Los personajes incluidos en esta historia No me pertenecen a mí, solo algunos son creados en este relato, los demás personajes son creados por el Grupo Clamp.
Esta historia no tiene como fin el Lucro si no la diversión de la autora
Una vida junto a ti
Intentos
Luego de la cena junto a mi pequeño hermano, nos divertimos jugando todos juntos a las cartas, que por cierto, fui la ganadora. Shaoran piensa que hice trampa pero mi hermano sabe muy bien que yo ganaba en cuanto a cartas se refería. Al ponerme mi ropa de dormir y cepillarme los dientes me dirigí a la cama en espera de Shaoran, suele cerrar todas las puertas antes de irse a dormir, solo por seguridad
Es extraño tener a mi hermano menor aquí conmigo, después de casarme con Shaoran solo iba de visita los días que podía ir, que al principio eran muchos días, la falta de ellos me era tan dolorosa como estar sin aire. Sin embargo, Shaoran siempre estaba a mi lado, haciéndome compañía, encargándose que el amor no faltara, entregándome también seguridad…
Antes de conocer a Shaoran había conocido un par de chicos, la verdad es que ellos también me querían, me protegían y me respetaban. Pese a que nunca tuve problemas con ninguno siempre terminábamos la relación, Después de un tiempo junto a ellos, me sentía sola y extrañamente insegura. Cuando conocí a Shaoran no pensé que me sentiría agusto a tal punto de poder estar en silencio y sentirme protegida, algo que solamente él me pudo entregar.
Al pedirme matrimonio, acepté de inmediato, ignoraba el hecho de que él había comentado la propuesta con su familia y había pedido mi mano antes de tiempo. Lo más extraño fue que Shaoran antes de hablar con mis padres fue a pedirle mi mano a mi hermano Touya, cuando le pregunte el porqué de la situación, me respondió con una mirada determinada y una sonrisa leve diciéndome – "Si Yo no era aceptado por la persona que más te ama, no me puedo permitir amarte más que él" – No sé cómo lo había logrado, pero consiguió que mi hermano lo aceptara. Ahora que lo pienso, nunca le pregunte a mi hermano porqué lo permitió con lo celoso y sobreprotector que es. Hasta me había detenido a pensar que terminaría siendo encerrada para que no me viera nadie.
-"¡ACHT!" – Estornudo alguien en la puerta, Shaoran estaba recargado en el marco rascándose el puente de la nariz por el estornudo – "A…A…¡ACHT!" – Volvió a estornudar, yo me destape y me levante de la cama. ¿Se habrá resfriado? Ahora recuerdo que ayer estaba lloviendo y que él se quedó con la ropa mojada por mucho tiempo. Me acerqué a él y le toque la frente, estaba un poco más caliente de lo usual. En un movimiento delicado Shaoran retiró mi mano y la tomo entre las de él, mayor fue mi sorpresa al notar que estaban heladas – "No te preocupes, estoy bien, solo fue un estornudo" – Dijo
Mi mano se escapó de entre las suyas y le toque su mejilla, estaba tibia y más de lo habitual, en un movimiento rápido mire sus labios, rosáceos por el posible frio que debía sentir.
-"Ve a acostarte te daré un poco de medicina "– Dije antes de entrar al baño de nuestra habitación. Al ver que Shaoran no se movía de la pasada lo mire a los ojos –"Sé que no estás bien, o al menos por ahora sí, pero empeorara. Por favor hazme caso" – Resignado, pareció convencerse a si mismo y camino lentamente a la cama –"Traeré también tu ropa" –me dirijí hacia el baño, al abrir la puerta fui directo a la gaveta de medicina y tome las pastillas que estaban en el cajón, menos mal siempre estábamos separando esas tabletas pues son las que más usamos.
