujer, ya no era su mujer, ahora había otro que tomó su lugar gustoso, crío a su hijo y le dio una hermana. Se levantó y dejó a la niña allí, aun tratando de identificar al extraño en la oscuridad, él necesitaba salir de allí o su conciencia lo mataría.

Bajo a la primera planta y se encontró con todo muy calmado, Trunks estaba ahora dormitando en el sofá, sigilosamente se fue hasta la puerta y al abrirla dio un brinco en sus adentros, Bulma estaba frente a frente con el y a su lado estaba el desgraciado de Komuro.

-Ah… Hola- Vegeta dijo sin el interés alguno

-Hola vegeta- Bulma le dio un empujón y entró a la casa

-Hey vegeta….- Komuro recordó lo que ocurrió en la tarde

-Bien parece que es hora de irme- Vegeta comenzó a salir de la casa, pero Bulma agarro su mano

-Ven un segundo- Bulma comenzó a jalonear su mano y lo condujo hasta su laboratorio

El aire parecía contaminado, estos dos lo mantenían bastante tenso

-Que necesitas- Vegeta trato de no enfrascar una conversación

-Solo te enseñare unos prototipos que estuve haciendo, no se si te interesen- Bulma comenzó a buscar entre unos grandes cajones, mientras que el esperaba impaciente

Cuando los encontró, sacó un pequeño robot mediano, vegeta bufo ante tal ridiculez, lo que él tenía en mente, era completamente diferente.

-¿Eso?- Vegeta no mostró gran interés

-Vamos, debes verlo- Ella encendió al robot y de inmediato este comenzó a lanzar rayos al azar, vegeta trató de esquivarlos, pero lastimosamente uno le laceró la palma de la mano- ¿Decías principito?

-Realmente son interesantes, pero nada que no halla visto antes- Dijo de una manera simple

-Como quieras- Bulma se enfadó ante el acto de vegeta, estaba a punto de encestarle un puño en la cara, pero luego vio como gotas de sangre caían de su palma

Ella corrió a observar su palma, tenían un gran hueco en ella, pero a el no parecía interesarle, tal vez porque necesitaba salir de allí cuanto antes

-Vegeta, necesitas cubrirte eso- Ella estaba impresionada

-Si, ya lo haré cuando llegue a mi casa- movió su mano para que Bulma dejara de tomarla

-Ven- Sacó de otro cajón un botiquín, tomó un antibiótico y una venda

-Que no mujer, no necesito nada de ti- Vegeta se cruzo de brazos, pero Bulma le lanzó una mirada asesina

-Deja de ser terco- Tomó su mano salvajemente y comenzó a limpiarla con el antibiótico

Vegeta se quedó callado al ver el gran hueco en su palma

-¿Ves?, si la desinfectamos estamos seguros de que el príncipe tendrá su mano completa para una semana- Puso la venda alrededor de su mano y luego la soltó

-Bueno, supongo que yo… si- Jamás aprendió a decir gracias

-Está bien- Ella le dio una leve sonrisa

-Regresaré mañana por mis cosas y ya sabes, cumpliremos el trato que hicimos

-Si- Bulma aunque le negara, se sentiría fatal al saber que jamás volvería saber de el

Vegeta salió por la gran puerta del laboratorio, pero de nuevo, una mano fría lo detuvo

Continuará

Hola. ¿Qué tal?, espero poder actualizar pronto y gracias por sus reviews