Entre a nuestra habitación y abrí los cajones correspondientes a la ropa de Shaoran, saque una camiseta blanca con mangas largas y un pantalón más abrigador del que poseía en ese momento. Dejé las pastillas en la mesa de noche y le entregué la ropa a Shaoran, me observo unos segundos analizándome y se sonrojo
Quizás le está subiendo más la fiebre y debo traer un paño con una cubeta de agua por si era necesario, toque nuevamente su frente y efectivamente le había subido el calor
-"Shaoran estas ardiendo" – Le dije preocupada, él corrió la mirada y sentí el calor cada vez más intenso – "Quizás debo llamar a un médico o llevarte a un hospital" – Shaoran aún sonrojado me miro con un brillo en sus ojos que no pude identificar y lentamente acerco su mano a la mia que hasta ahora no se había movido ni un centímetro de su rostro
-"Estoy acalorado por ti Sakura" – Dijo tímido – "Yo… pensé que me vestirías hace un segundo" – mis mejillas se entibiaron, Shaoran corrió la vista avergonzado. ¿Por qué debía ser tan… Shaoran en los momentos menos apropiados? Tome su rostro con mis manos y acerqué nuestras frentes. Sus ojos brillaban con un amor insostenible
-"No hay caso contigo, hasta resfriado no se te quitan las ganas" – Shaoran canturrio una risa –"Cierra los ojos" – Levanto la ceja intrigado –"Lo haré porque estas enfermo, vamos, cierra los ojos un momento" – Más desconfiado que antes me miro receloso –"Anda solo me tomará unos segundos" – tras un suspiro cerro los ojos totalmente divertido, y alejó su frente de la mía.
Nerviosa mire su ropa, estaba usando una camisa blanca de botones junto a una corbata negra. Con manos temblorosas le deshice el nudo de la corbata y la retire de su cuello perfectamente bronceado, no me había dado cuenta de lo fuerte que parecía su cuello hasta que le quité la corbata. Deje la tela a un lado y fui desabotonando un botón a otro, Shaoran tembló –"¿Cómo no lo haría si el pobre está siendo desvestido por una persona que se lo come con la mirada mientras él siente frio?" – Al recordar el motivo disperse las ideas con un movimiento de cabeza y retiré cada botón con rapidez –"Al fin, desconsiderada" – Hice una mueca de disgusto, abrí la camisa y note sus músculos marcados. Me sonrojé al instante y me quede congelada en el lugar. Unos segundos de silencio transcurrieron.
-"Sakura… "– La voz de Shaoran sonó melodiosa y en un acto rápido volvi a mi objetivo –"Compórtate Sakura" – Con más determinación que percepción de los hechos, le quité la camisa y rápidamente le puse la camiseta, mis dedos tocaron su abdomen tibio pero ignoré la sensación electrificante de aquello. Miré el pantalón, y mi sonrojo no pudo ser más grande ¡¿ Cómo lo haré si no me pude resistir a su torso?¡ - "Creo que ya te torturaste suficiente Sakura…¿Qué tal si me dejas a mí quitármelo?" – Lo miré sorprendida, en sus ojos se notaba el brillo usual mezclado con un tono de cansancio. Mi corazón se oprimió, seguramente volvió a malinterpretar la situación y piensa que estoy insegura. No podía pasar dos días seguidos el mismo problema, sino hacía algo ahora volveríamos a la situación de ayer.
Mi rostro se acercó a él lentamente mientras mis ojos se cerraban, sentí su respiración y luego un escalofrío en mis labios. Al abrir nuevamente mis ojos noté la mano de Shaoran posicionada en mis labios – "No quiero contagiarte" – Esta vez la decepción en su voz fue palpable… y mi corazón dolió un poco más
-"Esta bien" – Suspiré entristecida, fingí una sonrisa –"Te traeré un té "- Levanté la inclinación que mi cuerpo había hecho para besarlo y me fui a la cocina. Estúpida. ¿Por qué no me quede y terminé lo que empecé?, ¿Por qué demoraste tanto? ,¿Por qué lo hiciste?. No. No me permitiría decaer de nuevo, si lo hacía seguramente tendría problemas con Shaoran por más malentendidos.
Las luces del corredor estaban apagadas, fui prendiéndolas conforme iba pasando, baje las escaleras cuidadosamente y me acerqué a la cocina. Tome la taza y calenté agua, saque un poco de miel que tenía guardada y la agregué a la taza. Le hará bien tomar el té con un poco de miel, al estar lista el agua terminé preparando su té con rapidez. Saque un plato y una cuchara para que se sirviera y subí las escaleras.
La habitación tenía la luz encendida y se reflejaba por el pasillo, abrí la puerta y miré a Shaoran. Ya se había puesto el pijama y estaba abrigado en la cama. Rodié la cama y le entregue el té
-"Iré a apagar las luces ¿Sí? No tardaré"- Baje nuevamente y apagué cada luz encendida, al apagar la del corredor que daba con la de nuestra pieza tuve un poco de miedo, solía asustarme con facilidad ante la oscuridad, di dos zancadas y llegue donde estaba Shaoran cerrando la puerta tras de mí, Suspiré al llegar adentro, una risa no se hizo esperar
-"Miedosa" – Miré a Shaoran con un ceño en el rostro, y le saque la lengua – "Ven a acostarte, prenderé la luz del velador" – Asentí y mire el botón blanco en la pared. Al apagar la luz no se hizo esperar la otra, daba un ambiente más dulce. Fui en busca de mi lugar en la cama, acomodándome
-"¿Tomaste lo que te pedí?" - Shaoran me miró orgulloso y me mostró el sello roto de la tableta, le sonreí – "Toma ahora el té" – Miró la taza y bebió un poco de aquella sustancia, su lengua salió y relamió sus labios – "¿Está bueno?" – Me sonrió
-"Extrañaba este sabor" – Dijo, y de un tirón se tomó el resto del brebaje – "vaya que rico" – Dejó la taza a un lado y se arropó con las mantas. Apago la luz y sentí el sonido sordo de las sabanas al moverse. Ya no había luz, pero no tenía miedo junto a él –"Sakura" – Dijo acercándose a mí
-"Dime" – Dije haciendo lo mismo, Shaoran tomó mi cintura y me acercó a él, de inmediato lo abracé, su cuerpo estaba helado y me sorprendió que entrelazara nuestras piernas
-"Tengo frio"- Me reí, seguramente el medicamento tardaría un poco en surtir efecto y él no podría dormir de inmediato
-"Ven" – Dije, Shaoran acercó su rostro a mi cuello en una posición que seguramente será incómoda para él, con mis brazos estreche aún más el cuerpo de mi esposo y le di un beso en su cabeza. Las manos de Shaoran, se colaron por mi pijama y tocaron mi espalda, estaban frías y tirité ante su contacto – "Shaoran no me quites mi calor" – Mi esposo se rió y las dejo quietas en aquel lugar, sin insinuación de nada. Calme mi respiración para poder conciliar el sueño más rápido – "Buenas noches, Shaoran" – Apoye mi mejilla en su cabeza
-"Buenas noches, Sakura" – Shaoran se quedó quieto tras susurrarme eso, esperé a que él pudiera dormir primero para que lograra descansar, el silencio es reconfortante y su presencia me hacía sentir tranquila, aún sigo preocupada por su salud pero su respiración acompasada me daba un poco más de seguridad, Shaoran, si tan solo no hubiera actuado como una adolescente celosa el día de ayer. Note el aire exhalado por sus pulmones mucho más lento incluso que antes
-"Te Amo Shaoran" – Susurré, la mano de Shaoran movió un dedo, como si hubiera sido un tic, y se mantuvo en su lugar otra vez. Esta vez, me permití dormir junto a él sin preocupaciones, si él pudo dormir seguramente yo también lo haría. Cerré los ojos, intentando dormir, la respiración de Shaoran ayudaba bastante a calmarme, mi conciencia se perdía
Pronto vi todo negro
Desperté en lo profundo de la oscuridad, al parecer algo había cortado mi sueño, el dolor en mi cuello se hizo presente, intenté moverme un poco pero un peso sobre mi cabeza no me lo permitió. Ahora recuerdo que dormí abrazado a Sakura…
Con cuidado fui acomodándome en el lugar para que el cuello ya no estuviera doblado, en realidad estaba cómodo pero estar en esa posición todo el tiempo hizo que mi cuerpo se acalambrara, no podía retirarme por completo del lugar puesto que había cruzado nuestras piernas y mis brazos estaban rodeándola, cualquier movimiento brusco podría despertarla y lo que menos quería era levantar a Sakura de su sueño, se veía tan confortante verla acostada.
Fui consciente de las gotas que comenzaron nuevamente a golpetear el vidrio, vaya, cada vez llovía con más frecuencia, pensé que tendríamos estos días soleados ya que ayer no se habían mostrado las nubes, pero todas nuestras salidas fueron arruinadas por la lluvia. Aun nos quedaba divertirnos en casa o visitar lugares cerrados
-"Mh… " – Sakura se movió en dirección contraria a la que estaba y me mostro su espalda, mi brazo no se había sentido cómodo con el repentino acto, pero el dolor se había disipado rápido cuando mis brazos salieron de su cintura. Sakura respiraba acompasadamente y desenrosco sus pies, quedo hecha una bolita dentro de la cama. Evite una sonrisa por lo adorable que es
En la oscuridad aun podía apreciar la silueta de mi esposa junto a mí, acaricie su cabello delicadamente, inconscientemente me acerqué un poco más para oler su perfume. Sakura tenía un olor peculiar, solía ser fresco, y no lo consideraba por los productos que suele usar más bien era su piel, su presencia, ella… ella es como la Primavera, fresca y brillante. Su personalidad suele ser tan inocente que es representada muchas veces por una luz
La imagen de Sakura se volvió algo borrosa, me refregué los ojos, pero parecía que todo seguía igual. Siento una presión en el abdomen, algo surge en mi garganta, me siento mal… mi estomago
De pronto sentí asco… y unos murmullos. Cada vez iba creciendo un poco más la voz de la persona. Mire a Sakura, ella seguía tranquila durmiendo, ignorando las carcajadas que se provocaban, una tras otras, Sakura, ¿Por qué estas tranquila?
-"Shaoran…" – Susurraba la voz, miré al exterior y salí de la cama – "Ven. Ven amor" - ¿Qué era esa voz? No hay nada, en mi casa no hay nada – "Me dejaras ¿Otra vez? Que mal esposo" – ¿Sakura? No, imposible, ella no diría eso. La voz comenzó a reírse nuevamente
-"¿Quién está ahí?" – Dije, me aclaré la garganta –" ¡¿Quién está ahí?! – Mire a los alrededores pero nadie se aproximaba, las carcajadas eran aún más fuertes –"Aparece, ¡Cobarde!" – Sentí como tomaban mi hombro, asustado moví la mano violentamente golpeando a quien me tocó. El estruendo de una taza se hizo presente en la habitación. ¡Quien sea que fuera le daré una paliza y…!
-"¡Shaoran, Tranquilo!" – Una segunda persona me abrazó e impidió los golpes que le daría al maldito ladrón, intenté zafarme y escapar ¿Nadie entiende que hay alguien aquí? El Miedo invadió mi cuerpo y en un acto de adrenalina me zafé y golpee al sujeto que me contenía.
-"¡Shaoran!" – ¿Sakura?, mis ojos volvieron a enfocar el lugar, me agité asustado y mire alrededor, las zonas vacías, mi cama, Kotaro en el suelo ¿Kotaro? ¿Pero cuándo? ¡Sakura, debía saber si ella está bien! –"Shaoran, por favor mírame" – Mi cabeza se movió obligada a la izquierda, al notar la presencia de mi esposa contuve mi ansia
-"Sakura, las voces, las risas" – Miré otra vez para todos lados, todo desapareció. Un llanto fue escuchado, me sorprendí al notar a Sakura llorando. ¿Por qué llora?, me agache a la distancia en la que ella se mantenía, sus cabellos tapaban su rostro. – "No llores, te protegeré con mi vida. Por favor no lo hagas" – Sakura puso ambas manos en su rostro cubriéndolo, me acerqué más a ella y aparte unos mechones, pero al hacer esto ella se alejó y pude notarlo, su mejilla estaba roja. Ese bastardo
-"Shaoran aléjate de ella" – Dijo Kotaro. Lo miré sorprendido, ¿A qué se refería? Pero no parecía estar de broma, al ver su rostro pude notar la seriedad que su semblante poseía. Abrumado, me levante sin comprender y di dos pasos atrás – "Vamos Sakura" – Dijo antes de acercarse a ella y de un tirón levantarla de la posición, el miedo me volvió a invadir
-"¿Dónde vas y por qué te la llevas?" – Dije confundido, mi respiración comenzó a agitarse
-"No te das cuenta" – Mi cuerpo ardía de forma extraña, ¿Era irá tal vez o el miedo encerrándome? Nuevamente la risa se hizo notoria, las carcajadas estaban en mi espalda. Miré a Kotaro aún más confundido. Un extraño dolor estaba en mi pecho, como si alguien me lo presionara con fuerza, el aire comenzaba a faltarme ¡Me… Me… Ahogo!
-"Shaoran reacciona" – Dijo una nueva voz – "Reacciona" - ¿Pero quién es ahora? – "¡Reacciona!" – Abrí los ojos asustado
Mi respiración entrecortada era agitada y brusca, con miedo me quite la camiseta y revise mi pecho… no tenía nada, toque mi rostro y vi unas gotas en mi palma, es… sudor. Unos brazos rodearon mi cintura y al mirar la unión las identifique en seguida
-"Me tenías asustada" – Dijo Ella, mi corazón fue lentamente regresando a su pulso, quise hablar pero mi garganta estaba seca, relamí mis labios y mi mano izquierda tomo las manos de Sakura mientras la derecha tomaba mi cabello ¿Qué fue eso?
-"¿Qué me paso?" – Logré decir tras un silencio, ella apoyo su rostro en mi espalda desnuda
-"Shaoran tú…" – La puerta se abrió de par en par, un Kotaro agitado con lo que parecía ser un libro en la mano había entrado apresurado.
-"¡¿Sakura?!, ¡¿Qué paso?! ¡Yo…! Ahm" – Dijo antes de bajar el libro que amenazaba por tirar, y se sonrojo con fuerza – "Os… dejo su espacio" – Al notar mi torso desnudo y los brazos de Sakura a mi alrededor fui consciente del sentido de sus palabras y agache la cabeza sonrojándome, Sakura y yo nos alejamos rápidamente – "Disculpen" – Kotaro cerró la puerta después de salir tras ella
El silencio inundo en un momento, un suspiro sordo se escuchó a mi espalda y el sonido del leve roce de las sabanas, unas manos cálidas atraparon mi rostro y me hicieron girar la cabeza. Sakura me observaba preocupada y sus orbes verdes tenían una tensión intensa
-"No sueles tener pesadillas" – Dijo acariciándome el rostro – "No tienes fiebre alta" – Recorrió mi frente con su mano – "Pero Gritaste mi nombre muchas veces Shaoran" – Acaricio mis labios con su pulgar y observo el movimiento nervioso de su dedo – "Shaoran, yo sé que algo te preocupa, ayer no me quisiste decir antes de ir por las cosas de mi hermano, pero…" – Dijo tras un suspiro, sus ojos enfocaron a los míos. Reflejaban preocupación como siempre, aquel brillo que portaba cada vez que se dejaba llevar por los detalles pequeños.
-"No pasa nada, amor" – Sakura se sonrojo escondiéndose en su flequillo característico, su cabello castaño brilló por el reflejo de la luz. Perdió toda valentía con esas simples palabras, en cuanto a reacciones no había nada escrito, pero Sakura sabia demostrártelo.
Siempre se preocupaba por los demás antes que pensara en ella y en sus asuntos, motivo por el que la odiaba cuando la conocí. No puedo creer que aquello sería el motivo por el que la amo ahora, y el porque de su preocupación, es cierto, había tenido una pesadilla. ¿Por qué con ella?
Al mirarla pude notar que permanecía nerviosa por mi comentario, llevamos casados algún tiempo y aun no se acostumbraba a mis elogios, no me justifico con ello. Yo suelo permanecer estático cuando me dice sus pensamientos directamente
Sakura estaba sentada en la cama con sus piernas como soporte, mis pies tocaban el suelo alfombrado de la pieza, me apoye en mi brazo derecho y me acerque a su rostro, ella levanto un poco la cara descubriendo las esmeraldas que me observaban con atención, el rosáceo de su piel solo me tentaban más a hacer lo que había impedido. Con la mano izquierda tome su mejilla y la acerque a mí –"Te Amo" – Junte nuestros labios en una suave caricia.
Sakura correspondía con timidez a cada corto beso que le daba, su sonrojo había aumentado un poco más que antes. Estaba seguro que se olvidó del tema, sin pensarlo mucho cerré mis ojos disfrutando cada trozo de cariño que la dama me entregaba, sentí unas delicadas manos posarse en mis hombros, suspire y sonreí de lado.
Más seguro que antes, acerqué mi rostro a su cuello y mis labios besaban trocitos de su piel por partes, Sakura respiraba agitada aunque sabía que ocultaba su tono de voz, quizás para huir de una bochornosa escena con su hermano. En un arrebato mordí suavemente su piel, la cual se erizó, la aludida emitió un gemido. De forma inmediata se llevó la mano a la boca cubriéndola con sus finos dedos, cada beso se convirtió en un leve gemido susurrado.
-"Debes… descanzar, Shaoran" – Dijo entre suspiros. Asentí ignorando su comentario pero sus brazos se interpusieron entre ambos y observé los ojos de ella. –"Lo Siento, pero estas enfermo" – Bese su frente y volví a mirarla directo a los ojos
-"Dicen que sudar es bueno " – Sakura sintió vergüenza y se sonrojo, sin embargo algo en su mirada cambió y todo rastro de alegría se desvaneció – "Oye" – Dije, ella me observó su mirada perdida causaba una incomodidad en mí – "Sucede algo" – Confesé – "Y quiero contártelo" – Ella permaneció atenta a mis palabras, debía decirle lo de Meiling y los problemas que conllevan tener un familiar de mi sangre en Japón, pero… al mirar sus ojos sentí miedo. Quizas no es tiempo de contarle, además, solo la había visto, aun no sé el motivo, pero solo la vi.
Al ver a Sakura aguardando mis palabras, me acerqué a su oído y tras un segundo en permanecer en aquella posición comprometedora le susurré
-"Parece que te resfriaras" – Evitando que ella viera mi sonrojo besé nuevamente su cuello, alargue mi brazo para apagar la luz de la lámpara y continué mi tarea
-"Shaoran, no creo que… ¡Ay! – Grito suavecito, tras una mordida levemente fuerte
-"Te hice daño… lo siento" – La piel se le erizo, no pude evitar recorrer su cuerpo con mis manos, la tela del camisón que ella usaba me incomodaba, mordí el cuello del camisón y lo jalé levemente mostrándoselo con una sonrisa, Desde la nueva posición pude ver a Sakura avergonzada pero con un brillo de deseo palpable. Solté el camisón de mi mordida y cargué mi cuerpo en mis antebrazos, nuestros rostros estaban tan cerca que nuestras narices podían rozarse
La amaba, y la deseaba, pero algo en su rostro no era seguridad, parecía que estaba usando su fuerza de voluntad para evitar que hiciéramos lo que estábamos haciendo y lo que deberíamos hacer. Ella estaba dudando, lo sabía. No tengo que forzarla, si ella no quiere hacer nada no haremos nada y se quedará como ella quiera
Me levante lentamente de la cama, pero antes de que logrará elevarme un poco, sentí un empujón que me hizo cerrar los ojos y es que me sorprendió la manera en la que Sakura me había puesto a espaldas del colchón. Me impacté un segundo tras su arrebato y cuando presté atención a la situación pude notar la cercanía de Sakura a mi rostro y el impulso de su cuerpo encerrándome.
Su rostro estaba escondido por su cabello, pero algo en aquella oscuridad brillo tras un segundo, pude notar en su rostro las esmeraldas verdes alumbrándose y demostrando que estaban deseosas de hacer lo que mantenía guardado, pero no solo eso, aún estaba confundida, aunque se notaba una determinación leve en aquel brillo. Tantos años con ella y sus facciones y miradas cada vez se me hacían más reconocibles, pese a eso Sakura me seguía sorprendiendo
-"Sakura, no estas segura… de lo que queremos hacer. Aunque es algo ilógico que me… evites en este ámbito cuando ya lo hemos… bueno, tú ya sabes. Eso" – Dije calmando el descontrol de mí corazón al tenerla tan cerca de mí y mis deseos por no dejarla irse
Sakura me sonrió de lado y al acercarse más a mí comenzó a rozar nuestro torsos levemente, es tan lento que cada segundo me volvía una tortura.
-"Primero me insinúas estar contigo, pero luego me dices no, porque me importas tú, no porque no quiero resfriarte. Al demonio Shaoran Li " - Juro que mi cara se desencajo
Es impresionante sabía que Sakura era una chica a la que una personalidad no se le puede definir completamente, y es que ella me estaba coqueteando después de haberme negado ligeramente
Cuando me di cuenta del momento que vivía todo pareció girar en torno a Sakura, su rostro, sus labios, su cuello, su cintura, su olor, su sonrisa timida e impaciente todo.
No me quise detener en ningún momento
Rodé nuestros cuerpos para quedar sobre ella, esta mujer me volvía loco y creo que es la única que logra descolocarme tan seguido. Sakura Gemía levemente, esta vez note como era presa de un deseo y una vergüenza por mostrarlos
Sonreí de lado
Ella apenas lograba tocarme sin recibir muchos más mimos de mi parte. Acariciaba mis hombros con vehemencia y recorría mi espalda con sus manos, estaban algo frías por el ambiente a nuestro exterior
¡Es que ni eso me molestaba!
Le quite la camiseta con anhelo y la bese una vez más, ambos sentíamos nuestros cuerpos arder, y es que estábamos compartiendo más que un momento. Nosotros queríamos ser uno, más de lo que intentamos con palabras mucho más que nuestros cuerpos, uno en espíritu…
-"Sakura… " – Dije, ella acaricio mi mejilla
-"Tienes las orejas rojas, Sr. Li " – Me reí y evite que las tocara con un beso en las manos – "Shaoran, Te …" –
-"¡RING!" – Sakura y yo nos separamos bruscamente
-"¡Pero que …!" – Me levanté y vi por la ventana, una cabellera negra en un cuerpo robusto – "Mierda" – Susurré, al darme vuelta vi a Sakura cubierta por las sabanas y suspire
-"¿Qué pasa?" – Me dijo, le entregué la camiseta que hasta ahora no me había dado cuenta que la tenía en mi mano y busque la mía en la cama – "¿Shaoran?" – Dijo preocupada, maldita sea como odio que estas cosas nos pasen a nosotros, y es que ¿Cómo puedo saber cuándo y dónde estar con mi esposa en paz?
-"Vístete Sakura, al parecer tenemos visitas" – Me puse la camiseta y un abrigo, sería una gran charla
-"¿Pero quién es? " – Se acercó a la ventana, y tras abrir la cortina supo a quién me refería. Busque un abrigo para ella, estaba un sweeter mío cercano a mí y se lo entregué
-"No quiero que te resfríes así " – Dije con doble intención, Sakura notó mi mal chiste y tras un sonrojo tomó el sweeter
-"Lo Siento" – Dijo apenada y le tomé la mano sonriéndole
-"Ya, está bien. Hay que apurarnos antes de que Kinomoto me golpeé" – Anuncié con seriedad. Sakura asintió
Ojalá no nos hubieran interrumpido
Notas de Autora: Regresé con otro episodio de esta historia, ¿Qué les parece? Esta vez fue un poco más romántico, espero que no hayan comido mucho dulce. Se pondrán más serias las cosas entre la familia, tanto de Sakura como de Shaoran.
MUCHAS GRACIAS POR LEER, SKYSHL
